Cómo Recuperar el Placer y Aprender a Poner Límites con @klarasenior

Doctora Clara Senior, sexóloga, habla con Antonio Torrealba sobre cómo las mujeres recuperan placer sexual y ponen límites. Critica la teoría freudiana que ignoró el clítoris, explora tabúes culturales y la presión de "donar" placer, y ofrece consejos prácticos: rituales de inicio, comunicación abierta sobre deseos y límites, y reconocer red flags en la relación.
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Yo tenía una amiga cuando yo estudiaba psicoterapia, que es otra de las cosas que estudié en la vida. Ella un día hablando dice: eso es horrible. Y todos volteamos y que qué. Y me dice: sí, eso a mí, eso no, yo lo hice por tener los muchachos, pero yo dejo que ese hombre se monte y haga su cosa. Y yo sí. Y otras me dice: ay, Clarita, es que a veces hay que donarla, doctora. Y yo: ¿donarla? No, ¿por qué donarla? Para que el tipo no se vaya con otra.
Yo creo que un hombre heterosexual nunca va a entender esa conexión que hay entre una mujer y un hombre gay.
La mujer está acostumbrada a callar y a no decir y expresar Sí, sus límites. Y entonces empiezo a ceder en mis límites para complacer al otro, y complaciendo al otro me pierdo de mi propio placer y pienso siempre en el otro. Pero yo siempre digo, desde Freud, que fue el que más nos jodió en la vida, porque además él, sin haber tenido vagina y sin haber tenido conocimiento real de la anatomía, porque el clítoris no se ni siquiera se conocía, él decidió que el orgasmo femenino eran vaginales.
Buenas, buenas. Y ahora tengo el honor de presentarles a una mujer que ha dedicado su carrera a hablar de un tema que muchos dudan, pero que pocos se atreven a conversar abiertamente. Ella es especialista en salud íntima, sexualidad y el bienestar femenino. Ha ayudado a cientos de mujeres a encontrar ese camino de calidad de vida con la sexualidad. Con ustedes, la bellísima y queridísima doctora Clara Senior.
Gracias, mi amor. Bella, encantada de estar aquí con vos.
¿Quién es la niña más cuchiplanchadora del mundo?
Bueno, no sé si soy la más cuchiplanchadora, pero enseño a la gente a cuchiplanchar.
Exactamente. Sí, debe ser incomodísimo cuando llegas a una fiesta y yo te presento: hola, mira, conoce a mi amiga la doctora Clara, ella es sexóloga. Todo el mundo empezará de una vez: tú sabes.
Ahora sí, antes la gente era más comedida.
Antes, ¿verdad?
Antes sí. O sale un amigo impertinente y dice: ella es la que, la del sex, ella es la del sex. Y yo qué, no, estaba.
No, claro.
Ella es la que se dedica al... Y yo: no, yo no me dedico a eso, yo soy sexóloga.
Claro. No, pero está bien porque Sabes qué es lo que pasa, que antes, y te lo digo porque tengo experiencia en mi familia, siempre lo cuento, y es que mi abuela le fue infiel a mi abuelo cuando ella tenía 80 años y mi abuelo 91. A esa edad. Bueno, el cuento es que mi abuela siempre iba a un mercado. Esto lo he contado en muchos podcast. Mi abuela iba a un mercado siempre, un mercado siempre, y ella, el señor que recogía las verduras en ese mercado público, la, ella dice me embriagaba, y es como que me seducía, y fue un poco a poco, un proceso de años hasta que ella cayó en sus manos. Y el cuento que ella tiene siempre es que ella dice, ah, bueno, porque pasó aquel problemón en la casa, tú sabes, el conflicto cuando todo el mundo se enteró. Te estoy hablando que eso, no, no, no, mi mamá, mi mi abuelo, mis primos, todo el mundo peleaba por algo, pero nadie pensaba en ella. Y yo, que soy una persona tan mente abierta, le digo: abuela, pero ¿qué pasó? O sea, quiero, quiero yo el chisme, me tenía entre el chisme y la mente abierta. Le digo: abuela, pero ¿qué pasó? Y entonces ella me empieza a contar cómo poco a poco se fue dando las cosas, y en el momento que hubo el sexo Mi abuela me dice: y es la primera vez en mi vida que yo sentí esa emoción. Pero ella no supo explicar la emoción, o sea, ese tembleque. Así, esa fue la palabra que usó, me dijo: ese tembleque que yo usé, que me puso tan nerviosa, y fue increíble. Ella no sabía definir la palabra orgasmo, literal.
