
Pablo Almazán records a spoken reflection from the Alhambra (Granada, Spain) about his bioexistential idea that everything external—people, events, symptoms—is a manifestation of one’s internal past and codes. He urges conscious emotional reflection and incorporation of what appears before us (especially strong emotional triggers) as material to transform one’s inner code, and frames this within his Humano Puente work.
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Hola, amigos, ¿Cómo les va? ¿Cómo están? Qué felicidad. Tenía muchas ganas de grabar un vídeo en la Alhambra. Es muy significativo para mí. Imagínense, soy Almazán, estoy en la Alhambra, dentro de poco voy a visitar el pueblo de mi apellido, el Soria, el pueblo Almazán y la Alhambra significa mucho, no sólo para mí, sino a nivel de inconsciente colectivo, porque en Humano Puente hablamos siempre del conquistador y el conquistador. Y es un lugar que hoy convoca millones de turistas, es el lugar histórico de España de mayor cantidad de turismo por año. Millones de personas visitan este lugar. Y estando aquí o viniendo para aquí, sentí muy fuerte que era lindo transmitir desde este lugar este concepto que compartimos siempre en la bioexistencia consciente, relacionado con quién es el que está ante mí, qué parte mía es ese que está ante mí. Y desde la bioexistencia, desde esta propuesta que presentamos en Humano Puente hace ya unos 10 años y que paulatinamente tiene este crecimiento en cuanto a la profundidad de lo que propone. Quien está ante mí o lo que sea que está ante mí, es algo que acaba de salir de mí, que acabo de crear desde mi pasado, desde el colapso de los tiempos anteriores acomodados por orden biológico para evitar la extinción y para favorecer la continuidad de la especie. Eso lo pueden poner y volver a escuchar varias veces en ese orden. Siempre lo que aparece ante mí es mi pasado, y lo que me aparece delante mío, sean personas o cosas, es el código que tengo dentro mío de esa persona o esa cosa. Quiere decir que al ponerlo afuera, sigue siendo yo mismo, pero en la medida que tenga un intercambio con eso, sea algo que no me gusta, sea una persona con la que me llevo bien, con la que me llevo mal, con la que tengo una relación amorosa, con la que la estoy pasando bien, con la que me gusta estar como el otro lado, es decir, lo que me duele, lo que me molesta, un síntoma, una persona que no me cae bien, una mala experiencia que tuve viajando, alguien con quien me encontré y no me gustó, ese era el código que tenía dentro mío de esa persona. ¿Cuál va a ser el siguiente código que voy a volver a tener dentro mío? La circunstancia nueva que surge de qué tipo de relación tengo ahora y qué toma de conciencia sobre esa persona o ese hecho que tengo delante mío, o esa cosa que tengo delante mío. El resumen de lo que yo sentí ahí y la conciencia que tomé de eso, es lo que ahora voy a incorporar. Con esto lo que quiero decir, y esto suena un poco fuerte cuando a uno no le gusta hacer un camino de conciencia, que toda persona o cosa que tenés delante tuyo en cada intercambio, la estás incorporando, pasa a ser vos. Y aunque vos no tenés que mirarlo de este modo, se podría decir que vos pasás a ser esa persona. Pero en realidad no es así. Solamente lo que está fuera de vos pasa a ser vos. Por lo tanto, esto no quiere decir que a cada persona y a cada hecho que no te agrade, vos le vas a sonreír, sino que lo importante es que después te quedes reflexionando sobre el motivo por el cual sentiste lo que sentiste cuando viste esta persona. Quién era, de qué origen, cuándo apareció en tu vida, qué estabas haciendo, qué otros hechos parecidos hiciste en tu vida, qué hechos similares transitaron tus ancestros, Si estabas en un viaje de turismo, si estabas en momento de comprar una casa, si estabas en momento de tener hijos, de casarte, de conocer a alguien. ¿Y qué pasaba ahí? Porque esa persona o ese hecho, o ese síntoma, esa cosa que te gustó o que no te gustó, salió de vos en ese momento para que tengas la oportunidad de tomar conciencia, reflexionar sobre eso y ahora incorpores el nuevo código que eso tiene en vos. Porque todo lo que hay acá afuera no es más que lo que sale de vos. La conciencia que tomás de eso y la incorporación que haces de eso. Toda persona que se cruza con vos, está ahora dentro tuyo y pasa a ser vos. Por lo tanto, esto es una importante señal a la hora de tomar conciencia de qué es lo que me gusta y qué es lo que no me gusta. Porque precisamente son esas personas que no me gustan las que más tengo incorporadas. Porque son las que más incorporan esa aguja de fuerza que hace que yo tome la obligatoriedad de incorporar el medio. ¿Porque lo que más incorporamos es es lo que más emociones nos provoca, no? Es lo que más incorporamos. A todo lo incorporamos, pero lo que le da más fuerza a lo que acabamos de incorporar es la emoción que tenemos adjunta a eso. Esto no es más que una invitación a trabajar y a ser franco con las emociones de uno. No se puede ser falso en eso. No se puede decir a alguien te amo, te perdono, te quiero, con tal de no incorporarlo mal. Porque si yo estoy sintiendo una emoción dentro, esa va a ser la que le va a dar verdaderamente la fuerza a este hecho, a esta persona que estoy incorporando, a este hecho que estoy incorporando. Siempre es una invitación a la conciencia. No necesito nada más, no necesito ningún agregado, no necesito ninguna carta, ni ningún péndulo, ninguna piedra, ningún sonido, ni nada. Solamente necesito mi conciencia. ¿Por qué? Porque siempre soy yo creando lo que hay delante mío. Así como soy el creador de esa carta, de ese péndulo, de esa piedra, de ese ángel, de ese guía, soy el todo. Soy el todo. Yo pongo en ese aparentemente fuera de mí, a lo que tengo que sanar porque está en mi inconsciente y necesita ser puesto de vuelta en escena. Voy a tener una interacción con eso, una reacción con eso, un sentir con eso, una emoción con eso, y eso es lo que voy a volver a guardar y va a quedar en mi depósito creador para las futuras necesidades de manifestación cuando el inconsciente lo considere necesario en base a lo que voy a estar viviendo más adelante y transitando más adelante. Tal vez es hora, porque repetís las circunstancias, de volver a sacar a esa persona a ese hecho, a esa circunstancia, a ese síntoma que el inconsciente considera que como lo tuviste ante vos y sobreviviste cuando lo guardaste, ahora lo tiene que volver a poner ante vos. Por lo tanto, tanto lo que te gusta como lo que no te gusta, la mejor manera de llevarlo en coherencia para que se manifieste en algo que te gusta, es comprender lo que no te gusta y trabajar toda la historia de eso, que no es sólo la historia desde que fuiste concebido, sino la historia del total de memorias que tenés. Para el inconsciente no hay concepción, nacimiento, no hay una vida que es tu vida. Para tu inconsciente, que está unido al lado de la verdad, de la permanencia a este hemisferio, sabe que vos sos todas las historias que hay en vos y que sos un ser eterno y permanente, pero con determinada influencia, más de un campo que otros. Eso es largo de comprender y se hace en el camino humano puente. Pero desde aquí, este es mi mensaje. Desde este lugar por el que han transitado diferentes culturas, diferentes visiones, diferentes religiones, y que hoy el tiempo se ha encargado de convertirlo en un lugar para placer, para turismo y para disfrute de la humanidad. Les mando un abrazo, los quiero mucho y nos vemos en el próximo vídeo desde aquí, en este caso desde la Alhambra en Granada, en España. Un abrazo amigos, los quiero.










