Ley de la Atracción, ley de la reciprocidad y ley del contexto. Manifiesta todo lo que deseas.

Javier Rodriguez Lozano explores the law of attraction, reciprocity, and context to help you manifest what you want. The conversation covers how effort, mindset, and presence shape results, and why service and abundance thinking matter more than chasing perfection.
Qué alegría este momento para mí, más allá de lo que obviamente Javi puede llegar a significar en mi vida, que creo que estoy donde estoy sin duda alguna gracias a él y a una oportunidad que me dio sin conocerme también porque creo que sembraste la semillita de lo que es esta iniciativa. Yo no sé si tú te acuerdas que hace algún tiempo me recomendaste un libro que se llama El juego infinito y que en su momento lo entendí muy desde una visión más empresarial, que palabras más, palabras menos, te dice que la única manera, que no hay una manera de ganar el juego, que la única manera de ganar cualquier juego en los negocios, en las relaciones, en la salud, es mantenernos jugando ese juego. Pero creo que ahora añadiéndole un poco la visión de la conciencia y demás, creo que ese juego infinito cobra mucho más sentido cuando nosotros lo jugamos para seguir jugando aquello que nosotros disfrutamos. Como que al final, si yo disfruto el hacer ejercicio, si yo disfruto el emprender, si yo disfruto relacionarme con mi pareja, con mis amigos, no tiene ningún sentido que yo me plantee un objetivo para que ese objetivo sea el final de ese proceso. Entonces la iniciativa un poco de todo esto es transmitir una visión que nos enseña a nosotros a jugar para seguir jugando única y exclusivamente por el disfrute que representa eso. Y para mí este momento es muy especial, uno, porque justo lo estaba recordando hace un momento, que tú me regalaste, me recomendaste en ese momento, no recuerdo bien si me lo regalaste o no, pero a lo mejor y sí, seguro, ese libro de Simon Sinek que se llamó El Juego Infinito. Y obviamente por todo lo que representa Javier Rodríguez en mi vida profesional, personal y demás cosas. Creo que las palabras para presentarte podrían ser muchas, pero hay una que me nace mucho del corazón y con la que me siento muy conectado, es que, y con la que me gustaría también comenzar presentándote, es que yo no conozco una persona que haya estado impregnada del contexto de Javier Rodríguez y su vida no haya ido mejor. Literal, cualquier persona que yo me he cruzado que ha sido parte o que es parte del contexto de Javier Rodríguez, su vida ha despegado significativamente. Y a mí eso me parece muy bello y lo hablaba con personas cercanas como Diego, por ejemplo, en su momento, Andrea y demás. Yo le decía, si hay alguien que a mí me da mucha alegría que siempre le vaya bien es a Javi porque tiene una manera de compartirse con el mundo y compartir su abundancia con el mundo tan bonita y tan genuina que es. Yo digo siempre, quiero que le vaya bien a esta persona.
Gracias hermano.
Mi hermano, bienvenido. Gracias por aceptar esta invitación. Cuéntanos un poquitico de ti, pero también me gustaría que me contaras un poco de dónde surge todo esto, porque yo sé que también lo reconoces, como que lo he escuchado mucho en tus discursos o en tu diálogo, que sabes y reconoces que tu contexto, lo que sale de ti es bastante poderoso. ¿De dónde surge todo eso?
En primer lugar, muchísimas gracias por la invitación. Para mí también eres una persona muy especial que ha apoyado mucho al autoconcepto de quien creo que soy hoy y no, pues hermanos, empiezas con la pregunta más difícil, pues ser humano en evolución constante. Estoy jugando al juego de emprender y de formar porque en algún momento identifiqué que Dios me entregó ese don comunicativo que por supuesto conllevó un esfuerzo por mi parte, pero del cual en cuanto me responsabilicé, todos los puntos empezaron a unir y todo empezó a ocurrir sin sufrimiento y ahora estamos aquí entregados a ese proceso. Entonces me gusta jugar al juego de formar, me gusta jugar al juego de emprender, me gusta jugar al juego de hacer el amor, me gusta jugar al juego de entregarme a las personas que me importan y me gusta jugar a ese juego del que muchas veces hablamos casi constantemente que es la excelencia. La excelencia como amigo, como deportista, como esposo, como papá y como emprendedor, lejos de la perfección, por supuesto. Y nada, hermano, la verdad todo este proceso comenzó desde la fuerza y a medida que el compromiso se mantuvo, pues fue transicionando hacia el poder, como nosotros siempre hablamos. Y hoy en día me encuentro en un momento en mi vida en el que vivo para dar, vivo para servir. Sé que el servicio cuando es excelente y cuando es consistente, juego infinito, nos acaba provocando ley de reciprocidad. Cuanto más das, más puedes dar y curiosamente cuanto más das, más experimentas la energía de la abundancia. ¿Qué más te cuento?
La verdad es que hay muchos temas que abordar acá porque mencionaste dos cosas. Uno, la excelencia lejos de la perfección y creo que también en su momento te escuché una respuesta bastante bonita acerca de alguien que estaba transitando que tenía muchos conflictos con el ser perfeccionista y que tú le decías a esa persona reemplaza el perfeccionismo por la excelencia. ¿Por qué la excelencia es como un estándar? Un estándar no, como el estandarte de todo lo que representa Javier Rodríguez, no solamente como persona en todos sus círculos sociales, sino también a nivel profesional.
Para mí la excelencia tiene mucho que ver con el presente y con ser todo lo que puedes ser ahora mismo. Con uno de los cuatro acuerdos que haz el máximo que puedas. En mi caso es sé lo máximo que puedas. La perfección está orientada hacia el futuro. Es un intento de control del futuro y casi siempre parte del miedo. Necesitas intentar ser perfecto para encajar en algún lugar y para que reafirmes una vez más que la fuente de la felicidad está en el mundo externo, por tanto la niegas en el mundo interno. La excelencia es el reconocimiento de quién soy. Soy excelente porque represento la grandeza. Y represento la grandeza aun cuando no me acuerdo de quién soy, aun cuando no estoy conectado con la abundancia, aun cuando estoy en negatividad y aun cuando estoy en miedo. Hay días que me levanto con negatividad y me to transitarla, pero ese día también soy excelente. Hago lo que para mí tiene sentido, hago lo que para mí es funcional y hago lo que para mí reafirma quién he elegido ser. Entonces, para mí la excelencia es la reafirmación de quién he elegido ser, asociando ese quién he elegido ser a mis principios más elevados. Y tiene que ver con el presente. Y claro, la perfección es un intento de ser mucho más de lo que eres y de mantenerte constantemente en una búsqueda incesante de obtener un resultado. La excelencia tiene que ver con el proceso. No busca ningún resultado. Soy excelente ahora, estoy dando todo lo que puedo dar en este momento. Bajo mi nivel de conciencia actual, la perfección conllevaría un montón de parálisis por análisis, etcétera, etcétera.
¿Y tú no crees que? A ver, aquí divagando un poco con las preguntas que me van surgiendo, ¿Tú no crees que fácilmente se pueda confundir el soy excelente con el momento presente, con no tener una claridad y una visión a largo plazo? Porque te lo pregunto porque es algo que se puede interpretar, pero sí que se percibe mucho en ti. Y yo que lo vivo de cerca, sé que es así, que si hay un norte, una claridad muy marcada y una visión bastante más que establecida, construida.
