
Pablo Almazán argues that fear of judgment makes people steal a life that isn't theirs, mimicking others and criticizing to mask inner pain. He prescribes self-discovery, self-forgiveness, and leaving behind people who keep you small.
Chapters
Imagínate qué empezás a usar un auto que no es tuyo, lo robaste, lo tomaste a ese auto y lo empezás a usar cotidianamente. Una de las cosas que vas a tener que hacer es que no se note que ese auto lo robaste. Vas a tener que no hacer llamadas de atención, no excederte, no te vas a poder expresar con ese auto, no vas a poder hacer nada que llame la atención. Vas a tener que amoldarte, mimetizarte socialmente. Imagínate que vivís en una casa que no es tu propia casa, que la tomaste, y para que nadie se dé cuenta en el barrio, vas a tener que amoldarte al barrio y vas a tener que acordar con todo lo que el barrio sienta o diga para disimular que realmente está viviendo con una casa que no es tuya, con un auto que no es tuyo. Y vas a tener que reaccionar a algunas cosas, ¿Para que? Para que nadie note en el barrio que no sos el dueño de esa casa, no sos el dueño de ese auto. Bueno, ahora imagínate. Que estás viviendo una vida que no es tu vida, que estás viviendo una vida a la que te tuviste que acomodar por miedo al juicio, para ser aceptado por los demás. Sos el invasor de una vida, o esa vida, ese modelo de vida, es el invasor que lleva adelante cada uno de tus días y tus decisiones. Vas a alimentar a alguien que no sos vos. Vas a pertenecer a grupos que no son tus grupos. Tal vez empezás a pertenecer a grupos que viven fijándose en la vida de los demás, porque en un acuerdo social sienten que si ellos juzgan a los demás, van a justificar de algún modo las vidas que están teniendo. Y vos te vas a dar cuenta porque en las críticas vas a encontrar cuestiones antibiológicas. Al que es feliz le van a decir que está fingiendo, al que es rico le van a decir que estafó, Al que tiene pareja le vas a decir que tuvo suerte o que seguramente le van a ser infiel o que va a terminar mal. Al que viaja le vas a decir que está probablemente endeudándose o huyendo de su lugar, o que no se lo merece, Al que puede programar su futuro, invertir, le vas a decir que eso es todo, una estafa piramidal, una timba. Y al fin y al cabo todo se trataba solamente de una cosa, y era que vos estabas viviendo la vida prestada, robada, no estabas siendo quien vos realmente querías ser, buscabas ser. Y por lo tanto, para que nadie se dé cuenta de eso, necesitabas crear un mundo donde parezca que todos vivían una vida falsa, como la que vos, sin darte cuenta, habías empezado a vivir. Es fácil detectar a una persona que está viviendo esa vida. Tiene un muro grande para hablar de sus dolores de sí mismo, y tiene una boca grande para hablar de los demás. Siempre lleva noticias de otros, siempre compara, y lo que tiene dentro, solamente un gran sufrimiento, nada más que eso. Tiene mucho miedo. Tiene miedo que descubran que esa casa no es de él, la robó, el auto no es de él, lo robó y la vida no es de él. En este caso no es que la robó, sino que renunció a su propia vida. Y tiene mucho dolor ahí, porque al igual que un niño que se esconde en el placar y juega, que tiene una familia ideal porque fuera del placar hay un papá borracho o una mamá golpeadora, todos seguimos siendo en algún modo ese niño. Hasta que resolvemos salir a la luz, enfrentar nuestros problemas, y ese día nos damos cuenta que todo lo que habíamos expresado hacia los demás no era nada más que capitas de dolor de alguien que está intentando encontrarse a sí mismo. Pero con estos tips me parece que vas a aprender a encontrar a esas personas dolidas, de las cuales te recomiendo que si querés cambiar de vida, querés ser abundante, tener salud, paz y felicidad, las dejes de lado, que hagas el acto valiente de encontrarte con vos mismo, con vos misma. Porque además, eso que al principio parece fuerte, duro, sacrificado, hasta te diría que masoquista, después el premio que encontrás es a vos mismo. Y quien se encuentra a sí mismo, quien se encuentra a sí misma, vive una vida de otra extensión, vive en el mismo planeta, pero en un mundo diferente de los demás. Y se da cuenta de que aquel pobre ser dolido que era antes, simplemente estaba pidiendo a gritos ayuda, a través de críticas, a través de acciones violentas, a través de la inmediatez, a través de hacerse daño, a través de no ser capaz de generar cosas, ser un destructor. Era simplemente un niño dolido que rompía los juguetes. El mundo es un juguete que lo puedes cuidar o lo puedes romper. Y cuando te quedaste sin juguete, la vida es madura que antes. Así que seguí por ese caminito egoísta de la felicidad, y a todo todo aquel que te juzgue por ir rumbo a la felicidad, entendelo y hacé tu camino, ponete la mano en el corazón, seguí caminando y vas a ver que esto es así y que simplemente está dolido como estabas vos antes. Comprendete a vos que sos el único que tenés que comprender, perdónate a vos que sos el único al que tenés que perdonar y sanate a vos que sos el único que tenés que sanar. Un abrazo.










