Cómo con TDAH logró ser más productiva en su negocio y tener más tiempo libre

The founder of Amalita Book describes how a TDAH diagnosis and the CAP program's tools transformed her productivity. She went from disorganized and unfocused to writing 60 stories in a month, sleeping 7 hours nightly, and reclaiming Sundays with her husband and Thursdays for creative work.
Chapters
Yo llego a la CAP con unas ganas terribles de crear, pero sintiéndome que no podía. Me costaba mucho trabajo despertarme por las mañanas, organizarme se me hacía muy difícil. Tengo una oficina donde vengo a trabajar, donde estoy creando libros, pero llegaba aquí y no lograba organizarme, sentía que en el día no hacía lo que tenía que hacer o hacía muchas cosas que no eran productivas, en el sentido de que no tenían que ver con la creación de cuentos, que es lo que a mí me apasiona. Entonces, pues eso me frustraba mucho. Mi espacio físico estaba patas arriba y llegué a la CAP en esa situación en la que me sentía que estaba desbordada, no sabía cómo organizar mi tiempo y no sabía tampoco cómo estar como en contacto con lo que me hace, me hacía vibrar, aunque siempre estaba ocupada. Casi me muero, estuve hospitalizada en la Montserrat 15 días porque tuve una crisis brutal de salud mental y fue como ya no puedo estar jugando a no ser yo, necesito poder como concentrarme en lo mío. Y ese año comenzó como todos los años que empieza uno con sus buenos propósitos de año nuevo y en esas murió mi suegro y fue muy complejo como todo el inicio de año, pero yo dije a cierto punto ya no, la vida no me da más chance, o sea, es ya, necesito ponerme a hacer esto ya porque si no, pues mi suegro se fue así Yo me he podido ir también así y tengo tanto por contar y tanto por hacer que necesito poder organizarme para poder traerle al mundo todos los cuentos que tengo para darles. Y entonces fue así como llego yo a la CAP y este año, justo en el momento, en enero que comenzaron ustedes, fue después de 2 semanas más, creo, que empezaron a— abrieron para entrar a la CAP. Yo dije: no, ya. De eso el año pasado ya me había convencido. Pero este año ya quiero, entonces dije: le echo un tarjetazo y le hago. Y ahí, aquí estoy, soy muy feliz, la verdad, creo que es la plata mejor invertida. Han habido un montón de cambios. Primero fue como organizar todos mis hábitos porque los tenía muy desordenados, tomarme a mí misma como una prioridad, entonces cambiar la forma en la que estaba comiendo, en la que estaba durmiendo, en la que estaba descansando, en la que concebía mi tiempo aquí. La CUP tiene algo muy chévere que es el método de dos libertades, como que revisas todo lo que tú tienes y escoges, cuáles son tus prioridades que te llevan a ser más productivo. Y ahí me di cuenta que yo estaba gastando mi tiempo en muchas cosas que era, como dices tú, cazar ratones en vez de cazar cebras. Y ahí escogí que era importante usar mi tiempo en crear, en crear historias, en escribir, en contar. Y ese cambio de foco hizo que yo utilizara mis horas en escribir y sobre todo el dar, que es el desafío Acelera Tus Resultados que tiene la CAP, hizo que yo, insertara un hábito de trabajar 2 horas diarias en mis libros y salieron 60 historias en un mes, que eso es un guau. Guau. Y, eso fue un cambio increíble, pero además muchos cambios pequeños de hábitos que son buenos para mí. Entonces, por ejemplo, estoy durmiendo 7 horas cada noche, acostándome bien, despertándome bien, haciendo ejercicio, no sé si ustedes saben, pero es al, los trackers que tiene la comunidad donde tú puedes ver Todos los hábitos, organizarte, saber mes a mes qué te estás proponiendo, cada semana también ir mirando qué hábitos has logrado, qué no, para también poder tomar decisiones y hacer visual las cosas. Y esas ayudas visuales, a mí que tengo déficit de atención, pero además soy una pensadora visual, pues me ayudan un montón. Yo creo que para todos los que tengan algo así es importante: 1, reconocerlo; 2, no sentirse culpable; y 3, buscar herramientas en donde sea que que nos apoyen. Yo he encontrado muchas, muy chéveres en la CAP, pero pues también en general, saber que hay formas de mi forma de ser que yo pensaba que tenía que estaban mal y en realidad son parte de cómo funciona mi cerebro, ha sido mucho más tranquilo para mí. Y saber también que hay ciertas cositas que me apoyan, como por ejemplo compartir en público cuando tengo un reto, que me apoya porque me siento mucho más como comprometida a lograr lo que yo hago. Y yo lo sé porque eso es parte del ejercicio de atención y me apoya en eso, pues entre tú más sabes lo que tienes y más buscas herramientas para ello, pues ahí vas como sumándolo y te va a ir cada vez mejor. Pues ahora me siento mucho más tranquila, yo de todas formas sigo