
Pablo Almazán spent years with severe, disabling headaches before discovering he had histaminosis. He healed it using his Bioexistencia Consciente method and now trains consultants. His advice: give your symptom a specific time slot each day, like one hour at 6pm, so it doesn't take over your whole life.
Questions this video answers
2011
26 years
6–7 PM (one hour per day)
Chapters
Buenas, ¿Cómo va? ¿Cómo estás? Bueno, por ahí me conoces, por ahí no. Hace 10 años que yo creé Humano Puente y la bioexistencia Consciente en realidad hace casi 12, en el 2011 es la fecha que le hemos puesto de nacimiento a Humano Puente, el 11. 11 11. Pero desde hace 26 años que yo tengo dolores de cabeza, que no sabía lo que era. Finalmente vi que eso se llama histaminosis. Y la noticia de este último tiempo es que gracias a lo que hago, a la bioexistencia consciente, a lo que propongo, el Humano Puente, más allá de que el método que había compartido ya sanó a muchas personas de histaminosis, o las mejoró, yo había mejorado pero no había sanado, bueno, finalmente logré sanar mi histaminosis, estos dolores de cabeza enormes, con descomposturas, dolores de cabeza que son inhabilitantes, estás tres días en cama vomitando, muy descompuesto, inflamaciones intestinales, a veces hay diarreas, pero sobre todo los vómitos. La vida se va poniendo difícil porque no podés comer. Y una de las cosas que me di cuenta en el potencial que hay en la sanación de todo síntoma, cuando yo ya logré sanarlo, y me di cuenta que era el primer habitante de la tierra, que no sólo lo había sanado, sino que tenía el método para sanarlo, la manera de sanarlo, que ya lo venía transmitiendo, pero me faltaba el cierre. Y eso es otro capítulo, ya está la formación para los consultores que van a hacer eso. Pero de lo que quería hablarte acá es de lo que sucede cuando uno convive con un síntoma. Hace poco me preguntaron en un podcast cómo hice para llevar la vida hermosa que yo siempre llevé adelante teniendo un síntoma tan inhabilitante como la histaminosis. Y mi respuesta fue muy simple, y eso es lo que te quiero contar hoy en este vídeo. Mi respuesta fue que la vida hermosa que tengo nunca permitió que el síntoma se apodere de esa vida, sino que la vida hermosa que tengo es la que se apoderó del síntoma y es la que permitió sanarlo. Si vos tenés un síntoma, sobre todo un síntoma de mala fama, un síntoma difícil, un síntoma de esos que tienen mucha desesperanza social. Esperame que me hago un mate. Mucha desesperanza social, porque por todos lados escuchás que no se sana, que no se puede curar con nada. Vos necesitas ser una persona con una fortaleza extra, porque tenés que romper barreras personales, barreras familiares y barreras colectivas. Esa fortaleza extra de la que te hablo es una parte muy importante de lo que a mí me permitió trascender mis síntomas. Tu síntoma, vos no te das cuenta, pero se va metiendo por las rajaduras de tu vida todo el tiempo, en cada momento libre, en cada distracción, en cada decisión, en cada cosa que no podés hacer. En mi caso no podía comer. Y además eso te condiciona socialmente. Se te mete en el hecho de salir a comer a un restaurante, en qué comida elige la familia por vos, para vos. En otros casos puede ser que no podés caminar, en otros casos que no puedes levantar los brazos, que no puedes ver bien. Mi recomendación para todos aquellos que hoy tienen un síntoma fuerte, compañero inhabilitante, sea la diabetes, la celiaquía, la ceguera, la sordera, problemas de huesos, la fibromialgia, además de por supuesto que lo trabajen en mi existencia consciente, entra en HUMANOPUENTE. Com y fíjate, porque hay cientos y cientos de personas sanadas de síntomas que para la humanidad no se sanan. Yo soy uno de ellos. No me puede decir nadie que eso no sucede, porque yo soy uno de ellos con muchísimos testigos. Y más allá de eso, mi recomendación de hoy es que le otorgues al síntoma un lugar en tu vida, un tiempo en tu vida, que