Cómo Hablar MEJOR y que la Gente te Escuche de VERDAD
23 Jan 2026 · 74 min
En este episodio del podcast Boller, el anfitrión German Castelo Muzquiz entrevista a la periodista y comunicadora Pao (Pau) para explorar qué hace a la gente feliz, cómo generar autodisciplina y cómo mejorar la comunicación. Pao comparte su historia personal de bullying y su transformación en una profesional de la televisión, describiendo su método "Elemento Estrella" (cinco pilares: autenticidad, sintonía, lenguaje, emoción y respaldo) para hablar en público y contar historias. Explica la base neurobiológica de la disciplina (fortalecimiento de la corteza cingulada anterior media) y su técnica de ingeniería inversa para descomponer proyectos en pasos pequeños. Discute la diferencia entre placer y disciplina, el equilibrio necesario para la felicidad y la importancia de concederse permiso para buscar lo que nos llena. Introduce el concepto japonés de ikigai como herramienta para descubrir propósito, y relaciona la práctica del budismo con la compasión y la responsabilidad personal. Ofrece consejos prácticos: usar teatro y terapia para presencia, modular tonos, sonreír, grabarse, estructurar intervenciones con tres ideas, y evitar muletillas mediante pausas. Diferencia persuasión de manipulación, describe las tres "P" de la autoridad (proximidad, pasado, propuesta) y reflexiona sobre la energía y la atención como recursos más valiosos que el tiempo. Concluye con mensajes de perdón, servicio y la importancia de vivir con energía positiva.
Chapters
¿Por qué la gente es feliz y por qué la gente no es feliz? ¿Cómo generas autodisciplina?
¿Qué tiene esa persona disciplinada que los otros no tienen? Yo me he hecho un par de veces estudios para ver si, por ejemplo, tengo TDAH.
¿Cómo es trabajar en un noticiero? Cuéntennos.
No podemos cambiar lo que no conocemos. Si yo soy bueno, me apasiona, me pagarían por ello y el mundo lo necesita, ese es mi propósito.
Hoy en día, ¿tú estás en la televisión porque te apasiona o por lo que te pagan?
Qué buena pregunta.
¿Qué es el budismo?
Yo cuando estaba más chiquita me tocó un muy buen rato que me bullearan. Cuando alguien aprende a hablar mejor, hace más dinero.
La comunicación es manipulación. Las mujeres comunican mejor que los hombres. Los hombres comunican.
¡Ay, qué fea pregunta!
Amigos de Boller Podcast, bienvenidos a un Podcast más. Estoy con una mujer increíble, una persona que sin duda, solo de escucharla, te irradia su energía. Lo que estamos platicando, mi gran amiga Pao. Pao, ¿cómo estás?
Bien, estoy contenta de estar aquí y me honra mucho el sentir que de pronto hay algo que decir, que tenemos todos un mensaje y poderlo compartir hoy contigo.
Claro, y cuando siempre que te veo me doy cuenta, siempre radia esta felicidad, esta energía pero muy natural. Me gustaría saber, la gente que no te conoce, ¿quién es Pau? Porque obviamente sabemos que eres, trabajas en los medios de comunicación, en los noticieros más importantes del país, pero lejos de hablar de tu profesión, ¿quién es Pau? Y ¿por qué siempre estás con esa energía?
Creo que es una de las preguntas más difíciles que le pueden hacer a un ser humano, entendiendo que no somos lo que hacemos necesariamente, hablando como de la profesión, ¿no? Como dices tú, porque nos identificamos durante tanto tiempo con nuestra profesión que de pronto cuando es, ok, si no soy conductora de noticias en la televisión, ¿quién soy? Y en mi caso creo que la respuesta va más hacia como un ser humano lleno de curiosidad por seguir creciendo y aprendiendo. O sea, es como si tuviera una ligera adicción, aunque suene feo, a crecer, a evolucionar. Porque cada vez que aprendo algo nuevo es como si, como si por dentro, algo dentro de mí se expandiera. Entonces creo que yo me definiría como un ser humano adicto a evolucionar.
Me encanta, me encanta. Pues bienvenido de vuelta al podcast. Quería preguntar por qué la gente es feliz y por qué la gente no es feliz.
¡Ay, qué preguntas tan profundas! Ok. Yo creo que es porque hay una diferencia fundamental. Somos más felices, y me incluyo en ese grupo ahora, las personas que nos damos permiso conscientemente de hacer las cosas que nos dan felicidad. Aunque suena muy obvio, hay quienes saben qué los hace plenos y felices, pero se cuentan un montón de historias que los limitan y que No, es que a mí me encantaría hacer esto, pero quién sabe. Pero, y después del pero viene una historia que te cuentas, o simple y sencillamente crees que con lo que tienes es más que suficiente, que está bien. O sea, pero es un balance muy delicado entre agradecer y creer que somos merecedores de algo mejor. Y ese punto en medio es, creo, el sweet spot donde yo he llegado en los últimos años, porque me dejé de creer la historia de que lo que tenía era suficiente. Y dije, a ver, estoy con, estoy consciente de que tengo que ser agradecida con lo que hoy vivo, pero siempre puedo tener más. La vida siempre tiene más para ti. Y cuando te das permiso de intentar con todo tu ser de ir por ello, creo que en ese camino se dibuja la felicidad. O sea, no necesariamente cuando ya lo alcanzas, sino en el haberte dado permiso de buscarlo. Entonces yo creo que la diferencia entre la gente que es más feliz y la que no tiene mucho que ver con darte permiso de experimentar lo que realmente quieres.
Siempre hablo de un balance porque a veces la felicidad se confunde con este placer, y este placer al final puede generar una cárcel. Pero creo que las personas que generamos, nos confundimos felicidad con placer, como por ejemplo hacer ejercicio es doloroso, pero es placentero después del resultado. O por ejemplo, comer un pastel es placentero, pero comer 100 te sube de peso. ¿Cómo tener ese balance entre placer y entre este balance entre felicidad donde la gente puede cumplir? Yo, a mí me ha pasado mucho que siempre que voy a hacer ejercicio, siempre es odio hacer ejercicio, pero amo el resultado, ¿no? Y un momento en que ya lo disfrutas porque sabes el resultado que hay. A veces la gente dice, esa persona es muy disciplinada. Yo siempre digo que la persona disciplinada, no disciplinada, sabe la consecuencia de eso. O sea, la gente que ves corriendo temprano, qué disciplinada, seguramente tiene una razón poderosa y es lógico que haga eso, pero a veces no somos conscientes de eso. ¿Dónde dividir esa parte entre el placer y la disciplina y la felicidad? Y me da felicidad eso y me lo merezco, porque obviamente hay una, esto de qué te mereces y dártelo, y también hay en no disfrutar porque la disciplina, disciplina. ¿Cómo llevas todo ese balance?
Me encantan todos los conceptos que dijiste porque llegaron mil 2 respuestas a mi cabeza. Primero, hablabas sobre el placer y dijiste algo súper poderoso, que es este rollo de entender que cuando el placer está sobre nuestra voluntad es cuando nos volvemos esclavos de algo que no necesariamente somos nosotros mismos. Entonces, yo lo que siempre he dicho de la disciplina es que es la herramienta más poderosa de autorrespeto y amor propio. Porque el día que, aunque tu cerebro te dice: "Ay, es que yo quiero esa dona porque eso me daría placer", hay una parte de ti que no es motivación, que es disciplina. Ahorita vamos a platicar un poquito de la disciplina, que es fascinante. Pero esa otra voz es la que te va a decir: "Ok, es que la dona estaría riquísima, pero imagínate todos los beneficios que vas a tener si no te la comes". Es sacrificar un instante de placer por una vida de felicidad plena. Ahora, ¿por qué yo digo que lo que te da es una felicidad plena? Porque la respuesta a una disciplina a la que le haces caso, es decir, ese momento de no comerte la dona, yo lo que encuentro ahí es: me respeto más y sé que yo misma me contengo. Es decir, Estoy a salvo porque sé que me puedo cuidar, porque decidí que algo malo para mí, la dona, porque tu cerebro sabe que a tu cuerpo no le va a hacer bien. Cualquiera sabe, esa dona me va a hacer daño, pero si yo no me hago caso y me la como, ¿cómo puedo? ¿Cómo puedo confiar en mí? No puedo confiar en mí. No, no hay nadie que me esté cuidando, nadie. En cambio, en el momento en que yo misma me digo no, yo me cuido, yo me contengo, no me la voy a comer, gano encima de mí misma. O sea, digo, guau, ahora yo sé que me voy a poder proteger para siempre. Y eso da un sentido de plenitud que una dona no te lo va a dar. O sea, con la dona es como si te hubieras traicionado.
Me encanta. Y te veo, trabajas en televisión, las conferencias, tienes podcast, tienes tu familia, tienes miles de actividades. Pero lo que reflejo mucho en ti, que no lo tienes, se nota, emanas respeto. ¿Cómo generas autodisciplina y cuál es tu tip, tu razón, tu método de autodisciplina?