Y te sorprenderías, yo tengo más de 28 años trabajando con mujeres, de la pierna, como Ese tembleque de la pierna, muchas mujeres no lo han logrado a los 60, 65 años. O sea, el caso de tu abuelita, me encanta que lo haya traído así de forma orgánica total, porque yo no sabía por dónde iba el cuento. Es literal. Y muchas, yo tenía una amiga cuando yo estudiaba psicoterapia, que es otra de las cosas que estudié en la vida, ella un día hablando dice, es que eso del sexo, eso es horrible. Y todos volteamos y que, ¿qué? ¿Cómo? Y me dice, sí, es a mí, eso no, yo lo hice por tener los muchachos, pero yo dejo que ese hombre se monte y haga su cosa allí. Y yo, sí, ya va. Y otras me dicen, ay, Clarita, es que a veces hay que donarla, doctora. Y yo, ¿donarla? No, ¿por qué donarla? Para que el tipo no se vaya con otra. Y yo, ya va, espérate. O sea, esto uno, no sé dónde.
Sí, dos, suena rarísimo lo que estás diciendo, pero es el día a día de mis amigas actualmente contemporáneas.
Dime, no vayas a decir el nombre de tus amigas, si no es nada que todas las conocemos.
Ay, Dios mío, no, cuarentona, pero cuarentona igual que yo. Yo tengo 41 y todas están allí.
Que parece increíble que eso, esa historia de nuestras abuelas y de nuestras mamás, siga ocurriendo en tu generación, que no es la misma que la mía, porque yo tengo 54 años. Y es la misma historia.
Ahora me toca dar los truquitos que te estás haciendo, porque ahí debe haber algo que la ciencia ayuda.
Toño, esa es una de mis especialidades, estudié medicina antienvejecimiento, y me fui de la cara de arriba a la cara de abajo porque era un dolor, chico, para ti, pero piensa en mí.
Sorry si ustedes están viendo esto, pero mira, Clara y yo primero somos amigos y yo soy gay Y yo creo que un hombre heterosexual nunca va a entender esa conexión que hay entre una mujer y un hombre gay. Es como verdad que es como no lo vamos a explicar porque no lo van a entender.
Así sí, mis hijos, esto hay una conexión especial. Bueno, pero no con todo el mundo. Yo creo que hay un feeling también, como con todo en la vida, una química especial que tú tienes con las personas.
Eso también porque los dos somos mente abierta, porque los dos respetamos, tenemos empatía por lo menos con lo que le dé la gana al otro hacer.
Pero yo no te digo a ti qué asco lo tuyo. No, no, así que tú no. Ajá, te voy a decir qué. Controla tu vocabulario.
No, mira, tú sabes que para que una amistad pueda funcionar, para que una relación de cualquier tipo pueda funcionar, tienen que haber dos cosas. Una, amor. O sea, esto, este querer, que de una u otra manera no podremos ser los mejores amigos, pero hay un amor, hay un cariño. Y el otro es límites. Si tú y yo establecemos los límites siempre, y siempre están los límites, es decir, ni tú pasas de aquí ni yo paso de aquí. No sabemos dar el feedback correspondiente, sabemos comunicarnos, todo va a avanzar siempre, todo va a estar perfectamente en armonía.
Y eso que estás diciendo es el camino para alcanzar el orgasmo. Esa comunicación, esos límites y el respeto. Porque fíjate, una de las cosas importantes que pasa, la mujer está acostumbrada a callar y a no decir y expresar, sí, sus límites. Y entonces empiezo ceder en mis límites para complacer al otro, y complaciendo al otro me pierdo de mi propio placer y pienso siempre en el otro. Entonces aquí yo creo que hay que— me encanta eso, porque hay que tener límites, hay que honrar ese amor, tener respeto y tener confianza. O sea, yo cuando me siento contigo siento confianza absoluta de que tú no me vas a juzgar. Y no sé, y no te veo todo el tiempo, pero yo sé que está la posición abierta y receptiva, porque es que, ¿quién soy yo? Pero con, pero en las parejas no pasa igual.
Perfecto.