tomándome mis medicinas porque la salud mental es una de mis prioridades, pero tener las cosas a mi ritmo sabiendo que las decisiones las tomo yo, hace que la vida sea mucho, mucho más tranquila. Poder dormir y ser responsable sobre cuánto tiempo voy a dormir y calcularlo también, pues imagínate todo lo bueno que te trae poder estar descansada, eso es maravilloso. Empecé a hacer mucho más ejercicio y a ponerlo como prioridad, entonces en eso ha sido increíble, he bajado como 4 kilos, no sé, después de esos 80 kilos, entonces yo sé que he bajado más, pero sobre todo me siento mucho mejor, dejé de comer gluten que me hacía mucho daño, siempre me había hecho daño y y había ignorado mucho como la advertencia de mi cuerpo de que me hacía mucho daño. Y desde que entré a la CAP me lo puse como hábito, ¿no? Comer bien. Y la diferencia es increíble porque pues me siento mucho menos hinchada, con mucha más energía. Y es muy rico eso porque tú vas anotando y vas viendo qué hábitos te van sirviendo y así vas diseñando nuevos hábitos. Mis domingos se volvieron sagrados. Yo siempre buscaba una forma de estar trabajando y de pronto me dije a mí misma: necesito tiempo para hacer algo totalmente diferente. Y entonces los domingos son tiempo para estar con mi marido, para estar en la naturaleza, para salir a caminar, para ir a ciclovía, para ir al mercado de Las Pulgas. Pero además en la CAP hay una parte chévere que es la parte del descanso y la recuperación profunda. Entonces ha sido muy rico darme cuenta que de todas formas puedo hacer las cosas que me gustan, como tocar un poquito un ukelele después de trabajar para poder descansar, o hacer consciente ejercicios de respiración para poder descansar entre oleada y oleada de trabajo, los bloques de enfoque que llaman ustedes, y eso ha sido muy rico. Mis jueves por la mañana se convirtieron como mi momento de hacer mi cita con el artista y es también sagrado un mediodía para estar jugando conmigo misma, he estado muy juiciosa en eso y es muy rico saber que mi tiempo libre me alimenta para mis historias, que para mí es lo más importante y pues si es así, pues bienvenido el tiempo libre. Yo siempre tenía como esa idea, ¿por qué cuando trabajo en colegios sí funciona en el colegio y no funciona en mi oficina? Oficina. Entonces me hacía a mí misma un horario, ¿no? Y me regañaba a mí misma, obvio, muy fuertemente, porque no lograba cumplir mi horario, porque no la lograba. Y una de las cosas que me di cuenta es, a través del método de las dos libertades, es que no estaba conectándome con lo que es para mí importante. Entonces hay un ejercicio que ustedes tienen, que es el prisma, donde tú eliges cuáles son tus prioridades y sobre todo como quién eres, y eso atraviesa tu identidad. Y darme cuenta que ponerme un montón de tareas que hacer en un horario rígido pues no tenía que ver con lo que me hace vibrar a mí. En cambio Si yo escojo lo que tengo que hacer según esas cosas que me hacen vibrar a mí, que son mis prioridades para poder poner en marcha mi emprendimiento, la cosa se vuelve diferente. A mí no me funcionaba, a mí no me funciona, por ejemplo, ponerme un horario donde cada 45 minutos cambio de actividad, no me funciona. Extrañamente, tener mil agendas no me funciona, aunque tengo mil agendas. Había intentado, no, ¿qué no había intentado? Tanto que siempre llegaba un momento de mucho miedo donde volvía a trabajar en colegio. Porque decía: "No la logro, necesito..." Tenía además esta cosa rara donde yo tenía que hacerlo todo, como no poder delegar, y caer en cuenta qué es lo importante que haga yo y qué cosas puedo delegar, automatizar y dejarlas, uf, te aligera muchísimo para poder seguir adelante. Si yo seguía haciendo las cosas que estaba haciendo antes, pues así no podía caminar porque tenía demasiadas cosas encima, y claro, me toteaba y terminaba otra vez. Volviendo al trabajo con salario, el trabajo seguro, donde claro, era segura la mala cara porque no estaba tan feliz como puedo ser feliz yo haciendo lo que me hace vibrar, ¿no? Cuando yo creé el emprendimiento de Amalita Book, que es la editorial que tengo, una de las observaciones fue: no sirve de nada hacer esto si no hay contenidos con los cuales crear los libros. Y eso, en un mes, haber generado como todo este banco de contenidos, pues cambia la vida. Increíble. Con mi marido la relación ha mejorado muchísimo, además porque uno de mis hábitos es tener mejor comunicación con mi marido, entonces tengo así hablar media horita con Juli. Y ha sido muy lindo porque me doy cuenta que adoro pasar tiempo con él y lo puedo cuadrar para pasar tiempo con él y eso es deli. Y sí, creo que ese es un momento como de horno de muchas cosas chéveres que saldrán más adelante, tanto para mí como para la editorial.