OK, primero, quizás algo muy importante para que la gente entienda es que en el cerebro sí hay una cosa que se fortalece cada vez que haces algo que no te gusta pero que te hace bien, a lo que nosotros llamamos disciplina. Y esa cosita, esa parte de nuestro cerebro se llama corteza cingulada anterior media, que el El nombre en realidad no importa, lo que importa es lo que hace. Y ese músculo en nuestro cerebro que se va haciendo cada vez más grande solamente se fortalece cuando tomas decisiones que son incómodas pero que te hacen bien. Entonces, por ejemplo, si hoy en vez de subir el elevador, digo, estamos hablando de ejemplos como muy de ejercicio, pero funciona para todo. Si yo en vez de subir el elevador subo las escaleras porque me hace bien, aunque sea incómodo, Esa parte se fortalece. Entonces nosotros decimos: "Ah, es que esa persona es muy disciplinada". Pero, ¿qué tiene esa persona disciplinada que los otros no tienen? Es ese músculo cerebral que se ha ido fortaleciendo. Entonces, las primeras veces vas a sentir que algo te atraviesa, ¿no? Es como: "No, no quiero, no puedo, me cuesta mucho trabajo". Pero luego tu cerebro se acostumbra a hacer cosas incómodas que le hacen bien. Por ejemplo, a mí me costaba mucho trabajo antes sentarme a crear una conferencia, sentarme a hacer una cobertura especial y estudiar. La cantidad de cosas que hay que estudiar para una cobertura especial, por ejemplo, de la toma de protesta de Donald Trump, es infinita. O sea, es muchas cosas de historia, de política, etcétera. Y yo sentarme a estudiar, híjole, o sea, es como, no, no puedo. Mi cerebro va a mil lugares antes de sentarme. Pero una vez que lo logro hacer y me siento y hago lo incómodo y estudio, ese músculo se fortalece. Entonces yo he encontrado que a través de hacer más más y más y más cosas incómodas, soy cada vez más fuerte y puedo confiar más en mí.
Por ende, no, me encanta. Y me gustaría que me contaras un poquito, ¿cómo se llama?
Cortezas, cortezas cingulada anterior media, está larguísimo.
Ok, y al igual que un músculo se trabaja y se va tomando decisiones, una persona ahorita que nos está viendo que falla su palabra, no está disciplinada, eso que dices también para mí, crear, pensar, crear una conferencia nueva centrarme, estar yo con 22 mil impulsos que tenemos en el teléfono. ¿Cuál es tu secreto? ¿Qué le dirías a la gente? Ahorita la gente está muy dispersa, o estamos muy dispersos porque tenemos preocupaciones, cuestiones, creación. También aquí hay mucha dopamina.
Para empezar a poner así esa corteza como el músculo, primero déjame decirte que yo también soy víctima de eso. O sea, a todos nos pasa. Yo me he hecho un par de veces estudios para ver si, por ejemplo, tengo TDAH, porque mi atención suele ser dispersa. Pero a pesar de eso Y esto es, este es en donde entra el secreto. Yo he encontrado una manera muy clara de cumplir con mis tareas y mis objetivos, que no son pocos. O sea, ya para este punto tengo conferencias, estoy escribiendo un libro, pero tengo un podcast y tengo mis 2 noticiarios al día, más el programa de entrevistas dentro del canal, además del podcast por fuera. Entonces, toda esa cantidad de cosas, ¿cómo se hace si se supone que mi atención es muy dispersa? Y yo lo que hago es ingeniería inversa. Entonces pongo mi objetivo final y luego lo voy deshebrando hacia atrás con cosas más chiquitas que ese proyecto final necesita. Entonces, por ejemplo, yo quiero poner hacer un podcast, ok, ¿qué necesito para un podcast? Híjole, pues un estudio, un set, no sé, como que un back, algo para vestir por atrás el estudio. ¿Un productor? ¿Un camarógrafo? ¿Equipo? Ok, ok, ok. Y después de todo esto, ¿qué es lo más sencillo de conseguir? Ok, quizás un productor. Ok, el productor, ¿quién te puede? Es que no sé dónde conseguir productores. ¿De dónde podría sacar un productor? Ah, bueno, tengo 2 amigos que ya tienen su podcast y que quizás ellos conocen. Ok, de esos amigos, ¿cuál es el que más fácil te va a responder? No, pues que este. Perfecto. ¿Tienes su teléfono? Sí. Escríbele ahorita. Entonces empiezas por algo muy sencillo que te genera poca resistencia, que es una acción más inmediata, ¿no? Mando ese mensaje. OK, ya mandaste ese mensaje. Eso ya te va a obligar a darle seguimiento a esa persona, porque ni modo que la dejes colgada. Ahora vas a tener que responderle: Hola, oye, es que fíjate que estoy empezando un podcast y me gustaría saber si conoces un productor. Entonces ese productor luego te va a decir: Oye, ¿tú no conoces a alguien que nos pueda hacer una escenografía? Sí, de hecho conozco como a 3 personas. Ah, maravilloso. Entonces esa es la manera en la que yo voy desarrollando mis proyectos, que no es, no son proyectos grandes para mí, sino son pequeños pasos que me voy quitando del camino uno a uno. Entonces, para las personas que hoy nos están viendo, que dicen, es que yo tengo, por ejemplo, la meta de crear una empresa nueva o de mudarme de casa o de montar un café, quizás OK, ¿qué necesitas para el café? No, pues que un terreno. OK, ¿y quién conoce un terreno? No, pues nadie todavía. OK, ¿pero qué más necesitas? Empleados. Ah, entonces ir haciendo como esta ingeniería inversa creo que es mucho más compasivo contigo.
Me encanta trabajar en televisión. Creo las cosas que mucha gente piensa que es una vida increíble, que estás en la tele, te da mucha atención, te da mucha fama, pero esto es en una sección no actriz, no novelas, sino noticias. ¿Es algo que te apasiona? Y tú, como generalmente las noticias que venden son las noticias negativas, ¿ok? ¿Cómo manejas tu cerebro con tanta información que hay negativa? Porque imagino que de las 10 noticias que das, 7 son no negativas ni positivas porque ya está filosófico, pero sí con un tono triste, con un tono horror. ¿Y cómo te manejas? Porque hay cosas que no me enteré, ¿sabes? Oye, que tembló en tal lado y se murieron 2 personas. No me enteré porque no estoy en esa onda. Pero tú estás en un terreno donde estás muy en el desarrollo personal, estar aquí, pero tu profesión, ¿me explico? O tu don está en noticias y te enteras. ¿Cómo es trabajar en un noticiero?
Cuéntanos. Voy a empezar por el final, lo último que decías, cómo te enteras de todo eso y cómo haces para que no se te vaya nada. La primera es entender que siempre se te puede escapar algo y vivir con eso, aprender a vivir con eso. Porque al principio, cuando lideras ya un equipo de noticias y se te va una noticia, te quieres morir. O sea, no, ¿cómo se nos fue eso? Pero luego aprendes que si estás trabajando con personas, todos tenemos como un margen de error. Entre más personas hay, menos margen de error existe. Entonces Trabajar en equipo es muy enriquecedor porque somos muchos ojos, muchos cerebros operando al mismo tiempo. Y en la medida en la que te mantienes como humilde para escuchar lo que tienen que decir, lo que opinan, lo que— porque habrá veces que te digan, oye, es que esta noticia está buenísima, y tú, no, está mala. Y al día siguiente revienta la noticia y tú, ah. Entonces, bueno, a ver, eso siempre puede pasar porque tú eres el que toma la última decisión. Pero entonces, para lo último que decías, que no solamente aplica para noticias sino en general en la vida, es como en la medida en la que aprendes a jugar en equipo es más es más fácil crecer, o sea, porque aprendes a delegar y aprendes a escuchar otros cerebros, y eso alimenta el tuyo. Entonces, bueno, se vuelven más enriquecedores los proyectos. Y la otra, sobre el, sobre cómo manejar las emociones en medio de un día lleno de noticias negativas. En realidad es como si mi cerebro ya supiera dividir el esto es parte de mi trabajo, y entiendo la conciencia que conlleva que es parte de una realidad. O sea, mi trabajo no es No es este 9 to 5 y ahí termina, sino que yo sé que eso de lo que hablé sigue sucediendo en el mundo. Entonces creo que tiene mucho que ver con la inteligencia emocional, que no solamente me ayuda a caminar sin deprimirme porque hablo todo el tiempo de cosas negativas, sino también de entender la responsabilidad que tengo como comunicadora de hacer que la gente sí escuche noticias. Porque, a ver, hasta el día de hoy hay una cosa que yo escucho muy seguido, que es: no, Pau, yo ya no veo noticias porque juega con mi cabeza, no, o sea, estoy todo el tiempo como de malas y me deprimo. Y creo yo que es muy importante que todos los seres humanos estemos informados de lo que hay alrededor de nosotros por una cuestión en específico, Ger, que es: no podemos cambiar lo que no conocemos. O sea, si yo quiero cambiar el mundo, hacer un mundo mejor, pero no lo conozco y no sé qué problemas tiene y no sé qué le duele, ¿cómo, cómo lo voy a mejorar? Es como un doctor: ay, yo quiero que te sientas muy bien, pero no me digas que te duele la rodilla, pero ya, ya te la curé. No, necesito saber qué te duele. Ah, te duele la rodilla, muy bien. Entonces vamos a ver qué otras cosas tienes, qué otros síntomas. Y de pronto, cuando veo un síntoma, digo: ya sé cómo te lo puedo arreglar, creo que son plantillas. No es ninguna medicina, no es ningún ejercicio. Con plantillas se te va a arreglar el dolor de la rodilla. Y creo que así es el mundo, y así es nuestro rol en el planeta. O sea, si venimos a este mundo, yo creo que somos agentes de cambio. Y como agente de cambio tienes que saber qué vienes a cambiar. O sea, yo, ¿por qué estoy en el planeta? Y para saber qué tienes que cambiar, creo que primero tienes que estar consciente de aquello que le duele al mundo para que tú puedas responder. De hecho, ahí creo que es en donde viene el famoso ikigai, porque nuestro propósito está hecho en una de sus variantes. El ikigai es este como principio japonés que nos ayuda a conocer, yo sé que tú lo conoces, pero para aquellas personas que están con nosotros, el método japonés para conocer nuestro propósito, y se conforma de 4 ramas, y una de ellas es hacer algo que el mundo necesita. Otra de ellas es que el mundo esté dispuesto a pagar por ello. Pero las primeras dos son igual de importantes. Son: ¿qué puedo hacer hasta el hastío o sin hartarme? O sea, ¿qué me apasiona? Y el cuarto es: ¿para qué soy bueno? Entonces, si yo soy bueno, me apasiona, me pagarían por ello y el mundo lo necesita, ese es mi propósito. Y es por eso que yo creo que la gente tiene que estar informada.
