Herramientas Para Trabajar la Timidez y la Fidelidad Familiar | Entrevista a Yugle Rivas

Psychologist Yugle Rivas talks with Antonio Torrealba about shyness as a personality trait shaped by temperament and parenting, and how parents can help kids overcome it through gradual exposure and emotional intelligence. She argues that extreme rules on music, food, or media backfire, and instead recommends open conversations and letting kids make informed choices.
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Buenos días, buenos días, buenas tardes, buenas noches, en el lugar donde te encuentres. Hoy quiero que te quedes en este live porque vamos a tocar un tema importantísimo y es la timidez y la fidelidad familiar. Dos temas grandiosos que los voy a tener de la mano de una experta, una gran experta que todos, muchos de nosotros aquí conocemos y que estoy seguro que les va a encantar. Que es Psicocoach Kids, porque saben que para las redes sociales hay un gran, un tema principal en las redes sociales es la timidez. Y muchas veces es esa que tenemos, que hay que derribarla. Y pues, qué mejor que Yugle nos—
Buenos días, buenos días, mi amor, ¿cómo estás tú?
Buenas madrugadas.
Buenos días. Eso cuando eres soltero sin hijos puede ser 7 de la mañana, pero con hijos siempre esta hora ya es tarde.
Claro, exactamente. Tú sabes qué es lo que pasa, que muchos gurús en las redes sociales hoy día te dicen que si tú no te levantas a las 5 de la mañana tú eres un fracasado. De verdad. Y entonces es una cosa de que si no te levantas a las 4 de la mañana y corres entonces eres un fracasado. No, existen los night person, morning person, así que no se preocupen si usted es de las personas que en la noche se concentra más y desarrolla su trabajo, usted es una night person.
Totalmente.
Bueno, George Harris, que es una de las personas más exitosas que conozco, él es night person, él no se puede levantar a las 6 de la mañana ni que lo maten, y eso no lo hace fracasado, eso no lo hace su creatividad la explota en la noche. Y si te pones a ver, no tiene nada que ver. ¿Qué te parece ese club de las 5 de la mañana que todo el mundo te quiere meter por los ojos?
Ajuro. Y lo mismo aplica con hábitos de alimentación y de todo, porque es al punto en el que llegamos. O sea, la vida se nos puede ir de muchas maneras, y una de las maneras en que más se nos va la vida es queriendo imitar al vecino pensando que ese patrón es el que me va a llevar a la felicidad. Y de forma genuina, cuando entendemos que cada uno de nosotros es un conjunto de factores que tiene derecho a vivir la vida que mejor le va, empezamos a vivir la verdadera libertad. El que se para a las 9 pero le va bien porque tiene el resultado que está esperando en su vida, siga levantándose a las 9. Pero el que necesita despertarse a las 5 porque esas 2 horas son necesarias para llegar a la meta, necesita ajustarlo, porque todo se va a evaluar en los resultados. ¿Estás teniendo los resultados que quieres? Échale bola. ¿No los estás teniendo? Modifícalo. Pero por eso es el tema de educar y adoctrinar, que hoy en día hay muchas tendencias y en muchas teorías buscan crear una sola idea creyendo las personas que al no cumplirla son menos inteligentes o poco exitosos, y de ahí parten muchas cosas.
Mire, ya empezó Nina a fastidiarme y me dice: ahora eso sí es rosado, porque en la fiesta de Marco el outfit era rosado y yo llevé salmón, porque yo no sé, yo juraba que me estaba llevando un rosado.
Daltonismo al 1000%. Y yo dije: bueno, ¿qué pasó?
Cuando llegué a la fiesta dije: Soy el único que no vino rosado, qué vergüenza. Ok, yo estoy aquí pineando un comentario. Te confundiste con la camisa de tu fiesta. Exactamente, chicos. Bueno, ahora sí tengo aquí a la master de las master, Yugle Rivas, que es psicocoach Kids. Yugle, estoy súper honrado de tenerte hoy aquí en mi live. Así que bueno, me voy a presentar para tu audiencia. Mi nombre es Antonio Torrealba, soy especialista en redes sociales y marketing digital. Bueno, en realidad con mi conocimiento siempre te estoy ayudando a que tus redes sociales crezcan, crezcan, crezcan siempre. ¿Sabes por qué te invito al live? Porque en mi asesoría personalizada, yo creo que todos los días por lo menos 2 asesorías personalizadas hemos tenido, que los hemos tenido que solo poner 2 porque llegas con la cabeza explotada. Me imagino tú cuando tienes las consultas, debe ser igual. Y tenemos un tema en particular, un tema en particular que he tenido con la mayoría de las personas que vienen a mis asesorías, es la timidez, correcto, y la fidelidad familiar. O sea, es increíble que la gente viene a: mira, quiero crecer mi agencia de viajes, mira, quiero crecer mi supermercado, mira, quiero crecer mi marca de orfebrería, mira, quiero crecer mi joyería, mira, quiero crecerme yo como modelo, como cantante, como peluquero, para pan, pero tengo timidez o sufro de ese síndrome de fidelidad familiar de que no, mi mamá me va a matar porque ella quiere esto para mí. Entonces, por eso quiero que la gente— sí, hablaba, y nada, qué asco esta mujer moqueando, que la gente todo lo tiene que escribir, verdad. La mujer tiene gripe, ¿qué hacemos, chica?
Totalmente.
Mira, entonces, Jugglet, preséntate y pues vamos a darle de una vez ese tema, porque estoy seguro de que todo va— esto es como, ¿se acuerdan cuando existían Alegre Despertar, que era Tony Jerry, Bugs Bunny? Bueno, el Alegre Despertar de hoy de nosotros va a ser información puro para que este fin de semana puedan irse de rumba, pero con una información que vale la pena que la llevemos a otro nivel.
OK, empezamos entonces. Voy a empezar a hablar de los dos temas por separado y luego los unimos, porque de verdad tienen un origen y tienen un sentido cuando hablamos de timidez y lealtad familiar. Pero la timidez no se entiende como una enfermedad o como un trastorno, la timidez se entiende como un rasgo de personalidad. Mi nombre es Yugle, soy psicóloga infantil, voy a hablar desde la psicología, OK. También soy coach, pero todo lo que de mí van a escuchar va a ser con mucha responsabilidad Enfocándonos realmente en entender el comportamiento humano, pero entendiendo que un ser humano es cuerpo, mente y alma. Y desde entender que es cuerpo, mente y alma, entender esas 3 perspectivas nos va a ayudar a accionar en muchas de las cosas que nos están pasando. Entonces, como psicólogo que estudias el comportamiento humano, pero realmente los estudios son una cosa y la experiencia es otra, empiezas a entender que a lo largo de tu trayectoria profesional, cuando escuchas pacientes, cuando escuchas adolescentes, cuando escuchas niños, porque la mentira más grande que un psicólogo infantil se puede decir es voy a escoger trabajar con niños porque no quiero trabajar con adultos, porque en el 90% de los casos, al ser psicólogo infantil, tu trabajo se inclina más a los padres y más a los adultos que incluso hasta el mismo niño o adolescente. Entonces estás en contacto continuo con ese adulto, escuchando desde dónde se va formando ese niño y dándole un sentido entonces a esa estructura familiar. Entonces, primer punto y principal: la timidez no es una enfermedad, es un rasgo de personalidad. Así como nacemos de diferentes maneras, podemos nacer— vamos a entender algo.
Yo todo lo estoy anotando.
