
Pablo Almazán conecta el dolor de rodillas con significados simbólicos: sumisión, desvalorización, decisiones que no tomamos. Propone que experiencias personales se anclan en el cuerpo y se manifiestan como dolor físico, ofreciendo una lectura que mezcla lo biológico con lo simbólico.
Chapters
¿Qué dicen, seres hermosos? ¿Cómo les va? Buen día. Qué día bello de pájaros, de árboles. ¿Quieren dar una recorrida? Miren, estoy por acá. Este está siendo mi universo. Ahí los tengo. Una belleza. Hacia allá está el pueblo de San Martín de los Andes, hacia allá está el lago Lacar. Y este es el cielo que me baña hoy y que me motiva a contarles tantas cosas hermosas. Voy a ver si puedo dejar esto quitito acá. Hoy vamos a hablar de rodilla, para que no se nos escape. Vieron el vídeo de ayer que empecé a hablar y les quiero contar. Ahí vienen los pájaros a saludar, las cotorras. Permiso. Vengo a este bosque a cotorrear yo. Bosque de lenga, coihues. Hay de todo, de todo. Una belleza. Hay alguna variedad de quercus, de roble, que solamente la encontrás acá. Es una maravilla. Y pájaros también de la zona, por supuesto. Bueno, vamos a ver qué pasa con la rodilla. La rodilla es el lugar donde tenemos anclada una. Siempre lo cuento en el momento en que el ser humano comenzó a desarrollar sus capacidades de pensamiento y de ideas que lo empiezan a unir a otras cosas, esas otras cosas comienzan a unirse al significado biológico que solamente hasta ese momento teníamos. Por ejemplo, las manos sólo servían para agarrar cosas y tienen un objetivo biológico importantísimo, porque gracias a ellas podemos cazar, podemos comer, podemos abrazar, podemos asegurarnos el alimento, armar nuestra tienda. Las manos son muy importantes en la tarea que desarrollás. Pero a lo largo del tiempo, y esto está explicado largamente cómo se fueron anclando las cosas en mi último libro que sigo escribiendo, Realidad, cuerpo, mente, alma, karma y espíritu, el ser humano comienza a desarrollar un intelecto más profundo, que tiene imágenes, que tiene composiciones imaginarias y de relación con el entorno. Pero dado que el inconsciente tiene una particularidad de ser inocente y que real y simbólico es lo mismo, si yo al inconsciente le digo poniendo las manos así, me relaciono con la divinidad, con la deidad y con la autoridad, mi inconsciente en las manos también va a anclar esa simbología. Así como anclo lo de las manos, voy a anclar todas cosas, desde el cabello hasta la punta de los dedos de los pies. Todo nuestro cuerpo tiene un significado biológico y tiene un significado arquetípico, simbólico, que es muy importante tenerlo en cuenta a la hora de resolver los síntomas, porque si no, uno se está perdiendo la mitad de la posibilidad de sanar esas cosas. Por eso ahí tenés un item muy importante en cuanto a una diferencia entre, por ejemplo, cómo se ven las cosas en la bioexistencia consciente, y como se ven en las corrientes biológicas. La bioexistencia consciente le da mucha más importancia que la que se le suele dar a las cuestiones simbólicas. Tengo muchos casos contados. Hace poquito me volvió a escribir, o me escribió esta hoy consultora, que un día llegó a la jornada, y en esa jornada salió la historia de que le dolían las manos desde que había vuelto a jugar al voley. ¿Y yo le pregunté contame, vos estás diciendo, estás volviendo a jugar al voley? ¿Qué pasó con tu papá? La deidad, la autoridad, ¿Qué pasó con tu papá desde que dejaste de jugar al voley hasta ahora? Y con los ojos llenos de lágrimas me respondió se murió. Antes me acompañaba siempre a jugar al vóley, y ahora me doy cuenta que volví a jugar al vóley y él no está. Eso fue todo. Sus manos le dejaron de doler. Y hoy es consultora y hace poquito me mandó un mail, soy esa consultora. A mí eso me honra tanto. Gracias, gracias, gracias. Bueno, de ese modo todo el cuerpo está relacionado con un significado biológico y un arquetípico. En las rodillas tenemos anclado ese momento en que o nos sometíamos o moríamos. Ya sea me someto ante vos, me arrodillo, agacho la cabeza, o me someto ante vos, al rodillo, bajo la cabeza y falta un verdugo, me cortaba la cabeza. Eso lo tenemos anclado en la historia humana, Las grandes historias horrorosas de desvalorización, de sumisión o de muerte. Se usa mucho, se usa mucho en distintas prácticas, no voy a nombrar nada para que nadie se ofenda, el hecho de arrodillarse y prácticas que están en mi historia, pero se ha usado a lo largo de la historia y desde que somos animales. Ustedes pueden ver un New York, un búfalo, un toro. Cuando había corridas de