Me encanta, porque ahorita la gente que no tiene propósito, ¿cuál sería la respuesta? Si tú no tienes propósito, conoce los 4 pasos.
Exacto. Tú crees que no tienes propósito porque piensas que es algo que tienes que descubrir, y yo más bien creo que es algo que podemos construir, y eso nos empodera mucho más. Porque si fuera descubrir, estás como perdido de que, ¿para dónde busco? Pero si es construir, aquí donde estoy voy a poner el primer brick. O sea, yo voy poniendo ladrillos porque esto es lo que tengo, esto es lo que hay, para esto soy bueno, esto es lo que me gusta, esto es lo que veo que— Y entonces se empieza a formar un nuevo tú que está dispuesto a servir. Y cuando encuentras el servicio como el eje, se resuelve la otra mitad. Porque tú puedes decir, ah, es que yo soy muy bueno en esto y me apasiona esto, pero cuando encuentras las otras dos cosas, que es lo que el mundo necesita y por lo que el mundo podría pagar, es decir, que te van a dar valor a cambio, o sea, creen que es tan valioso que te van a dar dinero a cambio, entonces ahí está el servicio, porque te entregas a los demás. Yo antes de servicio no solo no hablaba ni conocía ni entendía, mi corazón no me decía, no me explicaba, yo no lo sabía escuchar sobre ¿Y por qué servir? Hasta que entendí que es en realidad la única manera a través de la cual nosotros podemos sacarle el 100% a nuestra existencia. O sea, cuando te pones al servicio de los demás, siempre estamos en conexión. Y por eso la comunicación es tan importante, porque todo el tiempo nuestra manera de coexistir más felices es a través del otro. O sea, si yo no estuviera hoy aquí contigo, que estaría como en mi cama así acostada, o sea, no. El chiste es siempre estar conectando, conectando, conectando. Y para conectar también se necesita mucha conciencia.
Me encanta. Hoy en día, ¿tú estás en la televisión porque te apasiona o por lo que te pagan?
Qué buena pregunta. Las dos, las dos, las dos. Porque estoy convencida de que la vida tiene que ser un ganar-ganar.
Me encanta.
Entonces yo estoy dispuesta a dar valor y también estoy dispuesta a recibir valor. Claro, cuando eres bondadoso para entregar, también debes de ser humilde para recibir.
¿Por qué nos cuesta recibir? Por ejemplo, hay mucha gente que, 90% que trabaja en la televisión, que tengo grandes amigos, siempre me dicen: no, yo lo hago aunque ni me pagaran. Y creo que a veces cuando tú dices yo hago esto aunque no me pagaran, creo que estás creando que no te van a pagar, ¿no? Como que no eres merecedor.
¿Tú qué opinas de eso? Sí, creo que habla de la compasión, que es algo que en el budismo me enseñan mucho. Básicamente, cuando pensamos en ser compasivos, pensamos en ser compasivos con los demás, o sea, que hay que ser buenos y bondadosos para con el otro, y se nos olvida que la compasión nos incluye en la fórmula de la compasión. Siempre estamos nosotros ahí adentro. Entonces, así como nosotros estamos dispuestos a dar, tenemos que estar dispuestos a recibir, porque si no, el ciclo no se completa. O sea, no hay suficiente para salir si no hay una entrada de energía. O sea, yo tengo mucha energía para dar porque permito que la energía entre. Yo le puedo decir muchísimo a la gente: te quiero, te quiero, te quiero, Porque yo me siento muy querida, entonces primero tengo que saber que soy querida para también tener esa energía para poderla entregar. Creo que por ahí va.
Me encanta. Yo voy a ser un ignorante del budismo y me gustaría que nos dijeras qué es el budismo, porque todos conocemos a Buda y una estatua de un señor gordito con una pancita, pero ¿qué es el budismo y qué es ser budista? Cuéntanos.
Para mí el budismo, más que querer dar una clase de religión o de filosofía, porque no es No es la intención. Sí, sí puede ser, desde mi percepción y mi experiencia, una ideología, ideología, o una forma de vida, una filosofía de vida que te responsabiliza sobre tu propia felicidad, sobre tu plenitud, y te responsabiliza sobre tus acciones. Pero además habla también de cómo el universo reacciona ante esas acciones. Entonces, por ejemplo, no, yo cuando hablo de comunicación, para mí se relaciona mucho con el budismo, porque en comunicación se llama programación neurolingüística, pero en el budismo se llama meditación o mantras. Pero las dos cosas son la manera en la que tú te estás hablando a ti para después manifestar. Entonces, en la manifestación, que es algo quizás como más energético o espiritual, también es la comunicación con el universo. Qué estás pidiendo para allá arriba, que luego se transforme en una acción. Y tus acciones son las que comunican con otro ser humano. Entonces es como que la comunicación está en todo, es contigo, con los de allá arriba, ya sea universo, Dios, como le quieras llamar, y también con los demás. Entonces el budismo para mí es una forma de vida en donde la compasión está siempre presente, la responsabilidad y la conciencia. No quiere decir Por favor, que se entienda, no quiero, no quiere decir que soy perfecta, que nadie que practique el budismo es perfecto. Es simplemente que esa es nuestra guía para tener, para, o sea, como un consejo, un referente de para dónde caminar, y siempre hacerlo de la mejor forma posible. Sabes que va a haber dolor y sufrimiento porque es parte de existir, pero siempre estar muy atentos en cuál fue el aprendizaje de ese error que tuviste o de ese dolor que padeciste, porque siempre hay aprendizaje en todo. Entonces es un poco como una ideología que además te invita a, si bien es cierto, atender a crear cosas que te generen bienestar, también cuando hay algo que te generó sufrimiento, aprender de él para que no se repita.
Que son las dos cosas del Budismo, que tenemos la atención para verte budista.
OK, creo que la conciencia, y la conciencia en dos vías: la conciencia para verme y entenderme, y la conciencia de ver a los demás. Porque no estaba yo con ese tercer ojo abierto para ver a los demás. Entonces creo que el budismo me regaló eso y me ayudó a transformarme a mí misma, porque mi historia no siempre se vio como lo que planteabas ahorita, como ahí tiene su familia y su empresa y su canal de noticias. Yo cuando estaba más chiquita me tocó un muy buen rato que me bullearan. Entonces, en ese entonces no existía el concepto de bullying de entrada, no. O sea, ya eso es cosa de las nuevas generaciones. Exacto. No, más bien al hecho de que te molestaran sobre por ser quien eres, no le decían bullying, nada más era como, ah, me molestan en la escuela, no. Y era algo más normal, o sea, no normal, o sea, no estaba satanizado. Ahora, qué bueno que se entiende que el bullying es malo. Antes era como, ah, ya te molestan, es normal. Y entonces ahí tenías que aguantarte. Y yo creo que padecí mucho.
Pero cuéntame, ¿por qué te bulleaban?
Me decían Frankie o Frankenstein.
¿Por qué?
Porque llegué de un día de la playa, nos fuimos a las vacaciones, y el primer día de escuela, además llegué nueva secundaria, te podrás imaginar lo que de por sí ya para un adolescente eso representa. Y llegué de de vacaciones me había raspado toda la cara en las olas jugando con mis primas, y la ola me arrastró sobre la arena o al piso, pues, y todo esto se me quedó costra. Pero además tenía brackets, tenía acné, todo lo que un adolescente puede tener ese momento. Además, mi mamá me peinaba como con el pelo súper restirado hacia atrás porque bailaba ballet. Entonces mi frente, que no es chiquita, bueno, Pues se veía 10 veces más amplia y no sabía comunicarme con las personas. Eso quiere decir que yo no interactuaba, ok, o sea, me quedaba como sentada callada, no hablaba, no sabía relacionar.