Adelante, siéntete libre. Una de las cosas que yo más cuestiono como profesional y que me llevan a crear mucho contenido, más allá de buscar una polémica, es llevar a un tema de analizar lo que está pasando. Es que cuando entendemos que la fórmula para entender cómo se forma la personalidad viene mezclada por dos componentes: Si tú colocas en un recipiente temperamento más crianza, el producto final va a ser personalidad. Entonces vamos a escuchar esto: temperamento y crianza, el producto final va a ser personalidad. Cuando entonces yo digo, ¿por qué él tira un portazo si no lo ve de casa? Y como padre me siento culpable porque ese niño no reacciona a la rabia siendo yo un papá totalmente pasivo, no estoy entendiendo que más allá de lo que un niño aprende también viene con un temperamento natural, con una biología natural. Y esa explicación de que somos el producto de temperamento más crianza, producto final personalidad, es lo que los padres deben entender para poder analizar, no sentirse culpables, y entender que el niño es otra persona, que no es una continuidad tuya, y que por su temperamento tiene derecho a reaccionar diferente a ti a lo que ve, a pensar diferente a ti a lo que ve, Porque si lo llevamos al contexto familiar, ¿qué pasa? Fíjate, un ejercicio muy sencillo. Si tú eres salido, extrovertido, y probablemente eres el alma de la fiesta y así te conocen, y en una situación social tu hijo algo hace parecido a ti, hay validación, igualito al padre, salió como el padre, se ríe como el padre, que de tal palo tal astilla. Pero, ¿qué es lo peor que le puede pasar muchas veces a un papá que sea totalmente salido? Pero tenga probablemente un hijo tímido. Ese no es hijo tuyo, este te lo cambiaron en la clínica porque este no se parece a ti. Entonces aquí hay un tema: muchos niños, cuando vamos creciendo, vamos entendiendo que ser leal— porque escúchenme esto, el adolescente y el choque para los padres con la adolescencia es tan grande porque el adolescente necesita despegarse del vínculo para fluir, y eso está bien, pero en la niñez no pasa así. Porque un niño necesita serle leal a sus padres sobre todas las cosas. La infancia, que es el periodo donde tú programas tu codificación emocional y tu sistema de creencias, la más importante, los pilares del edificio. El niño tiene un código: buscar a precio que sea la validación de papá y de mamá. Por eso es muy común escuchar: es que papá trabaja todo el día, no lo ve, y cuando ve el papá se la monta. Claro, si no existo, cuando hago algo bonito yo voy a sabotear las cosas o me voy a portar mal para que me mires. Porque al precio que sea, los niños necesitan atención de sus padres, pero le deben una lealtad familiar. En este tema de las familias ensambladas, cuando llegan nuevas parejas, al principio es como que, ay, me cae bien el novio o la novia de mi mamá, y viceversa. Pero ya cuando hay una convivencia y yo como niño estoy empezando a sentir que este tipo como que me agrada, empieza esa lucha interna como niño de entender que amar a tu nueva pareja y serle fiel es serle infiel a ese otro papá o esa otra mamá. Entonces, al precio que sea, empiezan los celos, empiezan los llamados de atención, porque la lealtad en la infancia se da por yo cumplir eso que tú me estás enseñando, que es el amor y el mundo, al precio que sea. Entonces ese niño empieza a crecer pensando que los códigos de lealtad son: no contradecir a mi mamá, ok, ser como mi mamá, sentirme mal probablemente si dentro de mí hay algo que no me deja hablar en público, exponerme, pero mi papá es extrovertido y mi hermano también lo es. Porque muchas veces lo peor que te puede pasar en una familia es ser el tímido de los que son probablemente extrovertidos, o ser el gordito de las 3 hermanas con buen cuerpo, cabello amarillo y ojos azules. Porque ya esa frase de aceptarte como eres y te tienes que querer es fake. Porque en un mundo tan cargado de estereotipos, si tú como padres no educas a tus hijos para que logren ser la mejor versión de ellos mismos, no lo estás preparando para la vida. Porque en el momento que tú le dices aceptarte como eres, pero la timidez empobrece, porque el que no se muestra no vende, y esa es la realidad es la realidad hoy en día. Cuentas bancarias de muchos profesionales con miles de títulos, pero que si no se muestran no van a vender igual como que quizás el que no se preparó tanto pero tuvo atrevimiento. Porque una de las frases más grandes del liderazgo hoy en día me dice que 70% del éxito está garantizado solo con el atrevimiento. Entonces, ¿qué pasa con la persona tímida?
La persona tímida que vamos a hacer el hilo conductor de todo esto para que los que se están conectando entiendan que estamos hablando de la timidez y la fidelidad familiar. Porque nos hemos dado cuenta que tú puedes ser el más exitoso, o que tú llames exitoso porque ahí tienes muchos títulos y títulos y diplomas y diplomas, pero a la hora ves tu cuenta bancaria y dices: no tengo dinero. Y es porque definitivamente no te estás atreviendo. O sea, Listo, voy a dar un ejemplito. Mi profesor de ciencias de la Tierra era un profesor grandioso. Yo lo adoraba porque me parecía que, o sea, todo lo que era la Tierra, la Vía Láctea, el satélite y todo lo que sea en su profesión, era el mejor, sabía muchísimo. Pero, ¿qué pasaba con él? Él se montaba en el mismo autobús de pasajeros que me montaba yo y él cargaba una maletita. O sea, literalmente era pobre. Pobre, pobre. Y tú decías, no puede ser que alguien con tanto conocimiento sea pobre. Entonces es allí cuando tú ves, claro, es que este hombre viene cargado de cosas que no le permiten atreverse a un mundo realmente donde lo está, se lo está comiendo la timidez.
Correcto.
Se puede decir efectivamente que la timidez es una calamidad, porque cuando te pones a ver, no trae nada positivo. Todavía la ciencia no permite decir que la timidez trae algo positivo. Entonces, si la timidez no trae nada positivo y tenemos hijos tímidos, entonces tenemos que preocuparnos, ¿cierto, Jukle? ¿O estoy muy bien?
Sí, sí, sí. De hecho, sustituiría la palabra preocupación por ocupación, porque preocupándote no haces absolutamente nada, cargarte de ansiedad.
Genial, brutal. Entonces, si tenemos un hijo tímido o somos nosotros tímidos, porque yo a veces me No entiendo de verdad cómo veo cantantes tímidos, humoristas tímidos, y personas que tú dices: no, no, no, no. Ya entiendo por qué no has llegado al nivel que estás buscando, porque todavía tienes esto atrapado acá que no te deja. Entonces hay una fórmula y herramientas que te digan: mira, así te sales de la timidez. O sea, porque yo lo hago de una manera muy empírica con mis hijos. Pero me gustaría, pues. O sea, si quieres te cuento cómo lo hago yo con mis hijos.
Por supuesto, porque me vas a dar contexto. ¿Qué haces?
Bueno, yo lo que hago con mis hijos es que, por ejemplo, yo siempre los fines de semana trato de hacer actividades con ellos. Y hace días fuimos a un farmer market, al Hollywood Farmer Market, y allí están los hombres vendiendo, que sí, ¡arepa, arepa! Con los megáfonos. Ellos me pidieron un helado. Y yo le dije: OK, van a tener helado. Solo va a tener helado el que vaya, le quite el megáfono al hombre y venda arepas como lo está vendiendo él. Que los 3 fueron corriendo y se mataron por arepa. Y después literalmente todo el mundo los grabó, hicieron show, y era bien, más bien se convirtió en algo súper divertido que ellos se lo disfrutaron. Los pongo, si hay una tarima, les digo: súbanse a bailar, están regalando premios, súbanse. O sea, en realidad los Invito siempre a que se expongan, porque lo veo a diario en mi trabajo. Lo veo, la gente no se atreve a salir en las redes sociales porque se los va a comer un cocodrilo si se paran frente a una cámara, porque todas las amigas y todos los primos son literalmente unos guerrilleros que los están esperando a la hora de tú hablar en las redes sociales para que te coman. Entonces realmente es como el temor a ser expuesto socialmente. Lo que los mata. Prefieren enfrentarse a un tigre a enfrentarse realmente a una camarita llamada Instagram, historia de Instagram, por ejemplo. Esa es mi manera arcaica de hacerlo.
Vamos a conectar esto. Timidez, definitivamente, como bien lo planteaste, tiene muy pocos beneficios el tener ese rasgo de personalidad. Principalmente debemos entender algo: la persona que tiene timidez como comportamiento, porque vamos a ver, vamos a ver las características que se observan Se sonroja, comunicación no verbal o brocaído, no mira la cara, trata siempre de ser fondo y no forma, estar de último, que no me vean mucho. Porque el eje central de todo este proceso conductual es cognitivo. Vamos a ponerlo más sencillo: pensamientos. Las personas tímidas tienen en un 80% de los casos distorsiones cognitivas. Piensan que cuando van pasando frente de un gran grupo social se están burlando de su vestimenta, que cuando van a hablar en público van a pronunciar algo malo, no van a tener una idea coherente, que probablemente hacer valer su derecho de decir algo es pasar por mala persona porque no saben poner límite. Entonces, esa personalidad pasiva que se muestra tímida, que evita, que hace que te escondas, viene relacionada a un montón de pensamientos. Porque vamos a entender algo más profundo: todo lo que va, la fórmula funciona así: todo pensamiento que tú tienes va a generar una emoción, y toda emoción va a generar una conducta. Por tal motivo, el encargado de que tú te comportes empieza desde cómo piensas, desde lo que piensas. Desde ese tema de necesitar la aprobación y de pensar que todo lo que estoy haciendo está mal y se van a burlar de mí. Entonces, esa persona tímida, que timidez es el comportamiento que vemos, realmente, ¿qué es lo que tiene dentro en su pensamiento? Y ¿qué es lo que ese pensamiento genera en esa emoción? Miedo. No existe una persona tímida que no tenga miedo. El miedo como emoción es lo primero. Tú no te centras en terapia en trabajar la timidez porque eso es como que con todo respeto Respecto a que si no puedo ser flexible, porque me parece ridículo esa onda de liderazgo desmedido que hay hoy en día de tú puedes, afirmaciones, pero ¿cómo lo logro si no me dan el plan?
Yo, mira, de verdad, por favor, gracias por nombrar eso, porque si usted es coach en este momento y nos está escuchando, vamos a tener más responsabilidad a la hora de incitar a la gente, porque el tú puedes comerte el mundo, tú puedes vender millones, millardos y trillardos No tienes que ir construyendo herramientas para lograrlo.
¿Cómo?
No me digas qué, dime cómo.
Tengo un paciente de 8, súper cuchara. Que me están llamando un poco, gente, ¿me siguen acá?
Sí, claro. Sí, ok.
Entonces, ¿qué pasa?
Yo quisiera que, yo quisiera que el teléfono se conectara con el live de Instagram para que nadie te llamara en este momento, porque mis amigos O sea, siempre tus amigos, tus parejas, tu gente, tu mamá, todo el mundo decide, voy a llamarlo cuando esté en un live.
