🔥Storytime El trader que nunca se rindió🔥 | En Egipto

Johan Rincon shares his journey from poverty and failed business ventures to becoming a trader, discovering Libertex and learning technical analysis from mentors like Frank Sadhu and Sean Lee. He built the Kaizen FX Method emphasizing discipline and constant improvement, hitting milestones from first profits to finally visiting Egypt, his childhood dream.
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Bueno, bueno, bueno, bienvenidos a todos mis queridos y queridas kaizen traders. Espero que estén muy, muy bien. Estamos aquí literalmente en el amanecer, en El Cairo, en la cuna de la humanidad, la cuna de la civilización humana. Quiero darles las gracias a todos por conectarse y especialmente quiero darles las gracias a las personas que que tomaron y que se inscribieron para la semana, para la semana de avanzada de Kaizen que culmina hoy. Tengo la alegría de poderles mostrar de fondo el río Nilo, muchachos. No sé si ustedes alguno haya tenido un sueño que quisiera cumplir, un sueño que quisiera llevar a cabo. Así es, así es, muchachos. Está amaneciendo aquí hasta ahora, son las 5 de la mañana, pero aquí amanece re temprano y cuando son las 8 PM, pase, es una cosa de locos. Luego les mostraré fotos y todos, toca que estén pendientes de las redes sociales para que vean. Y esta clase, esta clase, muchachos, va enfocada mucho. Sí, sí, dormí, dormí, me acosté como a la 1 AM, pero pues aquí estamos listos para para dar la sesión con ustedes, porque esto es muy importante. El jueves de Pips es una tradición en Kaizen que no se debe perder. Entonces, no, llegó Rommel, aquí es ilegal volar drones. Listo, entonces vamos a comenzar. Y esta clase va enfocada para que todos nosotros hagamos las cosas y que pues no nos vayamos a rendir. Creo que muchos me han pedido el tema de que cuente mi historia y creo que parte de eso va a ser esta clase. Mis alumnos de Kaizen FX Method Pro, los que ya tomaron el curso, ya conocen esa historia, conocen gran parte de esa historia, pero en esta clase quiero hablarles un poco más, quiero llegarles un poco, contarles un poco más allá para que, no sé, quizás es un poco pretencioso, pero que se inspiren y que se inspiren, y que digamos que a través de esto ustedes puedan, no sé, visualizarse, supongo, proyectarse quizás. Lo que les digo, no quiero ser pretencioso ni decirles que yo soy el más crack del mundo, no lo soy, estoy lejos completamente de serlo, pero pues hoy estoy cumpliendo un sueño que tenía desde hace mucho, mucho tiempo, y creo que es la mejor ocasión para poderles hacer esta sesión, ok. Entonces hace aproximadamente, dice Andrés, profe, los alumnos sí podemos tener esa grabación de la semana avanzada. Claro, todos mis alumnos de Kaizen FX Master Pro van a tener la grabación de la semana avanzada, van a tener la grabación, todos. Entonces les decía que Hace aproximadamente unos, ¿qué les digo? 20 años yo creo, me empecé a interesar por el tema de la cultura egipcia, me empecé a interesar por el tema de los faraones y los dioses egipcios, a tal punto de que cuando creé mi primer correo personal por allá, como de esos que se creaban con yahoo.es, se llamaba, mi correo es Anubis, pero como yo no tenía buena ortografía lo escribí con b pequeña, entonces Anubis con b pequeña, y siempre lo digo así cuando se lo digo a mis estudiantes. Yo me acuerdo que yo miraba tan lejos y veía tan lejos este tipo de cosas que yo decía como: "Parce, esto no puede ser cierto, o sea, faltan muchas, muchas cosas". Pero una cosa que siempre yo pensaba cuando estaba pequeño era que de alguna manera quería ser el mejor o quería estar entre los mejores de algo y me frustraba y me daba mal genio el no poder hacer las cosas. Yo me acuerdo mucho que en un punto yo dije que se quería hacer sacerdote también, y todo. Yo decía, si yo voy a ser sacerdote, o sea, ser cura, tengo que ser el Papa. Y tenía, y siempre tenía ese pensamiento de poder llegar a ser el mejor, o al menos estar entre los mejores. Pero todos estamos, todos estamos metidos en muchos rollos que terminan distrayéndonos, y el objetivo es que con esta sesión ustedes Recuerden esos sueños que tenían de niños, recuerden eso que ustedes tenían ahí o que tienen en su interior, que quizás sienten muy lejos, pero que realmente se den cuenta de que sí es posible si uno se enfoca y si uno tiene una disciplina y sobre todo una visión de quererse superar día a día. Resulta que por allá cuando yo tenía como 4 o 5 años, se podría decir que en mi familia lo teníamos todo. Se puede decir que mi familia lo teníamos todo, teníamos con qué comer, teníamos, si yo decía yo quiero eso, lo tenía, obviamente desde la perspectiva de un niño, yo tenía, quería un peluche o de esto y pues tenía el peluche. Y me acuerdo mucho era de ver a, por ejemplo, a mi mamá sonreír, de sentir como esa tranquilidad y esa paz. Pero todo se comenzó a ir hacia abajo, En el momento en el que, me acuerdo mucho, yo salía del colegio de estudiar, estaba como en transición, que bueno, eso es como cuando uno tiene como 4 añitos más o menos, es preescolar. Y yo salí y yo recuerdo que llegué a la casa y la puerta de la casa estaba abierta, la puerta de la casa estaba abierta, y yo entré y yo miré y yo no veía la grabadora que nosotros teníamos. Ni tampoco vi el televisor, ni tampoco vi mis juguetes, ni tampoco vi a la niñera, y tampoco vi prácticamente nada de lo que teníamos. Lo único que quedaba era la cama. Yo me acuerdo que yo todos los días, de las moneditas que me quedaban de mi lunch, de mi sándwich, como le decimos aquí, bueno, como le dicen en Colombia, como le decimos los colombianos, la lonchera, Yo guardaba unas moneditas en una alcancía y ni siquiera eso estaba. Yo pensé que quizás nos estábamos mudando, cuando ¡oh sorpresa! es que yo me entero que nos habían robado en la casa, nos habían sacado absolutamente todo lo que teníamos en la