
Pablo Almazán gets stuck in Barcelona with a flight delay threatening an important opening in Buenos Aires. Trapped in airport chaos, he recognizes a pattern from an old separation and performs a ritual to calm his unconscious mind, reframing who he is as a creator.
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Buen día amigos, ¿Cómo les va? Hoy les voy a compartir una historia maravillosa, maravillosa, que muchas veces las he contado. Los consultores conocen varias historias de este tipo que suelo contar. Y esta historia habla de la maravilla de reconocerse creador. Muchas veces, durante años la he contado y siempre me pongo a llorar cuando termino de contar. Así que voy a intentar esta vez no hacerlo. Ya las últimas veces pude contarles y llorar, pero me pasan mucho estas cosas y quiero que les pasen muchas cosas. La cuestión es que yo estaba en Barcelona. Mi vida es una vida hermosa, sinceramente, es una vida maravillosa, donde no me suelen pasar las cosas que me pasaban cuando no me reconocía creador, cuando no había comprendido la lógica de la vida y cuando me pasaban las cosas que le suceden a todo el mundo. Yo estaba en Barcelona pleno, con la mujer de mi vida, con Lucrecia. Estábamos volviendo a Buenos Aires, yo tenía que brindar una apertura en Buenos Aires, y de repente llegamos al aeropuerto y nos informan que el vuelo se había retrasado. Muy bien, un retraso de vuelo, No pasa nada, vamos a. Empezamos a esperar ahí conozco a quien hoy somos muy amigos, porque lo reconozco, un vecino mío. Y resulta que él era piloto de aerolíneas. Yo amo volar por aerolíneas. Y bueno, empieza a contar algunas cosas, nos hacemos amigos o nos empezamos a hablar ahí. Hoy somos amigos. Al rato anuncian que el vuelo se vuelve a postergar hasta tal hora. Ya eran como cuatro horas de retraso. Y este amigo que venía como pasajero y es piloto, nos mirá, yo soy piloto y si el avión no sale a esa hora, se cae el vuelo, porque. Y ahí me dijo un dato técnico, los pilotos tienen que descansar y esas cosas. Si pasa de esa hora, este vuelo no va a salir. Bueno, total, yo siempre me guardo un día o dos de descanso por el jet lag, porque cuando llego a casa me gusta descansar y estar 10 puntos para brindar una apertura. Pasan esas horas y dicho y hecho, anuncian que había un nuevo retraso, pero que el avión no iba a salir. Yo todavía seguía tranquilo, pese a que notaba que me estaba pasando algo que no me suele pasar en la vida. Esas cosas así les puede parecer muy loco, pero no me suelen pasar en la vida. Que raro. Suspendió de esa manera el vuelo vamos a ver, nos llevan a todos a un hotel, a Sabadell, una localidad cercana a Barcelona que amé conocer, Sabadell, nos fuimos de tapas y todas esas cosas con este amigo, con su esposa, con Lucre y con otro grupo. Y bueno, total, mañana a la mañana salgo, vuelvo para Buenos Aires y llego justito. Si tomo el vuelo directo Barcelona Buenos Aires, llego justo, la daré sin dormir el primer día, no importa, en cuanto llego a casa me acuesto y al otro día voy a estar bien, muy bien. Al otro día, cuando ya nos habíamos instalado en el hotel y bajamos para desayunar, nos avisan que había un cartel en el mostrador que decía Atención pasajeros de aerolíneas en el día de mañana. Es decir, ya había pasado un día y el cartel decía en el día de mañana los van a pasar a buscar una serie de micros para llevarlos al aeropuerto, ya están organizados los vuelos. Yo inocentemente pensé que había un vuelo particular que iba a reemplazar a este y que volvíamos todos juntos de manera directa. Y eso no es así, después me contaron, nunca es así en las aerolíneas. Eso está bien. Y ahí ya me doy cuenta que yo ya no llegaba para brindar la apertura. Entonces me voy al cuarto del hotel, grabo un vídeo, algunos de los consultores que estarán viendo este vídeo fueron los que participaron de esa apertura seguro y se acordarán de esto. Grabo un vídeo, se lo mando a Nicolás y le nico, mirá, el lunes la gente va a estar ahí, no se le puede decir que no venga porque hay gente que ha viajado de distintos lugares del mundo, que ha contratado su hotel, todo. Es decir, el lunes vos recibilos, organicen todo, así el martes no pasamos toda esta etapa de organización e inicio. Y decirles que yo voy a empezar a dar la apertura desde el martes hasta el viernes, pero que nos vamos a quedar más horario, así que lo vamos a compensar. De hecho hace poco, por ejemplo en Miami di una apertura de cuatro días y se hace lo más