Así Superó la ARTRITIS con 23 Años con el PODER DE SU MENTE.

Othman shares how he overcame severe arthritis at 23 using mindset and spiritual practices. He discusses acceptance versus resignation, the power of the mind over the body, and how epigenetics and neuroscience shaped his healing journey.
Familia, ¿Cómo estáis? Bienvenidos a un nuevo vídeo en el cual como siempre, venimos aquí a aportaros un valor masivo. Hoy tenemos un invitado muy especial, mi amigo de la infancia, Othman, además de coach emprendedor, ha creado varios proyectos para ayudar a jóvenes y a profesionales en el mundo del mentoring, del coaching y de la consultoría. Y un increíble profesional. Pero fíjate que hoy no venimos a hablar tanto del mundo del emprendimiento, o sí, depende cómo lo veas. Vamos a hablar acerca del poder de la mente sobre el cuerpo, de cómo el cuerpo afecta a la mente. Hablaremos de un poco de epigenética, de neurociencia, de un montón de conceptos, de grandes referentes como por ejemplo Joe Dispenza, Bruce Lipton, Eric Corbera del Curso de Milagros, etc. Además, justamente hoy traemos a Othman porque lo ha experimentado sus propias carnes, una persona que ha tenido que superarse porque hace años le dieron un diagnóstico en el cual te dicen, bueno, no puedes mejorar, tienes que luchar por mantenerte como puedas, ¿Cierto? Y tienes que resignarte a esto. Y Osmar es una de esas personas que eligió no resignarse. Sí, aceptar. Después diremos que es distinto aceptar a resignarse. Y bueno familia, estamos aquí para compartiros un valor masivo. Como siempre, disfruta de este vídeo, si te gusta mucho, dale like, suscríbete, comenta y comparte, hermano, quiero que me cuentes un poquito sobre ti, pones un poco en contexto sobre quién eres, qué es por lo que has tenido que pasar y en base a eso empezamos a comunicar, a conversar y a sacar diferentes estrategias y puntos en clave. Algo importante familia, que tenemos que tener en cuenta es que durante este vídeo en ningún momento os contaremos la verdad. Es nuestra realidad, lo que a nosotros nos ha funcionado y en este caso en concreto a Ozman. Así que brother, cuéntanos. Teneremos un formato así conversacional bastante guay.
Gracias hermano, gracias por toda la presentación, increíble. Bueno, voy a empezar a introducir un poco el contexto de todo lo que yo he experimentado en mi vida para según esas bases, luego desarrollar todo lo que va siendo este vídeo. Así que lo primero de todo, lo más importante es que yo cuando tuve 5 años empecé a sentir ciertos dolores en mi parte lumbar, de la espalda, lo típico, ¿No? Tú vas al médico ve que tienes dolores y dices, bueno, tómate una pastilla, será un antiinflamatorio para que un poco te quite, te alivie el dolor que estás sintiendo. El caso es que yo me tomaba esas pastillas y bueno, me quitaba un poco el dolor, dejaba de tomarlas y el dolor me volvía seis, siete, ocho, nueve, diez, once, doce años. Y notaba que eso iba más. El dolor ya no estaba solo en la parte lumbar, sino que ya las caderas me empezaron también a doler. Las rodillas incluso con 13 años me empezaron a doler. El caso fuerte viene cuando yo cumplo 14 años y yo jugaba al fútbol. A mí me encantaba al fútbol. De hecho mi sueño era ser futbolista. Quería ganar un balón de oro, lo típico, Quería llegar a la élite del mundo deportivo, quería ser un Messi, un Zlatan, un Cristiano. El caso es que yo jugaba al fútbol y estaba bien, con leves dolores, pero dentro cabe, estaba bien. Yo cuidaba mi salud con el deporte, alimentación y demás. Un día llego a casa después de entrenar, todo bien, todo guay, me ducho, me meto a la cama, me voy a dormir. Y al día siguiente, cuando me levanto, estoy una postura así, boca arriba, como una momia. Abro los ojos por la mañana y no puedo mover ninguna parte de mi cuerpo. Me quedo completamente paralizado, hermano. Me quedo así quieto, e intento mover los brazos. Si no puedo, intento mover las piernas, si no puedo. No era un sueño despierto, no, yo estaba despierto al 100%. Era consciente de que estaba despierto. Y en ese momento pienso, me he quedado paralítico, no puedo moverme. Y me cae una lágrima. Empiezo a llorar, empiezo a derramar lágrimas. Y en ese instante en el que empiezo a llorar, hago así con la mano, digo, hostia, por fin me puedo mover, muevo las piernas y ya todo normal, normalidad completa. El caso es que un instante después voy a salir de la cama y cuando bajo de la cama, noto que me duele la rodilla, la rodilla izquierda también. Noto que las caderas me duelen muchísimo más de lo que anteriormente me habían dolido. Y desde