Incluso ya, es que la excelencia tiene que ver con una forma de ser y estar en el mundo, es un tema de identidad. Mientras que los objetivos, la claridad y todo eso tiene que ver con el juego al que eliges jugar para autoconocerte. Una vez reconoces quién eres, cuando yo reconozco que elijo ser excelente, elijo ser amoroso, elijo la espiritualidad como forma de ser y estar como contexto, entonces puedo involucrarme en el mundo de las formas en cuanto a contenido y puedo jugar. Mis primeros años como emprendedor fueron desde la completa fuerza y buscaba a través del emprendimiento llenar un vacío. Cuando empezamos a inmiscuirnos en el mundo del poder, pues nos dimos cuenta de que no es al revés. Primero reconoces quién eres, te comprometes con la excelencia, te comprometes con el dar y. Y eso es tu forma de ser y estar en el mundo, amor y excelencia como forma de ser y estar. Y entonces escoges a través de qué juego te vas a autoconocer, o sea, me tocaría autoconocerme, me gustase o no me gustase, a través de, no sé, de un contexto conflictivo en el mundo de las drogas o en el mundo empresarial, pero con el agua al cuello, literalmente estando todo el día sufriendo y buscando un objetivo para llenarme, y también me toca autoconocerme a través de este juego de emprender desde la conciencia y de ser millonarios conscientes, bla, bla, bla. Entonces no tiene nada que ver. La excelencia es una forma de ser y estar en el mundo, y la claridad tiene que ver con el juego al que eliges jugar para autoconocerte. Cuando yo elijo jugar al juego del emprendimiento, represento las reglas del emprendimiento. Es un juego que tiene sus reglas, usas marketing, usas gatillos mentales, haces lanzamientos, haces eventos presenciales, tienes un embudo de ventas, y entonces empiezas a marcarte objetivos. Yo siempre digo que en la vida los objetivos tienen dos partes. A la mayoría de la población mundial se le olvida la segunda. En un objetivo tú primero lo marcas y lo clarificas, ¿Para qué? Para que te entregue dirección. Si yo tengo el objetivo de ser médico o de ser cirujano, me entrega la dirección, ahora sé que tengo que ir a la universidad, antes no era necesario ir a la universidad. Ahora que elijo marcarme el objetivo de ser cirujano, mi dirección es la universidad. Paso número uno completado, marco el objetivo para tener claridad, por consecuencia obtengo dirección. Segundo paso, lo suelto, suelto el objetivo. Una vez tengo la dirección, ¿Para qué necesito el objetivo? Lo suelto y me entrego por completo a la dirección, me entrego por completo al proceso, me entrego por completo a reafirmar la excelencia que soy. Ahí está la excelencia.
¿Me quiero detener una pregunta que me surgió ahora que estabas hablando, que creo que está bastante interesante porque digamos que en lo que normalmente suele verse, que creo que todos nosotros empezamos a vivir un proceso de crecimiento muy desde la fuerza, que es desde el apego, desde la necesidad, desde ir a conseguir para poder demostrar que somos algo, incluso mucho muchas veces, para demostrar nuestro valor personal y todo esto que tendemos a llamarlo como hacerlo desde la fuerza? Creo que es muy común que una persona que empiece su proceso desde la fuerza, cuando haga esa transición y empiece a conectar con una conciencia mucho más amplia y quiera vivirlo desde un lugar distinto que le conocemos como el poder, fluidez, conexión, confianza, desapego, todo eso. Es normal que las personas cambien sus objetivos y no solamente cambien sus objetivos, sino que cambien sus preferencias y cambien sus caminos también. ¿Por qué en tu caso en lugar de cambiar lo que elegiste vivir en su momento, se reafirmó y por el contrario sirvió como trampolín el haber accedido a un nivel de conciencia mucho más amplio?
La primera respuesta es no lo sé, seguramente es así, en el pasado habría dicho que tuvo algo que ver conmigo, pero ahora mismo creo que no, que todo esto está siendo energizado y que de verdad no sé si las personas conozcan esos términos, pero es patrón kármico de alguna u otra forma, o sea, hay una tendencia natural en Javi hacia la espiritualidad, hacia el crecimiento, hacia el compartir, hacia la comunicación. Yo ahora cuando lo veo digo no fui energizado durante todo el proceso. ¿Qué hice yo? Pues en el mundo del juego pasar, la incomodidad, el esfuerzo, pero hay gente que se ha incomodado más que yo, se ha esforzado más que yo y no ha llegado y bueno, pues no, lo que ocurrió fue un milagro y la verdad que lo que me mantuvo es que lo que me mantuvo en el proceso desde un plan un poco más pragmático, pues es que me gusta de verdad, me disfruto el auto conocerme a través de eso, aunque muchas veces el proceso es incómodo y reconozco que tengo un apego. Javi Rodríguez experimenta hoy en día tres apegos. Experimento tres apegos que los conozco, los comparto y los observo porque tampoco quiero soltarlos en este momento en mi vida. El propósito, la dirección de vida, la parte profesional, esto que estamos haciendo tú y yo ahora representa para mí un apego. Como fuente de apego también es a veces fuente de dolor, fuente de incomodidad, fuente de sufrimiento que toca dejarlo ir. Mi hijo y mi mujer a través de estos tres caminos también me auto conozco constantemente.
Eso es muy contradictorio con todo lo que es tradicional desarrollo personal, porque mencionabas que hay gente que se ha esforzado más que tú, muy seguramente habrán personas y no solamente el desarrollo personal, no creo que aplica para todo, creo que muy seguramente encontramos allá afuera personas que se disfrutan bastante su proceso, hacen las cosas con mucha excelencia, con mucho amor, con mucho empeño y no tienen los resultados que desean. Hay personas que a lo mejor, no sé, por ejemplo, me imagino mucho como este tipo de episodios donde hay madres cabeza de hogar que pasan enfermedades, dificultades económicas, hambre y aún así están como tratando de sacar su familia adelante, que a lo mejor tiene una mentalidad inquebrantable, lo que nosotros le conocemos como una mentalidad inquebrantable, pero aún así no tienen los resultados deseados. Entonces nosotros muchas veces atribuimos el éxito a cuánto me amo, a cuánto he trabajado mi mentalidad, a qué tanto me he esforzado, a qué tan alto ha sido el precio que yo he pagado y demás cosas. Pero en función de lo que tú estás diciendo, y ahí creo que compartimos un poco, creo que hace falta algo muy por encima de eso.
O sea, nuestro trabajo, nuestra cualidad como seres humanos no es el control, es la presencia. A la gente le cuesta mucho aceptar eso y por eso se pasa toda su vida intentando controlar y por eso sufre, se enferma, se deprime, porque claro, intentar controlar el mundo externo pues nunca va a generar realización, es imposible. Entonces nuestra cualidad es la presencia. Nosotros tenemos que aprender a observar lo que tenemos delante y entregarnos por completo a ello. Yo una vez aprendí que siempre que una persona se comprometa 100 % con dar su máximo esfuerzo dentro de algo que le mueva, dentro de algo que le guste, va a acabar experimentando abundancia de una u otra forma. Pero eso no significa que acabes viviendo exactamente de lo que te gusta. En algún momento de mi vida yo quise ser literalmente alguien respetado en el mundo de la calle, de la delincuencia y me esforcé por eso. Después me elegí esforzar por convertirme en bombero, que en España se paga muy bien. Después me elegí esforzar por ser peleador de arte marciales y después me elegí esforzar por otra cosa. Yo pensaba que lo del peleador de artes marciales de Muay Thai iba a salir y en cuanto hice mis dos primeros combates vi que no iba a salir, pero de verdad, según mi percepción, era del top 5, de los que más se entrenaban en el gimnasio, pero no conseguía ser mejor que otros y yo me esforzaba y me esforzaba y me esforzaba y finalmente no lo logré. Pero eso contribuyó mucho a crear el caldo de cultivo para que se desatase algo relacionado con un don comunicativo. Entonces yo creo que cuando una persona de verdad se enamora del proceso, deja el resultado en manos de la vida y se responsabiliza del esfuerzo que coloca la vida, siempre lo va a acabar colocando en el lugar en el que tiene que estar para cumplir su función en este mundo de manera excelente y siempre va a acabar generando abundancia. No existe forma de que una persona cumpla su función en este mundo en excelencia y no experimente la abundancia. Solo que tenemos que aprender a soltar de verdad el resultado, soltar el control y entregarnos por completo al proceso sabiendo que la vida siempre nos va a sostener, o sea, al fin y al cabo, incluso esa madre que es cabeza de familia, que por mucho que se esfuerza, que tiene una mentalidad inquebrantable a ojos del mundo porque no se rinde a pesar de las dificultades, si de verdad conectase con esa parte espiritual y con esa creencia de la vida siempre me sostiene, se daría cuenta de que siempre ha estado sostenida y se daría cuenta de que el mismo proceso que está viviendo en este momento podría vivirlo desde un lugar más disfrutable, menos sufrible y si no fuese disfrutable, por lo menos menos, menos desesperanzador o menos depresivo, desolador.