En las parejas es otro caso, es diferente. Y sobre todo que a las mujeres tenemos esa mente complicada, compleja, y siempre pensamos que el otro tiene que adivinar. Entonces imagínate tú Tú misma no te conoces y quieres que el otro adivine lo que tú misma no sabes, si ni siquiera te has asomado allá abajo para verte. Cuando tú normalmente tienes tu miembro en la mano, y yo, ¿qué tengo que hacer para verla? Una contorsión, una vaina, no sé qué, agarrar un espejito, meter. Bueno, menos en cuando uno se agacha así, ya termina que no haya cómo devolverlo. 50 ya no sabes cómo devolverte.
Gracias a Dios soy artículo para caballeros.
No, pero igualito, se imagina la contorsión que uno tiene que hacer Y además te puedo contar un secreto. Ay, Dios mío.
No, pero no es malo. OK. Una vez fui a una playa nudista.
Ay, Dios santo.
Entonces estoy en la playa nudista y estoy aquí sentado viendo mi mar y al lado hay una muchacha tirada en una tumbona y estaba abierta como que si la vieja estaba esperando, no sé, un extraterrestre. Y volteo y primera vez que veía una vagina. Y me quedé como, ¿tan así? Tan así, no, yo soy pura, yo sí, yo tengo pedigrí. No, la forma en que yo nunca he tocado ese, pero cuando, y me quedé viendo como que casi que me faltó fue ir y ver, qué rara. Y entonces claro, yo decía, qué raro, y eso es como parece un, el sándwich de Subway que tiene como jamones así por fuera. Y yo, qué horrible, tiene como extensiones. Me recuerda a los jabones que uno hacía en el colegio, que le ponían encajes. Pero ustedes están oyendo esta vaina, mira, perdón, perdón si ustedes están ahí vinieron a escuchar esta clase magistral, pero es que cómo uno no le pone humor si estamos dos personas que nos queremos y que tenemos toda la confianza. Mira, Pero ahora sí vamos a centrarnos aquí.
A eso vamos a ponerle la luz. A ese pan de Subway hay que agarrarle cariño cuando tú lo posees. O sea, independientemente de tu inclinación, o sea, lo importante, independientemente de tu inclinación o de cómo te percibas tú como ser humano, lo importante es que tú aceptes tu cuerpo.
Obvio, obvio.
Y nos enseñan a rechazar nuestro propio cuerpo. Porque está bien, tú tienes, o sea, que no te guste el cuerpo de otra persona porque no te guste una mujer, bueno, ese es tu íntimo gusto, pero que yo piense igual que tú cuando yo soy la que tengo.
Claro, obvio.
O sea, hay mujeres que no les gusta su, bueno, puedo entenderlo, hay hombres que no nos gusta el pene, o sea, nuestro propio pene, es decir, como que decimos hay un rechazo, pero hay un rechazo cultural porque las mamás, las abuelas, los papás, empiezan: eso no se toca, eso no se mira, no se toque, muchacha, no sea cochina, sáquese la mano de allí. Mientras que probablemente a ti nadie te dijo que te sacaras la mano de allá abajo. Si el muchacho se está jurungando, ahí está en el pleno, no le vayas a tocar la puerta, déjalo tranquilo. Si tú estás con el chorrito, muchacha, no sea que si las niñitas que se jurungan o se tropiezan contra, porque es algo que tú Es la forma de percibir el placer cuando estás pequeño y de repente te tropiezas con una mesa o te jurungas con el control del televisor o te estás tocando y de repente viene alguien y pega un grito y te dan por la mano: muchacha, no sea cochina. Mas nunca, ahí se jodió la vaina.
Claro, la información que le das al cerebro es que eso es malo.
Es malo. O misterio alrededor donde te hablan de la flor, que no vayas a perder la flor. ¿Tú viste Juana la Virgen? O sea, había una, la abuela le hablaba de la flor y le ponía la flor a la mujer en la pared como un cuadro, y le decía que el día que ella perdiera la virginidad ya lo iba a saber porque la flor se le iban a caer los pétalos. Esa pobre mujer, o sea, cada vez que estaba en el momento de, se acordaba de la abuela y se le acababa y no lograba avanzar. Al final terminan embarazada por inseminación artificial, pero el día que ella por primera vez tiene intimidad para no dañarte el episodio y no decir la palabra, cuchiplanchea con todo. Ella veía como la flor se le iban cayendo los pétalos.