casa, habíamos quedado sin prácticamente nada, muchachos. Pero pues yo era muy chiquito para entender. A raíz de eso empezaron problemas económicos que si ustedes se se pueden sentir identificados de alguna manera. Era muy pequeño, pero yo me daba cuenta, me daba cuenta muchachos, cómo la ropa empezaba a dejar de quedar y ya no era como antes que comprábamos ropa nueva constantemente, sino que ya no había y que ya no vivíamos en la casa grande, sino que ahora era 5 o 6 personas en un espacio muy pequeñito. Y nos dábamos cuenta, yo me daba cuenta pues de que quizás ya la comida no se podía igual, quizás la comida ya no se podía con tanta constancia, las salidas igual, pero pues yo no entendía muy bien qué era lo que estaba pasando, simplemente que en medio de eso yo de niño me sentía un poco triste y quizás molesto por no poder llegar a lo que yo realmente quería, ¿no? Lo que estaba acostumbrado. Y me acuerdo que que en el colegio se me burlaban muchas veces. Y si ustedes se han sentido así, déjenlo ahí en los comentarios. Porque no me quedaban bien la ropa, porque me quedaban grandes, porque tenía los zapatos rotos, cualquier cosa. Pero yo seguía con una mentalidad adentro y seguía con este pensamiento de: "Si voy a hacer algo, tengo que ser el mejor". No sé si ustedes alguna vez le han dicho: "Si quieres ser embolador de zapatos, embole zapatos", ¿no? Los que lustran zapatos. Pero sea el mejor. Y a mí se me quedó ese pensamiento ahí dentro, se me quedó ese pensamiento ahí dentro y yo seguía pensando: yo lo que quiero es esto, y yo lo que quiero es esto otro, y quiero hacer esto allá. Pero yo recuerdo que una de las cosas que más me dolía de esta situación era que yo cada vez veía sonreír menos a mi mamá, cada vez yo veía sonreír menos a mi familia y cada vez era un poco más triste y estresante esa situación en la que estábamos. Cuando ya fui lo suficientemente grande para entender que no teníamos dinero, que lo que estaba pasando era de que económicamente estábamos mal, y que lo que estaba pasando era que desafortunadamente pues cuando no comíamos era porque no había para comer, entendí pues que el problema era económico, entendí que el problema era que No teníamos suficiente dinero, y yo me acuerdo mucho que en medio de la bobada que estaba sucediendo, yo veía en algunas películas que los niños eran una especie de carga para sus papás. Yo no entendía muy bien cómo era eso, yo pensaba que si yo me moría les iba a ayudar a solucionar las cosas. Y yo me acuerdo de que eso fue un rollo horrible porque yo fui con una botella y me pegué en la cabeza pensando pues, pasito, obviamente era muy chiquito para entender las cosas de morirse y yo pensaba que con eso íbamos a solucionar las cosas y eso fue un rollo horrible porque les contaron a mis papás, la psicoorientadora, la no sé qué. Y entonces pues claro, yo me acuerdo que yo me estresé un montón porque pues yo no entendía qué onda, yo dije no, pues quería ayudar. No hay respawn, exactamente, no es como en un videojuego. Obviamente eso les añadió mucha más carga a mis papás, especialmente a mi madre porque con ella era con quien yo vivía y yo no entendía, yo no entendía pues qué era lo que estaba sucediendo. Pero en esas me acuerdo muy bien, me acuerdo muy, muy bien que yo me encontré en un álbum de fotos una fotito con mi mamá, una fotito con mi mamá que de hecho Creo que por aquí la tengo y la voy a estar buscando mientras les cuento. Una fotito con ella donde pues estaba en mi primer cumpleaños, en mi cumpleaños número 1, muchachos, en mi cumpleaños número 1. Mi mami pues estaba haciéndome la fiesta junto con mi madrina de bautismo y entonces en esas pues No acuerdo muy bien, yo me alcanzo a acordar que yo metí el dedo dentro del ponqué y lo que más me importaba, lo que más me impactaba, muchachos, en esa foto, y yo me acuerdo que se me salieron las lágrimas en ese momento cuando la vi conscientemente por primera vez después de todo eso, era ver cómo estaba la sonrisa de mi mamá ahí. Sí, era ver cómo estaba la sonrisa de mi mamá en esa foto, lo contenta que estaba y lo feliz que obviamente se veía. Recordemos que yo tenía ese pensamiento de que quiero ser el mejor en las cosas que estoy haciendo, y cuando me doy cuenta de esa foto yo me siento mal porque no estaba pudiendo, obviamente era un niño y no había forma, o quizás sí la había pero no me daba cuenta de cómo hacer para para poder no solamente ser el mejor en una cosa de las que estaba haciendo, sino ser el mejor para ella, para las cosas que yo quería, para las personas que yo quería. Entonces, pues obviamente me puse a chillar como todo un varón, que no está mal que los hombres lloren, obviamente, pero pues me puse a llorar y yo no sabía qué hacer, yo no sabía qué hacer. De hecho, Cuando las cosas se ponían mal y mal y mal, aquí hay un amigo conectado con el que estábamos, con el que estudiamos juntos, que se llama Marcelo. Yo me acuerdo que parecíamos como en competencia de pobres, nos contábamos a ver quién de los papás estaba peor. Decíamos: no, pero es que mi mamá tuvo que hacer esto, y es que mi papá, y es que nosotros no comíamos, y es que yo tampoco comía. Entonces el que peor estaba, parce, era el que ganaba. Entonces, en medio de eso, yo me acuerdo que yo dije: pues hay que hacer negocios, hay que hacer negocios. Y junto con un amigo que se llama Piero, pues empezamos a hacer negocios. Él se fue para otro país, yo me quedé en la universidad, pero yo seguía con ese pensamiento y yo seguía con esa imagen en la cabeza. Y yo seguía con esa imagen en la cabeza, seguía pensando: "Hey, coño, toca poder hacer algo". Y yo me acuerdo que a los 16 años, una vez llega mi mamá de trabajar, súper cansada, agotadísima. Ese día había llovido, entonces ella tenía su cabellito mojado, la ropa mojada. Y me molestaba mucho pues porque no teníamos como un carro para tener como un trato digno, ¿no? Porque realmente el tema, por lo menos