entonces, desde los 14 años hasta los 18 años, no podía caminar con normalidad. Tuve que dejar el fútbol porque no podía correr, no podía ni siquiera caminar bien, iba cojeando a cualquier sitio que fuese, no podía ducharme bien, no me podía coger los calzoncillos y subírmelo, o sea, no podía hacer nada por mí mismo, no podía ir a cocinar, no podía jugar al fútbol, iba a entrenar con mis colegas, a hacer barras o hacer deporte y yo solo me limitaba a hacer flexiones o colgarme en la barra, porque de piernas para abajo no me podía mover con normalidad. Y fue muy duro para mí, fue un proceso de mi vida muy intenso y después de tanto sufrimiento interno, después de tantas emociones, de agobio, de estrés, de ansiedad, de decirme ¿Por qué Dios me hace esto, ¿Por qué la vida me hace esto, ¿Por qué me putea, ¿Por qué me tiene que tocar a mí, ¿Por qué mis amigos son normales y yo no? ¿Por qué ellos pueden jugar a fútbol y yo no? Todos mis hermanos, yo tengo ocho hermanos, así que imagínate lo que es vivir con muchos jóvenes en casa, verles hacer su vida normal. Pero, pero tú no, tú ser el raro, tú seres la oveja negra, tú ser el que estás mal y encima no tienes solución, vas a los médicos y te es que no vemos nada, vemos que tienes lumbalgia, un poquito de dolor en la espalda. ¿Es posible que sea el crecimiento, y yo digo el crecimiento después de tantos años? No puede ser. ¿El caso es que después de dejar, llegó un momento mi vida en el que dejé de buscar esas soluciones fuera, dejé de preguntarme por qué, por qué y por qué? ¿Y en ese instante conocí el mundo del desarrollo personal, el mundo del coaching, el mundo del emprendimiento, el mundo de la meditación, la espiritualidad, dejar de mirar fuera y empezar a mirar dentro, dejar de preguntarme por qué y preguntarme para qué? En ese instante comenzó a cambiar mi vida, comencé a meditar, comencé a hacer cambios a nivel genético en mi cuerpo e instantes después, meses después, fueron dos meses y medio más o menos, ya podía volver a caminar con cierta normalidad, ya podía volver a hacer deporte. El caso interesante que viene aquí es que cuando yo me curé yo mismo sin tantas pastillas médicas, después de un tiempo, ya a los 22 años y medio, me vino el rebrote más fuerte de mi vida, o sea, mucho más fuerte que las anteriores, que me dejó durante tres semanas, durante tres semanas de mi vida que estuve metido en cama, no me podía mover, ni siquiera salí de la cama. No podía. No podía ni siquiera utilizar muletas durante esas tres semanas. Estaba completamente quieto en mi cama y mi pareja me tenía que ayudar a ir al baño, a hacer mis necesidades, me tenía que ayudar a cocinar, a cambiarme de ropa, moverme del salón a la habitación, del salón a la habitación, porque era lo único que podía hacer, si es que me pudiese mover ese día, si no, me tenía que quedar en la cama todo el día. El caso que después de esas tres semanas, ya consigo poder moverme, voy al médico y ya me hacen pruebas específicas, pruebas intensas, pruebas de ir un día sí, un día no, un día sí, un día no. Y cuando me hacen todas las prueba. Pruebas, me dicen, Othman, por fin sabemos lo que tienes, pero el problema es que lo hemos cogido demasiado tarde. Tienes artritis, espondilitis anquilosante que afecta toda la parte lumbar, la columna, toda la parte de las caderas, que te llega hasta las rodillas, e incluso te afecta a los tobillos, se te inflaman tanto que no puedes caminar. Y me dicen, lo hemos pillado tan tarde que lo único que podemos hacer a partir de este momento es literalmente hincharte a pastillas. No se puede revertir, o sea, no se puede revertir hincharte a pastillas para que tú mantengas el dolor en el punto en el que estás. Y el dolor en el punto en el que estaba en ese momento, era un tío de 22 años y medio, con dos muletes en la mano, que no podía caminar, no podía hacer su vida con normalidad, y estaba emocionalmente destruido en ese instante. Y el caso es que cuando el médico me receta todas las pastillas, me llenó como cuatro hojas firmadas por él, para que luego fuese a la farmacia y comprase todo. Incluso me recomendó inyectarme para hacer un cambio biológico a nivel químico. Increíble. Cuando miré todas esas pastillas, hermano, todas esas recetas, yo salí del médico. Y gracias a que en ese momento yo conocía el mundo del desarrollo personal, la espiritualidad y el concepto de que uno mismo, si se responsabiliza de su vida, puede generar los cambios que quiera. Gracias a que yo conocía eso, hermano, cogí todo eso, esa medicación que me recomendó, la rompí, la tiré a la basura y ahí empezó todo.