Ojo, y yo les aviso a los cercanos, pareja, padre, el grupo, estoy en live, pero no son ellos, son los demás. Pero en fin, el punto es el siguiente: cuando entendemos entonces que en ese temperamento juega un papel importante los pensamientos, existen tipos de pensamiento, existen matices de cómo tú piensas. La mayoría de los seres humanos tenemos una emoción que se vuelve nuestro talón de Aquiles. Porque probablemente el del tímido es el miedo, pero el del impulsivo es la ira, pero probablemente de otros la tristeza. Porque aquí el tema es que todos los seres humanos somos emocionales y necesitamos, merecemos y fluimos con las emociones: felicidad, miedo, rabia y tristeza. Pero cuando hay una emoción que se apodera de nosotros constantemente, esa viene a ser nuestra emoción limitante. ¿Por qué? Porque de toda esa codificación emocional es la que me está mostrando que no me deja avanzar. Mis ataques de ira o mis ataques de tristeza, o quizás mis temas con el miedo. Entonces, lo primero que una persona tímida debe entender, como me lo dijo mi paciente de 8 años que no se concentraba, llega y me dice: Yubile, mi mamá todos los días me para frente al espejo a decir afirmaciones: yo me puedo concentrar, yo lo puedo terminar, pero yo llego al colegio y no sé cómo. A mí me causó gracia porque su cara iba en armonía con: coño, me ponen a gritar que yo soy capaz, pero nadie me dice cómo. Entonces, aquí hay un tema Esas verbalizaciones positivas, porque el lenguaje es productor de realidades, van a ser un complemento, pero no es la solución de que tú te pares en el espejo y te digas hoy voy a vencer mi miedo si no te empiezas a documentar o no empiezas a aprender qué es lo que hay relacionado. Lo que tú me estás diciendo del tema de las distorsiones.
¿Quién tan intenso te está llamando para que las personas le escriban este live?
Un productor de un canal para una pauta. Pero siempre les digo, no me llamen, escríbanme, porque yo nunca puedo atender el teléfono, pero no entiendo por qué llaman 4 veces. Pero en fin, van conmigo, es lo que quiero saber, que no me asusten.
Sí, sí, sí, sí, sí, sí, te lo decimos inmediatamente. Ok, para los que se están conectando, hemos estado y unas conversaciones, Jucle y yo siempre nos llamamos para cualquier cosa, temas, mira, cuéntame, redes sociales, mira, tengo este problema, sobre todo porque yo tengo trillizos y son personalidades totalmente distintas. Y a veces tú quisieras tener la técnica de tu mamá, que todo lo solucionaba con una chancleta y ya. Pero nos hemos dado cuenta que la mayoría de las veces no logramos nuestros objetivos por dos temas: uno, la timidez, y otro, la fidelidad familiar. Mira, yo siempre lo cuento, en mi vida es totalmente abierta y pública. Yo vengo de una familia escasa de recursos, para no decir pobre. Pero más que de pobre económicamente, pobre de ganas de crecer y todo esto. Mi papá siempre quería como que no te vayas acá. Yo soy del interior del país y me decía cosas como no te vayas a Caracas a estudiar, eso es muy peligroso. Ya era porque era su miedo, no me lo iba a permitir que yo me me fuese a la capital a estudiar. Y por otro lado me decía: mira lo cómodo que es la vida, quédate trabajando donde yo trabajo. Mi papá trabaja en un hotel que se llama el Hotel Maracay, allá en la ciudad donde yo. Y él decía: yo te puedo conseguir trabajo aquí para que te quedes trabajando, te quedes con mi puesto y duras 30 años trabajando, y después vives del seguro social. Mírame a mí cómo estoy con mi pensión. O sea, en realidad eso era el sueño que él tenía para mí. Cuando yo vi la vida que tenía mi papá, yo ahí dije, what, esta no es la vida que yo quiero. Realmente yo no quiero, yo te amo, pero yo no quiero ser, yo quiero esta vida miserable, literal, cuando yo sea grande. Entonces realmente fue como un momento de mi vida que se lo voy a agradecer toda la vida a ese Antonio de 16, 15 años, cuando me fui a la universidad, porque si no estuviese allí. Y conozco amigos, bueno, que eran mis amigos de infancia, que hoy día, que hoy día, literalmente llevan una vida miserable porque estuvieron en el momento que tenían la opción de irse a la universidad a otra ciudad, decidieron ser fiel a los pensamientos de su papá. Entonces queremos platicar ese tema, queremos que nos digas cómo, cómo agarrar y decirle a tu mamá, a tu papá, a todas tus generaciones: epa, si toda mi familia es gorda, yo voy a ser el primer flaco. Si toda mi familia es pobre, yo voy a ser el primer rico. Si toda mi familia, si en toda mi familia son prostitutas, yo voy a ser la primera virgen. No sé, ya estoy exagerando, pero lo que te quiero decir es que ¿cómo hacemos para destruir ese patrón de conducta y esa fidelidad que tenemos?
Timidez queda clara que la alimenta una emoción. ¿Qué va a pasar entonces con ese niño tímido si vamos a seguir en la línea de la fórmula temperamento más crianza, producto final personalidad? En respuesta a lo que me planteaste, para seguir con el hilo de la lealtad, todas las acciones, acciones que tú hagas en la infancia con tus hijos que promuevan el reforzador, el atreverse, el mostrarse y que entender que una forma de amarlos es donde pones tú entonces la importancia. Porque para muchos padres con sus hijos todo está bien porque sacan buenas calificaciones. Volvemos al punto que siempre me mencionas y que tenemos que llegar ahí de la inteligencia cognitiva. Y la inteligencia cognitiva, quizás para un papá que vea que su hijo es a plus, ya no tiene más nada que hacer porque su hijo es a plus, está aprobado por un sistema donde te validan solo por una calificación. Pero cuando ese papá pone la óptica en que más allá de que su hijo es a plus Van a un restaurante y le dan un helado de chocolate y él lo pidió de fresa, y el niño es incapaz de comerse, le decimos: no importa, para no molestar al mesonero yo me lo como. Eso es un niño que está sencillamente siendo el blanco fácil para no poner límites, que el día de mañana va a aceptar lo que sea para no poner un stop. Entonces aquí hay un punto importante: wow, te amo, te amo por eso. Y acá decir, fuera de la formación académica, los padres necesitamos entender que también modelamos lo emocional. Y si yo tengo, y por eso es que me toca de verdad, como dicen los españoles, me toca los cojones, que esa frase me encanta, de que estudié en España. Cuando te, tú como profesional, porque yo no estoy hablando de que aquí sea la razón absoluta de Juggler como piensa, pero cuando entendemos universalmente cómo un ser humano funciona, debemos entender que cuando un profesional te dice para todos los niños hay que educarlos así, la disciplina positiva aplica en todos los niños, no estamos entendiendo que cada niño es un ser humano único con necesidades diferentes. En pocas palabras: el que es extrovertido e impulsivo lo voy a frenar, el que es probablemente pasivo, activo y tímido lo voy a empujar. Porque quizás puede llegar un niño al borde de estar tan lanzado, extrovertido, que llega al punto de dejar de ser empático. Y por eso el papel de los papás, fuera de enseñarles a leer, escribir o sumar, también es enseñarles habilidades de inteligencia emocional. Y aquí me voy a detener con algo que no me preguntaste, pero me pica la lengua si no lo digo. Escuchan al poco de padre entendiendo que qué está pasando con el mundo, de que no hay tolerancia a los casos de acoso escolar, de que ahora todo el mundo tiene posturas a favor y en contra, de que vivimos en un mundo de hostilidad y que todo es un conflicto y nadie puede hablar por la famosa generación de cristal. Pero no analizo que cuando me estoy tomando el café el sábado con mi hermana y mi cuñada, estamos probablemente, somos un grupo de mujeres religiosas que van a la iglesia, bien casadas, probablemente con un matrimonio bien infeliz, porque Yo siempre lo coloco, qué es bien y qué es mal, pero el punto es que cumplimos el estándar: casa, perrito, un matrimonio, y nos sentimos bien. Y empezamos a hablar de ese grupito del salón de mi hijo que ahora les permiten que hayan dos papás que los lleven a la puerta del colegio, pero no lo vamos a invitar a la fiesta de él. O de pronto ese poco de padres ahora divorciados y la mamá de fulanita que tiene novio nuevo. Entonces, en el momento en que yo, desde el ejemplo y desde mi discurso, le estoy enseñando a mi hijo a ser intolerante porque juzgo y critico lo que es diferente a mí, Yo le estoy enseñando a ese niño que tiene algo que se llama neurona espejo y aprende desde la imitación a ser intolerante, a criticar y a no tener paciencia, tolerancia por aquel que piense o haga las cosas diferente a mí. Y si no empezamos nosotros a cambiar la manera de ver las cosas, nuestros hijos no lo van a cambiar, porque los prejuicios son infundados en el hogar y se están comiendo en las escuelas y se están masticando en la violencia. Y no entendemos que los padres también tenemos un efecto en empezar a ser más amplios en nuestro lenguaje y educar en la tolerancia. Entonces Volvemos al punto: cuando un papá entiende la importancia de la inteligencia emocional, aparta las calificaciones y se centra en enseñarle a ese niño habilidades. Tú no eres psicólogo, eres un ser pensante. Si necesito que se atrevan, los empujo a que lo hagan. Porque en el momento en que yo te digo en el restaurante, sabes qué, no te vas a comer el helado, voy a llamar al mesonero y tú le vas a decir lo que tú quieres, yo te estoy enseñando a pedir y hacer valer tu derecho. Pero si yo creo que por amor y por amar a mis hijos, ay, no importa, papito, yo te lo pido y lo hago por ti, lo estoy inutilizando. Porque ese temperamento que él trae, que tiene la tendencia a evitar, yo lo voy a reforzar y alimentar creyendo que amar es hacerte las cosas. Y por el contrario, si tiene habilidades en déficit, tengo que buscar todos los espacios para promoverla. Porque probablemente ese niño que recibe una crianza que busca empujarlo, que no solucione problemas por él, que busca espacios para enseñarles habilidad, Quizás cuando llegue adulto necesite menos terapia porque aprendió en la infancia algo que no tenía, pero como habilidad se puede aprender. Tú amas a tus hijos, enséñales lo que necesitan, y no solo es a leer un libro, a sumar, a restar o a dividir, porque el éxito en la vida va de la mano de otras habilidades que no solo son las académicas.
