
Pablo Almazán describes the personal "storm" each person carries from their past, visible in recurring physical symptoms and life problems. He argues that entering your own storm, identified by your personal code, leads to authentic peace and abundance rather than artificial comfort.
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¿Maestros, cómo les va? Aquí estamos, aquí estoy en mi zona de confort. Una zona de confort con aire acondicionado, con calefactor, con sillón cómodo, resguardado de todo peligro, de toda circunstancia dolorosa o que me ponga en riesgo. Pero hay momentos que tenemos en la vida en que sentimos que algo pasa ahí adentro, que algo está pasando en mi zona de confort que ya no es tan confortable y eso se vuelve más incómodo y más incómodo y más incómodo. Y llega un punto en que la zona de confort nos dice que es hora de meternos en otros horarios, en la zona de la tormenta. Y tenemos que salir, y tenemos que salir a que nos dé el viento en la cara, a encontrarnos con los nubarrones y empezar a recorrer algunas zonas, algunos puntos particulares de mi zona de confort que son los que me pueden llegar a decir a qué puntos específicos de mi propia tormenta tengo que ir. Uno podría ser, por ejemplo, mi dolor físico, mi síntoma, mi dolor de huesos, ese es el código de mi tormenta. Mis problemas de pareja, ese es el código de la tormenta. No poder tener hijos, eso es el código de mi tormenta. Yo tengo mi propia tormenta. Hay una tormenta para todos, cada uno tiene su propia tormenta y cada uno conoce la tormenta y cada uno es la tormenta. Afortunadamente cada tormenta tiene un código, tiene un código particular para uno. La tormenta se formó en un pasado, se formó con campos gravitacionales viejos que generan esos remolinos que generaron que la evaporación se junte en un lugar, que las nubes se pongan de una determinada manera, que yo tenga mi propia lluvia, a veces más fina, a veces más gruesa, a veces con piedras, a veces con granizo, que se me revuelva el universo, afortunada o auto afortunadamente, porque somos creadores. La tormenta tiene un código, La tormenta tiene un código. Todo lo que ha sucedido se encripta de una manera particular. Mi síntoma, mi dolor particular es mi código. ¿Cuál es el código de tu tormenta? ¿No podés tener hijos, crees que eso está separado de tu vida? ¿Cuál es el código de tu tormenta? ¿No puedes tener dinero, crees que eso está separado de tu vida? Y cuando digo tu vida me refiero a tu existencia. Tu existencia no empezó cuando naciste, tu existencia empezó muchísimo antes. Sos el universo, sos la tormenta misma. Recordás todas las tormentas, recordás todo lo que sucedió, tu síntomas, tiene un código. Síntomas de huesos. Anda por ellos. Síntomas económicos. Anda por ellos. Síntomas de pulmón. Anda por ellos. Síntomas de piel. Anda por ellos. Son de piel. Tu clan lo que más está sufriendo a lo largo de su historia son las separaciones. Son de huesos. Lo que más sufrió tu clan es la despalonización. Son económicos. Lo que más sufrió tu clan en esta última parte puede que sea la escasez económica, pero más arriba una abundancia económica que llevó a problemas. Distorsión, separación de hermanos. Esa es tu tormenta. Ese es el código de tu tormenta. Dolores de cabeza. Lo que más sufrió tu clima son las separaciones, pero que se tuvieron que hacer cargo de los que tuvieron problemas de tener que convivir en su interior con dos corazones, con dos territorios, con un duelo no terminado y un nuevo ciclo en curso. Somos creadores de tormentas, pero tormentas personales. Tus problemas son los dolores de pie. Las historias que venís a plasmar en esta experiencia humana son relacionadas con la madre. Tus problemas son de manos. Las historias que venís a ver plasmar en esta experiencia humana están relacionadas con los padres, con las paternidades, con la función paterna, con ser padre. Tu problema tiene que ver con la calvicie. Lo que venís a plasmar acá en la tierra tiene que ver con el sentirse identificado con algunos padres del clan que no me gustan, con querer separarme de alguna visión elevada que me relaciona con alguna mirada como la religión, como Dios, pero sobre todo con padres, padres mal vistos. Tu problemas de pulmones. Los dramas que venís a contar son de todos aquellos que han tenido cercanía a la muerte, problemas cercanos a la muerte, miedo a la muerte. Todas esas expresiones sos vos. Entonces, ¿Para qué vas a estar viendo las tormentas de todos si tenés tu propia tormenta? Esa tormenta, ese viaje que vas a hacer, ese viaje que vas a hacer hacia vos, es el camino que propone la bioexistencia consciente para que cuando regreses a tu zona de confort sea tu verdadera zona de confort. La zona de confort es el resultado de haberse metido en la propia tormenta. Es un lugar para valientes y es un lugar donde se obtiene una paz unida a una abundancia y a un amor que vienen solos. Gracias. Buen fin de semana para todos.










