
Pablo Almazán continues exploring the ear's anatomy and psychology, examining the tympanic membrane, tinnitus, and how interpersonal conflicts show up as hearing problems. He connects sounds and symptoms to life events through clinical cases and personal stories.
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Continuamos con el vídeo de ayer porque se me hizo de 10 minutos y prefiero seguir porque es un tema hermoso y que lo puedan ver en dos vídeos. ¿OK? Yo les hablaba ayer de la membrana timpánica y de los conflictos de contacto. Yo estoy siguiendo grabando el vídeo, en realidad el ayer es mi hoy y acá sigue estando este muchacho. Pero vamos a seguir con el oído. Pero también les decía ayer con la membrana timpánica, hay que ver, porque la piel es un lugar que refleja, y me estoy refiriendo a la parte externa de la membrana tempánica, donde choca el sonido. También puede haber un exceso en el contacto, es igual que la epidermis del resto del cuerpo. Nosotros en el resto del cuerpo podemos tener un montón de manifestaciones en la piel, y esas van a tener desde ulceraciones y ahí la piel nos está diciendo lo extraño, como puede ser un eczema, por ejemplo, cuando la piel se rompe, en el caso de algo similar a eso, a veces pica el oído. En esos momentos cuando se produce esa pequeña ulceración o cuando está cicatrizando, uno siente que el oído le pica. Muchas veces hay que pensar el sonido de qué extraño o de quién extraño. Por ejemplo, llego a un lugar en la montaña y el oído me pica, me pica, me pica, y me doy cuenta que esta vez no estoy con aquella persona que cuando fuimos a la montaña me dijo que su sueño era construir una vida conmigo. Lo que estoy refiriéndome es un contacto auditivo. Que extraño auditivo. Céntrense en eso, si es de vista, es tan simple como eso. Extraño verlo, extraño ver su cara en el oído, es extraño sus palabras. Pero también puedo tener otro tipo de manifestaciones, como un dolor, como un zumbido en el oído. Muchas veces eso también está relacionado. Se acuerdan cuando, o no muchos de ustedes les pasa hoy, yo soy más grande, pero yo me acuerdo cuando salía de algún lugar donde había habido mucha música fuerte, un recital, un lugar así, el oído tenía un sonido que me quedaba y me quedaba, hasta que al otro día me despertaba y no lo tenía. Bueno, ahí había habido un exceso de sonido. Muchas veces ese exceso de sonido nos refleja algo que es insoportable escuchar, que es muy fuerte escuchar para nosotros. Y atención, cuando ese sonido queda de modo permanente, no es precisamente ese. Y no es una cuestión de volumen, sino que es una cuestión de la manera que encuentra nuestro inconsciente de representar un tema de contacto auditivo, el tinnitus, ese tipo de cosas, como esos zumbidos que tenemos en los oídos. Tengo historias hermosas para contar, les voy a contar una que ya la conté creo en otros vídeos porque me gustan esas muchas historias. Así como ese señor que llegó al otro día y decía no tengo más el Parkinson en las piernas, les voy a contar una. Háganme acordar en los mensajitos de El Caballo Perejil. ¿Esa es una historia que a mí mismo me emociona de una belleza, pero tengo un montón, se imagina? Pero me acuerdo en una jornada en Buenos Aires que estábamos, un señor levantó la mano, un señor que habrá tenido sesenta y pico de años, tal vez setenta, y lo que contó es que en determinado momento de su vida le había comenzado un dolor, un sonido en el oído, un sonido en el odio. ¿Entonces la pregunta de siempre, bueno, a ver, describímelo, a qué se parece? ¿A qué se parece ese sonido? Cada uno de ustedes si tiene un zumbido en el oído, si tuvo un zumbido en el oído, traten de describir a qué se parece. Nunca es casual eso lo que van a decir ahí, eso nunca es casual. ¿A qué se parece? En algunos casos me dicen se parece pitido, lo que era antes el tono de un teléfono. Otras veces me dicen se parece a una campana. Otros me se parece a un tren que se aleja. ¿Se imaginan las figuras que hay ahí? Y esa fue la respuesta de este hombre, se parece a un tren que se aleja. ¿Y cuando te empezó esto? ¿Qué año más o menos, qué fecha fue? Y él se acordó más o menos el momento, empezamos a hablar y él se acordó que era el momento en que su hijo se había ido a vivir creo que a California en Estados Unidos. Y ahí tuvimos como el primer nexo. ¿Por qué? ¿Porque los conflictos de oído son una pérdida de