No, mira, con esa respuesta te ganaste el Miss Universo directo y la paz mundial. Y la paz mundial. O sea, Jucle, acá hay algo interesante.
Yo en el grupo de WhatsApp de los papás del colegio Tú ves a las mamás, estoy aquí, Nicole entra ahorita de que nada, pero de verdad los grupitos, y no, Anthony, me escriben, me siento mala madre, no puedo estar todo el día pegada en el grupo. Pero si esos grupos, aparte de fomentar realmente el lineamiento de lo que se busca del niño, son para criticar, para cuestionar. Yo estuve un ratico y te juro que me salí, dije yo no puedo con el tema este del grupo del colegio, o sea, es un tema.
No, no, no, y las mamás orgullosas, hola, mi hijo sacó aplausos. Hola, mi hijo es el mejor estudiante del salón. Y entonces ahí es donde yo digo, bueno, listo. Cuando vamos a fiestas infantiles, todos los niños en la tableta, toditos. Y entonces claro, los míos me dicen, papá, y mi tablet. Yo no, usted vino a jugar, estamos en una finca, o sea, vaya a perseguir caballos.
Tal cual.
Y entonces habilidades sociales. Mira, hoy día, si yo tuviese que darle un consejo a los adolescentes, a mí me llevan a darle consejo a un high school escudo. Y lo va a decir todos: hermanos, hermanas, vamos a trabajar en las habilidades sociales, en las habilidades comunicacionales. Literalmente, hoy, si usted quiere tener un chamo que en el futuro se pueda comer el mundo, deje de estresar en que la trigonometría cuadrada perfecta es lo más funcional, que el binomio de Newton, y pare de contar aquello, porque eso es paja. Ya todo está computarizado, ya todo está hecho. Hoy día triunfa quien tiene habilidades de comunicación, habilidades de pararse, habilidades de platicar, habilidades de compartir. Nos enseñaron a ser egoístas. Nuestros papás siempre nos dijeron: usted está estudiando, haciendo la tarea, para que llegue al salón y se la preste a los flojos. No, tú creciste bajo ese patrón de que como tú hiciste la tarea, usted cierra el cuaderno y nadie le ve la tarea. Hasta que la maestra la pide y tú se la muestres.
Correcto.
Entonces, ¿qué pasa? Que luego creces y entonces toda esa información que tienes no eres capaz de compartirla en un live como este. Ah, porque ahí estás regalando información, porque tu mamá te dijo toda la vida que no regalaras información. Hoy día, hoy día, la inteligencia emocional es clave. Y como lo dice Jürgen, o sea, de verdad, de verdad, de verdad, es como diste ping en el dardo. ¿Por qué? Porque en realidad creemos que, ay, así me criaron a mí y yo no me morí. Yo te voy a decir esto. Yo tengo una amiga que estuvimos en una fiesta de adultos hace poco y ella llevó a su hija y la acostó en 3 sillas. Y ajá, todo el mundo se estaba riendo de la niña con las 3 sillas, pero lo tomaron como chévere. Y yo le dije, ven acá, ¿no te parece irresponsable de tu parte que esté la niña aquí en una fiesta de adultos donde se hablan cosas, donde se bebe, donde la gente está fumando, hablando de sexo, de pare de contar de qué. Ay, por favor, ya está dormida. Así fue, así me hicieron a mí. Y yo le digo: ¿y por qué no le pagaste una nanny, una babysitter? No tengo plata, estás loco, ahorita las babysitters es un dineral, yo no tengo para eso.
Y le dije: y además, además, a mí también me lo hicieron.
Mira lo que me dijo: además, a mí también me lo hicieron y yo no me morí. ¡Ja! ¿Para qué me lo dijo? Y yo tenía como 2 tragos encima. Le dije: ven acá, tú sabes por qué tú no tienes para pagar una babysitter, porque tu mamá te hizo eso. Y la verdad es que tu hija, cuando esté grande, tampoco va a tener para pagarle una nanny, porque estás repitiendo los patrones. Hermana, para las fiestas de adultos no se llevan a los niños, ellos no tienen nada que hacer aquí. Y si no tienes para pagar una nanny, no vengas, punto. No es obligatorio tener que ir con la muchacha cargada, porque eso además que es de mal gusto, es demasiado niche, le estás acabando la salud emocional a la carajita, pana. Entonces realmente a veces decimos, a mí me lo hicieron y yo no me morí. Bueno, pero vas a seguir repitiendo.
Yo siempre digo esto: a mí me golpeaban de chiquita y me daban nalgadas, mi papá me encerraba, y yo aquí estoy, no estoy traumatizada. Te dice la mujer que 10 minutos antes salió de consulta por venir a tratar los ataques de pánico. Entonces, la voy explicando, ¿no? O sea, quizás el no estar traumatizada es que me casé, me gradué, tuve hijos, pero ¿a qué precio y de qué manera? Porque acumulaste un montón de cortisol en la infancia con ese montón de castigos que te están pasando factura cuando creciste. Me voy a enfocar en el legado familiar con algo que está en tendencia. Lo puse en estos días en mis redes, recibí como todo muchas críticas y también muchos cuestionamientos de parte de la vida. Pero vamos a hablar, y voy a poner en contexto una película que me encanta, que es de Disney. No sé si ya la viste, y si no, dedícate el tiempo. Se llama Turning Red, es la del panda rojo.
Creo que le he visto 9 millones de veces.