bien. Si nos quedamos más carga y descansamos como hay que descansar. Bueno, al otro día era el horario y el momento en que nos pasaban a buscar los micros para ayudarnos al aeropuerto y resulta que si ven que se mueve el teléfono es porque el trípode lo está tocando este señor. Los micros nos tenían que pasar a buscar, se corría la voz. Porque pasa estas cosas cuando se hacen esos grupos es que había un vuelo directo Buenos Aires Barcelona Buenos Aires. Y si yo llegaba directo en ese vuelo, podía comenzar la apertura el martes. Pero si no llegaba directo en ese vuelo, ya la apertura comenzaría el miércoles o el jueves, cosa que ya ahí estaba comprometiéndose la apertura. Y era todo un tema de organización bastante importante. Y resulta que ese primer vuelo tenía 15 lugares solos el que nos permitiría volver directo a Buenos Aires. Los demás no se sabía. Entonces había que tratar de llegar al aeropuerto primero. Tallo cerebral Tengo que llegar primero al aeropuerto. Ya ahí estaba entrando en modo humano 100% del que no se reconoce creador. Y yo ya estaba tengo que llegar al aeropuerto, tengo que llegar al aeropuerto. ¿Qué sucede? Que empieza a llegar la gente a los micros, pero una de las personas de mi micro se retrasa en el hotel haciendo cosas, trámites, y se van todos los micros para el aeropuerto. Y nosotros salimos como media hora después. ¿Se imaginan cuando este hombre subió al micro, los rayos láser que lo miraban de todos los pasajeros que estaban en el micro? Llegamos al aeropuerto y el aeropuerto ya era un caos con respecto a todos mis compañeros de vuelo. Todos estaban diciendo, mira, te habías hecho amigos dos días de hotel. Decían, mirá, si vas para allá, podés volar, te mandan vía París y aquel podés ir vía Roma. Pero directo se agotaron en 10 minutos. El directo de Buenos Aires no está más, no quedaron más lugares. Así que hacé cola ahí. Y yo le digo, Lucre, vos andá a hacer la cola allá a ese que es vía Roma, Yo hago la cola vía París, el que va llegando primero le avisa al otro, se viene para la cola. Ya estaba totalmente en modo D y nos avisan que todos esos vuelos eran con escala y llegaban un día después. Entonces ya está, la apertura comenzaba miércoles o jueves, con lo cual ya estaba, no se podía brindar o había que correr todo, brindar la fin de semana. Las personas que sacaron hotel tenían que ampliar los días, las que sacaron vuelo tenían que cambiar los vuelos. Era un caos. ¿Y yo ya estaba corriendo para acá, corriendo para allá, hasta que en un momento de luz me acuerdo a qué me dedico, qué es lo que propongo para la vida? Y cierro mis ojos en esa cola y corrida de gente empiezo a entrar en mi propio mundo y digo ¿Qué es lo que me está sucediendo? Estoy volviendo de Barcelona, a mi casa, ¿Por qué no puedo volver? Estoy volviendo de España a mi casa. ¿Por qué no puedo volver? ¿Por qué no Puedo volver? Hasta que me doy cuenta que la vez anterior que había vuelto de España para mi casa, fue el momento en que me separé, el momento en que me divorcié. Y eso el inconsciente no lo puede permitir. Entonces ahí, en un caos total, en el aeropuerto, cuando me di cuenta, me puse a llorar de felicidad porque había encontrado el origen. Me fui a un rincón y con los ojos cerrados y llenos de lágrimas, yo suponía, supongo que la gente habrá este pobre hombre está en caos total, está en un rincón llorando con los ojos cerrados. Y lo que estaba haciendo yo ahí era en total amor y felicidad, poner adelante mío a mi padre, a mi madre, de modo imaginativo, por supuesto, a mis abuelos, a mis bisabuelos, mis tatarabuelos y más allá, y empezar a explicarles, queridos miembros de mi clan, confíen en mí, estoy volviendo en unión, estoy volviendo en felicidad, estoy volviendo en alegría, estoy volviendo con una familia maravillosa, con la mujer que amo. Esta vez no vuelvo para separarme, esta vez vuelvo porque estoy llevando un camino maravilloso a las personas, porque estoy haciendo esto, mis hijos están felices, tengo la mejor pareja del mundo, estoy haciendo esto en unión, en abundancia, en felicidad. Tranquilos, yo voy a volver, ustedes quédense tranquilos, voy a volver. ¿Qué sucedió ahí? No voy a llegar para contarlo como se merece esta historia. Así que mañana se los cuento. Los quiero mucho, les mando un abrazo. Gracias por compartir esta historia conmigo, que es muy emocionante y les enseña lo importante que es reconocerse creador y buscar el origen de las cosas. Mañana se las termino de contar. Los