
Video en español (Pablo Almazán) que explora para qué sirven los recuerdos. Presenta argumentos prácticos (los recuerdos como herramienta de supervivencia: evitar alimentos venenosos, reconocer peligros) y argumentos más amplios y espirituales (recuerdos como puente hacia una identidad mayor, herencia de memorias transgeneracionales y no-humanas). Concluye animando a valorar y trabajar con los recuerdos mediante prácticas como Reorixins y la “bioexistencia consciente”.
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Buen día, pedacitos del todo y el todo mismo completo. ¿Cómo les va? Buen día. Dice el espíritu que se acuerde que está acá. Que me acuerde que está acá, sí dice eso. Bellísimo el canto de los chimangos. Como digo siempre en los vídeos, los falcónidos representan el espíritu, la permanencia. Aquí tengo uno cantando al lado, que no logro verlo, pero me dice que está. Qué bueno eso de no logro verlo al espíritu, pero me dice que está. ¿Hoy vamos a hablar un poco de cosas que no nos damos cuenta que están, pero están y para qué estarán? ¿Alguna vez se pusieron a pensar para qué me sirve la capacidad de recordar? Soy un ser biológico, es obvio que aprendí a ver, porque me conviene, porque si no, no puedo ver lo que como. Y en el tipo de experiencia que yo estoy haciendo en este cuerpo, el ver me viene muy bien, porque puedo ver ¿Dónde estás? Qué lindo. Porque puedo ver lo que voy a comer, puedo distinguir colores, puedo ver un riesgo, puedo ver un predador, puedo ver a los que son de mi especie para reproducirme, hacer que la especie continúe, puedo escuchar, puedo escuchar el peligro y le contestan de otro lado, puedo escuchar el peligro, qué fiesta cuando sale el sol y todos nos ponemos tan felices. Puedo tocar, puedo degustar, puedo oler y todo ese tipo de cosas. Pero cuando nos ponemos un poco más dentro del plano de lo invisible, si ustedes se fijan, hay especies que evolucionaron sin ver, hay especies que evolucionaron tal vez sin escuchar, pero nosotros tenemos todas esas particularidades. Ahora, cuando nos metemos en el campo de las cosas menos sensoriales, menos tangibles, como los recuerdos, uno puede decir, bueno, ¿Para qué me sirven los recuerdos? ¿Y en primer término, ya para poder comparar, se imaginan que sin recuerdos no estaríamos vivos? ¿Porque? Porque yo no recordaría siendo un mono, que aquel fruto que comí es el que me hizo mal, entonces lo volvería a comer, y lo volvería a comer, y lo volvería a comer, y lo volvería a comer y no podría continuar la especie. Si soy un siervo, no me acordaría que aquel que viene corriendo hacia mí es un león y que lo que quiere es comerme, entonces no estaría acá. Y así los recuerdos en primera instancia lo son, porque son un maravilloso desarrollo que hemos logrado, que nos permite sobrevivir permitió que a mayor recuerdo, más posibilidades tenga de sobrevivir. Van a ver, mientras más cosas uno puede recordar, más puede sobrevivir. Por eso en el caso del Alzheimer, imagínense el conflicto que hay detrás, la frase que hay detrás del Alzheimer prefiero olvidar. Pero volviendo a esto de ser biológicos, y sabiendo que los recuerdos me sirven para sobrevivir, es lógico pensar que como ser evolucionado que soy, pueda desarrollar o pueda tratar de tener la mayor cantidad de recuerdos que me permitan prolongar aún más la experiencia biológica. Y lo que no se da cuenta la gente es que eso lo tenemos activo todo el tiempo, y que esos recuerdos que portamos nos permiten sobrevivir, pero a una escala mayor de la que nosotros creemos. Por ejemplo, una persona que tiene vértigo en una altura, siempre que lo hemos encontrado, por supuesto, porque en algunos casos por ahí no se pudo dar con la información, pero una enorme mayoría de personas que han venido, por ejemplo, por vértigo en una altura, o porque no podían estar en un balcón, no podían mirar hacia abajo, lo que han tenido, lo que hemos encontrado en sus recuerdos, es que su madre se había caído en el embarazo, su madre se había enterado que un hermano se había tirado de un balcón cuando estaba embarazada, cuando esta