Y creo aquí también un tema bien importante que digamos que esta historia no es una crítica a la medicina, sino más bien es una revelación contra la resignación, me explico, Oman dijo yo me niego a aceptar este pronóstico que me han dado de no puedo revertir, es muy difícil que mejore o me quedo como estoy, o sea, es como se negó a vivir una vida mediocre, quiero que sepáis que a esta montaña hemos venido caminando, le ha tocado subir, bajar, el viene a entrenar, quedamos para ir a entrenar al gimnasio, tiene una vida no normal, tiene una vida extraordinaria. Aquí ya me gustaría sacar bastantes puntos en claro, bro y. Y después ya seguimos como avanzando. Creo que el primer punto en claro que saco de todo esto que me estás compartiendo hermano, es la distinción entre aceptación barra resignación. Hay una gran diferencia, cuando una persona es consciente, acepta que pasa por dificultades en su vida. Yo puedo aceptar que estoy pasando por un momento duro a nivel emocional, por una situación complicada con mi pareja, una situación complicada con mi hijo, una situación complicada a nivel financiero o lo que sea. Aceptar eso no significa conformarse con eso, que es lo que mucha gente piensa, o sea, creo que el no aceptarlo genera sufrimiento, por consecuencia empeora, pero el resignarse conlleva una vida de mediocridad en la cual al final también sufres. Creo que la aceptación supone decir hermano, me acepto, esto no es una carga, es una responsabilidad y por consecuencia elijo mejorar como ser humano, elijo ser más, elijo aumentar el calibre de la persona que soy y estar buscando ahí fuera qué formas tengo de poder generar mejores resultados con mis circunstancias actuales, acepto, pero no me conformo, acepto pero sigo avanzando, acepto pero me sigo comprometiendo con mi mejora constante. Aquí hay un punto bien interesante, pues obviamente yo te lo pregunto porque conozco tu historia, en el que aquí hubo una gran distinción entre creer que sabes, desarrollo personal, crecimiento personal, espiritualidad y transformación y aplicar de verdad eso que decimos que sabemos, porque entiendo que después de que ocurriese todo esto hermano, hubo algo duro, ya sé cómo me niego a aceptar el pronóstico del médico, ya me voy a curar, la fuerza, la fuerza, me voy a curar, sé cómo lo puedo hacer, desarrollo personal, leo, medito, espiritualidad, etc. ¿Pero fue suficiente esa parte superficial en la que todo el mundo entra en algún momento de su vida?
Mira, aquí hay un tema que a mí me llama muchísimo la atención porque yo comparo el rebrote segundo con el primero, lo comparo la primera vez que me curé, por así decirlo, cuando tenía 18 años, es como que OK, empecé a conocer el mundo del desarrollo profesional, fue una emoción muy fuerte para mí, cuando vi una posibilidad de responsabilizarme de lo que me estaba pasando, la cogí, me responsabilicé, pero luego la solté, al cabo de un tiempo la solté. ¿Y qué pasa? Cuando tú sueltas tu responsabilidad y piensas y das por hecho en plan ya está, está guay, todo va a estar bien, cuando tú sueltas eso y dejas de hacer, dejas de actuar, el universo es constante movimiento y constante evolución. En el momento en el que yo paré de evolucionar, paré de moverme, paré de crecer, dejé de estar en sintonía con el universo.
En la vida o creces o mueres.
O mueres, o sea, no puedes estar estático, nada, la vida está estático, puedes observarlo, nada, todo está en constante flujo, en constante movimiento. Othman dejó de estar en constante movimiento y flujo con el universo ¿Y qué le pasó? Rebrote. Y lo interesante es que la vida cuando te devuelve el Dharma, las cosas devuelven el doble de fuerte, o sea, lo que tú das, recibes. Dejé de moverme y me vino un rebrote tan fuerte en mi vida que fue Othman. Tienes dos opciones, o lo coges con todas tus ganas, con toda tu responsabilidad y con toda tu capacidad, que no sólo la tengo yo, sino que la tiene todo el mundo, o lo coges tío, o te quedas así para toda tu vida. Y en ese momento fue cuando me responsabilicé, empecé a persistir día tras día hermano, o sea, yo todos los días ahora mismo que estoy sentado, este gesto no lo podía hacer hace unos cuantos meses, me costaba la vida moverme, entonces yo cada vez que me siento, respiro y soy consciente de mi cuerpo, estoy en ese movimiento, en ese crecimiento, en esa sintonía. Entonces la persistencia a la hora de generar cualquier tipo de cambio en nuestra vida y es fundamental, o sea, yo acepto lo que me está pasando y me responsabilizo. Hay mucha gente en el desarrollo personal que confunde, como tú dices, no aceptación, resignación. Digo que lo estoy aceptando, pero realmente no lo estoy aceptando. Me estoy resignando. Es como, OK, cojo esto, pero luego no hago nada con ello. Entonces hay que tomar acción cuando tú te responsabilizas de ello y hacer lo que tengas que hacer. Hacer lo que tengas que hacer. Y ahora van a venir más anécdotas.
