
Transcripción de un video de Pablo Almazán donde inicia el año de actividades presenciales de Humano Puente y reflexiona sobre su rol: expandir conciencia y formar una comunidad de consultores. Introduce el concepto de "instantes sagrados" (marcadores en la memoria/inconsciente que unen eventos y condicionan respuestas biológicas) y responde preguntas sobre cuánto tiempo tarda un suceso en influir en la biología y si a los 65 años uno es "material descartable"; concluye que no somos solo biología y que el camino de Humano Puente habilita reconocer la propia capacidad creadora.
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Aquí comenzamos el año de actividades presenciales. Hoy empiezo a disfrutar de ese honor que siento siempre cuando empiezan las aperturas. La última terminó en Miami, el 16 de diciembre, y la primera empieza hoy en Buenos Aires, el 17 de febrero. Y eso para mí es el día anterior a dar las aperturas. Ayer les compartí un vídeo a los. A los consultores de Humano Puente dentro del grupo específico que hay para acompañar a los consultores. Y me di cuenta la cara de agotado que tenía. Porque cuando yo no estoy brindando actividades, como que me tienen que tener en casa. Por eso también comparto tantos vídeos, porque me gusta mucho cumplir con lo que siento que tengo que cumplir. Es expandir conciencia. Necesito que todos los días suceda eso. Suceda eso. Es un rol que tengo el honor de haber armado, organizado en mi inconsciente familiar. Haber tomado los datos del universo que tomé, Haber tomado los datos del maravilloso árbol genealógico que armé para venir, los ancestros que ordené y que. Que escogí para venir, qué creé para venir, qué organicé para venir. Esa receta hermosa de dolores, de potenciales, de placeres, de divisiones, de olvidos, de separaciones, de amores truncos, de viajeros, de felicidad, de profesores, de maestros, de sanadores. Y toda esa sopa hace que yo me sienta profundamente vivo. No vivo profundamente vivo cada vez que voy hacia mi propósito. Mi propósito es esto que estoy haciendo ahora y lo que hago cada día. Compartir conciencia, expandir, hacer que Humano Puente sea una familia creciente de expansores de conciencia. Y disfrutar. Por eso hoy empieza uno de los días de disfrute, de esos que por suerte siguen todo el año. Afortunadamente, como forma de decirlo, en realidad no es suerte ni fortuna. Siembra y cosecha, creación y cosecha. Y hoy vamos a hablar un poquito precisamente de eso. Cuando publique el vídeo de cuánto valemos para nuestra biología, cuánto valemos para la evolución, Hace poco me hicieron algunas preguntas que son súper interesantes. Son hermosas. Siempre son hermosas las preguntas. Lo que sucede que a veces hago tiempo a responderlas porque justo es el tema del próximo vídeo y a veces no. A todos los que me están haciendo preguntas, quédense tranquilos porque César está anotando todas las preguntas y las vamos a responder en podcast ahora que comienza el año. El año, año como decimos nosotros, o en siguientes vídeos. ¿En este caso, por ejemplo, me hicieron dos preguntas, dijeron Pablo, cuánto es el tiempo que tiene que transcurrir para que una escena influya en eso? Bueno, y vamos a la segunda. ¿La segunda de verdad yo tengo 65 años, de verdad es así? Soy como material descartable para la biología. Y son dos preguntas interesantísimas, si podemos seguir con el aparato digestivo hoy aquí, pero lo dudo. La primera, algo que van a aprender en las aperturas para ser consultores, pero que se los explico acá rapidito, pero hay una manera, tiene un tiempo lógico, sucede de manera matemática, como digo siempre, aunque es una matemática humana, no es lo mismo la matemática humana que la matemática de las matemáticas, porque somos humanos y porque somos un enigma. Pero sí tenemos esa intuición que nos permite conectarnos con todo. La intuición nos conecta con el conocimiento total, con la sabiduría total. Por eso el camino humano puente es un camino de apertura, no es un camino rígido. ¿Pero si una persona vive un drama determinado, cuánto afecta a su entorno? Y mi invitación es a que se den cuenta de que nosotros mismos lo hacemos con el lenguaje. ¿A eso los humanos decimos con respecto a los instantes sagrados sobre