Por el tema del legado familiar, porque explica claramente que muchas veces, volviendo en unión a lo que estábamos hablando, nos enseñan a ser fieles, porque ese niño que necesita devolverle esa fidelidad a los padres Necesita, obviamente, si no entiendes cómo es el mundo y lo vienes a formar desde lo que vives, acuérdate que el niño desde temprana edad está formando experiencias que le van a dar una forma. Entonces vamos a entender algo: los conceptos del amor, de lo que veo de relación de pareja, lo que veo en el mundo, se va a formar desde la infancia. Tu software se forma los primeros 7 años de vida, entiéndanlo. Después lo modifica, le pones un antivirus, lo resetea, llegas adulto y te meten otra programación, porque tú puedes hacerlo consciente. Pero los primeros años de vida, el software se forma en base a lo que tú ves de tu casa, desde el ejemplo de lo que escuchas. Y voy a, y les voy a hablar brevemente una anécdota bien personal de lo que es el legado familiar, porque vengo de una familia donde cuando ya tú vences esa timidez y entiendes que parte de lo que tú vendes, y esa idea me encanta de tu diplomado, cuando ya tú empiezas a entender y empiezas a aceptarte tal cual eres, empiezas a ser más libre. Porque hablar en público de que yo vengo de una familia humilde, humilde, o quizás hablar de una anécdota familiar que yo vengo tengo una familia de este tipo no me hace un disfuncional, no me hace menos, me hace sencillamente una persona que tiene una historia. Y aquí hay un punto importante: nadie ha aprendido nada en su vida cuando se ha sentido feliz, porque las emociones que más te enseñan son la tristeza, el miedo y la rabia. Todo lo que hemos aprendido en la vida ha sido de las peores experiencias de vida: un divorcio, una familia controladora, una madre tóxica. Porque en el momento en que tú lo haces consciente y te responsabilizas de tu vida, te das cuenta de que no lo puedes cambiar a pero tú sí puedes cambiar la manera de hacer las cosas. Mi padre me amó tanto y me ama tanto que me hizo mucho daño, porque él era una persona con sobrepeso, y desde quererme cuidar a mí toda la vida, yo también tendía a ser gordita de pequeña, me decía, mira lo más suave que por amor mi papá me decía a esa niña que no entendía lo que era el amor porque tenía 5 o 6 años, y obviamente, ¿de dónde entendí yo lo que era el concepto de amor? Desde lo que mi papá me enseñó y desde lo que él me decía. Porque en la vida de un niño, el primer amor de su vida es su mamá. Para los niños y para las niñas es papá. A ustedes su madre les da amor, a nosotros nuestros padres nos dan protección. Y desde ahí tú vas entendiendo el molde de cómo es esa figura para tú. Mi papá me decía el atracon de comida, el chocolate. Mi mamá vivía peleando, haciéndole comida healthy, pero él era un inconsciente que no lo asimilaba. Era un tema en mi casa Y yo de chiquita recuerdo que lo más suave que mi papá me decía es: no te comas ese dulce, que a los gordos nadie los quiere. Entonces fíjate, él se comía el dulce, no me lo dejaba comer a mí. Él me estaba hablando desde su proyección, desde su complejo. Pero esto pasó durante muchos años y Jules fue creciendo escuchando: a los gordos nadie los quiere, a los gordos nadie los quiere. Resulta que llegamos adultos, se hace una bariátrica. Mi papá hoy es un hombre muy delgado porque se operó el estómago. Yo también me operé el estómago años después. Pero el punto es que después que yo yo rebajé, me puse flaca, me encontré conmigo como yo quería, yo seguía teniendo problemas en las relaciones de pareja. Y cuando yo hice consciente que el problema no era mi físico, porque ya había hecho una acción para arreglarlo, pero el problema era que yo, mi inconsciente, la yugle, por lealtad familiar, no se creía que a las gordas alguien la podía querer. Mi inconsciente trabajaba para sabotear las relaciones. Yo me veía bien en el espejo, pero mi inconsciente que se codificó de esa manera, no se creía merecedora de amor. En el momento en que yo trabajé esa creencia, al si me pueden querer, está aquí, no es brujería, no es santera, no me leyeron los caracoles. A los meses encontré a la persona que es mi pareja. Hoy tengo un hijo porque ligado a todo eso, fíjate, la segunda creencia: mi papá me decía a los gordos nadie los quiere. Pero después que rebajé y que me veía entonces exitosa, profesional, emprendedora, Él viene de una crianza muy machista. Recuerdo un día que me abraza y me dice: estoy orgulloso porque mi papá siempre ha sido mi mejor maestro. Ya rebajaste, estás bonita, pero ahora a las mujeres bonitas, preparadas y exitosas, los hombres le tienen miedo. Mira esto: a las mujeres bonitas, preparadas y exitosas, los hombres le tienen miedo. Si no logras una relación de pareja, por lo menos tengo un hijo para que no te quedes sola. Y ese día lo abracé y le dije: el que tú creas que no pueden haber mujeres exitosas y felices en el amor, estúpido. Yo me voy a casar, a tener la casita y el perrito, porque es lo que yo quiero. Años después hoy tengo una profesión con un hombre que me admira, que me apoya, y definitivamente sí se puede tener éxito laboral, tener tu hijo y tener un esposo. Pero, ¿cuántas mujeres no piensan que no se puede ser exitosa en ambas áreas? Y lo que te está limitando es la creencia, no es realmente la vida. Entonces, en el momento en que yo solté ese legado familiar y entendí que ese era su peo, su creencia machista, entendí que no lo hacía por dañarme, lo hacía por cuidarme, pero yo me reprogramé y empecé a tener mis propias creencias genuinas. Porque lealtad familiar significa sufrimiento emocional, porque al precio que sea yo voy a querer mantener ese legado. Y como lo vemos en las relaciones de pareja, en mujeres mal casadas que no se divorcian creyendo que el divorcio es fracaso porque vienen de familias de 50, 60 y 40 años de matrimonio, pero están secas y agotadas de probablemente estar inconformes en una relación. La economía también es un legado familiar. En esta familia somos pobres pero felices, somos pobres pero honrados, porque probablemente tener dinero es malo. Entonces, el dinero el amor y la verdadera felicidad, tú le empiezas a alcanzar. Y esto no te hace una mala persona. Eres verdaderamente libre cuando llegas a dos puntos en tu vida: cuando tienes libertad financiera, porque es mentira que el dinero no da la felicidad, es una herramienta que te ayuda a materializarla, pero también cuando empiezas a soltar los prejuicios y a tener tus propias creencias. Ahí tú encuentras la verdadera libertad, porque en esencia empiezas a ser empiezas a ser tú genuino y empiezas a deslastrarte de todos esos aprendizajes que eran de otro, pero que te los vinieron a incorporar porque no tenían más nada que decirte. Entonces, ¿cuándo somos verdaderamente libres? Cuando tenemos libertad financiera y cuando tenemos el suficiente criterio para soltar los prejuicios y entender que si yo soy la primera que se divorcia de toda la familia, no me hace la oveja negra, me hace una persona con decisiones. Que si yo tengo otra orientación sexual a la que no recibí de mi casa, eso no me hace un dañado o un perverso, me hace una persona libre de elegir a quién quiere amar y cómo quiere vivir. Y cuando nos empezamos a aceptar más allá de lo que nuestros padres quieren o piensan para nosotros, es que realmente nos volvemos adultos. Porque si esa persona sigue siendo ese niño apegado a que mamá no se ponga brava por lo que le voy a decir, o le agrade lo que yo voy a decidir, sigues siendo un niño. Y déjame decirte que podemos tener 45 años siendo todavía niños con codependencia emocional hacia la aprobación de nuestros padres.
Obvio, obvio. Yo tengo amigos, mira, yo le quiero decirte que yo te estoy amando cada día más. O sea, lástima que soy artículo para caballero.
El amor es mutuo, mi amor.
Mira, pero te voy a decir algo, tengo amigos que ellos todo es la, no, yo no he salido del clóset, pues que mi mamá con 30 y pico, 40 y pico de años, yo no he salido del clóset, pues que mi mamá empieza, ¿qué va a pensar tu tía? ¿Qué va a pensar esto? Ellos no tienen hijos gay, weá, la huevona va a tener un hijo gay. Entonces, conchale, yo voy a seguir el, entonces, ay, para dejarla quieta. Entonces ellos hacen su vida su vida, pero sí, calladito, porque ajá.
En realidad, mira, pero ahora yo te digo una cosa, tú que los tienes al lado, pueden tener dinero, buena posición económica, pueden tener de todo en forma, pero si no se aceptan y no lo expresan, no son libres, son prisioneros. Y tú tienes una sola vida y tú ves cómo la vives, pero todos tenemos derecho a experimentar en nuestra vida la sensación de la paz interna. Y si esa paz tuya es probablemente la intranquilidad de otro, sea quien sea ese otro, un acto de amor contigo es permitir experimentarla. ¿Por qué? Porque cuando tú entiendes que no estás dañando a nadie por elegir y querer lo que tú quieres, no se trata de egoísmo ni de lealtad ni de respeto. Eso te lo inculcaron de chiquito. Eso es como la bendita frase de, como te la muestra la película, los padres siempre tienen la razón. Mentira, los padres no siempre tienen la razón. Y sencillamente no entiendo cómo quiere un ser humano que se atreva a vivir la vida pero que no piense diferente a mí, que sea exitoso pero que no me cuestione, que un sinónimo de ser buen hijo es que amen a lo que dice papá. Necesitamos, y hoy más que nunca, generaciones pensantes. Y pensantes es entender que corremos el riesgo que no piense igual a ti ese hijo. Pero sencillamente la pregunta sería: la educación busca enseñarte a pensar. El adoctrinamiento busca enseñarte a pensar en que el que educa es un maestro, el que adoctrina es un fanático. Necesitamos volvernos padres que eduquemos, no que fanaticemos en religión, en posturas y en ideologías, porque tu hijo tiene derecho a pensar diferente a ti, y eso no te hace pensar que te traicionó, o que probablemente es la humillación de la familia. O sea, esto, este tema de posturas a favor y en contra es el que ha generado más estragos emocionales, porque el adulto que va a terapia, lo primero que tiene que sanar es el niño, y ese niño viene condicionado a muchas cosas que vienen por la lealtad familiar.
Mira, me pasó algo en estos días. Yo siempre, cuando estoy comiendo con los niños, yo llego y: vamos a darnos las manos y vamos a hacer una oración. Y entonces es como: oren a quien quieran. Y entonces invité a un amigo, y mi amigo llegó y los jodió a los trillizos y dice: thank you, Lady Gaga, for this food. Ustedes son gracias, Lady Gaga, gracias Lady Gaga por traernos esta comida, te amo Lady Gaga. Y los niños, ¿qué? What. Entonces él dice, ella es mi diosa, le dice mi amigo a los niños. Ok, comiendo. O sea, ellos no sintieron ningún prejuicio en ningún momento porque Lady Gaga era la diosa de él.
Su peo, correcto.