Hay algo que. Bueno, si me das el permiso de contarlo, hermano. Yo llevaba bastante tiempo sin ver a Othman por el tema de las giras internacionales, por todo el trabajo, porque él estaba lo suyo, yo estaba lo mío. Y cuando le volví a ver, después de meses y meses y meses, de repente un día yo vi a un chaval caminando con dos muletas y dije, ¿Ese es Othman? Y le vi que apenas podía moverse. Caminaba como podía, se mantenía más con los brazos y con el tren superior más que con las piernas. Y de repente, claro, generamos una conversación. Subimos a mi casa, generamos una conversación bien interesante en la que Odman me contó javi, cuando tú no escuchas a la vida, cuando tú no escuchas a tu cuerpo, cuando tú no escuchas las señales que te va lanzando la vida, tu cuerpo, la mente inconsciente, llámalo como tú quieras, te toca aprender a la mala. ¿Me explico? Entonces Osman me mira Javi, tengo el permiso de contarlo, ¿Cierto? Javi, mira, he perdido a mi pareja, me ha dejado mi proyecto, uno de mis proyectos se ha ido a pique, mi coche ha explotado, no sé cómo, mi coche explotó, no sé cómo. Estuve tres semanas sin cama, sin moverme. He vivido sin duda una de las experiencias más duras y dolorosas de toda, toda mi vida. Y fíjate que en ese momento, Oma se permitió ser vulnerable conmigo, me empezó a compartir y me di cuenta de que, wow. Era una persona que tenía mucho trabajo personal, habías vivido muchas cosas, habías estado, te habías formado con grandes referentes mundiales. Y aún así, en la vida caen, llegan momentos, dificultades y circunstancias en los que te dicen hey. Es como ubícate, ¿Sabes? Ubícate. Hay cosas a las que escuchar y cosas que sanar y cosas a las que prestar atención y cosas de las cuales responsabilizarte. Aquí tocamos un concepto bastante importante, que después te voy a preguntar sobre tus aprendizajes. ¿Que es la diferencia, hermano, entre huir y entregarse? La mayoría de personas cuando tienen una enfermedad, una situación difícil, un desafío o un reto en su vida, huyen. Huyen de eso. Y fíjate, huir de ello es lanzar el mensaje a mi mente inconsciente de que algo no está yendo bien, porque si no, no estaría huyendo de eso. Vivimos en el mundo de las profecías autocumplidas. Mi mente va a recalcar o va a repetir exactamente, va a producir más de eso. A lo cual yo decía una intensidad emocional fuerte durante un tiempo sostenido. Entonces yo le estoy dando una intensidad emocional fuerte durante un tiempo sostenido a huir del dolor, a huir de la incomodidad, a huir de emprender, a huir de vender, a huir de crear infoproductos o a huir de mi enfermedad. El universo me lo va a colocar de cara y voy a sufrir mucho más, creo. Y después llega la parte de la entrega. Una persona que se entrega es una persona, como decimos, se hace responsable, acepta sus circunstancias, pero dice, mano, si aquí hay un dolor, si aquí hay una incertidumbre, si aquí hay una molestia, hay una oportunidad de entrega. Y entrega es ser capaz de decir qué es lo que haría la mejor versión de mí mismo. Entrega es capaz de decir voy a traspasar el dolor, voy a aprender de todo esto y voy a encontrar una oportunidad de transformación y de evolución mucho más grande que sé que se esconde detrás. Me gustaría hacerte la siguiente pregunta, hermano. ¿Cuáles son los mayores aprendizajes que has tenido de este proceso que llevas viviendo muchos años? De ese proceso en el cual te dijeron esto no se puede mejorar a literal, ahora vives una vida con tecntes extraordinaria. ¿Cuáles han sido tus mayores aprendizajes qué destacas qué te gustaría compartirle al mundo?
A mí cuando yo cuento esto, me gusta contar la secuencia para que se entienda bien el proceso y cómo la vida me ha ido metiendo cada vez en cajas más pequeñas. Es como, lo primero que me sucedió fue el proyecto se desestabilizó. Tenía un proyecto con un socio mío y demás y el proyecto pues al final dejó de funcionar y se fue a pique. OK, guay. Y yo eso era una señal de la vida, del universo y no le hice caso. Fue como bueno, no pasa nada. Siguiente. Sin aprender de esto. Siguiente. Que muchas veces lo hacemos en nuestra vida Lo siguiente que me pasó fue que mi coche se calcinó la parqué en un garaje un sábado por la noche, un sábado 27, me acuerdo perfectamente, y al día siguiente no había coche, mi coche era negro, se quedó calcinado, completamente blanco, lo tuve que tirar, ya sabéis, al desguace y me quedé sin coche, ¿Vale? Después de eso yo dije bueno, no pasa nada, siguiente, esto a mí no me afecta, no tiene nada que ver conmigo. Siguiente historia. Lo siguiente fue lo de mis piernas, me quedé tres semanas en cama y ya fue como la vida algo me está intentando decir, pero tampoco le hice tanto, tanto caso en ese instante en el que me sucedió. Y después de eso, después de lo de mis piernas, fue como bueno, todavía tengo a mi pareja. El caso es que semanas después mi pareja me deja y me quedo yo sin proyecto, sin coche, sin piernas, sin pareja, solo me quedé como. ¿Y mis amigos, mi entorno social? En ese instante yo lo tenía lejos porque yo vivía en otra ciudad y fue como ¿Qué coño me está intentando decir la vida, tío? Y en ese instante yo me di cuenta que el universo, que la vida menciono constantemente al universo, pero puede ser tu mente inconsciente, tus pensamientos, tus ideas, o Dios, o llámalo como quieras, yo lo voy a llamar en este caso. El universo durante esta conversación siempre nos está dando señales a las que tenemos que prestarle atención. Eso fue unos aprendizajes más fuertes que yo he tenido. El universo me está dando una señal para que yo empezase a cambiar. ¿Qué significa que se te queme el coche? El coche representa a nivel físico, movimiento. Si se te quema el coche es que el rumbo que estás tomando en tu vida no es el adecuado para ti, no es el correcto, no es el que te conviene con la energía que tú tienes o con el plan que a lo mejor tú tienes en este universo. Entonces yo no le hice caso a eso. ¿Qué fue lo segundo que se me quitó en cuanto a movimiento? Las piernas. Entonces yo no me podía mover. Eso significa que el movimiento que yo estaba tomando en mi vida no era el que tenía que tomar, algo no estaba haciendo o algo en mi vida yo no le estaba prestando atención, o.