Quizás me gustaría tener tu percepción acerca de algo, ya que lo estás mencionando, porque hubo un momento en mi vida donde más que el dinero, el resultado. Pero creo que hablemos específicamente porque estás hablando acerca de temas de abundancia, porque creo que es un tema que genera mucha aflicción en la gran mayoría de personas. De hecho, incluso una vez escuchando Diego Dreyfus decía que había un estudio que decía que un ser humano necesitaba, no sé si alrededor de 6.000 u 8.000 dólares mensuales para vivir en plena tranquilidad, como un promedio que a partir de esa cifra simplemente era más de lo mismo en distintas cantidades y en distintos detalles. Pero un momento de mi vida que fue muy cerca despuesito de la pandemia, más o menos, que digamos que la pandemia me noqueó fuerte profesionalmente y yo no tenía ninguna otra alternativa. Entonces no tenía ninguna otra alternativa porque mi negocio se basaba 100 % en la presencialidad. Entonces quedé maniatado y a raíz de quedar maniatado, empecé como a hacer crecer las otras áreas de mi vida, dado que tenía ese impedimento, no solamente por la circunstancia que estaba dando, sino porque mentalmente estaba bloqueado, pero estaba experimentando un impedimento. Y empiezo a hacer crecer todas las otras áreas de mi vida y en función de esa misma inercia, me voy dando cuenta de que toda mi vida se va elevando y creo que a las malas, aprendí a darme cuenta de que el dinero no es tan importante y que muchos de los aspectos de mi vida que no estaban plenos, yo buscaba llenarlos a través del dinero y pensaba que cuando ganase dinero iba a poder satisfacer todas esas necesidades internas. Entonces digamos que a través de ese proceso entendí, empecé a darme cuenta de que mi única función como tal es asegurarme de estar pleno en todas las facetas de mi vida. Y empiezo un camino donde aprendo a hacer las paces con mis padres, aprendo a hacer las paces conmigo mismo, con mi historia, con mis expectativas, con mis amigos, con quienes habían sido mi pareja en ese entonces y con mis futuras parejas y demás. Empiezo a cuidar mucho mi cuerpo, a fortalecerme intelectualmente y demás cosas. Y cuando menos pienso, volteo a mirar y tenía una vida bastante enriquecida, que no tenía dinero, pero era bastante enriquecida y a partir de ese momento empecé a experimentar un desapego muy fuerte por el resultado y por el dinero, porque mi vida estaba bien y curiosamente fue a partir de ese momento donde las cosas empezaron a despegar, donde surgió la idea de la empresa y todo esto, y a raíz de ese momento toda mi vida empezó a crecer. Entonces yo me he dado cuenta, no sé tu percepción, aquí es donde quiero que me compartas un poco tu idea acerca de esto. Mi idea es que cuando una persona se asegura de tener su vida enriquecida, todo lo que no tiene a nivel material pasa a un segundo plano, pero como no tiene una vida enriquecida, deposita la responsabilidad en un resultado principalmente económico para enriquecer su vida. ¿Cómo viviste tú ese desapego del dinero, por ejemplo, o de los resultados? Porque hablas mucho de confiar y de soltar.
Es un doble juego, o sea, a día de hoy me importa el dinero, experimento un enorme apego hacia él, ¿No? Pero claro que me importa, es más, lo valoro, lo considero, lo tengo en cuenta, pero al final siento que en el punto en el que estoy en mi vida me he dado cuenta de que el dinero es un recurso al que las personas le entregan, igual que al sexo, por ejemplo, mucha importancia, porque representa una fuente enorme de identificación y de obtención de valor para el ser humano. Entonces esas obtenciones de valor y esas principales identificaciones, esos principales apegos representan fuentes de sufrimiento y fuentes casi infinitas de placer, pues el sexo y el dinero. Pero cuando tú vas un poquito más allá, te acabas dando cuenta de que todo en tu vida gira en torno a tu nivel de conciencia. Cuando tú te enfocas en elevar tu nivel de conciencia y ese nivel de conciencia lo compartes a través de cualquiera de las plataformas que el universo, que el mundo te ofrece, o a través de poner tus dones y talentos al servicio, el dinero empieza a llegar sin tanto sacrificio y te acabas dando cuenta de que ya eres rico o eres rica, o sea, por ejemplo, yo hago mucho este ejemplo en las conferencias que impartimos, yo digo, bueno familia, si mañana se quebrasen todas las empresas, ¿Que me aceptaría a mí, a mi mujer y a mi hijo en su casa durante un par de semanas? Y si es un evento de 2.000 personas, pues brother, 1.700 levantan la mano. Yo digo, 1.700 personas por dos semanas cada una, pues tendría unos cuantos años, la verdad, sabáticos, jubilados, por decirlo alguna forma. Entonces te acabas dando cuenta de que la riqueza, igual que la abundancia, mejor dicho, es una forma de ser y estar en el mundo. La riqueza es una pequeña parte de la abundancia y el dinero es una pequeña parte de la riqueza. Cuando yo llegué a esta comprensión dije, mi foco solo tiene que estar en aportar valor, en introducirme en el contexto adecuado. Por eso hablo tanto del contexto, digo, el 75% del éxito depende del contexto, no del no de tu esfuerzo, de lo que crees o de es que tengo una mentalidad inquebrantable. Y desde ese lugar, hermano, pues fíjate que le perdí miedo al dinero. Le perdí miedo al dinero porque empecé a alinearme con motivaciones más elevadas y digo, si sirves y compartes desde un lugar bonito, si de verdad te pones al servicio y aportas un valor masivo, el dinero va a llegar. Y aunque no fuese dinero, sería otra cosa, o sea, vas a experimentar abundancia, vas a introducirte en un contexto de abundancia y desde ese lugar vivo mucho más tranquilo. Es más, hoy en día mis preocupaciones no tienen que ver con lo económico. Cuando aparece alguna tiene que ver con cosas que no son lo económico, porque para mí lo económico está solventado con la parte de aporto valor, sirvo, me introduzco en un contexto adecuado.
Hay una frase muy bonita que dice, que creo que la entiendo mucho así, ¿No? Que cómo haces para enseñarle a alguien a que el dinero no sea tan importante si la fuente de su preocupación o de su insomnio, de su estrés, proviene de la falta de dinero. Entonces no es enseñarle a vivir el desapego al dinero, sino enseñarle hacer dinero para que se dé cuenta de que cuando tenga ese dinero, la fuente de sus problemas no solamente era el no tener dinero, sino que otros aspectos mucho más grandes. ¿Por qué te cuento esto? Porque algo que admiro profundamente de toda tu empresa y es que creo que cargan con una responsabilidad muy fuerte y que se necesita un contexto interno bastante sólido para poder entrar en esa responsabilidad. Y es enseñarle a otras personas a vivir de impactar. Es que si nos ponemos a revisar, la gran mayoría de seres humanos no experimentan plenitud porque responsabilizan al dinero de no tenerla. Y tú ofreces en tus programas la posibilidad de hacer dinero. ¿Cómo llevas tú esa responsabilidad ahí donde llegó? Es muy fuerte porque no depende de la metodología que tú enseñas que seguro es muy funcional y ha funcionado y los casos de éxito lo demuestran. ¿Cómo manejas esa presión o esa responsabilidad? ¿Lo que sea que se sienta cuando hay un gran porcentaje de responsabilidad de la otra persona?
