
Pablo Almazán connects Easter symbolism to personal rebirth, sharing how he healed from years of debilitating headaches after discovering histaminosis. He traced the condition to histamine and diamine oxidase levels, recovered, and now plans a seminar to teach others his method.
Chapters
¿Cómo les va? ¿Cómo están? Acá entre luces y sombras, con este sauce que lo amo, que es en realidad. Este sauce lo tengo gracias a la generosidad enorme de nuestros vecinos que lo tienen pegado a nosotros y Lucre lo poda y se forma una casita acá abajo que muchas veces me sirve para venir a conectarme y es un lugar. Ahí despegó un pato, un biguá, un lugar que me gusta para compartir cosas lindas. Hoy es un día indudablemente especial en la Tierra. Hoy es lo que se conoce como Pascua en esta parte de la Tierra. Y algo que poca gente sabe es que Pascua debe su nombre en una parte del mundo a Easter. En inglés se conoce como Easter, ese nombre. Easter es una antigua diosa que tiene que ver con la fertilidad. La celebración de Pascua, si ustedes lo piensan, ese huevo tiene que ver con la fertilidad. Después, con el paso del tiempo, cada mirada, cada paquete de visiones de la realidad y cada propuesta religiosa y esas cosas, lo fue tomando y fue dándole distintos significados hasta que terminó teniendo significados muy diferentes. Pero en general, o inicialmente, eso significa la Pascua. Y el el significado del huevo viene de épocas en que el origen de la Tierra estaba relacionado con un huevo, estaba relacionado con esa forma. ¿Se acuerdan? Los fenicios, los persas, el antiguo Egipto. Esas culturas proponían que habíamos llegado en un huevo, que así había comenzado todo. Por lo tanto, en realidad la Pascua significa el renacimiento de la Tierra. Y llegado a ese punto, llegado a ese punto, lo importante es que nos pongamos a pensar que visto de ese modo, tal vez esta Pascua sea la más Pascua de todas las Pascuas que hemos vivido en estos últimos tal vez siglos. La Tierra está en un renacimiento, y este Easter, si bien no significa eso, tiene mucho que ver con el Este. Tiene mucho que ver en el inconsciente colectivo con Oriente, este movimiento de Oriente a Occidente que sin duda está por detrás, por delante y por los costados de lo que estamos viendo. Me retrotraigo a la nota que publicó Lucrecia sobre coronavirus hace un tiempo y sobre este cambio de eje que hay. Lo tenemos que mirar desde lo global hasta lo personal. Por lo tanto, yo voy a hablar en este caso en particular y en esta Pascua en particular, de mi renacimiento. Como digo en algún artículo que publiqué hace poco, el renacimiento tal vez sea más importante que el nacimiento. Ninguno de los dos puede existir. Digamos que el nacimiento puede existir sin el renacimiento en esta vida. Pero sin el renacimiento en esta vida, el nacimiento tiene una función que podríamos llamar meramente biológica. El ser humano tiene un nacimiento biológico y un renacimiento que tiene que construir, que tiene que lograr, que tiene que alcanzar un cálculo a resolver, una meta, un propósito. ¿Cuál es ese propósito? Resolver los conflictos del pasado que lo han traído aquí a la Tierra para que como representante y fractal del universo que es, pueda resolver aquellos viejos cálculos que quedaron sin resolverse y que de continuar en ese sentido, pondrían en riesgo la reserva de conciencia que es la humanidad. Todos somos custodios de la humanidad, todos somos custodios de una manera de conciencia. Y sé que para muchos suena como que explícame más, pero en realidad hay mucho que explicar, pero también hay mucho que vivir después para poder no necesitar la explicación. Cuando uno lo vive desde esa lógica, después no hace falta la explicación. Pero a lo que voy es a que un ser humano capaz de renacer es aquel que un día se pone a leer, gracias a sus síntomas, sus problemas de vida y sus cosas, qué fue lo que pudo haber quedado trunco en aquel pasado que necesita recrearlo en este momento. A ver, ¿Cuánto vamos de tiempo? Creo que vamos bien. Y en mi caso en particular, yo tuve que pasar mi propia Pascua, mi propio renacimiento, gracias a un síntoma que se llama histaminosis. Yo hoy celebro la Pascua con mi histaminosis sanada, con una placa que ustedes van a ver en este mismo Instagram, en Facebook y en distintos lados donde estoy con Lucrecia dándome la mano, así brindando el seminario de histaminosis. Porque en abril del año pasado, hasta abril del año pasado, yo cumplía años y años y años de tener dolores de cabeza inmovilizantes, y eso me condicionó toda la vida, todas las dietas, todo lo que hacía, las reuniones sociales, todo. Y desde abril del año pasado que descubrimos que todos mis síntomas se encuadraban dentro de algo que hasta ese momento no por ejemplo, en América no existe, pero que ya en Europa y Estados Unidos lo habían encuadrado como histaminosis. Ahí había llegado el gran momento de volver a confirmar lo que hago todo el tiempo, y es decir, si yo encuentro el significado biológico, simbólico, arquetípico, y lo puedo traducir a escenas y puedo llevar esas escenas al pasado que están representadas por la histamina y la diaminoxidasa. Yo puedo, si lo que sostengo es lo que sostengo, sanar mi síntoma. Y es así como lo hice y hoy tengo sanada mi histaminosis. Por lo tanto, desde mi renacimiento individual, quiero transmitir esa esperanza global. Justamente ahora, en estos días, se anuncia ya y está esa, esas manos juntas, el seminario de histaminosis para todos los consultores de Humano Puente, para que puedan llevar ese mismo milagro que yo viví en mí a todas las personas. Ya está disponible de esa manera para que a tantos les deje doler la cabeza, para que tantos dejen de creer que la única solución que hay es una dieta cada vez más estricta y cada vez más limitada. Para eso ahora comparto mi propia sanación, mi propio renacimiento y mi Pascua, porque la Pascua es individual. Por eso tal vez esta sea la más Pascua de las Pascuas, la que llevamos juntos y en casa, pero solos, así en el interior de cada uno. Los amo. Feliz renacimiento para todos. Un abrazo.