en Bogotá y en Colombia, el transporte público es algo que no le brinda dignidad a uno por lo mal gestionado que está. Entonces eso parece como si fuera una lata de salchichas y uno va ahí, mucha vida todo el tiempo, y si pasa un man ahí cuida los rayos y no, parce, eso es horrible. Entonces Ella llega y me dice: "No, mira, Johan, es que me encontré con un excompañero del trabajo que estaba igual o peor que nosotros hace unos años y me ofreció una cosa". Bueno, pues esa cosa era ámboy, muchachos, esa cosa era ámboy. Y el tipo estaba en una camioneta lo más de bonita y el menor, rosadita, no sé qué, tal cosa. Y entonces le dice mi mamá: "Busquemos". En ese entonces nosotros no teníamos para pagar el internet. Entonces lo que hacíamos era que nos colgábamos del internet de una vecina. Entonces yo me acuerdo que salimos para que nos cogiera la señal rápido y nos conectamos al internet y busqué. Lo primero que yo busqué es: "Amway es una estafa", porque obviamente la mentalidad que tenía en ese momento era de: "No es posible, esta vaina no es real, o sea, lo que este señor nos está contando no es verdad". Y entonces no encontré realmente argumentos sólidos que me dijeran de que eso era una estafa. Que me dijeran que eso que estaban mostrándonos era falso. Entonces yo dije: "Pues vamos a una reunión de esas", donde nos demostraban que uno podía ser su propio jefe y no sé qué más cosas, ¿no? Entonces empezamos y yo me acuerdo muy bien, y no sé si alguno de ustedes se sienta identificado con esto, pero Compramos un montón de cajas, muchachos, un montón de cajas. Y nosotros solamente veíamos como ese paquete inicial de agua, y los cajeros empezaban y pasaban cajas, y pasaban cajas, y pasaban cajas, y pasaban cajas. Y yo me acuerdo tanto que la miraba con mi mamá, fue como: ¿Y en qué pinche momento vamos a vender todo eso? Y nos volteamos a mirar con cara, y que los dos hicimos este movimiento como: Como, tocó, wey, tocó. Pues les cuento que esas cajas tenían champús, crema de dientes. Es el momento en el que todavía me puedo bañar con esa vaina porque no vendimos nada. Entonces ahí se quedó la inversión. Obviamente ese dinero no dio frutos. La gente que entró con nosotros pues tampoco ganó dinero. Eso fue una cosa absurda, no ganamos un centavo. La crema de dientes dura, muchachos. Yo todavía compro esa crema de dientes porque esa vaina es infinita, parce. Y obviamente pues la frustración, el seguir sin qué comer, todo esto. Y entonces me acuerdo que cuando este amigo Piero regresa a Colombia, regresa a Colombia Entonces dijimos, parce, hay que hacer negocios, hay que hacer negocios. Yo me acuerdo muy bien, y aquí es donde empieza ya como tal el tema del trading, muchachos, para que, coño, aquí hay de todo, aquí hay personas que están empezando, aquí hay personas que van a seguir, que hay personas que están a punto de tirar la toalla. Pero yo me acuerdo mucho que buscando en internet unas cosas, porque me había podido comprar una moto porque Lo que les digo, estaba aburrido, aburrido. Y esa es la primera lección que quiero que tengan el día de hoy, de si ustedes no están realmente inconformes con la situación que tienen, se van a acostumbrar y van a postergar las cosas, ¿sí? Y cuando hablo de incómodos es que tal vez los haga llorar, los haga estresarse y darle mal genio y decir: "Pero no, ¿por qué? O sea, esta mierda es injusta". Si ese pensamiento no está acá, uno no toma de verdad acción en las cosas. Sé que para algunos podrá ser una bobada, pero para mí pues no lo era. Subirse a un bus y, por ejemplo, donde yo vivía era un barrio, pues sí es pobre, es un barrio pobre, no es de los más bajos tampoco, pero sí era un barrio pobre de esos en donde los buses los mandan cada 2 horas y los mandan llenos. Y tú ves como para otros lados que quedan un poquito más en mejores sectores económicos pasan y pasan buses, pasan y pasan buses vacíos, pasan y pasan buses vacíos. Y sentir esa impotencia de, puta, no tengo ni siquiera para un carro, güey, no tengo ni siquiera para un carro. Se llama Engativá, pueblo, el barrio donde yo vivía. Y yo veía esa vaina y pasaban y pasaban y pasaban, pero en el pueblo, pueblo, o sea, allá donde si uno no se pone pilas, chao, mijo, porque se levantan más duras las cosas. Y en el tuyo, Engativá, exactamente. Y entonces allá donde hay limpieza social y todo eso. Y si ustedes no tienen ese pensamiento de que se superen, por ejemplo en el caso mío, me subí al bus e instantáneamente me daba mal genio, pero ¿por qué? Pero que obviamente el pensamiento es tengo que hacer algo. Si ese pensamiento no está, no vamos para ningún lado. Eso es lo primero que quiero que tengan el día de hoy claro, es que ese pensamiento de inconformidad con las cosas que tienen hoy en día, Si no les gusta, que de verdad lo sientan en el interior, que de verdad lo sientan adentro y que les arda el trasero si ustedes no se mueven. Y entonces me acuerdo que encontré unos repuestos para la moto en internet y escribí mal el nombre del repuesto y me empezó a aparecer publicidad de una tal Libertex, que para los que no lo conocen, eso era un broker, es un broker, feísimo, malísimo, pero pues es un broker. Me acuerdo mucho que yo vi la publicidad porque me aparecía a cada rato, Acon James, y eso fue para el 2016. Y entonces yo me acuerdo que claro, esa vaina aparecía ahí, y yo miré y lo miré y lo miré, y dije vamos a mirar qué es esa vaina, vamos a mirar qué es esa vaina. Entonces claro, yo entro a la aplicación y yo, yo me sentí el hombre más millonario del mundo ese día, muchachos. Yo me sentí el hombre más millonario del mundo. ¿Quién? Coloquen ahí en el chat, ¿se ha sentido así con el trading? Cuando lo conoció, cuando vio las primeras clases, cuando vio la película de Wall Street y dijo: "¡Puta madre! Yo soy millonario por esta vuelta". O sea, con las binarias, con lo que sea, y uno ve al men ahí con los yates y toda la cosa, y uno: "No, parce, esto