Entonces nos han criado con la cultura de que cuando tienes intimidad por primera vez estás perdiendo algo en vez de ganando, porque ya tú sabes, y es normal decir, ay, el muchacho tiene 13, 14 años, ya seguro se está jalando el muñeco. Pero no, nadie habla de la niña.
La niña también se jala la muñeca. Bueno, no se la jala, se la masajea, pero es de mucho antes. Nadie, no solo no piensan, claro que piensan, pero lo piensan para controlarla, para eso no se hace, eso es malo, no sea cochina. Todavía hay esa concepción de tiene que llegar virgen al matrimonio o O si tienes intimidad con una persona y con otra, eso es una— mi papá decía, eso son las mujeres de la calle. Y entonces yo le decía, ah, los hombres sí pueden ser hombres de la calle, pero la mujer no puede ser una mujer de la calle. Entonces fíjate lo feo que suena un hombre de la calle, normal, fue para la calle. Una mujer de la calle, o sea, tú dices, esta es de la mala vida, y yo, ah, de la mala vida. Y el hombre de la mala vida no existe, no existe. O sea, entonces Pero yo siempre digo, desde Freud, que fue el que más nos jodió en la vida, porque además él, sin haber tenido vagina y sin haber tenido conocimiento real de la anatomía, porque el clítoris no se, ni siquiera se conocía, él decidió que los orgasmos femeninos eran vaginales y nos jodió porque es mentira. O sea, la zona más sensible el cerebro literal, y que esté conectado con la parte externa es la más sensible. Y muchas mujeres se sienten culpables, se sienten minimizadas porque no logran alcanzar el orgasmo por vía vaginal. Y resulta que más del 80% de las mujeres solo alcanza el orgasmo por vía externa de estimulación. Del clítoris, no interna. Y el otro vino a decir que era por dentro. Entonces claro, empiezas a ver la película, no, por para no decirle, sí, película, y vean, ya pasó. Y la tipa grita como loca y salen líquidos. Y tú, ¿y qué?
Pero eso no me pasa a mí, la gente dice.
Entonces, además, el fundillo lo tiene en blanco maquillado. Aquí uno se rió. Sí, pero eso es mentira, nadie tiene el fundillo así de blanco.
O sea, salvo que sea albina, o al menos que vayas y te des tus láser divino, ajá, un bleach. Ajá, pero te lo tengo.
Bueno, ¿qué publicidad? Ya contacten al centro.
Te puedo contar algo, y es que cuando empecé en el mundo de las redes sociales, nunca pensé que iba a tener una carrera seria en la vida, sino que iba a ser un influencer o media y todo eso blanco.. Y una estética me dijo: te vamos a hacer láser en todo tu cuerpo. Y yo tuve que decir: oye, me estoy haciendo láser y después, hola, me están blanqueando. Y lo tuve que decir.
Bueno, tú elegiste. Nada, tú, a ti te gusta.
Era un intercambio, estábamos pelando en ese momento y había que aceptar cualquier tipo de intercambio. Y bueno, hasta me blanquearon por intercambio.
Y se mantuvo a lo largo del tiempo.
Para forever 21.
No tuviste que hacer retoque. Buenísimo, tenemos que averiguar dónde es ese sitio para luego—
Te digo todos los detalles.
Para las que me preguntan todo el tiempo.
Para los que me están preguntando.
Claro, porque fíjate, hay muchas cosas que oscurecen la zona íntima, que sobre todo en la mujer: el embarazo, la depilación con cera, el láser mal aplicado, el uso de productos inadecuados, el rasurado. O sea, pero o sea, el rastrillo y la cera es lo peor que hay. Y además, imagínate tú, uno con esa forma que ya tuviste en la playa del sándwich abierto, tienes que ponerte como, claro, así con tus patas abiertas, aquí una gente venga a chatarrar y no es nada eso, que es como exponer tu intimidad cada 2 semanas o una vez al mes.
Obvio.
Es el arrancado de la cera.
Obvio.
Y después terminan con esos labios chorreados y no saben. Entonces tienen que hacerse tratamiento para depigmentar, para quitar, para quitarle la flacidez que produce el arrancado de la cera. A lo mejor hay el láser, pero entonces tienes que saber que la tienes que cuidar, la tienes que limpiar con productos adecuados, la tienes que hidratar con ácido hialurónico. Especial para la zona. O sea, eso necesita una atención diferente.