Nada de lo que eres ahora.
Y no, pero viene de ese dolor, o sea, porque me obsesioné con por qué todos los demás pueden interactuar, se la pasan bien, se ríen juntos, comen juntos en el lunch, y yo me tengo que ir a esconder al baño y subirlo los pies sobre la taza para que las niñas no sepan que estoy aquí, porque si sabían me llegaban a tocar y: Frankie, y sal de ahí. No, o sea, era realmente doloroso. La vez que me decidí salir del baño para comer afuera, en donde comí fue en la puerta de la enfermería, o sea, en un banquito que estaba para el niño que iba a esperar, no. Sí, sí. Si no había para nadie que lo atendiera, en esa sillita me sentaba. Entonces, para pasar de eso a una mujer profesional que ahora por lo menos puedo decir que estoy al servicio de los demás y confío más en mí, esa transformación se dio gracias a mi obsesión de qué están haciendo las personas para poder convivir. Y me obsesioné tanto que creé un método que hoy le digo el elemento estrella. Porque me frustraba mucho que decían: ay, mire, es que ese niño tiene estrella. Y yo nunca tenía estrella.
Yo siempre escuchaba que hay gente que dice, hay gente que nace con la estrella estrellada.
Exacto, exacto. Yo juraba que yo había nacido estrellada y que todos los demás tenían estrella. Entonces creé este método y tiene 5 pilares que son básicamente los siguientes. Entonces, autenticidad, que empieza por mí misma. Luego sintonía, que habla de los demás, de cómo yo entro en sintonía contigo. Pero para entrar en sintonía tengo que conocerte o saber en dónde tú estás. Lenguaje, que es a través del cual me comunico, que no solamente son las palabras sino también el lenguaje corporal, todo lo que comunica. Que yo digo, todo comunica. Entonces bueno, lenguaje, emoción, que es importantísima, y respaldo, que son los datos duros que siempre van a estar como respaldando, por ejemplo, una opinión que tengas. Es siempre bueno tener como una fuente que lo sustente. Y en medio de ese, de esa estrella, ubicas que cuando pintas la estrella pues como que se hace también un bloquecito en medio, y ese centro de la estrella para mí es el propósito del que ya platicábamos. Quizás de esas 5, una de las que son no más importantes, porque ninguna es más importante que la otra, pero la emoción, que es el aprender a contar historias y que van a ser siempre fundamentales para interactuar con los demás.
Me encanta el método estrella que tú tienes. Uno de los elementos es que todo el mundo tenemos algo que contar, pero no tenemos una metodología para hacerla, y es con aprender a contar historias. ¿Cuál sería en este método estrella cómo aprender a contar historias? Saben, tienes una metodología, pero rápidamente alguien aquí que piensa que no es bueno hablar en público porque no tiene nada interesante que contar. Pero si yo escucho a Valet Parking, que está aquí, y luego escuchas conversaciones, son tan interesantes y te atraen, y que hablan de lo que les pasó. Y todos tenemos ese chismoso dentro que nos atrae, ¿no? A veces estás en un restaurante y te atrae la conversación de al lado y saber qué digan más, ¿no? Y es el arte de contar historias. La gente piensa que tienes que ganar el Premio Nobel, que tienes que ser actor y que tienes que pasar de pobre a millonario para ser un buen speaker y comunicar de una manera correcta, que tú lo haces muy bien por tu profesión, pero que lo detectaste de un dolor, que eso me gusta, ¿no? Te hiciste tan buena por un dolor. Pero, ¿cómo se cuentan historias? Yo la verdad siempre digo, ¿cómo puedo contar esta historia? Y, ¿cuál es tu metodología para que alguien pueda contar buenas historias?
Ok, la primera, y es muy buena pregunta, La primera es: la gente tiene que saber que tiene historias que contar, porque muchas veces pensamos: "Ay, no, el del estacionamiento tenía una gran historia, pero yo no tengo historias". Y para eso me gusta mucho contar esto, que es sobre una familia y una señora mayor que está por mudarse de su casa, y entran dos hombres que van a venderla, ¿no? Y entonces, cuando entran estos estos dos hombres están revisando la casa como para evaluarla. Están muy bien, está en buenas condiciones, señora. ¿Nos permite subir al ático? Claro que sí. O más bien la abuelita diría: claro que sí, puedes subir al ático. Y entonces estos dos hombres suben al ático y están ahí desempolvando, obviamente todo abandonado, casi como bodega, porque pues todos el ático lo tienen así, ¿no? Finalmente llegan a una esquina y ven como un cuadro, y bueno, le quitan la tela No, sale así un montón de polvo. Y cuando le quitan la tela, se le quedan viendo y se voltean a ver entre sí. No, sí, no. Señora, ¿ya vio lo que tiene en el ático? La señora: Sí, son cuadros viejos, nada, nada valen, ahí pueden hacer lo que quieran con ellos. Señora, usted tiene aquí un Rembrandt de 2 millones de dólares. Y entonces lo que nos deja esto como filosofía es: así son las historias de nuestra vida. Nosotros estamos acostumbrados a verlas y pensamos que no valen nada, como: sí, tengo ahí unos cuadros viejos, unas historias ahí chafas de una vez que me atropellaron y se me rompió el pie, pero no sé qué. Pero siempre nos dejan una moraleja, porque al final son nuestras experiencias y las que nos han forjado. Pero Así como el cuadro de Rembrandt. Esta mujer decía: pues yo estoy acostumbrada, eso no vale nada. Y para los demás es un Rembrandt de 2 millones de dólares que podría cambiarle la vida a alguien. Entonces, lo primero que diría es: no subestimes tus historias, porque siempre creemos que la nuestra no, la nuestra son chafísimas. De cuando mi abuelito me llevó, y esa historia y esa anécdota le puede cambiar la vida a alguien. Entonces Esa sería la primera cosa. Y la segunda es cuéntalo en primera persona. Esto es más como un tip muy técnico, pero me gusta que la gente no cuente la historia como de algo que pasó lejos, sino que lo viva, ¿no? Entonces no es como: y entonces esa señora me dijo que comprara un café. Vas a decir: y entonces esa señora me dijo: cómprate un café, mi Y cuando haces eso, gana mucha viveza la historia, porque las personas se pueden meter más en el personaje, y como que es como si se metieran a la escena en vez de verlo desde afuera. Eso sería como un tip.
Cuéntanos una historia rápido.
Te acabo de contar la de Rembrandt, ¿sí o no?
Sí, pero me gustaría que detalláramos esa. Pero, ¿qué elementos metiste inconscientes que me atrapaste, que no me di cuenta. Porque me gustaría mucho empezar a usar esta metodología cuando cuente historias.
Me encanta. Con esta lo que hice fue, por ejemplo, y en mi caso ya lo hago más natural, no creas que lo estoy pensando todo el tiempo, pero es importante que ustedes lo hagan.
El arte de comunicar es que lo haces ver muy fácil, pero no es fácil, porque hay unos— Es ponerse el gancho, yo no me lo sabía, dije: oh, wow, ¿sabes? Cuéntame un poquito de esos detalles que metiste.
Ok, por ejemplo, primero rápido tienes que describir en dónde pasan, en dónde van a pasar las cosas. No es una regla, pero a mí me sirve mucho. Entonces, ok, estaba una señora en su casa y llegan dos hombres. Entonces ahí como que nada más la persona apenas está empezando a captar como que hacia dónde la vas a llevar, y todavía está medio distraída, así que qué flojera. Entonces empiezas empiezas como a dibujar un poquito para empezar a adentrar la persona. Luego personificas. Hay personas que no van a querer hacer la abuelita y: oiga, señora. Y: ay, no, sí, mijito. No todo el mundo tiene que actuar, pero con el simple hecho de que digas: sí, mijito, puedes subir, ya tu cerebro empieza como que a ver que esos diálogos son reales. Entonces, cuando yo dije: sí, mijito, sube. Ay, no es nada. Estoy haciendo el diálogo. Y luego, cuando hice esto de quitar la tela y toso, te estás metiendo en el ático, estás viendo estos hombres quitar la tela, porque no te dije. Y entonces quitó la tela, y cuando la quitó se dio cuenta que ahí debajo había un Rembrandt. Y es un Rembrandt que vale— no, no, no, no, no, te metí en eso. Y entonces subió. Y eso que estamos sentados, no, y que estamos acotados por la cámara y que no nos podemos mover mucho, pero aún así El cuerpo puede hablar. Entonces, hace ratito que hablábamos sobre el lenguaje corporal dentro de los pilares del elemento estrella, es importantísimo porque no es solamente, ok, hay lenguaje que ya te expliqué un poquito de qué va, es crear diálogos, pero también hay lenguaje corporal que es no nada más levanto la tela, sino toso porque me imaginé el polvo y luego me volteo a ver con el otro, ¿no? Porque me acuerdo que hay un segundo personaje. Y eso es parte de mis clases de teatro. Entonces, cuando yo doy consejos de comunicación, siempre digo: ve a terapia para que te conozcas y sepas cuáles son tus límites, hasta dónde puedes jugar, y te empieces a burlar más de ti mismo. O sea, que puedas hablar de que me decían Frankie y ya no me duela, porque entonces cuando tú cuentas tu historia puede servirle a alguien más. O sea, literalmente ir a terapia sirve para ponerte en servicio, valga la redundancia. Y otro de los tips que doy es: métete a clases de teatro porque le pierdes el miedo al ridículo. El ridículo hoy es mi mejor amigo y fue mi peor enemigo durante mucho tiempo. Entonces esas dos son como parte de mi kit básico de: ¿quieres comunicar mejor? Va, entonces métete a teatro y toma clases, perdóname, y ve a terapia, porque Son dos cosas que te vulneran un buen, y cuando tú te atreves a ser vulnerable, como que no sé, sirves más, estás menos en tu coraza. Y mira que yo tuve coraza mucho tiempo por trabajar en la tele.