es... apague todo". ¡Ah, esto es! Pues yo me acuerdo mucho que la voz del man que estaba ahí era como: "Sí, las velas japonesas son no sé qué tal cosa." Y entonces con eso te... Y yo: "No, parce, hasta qué chingada va a ser ese tipo." Y fui rápido a la casa de mi amigo Piero. Y yo: "Parce, parce, encontré la vaina con la que nos vamos a hacer ricos." Teníamos como $20 dólares en el bolsillo entre los dos. Y dijimos, vámonos de viaje, hay que celebrar que encontramos esta vaina. Y nos fuimos para un pueblo que se llama Villa de Leyva, que queda como a 4 horas de Bogotá. Y nos fuimos sin un centavo. Y cuando llegamos allá, y pues ya no teníamos plata, nos tocó llamar a nuestros papás porque no teníamos dinero. Y pues obviamente fue como, pero nos trasnochamos viendo los videos de esa aplicación y dijimos, ¡Esta vaina es! Y sí fue, solamente que no fue tan fácil como lo vendían en los vídeos. Yo metí $10 con mi tarjeta de crédito estudiante, porque yo saqué una tarjeta de crédito para poder ir en Uber cuando hacía algo de dinero trabajando. Y entonces yo lo que hice fue como: OK, vamos a depositar $10. Yo me acuerdo que $10 para mí en ese momento eran demasiado, pero demasiado era demasiado. Esos $10 representaban, por ejemplo, la gasolina de las 2 semanas en la moto, o pues la comida de un buen tiempo. Y yo, no, no, no, esto lo vamos a multiplicar. El Bitcoin, compré Bitcoin y el broker es tan caca que perdí en esa época. ¿Y en qué trabajaba en esa época? Se preguntarán, así como dice Harold acá. Yo hacía domicilios en la moto porque de Amway me había quedado el pensamiento de no sea empleado, no sea empleado. Y bueno, había momentos en los que en serio yo prefería no almorzar, no cenar o no desayunar, o las 3. Pero de que yo no me iba a meter a un empleo, no me iba a meter a un empleo. No quería trabajar en un call center, no quería nada. O sea, yo decía en ese momento, coño, Yo tengo que ser dueño de mi propio tiempo. Y por lo menos tenía esa sensación de control siendo domiciliario. Entonces yo trabajaba con Uber Eats, ¿sí? Y en ese entonces no existía todavía Rappi. Ah no, mentiras, mentiras, sí existía Rappi, pero ya me acuerdo. Con Piero fuimos a Rappi, con mi amigo con el que empezamos en el trading fuimos a Rappi. Y allá entonces nosotros vimos que tocaba tener una inversión inicial para poder empezar. Y adivinen quiénes no tenían para la inversión inicial, pues apenas teníamos $20 para irnos de viaje y se nos Terminaron, se nos terminó acabando la plata. Pues así fue, perdí el dinero que metí, perdí todo el capital, la tarjeta se fue en rojo y yo no entendía qué carajos, porque yo cada vez le metía ahí, entonces no era lotaje, sino multiplicaba. Entonces yo multiplicaba ese capital ahí de ley, no, por 200, por 500, por no sé cuántas, y la cuenta así, Y yo me acuerdo que me quedaban $13 Después de un buen tiempo, y me llama Piero y me dice: Parce, encontré el negocio, wey, encontré el negocio. Y yo: ¿Qué? Y entonces es una red de mercadeo llamada Slickery, que ahorita se llama como Siliz. Y entonces me acuerdo muy bien, me acuerdo muy bien que entramos, entré yo, y yo: bueno, Me va a pedir plata, me va a pedir plata prestada y vamos a empezar. Como yo había hecho dinero con la aplicación y tenía mi tarjeta, pues me hicieron el préstamo de esa inversión inicial y Piero me prestó la mitad. O sea, solamente me prestaron la mitad el banco y la otra mitad me la prestó Piero. Yo vendí unas cosas, vendí mi Play 3 que tenía, porque eso sí, yo siempre he amado el tema de los videojuegos y los amo, me encantan, me fascinan, soy un gamer así de corazón. Pero pues vendí el Pay3, de alguna manera tenía que salir el dinero, ¿no? De algún lado tenía que salir la money. Y claro, salió la money. Y como a las 2 semanas, parce, encontré un mejor negocio. Y yo, no, man. Yo me acuerdo que yo quise matar a ese man cuando me dijo le encontré un mejor negocio. Y yo, shit, here we go again. Claro, pues él me llega: no, parce, y es mejor que Siri. Ya, el tipo ni siquiera le decía Siri, sino Siri, como la de Apple. Y entonces a mí me daba mal genio con Piero, obviamente. Pues a Piero yo lo quiero mucho, es uno de mis mejores amigos. Y Piero: no, parce, es mejor que Siri, no sé qué tal cosa. Y yo me acuerdo, parce, yo me acuerdo mucho, mucho, mucho que fue en una reunión por ahí en la 68, entonces en la autopista Norte con calle 106, en un hotel, ¿no? Y yo llego y yo le dije: "¿Pero usted me paga el parqueadero? Porque yo no tengo para el parqueadero". O sea, imagínense la situación económica en ese momento. No había hecho nada, los domicilios me los estaban pagando a 3.000 pesos, que es menos de un dólar, como 0.90 centavos ahorita por domicilio. Yo ese día no había almorzado, me había lavado, estaba estresado. La plata, yo estaba pensando en cómo carros iba a pagar esa plata. Y yo me acuerdo muy bien, yo me acuerdo muy, muy bien, muchachos, que en ese proceso de entrar yo dije como, carajo, o sea, vamos a ver si esta vaina es verdad. Y entonces ellos sacan el escáner armónico, ¿no? Donde muestran ahí pues que se puede meter trades en tiempo real y que esa vaina te analiza por ti, todo eso. Yo me acuerdo que me lo presentó un man que me cayó como una patada en el trasero, que se llama Fabio. Me cayó re mal cuando yo lo vi. Y yo me acuerdo que yo tenía una actitud del asco cuando me presentaron esa vaina. Yo estaba así, es más, estaba acostado sobre mi casco, y el man hablándome y hablándome, y que el escáner y que no sé qué tal cosa, y el man así vestidito, y yo ahí todo vuelto mierda. Y eso fue antes del hotel. Y ya cuando fue en el hotel, entonces yo me acuerdo que yo entré y Piero me dijo: bueno, yo le pago el parqueadero, todo bien, no pasa nada. Y entonces el man me muestra el parqueadero, me dice: entre acá, hágale aquí. Yo entro y llegan y me dicen: listo, y entonces este es el escáner con el que nosotros hacemos esto. Entonces yo