
Pablo Almazán describes treating a bladder cancer patient by working with his father instead, using what he calls conscious bioexistence. He found territorial and responsibility conflicts in the father that had passed down through generations, and treating those fractals healed the son. The approach shaped his later work and publications.
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En esa primera consulta me llaman por teléfono para decirme. No había WhatsApp, no había, no había nada de eso. Me acuerdo que mi celular era con forma de huevito chiquitito, gris, apenas una pantallita chiquita para ver el número de teléfono, la hora, la señal, y no me acuerdo si algo más. Bueno, me llaman por teléfono porque una persona estaba muy grave, internada en un sanatorio, toda canalizada, con suero y con calmante, estaba dormida, estaba como en un coma, no tenía comunicación, nada, por lo tanto, y tenía un cáncer de vejiga bastante fuerte, por decirlo de alguna manera, y yo no lo podía atender, no podía abordarlo directamente, pero si lo que sosteníamos, cuando digo en plural, lo digo con lucre, de que yo soy el creador de todo, y que yo lo único que tengo que hacer es comprender qué le pasaba a esta persona que estaba acá, yo podría trabajar sus síntomas, su historia, con alguien relacionado con él, porque la bioexistencia consciente sostiene que todo es fractal, y que hay un orden, pese a que todo es fractal, hay un orden de comunicación en la fractalidad, y eso significa, por ejemplo, que un hijo tiene los conflictos de sus padres, y que hay mejores representantes de los conflictos del hijo, que tienen relación inconsciente con él. Entonces yo lo que hice en ese momento fue buscar a alguien que tuviera su nombre o su fecha de nacimiento, lo que normalmente se le llama ser doble o yacente, y que en la bioexistencia consciente se lo trabaja de una manera muy particular o especial, digamos, con algunas diferencias respecto de la visión que hay en el transgeneracional, el método de genosociograma y eso. Lo cierto es que su padre estaba relacionado con él, no me acuerdo bien si era por el segundo nombre, si era por fecha, de modo que yo lo que digo es que para poder abordarlo a él, que estaba inconsciente en una camilla de un sanatorio, en una cama de un sanatorio, yo tenía que hablar con su padre y abordarlo a su padre. Si esa consulta daba resultado, si yo notaba con el tiempo algún cambio, alguna modificación, podía en principio el Pablo anterior atribuirlo al mundo de la casualidad y a que bueno, después de todo mejoró como cualquier persona, o podía atribuírselo al nuevo Pablo, que decía que si vos abordás un tema en el mejor fractal que encuentres respecto de una persona, al sanar, al comprender yo el tema, lo sano en mi universo, en la bioexistencia consciente, todo es así, hiperconvergente. ¿Por qué lo llamo hiperconvergente? Es una exageración, porque lo convergente es convergente, pero dado que la humanidad tomó la palabra convergencia para un lugar, para poder realmente llevar la palabra convergencia a su lugar, la llamamos, yo la llamo íntimamente, no suelo hablar de hiperconvergencia, pero yo la llamo hiperconvergente. Es decir, todo lo que ocurre allá está relacionado con algo que está más acá, con algo que está más acá y con algo que soy yo, y si yo lo encuentro en mí, eso se va a sanar, Eso se va a sanar y allá se va a sanar. Entonces, en este caso, este cáncer de vejiga, empiezo a trabajarlo en su papá, empiezo a buscar las historias de vejiga, de territorio en masculino, de tener que cubrir, abarcar, administrar, poseer, delimitar un territorio nuevo, En una situación de hacerlo de golpe, de hacerlo porque no queda otra, sin posibilidad de negarse a eso. Y era tal cual lo que había pasado en la vida de su papá. Su padre, en la época en que las empresas le reservaban el puesto a los hijos, si moría su padre, estamos hablando del abuelo del consultante. Muere el abuelo del consultante, y su padre apenas, no me acuerdo si ya era mayor o estaba ahí, de ser mayor, le dan un puesto en la fábrica donde trabajaba su padre, pero su padre, además, con los ingresos que tenía, era el administrador de la familia, era el proveedor de la familia. Este joven, padre del consultante, cuando muere su padre, abuelo del consultante, se hace cargo del territorio en la empresa, y del territorio familiar, él pasa a ser de uno de los adolescentes de la familia, a ser el que tiene que hacerse cargo de todo, administrar todo. Hicimos el abordaje de bioexistencia consciente de aquel momento, porque es muy dinámico, y esta persona expresa y se da cuenta de todo lo que se había guardado en lo territorial. Hago un trabajo hermoso, dentro de todo lo que se pudo. Estaba en su casa. Y bueno, termina la consulta y salgo. Cuando salgo de la consulta, me suena el teléfono, y era la esposa de este joven que estaba internado, y llorando me pablo, ¿Qué hiciste? ¿Qué hiciste? Está sentado, ¿Ves? Esta consulta siempre va. Siempre va a ser fuerte para mí. Está sentado en la camilla, se sentó como si nada, hubiera pasado, está contándole a las enfermeras lo que va a hacer más adelante, sus proyectos, o ¿Qué hiciste, Pablo? Y yo no podía ni siquiera contestarle, me puse a llorar, a llorar, a llorar y automáticamente cuando corté esa llamada, llamé a Lucre por teléfono y le esta es nuestra vida, esto va a ser nuestra vida, por nada vamos a renunciar a esto, porque esto es verdad, esto sucede y no lo tenemos que cambiar. Y así nace esa primera consulta y así nazco yo, así nace mi primera vida. Hoy son nueve libros, hoy aquel primer caso que no claudicamos, está contado en cientos y cientos de casos similares, en los cuales la bioexistencia consciente, no importa que entiendas o no cómo funciona, ponete en el rol de ser el eje de tu universo. Hay una lógica por detrás que te enseña la bioexistencia, que si la aplicás, todo tu entorno puede sanar, pero eso implica una hiper responsabilidad, una conducta muy grande que he visto cientos de personas que no la han podido sostener y que las entiendo. Es muy tentadora la manzana, muy tentadora. Pero a quienes no lo han hecho, a quienes se han quedado y siguen y siguen, sobre todo ahora con los campus y el PAC, dentro de esta mirada, dentro de esta filosofía, la vida les ha florecido, les sigue floreciendo y no les para de florecer.