Pero solo la mujer, o sea, el hombre, ¿no crees que también necesita tener una salud íntima? Obvio, porque siempre se habla, y esto es un tema que, ok, a la mujer siempre se le habla la salud íntima femenina, la salud íntima, y tú pasas.
Y ahí solo que yo le—
y hay quienes tú me sigues, y hay quienes no. Y ahí tú vas a la farmacia y tú pasas por el pasillo y hay jabón para la flor de todos los colores, jabón, jabón, jabón, jabón.
Bueno, el que te traje hoy dice his hair, para ella y para él.
Pero nunca ves para la salud íntima masculina. O sea, consideran que, y todavía es un tabú mundial, no, a lo mejor la industria dice para qué vamos a invertir en eso si los hombres no lo van a comprar, porque consideran que con el mismo jabón que te lavas tus partes te lavas la cara.
Es fatal, eso es fatal. Te voy a explicar, y es algo, nosotros tenemos muchísimos clientes hombres ¿Por qué? Porque se lo quitan a las mujeres y se dan cuenta que se les quita la picazón allá abajo. Hay varias razones por las cuales los hombres están todo el tiempo jurungándose, como le dices tú, el muñeco, que a mí no me encanta esa palabra, pero para que no te baneen el programa vamos a decirle el miembro, pues.
Entonces le dicen normal, vamos a decir el pene. Entonces sí, pero aún no sabes, pene en China, en China y en Aloe Vera.
Hay tamaños distintos en cada país, pero ese no era el punto, ese es otro tema. Entonces, ¿qué pasa? Uno es, por supuesto, que tienes los testículos que te están colgando, que es una vaina seria porque sudan, pican con los, con los vellos, este, más el tipo de ropa interior que usas pues los acalora y te sabes que los tienes que acomodar porque se aprietan. Pero también hay algo, que es que cuando tú usas jabón de barra, ese jabón deja un residuo blanquecino que se te acumula alrededor del pene, en el prepucio, y que da picazón. Entonces tú ves que además de arreglárselo, se estripan la punta y se arreglan y se estripan. Y yo, Dios, pero ¿por qué? O sea, y no les da ningún tipo de vergüenza. Ahora imagínate tú que yo estuviera aquí, me pique, me toda la mano. Ay, qué horror la mujer, porque uno no lo tiene accesible. Entonces nosotros tenemos que estar, ¿qué?
Dándote aquí un cerradito.
Pero ustedes no tienen ningún tipo de pudor.
Es raro porque no es así.
No, te digo que los tengo detectados. Mira, yo soy hija de varón y hermana, tengo varios hermanos varones, tengo 6 hijos varones.
Porque la gente dice no te rasques.
No, uno no se rasca, uno se da como 2 pellizquitos. Una cosa, pero pobrecito. Y eso es por el tipo de productos que usas para la zona íntima. Entonces deberías usar un producto especial para limpiar el muñeco, que no sea el mismo jabón, porque el pH de la zona íntima tiene un pH diferente al del resto del cuerpo y el residuo que deja el jabón normal es el que te ocasiona esa picazón. Y al cambiar por una espuma o por un gel suave que no tenga detergente, que no tenga jabón, que sea solución espumosa pero sin jabón, que no, porque entonces te vas a un gel pero entonces es antiséptico y compran un, pero yo no sé, el jabón antiséptico porque eso reseca y la reseca da picazón. Entonces tienes que usar productos que limpien sin arrancar la barrera natural de protección de tu piel y que mantengan el pH, y además te evitan infecciones, hongos, que es algo frecuente que aunque el hombre no lo siente muchas veces, lo transmite a la mujer.
Claro.
Y entonces se convierte en un círculo vicioso porque no se limpia bien alrededor.
Ay, Dios, mira, de verdad que estás tocando unos temas muy sensibles para mucha gente que está viendo y dirá: eso es normal. Bueno, es que es una normalidad para cada quien, o sea, cada quien tiene su normalidad.
¿Cuál es la pregunta?
¿Es normal qué?
¿Hablar del tema o enseñar a la gente a limpiar?
No, no, no, porque, porque yo he escuchado a los especialistas de TikTok, tú sabes que hay 30.000, y he escuchado a los especialistas de TikTok diciendo Solo lava tus partes íntimas con agua, más nada.
O sea, bueno, tú te imaginas, lo has intentado.