amo. ¿Cómo les va, amigos? Bueno, gracias por los comentarios de ayer, gracias por la intriga. A todos los que están viendo este vídeo, antes de ver el de ayer, vayan y vean el de ayer. Es que se llama Una historia maravillosa, parte 1, porque si no van a empezar spoileándose. Ayer conté una de las muchas historias maravillosas que me pasan en la vida. Y voy a continuar así, no se nos van los 10 minutos de vuelta. El vuelo directo Barcelona Buenos Aires, que quedaban 15 lugares, había desaparecido en 10 minutos. Yo había sido de los últimos en llegar al aeropuerto. Ese vuelo era mi posibilidad de volver. Cuando todo había colapsado, cuando todas las cosas habían sucedido como conté ayer, tomé conciencia de que la vez anterior que yo había ido de España a Buenos Aires, me había separado. Y sé, y enseño todos los días que el inconsciente hace todo lo posible para evitar eso. En eso se basan todos los síntomas de la humanidad, en que no haya separación. Evitar la separación, evitar la muerte. Pero el inconsciente es creador, no es que solamente voy a tener un síntoma, no, no, el inconsciente es creador. Somos creadores desde el inconsciente, por eso hay que tomar conciencia. Y en ese momento hago ese acto. Después de tomar conciencia, tengan en cuenta esto, no es que yo agarré a mis ancestros y le déjenme viajar. Primero tomé conciencia, y segundo, yo les dije a confíen, yo voy a viajar, permítanlo, pero confíen. Entonces me doy cuenta, me pongo a llorar, hago ese ritual donde pongo todos mis ancestros adelante, si les les explico la situación, en realidad me lo estoy haciendo a mí mismo, a mi inconsciente. Y me vuelvo para el sector donde estaba Lucrecia haciendo la cola. A Lucrecia ya le faltaban dos personas para ver si conseguíamos un vuelo con escala en Frankfurt, en París, en Roma, en algún lado, para llegar el jueves para brindar la apertura. Una apertura que ya era imposible de brindar, porque aquel vuelo maravilloso que nos podía salvar, había desaparecido, había durado 10 minutos. Entonces, con toda mi cara de llanto, todo mocoso, Lucrecia me mira como diciendo ¿Qué pasó? Pero ella ya sabe, cuando me ve llorando, ¿Qué es lo que pasó? Entonces me mira con cara de extrañeza. Quedaba una persona y atrás nosotros, esa persona que estaban atendiendo. Terminan de atenderla, todos se asomaron a la ventanilla y decían por favor, un vuelo lo antes posible. Se va esa persona, vamos a avanzar nosotros. Y se mete corriendo otra persona adelante nuestro perdón, te olvidaste darme el papel. Ya ahí era como una señal o demasiado colapso. En el momento que nos iban a atender, entra otra persona y se retrasan de vuelta para atendernos. Y nos miramos ya con cara de bueno, porque yo le conté a Lucre, ya le había contado lo que me había pasado y lo que me había dado cuenta. Entonces se va esta persona que había intervenido justo en ese momento nos ponemos nosotros frente a la ventanilla y yo le digo al señor Mirá, te voy a decir algo que te han dicho todos. Yo necesito llegar a Buenos Aires el lunes, el martes a primera hora, porque si no ya tengo que suspender un evento, pero seguro que todos necesitan llegar por una urgencia. Así que hacé lo mejor que puedas. Y la persona toda seria, se pone a trabajar en la computadora y dice denme un minuto. Porque cada pasajero que seguía se hacía más complicado encontrarle un lugar, porque se iban acabando los lugares. Entonces revisaba todos los vuelos, empieza a estar en la computadora hasta que bueno, ya está, esto es maravilloso. Levanta la mano para hacer así, para hacer el Enter, y una mujer abre la puerta y le esperá, vení. Esta persona nos esperen un minuto. Sale, vuelve para acá, donde nos estaba atendiendo con otra cara. Y entonces lo miramos y le bueno, la verdad es que necesitamos volver pronto. Y ahí ya tenía otra cara. Nos mira y nos dice Confíen en mí, vengan por el costado, vamos para la ventanilla del costado y me tomen. Había dos pasajeros que estaban anotados como pasajeros, pero en realidad eran un piloto y su esposa. Entonces ellos ya tienen un lugar reservado, se acaba de liberar ese lugar, así que se los doy ustedes. Es el vuelo Barcelona Buenos Aires directo. Y otra vez me emociono. Pude volver en ese vuelo, en esos 15 lugares que se habían acabado a primera hora de la mañana. Así es mi vida todos los días. No se lo pierdan, no se pierdan de vivir así. Se puede retroceder en el tiempo, se puede cambiar todo, se puede tomar conciencia. Los amo.