El 70 % de mis programas son conciencia, el otro 25 30 % es dinero. Yo cuando hago una venta o hago una oferta o una promoción le vendo al ego, entonces utilizo una oferta o una promesa irresistible. Y es cierto que acompañamos a las personas en el camino de convertirse en millonarios conscientes o en formadores de alto impacto, pero lo primero con lo que se encuentran es con conciencia. Si las personas como tú dices tiene que experimentar el camino de hacer dinero para después darse cuenta de la importancia de la espiritualidad, que lo haga. Mi labor es hablarles de las herramientas como el dejar ir, el transitar, el perdonarse a uno mismo, aplicar la rendición, aprender a estar presentes mientras se autoconocen en ese proceso. Yo creo que las personas principalmente lo que les impide hacer dinero es que están tan enfocados en el resultado y en el hacer dinero que se desconectan de la frecuencia que permite hacer dinero. ¿Por consecuencia yo siempre digo, mira hermano, hermana, si tú quieres utilizar el mundo de la fuerza, usa el mundo de la fuerza, OK? Usemos el mundo de la acción y el mundo de la generación de resultados. Paso número uno, deja de pensar en el dinero. Paso número dos, cinco años creando todos los días contenido en redes sociales. Cinco años todos los días delante de una cámara, todos los días tres o cuatro vídeos todos los días tocando puertas. Si quieres utilizar el mundo de la voluntad personal, la fuerza, el sufrimiento, el sacrificio, vamos que yo puedo con todo. Por lo menos enfócala en el proceso, no en el dinero, enfócala en listo, como estoy en el mundo de la fuerza voy a poner más acción que nadie. Y te vas a dar cuenta que a través de la acción se desarrollan ciertas habilidades que antes no tenías. Para mí lo importante no es cuántos seguidores uno genera, es qué habilidad comunicativa adquiere. Te garantizo dos la habilidad de comunicar y la habilidad de vender te van a acabar generando dinero. Da igual quien seas en X cantidades. ¿Nosotros podemos decir, bueno, de verdad hay gente que no la logra? Bueno, hay gente que no logra llegar a los Juegos Olímpicos porque se les un mes antes y los Juegos Olímpicos no son para él o para ella. Pero quien entrena todos los días en un contexto de corredores olímpicos se acaba convirtiendo en una persona que por lo menos corre para llegar al último puesto dentro del contexto de los corredores olímpicos. Entonces ir al gimnasio todos los días te pone fuerte, es una de las leyes, te pone fuerte. Adquirir la habilidad de comunicar, adquirir la habilidad de vender, adquirir la habilidad de provocar marca personal te va a hacer ganar dinero. Lo que pasa que la gente no está dispuesta a transitar el proceso durante cinco años. Mi recomendación siempre es al mismo tiempo que transitas ese proceso para autoconocerte, reconoce que es para eso que es para autoconocerte. Coloca la espiritualidad, envuelve ese proceso de un contexto espiritual, aprende a transitar, a entregar a Dios o a la vida aquello en lo que creas esa perturbación cuando aparezca. Y quedémonos con esta reflexión. Si Dios hubiese firmado un contrato álmico, la gente no tiene por qué creer en esto, pero imagínate que llegas aquí a este plano y alguien ya firmó un contrato álmico que dice en esta encarnación no te toca hacer mucho dinero, jódete, así firmado, jódete. ¿No te toca hacer mucho dinero igual la persona elegiría el desarrollo personal, la espiritualidad y elegiría como el crecimiento interno como forma de experiencia en esta vida? Si la respuesta es no, entonces tienes que empezar a cambiar lo que estás haciendo porque no va a ser disfrutable bajo ningún contexto. Ahora, si la respuesta es sí, yo seguiría creciendo espiritualmente aunque no hubiese dinero de por medio. Yo seguiría entregando por redes sociales de eso de lo que me gusta hablar, aunque no hubiese dinero. Entonces estás alineado a la frecuencia adecuada, hazlo.
¿Siempre fue así en tu proceso? No, porque conozco un poco tu historia y sé que al principio estaba esa convicción, pero no estaban esos resultados, al menos no en el campo de la mente, en lo externo no estaban esos resultados. Esa convicción siempre se mantuvo o desapareció en algunos momentos.
Cuando yo empecé en el mundo de la formación, al poco tiempo la gente decía como que wow, tú tienes talento, vas a llegar lejos. Honestamente la gente lo veía yo no. Yo sólo estaba enganchado a una posibilidad, y esa posibilidad me mantenía consentido. Esa posibilidad de llegar a algo que era más grande que mi percepción me mantenía vivo, activo, obsesionado. Por consecuencia. Es más, a día de hoy no me considero una persona con gran autoestima. Las personas que me conocen en mi círculo cercano sabe que cuando no estoy en una tarima, soy introvertido. A veces hasta en casa con mi gente no hablo. A veces ni voy a compartir a las cenas y a las comidas. Estoy con mi mujer en el cuarto. Y aún así, las personas que están a mi alrededor saben que los amo profundamente y que me ocupo de que ellos estén bien. Pero no ha sido la seguridad en mí mismo lo que me ha llevado aquí. Y cuando la gente ve algunos vídeos del pasado, como creando un crowdfunding para poder ir a conocer al héroe Tony Robbins, la gente decía, como con convicción de. Yo decía, ¿Como con convicción? Con, no sé, diecinueve, veinte años, lo vamos a hacer. Y bro, yo digo, sí, pues suena como convincente cuando lo veo desde fuera. Pero ese chaval estaba lleno de inseguridades y de insuficiencias. Ayer mismo. Ayer mismo yo hablaba con mi esposa y le decía, amor, gracias, porque me acabo de dar cuenta que tengo un montón de cosas por seguir trabajando. Entonces siempre fue así. Yo creo que ni siquiera sigue siendo así hoy en día. Tengo la convicción de que la vida me sostiene. Obviamente confío en ciertas habilidades porque las he desarrollado durante mucho tiempo. Pero esto lo digo siempre en las formaciones. Los días que no puedo confiar en mí, confío en la vida. Y son muchos los momentos en los que no confío en mí. Bueno, pues confío en la vida. Yo solamente voy a hacer lo máximo que puedo hacer. Voy a ser excelente.
Qué bonito. Cuida mucho tu contexto, ¿No?
El contexto es importante, hermano. Sí, cuido el contexto.
Y tu círculo íntimo también.
Sí, es lo mismo. El círculo de madera. Hay dos tipos de contexto.
El contexto interno me causa curiosidad. ¿Por qué de madera?
La gente dice círculo de oro, círculo de diamantes.
De hecho, creo que nunca te lo había preguntado y siempre te escucho Mi círculo de madera. Y te veo en las historias. Mi círculo de madera. Yo ¿Por qué madera? Algo ha de ver allí, místico, mágico, inusual, para que Javi le haya puesto círculo de madera.
La gente lo llama círculo de oro porque cree que el oro es algo valioso. Pero fuera de este planeta Tierra hay lugares en los que llueven diamantes. Literalmente hay lluvias de diamantes. El oro no es algo peculiar en el universo. La madera sí. No se encontró un solo planeta en toda la galaxia que contenga madera. Solo este. Por eso yo llamo el círculo de madera. Porque la madera es mucho más rara en esencia que el diamante, que el oro, que cualquier piedra preciosa o metal preciado que haya en este planeta. Y me gusta la madera. Tiene mucho más que ver con algo que yo considero que está vivo, que yo llamo círculo de madera. La gente tiene que asociarlo a un círculo. Por eso la gente asocia, como el diamante es fuerte, que hay que asociarlo a algo.
Y valioso.
Y valioso. El círculo de madera es muy bonito.
Y no, no decepcionó la respuesta. Pero ¿Sabes que? Me pongo a pensar en eso. Es bonito porque al final es lo que más te encuentras allá afuera. Lo que posiblemente más abunde en una construcción, en un parque, en un bosque, en la calle. Y el hecho de que haya mucha abundancia de eso y que sea tan cotidiano encontrarlo, tendemos a perder mucho. Mucha belleza. Como que hay una frase, me encanta que dice que tu vida no ha perdido reconocimiento. Perdón, tu vida no ha perdido belleza, sólo ha perdido tu reconocimiento. Y creo que eso nos pasa mucho a nosotros cuando conseguimos ciertas cosas que. Como que nos planteamos un objetivo y nos emociona mucho ese objetivo, pero no somos conscientes de que lo que nos emociona es que ese objetivo proyecta nuestra capacidad de creación. Y al no ser conscientes de eso, no nos damos cuenta de que lo que conseguimos en este mismo instante refleja una nuestra capacidad de creación. Y que cuando volteamos a ver nuestra historia y todo lo que hemos conseguido representa lo mismo, nuestra capacidad de creación. Desde allí creo que lo bonito no se vuelve tan paisaje, sino que pasado, presente y futuro tienden a ser igual de emocionantes. Son los que lo normalizamos.