misma persona era chiquita, se enteró de alguien que murió cayendo a una altura. Pero lo más maravilloso empieza después. La mayoría, esas actividades, esos dolores, esos recuerdos, los habían incorporado porque siendo sus abuelos o siendo sus bisabuelos, se suicidaron, se cayeron de una altura, se cayeron de un balcón. Me acuerdo de un caso de un hombre que se tira de un helicóptero en la Primera o en la Segunda, la Segunda Guerra Mundial, una cosa así, un ancestro. Inclusive también es común encontrar personas que vieron cómo caía un ser querido, es decir, personas con vértigo. Ese es mi caso, por ejemplo. Pero hay muchos casos así, personas con vértigo que cuando el problema comenzó porque tal abuelo o bisabuelo vio a su hijo, el cual también es ancestro mío, o podría ser, miren, para que les suene más lejano el parentesco, una hermana de mi abuela ve caer a su hijo de un dique y morir. Yo en principio, por rama de puente genético biológico, no tendría relación con él, pero sí lo tengo con la madre, por la fecha, por ser doble y por todo eso. Pero sin embargo, esto también es una muestra de que yo tengo las dos cosas, que uno tiene las dos cosas. Es decir, uno no solo hereda los datos de todos los que se consideran por un primer plano de profundidad en la conciencia, como decimos en Reorixins, No solo heredamos los datos de fechas, de edades, y esas relaciones de identidad inconsciente, que las van a ver también en el seminario de economía y en el libro de economía, sino que también heredamos la totalidad de los recuerdos de todas las experiencias que hemos pasado. Yo no sé si soy un ancestro, si soy yacente de una piedra, pero tengo los recuerdos de esa piedra. No sé si soy doble del árbol que está acá, pero tengo los recuerdos de los árboles. Entonces, los recuerdos son un maravilloso campo que nos permite en principio, sobrevivir. Pero ¿Es esa la finalidad del recuerdo? No, porque la finalidad del recuerdo no es sólo humana, sino que nos permite tener acceso después al otro lado, a nuestro mejor lado, al lado que somos más allá de lo humano, a ese lado que nos conecta a través de la experiencia humana con lo que somos en totalidad. Es ese lado el que nosotros más beneficio obtenemos de los recuerdos. Porque cuando empiezo a darme cuenta que todos esos recuerdos simplemente vienen a decirme, gracias a este recuerdo, hoy no te gusta asomarte a un balcón y marearte. Gracias a este recuerdo, hoy no te gusta que tengas dificultades para comprarte una casa y sufrir por eso. Gracias a este recuerdo, hoy no te gusta que no puedes quedar embarazada. Gracias a este recuerdo, hoy no te gusta la pareja que tenés. Son esos recuerdos los que por comparación nos hacen sentir esto me gusta, esto no me gusta. Es gracias a esos recuerdos, gracias a esos guardianes invisibles, gracias a esos que están ahí sugiriéndonos, a esos asesores invisibles, que la vida se condiciona. Pero no se condiciona para algo malo, se condiciona para que nos demos cuenta que los lugares hacia donde estamos yendo son lugares que están unidos a situaciones de dolor en nuestro pasado. Entonces, los recuerdos, al fin y al cabo, siguen siendo, o vienen a ser, para un ser que está buscando despertar su conciencia, los asesores para generar que la aguja interior nuestra se mueva hacia el Esto me hace sufrir, esto me gusta, esto se me está dificultando, esto viene fácil, esto me genera mucho esfuerzo en la materia, esto se da solo. Todo eso está dado por los recuerdos que somos, por los recuerdos que portamos y por eso es tan importante que aplicando reorixins, aplicando la bioexistencia consciente, podamos acceder a ellos y suceda lo que vieron por ejemplo en el vídeo de hace poquitos días donde tuve el honor de postear Los niños nacidos cuando se sana el alma y en el mismo posteo abajo tres seres maravillosos ya contaron que están leyendo el libro, están haciendo consulta y ya están embarazadas. ¿Se imaginan la cantidad de veces que ha sucedido eso? Bueno, a seguir entonces los recuerdos y a revalorarlos. Les mando un abrazo grande y seguimos en el próximo víde.