Oye, ¿por qué la gente debería estudiar teatro aunque no fuera actor?
Número uno, si quieres ser un mejor comunicador. Tienes que aprender a ser histriónico, y para mí ser histriónico es transformar tus pensamientos en corporalidad, como si te supieras traducir de forma instantánea. En vez de quedarte así y tú estás feliz pero dices: estoy muy contento de estar con ustedes, tu cuerpo tiene que traducir más rápido el estoy contento. Entonces, cuando vas al teatro Ya no puedes decir estoy contento y luego hacerle, porque no, o sea, nadie te va a creer. Tienes que sonreír y decir estoy muy contenta de estar con ustedes. Pero eso mismo pasa con todo lo demás en el cuerpo. Entonces es como si hubiera una conexión inmediata entre tu sentimiento que estás aprendiendo en teatro a crear y cómo se ve. Me pasa mucho cuando le enseño a la gente a hablar en público, sobre todo cuando va a ir a grandes masas. Que dice algo, y como les digo que hay que usar el cuerpo, lo usan después. Entonces, por ejemplo, yo hubiera dicho ahorita, y entonces el cuerpo lo usan después, y se ve rarísimo. Obviamente, a ver, lo que en realidad sucede es con milésimas de segundos en retraso, pero aunque sean milésimas de segundos, la gente detecta como que, ah, caray, O sea, dijo algo, pero su cuerpo se tardó tantito. Aunque no lo ven con claridad, sí el cerebro detecta que hay una incongruencia pequeñita y ya no eres creíble, porque se nota como que estás actuando, como si tuvieras aprendido un diálogo. Para que eso no pase, el teatro ayuda mucho a hacerte histriónico y a poder mover el cuerpo y a tragarte el escenario, y que no te subas al escenario y te quedes todo chiquito chiquito atrás de la trill, ya sabes que te ponen así que, ok, aquí pongas y llegas y pones tu hojita. Y bueno, el día de hoy, bienvenidos a todos. Primero que nada, mi nombre es Paula Barker, es un honor estar aquí con ustedes. Entonces estás agarrado de la hoja porque no te quieres mover hasta que el teatro dice, no, no, no, no, no, no, este cuerpo es para usarse.
Y me encanta. Yo una de las cosas quiero hacer el próximo año, bueno, 2 días que ya acaba el año, es entrar a estas zonas de teatro, que realmente suena como raro, ¿no? Porque, oye, ¿quiere ser actor o qué? Pero comunicarte ayuda mucho a ciertos consejos que te pueden cambiar. Y es como cualquier habilidad, un secreto en el iPad que me digas, oye, si le picas aquí puedo hacer notas rápido. Wow, no conocía esa parte, ¿no? Y lo parte en comunicar, ¿no? El que utilices, por lo menos en primera persona, es un tip que me lo quedo para toda la vida. ¿Y tú das clases de teatro?
Doy clases de comunicación persuasiva. Exacto. Más bien, el curso que llevo dando ya un rato normalmente lo hago como dura 3 meses. Digo normalmente porque depende si voy a hacer un uno a uno, el curso se comporta un poco distinto porque es personalizado. Pero cuando es grupal, lo hago en grupos pequeños que dura 3 meses, y esos 3 meses se pueden ver como los videos como a tu ritmo, pero además yo les doy seguimiento cada 15 días, lo cual hace muy enriquecedor el curso, porque ya no es algo que, ah, bueno, pues ahí lo ven y ahí ustedes entienden. No, te quiero ver, quiero ver cómo vas evolucionando, quiero ver cuáles son tus errores, quiero ver cómo te puedes tú autocalificar, y te enseño para que cuando yo ya no esté ahí tú sepas qué es lo que tienes que ver, que estás mejorando. Porque muchas veces dicen "Yo quiero hablar mejor", pero ¿cómo vas a medir si sí estás hablando mejor o no? Entonces yo te doy esas métricas para que digas: "Ah, ok, sí lo estoy haciendo mejor", o "híjole, ya me atoré, necesito una nueva idea". Y claro, pues siempre yo voy a estar ahí para ti, para decir: "Oye, pero es que ya pasaron 6 meses". No importa, o sea, si me vas a escribir para decirme: "Oye, voy a tener tal cosa, ¿qué me recomiendas?", siempre voy a estar ahí disponible. Y la otra es que también lo hago mucho para empresas, por ejemplo, que entonces ya no son grupos pequeños, Son talleres más grandes de quizás 2 días, pero muy intensivos, para que te vayas con herramientas que luego tú puedas poner en práctica, que también es muy útil. Lo he visto y me dicen: oye, puse en práctica lo que dijiste, no sé, en tus redes o en el taller o lo que sea, y me ha estado funcionando.
Como espero que para ti sea claro, con mi equipo es tomarse conocimiento para ser mejor comunicadores. ¿Tú crees que ¿ser un mejor comunicador conlleva a generar más dinero? Uf, uf, no, totalmente.
Pero, y qué bueno que lo dices, porque hay veces que lo dejo un poco como algo secundario cuando en realidad es primordial. O sea, cuando alguien aprende a hablar mejor, hace más dinero, punto. Porque te comunicas desde el poder, desde tu propio poder, no es desde el poder por encima de los demás. Es desde tu propio poder que permites que los demás vean y ellos también se sientan poderosos. Y no solo eso, sino hay una, hay un poder hermoso que es el de la transparencia, que cuando la gente siente que tú eres tú, o sea, eres auténticamente tú, se destapa la confianza, Ger. Y cuando hay confianza, todo, o sea, el mundo posibilidad, porque ahora estamos listos para crear equipo, ahora estamos listos para construir, porque no hay nada falso aquí. Es tú como eres, sin máscaras, sin filtros, y yo como soy, sin máscaras y sin filtros. Pero eso solo ocurre cuando te animas a comunicarte, porque hay muchas veces que tú eres este ser, un diamante, pero un diamante en bruto que no se está dejando ver porque está todo metido, ¿no? Oye, pero pero tienes muchísimo valor para aportar y no lo estás comunicando. Entonces, en el momento en el que yo me aprendí a comunicar, vi cómo mis posibilidades, mis oportunidades se multiplicaron. Y ante eso yo pude decidir: ah, mira, esta me late, esta me late, esta no me late. O sea, tuve para escoger y de ahí crear cosas que pudieran ser más exponenciales y por ende ganar más dinero. O sea, pero es directamente proporcional. Ahora, ¿por qué digo que ve directamente proporcional? Una persona que no se comunica, ¿cómo entrega valor? Y si no entregas valor, ¿quién te va a regresar dinero a cambio? Porque al final el dinero, siendo que es ese valor que las personas te dan a cambio, ellos tuvieron que trabajar para ganarlo. Entonces lo que te están entregando no es un billete, es su tiempo en el que construyeron, por ejemplo, una empresa que les dio dinero, y ahora ese dinero te lo van a dar a ti para que tú les aportes aportes valor, ¿no? Entonces ese intercambio de energía solo se da cuando tú puedes aportar valor, pero si no comunicas, ¿qué valor vas a aportar?
Me encanta. Y cuando tú eres maestra de cómo dar conferencias, y es una conferencia muy exitosa, siempre pregunto esto porque siempre quiero ser un mejor conferencista, es: ¿cómo arrancar una conferencia? Porque hay muchas metodologías, muchos cuentan qué historia, que nunca te presentes. ¿Cuál para ti es el perfecto arranque para tener esos 4 minutos de atención?