Hawking dice que tenemos que aprender a vivir en la cresta de la ola, en ese momento presente, en ese momento en el que reconoces la belleza de todo lo que te rodea a cada instante y donde incluso los momentos de conflicto, los momentos de incomodidad o los momentos de perturbación se convierten siempre en la antesala de un milagro. Si un milagro según un curso de milagros simplemente es un cambio de percepción, entonces el problema que hoy en día tienes, la perturbación que aparentemente no desaparece, el patrón que no paras de repetir, simplemente es la vida tocándote la puerta y diciéndote hey te amo y como vida o como Dios te amo te lo pongo delante una y otra vez hasta que por fin lo trasciendas, o sea eso es una creencia profunda que tengo profundamente arraigada la vida, Dios, como lo queramos llamar, quiere nuestra evolución siempre es más, es obligatoria, estamos aquí por pura evolución de la conciencia y si yo sé que la vida quiere mi evolución, sostiene mi evolución, incentiva mi evolución, ¿Que estoy aquí haciendo? Peleas con el dinero, peleas con la gente, buscando tener razón, viendo a ver cómo puedo hacer para que la gente crea en mí, no hermano, que desgaste de energía, o sea voy a ser todo lo que puedo ser, lo mejor que lo pueda ser en base al nivel de conciencia en el que me encuentre en cada momento, voy a amar profundamente, voy a servir, no me voy a tomar las cosas tan personales cuando identifique perturbación, voy a transitarla. Yo me he dado cuenta que el secreto de la vida son dos secretos, transitar y compartir. Transitar conlleva reconocer, aceptar y abrazar por completo el sentimiento que tienes en este momento sin juzgarlo y sin identificarte con los pensamientos, me quedo aquí con esta energía, una vez se hace eso, lo compartes con el mundo, lo compartes en forma de contenido, de valor, lo compartes con tu amigo, con tu mujer, con tu pareja y compartes esa revelación que has tenido cuando simplemente has observado la experiencia sin juzgarla y todo en la vida se acaba convirtiendo en eso, transitar y compartir esta vida es un proceso constante de dejar ir. Ahora entremos en lo pragmático, a través de qué estilo de vida, a través de qué juego, a través de qué experiencia, de todas las que te ofrece este plano pragmático quieres autoconocerte y reafirmar que todo es un proceso de dejar ir.
Totalmente. ¿Que poderoso hay ahí? Hay una frase que creo que una vez te escuché decir a ti Sí, que sí, creo que la vives porque decías que tú no tienes objetivos, que tu empresa tiene objetivos. Sí Y hablas mucho acerca de la visión empresarial cómo conectas con ello. ¿Como surge? ¿Te has preguntado por qué la tienes? ¿Como la definiste? ¿Es espontánea tu autoconcepto? Porque es algo que funciona como tu brújula. Y en función de eso tomas decisiones que tengan sentido. Porque lo mencionabas ahora, no decides consentido para eso.
Claro, pues después de. Al principio, después de todos los libros y las formaciones que uno hace, pues acaba definiendo como un visión board de lo que uno quiere crear. Habla de empresas, habla de liderazgo. Hoy en día hay personas que se les da muy bien dentro del equipo, crear visiones empresariales, ecosistemas, protocolos, procesos, automatizaciones. Entonces yo he aprendido a dejar que las personas. Igual que siento que la vida me ha energizado con un don comunicativo, pues yo permito que las personas que han sido energizadas con otro tipo de don, hagan lo que mejor saben hacer dentro de este contexto. Entonces, ¿Cómo lo vinculo? A mí me gusta mucho decir que no tengo objetivos. Por supuesto, muchas veces me identifico con ellos y entro en el juego de que sí los tengo, pero mi intención es no tener objetivos. Mi intención es no tener objetivos y que las empresas tengan objetivos. Porque las empresas están dentro de este juego llamado emprendimiento. Y en el emprendimiento se marcan objetivos para que puedas analizar las métricas y los KPIs y poder escalar tu negocio. Porque tiene sentido que una empresa escale para seguir reinventando, invirtiendo, bueno, bla, bla, bla, bla, bla. Entonces estoy jugando ese juego en el que pues no, mi objetivo, mi intención, mejor dicho, es estar en paz y seguir elevando el nivel de conciencia. Y las empresas tendrán sus objetivos, y si llegamos a ellos está bien, y si no, también. Y en cualquiera de las dos. Porque la gente cree que cuando llega a sus objetivos van a desaparecer sus problemas. Y lo que ocurre es que siempre se te presenta la oportunidad de transitarlos, independientemente de cuál sea el resultado que estés obteniendo. Entonces, por eso, al final mi vida se ha reducido al producto mínimo viable. Que sea cual sea la experiencia que tengo delante, si hay perturbación, la transito. Entonces da igual cuánto hayamos facturado, cuánto impacto hayamos generado. Si provocar impacto y facturación me provoca un miedo a perderlo o a no replicarlo el mes siguiente, pues eso es lo que toca, dejar ir y transitar. Y si el hecho de no obtenerlo provoca frustración, estrés o ansiedad, eso es lo que toca, dejar ir y transitar. Hay veces que no tengo ni puta idea de cómo dejar ir y veces que no tengo ni puta idea de cómo transitar, aunque hablo todo el día de ello, bueno, pues dejo ir la necesidad de dejar ir. Y fíjate hermano, que eso es lo que entrega, eso no es una certeza que venga de algo personal como de mi habilidad, es como esa es mi mayor certeza. Pase lo que pase en mi vida, pase lo que pase, más tarde o más temprano podré asumir las consecuencias emocionales de eso. Eso me entrega tranquilidad.
Porque descansas en quién eres.
Sí, porque dices, pase lo que pase, tarde o más temprano podré dejarlo ir. Y si no puedo dejar ir, o el cuerpo se desactivará o me tocará trascender el plano.
A propósito de eso, ¿Crees que tú estás en paz con tu muerte? Es una pregunta muy rara ahorita mismo, pero ya que lo mencionaste, ahora sí.
Ahora sí. Cuando estoy compartiendo con mi hijo no. Cuando estoy con mi mujer no, porque mi mente al ser una fuente de apego, se proyecta con ella en el futuro, entonces prefiere no morir. Ahora mismo, según tú y yo estamos hablando, pues si nos toca irnos, nos vamos a depender mucho del contexto en el que uno se está o en el nivel de conciencia en el que uno se encuentra, entonces ahora mismo si nos tuviésemos que ir los dos, pues digo, bueno, pues ya toca, pero pues en otras ocasiones no.
Claro. ¿Tú crees que dentro de todo tu crecimiento, porque habla mucho de los milagros, porque también has estudiado un curso de milagros, entendemos el concepto de milagros? ¿Qué tan relevante crees que es el perdón y la inocencia y cómo la vives? Porque no es algo como que se da a ver, según mi visión de esto, no es como que cometí un error, entonces el concepto de perdón surge cuando cometo un error o no, es como cuando algo no se me está dando bien y el concepto de inocencia surja solo cuando no se me están dando bien las cosas. Desde mi perspectiva, creo que son dos herramientas constantes, al igual que la contemplación, que están para aplicarse y vivirse todo el tiempo. ¿Tú crees que tenga alguna relación con el que nuestra vida empieza a tener una tendencia a que se vuelva un curso natural los milagros?
Sí, claro, o sea, para mí el perdón en esencia es una recontextualización. El perdón es reconocer que a través de X contexto, situación o experiencia, he olvidado quién soy, me he desconectado de mi poder y tengo una oportunidad para corregirlo. Como dice no, el error no requiere castigo. El ego se basa en la culpa. Para mí, todos los niveles bajos de conciencia se podrían resumir en miedo y en culpa. Porque el miedo conlleva olvidar quién soy. Y olvidar quién soy conlleva un autocastigo en el que tengo que sacrificarme y sufrir para poder llenar eso que no soy y algún día poder sentirme completo. Entonces, para mí todos los niveles de conciencia se resumen en miedo y culpa. Y ambos requieren autocastigo de una u otra forma. Cuando tú te perdonas, lo que haces es, en lugar de colocar autocastigo, colocas corrección. Y para poder colocar una verdadera corrección tienes que asumir la inocencia. La mente estaba siendo inocente cuando no reconocía quién era, cuando no recordaba quién era. Por consecuencia, desde la inocencia puedo decir la próxima vez que esto se me presente, podré optar por el amor. Me perdono. Y ahí ocurre el milagro. Es automático. Si hay verdadero perdón, que es una. Para mí el perdón tiene que ver con la aceptación y con la comprensión, que en esencia vienen a ser lo mismo. Si hay aceptación, hay comprensión. Si hay comprensión, hay aceptación. El perdón tiene que ver con la aceptación y con la comprensión. En cuanto eso ocurre, ocurre la recontextualización. Hay un cambio de percepción y eso es el milagro.
Qué bonito. Un curso milagros dice que el castigo no es funcional porque coloca al que comete el error en un lugar donde es imposible ser perdonado, corregido. Y ahí es donde empiezan todas estas tendencias kármicas a aparecer. No porque existan, sino porque nosotros le damos vida a través de colocarnos a nosotros mismos en un escenario donde no sea posible perdonarnos a nosotros.
