SUPONGAMOS 3 - ESCLEROSIS LATERAL AMIOTRÓFICA.

Monólogo en video de Pablo Almazán (serie 'Supongamos') que usa la hipótesis de una esclerosis lateral amiotrófica (ELA) como metáfora para explorar la identidad humana, la dualidad cuerpo/conciencia, el inconsciente familiar y la posibilidad de aprendizaje y reparación intergeneracional. El narrador combina vivencias personales hipotéticas (mano que deja de funcionar, incendio de un almacén) con reflexiones espirituales sobre continuidad, pertenencia cósmica y el sentido de acontecimientos adversos.
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Buen día, amigos. ¿Cómo les va? Aquí estoy con este bosquecito que hace un tiempito también tuve el honor de grabar aquí. En este caso me olvidé todas las cosas para grabar en Buenos Aires, pero la diferencia es que voy a empezar así, voy a terminar así y otras cosas de sonido. Pero creo que vamos a andar bien. ¿Cómo les va? ¿Bien? Bueno, aquí empezamos con la serie de vídeos de Supongamos. Y es un caminito. Este Supongamos tiene varias instancias de suposiciones que son directas, otras suposiciones que les van a resultar un poco más indirectas, pero van a ver que igual de lógicas. Y después otros supongamos que son más profundos y que dicen tal vez sea para un milagro todo eso que todos esos supongamos. Tal vez sea para algo tan profundo, tan maravilloso, que nunca te te esperabas que aquello que considerabas tan malo resulta que era lo mejor que te podía pasar. Pero desde una concepción más profunda de quién sos. Hay dos maneras de percibir la existencia humana. Desde el bicho biológico que soy, y de ese algo más que todos sabemos que somos. Todos lo sabemos. Por eso hasta el que más se niega a eso, cuando le ocurren algunas cosas fuertes en su vida, muchas veces de salud, muchas veces de salud de seres queridos, es rescatado por él mismo. Y por ese lado que le sos algo más. Es hora de reconocerlo. Por eso es un gran acto de valentía reconocerlo en esa instancia. Pero es un acto de valentía mayor reconocerlo desde siempre y hacerle caso a ese lado buscador que todos tenemos y que nos hay algo, hay algo más. Cuando yo me acuesto y pienso y empiezo a hablar conmigo y empiezo a pero yo estoy hablando conmigo y no estoy hablando con mi cuerpo, sino que hasta inclusive puedo hablar de mi cuerpo conmigo. ¿Entonces no soy el cuerpo? ¿No soy el cuerpo? ¿Y cómo es que tan rápido mi cuerpo me dice cosas y yo reacciono? ¿Por qué cuando me pica ni me pregunta y se rasca? OK, porque en realidad desde que nací empecé a comunicarme con mi cuerpo. Y me acostumbré tanto a eso que me da la impresión de que soy él. Porque es esa comunicación la que me permitió comer, la que me permitió sentirme amado, la que me permitió sentir las cosquillas, el calor, el frío. Tengo una comunicación directa tan, tan fuerte con mi cuerpo, que si no la tengo, puedo morir. Llego en un momento al error de creer que soy él, pero sé que no soy él. En el fondo, como digo siempre, cuando digo mi cuerpo, me estoy reconociendo al dueño del cuerpo. Es decir, no soy el cuerpo, soy algo más. Entonces lo mejor será que tratemos de ver los dos lados. Y esa comunicación, hasta dónde llega y qué potencial tiene. Supongamos, en determinado momento de mi vida, yo ni me di cuenta, simplemente mi mano dejó de funcionar, me empezó a no obedecer. De a poco empecé a tener la dificultad, con determinada prensa, con determinada manera de agarrar las cosas. Después ya la mano no obedeció, después se quedó suelta. Yo le pido que reaccione y no reacciona. ¿Cómo puede ser, si yo soy el cuerpo? Cómo me vas a decir no, que no sos el cuerpo, sos algo más inmenso, profundo, eterno y el cuerpo. Pero sos igual el cuerpo, que sos