me acuerdo muy bien que yo metí esta vaina. Y fue la primera operación que yo gané en trading en toda la vida, la primera, y me gané $1.73, que es esta que está acá. Sí, literalmente fue la primera que yo me gané, y yo le tomé pantallazo porque ese día cuando yo vi esa gente allá parada, parce, sea que vendieran humo, sea que no, da igual, en ese momento a mí me llegó ese shot de inspiración Y yo dije: "Si esto se hace sin pagar, ¿cómo será sin pago?" Entendí ese día que hay información que uno no tiene, y si bien la información que ellos daban no era la esta, pues sí, exactamente, como yo ya tenía solo $13 de quién sabe cuánta plata, yo dije: "¿Qué más da perder otros $10? Los recupero en 3 semanas de trabajo". Imagínense eso. Y si sale un toque por ahí con mis compañeros de música, pues lo puedo recuperar en un concierto. Entonces, estaba mal, o sea, económicamente no estábamos para nada bien. Y entonces yo me acuerdo que entramos y empezamos a trabajar y no sé qué. Y esta historia ya gran parte, este pedazo ya lo conocen muchas personas, y simplemente lo que terminó fue que Obviamente no me hice rentable, perdí un chingo de dinero, me asocié con gente con quien no debía. Obviamente no todos y no fue con la peor intención, pero obviamente entre todos se dañó muy feo la relación, terminaron ocurriendo muchas cosas, me robaron. O sea, si para mí $10 dólares era mucho, imagínense, me robaron como $1,500, entre cosas físicas, materiales y dinero que supuestamente me iban a pagar. Y aquí es donde yo no sé si ustedes se sientan identificados con esto, pero es estar a las 3 de la mañana y yo seguía con esta pinche imagen en mi cabeza, muchachos. Yo seguía con esta imagen del cumpleaños dentro y yo solamente me sentía peor de saber que ya estaba cumpliendo 20 y tantos. Y que de esa imagen ya habían pasado más de 20 años y que yo no había podido volver a obtener esa sonrisa, yo no había podido volver a obtener o ver que existía esa paz, esa tranquilidad. Y otra vez me empezaba a chillar y empezaba a llorar y me frustraba. Y yo me acuerdo mucho que cuando, creo que fue cuando cumplí 21, si no estoy mal, que mi mami me compró un ponqué, me compró una torta, y ella me empezó a cantar el cumpleaños. Yo me acuerdo que yo me puse a llorar, me sentí súper mal, no porque ella me cantara el cumpleaños, porque canta muy bonito, sino porque yo sabía que ese ponqué que estaba ahí al frente mío quizás le iba a representar el almuerzo del día siguiente. Y yo me puse a llorar, yo no me pude contener y la hice sentir mal, la hice sentir mal y ella también se puso a llorar y me dijo que no era la intención haberme hecho sentir mal y pues obviamente yo me puse a chillar. Ella la abracé y le dije que no era culpa de ella, pero yo me sentía impotente conmigo mismo, me sentía que estaba haciendo las cosas mal y ella me alcanzó a ayudar bastante. Yo me acuerdo que cuando le pagaban a ella su quincena Habían días en los que ella me decía: mira, te puedo dar $20, $30, a veces $100 dólares. Y ella sabía que muchas veces cuando yo abría la puerta del cuarto de ella a las 3 de la mañana era porque había quemado la pinche cuenta. Y yo decía: no puede ser, weón, otra cuenta más. Y eso es algo que ella me está dando, pensaba yo. O cuando yo conseguía mi dinero y quemaba la cuenta, yo decía: "Esta no puede ser, otra cuenta más, otra pinche cuenta más. ¿Cómo voy a hacer para pagar las facturas? Mañana, ¿cómo tanqueo la moto?" Y me despertaba me estresaba, pero pues obviamente yo quería esta imagen de vuelta, yo quería esto de vuelta. Y tener obviamente la gente encima diciéndole a ella, familiares, amigos, compañeros de trabajo: "Ah, es que su hijo es un vago porque no consigue un trabajo de verdad", "Su amigo es no sé qué porque no tiene un trabajo estable", "Su hijo es no sé cuántas porque no sé qué". Y yo me acuerdo que obviamente habían puntos en los que, con todo el cariño, mis papás me decían como: ¿Y si consigues un trabajo o algo mientras te dan los negocios? Pero yo seguía con ese pensamiento ahí dentro de mi cabeza de: no, coño, no. O sea, prefiero en serio pasar hambre, prefiero en serio lo que sea, pero no quiero ser empleado. Yo no me imagino recibiendo órdenes de otro ¿A qué horas puedo comer? ¿A qué horas puedo salir? Y yo dije: no puede ser, güey, no puede ser, o sea, no, tiene que existir algo, carajo. Y entonces me acuerdo mucho, me acuerdo muy bien que pues empecé a ver vídeos por ahí de gente que sí sabía y toda la cosa, y pues me empezó a ir un poquito mejor. Me empezó a ir un poquito mejor, pero yo me acuerdo mucho que fue un momento muy feo. Sé que los que ya tomaron el curso de Kaizen conocen este pedazo y sé que para algunos podrá ser repetitivo y todo, pero para mí no deja de seguir siendo el punto más importante, creo yo. Llega mi mamá, estaba dormida en mi cuarto, y yo siento cómo me jalan el brazo, muchachos, siento cómo me jalan el brazo Y ahí pues está mi mami. Acuérdense que yo quería esta imagen de aquí, pero la vi a ella en el suelo tirada porque no se podía levantar porque tuvo un problema en el oído, una hipoacusia severa. Y bueno, eso no solamente afecta al oído, sino que también afecta al cerebro. Ella no se podía mantener en pie. Y en ese momento, en ese momento, en ese preciso instante Yo tengo, y ahora, ¿qué hago? ¿Qué hago? No teníamos para un taxi, no teníamos para el Uber, no habían buses a esa hora. Yo dije, bueno, la tarjeta de crédito, vamos a pedir un Uber. Vivíamos tan lejos que en ese entonces los Uber no pasaban por allá. Y pasó tanto tiempo que desafortunadamente pues ella tuvo una pérdida muy grande en su audición. Y aquí es donde a veces la gente me tira de prepotente cuando les digo, cuando la gente me dice es que no tengo dinero, yo les digo el día en el que la vida en serio te ponga en una situación en la que necesites dinero, te lo consigues o te jodes. Y a veces se los digo más suavecito, pero lo que la gente