Nosotros mismos estamos constantemente queriendo utilizar el mundo externo para cambiar lo que somos, porque creemos que lo que somos no es suficiente para conseguir lo que creemos que necesitamos. Entonces nos pasamos toda nuestra vida necesitando obtener y llegar a ciertas cosas para intentar sentirnos de nuevo completos y así poder perdonarnos y no sentirnos culpables por no aceptarnos como somos. Eso es la serpiente que se muerde la cola. Entonces, para mí la vida tiene ciclos. Primer ciclo me beneficio de un contexto. Son ciclos que van a ocurrir. El ser humano va a vivir estos ciclos, le guste o no, independientemente del nivel de conciencia en el que se encuentre. Primero se beneficia de algo. Nos beneficiamos de un contexto el tiempo suficiente hasta que empezamos a ver conflictos que antes no veíamos. Que veamos conflictos no significa que sea negativo. Es más, el surgir de los conflictos y de los tentáculos del ego es un indicativo de progreso espiritual. Cuando nosotros empezamos a ver conflictos en un lugar en el que antes no los veíamos, tenemos que agradecerlos, porque significa que estamos llegando a un nivel de conciencia que es capaz de ver lo que antes no veía. En lugar de querer resolver esos conflictos desde un nivel de conciencia que está creado para observarlos y no para resolverlos, lo que tenemos que hacer es aprender a observarlos ahí, entre el transitar, entre el perdonar, entre el aceptar. Y a través de eso llegaremos a un nuevo nivel de conciencia en el que ese conflicto ya no se verá como un conflicto, sino como un milagro. En ningún lugar entró la acción, La acción fue espontánea durante todo el proceso. No hay que hacer nada delante de un conflicto. Hay que contemplarlo, observarlo, sentirlo, transitarlo, abrazarlo, rendirnos. Y entonces entramos en un nuevo nivel de conciencia en el cual encontramos un beneficio y nos beneficiamos de él hasta que volvemos de nuevo a ver conflictos para volver a observarlos, transitarlos. Es el ciclo constante de la vida.
Aterrizémonos un poquito, refresquemos un poquito. Quiero hacer una pregunta curiosa, muy, muy inocente, muy oxigenadora. ¿En qué te gusta perder el tiempo a ti? De esas cosas que tú dices, esto no sirve un carajo, pero lo disfruto tanto que incluso se vuelve rentable para mí, para mí mismo propósito.
Las que te voy a decir para mí tienen todo el sentido del mundo que para mí son extremadamente rentables y sirven para mucho. Como por ejemplo, mi tranquilidad. ¿En que pierdo el tiempo? Invierto tiempo en compartir con mi mujer y nunca es perderlo. Hay veces que incluso la mente del antiguo Javi podría estar diciendo si estoy dos horas con mi mujer, no estoy tomando acción. Si no estoy tomando acción, la empresa va a decrecer. Y curiosamente no decrece, crece más. Cosas que me gusten, no sé, me gusta el anime tampoco. Ahora le dedico tiempo, mucho tiempo a verlo. Ah, bueno, cuando monto en los aviones, me descargo anime en el iPad y la gente pensará que yo estoy modo Hawking. A veces sí, creo formaciones y tal y todo el rollo. A veces veo anime. Me gustan los. Yo lo llamo como los espacios de Chisme Time con mi mujer. Yo soy una persona que ahí fuera, pues no suelo hablar de las personas, no juzgo, no critico, no condeno, pero a través de nuestras relaciones más cercanas salen a la luz los conflictos no sanados. Yo en lugar de hacerlo desde un lugar de inconsciencia, lo hago desde un lugar de conciencia. Me encantan los espacios con mi mujer en los que chismoseamos, hablamos de pura mierda, somos incongruentes, o los espacios con mis amigos, con vosotros, en los que a veces hablamos desde el nivel más bajito de conciencia que pueda haber y me lo paso increíble. Y encima no es un nivel de conciencia bajito porque lo haces desde un lugar tan disfrutable en el que no es. Sabes que no es aplicable a ti, no estás entrando en un campo de negatividad porque no experimentas la perturbación, sino que lo haces desde un lugar en el que eres capaz de ver el escenario melodramático del ego y lo observa. Es muy bonito. Entonces, hoy en día en mi vida todo tiene sentido, todo. Entonces, no sé, no experimento hoy en día la sensación de pérdida de tiempo, pero te soy honesto, cuando en algún momento aparece, me molesta, entonces la tránsito. No hay de otra.
Sí, era también más una metáfora, porque, a ver, por ejemplo, ¿Qué vas a hacer ahora? Son la una y veintidós de la mañana, de la madrugada. ¿Qué vas a hacer ahorita? Terminando esta conversación, hay una alta probabilidad.
De que me vaya a entrenar, o una alta probabilidad de que encienda Netflix y me ponga a ver Netflix con mi mujer y va a depender de una única cosa, de que entre en esa habitación y le diga vale, mi amor, ¿Cómo vas? Si mi mujer me amor, ya acabé. Voy a hacer un Sally Update con Brian, con el filmmaker, posiblemente con Eric, si es que quiere. Haré un par de Sally ups y me iré a ver Netflix con mi mujer la película más inconsciente que me encuentre. Y si me dice que aún no ha acabado de trabajar y que tiene algo más que hacer, voy a ir al gimnasio 30 minutos a entrenar.
¿No, te lo preguntaba porque, a ver, estás pensando en ir a entrenar? Creo que tú eres del club de las 5 de la mañana, a la inversa, no los que se levanta a las cinco, sino los que se acuestan a las cinco. Y compartir contigo es estar dispuesto a todo esto. Y pareciera ser que a veces se tiende a idealizar una alta productividad, pero que no necesariamente siempre es así, que incluso es mucho más sano estos momentos de pérdida de tiempo, como de ocio, como de hobbies, como de conectar un poco con la sombra de manera inocente, de manera en el humor, que el humor calibra supremamente alto. Entonces también por eso lo quería mencionar, porque hay un juego humano que no se puede olvidar. En medio de todo esto, inevitablemente a veces aparece el cansancio, inevitablemente a veces aparece el enojo, a veces aparece la frustración, aparece la comparativa, aparece el ocio. También lo podemos meter dentro de todo esto, las sombras que nosotros muchas veces tenemos. ¿Cómo haces tú para poder decir? ¿Cómo haces TÚ para hacerlo? Porque creo que ya No lo contaste. ¿En qué momento consideraste que era importante y también sano para ti hacer las paces con esas partes que solemos rechazar constantemente? ¿Desde algo muy mínimo hasta algo muy complejo?
Principios elevados por encima de estado emocional Entonces, la gente de mi alrededor sabe que si hay que grabar un vídeo a las 4 de la madrugada, hay una alta probabilidad de que lo haga. Las personas a mi alrededor saben que me entrego casi al 100% al proceso. Y para mí, principios elevados por encima de estado emocional significa que yo no me pregunto si algo para mí, si tengo ganas de hacer algo. Si no tengo ganas de hacer algo, me siento motivado para hacer algo. No me pregunto si tiene sentido. Hay veces que tiene sentido dormir si estoy agotado, tiene sentido dormir si hoy no he entrenado y dije que iba a entrenar, tiene sentido entrenar si mi mujer ha terminado de trabajar y quiero compartir con ella, pues tiene sentido dedicarle presencia a una de las piezas fundamentales en mi vida. Entonces sí, principios elevados por encima de estado emocional.
Claro, pero tiene sentido no para tus objetivos ni tus estándares, sino para eso que es importante para ti. ¿Me explico? ¿Porque tiene sentido para tu relación que es importante para ti? Que le ames, que te abraces con ello un buen rato, que veas una. Claro que tiene sentido porque la cultiva. ¿Tiene sentido para tu cuerpo ir a entrenar? Claro que sí, porque lo mantienes en movimiento, conectas con la vitalidad, con la salud y todo el tiempo para tu empresa tiene sentido hacer lo que toque que hacer, aunque no tengas ganas. Entonces creo que hablas un poco más del sentido de esto alimenta y cultiva lo que es importante para mí, más allá de mis objetivos, que todo se.