No, estás loco.
¿A qué vas a oler a chinchilín de mono corriendo? No hay quien vaya allá abajo.
No, nadie va.
Por mucho amor.
Nadie va al pozo.
Ni por mucho amor.
Pero hablando, vamos a retomar el tema de la sexualidad, porque está como, se ha vuelto, hemos normalizado que como ya somos pareja, como ya somos esposos, el rapidín que llaman, y lo escucho mucho en las mujeres, como que, ay, este ni deja que uno se moje, y eso es trin, trin, trin, y a dormir y chao. Y quedo yo como sonrisa de cuarta finalista.
Pero ahí hay un detalle, ¿alguna vez ella le ha dicho cómo quiere sin pelear? Porque las mujeres tenemos siempre como una agenda oculta y además queremos que el otro adivine. O sea, el hombre tiene de forma natural erecciones nocturnas, al menos 3 a 5 de forma natural. Si no las tienes, tienes que ir al médico. Si nunca te has parado en la madrugada con una erección, es importante que vayas al doctor. Y no es por la posible difusión, o sea, disfunción eréctil, sino que eso puede ser el síntoma de una enfermedad cardiovascular. Que tú. Y lo primero que se afecta es los vasitos chiquiticos que irrigan el pene. Entonces, salud sexual masculina, mira cómo peló los ojos.
El muñeco siempre tiene que estar como el obelisco de Buenos Aires.
Antonio Torrealba va a poner un grabador para ver cuántas veces se para en la noche. 3 a 5, y uno normalmente te paras y dices hola.
Claro, ahora voy a estar contando. 1, 2, 3.
Bueno, a veces no te despierta. La mayoría de las veces no te despierta, pero es normal que el hombre se despierte a las 3 de la mañana con una erección y normalmente la mujer está en el mejor de sus sueños y viene el tipo con la mano muerta, que le dicen, y hace ta, y de una vez cree que ya está lista y se monta y listo, como si fuese un animal, y la mujer lo resiente horrible. De verdad, pero no lo expresa y no busca herramientas porque ya no sabe cómo comunicárselo. Entonces, o le dice para no ofender, sí, claro, porque lo amo, porque me da pena, porque no sé cómo decirlo.
Se están dando cuenta que no es un tema sexual, literalmente es un tema de comunicación, es un tema mental. O sea, no, todavía no me has dicho al oído cositas como para que la flor empiece a ventilar por ahí.
Es verdad. Y eso, y hay que entender que el órgano sexual más importante en la mujer, no así en el hombre, es el oído. Claro, para el hombre, el hombre es más visual y más vamos a la acción, porque es que la erección es automática solamente con imaginarse, más cierra los ojos y ve una cosa que le gusta. Es más, a veces ni siquiera sabe por qué, pero él cree Además, que cada vez que se levante hay que usarlo, obvio, porque es como una pulsión, es más natural. En cambio, la mujer no se le ve y necesita esa preparación. Imagínate, tú siempre estás listo y yo necesito 20 minutos. ¿Cómo hacemos para cerrar la brecha?
En 20 minutos me vuelvo a dormir, dirá.
Ajá. Pero si tú conoces a tu pareja y en vez de ir a meter la mano y montarte encima, le metes la manito, empiezas a hacer sexo oral, le usas un lubricante, sabes, tu piel prende ese carro empujado, sabes cómo se prenden los carros sincrónicos. Bueno, usted no va a ir y al carro automático no prende, al sincrónico, ¿qué haces tú? Bueno, lo pones en neutro, lo empiezas a empujar, y cuando lo empujas él prende, si lo tiras por la bajadita, pero lo tienes que empujar para que llegue. Entonces, ¿qué hace? Lo quieren prende de una. No, usted prende ese carrito empujado. O sea, tómese un poquito de tiempo, juegue, amanezca, mire, agáchese y métase por allá abajo en la madrugada y tantee, duérmase. Mira, se ha perdido, o las parejas cuando tienen mucho tiempo pierden la complicidad. Claro, yo creo que hay que tener eso, que cuando tú y yo hablamos así, que ¿Y tú qué opinas de esta? Mira, en serio, o sea, como pareja, ¿qué te gusta a ti? Sí, ¿qué me gusta a mí? ¿Qué tiene de malo? No sabes cómo hablarlo. Te doy un dato: agarren un bol, haga un día un juego y te sirve a ti también.