ese árbol y que sos todo el entorno que hay acá. Entonces fíjate que a veces la realidad no te hace caso. Y a veces el cuerpo no te hace caso. ¿Por qué será? Supongamos que finalmente la mano dejó de funcionar, y después el codo, y después esto, después la otra mano, y después ya las dos manos no funcionan. Y que voy a un lugar y me dice, tiene una esclerosis lateral amiotrófica. Por mala suerte, porque le tocó por causas desconocidas, por azar. Y eso continúa de determinado modo, con paliativos, puede terminar en la muerte. Y ahora supongamos otra cosa. Supongamos que yo me llamo igual que un bisabuelo, y que ese bisabuelo tenía un campo y se le quemó. Y ahí yo ya tomo conciencia. Guau. Se llama igual que yo ese bisabuelo. A él se le quemó el campo y a mí se me quemó mi almacén. Él perdió todo, yo perdí todo. Sí, pero tengo más. Cuando tu bisabuelo se pierde el campo, es el momento en que tu bisabuela se va, lo deja. A mí se me quemó el almacén y estoy ahí hablando con mi esposa de separarme. Qué fuerte. Me llamo igual que él. No me había dado cuenta que esto de la mano empezó después que se me quemó el almacén. Y que empezaron mis problemas y mis charlas sobre el divorcio. Qué interesante. Igual que este bisabuelo que llamaba igual que yo. ¿Y cómo siguió la historia del bisabuelo? ¿No sabes? Se suicidó. Y que mis manos están salvándome la vida. ¿Qué lógico sería si usamos ese supongamos? Bueno, esa es la base de una esclerosis lateral amiotrófica, es una muestra más de lo inmenso que somos, de los seres permanentes que somos. Y que somos además el aprendizaje de todo lo que sucedió en distintos grados de cercanía. Tengo relación con la constelación de Orión, por supuesto, soy ella porque soy la Tierra, y la Tierra es el total de las estrellas y es polvo universal, y mi cuerpo es azufre, cadmio, fósforo, zinc, hierro, potasio, sodio, Es decir, yo tengo la información de la Tierra, la Tierra tiene la información del cosmos, el cosmos podríamos hablar hasta de una fractalidad, de ser réplicas, todos, de todo. Pero digamos que si bien soy la evolución total, hay cosas que me son más cercanas, muy profundas, aprendizaje reciente, muy directo para mí, y en eso está lo que ocurrió en mi clan y en mi clan lo que el inconsciente familiar me sugiere para reparar las cuestiones que ocurrieron ahí. Pero más profundo todavía podría decir, pero entonces me llamo igual que el bisabuelo, repito su historia, ¿Qué es esto? Esto es un castigo, ¿A qué vengo acá? Sí, OK, mis manos me quieren salvar la vida, pero también puedo morir después de una esclerosis lateral amiotrófica, si es que lo que interpreta tu memoria es que tu vida va a ser mucho más corta, porque te pasó lo mismo que el bisabuelo una vez, te pasó lo mismo que el bisabuelo dos veces, te llamas igual que él. Tu único sitio biológico interpreta que ya se termina esta historia, entonces te desconectan las manos haciendo lo que puede, y empezó a tomar conciencia, Fíjate, fíjate, fíjate. No tomas conciencia, se desemboca en algo que tampoco es deseado, pero lo que tu inconsciente biológico interpretaba era que tu vida ya se terminaba. Lo que está haciendo es tratar de salvarte la vida. Así que vamos a quedarnos acá con este supongamos y vamos a ver mañana a ver si todo esto es un castigo o hay algo que no estamos entendiendo. Esa es la base. Este caminito lógico de cosmovisiones, porque al fin y al cabo es un problema cultural y de cosmovisión, es el que vamos a hablar más adelante, para que entendamos si estamos aquí en la Tierra para sanar, y para sanar la Tierra y la experiencia humana y como custodios de ella. Les mando un abrazo. Los quiero. Voy a terminar así porque no traje mi control remoto. Los amo.