no sabe es que lo que les estoy diciendo es lo que me pasó a mí. Yo había olvidado por completo, digamos, como mi norte, porque a raíz de que me habían robado como mis $500 y pico, de que yo prácticamente casi que hasta vendo la cama, yo decía: ¿Qué putas estoy haciendo? Perdón la grosería, pero yo pensaba eso. ¿Qué putas estoy haciendo? Y obviamente esta imagen volvió a mi cabeza y otra vez me ponía a chillar cual bebé. Y entonces, muchachos, en ese preciso instante de que yo veo eso, creo que ahí en ese momento fue donde las cosas hicieron un clic, donde las cosas hicieron un clic y yo dije: mierda, tengo que hacerlo. Y empecé otra vez Y otra vez a darle y a trabajar. No quería hacerlo, no me sentía con las fuerzas de hacerlo, sentía que esto no era para mí, no tenía con qué, pero de algún lado tenía que comenzar. Y empecé a mirar, a llenar encuestas en internet y mi rutina se volvió despertarme a las 4 de la mañana para hacer análisis, dejar mis órdenes pendientes, así fuera con una cuenta de $10 o una cuenta de lo que fuera. Odemo, y me iba en la moto a hacer ya no domicilios, sino mototaxi. Yo era mototaxi. Yo me acuerdo que yo con el casco decía que no me vean los de Stampin, que no me vean los de IML, que no me vean los de IML, que no me vean los de IML, porque me daba pena, porque es como allá se vive tanto de las apariencias. Entonces yo, que no me vean los de IML, que no me vean los de IML. Después de eso, IML, salieron otras empresas, otras redes de mercadeo, yo todo eso. Y entonces, si quieren ver el Nilo, mírenlo ahí. Y entonces, en ese proceso, me acuerdo tanto, tanto, tanto, tanto, pues obviamente nadie sabía, güey, nadie sabía lo que estaba pasando en la familia. Y aquí no quiero decirles que es que mi situación fue la peor y que no sé qué, porque sé que hay mucha gente que ha tenido que comer más de la café. Pero es mi historia, es mi experiencia, y cada quien vive su mundo. Y yo me acuerdo que de repente los primeros 3 trades en ganancia seguidos, con gestión de riesgo. De repente los primeros, los primeros, la primera semana rentable. De repente el primer mes siendo rentable. Me acuerdo mucho que ahí tengo un amigo y él sabe, pero no sabe la importancia y la importancia que hubo detrás. Ustedes lo conocen, algunos. Se llama Steven Ríos. Me dijo: Marica, hagamos un negocio juntos, nos vamos 50-50, usted hace una cosa y yo hago la otra, y nos vamos 50-50. Yo me acuerdo mucho que cuando este me dice eso Yo dije, ¿para qué? Pensé en mi interior, ¿para qué hijo de puta? ¿Para qué carajos hago eso? Si no, yo pensaba en ese momento, si yo no sirvo para ni mierda, si yo lo único que hago es embarrarlas y lo único que hago es... Pero igualmente lo hice. Y aquí vamos con otra lección, muchachos, y es que no tenemos que tener ganas de hacer las cosas, no tenemos que sentir ganas de hacerlas, no tenemos que sentirnos felices por eso, no tenemos que sentirnos deseosos de hacer las cosas. Simplemente hay que hacerlas, así no queramos, las hacemos y punto. Y entonces yo dije hágale, así sea por compromiso, dije hágale. Me dijo: es que usted es el único en el que confío en este momento para hacer esto. Y yo hágale. Afortunadamente se empezó a ir bien. Y eso fue un empujón gigante, gigante. No era tampoco que me ganara $1000, pero sí fue una diferencia grande, y empecé a echar para adelante. Entonces resulta que cuando nosotros hicimos ese negocio Y empecé, y me empezó a ir bien. Era con trading. Y seguimos. Yo me acuerdo mucho que ya dije: "Coño, lo estamos haciendo, lo estamos logrando, lo estamos logrando, la estamos rompiendo, la estamos rompiendo, muchachos". Ya para ese momento, chao socios, chao amigos del colegio, chao todos los con los que nos habíamos asociado. Nadie quedaba, nadie quedaba. Y aún no es que yo ganara dinero, sí, aún la cuenta estaba creciendo un poquito, pero yo ya veía esa luz al final del túnel. Y me acuerdo muy bien que me hice como unos $300, pónganle por ahí, y nos fuimos para Cartagena con mi mamá, nos fuimos para Cartagena con mi mamá, y en ese viaje Yo me acuerdo que yo lo presumía en redes como nadie, tomaba fotos, hacía el sonido de los oboes y yo feliz. Siguiente lección: siempre van a haber babosos que les van a criticar a ustedes sus logros. Hay gente que me está criticando que porque hay gente que dice que esto es un fondo artificial, sí. Y pues nada, siempre hay gente que lo jode a uno. Yo me acuerdo mucho que me dijeron: están diciendo que eres muy lámpara por presumir un viaje a Cartagena, güey. O sea, marica. Y yo, ¿saben cuál fue mi respuesta? Me vale pito. Me vale pito, yo me estoy pagando mi puto viaje. Perdón la grosería, pero pues así me sentía en ese momento. Yo me estoy pagando mi pinche viaje, o sea, me vale pito. En algunos años estaré viajando a un lugar un poco más crack mientras ellos seguirán en sus casas criticándome. Yo tenía esa pinche mentalidad en la cabeza. Y por con orgullo, así es, carajo. Y entonces tremendo, todo el mundo, y entonces después de ese viaje yo me acuerdo mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, muchachos, mucho, que ese día pues fue como más o menos como para un cumpleaños de ella, si no estoy mal. A ver si está por aquí. Fue el cumpleaños de ella y pues ese día afortunadamente pues pudimos, pude de alguna forma sacar una nueva sonrisa. A ver, ya obviamente el tiempo había pasado, ya obviamente Las cosas no eran igual, pero afortunadamente pues yo pude decir, coño, volvía a lo que se supone que debía haber hecho hace mucho tiempo, pero que ahorita lo estamos haciendo. Y este es un mensaje donde la siguiente lección que quiero que se lleven es que no importa cuánto tiempo les tome. Yo todo lo que me ganaba lo metía para tratar de educarme. Conocí gente que sabía, conocí gente que no sabía. De hecho, después del viaje hubo una pérdida muy grande porque encontré un curso de esos de trading donde a uno le dan cuentas copy, cuentas