Claro, no importa. Es que las parejas heterosexuales, a diferencia de las parejas gay, lo único que cambia es que son dos hombres o dos mujeres. Correcto. Pero es lo mismo. Esto que estás hablando es lo mismo.
Pero tú agarras, dice, bueno, no me atrevo a decirte que me gusta, me da pena, vamos a hacer un juego, escríbeme aquí, agarren pop stick de esos papelitos y escribe tus fantasías, qué te gusta, y métela en un bol, y sin juzgar, no juzgamos, o sea, vemos, y ahí empiezas a ver qué está pensando tu pareja, qué estás queriendo tú, y empiezas a hablar de tus no negociables, porque capaz no te atrevías a decirle que te gustaba hacer tal cosa, y resulta que era lo que él más quería en la vida. Tú no le voy a decir porque me da pena que me va a juzgar. Entonces, lo primero que tiene que haber es esa confianza y esa real intimidad. Si no, esa relación no va para parte.
Claro, mi hermana tiene un diente por aquí que lo tiene torcido, y cada vez que le das un beso al muñeco es como una raya que le lanza. Mejor pon los labios ahí para que no, también para que no te lo rayes. Eso no se dice.
Pero porque les da vergüenza. Pero el tema también es como, yo no sé en el mundo de los hombres, pero en el mundo de las mujeres, las mujeres cuando lo dicen es en tono de reclamo. Oye, me perdiste.
El hombre no, el hombre es más.
Entonces, conchale, no lo trates tan mal y no reclames en el momento, salvo que sea una cosa muy que te dolió mucho. Claro, pero tú puedes cambiar la posición. Guiarlo con tu mano. No se atreven a meter la mano. ¿Cómo lo voy a guiar? Claro, a veces hay hombres que no se dejan también. Así que si hay hombres viendo esto, empiecen a dejarse.
Y como me imagino que te llega mucho pareja de lesbianas, parejas de dos mujeres, es igual. O sea, porque esto debe ser más pro, hay menos problemas. Creo yo que debería haber más problemas. 2 jabones vaginales en una casa, corrido.
Usan el mismo y lo comparan sin problema. Mira lo que pasa cuando la mujer se conoce, y lo que hablas con las mujeres que son lesbianas es que es mucho más cool porque se entienden. Ya ambas saben que no pueden ir al grano, ninguna va a querer ir de una porque le va a doler. Entonces Hay el juego previo, es parte de la intimidad en las mujeres homosexuales. Entonces no hay ese problema de que te voy a ir a meter la barba, porque además no tengo barba. Nos conocemos previamente, entonces no tengo barba, no te voy a morder allá abajo con los dientes, ni te la voy a agarrar como si fuera un chicle, ni le voy a dar como si fuera un timbre, porque yo sé que duele. Yo sé que incomoda, salvo algunos contaditos casos con los dedos que le gusta la cosa ruda, como Sadhu.
Claro, claro.
Pero de lo contrario, es otro tema, es una zona muy sensible que tú no puedes ir a atacar como si fuera una guerra.
Tiene que llevar su ritual de arranque. Y puede ser. Eso es lo más sencillo, el ritual de arranque.
Ese ritual de arranque es necesario, primero por el oído y luego un calentamiento progresivo, que después puede hacer que esa mujer encienda tanto que la desconozcas y que ya le vaya a lo duro y le guste. Pero tienes que comenzar suave y tienes que comenzar viéndole los ojos. Gracias por el consejo que no quiero tener en mi vida, pero para tus amigas, pero para ustedes, para ellos, amigos hetero, Es importante que sepan que la comunicación, y la mujer se tiene que conocer, no reclame a su pareja en el medio de la cama, en el acto.
No, no, no, no.
Busquen espacios para conversar y fuera de la casa, del sitio habitual. No hagas reclamos en la cama donde luego, sí, sí, me quiero dormir para el otro cuarto. Y algo que me enseñó mi mamá y una paciente que yo tenía, que me decía: nunca te vayas molesta a la cama con tu pareja. Los pleitos se quedan de la puerta para afuera. Cuando entras para acá, dormimos en pierna, o punto, y se acabó. Así lo quieras matar, el pleito termina mañana. Entonces va, te va a salir una mujer a Ahí las estoy oyendo. Ay, la doctora esa, ahí te van a destruir. No, ya va, espérese. O sea, ¿cómo voy a tener? No sacó la basura, no tapó la tapa de la pasta de dientes, dejó la poceta, la tapa abierta. Y entonces se autocastigan ellas para castigarlo a él. No, mi amor, usted disfrute ese señor esa noche y al día siguiente le arma el zaperoco, pero no te castigues tú.