hables con tu síntoma y que cuando tengas algún pensamiento relacionado con tu síntoma, vos puedas decir no, yo voy a pensar en vos y desde vos, síntoma querido, esta tarde de 6 a 7, de 6 a 7 de la tarde, yo voy a reflexionar sobre vos, síntoma, voy a hablar con vos, voy a hablar conmigo y vas a ocupar un lugar en esa hora en mi vida. Te la voy a adjudicar a vos, pero no te voy a permitir que te metas en el resto de mi vida, que te metas en mi felicidad, que te metas en mi comunicación familiar, en mi bienestar. Que eso no es lo mismo que decir que el síntoma viene a molestarte, que el síntoma viene algo malo, que el síntoma hay que luchar contra él. No, no, no. Eso quiere decir que al gran maestro que tenés ahí, en vez de escucharlo de a poquito todo el tiempo y que te va modificando la vida, y que tu vida se pone en función del síntoma. Vos le vas a otorgar un lugar específico que te va a permitir seguir gestionando tu vida de una manera mejor, de una manera más calma, de una manera más conectada con el resto de las cosas, con la tranquilidad de que un ratito por día vas a estar 100% abocado a comprender tus síntomas y a tratar de darle su lugar, de dialogar con él y decir, si tengo tal inconveniente, lo voy a gestionar de tal manera. Y te vas a poder ordenar y vos vas a poder gestionar una vida que tiene 23 horas diarias de no estar con la mente en el síntoma. No estoy diciendo que no vas a tener el síntoma, sino que no vas a tener la mente en el síntoma y una hora diaria que va a ser específica para tu síntoma. Las personas que tienen una sintomatología fuerte dedican su vida entera al síntoma, dejan que su vida se vea micro modificada las 24 horas del día. Y eso sí que hace que tu síntoma se lleve puesta tu vida. Y tu vida es la que se tiene que llevar puesto al síntoma. Tu vida es la que manda ante el síntoma. Tu vida es la que tiene la posibilidad de sanarlo, de comprenderlo, de tomar el lenguaje, de tomar el mensaje que tiene para que vos puedas sanarte. Pero tenés que tener esa prioridad. Tu vida bella es intocable, tu síntoma es intocable, pero vos tenés que tratar de darle su lugar, su dimensión a cada cosa para que el síntoma no te sobrepase y no se apodere de tu vida. Comenzá a hacer ese ejercicio en cada conferencia que yo voy a brindar, voy a hablar, por supuesto, de esto, de haberme sanado de la histaminosis. Hay muchísimas preguntas de todo el mundo que están llegando en este momento. Te imaginás las millones de personas que hay con migrañas y aparece alguien en la tierra que les yo sé cómo se sanan esas migrañas. Así que el interés que hay es enorme. Va a haber consultores en eso en un tiempo. Va a haber consultores certificados en eso. Ya hay consultores que atienden histaminosis, los podés ver en la página Humano Puente, pero en un tiempo van a estar certificados con un procedimiento que tienen que hacer con llevar esto al máximo punto posible y con las actualizaciones permanentes que requiere, eso va a estar. Pero hoy simplemente quiero invitarte a que tu vida la puedas ordenar, dale tu lugar al síntoma, pero no le des tu vida completa y tu tiempo completo al síntoma porque si no, no estás haciendo ninguna de las dos cosas. Si le das tu lugar al síntoma vas a poder hablar con él mejor, vas a poder encararlo mejor, te vas a dar cuenta que es un gran maestro y vas a poder sanar o por lo menos vas a tener muchas más posibilidades de que eso ocurra. Si vos empezás a convivir con él y todo el tiempo se llevan y no se llevan y te provoca disgusto, te provoca tristeza, te provoca preocupación, frustración y todo ese tipo de cosas, ahí tu síntoma se apodera de tu vida. Cuida el tesoro de tu vida, desde tu vida vas a poder ordenar y administrar tu síntoma y no al revés. Bueno, te mando un abrazo grande, que te sirva este mensaje, ojalá a mí me lo hubiera dado alguien y lo tuve que descubrir solito y por eso te lo quiero dar. Un abrazo grande, nos vemos en el próximo vídeo.