spam y toda esa pendejada. Y entonces Terminé quemando todo el dinero prácticamente que yo tenía, lo terminé quemando en un momentico, pero algo me había quedado aquí. Monopatín, así es, con el monopatín terminamos quemando. Algo me había quedado aquí y fue, pude volver a ver esa expresión, así sea un atisbo de esa expresión. Una pizca de, entraría así el curso de trading cuántico. Y yo dije, aquí fue. Aún después que perdí y que lloré también por volver a perder y que dije, la estoy cagando, yo ya sabía que tenía que hacer las cosas por mi cuenta. Aquí me preguntan cuál fue el punto de inflexión en el trading cuántico institucional. Sí, cuántico institucional logarítmico, espinalidad. Y de alta frecuencia cuántico institucional, espinelidoso, no, marica, o sea, todos los nombres que ustedes quieran. Y entonces me acuerdo muy bien que ya para ese momento ya estaba un poquitito mejor, pero ese punto de inflexión en el trading, digamos que para mí desde el comienzo el análisis técnico fue muy fácil. Porque es que el análisis técnico es muy fácil, o sea, parce, si está subiendo lo más aconsejable es seguir con la tendencia alcista, ¿no? En vez de ponerse a meterle ventas, pendejadas así. Pues eso era lo que yo estaba viendo en ese momento. Ah, miren, aquí ya cargó la foto. Es que como no estoy desde mi casa, las fotos están en la nube. Mírenla, que fue el viaje. Entonces, entonces sí, física, como decimos. Y entonces acuerdo que ya algo se había guardado en mi cabeza y era: tengo que hacerlo bien, porque si es posible vivir con dos aplicaciones de estos, no me enteras, pero sí es verdad, sí es posible. Y cuando le metí alma, vida y corazón a esto Y literalmente en 6 meses las cosas se fueron a la estratosfera, a la estratosfera. Y entonces ya las personas empezaron, sí, exactamente, Darío, estuvimos en el mismo curso con el mismo man. Y aquí es donde yo quiero que ustedes, ya terminando esta historia, se lleven la idea de Uno, así parezca que no hay cómo, siempre lo hay. Y si no, la vida les va a mostrar que ustedes sí pueden sacar dinero. Pero no solamente les vamos a sacar dinero, sino les vamos a mostrar que como no hicieron las cosas a tiempo, el día que lo consigan para una urgencia ya va a ser muy tarde. El día que lo consigan para una urgencia que ustedes necesitan va a ser muy tarde. Por no haberse puesto las pilas antes. Entonces, lo siguiente es que tengan en sus cabezas que si ustedes van a empezar en algo, tienen que buscar ser los mejores. No para compararse con otros, sino para que cada día sea un pinche día de progreso. Si ustedes se acuestan un día y dicen: este día pude haberlo, no, pude haber, pude haber no vivido este día, perdieron la vida en ese día. Tengan en cuenta que ese día no vuelve, que cada noche que ustedes se acuesten tengan algo extra en su cabeza, no necesariamente un libro, no necesariamente un curso, no necesariamente un seminario, pero quizás una experiencia, y tomen todo a su alrededor y lo utilicen como motivación para seguir adelante. Lo siguiente, que no tienen que sentirse deseosos, que no tienen que sentirse con ánimo de hacer las cosas, simplemente tienen que hacerlas. El ánimo viene después, la confianza viene después. Ya les cuento por qué empecé a enseñar. Y lo siguiente es que las personas correctas e incorrectas van a llegar en todo momento. Van a haber personas correctas e incorrectas, y a pesar de que nos saquen lo que se les dé la gana, porque pues por tomar malas decisiones o discernir mal Pues a pesar de todo eso, si ustedes se mantienen haciendo las cosas, créanme que van a avanzar un montón. Un día me dicen: Johan, yo veo que usted le está yendo bien, explíqueme, quiero hacerlo por mi cuenta. Y yo: OK. Y le dije a una persona: Y esa persona empezó a ganar billete. Yo ya estaba haciendo rentable, yo ya estaba tranquilo. Entonces no es que, o sea, estaba tranquilo, todavía no retiraba grandes cantidades porque yo sabía que tenía que hacer crecer la cuenta. La cuenta creció un montón, o sea, en serio, créanme que creció un montón. Un punto importante fue el tema de la gestión matemática de capital, pero pues ahí fue donde fue el punto de inflexión, ¿no? Y empezó a crecer la cuenta y empezó a crecer. Y entonces llegó una persona y me dijo explíqueme, y llegó otra persona y me dijo explíqueme, y otra persona me dijo explíqueme. Y ellos le dijeron a otras personas hasta que un día yo dije marica, pues hay que institucionalizar esta vaina, hagámoslo oficial. Y entonces yo pensé mucho en este camino que yo les digo a ustedes que yo pasé, y en ese proceso, pues en todo ese camino, entonces ese andar Yo dije, pues parce, a la gente le gusta, la gente que viene conmigo gana, y no solamente gana, sino que tras del hecho le dicen a los otros parce, le dicen a los otros y los otros se ponen contentos. Y bacano, pues yo pensé, ok, yo qué fue lo primero que aprendí que me ayudó mucho para ser rentable, hacer análisis técnico correctamente. Y entonces yo abordé A mí me sirvió mucho abordar desde la música el trading, abordar desde la música lo que es el análisis técnico, entender el trading no como gráficos y rayas, sino como un lenguaje. Y ahí nace el concepto mío del lenguaje del precio. Entendí que los bancos jodían esta vuelta. Y bueno, después viene, uff, mentores yo tuve varios, varios, varios, varios, pero los que más influencia tuvieron en mí fueron 3 personas. Frank Sadhu, Sean Lee y Amnat, los de Astroforas. Ellos son los que más. Bueno, y un cartagenero que en este momento no recuerdo el nombre, que fue el que me explicó lo de la esperanza matemática positiva, aunque desafortunadamente él creo que dejó de operar así, no sé por qué, pero sí. Entonces Sí, y después pues la gestión, ¿no? Y luego el tema de la psicología correcta. Un consejo que yo les doy a ustedes que están ahí conectados es todos los días, todos los días, y más los días en los que ustedes se sienten mal, pongan un