Hazle pausa a ese problema, porque además, o sea, es que te estás Claro, eso lo dices tú por tu nivel de conciencia, pero hay que instalarle niveles de conciencia a esa gente, porque es verdad, te vas a llevar un conflicto para después tener que solucionarlo. La noche no abrazaste, no besaste, no la pasaste bien.
Mira la diferencia, no hay hoy no come Pancho porque no sacaste la basura. Claro, oye, cuando saques la basura Ven que quiero darle un cariñito a Pancho. Coño, es diferente.
Coño, ahí la gente va y bota la basura.
Mientras tú vas a la basura, yo me voy a ir poniendo. Y le mandas una foto con lo que te lo pones en la cama. Me voy a meter a bañar mientras tú botas la basura. Ese hombre vaya a botar la basura. Pero si lo estás regañando todo el día, es verdad, no va a botar nunca la basura. Es más, la va a dejar.
Escuchen, yo no les podía dar estos consejos porque no lo sabía, pero por eso traje a la doctora, porque la doctora es la que te va a decir, hermana, deja el problema. Hay mujeres que le buscan literalmente problema a cualquier solución.
Es así.
Y entonces es como buscando problema, problema. Cada vez que buscas un problema es un día menos que disfrutas.
Total. Si ese hombre es un buen hombre, vale la pena, no te maltrata, no te pega, no te humilla, lo amas de verdad, hay sentimiento, se ha bajado el deseo, si no está bien la intimidad, pero es alguien que realmente ¿Vale la pena? Coño, reconecta con eso que te atrajo al clásico. Ponte a pensar, ¿qué fue el que me atrajo? ¿Por qué yo uní mi vida a esta persona? ¿Realmente vale la pena rescatarlo? Porque a veces vale la pena decir, mejor aquí corrió que aquí murió. Claro que yo les digo, mejor no, sabes. Ahí tengo un libro que se llama Íntimamente Poderosa y uno de los capítulos es cuando ya no tiene remedio, detectar los red flags. Si te dice bruta, si te dice torpe, si te insulta, si te pega, si te controla las amigas, si te aleja de la familia, si todo es un conflicto y una humillación. Ay, estás gorda, yo así no voy a tirar contigo porque lo he visto.
Claro, claro, claro.
Y a mujeres, yo trabajé con la organización Mi Venezuela y se lo han dicho a mujeres hermosas que tú dices para tráfico, que yo soy heterosexual y la veo pasar y digo, o sea, qué buena está. ¿Cómo que el marido te va a tratar así?
Si ya no hay solución, ok, pero si hay solución, pues vamos a reconectar.
Esa es la palabra, reconectar con tu deseo. Pero para reconectar con tu deseo tienes que reconectar contigo primero y tienes que bajar. Y yo siempre digo, y mirarla, y aunque no te atrevas, voy por ti, voy por ti.
Y a los hombres, mira, mira tu muñeco y di muy hermano, hemos luchado en varias batallas.
Pero conectarte contigo y decirle, sabes, yo siempre le digo, si usted nunca se la ha visto, pida, baje con el espejito y pídale perdón por haberla abandonado por tanto tiempo. Y si ya pagó, sígala viendo y haga caso omiso de este mensaje.
Mira, Clara, de verdad, yo te puedo invitar 2000 veces, nosotros podemos hablar de este tema y profundizar, y muchas cosas nos faltaron, y seguramente seguramente ustedes nos van a escribir en los comentarios qué más quisieran saber. Pero aquí te voy a dejar todas las redes sociales de la Doctora Clara Senior para que vayas, la sigas, veas todo el contenido gratuito que da y veas todo lo que ya te puede enseñar en salud íntima, en sexualidad y en muchos temas que abarca. Por lo tanto, yo te voy diciendo que agarres esta campanita que ves acá y te suscribas a este canal, porque siempre te voy a traer episodios que te ayuden a mover esa rueda de la vida en la salud, en el dinero, en el amor, en el crecimiento personal y en cada etapa de tu vida. Nos vemos en el próximo episodio.
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