Basa en el autoconcepto, es quién elijo ser yo. Todo se basa en la identidad, o sea de la identidad sale la percepción y de ahí sale la proyección, que es el mundo que ves, que refleja quién crees que eres. Lo que. Lo que creo que soy es un hombre entregado, amoroso. Una de las creencias que tengo acerca de mi autoconcepto es que yo no tengo que separar lo personal de lo profesional, yo no tengo que elegir entre el dinero y la salud, yo no tengo que elegir entre mi mujer y mi propósito. Eso ha configurado una vida en la que de verdad no tengo que separarlo. Mi mujer viaja conmigo y si mañana me quebrase viajaría conmigo. No sé, que la vida se encargue, como ya la vida se encargará de cómo se va a convertir eso en algo viable, pero confío plenamente en que en mi vida no hay que elegir. Cuando empecé el mundo del emprendimiento renuncié a todo lo que me gustaba, la fiesta, las drogas, el sexo desmedido, o sea, renuncié a aquello con lo que en ese entonces me identificaba y me gustaba mucho porque me lo disfrutaba. Hasta robar y pelear en la calle me gustaba, era mi forma de generar tal vez una falsa obtención de amor o de validación. Hoy en día lo que digo es que esto representa quién soy, y si esto representa quién soy, hay una parte en mí como que se quita de en medio y siente que está energizada por algo superior. Hay una frase que me gusta mucho que si tú das tu máximo esfuerzo, en algún momento el esfuerzo se convertirá en un no esfuerzo, pero el rendimiento que el mundo externo va a percibir será óptimo es que vas a ser energizado por algo superior a ti. Pasa cuando un atleta experto en natación se pone a nadar y a nadar y a nadar y de repente se desbloquea, puede sostener un enorme ritmo, no sabemos cómo, durante horas y horas y horas. Pasa cuando entramos en esos momentos de flow en los que damos nuestro máximo esfuerzo y de repente pum. No dualidad, no linealidad, máximo nivel de presencia, máximo nivel de concentración. Puedes sostener un alto nivel de intensidad sin sacrificio, sin sufrimiento. Y eso es lo que. Eso es lo que yo hoy en día creo acerca de mí. No tengo que elegir, no hay que hemisferio izquierdo, derecho, dinero, salud. Y tal vez eso ha configurado mucho cómo me percibo, por ejemplo, porque yo soy consciente de que ocupo roles, o sea, jugamos a este juego pragmático, yo sé que ocupo el rol de esposo, ocupo el rol de papá, ocupo el rol de tal vez visionario de una serie de empresas y elijo estar en paz con esos roles y eso ha desbloqueado en mí pues esa capacidad de proveer, esa capacidad de si mi mujer lo puedo hacer y yo también lo voy a hacer yo y ella va a estar tranquila. Entonces eso ha generado mucho en mí esa capacidad de hay tiempo para todo, no hay que elegir entre una cosa y otra y lo único que se requiere es aprender a estar presente. Yo estoy aquí grabando contigo este podcast y la vida me va a hacer una invitación a estar presente. Después de esto no tengo ni puta idea de cuál es. Si le invito, es más, voy a esperarlo completamente desapegado porque voy a estar bien de todas maneras voy a terminar de grabar este podcast y mi mujer me dirá javi, ¿Y si ha terminado de trabajar? Es como que yo estoy sintiendo que la vida me está diciendo dedícale presencia a tu mujer. Entonces voy de momento presente, momento presente, si ya no acaba de trabajar, ir a entrenar y voy a ir de momento presente, momento presente. Yo siento que es como, no sé, a veces me pasa que estoy con el equipo haciendo un lanzamiento digital durante 20 días seguidos y de repente mi mente dice hostia, que tengo un Hijo, bro, llevo 20 días, 25 días sin verlo. Entonces listo, todo se orquesta para que llegue una niñera que va a estar conmigo mientras yo le puedo dedicar presencia a mi hijo mientras trabajo, el niño está conmigo en casa y en los tiempos libres le dedico presencia. Entonces no soy una persona que se empieza a sentir culpable por lo que no hace o porque tiene que equilibrar la vida. Es más, para la gente que me conoce, me chupa un huevo el equilibrio, de verdad, o sea, me dan paja los hábitos de la meditación de las 5 de la mañana, del Wim Hof. Me da igual el Wim Hof, el caminar descalzo, el bébete dos litros de agua al día. Me dan igual los hábitos porque un día descubrí que estoy en paz cuando renuncio a todos esos hábitos, cuando mi foco principal es mi paz mental. Y curiosamente, espontáneamente nacen la mayoría de hábitos que provocan esa excelencia, esa abundancia, esa riqueza sin sacrificio y sin proyección de valor en el mundo externo.
Claro, plenitud no tiene que ver tanto con equilibrio, a lo mejor más con compatibilidad.
Para mí es pura identidad. La persona se tiene que preguntar ¿Quién elijo ser? ¿Qué es lo que me gusta? La vida es un constante quieres o no quieres, por consecuencia te entregas o no te entregas. Y desde ahí dejar ir toda perturbación que haya, transitando ese camino, colocando tu máximo esfuerzo.
Hay una pregunta que a ver, que al final la respuesta tiene que ver un poco con la desidentificación del resultado o con la no validación a través del resultado, que finalmente lo mismo, pero me gustaría como aclararlo un poco más para quienes nos están escuchando o viendo. ¿Cómo haces tú para estar rodeado de multimillonarios, líderes empresariales fuertes en distintos en distintos lugares del mundo, que incluso tú lo mencionas, que tienen resultados muy superiores a los tuyos, y aún así sentir que tienes algo valioso que aportarles a ellos?
Yo creo que cuando tú elevas tu nivel de conciencia, te conviertes en alguien muy magnético. Las personas multimillonarias no se enfocan en cuánto tienes en la cuenta bancaria, sino en quién eres. Cuando una persona en este plano pragmático accede a una alta cantidad de recursos valiosos, ya sea de contactos, dinero, de tiempo, empieza a enfocarse simplemente en qué siento cuando estoy con esta persona, qué me transmite esta persona, qué tipo de conversación puedo mantener con esta persona, cómo me mira a los ojos, qué vibra me transmite. Yo creo que al final todo eso es un juego energético y que todo en la vida responde a nuestro nivel de conciencia de manera absoluta. Entonces, antes me preocupaba por tener contactos millonarios y curiosamente tenía que esforzarme por mantenerlos y si no los mantenía, se perdían, pasaban de ser. ¿Eran amigos, amigos bonsai, como yo les digo, no? Que es como les dejes de regar cuatro horas se mueren. Hoy en día mis amigos son amigos cactus, bro, me escriben al WhatsApp y seguramente no les responda y van a seguir siendo mis amigos. Es como. Es que todo eso parte de la percepción que uno tiene de sí mismo. Y no lo digo desde un lugar de superioridad. Me he introducido en un contexto de gente millonaria, porque es que me dan igual que sean millonarios, a mí lo que me gusta es que me encanta compartir con ellos, me encantar su habilidad, estoy enamorado de la capacidad que tienen de hacer cosas que para mí son fascinantes. Tal vez cuando una persona le pregunta, no sé, yo me considero una persona millonaria consciente, y tal vez la gente dice no, pues este tipo entrena a las 2 de la madrugada, tiene una relación de pareja increíble, tiene un buen contexto, se dedica a lo que le gusta, viaja por el mundo, experimenta un buen estilo de vida, prioriza la espiritualidad, guau, es. Tiene muchas cosas y le gusta, no sé, y se le dan bien muchas cosas. Y el concepto que yo tengo de mí en ese aspecto es bro, yo soy un negado para la mayoría de las cosas, de corazón os he dicho, bailar no sé, cocinar tampoco, el pádel me saca la sombra, el deporte, si hay gente mirando me pone nervioso, por consecuencia tampoco voy a ser bueno, digo que puta soy bueno, digo que se me da bien hablar, hablar se me da bien, pasármelo bien mientras hablo, compartir con gente como tú se me da bien, porque no esperáis algo a cambio, sois mi círculo de madera, porque pues podría decirte el pensamiento atroz que se me pasó por la mente, ni Me acuerdo hace 72 horas y tú dirías, bueno hermano, pues nada, pues respíralo, está bien, o compartir con mi mujer. Entonces ves bro, no hace falta una imagen muy elevada acerca de quién eres todo el rato, simplemente debes de sostener tu autoconcepto en una profunda confianza en la vida y en fortalecer las habilidades que tengan que ver con aquello que más te gusta y ser muy consistente con eso.