Algo te estaba resistiendo, o algo me.
Estaba resistiendo, o sea, había una señal a la que yo no estaba prestando atención. Entonces luego ya te deja tu pareja y ya es como otro pilar, otro, otro pilar las relaciones, algo yo no me estaba responsabilizando de ello, algo estaba dejando de lado y en el momento en el que yo vi todas las señales ya claras, porque fue una después de otra, la vida no me dio otra opción, era o esto o mueres tío, o sea, ¿Qué más te puede pasar que te caigas del cuarto en el que vives, ¿Sabes? Y fue en ese momento cuando yo dije, Otmán, responsabiliza te, o sea, coge la vida con ganas y aprende de esto, sánate, tienes la responsabilidad en tus manos, puedes ser, hacer y tener lo que te apetezca, eso tú a nivel mental lo sabes perfectamente. La historia es que ahora toca practicarlo, ahora toca llevarlo a la acción. Y ahí fue cuando yo me responsabilicé, vi todas las señales que no le estaba prestando atención, las cogí y empecé a aplicarlas en mi vida y gracias a eso, pues hoy estoy aquí.
Yo creo que hay varios conceptos muy importantes, hermano, que es el tema, por ejemplo, de escuchar activamente a tu cuerpo, de tomar consciencia de cuáles son las señales que poco a poco te va enviando la vida. Aquí hay un tema que a mí me gusta mucho repetir en cuanto a una frase que a lo que te resistes, persiste. Todo aquello que te está resistiendo, de una u otra forma estás huyendo de ello. Y si te resistes y estás huyendo de ello, por consecuencia tu mente inconsciente va a provocar más de eso. Son las profesiones autocumplidas. Si huyo de la responsabilidad, la vida me va a enviar más opciones para generar responsabilidad, por consecuencia voy a ser irresponsable, a crear el autoconcepto de que yo soy una persona irresponsable, que se va a convertir en una creencia autocumplida y que siempre voy a ser más y más y más irresponsable hasta que haya un patrón que corte esa conducta que me lleve a ser aún más irresponsable o ya más responsable.
Cuando yo estaba experimentando todas esos eventos, esas circunstancias, yo no me estaba entregando lo que me estaba pasando, yo quería huir de ello porque no lo estaba aceptando, yo quería una realidad diferente a la que estaba teniendo en ese momento. Y eso nos pasa a todos. Vivimos experiencias que no queremos, que no son las que nosotros realmente creemos que necesitamos en ese momento de nuestra vida, pero sí son las adecuadas para que nosotros podamos crecer. Y para poder cogerlas tenemos que entregarnos a ese proceso, tenemos que entregarnos a ese dolor. Si yo quiero que mis músculos crezcan, tengo que ir al gimnasio y entrenar con este tío para que me haga sufrir físicamente y luego mis músculos crezcan, se refuerza y tengo mucha más energía vital. Cuidar mi alimentación. Hay muchos alimentos que no queremos comer, pero realmente sí que son los que necesitamos. Así que tengo que entregarme a ese proceso de dolor, de comer a lo mejor algo que no me gusta tanto, pero si va a beneficiar a mi salud. Si tengo un proyecto y tengo que emprenderlo, tengo que entregarme el proceso de trabajar en él todos los días para hacerlo crecer. Y muchas veces no nos entregamos lo suficiente al proceso. En mi caso no me entregaba al dolor que estaba sintiendo y no profundizaba en él. Así que si tengo que hacerte una recomendación en este momento es que te entregues, o sea, tienes la capacidad de sanarte tú a ti mismo. Bruce Lipton lo hice, Joe Dispenza lo hice. Darwin dijo en su libro El origen de las especies en 1859 que nuestros genes van a determinar nuestra vida. Si mis padres tuvieron artritis cuando eran pequeños, mis abuelos también lo tuvieron, pues eso me va a llegar a mí y de alguna forma u otra toda mi vida voy a estar con artritis y no me voy a curar de ella y encima se lo voy a traspasar a mis hijos. Hoy en día la ciencia te demuestra lo contrario, te dice que tu entorno energético y tu entorno físico determinan cómo va a ser tu mundo interno a nivel celular, a nivel de los órganos, a nivel físico y en todos los sentidos. Entonces las cosas que te rodeen, a nivel los hábitos que tú tengas, los pensamientos que albergues día a día, los pensamientos inconscientes, el programa que tú tengas es lo que va a determinar realmente los resultados que vayas a tener en tu vida. A nivel personal, a nivel financiero, a nivel de salud, a nivel de relación, de relaciones y en todas las áreas de tu vida. Esos pensamientos inconscientes que se programan a través de nuestros pensamientos conscientes. Yo todos los días antes de meterme en la cama, hermano, medito. Medito porque sé que el 95% de los pensamientos que voy a tener mañana son los que he tenido hoy. Entonces, como yo sé eso, yo por las noches medito y empiezo a me siento bien, me siento extraordinario, puedo correr. No es algo que yo desee, es algo que siento en este instante, siento que puedo hacerlo y al día siguiente me levanto con energía y lo primero que hago es volver a meditar para recogerlo de la noche anterior y continuar, como te digo, entregarme al proceso de sanación todos los días everyday. Y no me pasa ni un día en el que no hago mi meditación diaria porque sé que es lo que me conviene para yo continuar con mi proceso de sanación, entregarme, entregarme completamente al proceso.