OK, no va a ser tan sencilla la respuesta. La manera en la que yo creo que hay que llamar la atención al inicio es: haz algo, aunque sea mínimamente, diferente a los demás. Eso puede ser, como tú lo sabes, puede ser un dato impactante, o sea, lo que sea, pero una pregunta. En mi caso, por ejemplo, yo entro desde atrás del escenario y entro sin que me vean, la gente no me está viendo. O sea, desde atrás del escenario voy platicando la historia con la que yo arranco. Entonces yo empiezo con una historia porque a mí se me hace que las historias es lo que más engancha. Por eso hace ratito te decía que es fundamental para generar empatía y conexión con los demás seres humanos. Todos tenemos experiencia humana. Entonces, aunque sea, no sé, Elon Musk o cualquier persona como tú y como yo, pues en realidad ese hombre también tiene sentimientos y su día a día lo vive en familia, en la casa. Entonces tú cuando entras no necesitas una historia loquísima, no necesitas ser el gran Millán Ludeña y haber atravesado el planeta y no sé qué, corriendo. Pero él mismo lo dice, no, o sea, aunque no tengas esa historia, tus historias van a ser relevantes. Entonces yo empiezo con una historia, y como me gusta, es ya una vez que estás en el escenario, en algún momento la sonrisa es algo que genera mucha, mucha empatía. Entonces también me gusta mucho, ya en un segundito que llego al escenario Eso es muy mío, no para que todo el mundo lo haga, sino para que les surjan ideas. Yo, por ejemplo, los volteo a ver, llevo una pausita y digo: "Hola". Te lo juro, la gente no puede, no puede medio no reírse y como que decir: "Hola", porque es como: "Ah, ya nos estamos viendo por primera vez". Y eso es una conexión de persona a persona, o sea, los tienes que saludar, ¿no? Nada más empezar, tal vez, de una forma distinta, conectando.
Me encanta. ¿Cuáles son los 3 pecados que la gente tiene al comunicarse o al hablar público?
Uy, ok, el primero, no tengo todavía los otros 2 porque nunca lo he dicho así como 3 pecados, pero el primer pecado que tienen las personas al momento de comunicar es no pensar o no contemplar a los demás, no pensar en a quién le a quién le estás hablando. Pensamos que la comunicación es de una vía y no es cierto. Para que una comunicación se concrete tiene que haber una transferencia de mensaje, y si ese mensaje no es capturado por el otro lado, no existió la comunicación. O sea, solo mandaste algo que nunca nadie cachó. Entonces, el primer gran error es no estar consciente de a quién le estás hablando, ya sea una persona, un público, o una masa, ¿no? Es el primero. El segundo es no estar conectado contigo mismo, porque es muy evidente cuando te aprendes un guión y solo lo haces de aquí hacia afuera. Entonces es importantísimo que venga desde adentro hacia afuera, porque la gente se da cuenta cuando eres congruente y cuando viene realmente desde el desde tu centro. Entonces ese sería el segundo error. Y el tercer error es no ser lo suficientemente humilde para saber que siempre hay cosas que aprender. Aquel que cree que todo lo sabe ya no puede recibir más y entonces no crece. Y cuando tú no creces, no tienes más que aportar. Entonces digamos que el tercer error yo lo veo como si tú hicieras la antítesis, es decir, si tú fueras suficientemente humilde y supieras que para entregar valor necesitas recibir valor, estarías en constante aprendizaje, escucharías a los demás, leerías un poquito más, te aventarías podcast de vez en cuando. Entonces, cuando tú te alimentas, te alimentas, te alimentas, lees más, escuchas más, pones atención en lo que la gente te dice, de pronto te surge la siguiente idea para tu siguiente conferencia o para tu siguiente curso Es como que eso que me acaban de decir está brillante. Entonces, eso serían los 3.
Me encanta. Y me gustaría que hablaras un poquito de los tonos. Una de las cosas que yo estoy mejorando mucho más es que son los tonos, cómo manejar los tonos en una conferencia, en comunicación, donde cuando veo a alguien que maneja los tonos, inconscientemente tiene más mi atención. Y generalmente la gente estamos acostumbrados a hablar en un solo tono, porque manejar los tonos es importante la comunicación?
Creo que tiene que ver con la adaptación de nuestro cerebro, y cuando lo entiendes así, en el público lo que haces es sacarlo todo el tiempo de la adaptación. Entonces, por ejemplo, en las noticias yo lo hago siempre. Estoy consciente de que no importa qué tan buena o mala sea mi voz, mi voz siempre tiene un rango, ¿no? Entonces, de entrada, jugar con él. Hacerlo más grave, luego hacerlo poquito más agudo. Por ejemplo, voy a hacer una noticia positiva y digo: y en las buenas noticias el día de hoy, y entonces como que sonrío y se hace un poquito más aguda la voz. Pero luego voy a hablar de algo súper grave y necesito explicarle a la gente más lento, más pausado, con más conciencia y más grave. Entonces, ¿por qué? Si yo sigo hablando estoy platicando contigo, de pronto se escucha como una sonrisa, y luego se escucha algo serio y reflexivo. Y eso tiene que ver un poco con los tonos. Pero checa lo que hago, y a lo que iba con el ejemplo de las noticias. Yo hablo mucho con mis chavos, con mi equipo de noticiarios, y les digo: en vez de yo todo el tiempo dar la noticia, quiero que el protagonista sea el que lo diga. Entonces, si yo voy a hablar de Barack Obama, no quiero yo decir todo lo que dijo Barack Obama, valga la redundancia. Quiero decir Y esto fue lo que dijo Barack Obama. Y dejo que entre Barack Obama, porque, porque la voz de él es distinta, su ritmo es diferente, su cadencia también va a cambiar. Entonces, por mucho que yo juegue con los tonos, si tú de pronto metes otros elementos, es decir, música, la voz de alguien más, eso ayuda a que la gente se deje de adaptar y vuelve a recibir el estímulo. Entonces, cuando yo regreso de haber, de que la gente haya escuchado a Barack Obama y vuelvo a estar yo a cuadro, como que vienen de Barack Obama, ya se habían acostumbrado, y vuelven a caer conmigo, y vuelven a estimular su oído a través de mi voz porque es algo nuevo otra vez. Entonces es como estar jugando todo el tiempo, y no solamente con el tono, sino con los ritmos. O sea, de pronto hablas un poquito más rápido porque viene algo muy emocionante, y luego te tranquilizas porque llega un momento de reflexión, ¿no? O sea, como hacer esto es divertido.
Me encanta, me encanta, porque vas manejando el público y eres más tú. Y lo más importante es, entonces, ¿la comunicación es manipulación?
Y es buen momento para preguntar, porque justo ahorita es la gente donde está pensando, ah, o sea que da noticias, y con las noticias juega con Todos los que nos manipulan, me encanta. Hiciste la pregunta en el mejor momento. No, yo lo que enseño es comunicación persuasiva, y la diferencia entre la persuasión y la manipulación, número uno, es la conciencia detrás, ok. Cuando yo estoy persuadiendo, sé que tengo una responsabilidad de hacer entretenido mi contenido para que la gente se quede y se informe. Yo lo que quiero es que la gente salga de mi noticiero informada porque quiero un planeta mejor. Si lo haces desde otra conciencia, que puede ser, no, yo lo hago desde la manipulación porque quiero ser millonaria y que esta gente se llene de porquería el cerebro y salga con miedo y mañana necesite volver a ver las noticias para alimentar ese miedo, eso ya empieza a ser manipulación. Pero hay algo más consistente, que tiene prueba, que diferencia la manipulación de la persuasión. Para mí, la persuasión— empecemos por la manipulación. La manipulación: yo gano a pesar de que tú pierdas. En la persuasión siempre estoy viendo cómo hacerte ganar mientras yo también gano, porque así, si tú te das cuenta dentro de 1, 2, 3 meses que tú ganaste de nuestra negociación, cualquiera que esta sea, ya sea de puro argumento o de negocio o de intercambio de información, vas a querer volver a platicar conmigo y vamos a tener un deal, porque va a ser como: oye, me latió eso que hiciste, o sea, no me sentí manipulado. Cuando alguien es manipulado se da cuenta, porque un mes, una semana, una hora después va a decir: ay, no, ¿para qué compré esas cremas que me costaron? Me ha pasado. ¿Por qué compré esas cremas que me costaron miles de pesos, que no sirven de nada? Claro, y todo porque me manipularon, porque me decían: "No, es que el precio es de no sé cuántos miles de millones de pesos, pero tan solo por hoy, y eres la última que lo podrá hacer porque te queda una hora para cumplir". Y entonces, ¡ah! Sí, juegan todos los botones indicados para la manipulación, en donde yo no voy a tener un beneficio real, acabo pagándole, me llevo a mi casa un montón de cremas que no me sirven para nada. Eso es manipulación. Pero si hubiera sido, por ejemplo, el médico que sabe que necesitas esta crema y te convence, te persuade de comprarla, te vas a ir a tu casa con la crema que necesitabas y una semana después vas a decir: oye, qué bueno que me convenció el doctor, yo ni quería gastar esa lana en esta crema y mira lo bien que me ha venido. Para mí eso es la persuasión, asegurarte de que en el intercambio del mensaje el otro siempre gana algo y tú ganas algo. En la manipulación, el otro te vale madre básicamente, y vas a acabarlo haciendo perder para que tú ganes.
No, y me encanta porque veo guerras, conflictos, divorcios, falta de eso, sociedades rotas por no saber comunicar. Y creo que es algo que nadie está hablando, que hay una frustración adentro porque la gente vive así, donde es: me quiero comunicar, pero no sé cómo. Entonces inclusive tengo amigos que cuando hablo por WhatsApp son muy buenos, yo los imagino súper habladores, y cuando estoy en persona no hablan, pero en WhatsApp hablan mucho, porque no es una materia que se lleva dentro de la escuela que se debería llevar, en cómo expresar tus ideas, cómo comunicarte mejor. Yo creo que si la gente aprende a comunicarse puede cambiar totalmente su entorno, ¿estás de acuerdo?