Eso que mencionaste de los amigos bonsai, yo tengo una manera de verlos como estás conectado con esa persona o no estás conectado con esa persona, punto. Quita los acuerdos, quita los compromisos, los cómos, las frecuencias, ¿Y que queda después de eso? ¿Se acaba la amistad entonces, o el vínculo más bien? Entonces siempre hubo vínculo o no, o te inventaste un vínculo ahí donde empezó a replantearse las cosas. Qué bonito todo eso, qué bonito todo esto.
Hay una frase, una pregunta muy bonita que ¿Qué estás sosteniendo en tu vida que ya no quieres sostener? ¿Y encima lo estás justificando? Entonces a veces sostenemos relaciones, sostenemos situaciones que ya no queremos sostener, pero por miedo a perder empezamos a justificar el porqué nos mantenemos en un proceso de sufrimiento o en un ciclo de generación de resistencia, resentimiento, rechazo, represión, porque creemos que si soltamos eso vamos a perder y nunca un soltar va a conllevar una verdadera pérdida. Si, el soltar es desde una intención bonita.
Total. La última para cerrar. Anoche pasó algo muy inusual, raro, que creo que no pensé que fuese a pasar. Y si, no sé, creo que fue tu primer tatuaje el que hiciste el. No, es que te hiciste el que hiciste, ¿No? Sí, pero me parecía muy bonito porque yo dije. Yo creo que eso es Javi. Alguien te dijo ¿Quieres hacerme un tatuaje? Y porque te salió de los huevos dijiste sí, hagamos un tatuaje. ¿Te divertiste? A lo mejor salió bien, a lo mejor no salió tan bien, pero creo que esta historia representa a la perfección lo que es Javi. No sé si coincides con eso.
Sí, sí, sí, claro. Ayer nos hicimos un tatuaje, la mayoría de personas del equipo, el tatuaje de excelencia. Tú también te lo hiciste para reafirmar ese compromiso. Y claro, pues la tatuadora es una amiga mía desde hace 10 años me ha visto pasar por todo el proceso, desde el mayor nivel de inconsciencia hasta, no el mayor nivel de conciencia, pero hasta una versión de Javi bastante expansiva. Y pues claro, pues Javi está en un contexto de mucha confianza. Pues no sé, me dice, ahí vais a ver más, o sea, veis más cualidades de mí vosotros que yo de mí. Yo simplemente viví un proceso disfrutable como un niño pequeño. ¿Me dijeron me haces un tatuaje? Y yo claro. Y pues yo no estaba pensando en cuáles son las consecuencias negativas de que se me tuerza una línea. Si la línea sale torcida, esa persona va a mirar el tatuaje, va a recordar Javi, mi amigo, mi hermano, que me ama, que lo admiro, que es una persona que se esfuerza, que es una persona amorosa, me hizo ese tatuaje torcido, que en vez de decir excelencia, dice excelencia. Yo creo que lo va a recordar y lo va a recordar con ojos de amor, de abundancia, de expansión. Y si yo puedo con cualquiera de mis cualidades, habilidades, capacidades o a veces hasta cagadas también generar un recordatorio, una huella bonita en el corazón de alguien, pues para eso es que estamos, para provocar expansión en el corazón en las personas con las que tenemos la bendición de cruzarnos.
Total. Y eso lo único que corrobora es, da igual la acción, lo importante siempre va a ser la intención. La intención es contexto de vida y según tu intención vas a reafirmar exactamente lo mismo, aunque el resultado se enajen que no fue así. ¿El tatuaje fue bastante decente para haber sido el primero, no?
Quién sabe si será el último.
Qué bonito, mi hermano. Pues muchas gracias. ¿Creo que ya es momento de que? De dar por finalizado esta conversación tan enriquecedora como seguramente las conversaciones que en su momento hemos tenido e inspiradoras también. Creo que yo que lo he podido vivir, sé que todo lo que hablas lo vives. Sí. Y creo que representan mucho. Es que siento que la palabra congruencia a veces tiene. Tiene demasiados matices y a veces no es tan amorosa, pero yo sí siento que representas la personificación de lo que tú hablas. Sí. Y creo que eres muy congruente con lo que tú eres. Suena. Suena redundante, pero. Pero es así. Entonces, muchas gracias por este espacio, por tu inspiración y bueno, si nos quieres decir algo más, mi hermano, encantadísimos.
Pero muchas gracias que te amo hermano. Te amo. Un millón de gracias. Y nada, seguimos en entrega.
Amén. Y en excelencia.
Amén. Es como que yo estoy sintiendo que la vida me está diciendo dedícale presencia a tu mujer. Entonces voy de momento presente. Momento presente. Si ella no acaba de trabajar, ir a entrenar y voy a ir de momento presente. Momento presente. Yo siento que es como, no sé, a veces me pasa que estoy con el equipo haciendo un lanzamiento digital durante 20 días seguidos y de repente mi mente dice hostia, que tengo un hijo, bro, y llevo 20 días, 25 días sin verlo. Entonces listo, todo se orquesta para que llegue una niñera que va a estar conmigo mientras yo le puedo dedicar presencia a mi hijo. Mientras trabajo, el niño está conmigo en casa y en los tiempos libres le dedico presencia. Entonces, no soy una persona que se empieza a sentir culpable por lo que no hace o porque tiene que equilibrar la vida. Es más, para la gente que me conoce brosera, me chupa un huevo el equilibrio, de verdad, o sea, me dan paja los hábitos de la meditación de las 5 de la mañana del Wim Hof. Me da igual el Wim Hof, el caminar descalzo, el bébete dos litros de agua al día, Me dan igual los hábitos porque un día descubrí que estoy en paz cuando renuncio a todos esos hábitos, cuando mi foco principal es mi paz mental. Y curiosamente, espontáneamente, nacen la mayoría de hábitos que provocan esa excelencia, esa abundancia, esa riqueza sin sacrificio y sin proyección de valor en el mundo externo.
Claro, plenitud no tiene que ver tanto con equilibrio, a lo mejor más con compatibilidad.
Para mí es pura identidad. La persona se tiene que preguntar ¿Quién elijo ser? ¿Qué es lo que me gusta? La vida es un constante quieres o no quieres, por consecuencia te entregas o no te entregas y desde ahí dejar ir toda perturbación que haya, transitando ese camino, colocando tu máximo esfuerzo.
Hay una pregunta que a ver, que al final la respuesta tiene que ver un poco con la desidentificación del resultado o con la no validación a través del resultado, que finalmente lo mismo, pero me gustaría aclararlo un poco más para quienes nos están escuchando o viendo. ¿Cómo haces tú para estar rodeado de multimillonarios, líderes empresariales fuertes en distintos lugares del mundo y que incluso tú lo mencionas, que tienen resultados muy superiores a los tuyos, y aún así sentir que tienes algo valioso que aportarles a ellos?
Yo creo, cuando tú elevas tu nivel de conciencia, te conviertes en alguien muy magnético. Las personas multimillonarias no se enfocan en cuánto tienes en la cuenta bancaria, sino en quién eres. Cuando una persona en este de tiempo empieza a enfocarse, simplemente ¿Qué siento cuando estoy con esta persona? ¿Qué me transmite esta persona? ¿QuÉ tipo de conversación puedo mantener con esta persona? ¿Cómo me mira a los ojos? ¿Qué vibra, me transmite? Yo creo que al final todo eso es un juego energético y que todo en la vida responde a nuestro nivel de conciencia de manera absoluta. Entonces, antes me preocupaba por tener contactos millonarios y curiosamente tenía que esforzarme por mantenerlos y si no los mantenía, se perdían, pasaban de ser. Eran amigos, amigos bonsai, como yo les digo, ¿No? Que es como les dejes de regar cuatro horas se mueren. Hoy en día mis amigos son amigos cactus, bro, me escriben al WhatsApp y seguramente no les responda y van a seguir siendo mis amigos. Es como. Es que todo eso parte de la percepción que uno tiene de sí mismo. Y no lo digo desde un lugar de superioridad. Me he introducido en un contexto de gente millonaria, porque es que me dan igual que sean millonarios. A mí lo que me gusta es que me encanta compartir con ellos, me encanta su habilidad, estoy enamorado de la capacidad que tienen de hacer cosas que para mí son fascinantes. Tal vez cuando una persona le pregunta, no sé, yo me considero una persona millonaria consciente y tal vez la gente dice, no, pues este tipo entrena a las 2 de la madrugada.
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