Hay una definición muy bonita que a mí me encanta de la palabra milagros, porque hay mucha gente que dice no, es que eso lo que le ocurrió a esa persona que se curó de tal cosa o que se sanó de tal cosa fue un milagro. Hay una frase muy bonita que tiene Raymond Sansó que habla un milagro es el sostenimiento de una convicción subjetiva hasta que se convierte en un hecho objetivo. Esta frase obviamente hay que desglosarla y decir a ver qué si sostenimiento todo lo hace eso, constancia, perseverancia o estoy creciendo, estoy decreciendo, punto. En la vida no hay un término medio, lo normal en la vida es crecer, punto, o crezco o decrezco. Entonces el sostenimiento de una convicción subjetiva, o sea, el sostenimiento de una convicción de algo que yo considero que es cierto, algo que para mí tiene poder en mi vida y a lo que le doy importancia, subjetivo, aunque sea invisible. Hay mucha gente que dice no ver para creer, es al revés, tú primero crees y en consecuencia ves aquello en lo que tú creías. Entonces el sostenimiento de una convicción subjetiva, que al principio sólo es tu convicción hasta que se acaba convirtiendo después de un tiempo prolongado, cuando has evolucionado y has recordado en un hecho objetivo, se convierte en lo materializas, lo manifiestas. Creo que todo esto de lo que hablamos, hermano, para mí tiene un punto súper importante del cual habla mucho Joe Dispenza, que es que todo esto parte del autoconcepto que tienes de ti mismo. ¿Me explico? Si una persona que tiene una enfermedad se está diciendo todo el día a sí mismo o a sí misma es que yo no estoy bien, lo que está creando en su vida es que él o ella no está bien, cuidado decir estoy bien, o sea hay mucha gente que dice Javi, pero entonces estás mintiendo porque a lo mejor no estás bien de verdad. Autoengaño, pero aquí llega el punto de equilibrio, si yo tengo, me han pegado un balazo en la pierna, yo no puedo decir no hay balazo, no hay balazo, no, no hay un balazo, pero hay algo que me tengo que responsabilizar, pero una vez me responsabilizo y mi pierna sana, yo tengo la responsabilidad de dar un significado empoderante a eso para que en el futuro eso me sirva para algo. La mayoría de personas lo que hacen es que viven un suceso y arrastran el suceso durante toda su vida, entonces creo que ahí se encuentra la distinción, actuar como la persona en la cual te gustaría convertirte, actuar como una persona extraordinaria, tu enfermedad no eres tú, tu problema económico no eres tú, tú eres mucho más que eso, entonces creo que las personas vinculan a su identidad los problemas que tienen en el día a día o vinculan a su identidad lo que han vivido en el pasado, no eres tu pasado, tampoco eres tu presente, tampoco eres tu futuro, eres mucho más que eso y cuando tú tomas conciencia de que tu situación actual puede ser desafiante, pero tú eres mucho más que eso, empiezas a materializar eso que tú crees que eres. El autoconcepto que tiene de ti mismo define literalmente tu realidad y quiero que me cuentes sobre esto bro, porque me gustaría que adentrásemos en esto, o sea, yo por ejemplo cuando yo veo, o sea, cuando yo veo a Othman, porque es una persona a la cual yo digo brother te admiro porque veo en ti la superación, el progreso y la mejora constante, porque digo no se resignó, o sea hay mucha gente que habría dicho brother, pues no voy a correr un maratón nunca, y dice no, pues yo sí voy a correrlo, hay mucha gente diría pues bueno hoy no me voy a meter al agua congelada porque la última vez que me metí me tuvieron que sacar en brazos, pues no lo voy a hacer y sin embargo veo que Othman no dice que no a aquello que haría si estuviese bien. ¿Me explico? Eso para mí es un proceso de entrega, es decir, sé a qué le puedo poner límites. Yo le digo a mi mamá, da un mortal hacia atrás o hace un sprint conmigo. A lo mejor me dice aún no, pero porque él conoce su situación, pero él no es su situación. ¿Qué me puedes compartir sobre esto, brother?