Totalmente. Mira, hay algo importante de lo que estamos platicando que no he dicho, que es la confianza. O sea, cuando tú comunicas bien, la gente confía en ti a través de la autoridad que tú supiste generar. ¿Cómo genero yo más autoridad para que las personas confíen en mí? Y para eso yo manejo 3 esferas. La esfera de la proximidad, que tú y yo conocemos muy bien porque estamos intencionalmente cerca de la gente que admiramos, y eso se transfiere muy rápido. O sea, si la gente sabe que tú estás conmigo y que yo estoy contigo, la proximidad, más bien la autoridad que tú ya tenías, se transfiere a mí, o al revés. Entonces, la proximidad comunica. Ay, pero es que yo me llevo con ese cuate que es un ratero, pero yo no soy ratero. En realidad, al tú ser su amigo, o sea, hasta tus amistades comunican y pueden comunicar autoridad, o lo contrario. Entonces, para comunicar autoridad necesitas proximidad, necesitas un pasado que hable de ti, que es el famoso currículum, pero en vez de verlo en una hoja es quiero ver que tú ya transformaste tu vida y o la de los demás, para que yo pueda confiar en ti, porque generas autoridad con tu propio pasado, o sea, con lo que ya hiciste. Y por último, tu propuesta. O sea, está bien, ya hiciste cosas muy interesantes, te llevas con gente muy importante, pero ¿qué vas a poner sobre la mesa que yo pueda aprender de ti? Entonces, para mí esas 3 P son las 3 P de la autoridad. Entonces, quieres comunicar Pero que además la gente confíe en ti, no solamente ser empático, sino que confíe en ti. Necesitas esas 3 cosas para que la gente diga: sí, ya sé, esta chava se lleva con gente importante o respetable o inteligente o lo que quieras, o sea, la característica que quieras que se te transfiera. Luego necesitas poner algo sobre la mesa que sea del interés de los demás, pero algo nuevo, no necesariamente como el hilo negro, no, o sea, pero aportar ese valor, tu propuesta de valor. Y esta tercera, que es más bien el pasado, o sea, de dónde vienes, qué has hecho.
Las mujeres comunican mejor que los hombres, los hombres comunican.
¡Ay, qué fea pregunta! En nuestro ADN, no, no creo que no es un tema de sexo, no creo que tenga que que ver con el género.
Quizás las mujeres tenemos, yo te digo lo que yo opino, yo creo que las mujeres comunican mejor porque inconscientemente tienen la atención automáticamente gratis de los hombres, ¿sí me explico? Entonces siento que a través de nuestro ADN, una mujer, ahora que se usa mucho los hoodies visuales y todo, el simple hecho que tengas una oportunidad por ser mujer. Yo creo que en ADN la mujer comunica mejor que el hombre. El hombre desarrolla la habilidad, ¿me explico? Y esa es mi opinión. Pero tú que has estudiado mucho esto, ¿quién comunica mejor?
¿Qué tiene que ver con el sexo? Ok, digamos que si lo queremos ver desde un punto de vista un poquito más biológico, no sé si, o científico, por ejemplo, no necesariamente ocurre así porque las mujeres tenemos, en mi caso no tanto, y eso está a mi favor, pero tenemos unas cosas a favor y unas en contra. Quizás a favor, y muy importante, es que tenemos más desarrollado el self-awareness, o sea, estamos más conscientes de nuestras emociones, y eso ayuda porque si estás más consciente de tu emoción lo puedes verbalizar. Y entonces muchas veces dicen, ay, es que la mujer es muy comunicativa, tanto que hasta dicen, ay, parecen loros. Y nosotros: ¿cómo te fue? Bien. ¿Y qué hiciste? Nada. ¿Y cómo te la pasaste con tus amigos? Bien. No, o sea, entonces quizás desde ese lugar es una cosa a nuestro favor. ¿Qué tenemos en contra? Un poco que los tonos agudos no son tan agradables para el oído humano en general. No es un asunto tanto de que: ay, qué poca, ¿por qué hablaste mal de las mujeres? Es simplemente algo que al cerebro le gustan más los tonos más graves. Entonces, por ejemplo, en mi caso, si yo hablaba un poco más agudo cuando era más niña, aprendí que para entrar al mundo de la radio sobre todo era mucho mejor y más fácil que la gente se quedara si yo hablaba más grave. Entonces me eduqué la voz, me quité los acentos, ¿no? Entonces eso se me hizo más fácil. En las mujeres eso puede ser algo en contra, pero luego en el hombre justo decíamos Pues tienen en contra que no está tan en contacto con sus emociones, y las restricciones van de los dos lados. En el lado de los hombres tienen la restricción de que se les enseña a que ser emocional no es de hombres, no, no es viril. Qué bueno que eso ya se perdió, porque ya lo masculino ahora se entiende que también puede ser emotivo, y entonces eso te permite un poquito abrir más hacia las emociones. Y las mujeres también tenemos limitantes de la sociedad, que es como: "Ah, no, tú eres mujer, calladita te ves más bonita". Entonces, la sociedad en ambos lados ha creado restricciones para nuestra comunicación, que si aprendemos a deshacernos de ella y quitarnos esos límites, tienes un mundo por delante. O sea, se abren las posibilidades al infinito y más allá.
Me encanta. Quisiera cerrar con esto: danos 3 tips caseros, ok, que ahorita la gente puede poner en práctica O tienen que tomar tu curso y adquirirlo, pero me gustaría 3 caseros, ¿no? Por ejemplo, que me digas hoy quieres comunicar mejor, empieza a hacer estos caseros para que sepas separadamente, empezaría a comunicar mejor.
3 tips caseros para comunicarte mejor. El primero de ellos: sonríe más. La sonrisa genera muchísimas cosas, como puede ser, hasta lo tenía por acá, como es algo mucho más energético. Y lo que va a hacer con tu cerebro es que va a generar, por ejemplo, más oxitocina. Que nos hace más sociales, más dopamina que nos deja más tranquilos, serotonina. Entonces la sonrisa en general te va a ayudar a comunicarte mejor porque te libera a ti de la pared que te divide para con los otros seres humanos, y también al otro le va a dar más confianza. Entonces, primero, sonríe mucho más de lo que estás acostumbrado. 2, Grábate, grábate con el celular y chequen cómo va a ser este ejercicio. Este ejercicio es brutal. Se van a grabar, luego ya una vez que te grabaste vas a ver el video sin sonido para ver cómo habla tu cuerpo solamente. Vas a revisar tu lenguaje corporal, luego le vas a subir todo el volumen y vas a voltear el celular sobre la mesa para solamente escuchar cuáles son tus muletillas, qué acentito ya te ganaste, que si hablaste muy fresa o muy no sé qué. Entonces esas cosas también las vas a poder calificar si no lo ves, y al final vas a verlo y vas a escucharlo, y vas a poder ver si hay congruencia de tu cuerpo, o sea, tu cuerpo oralidad con tu mensaje. Entonces ese sería el segundo tip casero que pueden hacer. Y el tercero va a ser cuando te toque hablar, por ejemplo, en una boda, y dices: no, no sabía que tenía que hablar. Mucha gente te dice: improvisa. No confíes en la improvisación. Vas a tomar una servilleta, vas a agarrar una pluma, o vas a agarrar tu zona de notas en el celular, y vas a acostumbrarte a escribir 3 cosas, pero puntuales, de que 3 palabritas en cada uno de los puntos máximo, o sea, 3 ideas de las que quieres hablar en esa intervención. Porque te van a decir: "Ay, tienes 5 minutos, pero ya habla." Y tú te vas a parar con el micrófono y típico, ¿no? "Ah, buenas noches, bueno, yo nada más los quería felicitar y que les vaya increíble en la vida." ¡Ay, padrísimo! Va y te sientas. Y es como, ¿qué? No dijiste nada. Entonces acostúmbrate a dejar de improvisar y escribir de 1 a 3 ideas. Para mí 3 es perfecto. Como, ¿cómo vas a empezar? ¿Cómo vas a desarrollar? Y ¿cómo quieres cerrar? Para que no empieces tartamudeando, para que luego sepas de qué quieres hablar y para que cierres de una forma clara. Con esas 3 cosas Aunque vayas a improvisar, de que tienes 5 minutos, en 5 minutos ya te toca, y en esos 5 minutos agarras la servilleta y dices: así empiezo, así desarrollo y así cierro, vas a tener un poquito más de tranquilidad de: ok, bueno, al menos ya sé de qué quiero hablar. A que si solamente agarras el micrófono y te relajaste antes y: ay no, X, me voy a tomar un trago mientras paso, no vas a tener tranquilidad y te vas a parar mucho más nervioso. Entonces creo que esos serían los 3 tips caseros.
Y ya para terminar, 2 2 cosas que creo que la gente tenemos, o que realmente no es consciente. Número 1, cómo mejorar la dicción. Y número 2, cómo mejorar las muletillas que uno tiene, detectarlas, que no es un defecto, porque la gente lo usa común. ¿Cómo mejorar las muletillas y la dicción cuando uno habla?