Y ya para ellos fue ese peo. Y ahí es donde yo dije, hubiese sido yo un papá prejuicioso y empiezo, le estás destruyendo la infancia a mi hijo porque está estás diciendo que tu Dios es Lady Gaga. Ya, los niños no tienen prejuicios, los tenemos los adultos. Y ahí empezamos: esto no debería ser porque tú—
ya, Antonio, cuestionamos las doctrinas. Inconscientemente como padres nos volvemos, nos volvemos en adoctrinamiento con nuestros hijos cuando le quiero vender que esta es la religión que deben seguir o que esta es la idea. Ojo con esto, yo no estoy diciendo que tú vas a tener un acuerdo de hijos permisivos sin una línea, porque tu trabajo es sencillamente brindarle los valores que probablemente a ti te acompañan, o probablemente explicarle muchas cosas de la vida, pero entendiendo que esos valores en la infancia los van a acompañar, pero en la adolescencia y en adultez ellos tienen derecho a cuestionárselos o replanteárselos. Y eso no hace que— eso no significa que los criaste mal, que los educaste mal, porque cada ser humano pensante tiene derecho a pensar en algo que le haga sentido y que le haga paz. Y eso probablemente puede alejarse a ti. En la película planteaban que decirle que no a mamá y ponerle un límite era ser una mala hija. Entonces fíjate lo que que más me gusta, cómo expresan la frustración desde el panda, que no es más que la rabia acumulada cuando explotaba. Porque lo que no explota, implota. Y las personas tímidas tienen una particularidad, por eso hay un dicho que dice: líbrame del agua mansa. Y no me acuerdo cómo termina, porque las malas me libro yo. Porque hay un tema, las personas más tranquilas y las personas más calladas son, en temas de ira, hay que temerles más. Porque el que más explota sabes cómo va a reaccionar, pero la persona que es tímida acumula tanto cortisol y es tan pasiva que cuando ya explota, allá van mesas, sillas, el show, porque definitivamente no reacciona, no acciona, y va acumulando, acumulando, acumulando, y en un momento, pum, reaccionó. Entonces hay un tema importante. La lealtad familiar es algo que nos han enseñado como un instrumento para medir qué tan eficaz fue la crianza de ese hombre o esa mujer, pero también qué tan leales o buenos hijos somos. La palabra bueno o malo es un juicio. Y aquí rapidito, no sé cómo vamos de tiempo porque yo aquí me puedo empezar a hacer manicure escuchando. Aquí hay 3 cosas que son actos del lenguaje. Esto es algo de lo que no se habla mucho, pero pienso que es la clave para entender muchas cosas de cómo nos comunicamos en el entorno, ok. Existe algo que se llama afirmaciones, declaraciones y juicios. Las afirmaciones, y de hecho estas 3 cosas que voy a mencionar es un ejercicio para que todo el que nos escuche se revise e identifique desde dónde se está comunicando, porque la manera de comunicarte que tú tienes me va a ayudar a entender cómo entonces genera un efecto en el otro. Entonces, ¿qué es una afirmación? Algo que yo puedo medir. Una afirmación es algo que ya la ciencia comprobó. Una afirmación es algo que en donde sea es una verdad universal. Universal, que es una afirmación, que probablemente la Estatua de la Libertad está en Nueva York. Porque yo voy a China, voy a España, voy a Inglaterra, y donde yo busque, a quien se lo pregunte y lo mire, me va a decir lo mismo, porque hay verdades universales que nos rigen. Entonces, las afirmaciones son cosas que puedo comprobar. Pero ahora hay algo que es lo contrario, los juicios, ok. En las afirmaciones se habla de que el mundo crea una realidad y me la para nosotros tener parámetros. Por eso las afirmaciones son las capitales de los países, probablemente donde hay monumentos históricos, o probablemente ciertas cosas puntuales que no pueden cambiar y que sea quien sea va a pensar igual. Eso es lo que yo afirmo. Yo puedo afirmar que probablemente en Miami hay playa, puedo afirmar que la Torre Eiffel está en París, y puedo afirmar que el Coliseo Romano está en Roma. Ok, eso lo afirmo. Se vuelve una verdad universal. Universal. Pero cuando entiendo que hay otra manera de comunicarme, que es los juicios, y en los juicios es al revés, yo creo una realidad para que el mundo la entienda. Porque si como venezolana yo digo que la mejor comida del mundo son las arepas, yo estoy emitiendo un juicio. Porque si se lo digo a un mexicano, el mexicano me va a decir que para él son los tacos, y probablemente el italiano me va a decir que es la pasta. Entonces, uno, cuando afirmo es una verdad Cuando genero un juicio, yo estoy opinando. La pregunta sería: ¿cuántas cosas en tu vida, al que nos escucha, con los hijos, relaciones de pareja, trabajo y vida, desde comunicarte tú utilizas afirmando o enjuiciando? Porque lamentablemente parece ser sencillo verlo, pero en el momento de accionar, cuando yo voy a discutir con mi pareja para ver quién tiene la razón, cuando yo me voy a sentar con mi hijo adolescente para hacerle entrar en razón Yo me estoy comunicando desde mis juicios, y no hay nada que le choque más a un adolescente. Y qué ladilla tenerte que preguntar a ti, hablar con mi mamá, y después no entiendo por qué mi mamá adolescente, mi mamá no quiere hablar conmigo, mi hijo adolescente no me escucha, cuando las conversaciones que tenemos son para yo venderte mi idea y hacerte ver que tú estás equivocado, cuando sencillamente son posturas. Cuando empezamos a entender que una conversación debe albergar sentarnos a conversar para ver cómo solucionamos el problema y no de quién es la culpa, y cómo puedo escuchar a mis hijos para orientarlos y educarlos y no para adoctrinarlos, vamos a tener mayor conexión con ese otro porque lo aprendimos a escuchar. Los seres humanos nos quejamos de que no nos escuchan, pero nosotros tampoco escuchamos. Y cuando tú empiezas a escuchar, empiezas a interpretar que ese otro piensa diferente a ti, y que mientras más juicios tú tengas en tu vida, más fastidioso va a ser sentarme a conversar contigo, y vas a alejar a tus seres queridos de ti sin entender por qué. Y es sencillamente porque sentarse a conversar contigo es lo más fastidioso del mundo porque vives enjuiciando. Más que probablemente conversando. Y es allí empieza todo el proceso comunicacional.
No vale, tú y yo tenemos que, por aquí nos dice Joa, abre un podcast. Yo creo que deberíamos abrir un podcast para semanalmente estar dando temas, porque no, y eso, y cuando no estamos con cámaras es peor, jóvenes, créanme.
La última vez que lo vi random, así casual, tenía pacientes toda la tarde, fui 10 minutos a buscar una entrada, terminé llegando a mi casa a las 5 de la tarde, pacientes cancelados, creando contenido, y no me puedo juntar No, y fuimos al, no, y después nos vimos en una inauguración de una peluquería, y eso fue tranqui, tranqui, tranqui, como que si nunca nos habíamos visto.
Y la verdad es que tú dices, de verdad vale la pena. No, mira, si nos ponemos a hablar de juicios, aquí vamos a pasar día y día, pero me gustaría como responder algunas preguntas por sobre todas las cosas de cómo la gente no se atreve a mostrarse en en el mundo. Yugle, lo que me encanta hablar contigo es que tienes bases, sabes lo que estás diciendo, lo dices de una manera profesional, lo dices totalmente digerible. Mira, todas las personas que están, que te están felicitando realmente porque eres una profesional de nivel y eso no se te discute con nada ni con nadie. Porque dicen, no, a seguidora, no a seguidora, no a seguidora. Pero alguien dijo una pregunta importante importante, y es que ella es súper extrovertida, su esposo es súper tímido. Cuando ella intenta grabarse siempre en las redes sociales, viene el esposo a meterle el hacha y decirle: ¡Ándale, tú siempre grabándote, ridícula! Plum, plum, plum. Y los hijos entonces ven cómo papá está siendo coherente y está, está le está dándole una detención a mi mamá loca. Que cómo ella hace para destruir eso con el esposo y que los hijos vean que es normal que ella se grave.