audio, un podcast audio de algún mentor, de alguien que sea crack en algo. Sí, no tiene que ser en el trading. Entonces Entonces pues en ese momento esos audios me sacaron del infierno. Yo me estaba sintiendo como un culo, perdón la expresión, pero estoy tratando de ser lo más honesto. ¿Cómo me sentía? Y me sentía mal, o sea, me sentía mal, mal, mal. Y esos audios, sí, entonces los de Amway me gustan mucho, me gustan mucho esos audios de Amway, de José Bobadilla. Me acordaba que yo pensaba mucho Diamante, para los que no lo saben en Amway, es un rango de ventas muy alto. Y entonces en ese momento el man decía: el diamante no es diamante porque se gana lo que se gana un diamante, sino porque piensa como diamante, el diamante es diamante porque piensa como diamante, y así. Y esa pinche frase se me quedó aquí en la cabeza y yo decía: bueno, el trader rentable no es rentable porque simplemente gane los trades, sino porque desde el principio tiene la mentalidad de un trader rentable. Y yo empecé con eso y empecé a adoptar todo ese pensamiento y obviamente, espero que sí, entonces empezaron a salir las cosas y bueno, ahí surge el Kaizen FX Method. Mucha gente afortunadamente se ha podido beneficiar del tema. Vale la pena soñar de José Vadilla, sí, sus audios, colóquense ahí en el chat todos los audios cracks que ustedes conozcan. Entonces, Ahí pues fue donde yo me di cuenta de que ¡guau! Sí se puede. Ya después obviamente fue un viaje más largo, pero más cositas, vino el carro, el CAT, tan esperado carro después de tanto tiempo. Y pues nada muchachos, ahí, ¿qué hora es? 6 AM, es temprano todavía, regálenme un segundito. No, quitar esto porque creo que sí se puede porque estoy solo, pues estamos solos aquí. Entonces, su deseo es su mandato. Sí, sí, sí, tremendo, tremendo. Entonces, pero el hecho es que no desfallezcan. Esta sesión es simplemente eso. Todos pueden estar comiendo de la café en este momento, pueden sentir que están jodidos. Pero siempre se puede. Si tienen la información correcta, muchachos, créanme que se puede. Me preguntan cuál fue el punto de inflexión en el trading. Puede tener la información correcta, a la que no nos ataquen esos pinches chulos. Sí, esa es la gran diferencia, tener la información correcta, tener todo correcto. Hay que hacer un podcast. Sí, sí, sí. No se rindan, no se rindan. En serio que no quiero que la vida los vaya a golpear tan duro de que ustedes digan debí haberlo hecho antes, sino que ese momento sea hoy, ese momento sea hoy. Entonces aquí les va la última charla, digamos, el último, la última reflexión de este día de hoy, y es que de verdad Sean como ese niño que nunca dejó de soñar. Sí, sean como— y me tomo el atrevimiento de ponerme de ejemplo, pero sean como ese Johan que decía quiero ser el mejor en algo y de alguna manera pues mejoraba, ¿no? Y recuerden esos sueños que ustedes tienen ahí dentro. En mi caso yo me puse el correo, en el nombre del correo Anubis, porque sí, ahorita hacemos análisis. En mi caso me puse en el correo Anubis223 porque sabía que quería estar en Egipto algún día. Y pues, coño, aquí estamos, ya estamos aquí en Egipto. Hoy toca ir a ver las pirámides, vamos a conocer IMLQR, no mentiras, vamos a ver las pirámides de Keops. Y toda esa vaina que desde niño yo miraba en los libros, que miraba los inscritos. No dejen de soñar, ese es el mensaje. Y así es, este es el río Nilo, el pinche río Nilo. Entonces es importante que miren hacia atrás en sus cabezas y recuerden cuáles eran esos pinches sueños. La pantalla azul está, pero sus efectos especiales avanzaron un montón. Hasta el vidrio lo puedo tocar. Sí, voy a hacer un crucero por el río Nilo. Aquí me voy a demorar un buen tiempo. El templo de Hatshepsut. Harta cosillas. Vamos a ver si encuentro cocodrilos. En las pirámides están los de... Ah, sí, en las pirámides está el cuerpo de Optimus Prime y todo eso. Entonces, es eso, muchachos. Esa es la primera parte del jueves de tips de hoy. Que se den cuenta de que soñando y haciendo las cosas se puede. Pero si falta una de las dos, fail. Entonces espero que ustedes lleguen a un punto en el que puedan hacer cosas así y que puedan hacer otras no. En este no estoy con mi mami, pero para su cumpleaños tengo planeado llevarla a un lugar en el que yo siempre he querido, en la bahía Nancí, pero es un plan. Básicamente eso, muchachos. ¿Cuánto tiempo me demoro? Llego como el 24, si no estoy mal. Ah, otra vez. No se rindan, yo tengo 24 años, me tomo más de lo que quería, es verdad, quería los 25, perdón, a los 24 ya. Pero bueno, es el proceso que cada quien tiene, ¿no? Por eso les digo, no soy ni el mejor ni nada, pero Cada día estoy progresando de alguna manera y creo que algún mensaje les puedo dejar a ustedes. Esa es la intención de esta sesión. Por un lado, con los que tomaron el curso avanzado gratuito, que se suscribieron, con esto oficialmente acabaría ese programa, que espero que les haya gustado. Espero que si están aquí todos igualmente conectados que tomaron el programa gratuito, pues Dejen ahí un comentario si les gustó, si sintieron que les sirvió, si no, si les pareció avanzado y súper wow y todas las cosas que mencionaba anteriormente. Eso que vimos fueron las primeras 3 clases del curso de Kaizen FX Method, muchachos. Si sintieron que era mega avanzado, son las primeras 3 clases del curso de Kaizen, ni se imaginan lo que viene después. Entonces varios me escribieron: no, muchachos, está genial, qué crack, qué curso, no sé qué, porque se dan cuenta del level que hay dentro. Ah, yo, Arena de Recuerdos, me les va a llevar un camello, carajo. Listo, vale. Bueno, me están preguntando por el valor del curso. No, ahorita se les escribió por interno, vale. No me gusta mucho en jueves de pips en verles, pero ya por interno les escribo, vale, vale. Y José, por interno les escribo. Voy a terminar la grabación de esta sesión.
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