
Pablo Almazán from Humano Puente discusses gender-based violence through clinical cases where violence stopped after addressing its roots. He traces how abandonment and violence repeat across generations, showing how a man who abused his partner had himself been abandoned and abused by his father.
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¿Qué dicen, maestros hermosos? Buen día, ¿Cómo les va? ¿Bien? Bueno, espero que estén disfrutando de su creación. Yo hoy aquí adentro, afuera hay un fresquito y un viento impresionante, y me sonaban mucho los micrófonos, entonces preferí grabar adentro. Aquí no se ve, por lo que estoy viendo, que se muevan las hojas, porque está del costado guarecido de la casa, pero hay un viento intenso, entonces tuve que grabar aquí y bueno, maravillosamente, porque también está muy lindo, se escucha bien el sonido. Así que aquí estamos. ¿Cómo están? ¿Bien? Hoy me hicieron una pregunta, que es de esas preguntas que suelen tener mucha polémica atrás, porque como siempre, no se las ve desde la conciencia, se las ve desde el día a día de las representaciones de la conciencia, y es la violencia de género, la violencia hacia la mujer. Entonces, para ser totalmente directo, yo les voy a contar consultas, el resultado de las consultas, donde la violencia cesó inmediatamente. Inmediatamente una persona me vio por violencia hacia la mujer. En realidad hemos atendido, no sólo yo, sino todos los consultores que tengo el honor que pasen por aquí, por Humano puente, muchos casos de violencia, muchos casos de abuso, muchos casos de abandono, muchos casos de estafa. Entonces podemos contarlo desde la experiencia. Una mujer sufría violencia de género, y fuimos a la vida de ella en la adolescencia, que era cuando un ex novio la golpeaba brutalmente, tanto que una vez casi la mata. Luego de eso, después que fuimos al momento, estoy tratando de hacer memoria, que fuimos al momento de mayor violencia que recibió ella, esta violencia la venía recibiendo desde hacía tiempo. Su madre sabía de esta violencia, pero no hacía nada. Decidimos cruzar e ir a la vida del golpeador, analizar por qué el golpeador era golpeador, y lo que encontramos fue maravilloso. Cuando este golpeador era chiquito, su papá, el papá del golpeador, todo el tiempo lo golpeaba a él y la golpeaba a su mamá. Es decir, el padre del golpeador golpeaba al que después iba a ser golpeador y a la mamá del que después iba a ser golpeador. ¿Y este nenito chiquito nos pudimos meter en su vida, por supuesto, desde el inconsciente y ver como este niño miraba a su madre y sentía, mamá, tenemos que irnos ya, me tenés que sacar de acá, OK? Y él vio, aprendió ahí, que su madre nunca se iba de su casa y que su padre la golpeaba y que no se podía, no se iba con él. Y por lo tanto en este acto, en este acto de la infancia, tan crudo, tan enorme, él incorpora una emoción, un universo, que es para que la mujer no se vaya, la tenés que golpear. Cuando comprendió este niño el formato que tenía, impresionante, porque justo se empiezan a escuchar golpes a lo lejos de una madera. Cuando descubrió este niño el formato que tenía, se dio cuenta a la vez que él le pegaba a esta adolescente, a su novia, porque él tenía en su inconsciente que de ese modo ella nunca se iba a ir. Porque él de chiquito incorporó el sufrimiento. Le pegan a mi mamá y yo deseo que se vaya y nunca se va. Y por lo tanto, de grande, para que la mujer que él amaba no se fuera, él le pegaba. Y no sólo eso, él descubrió que fue la mujer que más amó en su vida. Pero faltaba algo todavía por descubrir. Y era porque el padre le pegaba a la madre y le pegaba a él. Así que fuimos a buscar al padre, a su infancia, y B de grande, B de chiquito, el padre. Estamos hablando de el padre del golpeador, el que le pegaba al golpeador. Vamos a la infancia de él y pudimos ver que cuando él era chiquito, también muy, muy pequeño, su madre se va, lo deja y lo abandona. Y eso le deja grabado un contacto en yin con la madre, el cual tiene que compensar con un contacto en yang. Y su manera es la que propusimos en Humano Puente hace mucho tiempo. Y es entrar en el ciclo de violencia abandono. Donde hay abandono, más abajo hay violencia. Donde hay violencia, más abajo hay abandono. Donde hay abandono, más abajo hay violencia. Donde hay violencia, más abajo abandono. En síntesis, aquella madre que se había ido en aquel momento y había abandonado a este niño, probablemente esa mujer se fue porque le pegaban. No llegamos hasta ahí. Lo que pudimos ver es que este niño se queda solo, su madre lo abandona. Y cuando él es grande, le pega a su esposa. Esta mujer se queda, el hijo incorpora, le tengo que pegar a la siguiente mujer para que nunca se vaya. ¿Pero qué hace esa mujer? Finalmente lo abandona y se va. Y así continúa el ciclo de violencia abandono. No hemos visto un caso así, hemos visto muchos casos así. A todas las personas que más allá de lo que ya se les propone por todos los medios, que se propongan, porque sin duda que es un síntoma muy grave el de la violencia de género hacia el hombre y hacia la mujer. Cuando lo quieran trabajar desde la conciencia, les diría que les va a cambiar la vida y que en todos los casos que se ha trabajado eso, o por lo menos los que conozco, esa violencia ha cesado o la pareja finalmente se ha disuelto con mucho orden, que es muchas veces el miedo que hay detrás de eso. Buscar desde la conciencia el origen de las cosas es, según vemos en Humano Puente y según le propongo a la Tierra junto a Lucrecia, la mejor manera de hacer que finalmente las cosas que no nos gustan dejen de suceder. Les mando un abrazo. Recuerden que estoy contestando aquí, por ejemplo, esta de violencia de género, todas las preguntas que llegan en HUMANOPUENTE. Com al WhatsApp que está ahí el WhatsApp de Humano Puente y si no a los mensajitos privados de Instagram arroba pabloalmazán Humano Puente. Le mando un abrazo y gracias a seguir difundiendo conciencia. Los quiero. Gracias por hacer este rol de desear conciencia en mi universo. Un abrazo grande.