Mira, el que esté con él es casualidad, porque normalmente existe algo que se llama yin-yang, y en la mayoría de los casos el extrovertido, por alguna casualidad muy extraña, se enamora de la introvertida, y el introvertido introverso se engancha con el extrovertido, porque nos han vendido como que hay que buscar esa media naranja y ese pensamiento ideal del amor de la media naranja. Y resulta que no se trata de quién te complemente, se trata de quién te descomplemente, ok. Y eso es verídico, no se trata del complemento, sino desde el complemento, porque a pesar de que nos parecemos y tendemos a sentir afinidad por— le gusta también el sushi, viajamos, compartimos proyectos en común juntos, porque eso es importante para que una relación dure, tiendes a enamorarte de lo contrario a ti. Y esta seguidora que está planteando esto está planteando lo que a mí me pasa a diario. Y te voy a poner el ejemplo de esta tacita. La compré y le pedí a Cristian, que es mi pareja, que me regalara el juego de esta tacita de Mr. Pot, pero de porcelana, ¿no? Entonces él viene y me dice: baby, yo te lo regalo, pero qué ridículo es, y tú vas a tomar delante de los pacientes café ahí. Y yo: no, no, no es café, que estoy en un live con 280 personas con mi taza, ok. Entonces me dice: pero es que se supone que tú eres seria, que tu profesión es algo serio, ¿cómo tú te vas a sentar delante de un papá a tomar café en una taza de Mr. Pot? Y yo: porque, ¿cuál es el problema? Él es totalmente introvertido, yo soy lo contrario, yo no tengo prejuicios, a mí no me importa. Él es todo: cuidado, baby, ¿qué tal? Que no sé qué. Somos opuestos. Pero, ¿qué ha venido pasando ahora que tenemos a Nicole? Hay negociaciones. Porque lo primero importante es entender que yo puedo vivir con mi extrovertida y él fluye con eso. Yo puedo vivir con su timidez y él fluye con eso. No es tímido, es introvertido, no habla mucho, pero no es tímido. Imagínate que yo trabajo con gente y cámaras y él con aviones, ¿en qué nos parecemos en eso? En nada. El punto es que con lo que respecta a Nicole, yo le dije eso: mi amor, estamos programando una niña. Y en el momento en que ella escuche de mi lado: go, Nikki, levántate, o sea, yo no la recojo, si ella se cae de arriba y todos mis mensajes son de independencia, por su manera de ser es todo el tiempo cuidado, agárrala, que no sé qué. Entonces aquí hay un punto importante: cuando se tienen personalidades diferentes, nos respetamos como individuos, pero como padres nos debemos alinear en lo que se espera que ese niño escuche, porque si no lo vamos a estar confundiendo. Aquí hay un tema importante: el otro va a llegar hasta donde tú se lo permites. Yo puedo permitir que Christian tenga su opinión sobre mí, taza. Pero de ahí a que me ridiculice, me la bote, o probablemente me lo cuestione, es donde me corresponde a mí ponerle un límite. Es mi elección, la voy a utilizar, y debo marcar esos límites de respeto donde lo voy a utilizar. Si para él es algo ridículo el exponerte en redes sociales porque te crees influencer, porque mi mamá me vio y me dijo esa mujer tuya se volvió loca ahora saliendo en redes sociales y mostrándose, es empezar a entender que como él piense y como lo vea es su tema. Tema. Pero en toda relación deben existir no negociables. ¿Qué negociamos? La crianza de los niños, negociamos probablemente cosas de la casa. Pero si para mí es importante promover mi nuevo negocio de ventas a través de redes sociales, es un no negociable que tú te metas con eso, porque te guste o no te guste, yo lo voy a hacer. Porque también un acto de lealtad familiar no es hacer lo que la pareja diga, eso es dependencia. Y más si yo me dejo afectar por la opinión de esa pareja estoy mostrándome como un dependiente de su aprobación. Entonces, la verdadera libertad empieza cuando yo respeto que él piense diferente a mí, pero me sigo disfrutando mi taza de café, me sigo disfrutando hacer la historia, porque sencillamente empiezo que si él lo ve ridículo, no, ese es su tema. Yo no necesariamente tengo que ser una ridícula porque me gusta mi tacita o porque me gusta hacer una historia, porque es un pensamiento del otro. Yo siempre le digo a mis pacientes Tú no puedes cambiar el mundo interno de otra persona, pero sí puedes cambiar el tuyo propio. El otro puede querer hacer lo que sea, pero tú tienes una carta maravillosa debajo de la manga. Cuando tú aprendes que en esta vida donde tú pones la atención crece y donde la quitas se extingue, vas a empezar a decidir a quién, a qué y cuándo tú le vas a dar atención. Porque en el momento en que tú aprendes a ignorar y a no darle tamaño a aquello que no se parece a ti o que no piensa como tú. No le vas a dar el poder de que tome una forma en ti. Que algo pase no lo puedes cambiar, el cómo te afecta sí. Next, fluye. Si te gusta la historia, hazla. Y que tu esposo sea diferente a ti es válido, porque qué ladilla y qué aburrido sería buscarte una pareja igual que tú.
O sea, y a veces queremos eso, y tú deberías, tú deberías hacer esto, tú deberías, por ejemplo, Por ejemplo, a mí me pasaba mucho, me pasa mucho, que es que no, no como esto. A mí eso me— que un niño no coma algo es como, ah, I'm turning red, yo. Y realmente, ¿cómo logramos? ¿Cómo logramos que a un niño se le hackee la mente? No sé, ahí sí por favor, ayúdame, porque yo sé que todos estamos. Y coman cosas que a lo mejor para un niño son, porque incluso los youtubers se los dicen: wow, comes brócoli, comes esto. Y después los niños están repitiendo: yo no como eso, eso es asqueroso, eso es repugnante, el pescado, ¿entiendes? Ya porque lo ven en YouTube, ya hay demasiada información que la verdad es que ¿Cómo haces para que no vean a los youtubers favoritos de ellos, que son unos niños inofensivos, pero que realmente son unas niñitas malcriadas o unos niñitos malcriados que lanzan las cosas? Y tú dices, wow, de verdad esto es lo que están viendo estos niños. Antes de continuar, me gustaría que si estás viendo este live le des un screenshot a tu pantalla. Si no estás viendo, dale un screenshot a tu pantalla, móntalo en tus historias, etiqueta a Psicocoach Kids y a Torreal, y escribe qué te ha parecido el live, lo montas en tus historias. Pero continúa, Julie, que me tienes aquí, bueno, no solo a mí, tienes a todos. Como para cerrar, me gustaría ese temita porque es el que me tiene ahorita desesperado de no como esto, no como esto, no como esto, no como aquello, no como aquello, no como aquello.
Los niños, que yo sepa, No he conocido el primer niño de 5 o 6 años que vaya al supermercado, haga compra y pase la tarjeta de crédito. No lo conozco ninguno, porque el niño lo que come es lo que está en la despensa de tu cocina. El niño lo que tiene es lo que los papás le compran, ok. O sea, que hay un punto importante: la mayoría de los niños que dicen yo no como esto es porque, y de hecho te pasa inconscientemente, yo odio el pepino, lo detesto desde lo más profundo de mi corazón, corazón. Y yo a Nicole le he enseñado a comer todas las frutas y verduras, pero me parece, eso lo hice consciente en estos días, nada que tenga pepino se lo he dado, porque me parece tan asqueroso que desde mí, desde algo mío, yo lo estoy proyectando con ella, que es una bebé, y ni siquiera la estoy exponiendo a que ella lo pruebe y tenga su propia experiencia. Entonces muchos de los hábitos alimenticios son aprendidos, lo que yo comía, lo que no comía, lo que me parece bueno, lo que me parece mal. Entonces aquí hay un tema: los niños tienen derecho a elegir, obviamente, qué comer, pero los niños no tienen, no tienen como que el conocimiento de saber lo que es balanceado, o de probablemente saber lo que necesitan comer. Entonces, señor, cuando usted tiene una despensa llena de mierda y de azúcar y usted se queja de que el niño no come la comida, porque aquí hay algo importante que se llama cortinas de humo, y la mayoría de los padres caen en eso. Y te voy a explicar qué es una cortina de humo: un comportamiento que un niño lanza para zafarse de un estímulo, de un objetivo primario, y encontrar uno secundario. Yo siempre digo que los niños tienen como una caña de pescar en la espalda, como invisible. Ellos lanzan la caña de pescar con el anzuelo, lo lanzan, y si lo captan, la atención, lo aprenden como una conducta. Si no funciona, lo sacan. Entonces, yo te hice unos pancakes, ok, para que tú te los comas con avena, frutas. Te decoré con esta tendencia ahora de las madres que ponen todo lo que comen, y 3 horas a los niños comiendo, en fin, la producción. Pero el niñito no se quiere comer las panquecas y la fruta. Entonces el niño, ¿qué va a empezar? Por naturaleza, a ser oposicionista. Eso yo no me lo como. Yuck. Papi, así no se le habla a mami, eso no son hábitos de la mesa. Entonces el niñito necesita subir el tono de la discusión. Pero es que esas estúpidas panquecas yo no te pedí que me las hiciera. Pero no le hables así a mamá, no le digas estúpida, sencillamente cómetelo. Aquello es importante. Si esa cortina de humo que él está lanzando, que es una conducta para sacarte a ti de contexto y desviar tu atención de que hay que comerse la comida, y tú te vas a enganchar en cómo te lo está diciendo, lo que te está diciendo, la actitud que está teniendo, llega un punto en que ya te llevo acá. Y cuando te llevo acá, esa discusión, ¿en qué termina? No te lo comas, termina comiendo lo que tú quieras, levántate, a mí no me grites, o terminas discutiendo por otra cosa que no era el cómete la comida. Entonces aquí hay un tema importante importante: puedes decir lo que tú quieras, puedes pelear lo que tú quieras, pero eso es lo que hay para comer, ok. Porque en el momento que sencillamente tú a un niño le das opciones y termina todo con es que solo come nuggets y papas fritas, tú le estás enseñando a ese niño que desde sabotear, desde no probar un nuevo alimento, o probablemente desde engancharse en una discusión a la hora de comer, él va a tener esa conducta de saboteo para terminar yendo a la despensa pizza o verte a ti freírle 3 nuggets y 4 papas fritas, porque es lo único que él come. Cuando tú le estás ampliando a un niño su repertorio de alimentos, es importante que le des opciones dentro de lo que le gusta, pero otras no se negocian. Hoy tú puedes escoger el desayuno, pero el almuerzo lo escoge papá y no es negociable. Porque cuando hablamos de dejarlo ser, no es que lo vamos a obligar a que todo es cuadrado como yo quiero, pero hay que negociar. Pero en esa negociación tienen a los padres vuelto mierda con la frase esta de disciplina positiva y déjalo ser, porque universalmente los seres humanos necesitan límites. ¿Qué son los límites? Las normas te enseñan qué se espera de ti y los límites te enseñan hasta dónde llegar. Si tú no le enseñas a un niño la norma, y cuál es la norma, en esta casa los niños pueden decidir qué desayunar pero no qué almorzar, estás negociando. Y cuál es el límite, no hay otra comida, esto es lo que vamos a comer. Les estás enseñando que hasta ahí llegan. Entonces muchos hogares que no tienen normas, que no tienen límite, que se quejan de lo que el niño come pero le llenan las despensas de otras opciones, están obviamente confundiendo a un niño en un hábito porque tienen estas aprendidas que utilizan para zafarse de la hora de comer. El hecho de que tú le pongas límites no te hace un papá autoritario ni te hace un papá probablemente infuncional. Por el contrario, los niños con límites crecen como con esa brújula interna que los ayuda a entender el mundo y a tener hábitos. Una buena estrategia: premialo. Semanalmente vamos a tener un nuevo alimento. El que lo logre probar y el que lo logre comer va a tener un premio, porque los reforzadores son maravillosos. Y aquí quiero aclarar algo: si tú eres de los papás que piensa que ofrecerle a los niños algo, un reforzador, para que consiga lo que quiere o para que haga lo que quiere, formar un niño interesado no estás entendiendo la infancia. Hay estudios neurológicos y de neurociencias que explican que los niños en edades de la infancia no han logrado desarrollar el lóbulo prefrontal del cerebro, porque esta área está en maduración. Y el lóbulo prefrontal del cerebro es el que te ayuda a tener automotivación. Entonces, el adulto se automotiva porque dice que esto, si yo rebajo, es por mí. Ya tiene esa capacidad de ver diferente. Los niños no, los niños funcionan más cuando tú le inyectas un reforzador, porque es como el combustible que su cerebro necesita para ponerse en marcha. El hecho de que tú le ofrezcas cosas a tu hijo no es comprarlo, es motivarlo para que ese cerebro se active a la consecución de una meta. Y es muy, por el contrario, sumamente positivo que involucres para todos reforzadores: para que te atrevas, para que vencas tus miedos, para conseguir algo. Porque el reforzador es gasolina, por sabidura en el cerebro de un niño.