Hay una frase que uno de mis maestros mentores me enseñó y me calcó en el inconsciente, es que me dijo una othman, tú eres más grande que todos tus problemas. Tú eres más grande que todos tus problemas. Y desde ese momento, una de mis máximas en la vida, como tú bien decías antes, una de mis máximas, no creo que es la máxima, aparte de observar, porque soy una persona súper observadora, me encanta observar a mi entorno y observar a mi mundo interno para ver, bueno, qué está pasando dentro. Una de esas máximas es cualquier cosa que quieras hacer, hazla, o sea, da igual. Como si yo hoy en día digamos, no, no puedo caminar, no me puedo mover, pero sí que me gustaría meterme al agua. Digo, bueno, Oman, si tú estuvieses bien de tus piernas ¿Te meterías al agua? Sí, vale, hazlo, intenta llegar al agua. Y me acuerdo cuando estuvimos en Cómpeta, estuvimos pues en un viaje súper chulo y nos metimos una piscina que estaba a 4 grados, o sea, súper, súper fría. Vi a Javi meterse en el agua, vi a Brian también meterse en el agua y fue como hijos de puta, están retando a mi ego, Yo también quiero hacer eso. Y me dice mi no, Otman, no hagas eso porque no estás tan bien de las piernas. ¿Y digo yo cómo no voy a hacer eso? Y me metí al agua en plan, es que si yo estuviese bien, lo haría. Entonces me lanzo, porque al final yo pienso que cuando tú te reafirmas mediante experiencias emocionales que estás bien, tu cuerpo luego esa información la recibe. Y si constantemente, todos los días emprendes acciones que reafirman el estado positivo en el que quieres estar, al final lo que vas a conseguir es llegar a ese estado. Entonces uno lo que tiene que hacer todos los días, lo que yo he hecho, que a mí me ha funcionado, es todos los días hacer cosas que reafirman mi estado extraordinario, mi estado energético. Una persona vital. Todos los días emprendo cualquier tipo de acción por. Por mínimo que sea. En mi casa, por ejemplo, si mi madre algún día antes cuando me veía con las muletas y me decía ay qué mal estás, o me intentaba hacer la comida o me intentaba ayudar. Yo estaba tan metido en mi proceso de sanación que le decía mamá, siéntate, voy yo me levantaba y hacía lo que tenía que hacer para que mi madre también me transmita esa energía. Porque muchas veces nuestro entorno nos compra.
Nuestros cuentos, nuestro entorno nos proyecta la.
Debilidad, nos proyecta la debilidad. Si yo estoy mal y estoy con mi pareja, mi pareja me va a comprar el cuento, vale, estoy mal, me han pegado un balazo o tengo artritis, Vale, entiendo que mi pareja me ayude con mi proceso, pero mi pareja lo que no puede hacer es hundirme más en el proceso. Entonces yo procuro siempre, todos los días, cuando estoy con mi entorno social y familiar, proyectar esa imagen de tío, realmente yo estoy bien, estoy en un proceso de sanación, pero estoy bien, ojo, no estoy mal en mi proceso de sanación. Entonces es transmitir eso para que los demás cuando te vean te apoyen positivamente. Es como venga bro, Javi, todos los días vamos a entrenar. Javi nunca me oye, bro, ¿Qué tal llevas lo de tus piernas? ¿Estás mejor? No, es directamente bro, vamos a entrenar. Y es como claro, yo estoy bien, entonces no tienes por qué comprar ningún tipo de cuento raro, vamos a entrenar y cuando entreno estoy mejor todavía. Y así constantemente. Así que uno, como hablábamos antes de epigenética, tiene que tener muy en cuenta el entorno social que tiene y cómo ese entorno está influyendo en su inconsciente y en sus pensamientos, si realmente te están empoderando o te están limitando. Y todo esto lo puedes saber gracias a la auto observación. Cuando tú estés hablando con una persona, presta mucha atención a las cosas que te dice y a las cosas que no te dice, a su lenguaje verbal y su lenguaje no verbal. ¿Me explico? Entonces es muy importante estar muy consciente con cada pasito que vamos dando para nuestra sanación. Y esto no sirve únicamente para la sanación del cuerpo, sirve para los proyectos, sirve para las relaciones, sirve para absolutamente todo. Se extrapola.