todo, mirá, cuando uno va a dar una fecha, uno dice cuándo fue eso que sucedió? Siempre hay alguno que dice, mira, yo me acuerdo qué fue desde que nació Fulano, fue más o menos un año después, porque yo me acuerdo que él era chiquito, tenía un año desde que se casó Mengana, debe haber sido un año antes. Yo me acuerdo que en esa época el abuelo estaba vivo, así que tiene que haber sido un año antes que murió. Nosotros usamos eso en el lenguaje y esos mojones, esas banderas, esos marcadores en nuestra memoria se llaman instantes sagrados. Y los instantes sagrados son como grandes referentes de todo lo que sucedió en un entorno. Por lo tanto, en el inconsciente hay un pack, hay un paquete que está armado con una chinche clavada, como quien pone en un tablero de corcho una cosa, y esa chinche es siempre un instante sagrado, o casi siempre un instante sagrado donde puede entrar inclusive los viajes, donde pueden entrar inclusive los viajes. Entonces lo que resta por hacer es ver cuánto tardamos en procesar un drama. Supongamos que. Estoy en un país y pierdo el pasaporte, y la verdad es que es un tema, hay que hacer trámites, hay que hacer cosas, pero vuelvo, lo hago, siempre hay una manera, y vuelvo a casa. Digamos que eso no es un drama. Probablemente, es probable que cuando vuelva a ir a ese país, yo me encuentro con alguna sensación de inestabilidad en un momento ¿Qué es esto? ¿Qué es esto? Hasta que me dé cuenta que ese era el drama. Ahora, si yo me voy a un determinado país y dentro de los seis meses siguientes muere mi. Muere un tío, según la cercanía que tengo con ese tío, puede ser un drama muy grande. Entonces mi inconsciente ya tiene guardado ese viaje, lo tiene unido a la muerte del tío. Si yo la muerte del tío la procesé rápido, era un tío lejano, nunca tenía contacto con él, el inconsciente también probablemente lo una, porque todo lo une y porque tiene toda la información, pero no me va a influir, no me va a influir en la manifestación de realidad que hago en ese momento. Ahora, si yo de repente, después que nació un niño, murió su padre, tiene que haber transcurrido mucho tiempo, porque el drama del padre es enorme y lo va a abarcar, va a abarcar el nacimiento de ese niño. Nacimiento del niño está acá, la muerte del padre está acá, pero es una bomba que tiene un campo enorme en el que queda unido en el inconsciente. Si cuando nació fulano, al tiempo murió mengano, o cuando quedó embarazada la madre, el padre se fue cuando nació el niño. Cuidado con estas cosas, miren lo que les voy a decir, porque aquí no hay muerte, aquí gana la biología, pero aquí puede haber condicionantes para que eso sea bloqueado, para que pasen otras cosas. Cuando nació el niño fue que su padre perdió el trabajo, tuvieron que vender la casa y se tuvieron que mudar del país. Ahí se pierde el territorio, que es lo principal para una etnia, se pierde el trabajo, que es lo que provee hoy al ser humano, todas las demás cosas que necesita, el alimento, el abrigo, la calefacción, la educación para los niños, la salud, y se pierden las relaciones familiares, se pierde el hogar. Entonces esas tres cosas pueden ser muy fuertes y pueden provocar bloqueos para que nazcan niños. Entonces, lo importante a mirar no es solamente que cuando ocurrió pasaron dos o tres días, sino qué volumen tenía eso, cuánto tardó en degradarse y qué cosas ocurrieron en ese entorno. A eso lo llamamos instantes sagrados. La segunda. No sigo en un minuto. Tengo 65 años y qué pasa para la biología soy material descartable. Precisamente esa, ese es el motivo por el que Humano Puente postula algo mucho más profundo que la decodificación biológica. Porque en Humano Puente la biología es utilizada en función de quién realmente y profundamente somos. No somos biología, pero sí tenemos que asumir que quién somos utiliza a la biología para ser una sola experiencia. Y por eso es tan maravilloso descubrir quién realmente somos. Y hacia ahí lleva el camino de humano puente. ¿Cuando vos te reconoces creador y ves que lo cambias a él, a él, a él, a él, cambias toda tu realidad, empiezas a preguntarte quién soy? ¿Quién soy? ¿Quién soy? Hasta que descubrís que sos todo el universo. Un beso grande, los quiero. Seguimos mañana.