Ok, para mí el tema de la dicción, hay un ejercicio, universal que sirve, que es como ponerte el lápiz en la boca e intentar que se entienda. A pesar de que el lápiz no lo puedes soltar con los dientes, tienes que abrir tanto los labios y gesticular que ayuda a que empieces a hacerlo. Pero sobre todo, el que a mí más me ha servido es asegúrate de que dices cada una de las letras de la palabra hasta la última, porque normalmente cuando terminamos una idea como que se nota que ya no confiamos en lo que queremos decir y cerramos los dientes o los labios. Y entonces empiezas con mucha emoción y ya cuando ya no, muy bien, o sea, súper padre, entonces se te va cerrando la boca. Entonces nada más asegurarte de que dices todas las letras de cada una de las palabras. Y el asunto sobre las muletillas, que es tan complejo, para mí es un tip. No es el único, pero uno es muy claro, y es— va a sonar feo— cállate la boca, no hables. O sea, antes de empezar a tartamudear, que nos pasa que decimos muletillas porque queremos seguir hablando, es como, no, pero es que lo mejor es seguir hablando. Pero si aprendemos a confiar en las pausas, quédate callado. Y cuando te quedas callado tu cerebro puede tener claridad de qué idea querías decir. Entonces, en vez de sentir nervios porque hay un silencio, apóyate en ese silencio y di: voy a pensar. Y piensas. Me encantó.
Ahorita cuando te pregunté, otra persona te va a decir esto, esto, esto, y tú te calmaste, pensaste, y tan atinada y de valor fue tu respuesta.
Te tomas tu tiempo, y en el silencio pasan dos cosas que me encantan. Uno, tú tienes tiempo de pensar y de clarificar tus ideas para después seguir. Y dos, la persona que te escuchó, número uno, ese silencio se le puede hacer incómodo, pero si lo haces con seguridad, como que hasta dice, ¿qué está pasando? ¿Qué estará pensando? No, o sea, lo llenas de curiosidad y de misterio antes que de algo incómodo. Y 2, repite en su cerebro tus palabras y las haces suyas. Repite tus palabras en su cerebro y las haces suyas. Eso es un método de persuasión súper poderoso. Ejemplo, por ejemplo, si yo te digo ahorita: la comunicación es el otro. La comunicación es el otro. Entonces, yo cuando dije la comunicación es el otro y me quedé callada, tu cerebro no puede hacer otra cosa más que como que decir: ¿por qué se quedó callada? ¿Qué tengo que pensar sobre eso? ¿Por qué es importante la idea? Y te lo repites: la comunicación es el otro. Ay, güey, sí es cierto, porque si la comunicación no es recibida por la otra persona, entonces no existe. Ah, entonces tú dejaste de decirle la idea, se lo dijo él mismo. Y no hay nada más convincente que tu propia voz diciéndote que algo está correcto. Y luego, si encima otro, por ejemplo, otro consejo de persuasión que va de la mano es si además durante esa conferencia o esa intervención repites la idea y vuelves a decir que la comunicación es el otro. La segunda vez que lo dices es más convincente porque tu cerebro ya lo escuchó la primera, entonces ya no tiene que hacer el trabajo de cuestionar si esto que escucha es o no es. Como que ya la segunda pasa más suavecito, y ya para la tercera dices: claro, la comunicación es el otro, obvio, es una verdad universal. Entonces, bueno, son tips que hay que usar con mucha responsabilidad.
Por favor, demasiado valor. Creo que estamos para hacer 2, 3 podcasts, versión 2, versión 3, porque eres una persona que admiro mucho por todo lo que das, el valor, y que vengas aquí me encanta. Me gustaría saber si no se escapa algo de este podcast, porque sé que tienes mensajes muy poderosos.
No, creo que es básicamente eso, quizás solamente agregar la energía. Como tú me lo decías al inicio del podcast y cuando nos vimos antes, antes de grabarlo, es un mensaje constante que yo recibo y que no quiero dejar de pasarle a los demás. Siempre me dicen como: oye, la energía, o sea, ¿cómo le haces? Porque transmite esa energía. Y como que si yo estaba medio apagado, como que ya me siento como que con rush. ¿Cómo haces para transmitir esa energía? Y de nuevo es como dejarle esa cosquillita a la gente en la cabeza de decir Necesito encontrar mi fuente infinita de energía, y esa viene de darte permiso de hacer lo que más te gusta. O sea, no quiero irme de aquí sin que la gente se dé permiso de ir, no por una versión mediocre, como que no nos acostumbremos a vivir con menos. Agradezcamos todo lo que tenemos y encontremos ese balance que mientras agradecemos podemos pelear por todo. No nos merecemos poquito. Quito, Ger, nos merecemos el mundo entero. Y el universo siempre está dispuesto a darte más, pero nosotros mismos somos los primeros que tenemos que creer: sí, me voy a dar permiso. Entonces, darle prioridad a la energía. Mucha gente, muchas personas, mucha gente dice que lo más valioso que tenemos es el tiempo, y yo creo que no. Yo creo que lo más valioso que tenemos es nuestra energía y nuestra atención. Entonces, si durante ese tiempo dedicamos nuestra energía y nuestra atención a algo, eso es más valioso. Entonces ten cuidado con a qué le estás dando tu energía, para que en vez de drenarte, te recargue.
Me encanta. Y eso tiene que ver también con detectar personas que te suman o que te quitan energía.
Ahora que tengan la oportunidad de lanzarse también a ver mi podcast del 11:10, Es mi comunidad, es el nombre de mi comunidad. Me encantó el nombre. Y de hecho te lo platico rápido para que la gente esté consciente de lo que es. Y es básicamente lo siguiente: el 1110 viene del concepto del— si todos conocemos en la numerología, cuando tú ves el 1111 es cuando todos creemos que se nos va a cumplir un deseo, es en donde se concretan los deseos. Para mí, el 1110 es todo lo que precede o lo que antecede la creación de un milagro, o sea, que se concrete un deseo. Entonces, para que se cumplan tus deseos, lejos de dejárselo a la suerte y pensar que un pensamiento solito lo va a hacer realidad, confía un poquito más en qué es, qué es lo que hay antes, qué tiene que pasar para que ese 11:11 se concrete. Yo soy una fiel creyente de que todos somos proceso y somos eternamente proceso, pero no estamos conscientes de que eso ya es éxito. Entonces yo le digo 11:10, el éxito de ser eterno proceso. Y por qué digo eterno, porque una vez que cumplimos nuestro 11:11, por ejemplo, quiero ser conferencista y doy conferencia en Miami y en Bolivia y en diferentes estados EE.UU. Y ya, y digo, ok, ya soy conferencista. Y de pronto ese 11:11 se te cuela entre los dedos y estás con un nuevo 11:11. O sea, te creas tú mismo una nueva meta porque el 11:11 que tenías antes ya lo cumpliste. Entonces, en cuanto tú te pintas una nueva meta o un nuevo 11:11, mágicamente te vuelves a convertir en el proceso, o sea, en el 11:10. De tu siguiente 11:11. Entonces estoy convencida de que aunque los 11:11 sí llegan, o sea, los deseos sí se cumplen, o sí, o tus manifestaciones llegan y los milagros suceden, tú siempre tienes que volver a ser lo suficientemente humilde para reconocerte como proceso del siguiente momento mágico. Entonces te responsabiliza mucho. Ese concepto es el que lleva mi comunidad que es una comunidad como la tuya, con mucha hambre de crecer, de siempre estar evolucionando, evolucionando. Y que además es el nombre de mi podcast, porque para mí mi podcast es como mi experimento humano en donde descubro cómo las personas que yo admiro tuvieron un proceso, un 11-10 interesantísimo para cumplir sus 11-11. Entonces, para cualquiera que quiere saber cuál fue el camino que cada uno siguió para cumplir sus deseos, pues ahí tenemos un laboratorio increíble. Entonces, de primera mano, me encanta, me encanta.
Y sé que te va a ir muy bien. ¿Ya lo arrancaste?
Ya está. Bueno, está justamente, sale este enero 2026. Entonces lo van a poder encontrar por allá a finales de enero 2026, depende de cuándo salga este podcast, pero lo van a poder encontrar por ahí.
Me Me encanta. Pao, para terminar, el día que trasciendas de este mundo, si le pudieras mandar un mensaje de texto o WhatsApp a todo el mundo, ¿qué mensaje sería?
OK, haz lo mejor que puedas. Lo mejor. Lo mejor. En grande. En grande. Perdónate y perdona a los demás. Y que no se te olvide que eres lo único que tienes realmente, o sea, además de que hay que servir. Creo que es un mensaje largo. Quizás el haz lo mejor que puedas para ti y para los demás, ponte en servicio, perdónate y perdona, porque vida solamente hay una. Sigue avanzando. Por ahí va.
Me encanta, amiga. Pues muchísimas gracias por tu tiempo, por tu valor. Aprendí muchísimo. Es una persona que genera energía y que sin duda será sirviendo mucho a muchas personas. Y espero que podamos algo grande aquí con Nebo, invitarte a una conferencia espectacular.
Cuentas conmigo. Gracias, amigo, y gracias por traerme. Gracias, gracias, gracias.