contacto visual, pérdida de contacto auditivo, está bien? Entre otras cosas, y acá ya había un tema neurológico más atrás, el sonido no existe, es algo en tu cabeza, no es que la membrana está vibrando, sino que en la otra parte donde traducimos la vibración a impulsos eléctricos que interpretan nuestro cerebro, ahí adentro se está produciendo algo de eso. Entonces estoy creando ese sonido. ¿A qué me recuerda ese sonido? ¿A qué me recuerda ese sonido? Entonces, basados en eso, en que el oído era como un sonido de un tren que se alejaba, y basados en que fue en la fecha en que su hijo se fue a vivir a California, lo que siguió fue buscar a ver con quién estaba relacionado en su inconsciente su hijo. ¿Qué quiere decir estar relacionado? ¿Cuando es lo mismo que decir doble o yacente? Esto que aprendimos a través de la psicogenealogía y que está muy bien. Y empezamos a ver, bueno, por fechas, yo eso lo cuento mucho en mis libros, por fechas, por nombre, tiene el mismo nombre que alguien de tu clan nació en una fecha relacionada, que básicamente son las fechas cercanas, cada tres meses, contado muy rápido, tiene la misma ocupación que alguien de tu clan. En síntesis, su hijo, el hijo de este hombre, estaba relacionado con el padre de este hombre. ¿Y cuál había sido el dolor más grande de su vida? Cuando en un momento él tenía una relación permanente muy grande, de mucho cariño con su padre, cosa que siguió sucediendo, pero hubo un cambio muy grande en su infancia. ¿Cuál fue? Que de repente a su padre lo cambiaron de ocupación en la empresa. ¿Donde? Donde estaba por ahí, muchos de ustedes que me siguen estuvieron en este encuentro, siempre me pasa, yo estuve ahí. Lo cambiaron de ocupación o de destino, y a partir de ahí su papá empezó a irse los lunes en tren al lugar donde tenía que trabajar, y volvía los viernes y pasaba el fin de semana con la familia. ¿Y qué hacía el padre para que su hijo estar lo más posible y? Y esta cuestión de amor. Iba con el hijo hasta la estación de tren, se despedían, y el hijo iba y veía cómo ese tren se alejaba con su papá los lunes e iba a la estación de tren a buscarlo los viernes. Cuando su hijo, ahora que él es grande, se iba a California, se fue para California, a su padre le recordó el momento en que en la infancia él veía como ese tren se alejaba. ¿Y por qué? Bueno, esta anécdota es una. ¿Así como les puede sonar, Uy, qué increíble, qué loco, no? Esto es así y es muy normal. Lo que sucede es que el mundo vive en otro paradigma en el que los síntomas no tienen lógica. ¿Y por qué es bella esta historia? Porque yo seguí contando, seguí hablando en esa reunión con otras personas, y este señor hacía, no sé, 20 años que tenía este dolor, este zumbido en el oído, y en ese momento yo estaba así, en un momento de otra explicación y se escuchó. Lo veo que levanta la mano y pega un grito y se me fue, se me fue, no tengo más, no tengo más. El zumbido en el acto se le había ido. Y sucede. Claro, está acá el sonido no está acá, ese sonido estaba acá. Bueno, esa es la lógica, por ejemplo, del tínitus. Muchas veces también en el oído, qué tenemos la cóclea, el líquido que hace a que mojando tales pelitos o mojando tales pelitos, tengamos el equilibrio. Por lo tanto también muchas veces está relacionado el tinnitus con la pérdida del equilibrio. Personas que tienen ya el zumbido, en otros casos no, pero que de repente les empieza a dar vuelta al mundo en una manera muy notoria. Estamos en los 9 minutos, así que mañana voy a seguir con el tinnitus. Miren, al final el oído dio casi para tres vídeos y da para muchos más. Y el de ayer, que era la primera parte de este vídeo, lo empecé con los chimangos y acá lo termino con los chimangos que están en una disputa con los caranchos y los teros. Mañana vamos a hablar más, ya estamos llegando al final, vamos a hablar de los problemas óseos del oído, martillo, yunque y estribo. ¿Qué pasa con qué está más relacionado eso? Y un poco también de esto de marearse, estas cuestiones de espiral que tenemos en el oído, y otros temas más, como los conflictos de contacto de oreja y todo eso. Así que mañana seguimos. Los amo, les agradezco que cada mañana podamos tomar mate como hoy. Shake. No sé dónde anda, creo que está por ahí atrás. Sí, ahí está. Que no haga nada que sea incorrecto para la cámara. Bueno, los amo. Gracias. Gracias por esta mañana de matecitos. Los amo.