Hay muchas veces que nosotros le pedimos, las personas somos muy, estamos muy habituadas a pedirle a la vida que nos entregue un 100% cuando nosotros le estamos entregando un 20 y la vida funciona por ley de reciprocidad, siempre recibes aquello que estás dando. Hay una frase que me gusta mucho que trata una persona como es y seguirá siendo lo que es. Trata una persona como puede llegar a ser y le ayudarás a convertirse en lo que está llamado a ser. Entonces. Totalmente, fíjate que aquí nos pueden estar preguntando después en los comentarios. Sí, claro, entonces si de repente yo tengo, si a mí me falta un brazo, yo no puedo hacer crecer el brazo. No te estamos diciendo que seas un alquimista del cuerpo y de la mente, porque yo no lo soy. Estoy seguro que hay gente que son grandes maestros espirituales mundiales que no sé si, no sé si han hecho crecer un brazo, pero sin duda han hecho cosas extraordinarias que yo hoy en día no tengo la experiencia de cómo se hace más lo que sí que está claro es que el significado que tú le das a lo que te ocurre, el entorno del que te rodeas y lo más importante del entorno interno es lo que determina tu calidad de vida. Helen Keller decía que lo peor que le había pasado, lo peor que le podía tener una persona, no era que perdiese la vista, era que perdiese la visión. Hay un montón de personas que conocemos, libros recomendados, por ejemplo, La biología de la creencia, el placebo eres tú, Un curso de milagros, el código de la manifestación, o sea, nos están diciendo constantemente hermano, tú creas y construyes tu realidad. Es cierto que a lo mejor, no sé, seguramente hay personas que se han quedado parapléjicos y se han muerto parapléjicos, pero hay algunos que han vivido una vida feliz, mientras que otros han vivido una vida de resignación y ahí se encuentra la diferencia. Todas las personas en el mundo del emprendimiento, del desarrollo personal, conocemos al Nick Bilujic este, ese conferencista que no tiene ni brazos ni piernas de pollo, le llama él, y no proyecta en ti una imagen de debilidad, es como, es una inspiración, es una fuente de inspiración para el mundo entero. Entonces utilizas tu historia como una forma de autosabotearte y justificarte por lo que no estás haciendo, porque mi historia tal, o utilizas tu historia como un impulso y un motor para hermano, puedo ser, hacer y tener mucho más de lo que ahora mismo soy, hago y tengo, pero no por ello voy a estar sufriendo ahora. Es como agradezco lo que soy, hago y tengo mientras logro todo aquello que sé que me merezco. Hermano, quiero hacerte una pregunta bien interesante. Al final nosotros hemos visto muchas veces, creo que lo compartiste algo antes, pero hemos visto varias veces que las enfermedades que se desarrollan durante la vida, tal vez no aquellas con las que naces, pero las enfermedades que sí se van desarrollando a lo largo de tu vida vienen casi siempre originadas por una causa emocional. ¿Cuál fue la causa emocional que tú identificaste? Porque esto es muy poderoso, si tú has aprendido cómo identificar causas emocionales de una enfermedad a través de coaching o a través de PNL, puedes ayudar a muchas personas a que también identifiquen sus causas emocionales. Entonces, ¿Cuál fue tu causa emocional y cómo lo identificaste o algunas de ellas?
Aquí entramos en un proceso ya muy profundo. Yo utilizo mucha PNL conmigo mismo para el tema de mis dolores, sanación o cualquier cosa, porque al final me ayuda de alguna forma u otra a entrar en lo más profundo de mi subconsciente, coger información para luego trabajar con ella. Y una de las cosas que yo veía constantemente en mis meditaciones era el miedo, en este caso a exponerme como un referente, el miedo a dar conferencias, el miedo a ser un gran coach, tenía miedo a que los demás me viesen, por así decirlo, en un gran escenario con un gran público. Y eso es algo que digo yo, es imposible que yo tenga ese miedo, es inconsciente Othman, o sea, tú no sabes que lo tienes, está metido ahí en los recovecos de tu inconsciente. El caso es que en esas meditaciones yo cuando cerraba los ojos hacía un proceso de respiración con una serie de palabras y demás para yo introducirme en el inconsciente, soltar el cuerpo, dejar un punto muerto, es como un punto de péndulo en el que yo entro dentro y cuando entro veo una persona con miedo, miedo a avanzar, fíjate, avanzar a cumplir mis sueños. Y ese miedo es tan inconsciente y estaba tan arraigado en mi interior que me estaba impidiendo avanzar. Cuando yo intentaba avanzar tenía dolor en las piernas, cuando yo intentaba avanzar sentía dolor en los codos, cuando yo intentaba avanzar no era flexible con lo que estaba experimentando y sentía dolor en el cuello, el cuello representa falta de flexibilidad. Cuando una persona no puede moverse así bien es que no está siendo flexible a lo mejor con tu pareja o contigo o con tu amigo o con alguien. Falta de flexibilidad. Entonces yo tenía tanto miedo a exponerme a ser un referente, a hacer vídeos compartiendo con personas, tanto miedo no lo hacía. Entonces acababa jodido. Entonces cuando yo vi eso.
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