Chama, tú eres sabiduría hecha ser humano. O sea, de verdad, lo que tienes de linda lo tienes de— qué piropo tan balurdo, tan ochentoso. Bueno, y todo, o sea, y así con la comida, con la música. Queremos que los niños escuchen Luis Miguel. No, no, la verdad es que ahorita Bad Bunny es el cantante, es el hombre el otro, es el otro. Y no podemos quitarle a los niños que lo escuchen, porque si no lo escuchan en tu casa, lo van a escuchar en la escuela, con sus amigos, con todos lados, en su teléfono, en su tablet. Entonces vivimos queriendo inculcar nuestras creencias cuando eso también es fidelidad familiar. Que en mi casa se escucha Paloma San Basilio, no, no, ellos no son tu generación. Era lo que tú y yo platicábamos hace unos días. Esta generación no vino para ser juzgada, esta generación no vino para ser acosada, esta generación vino para ser feliz.
Yo siempre he dicho que esa parte de la penitencia la pagamos nosotros. Ya nosotros le debemos otro legado a nuestros hijos, porque ya nosotros fuimos domesticados en otra forma, y realmente desde nosotros empezar a ser adultos libres es el legado que le debemos dar a nuestros hijos. Y libre no es libertino, antes que empiecen a moralizar y todo esto.
No, por ejemplo, te lo digo yo, en mi carro, en mi carro vamos y ellos enseguida, pues, metan música. Y yo, no, no, no, no, vamos a negociar. Cada uno va poniendo una música. Pero, ¿qué hago? Pero, ¿qué hago yo? Yo pongo las que están de moda, ¿no? O sea, porque no me voy a poner yo de ridículo a poner Laura Pausini cuando sé que van a estar odiando. Entonces lo que hago es que pongo que sí, Bruno Mars, Maroon 5, cosas que sé que les gustan a ellos, pero negociando que la autoridad aquí, este carro soy yo, este es mi carro, correcto, pero que todos tenemos derecho a poner música. Porque queremos de verdad, ¿cómo se hace con este tipo de músicas tan terriblemente vulgar? Son terriblemente vulgar para nosotros, para nuestra generación, pero es que la verdad es que tenemos esa, venimos con esa mentalidad de que el sacerdote, la monja, el pastor Mi tía, mi abuela nos dijeron: eso no es música, eso es asqueroso. Ya esto es otra generación, ya ellos van a saber cómo trabajar con esta generación, porque la verdad es que no vamos a— o sea, nosotros no somos quién para decirle a Billboard, a Grammy, a Sony, a Universal: oye, elimíname las groserías de las canciones, porfa.
Y eso, Anthony, eso aplica con todo, porque Yo trabajo con colegios aquí en la zona y estoy de verdad cansada de ir a colegios, a daycare, donde están los hijos de, que son conocidos en el medio por el tema de la alimentación saludable, y en las mañanas te ponen una historia donde probablemente le están preparando la lonchera saludable, y cuando vas al daycare, que vas por casualidad a la sala de ese niño, ves cómo se está comiendo los golfit del piso. Ok, entonces, ¿por qué quiero hablar de esto? Porque las cosas en extremo y el fanatismo lleva a que tus hijos sean más rebeldes a esa idea. Tú los puedes enseñar a comer saludable, pero el azúcar es parte de la vida y del mundo. Que tú de lunes a viernes le limpies la nevera para que no coman mierda está bien, pero los fines de semana cuando vayan al colegio algo de azúcar se va a mezclar porque no lo puedes apartar de un mundo que está hecho en el azúcar. Entonces no los vas a hacer caer en esos extremos de la alimentación poco saludable. Porque es el balance, pero esa es la palabra, equilibrio. Cuando un padre tiene la tendencia a satanizar, no música, no azúcar, no comida, estás llevando a que tu hijo, más que enamorarse de esa idea, la rechace. Porque era el típico tema de la adolescencia, que cuando tu mamá te vendía la idea de que tener novio era malo, te enamorabas más rápido, y ese muchachito que era torcido era el amor de tu vida, porque era la rebeldía propia del humano. Entonces se trata de eso de negociar. Ok, comemos saludable, no creo que el azúcar te haga bien, te voy a crear hábito, pero cuando salgas al mundo de verdad, que es de la puerta para afuera, que es el colegio, que son tus amigos, le dejo comerse algo puntual porque no se lo puedo evitar. Y lo mismo pasa con la música. Pues te puedes bloquear todos los electrónicos de tu casa que no suene Bad Bunny, pero cuando vaya al colegio y vaya a una fiesta, ¿qué va a escuchar? A no, lo vas a dejar y pa fiesta. Entonces, ¿de qué se trata? Si yo veo que mi hija a una edad escuchaba Bad Bunny, pero la estoy viendo que está bailando de una manera que no es acorde, la voy a, la voy a— mira, mami, acá las niñas bailan de esta manera, va a llegar una edad en que tú vas a bailar así, porque lo vamos a ir orientando. Porque tampoco es que se vaya a poner a hacer el reto de la tipa esta que no sé cómo se llama, de amigas, años, porque eso es, eso se llama, eso se llama hipersexualizar. Que me lo haga un adolescente, una mujer, es su tema, pero poner en ese plan una niña de 5 años, eso no tiene sentido. Si yo le voy a explicar que hay cosas que son tendencias, que son de adultos, que los niños no hacen, pero le voy a ir orientando mientras le voy permitiendo conectar con cosas que no le puedo evitar en el mundo. Porque el trabajo no es prevenirle las cosas, es orientarlo para que aprendan a vivir con esas cosas. Y eso es lo que marca la diferencia de que tu hijo se vuelve un hijo que pregunta, porque empieza a entender que tiene un papá preguntable. Y ese papá preguntable es el que te va a orientar y te va a permitir, dentro de la orientación, más que a criticar o a cuestionar. Porque déjame decirte algo: mientras más le prohíbas adentro, más lo van a buscar afuera. Y eso es ley e instinto humano. ¿Quieres aceptar a tus hijos? Conversa.
Tal cual. La gente no quiere hablarle de sexualidad a los hijos, se los va a hablar otro afuera y va a ser peor porque se le va a dar otra óptica. Los papás no queremos hablar de droga en las casas. No se lo vas a hablar tú, se lo va a hablar otro y le va a dar otra óptica, la óptica que la otra persona le interesa. Entonces, déjense la estupidez mental de estar, ay no, que lo averigüé solo en la vida. No, no, no, olvídense de eso. Bueno, mira, de verdad tenemos mil temas para hablar, pero el tiempo se nos acabó. Gracias a todos por conectarse. Voy a dejar el live guardado.
Me etiquetas, por favor, para compartir. Compartirlo también.
Voy a dejar el like guardado y este, porfa, váyanse a mi cuenta y lo comparten para que muchísima gente más lo vea, porque esta clase magistral de Yugle vale la pena que sea compartida. Yugle, mil gracias, gracias a todos, gracias a todos por conectarse, y ya sabes, te quiero.
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