toro, el último gesto del toro era caer de rodillas. Nosotros tenemos anclado eso, y tenemos anclado en las rodillas laborales, que son los codos. Los codos hay que mirar la desvalorización y la sumisión respecto de lo laboral. Y en las rodillas en general, que como dije, son las que portan toda mi existencia, toda mi persona, lo que porto son historias de desvalorización y aceptación de cosas que no quiero. En general algunas más directas, más fuertes. Bueno, estoy en el trabajo, me están pidiendo una tarea que no me gusta, o ya de por sí hago un trabajo que no me gusta, estoy viviendo de lo que no me gusta, no me siento pleno, no me siento feliz, voy a trabajar todos los días con desgano, me duele la rodilla, un clásico. Pero en otras puede ser más sutil, como por soy ya una persona grande, estoy pleno para disfrutar mi libertad, ya crié a mis hijos. Y resulta que cuando estoy por empezar a viajar o a salir con mis amigos o a planificar mi libertad, uno de mis hijos me dice ¿Me cuidás a tu nieto para que yo pueda ir a trabajar? El tallo cerebral te dice pum. Todo se direcciona para el cuidado y la protección del más chico, de la especie más joven, todo el clan se direcciona para ahí. ¿Eso te lo va a ordenar tu tallo cerebral si todo está en orden y probablemente digas si, dejamelo, cuánto quería cuidar a un nieto? Pero en el fondo lo que querías era otra cosa, lo que querías era tu libertad, salir. ¿Entonces eso que te va a hacer? Te va a recordar todas las veces allá, siempre señalo para atrás, en que en tu pasado has renunciado lo que querías, si tenés ya la suficiente carga de esas cosas. Y hay una contraposición esta vez otra vez con lo que vos querés hacer y lo que te está exigiendo tu realidad. ¿Que sale de vos hacer? Es probable que te lo avisen las rodillas, porque en el fondo la verdadera respuesta sería no, ya estoy grande, yo te lo puedo cuidar, soy la abuela, cada tanto vengan a visitarme, gracias, pero no puedo renunciar a mi vejez para cuidar al nieto, lo amo mucho, gracias, pero voy a salir con mis amigas y tenía pensado un viaje. Pero el tallo cerebral muchas veces manda, la generación más importante es la última y todo tiene que direccionarse. Ahora, ¿Dónde está el tema? En que algunas personas, más allá de su lateralidad, que puede ser diestra o zurda, recuerden, hay un hemisferio masculino, un hemisferio femenino, eso se ve todo cuando uno ya va a ser consultores y las corrientes biológicas proponen que son post hammerianas. Esto viene desde Hamer y esto es un error que se mantuvo que hay una rodilla para manifestar lo que deseo hacer y no hago. Estoy en sumisión, estoy en obligación y en desvalorización. Hay algo que deseo hacer, no lo hago y acepto esa situación. Y en la otra rodilla se ancla. Hice algo y me arrepentí de eso. Bueno, muy bien. ¿A dónde nos llevó la experiencia en la bioexistencia consciente? En que en toda persona las dos maneras de anclarla sucede en las dos rodillas. ¿Por qué? Y lo vas a encontrar si realmente salís de lo teórico y te dedicas a esto profundamente y atendés a muchas personas y ves muchos casos, vos te vas a dar cuenta que en la misma persona y con la misma lateralidad que ha tenido a lo largo de su vida, eso es un acierto de Hammer, la lateralidad se mantiene, la polaridad se cambia, se puede cambiar, la lateralidad se mantiene a lo largo de toda la vida. Pero una persona que por ejemplo a los 20 años se separó de una pareja y después se arrepintió, a los 40 años podría estar queriendo separarse y no lo hace. ¿Por qué? Por lo que le pasó a los 20 cuando se separó y se arrepintió. Es decir, esta misma persona tiene los dos anclajes cuándo sucede eso en la mayoría de los humanos. Entonces, muy importante tener en cuenta qué dolores llevamos anclados en las rodillas, qué sumisiones estamos viviendo, qué pequeñas obligaciones hemos comenzado a vivir un tiempo antes que nos comience a doler la rodilla. Y cuidado, no se distraigan con las lateralidades, porque en realidad el modo en que se suele abordar y compartir en general de modo post hammeriano, la lateralidad de las rodillas no está equivocada, sino que es escasa en las dos rodillas hay que ver las dos lateralidades. Atención con eso. ¿Y por eso para quienes preguntan Pablo, esto es biodecodificación? ¿Esto es descodificación biológica? La respuesta es no. La respuesta es que es una corriente que te va a llevar a tu autodescubrimiento y a que llegues a la certeza si haces un camino completo de que sos el creador en la Tierra. Toda la información la encuentran enumanopente.com Un abrazo.










