Cómo dejar de procrastinar | Conferencia colegio Mayor de Cundinamarca

Julián Castañeda, emprendedor de 29 años, comparte estrategias para superar la procrastinación. Propone el modelo de las 4 C's (Compromiso, Coraje, Capacidades, Confianza) y el bloqueo de tiempo para priorizar lo importante. Advierte que revisamos el móvil 150 veces al día, fragmentando la atención que dura máximo 20 minutos.
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Excelente, muchísimas gracias. Y bien, ya para empezar a hablar un poco acerca del tema que nos trae aquí hoy, que es cómo podemos nosotros como profesores, como educadores, como impartidores de conocimiento, para que nuestros estudiantes, para que las personas los implementen en su vida y logren un resultado específico, podemos organizar ese recurso que a veces parece tan escaso, que es el tiempo, para que le podamos sacar el máximo provecho para que nosotros podamos, uno, lograr más éxito en nuestra vida profesional como profesores, como maestros, como educadores, pero más importante, o igual de importante, en nuestra vida personal. Porque no sé si solo sea en el mundo empresarial, que es donde yo más me desenvuelvo, pero muchas veces nuestra profesión ocupa la mayor parte de nuestra vida y eso implica que estamos sacrificando otras áreas que son muy importantes. Y no sé si alguno de ustedes quizás está pensando esto, pero ustedes me ven aquí bastante joven y dicen: ¿qué viene a hacer un chico acá de 17 años hablar de gestión y organización del tiempo? Y la verdad es que yo solo vengo acá a compartir una serie de ideas que, con base más que nada en la observación y en la oportunidad de trabajar con varios empresarios, sobre todo emprendedores y líderes de diferentes campos, de cómo nosotros empezamos a tomar decisiones un poco diferentes para simplificar nuestra vida y que eso haga que las cosas sean mucho más sencillas. Entonces, Wilson estuvo hablando un poco más acerca de lo que me dedico, pero para contar un poco más allá de por qué surge este tema y por qué para mí es tan importante, les voy a contar en 2 minutos cuál es la razón personal de por qué me he dedicado a esto. Y es: yo nací en una familia en donde mi papá trabajó durante 30 años, gran parte de toda su vida profesional, en una multinacional. En algún momento esa multinacional la iban a trasladar porque la compró una compañía más grande e iban a trasladar la sede. Entonces eso implicaba que nosotros tendríamos que mudarnos a otra ciudad. Mi familia en ese momento no estaba dispuesta a hacer eso, entonces se tomó la decisión de que mi papá iba a aceptar la liquidación de esa empresa. Entonces, la historia corta es que mi papá aceptó esa liquidación, le ingresó una muy buena suma de dinero, y obviamente, para mantener las finanzas en la casa, se decide poner un restaurante que, de hecho, se puso muy cerca a la Universidad Libre, aquí, de hecho, en el centro de Bogotá. Y el restaurante, al cabo de año y medio, no estuvo dando los frutos que se debían, y nuestra familia entró en quiebra. Entonces, eso hizo que de alguna u otra forma sintiera yo la responsabilidad de hacer algo. Y no porque en realidad yo sea nada más que alguien que está queriendo sacar adelante una familia, y no porque fuera mi responsabilidad. Yo sentí que podía aportar algo. Entonces, en ese momento empecé a estudiar cosas acerca de tecnología, empecé a estudiar cosas acerca de marketing digital. Y ahí fue cuando encontramos una oportunidad, y es que mis papás se dedicaran a algo que es el vitral. Y ellos desde hace más de 10 años se dedican 100% a hacer vitrales. Y lo que yo les hice fue una campaña. En esa campaña les fue muy bien. Entonces yo me di cuenta de algo: yo tomé una empresa que en realidad no existía y empecé a traerles clientes. Y de hecho les empezó a ir muy bien porque tenían más clientes de los que podían manejar. Entonces yo dije: puedo enseñarle y puedo darle la oportunidad a otras empresas de también hacer lo mismo. Entonces empecé a hacer y brindar servicios de marketing digital para otras compañías. Y el caso es que al cabo de unos años yo me encontré trabajando para muchos clientes. Me encontraba trabajando fines de semana, en las noches, llevándome trabajo para mi casa. Y bueno, me refiero a las noches, etc., etc., sacrificando parte de mi vida personal. Digamos que a mi edad joven, en ese momento tengo 29 años, en ese momento tenía 26 años, me di cuenta de algo. Y es que si bien yo estaba escalando para obtener el éxito, el precio que estaba pagando era uno muy alto. Me di cuenta en un momento en que me enfermé de una amigdalitis muy, muy fuerte porque no estaba durmiendo bien, no me estaba cuidando, etc., etc. Y en ese momento fue como un llamado a la acción de decir: tienes que hacer las cosas diferentes, Julián, porque si no, las cosas no van a funcionar. Y si tú estás queriendo lograr todo eso que ya tenido, cada día vas a tener más y más trabajo. Y no sé a cuántos de ustedes les pasa que tenemos la ilusión de que en el futuro, cuando logré X o Y resultado, o cuando logré X o Y posición, o X o Y cifra de dinero, en ese momento yo finalmente voy a tener tiempo para lo verdaderamente importante. ¿Y qué es lo verdaderamente importante? No sé, cada uno de nosotros tenemos dentro de nuestro corazón la respuesta. Lo que es importante para mí o para cada uno de ustedes puede que sea diferente, puede que esté alineado hacia el mismo lugar, pero la pregunta que hay, gran parte del centro de todo eso que vamos a ver en esta sesión, es si nosotros nos estamos comportando en relación con eso que para nosotros es importante. Si uno dice: "Mi familia es importante", entonces la pregunta es: sin ánimo de juzgar y sin ánimos de sentirnos mal, sino simplemente darnos cuenta de si podemos mejorar, y ahí podemos encontrar un punto en el cual podamos crecer. Nosotros decimos: OK, si para mí la familia es importante, ¿estoy compartiendo tiempo con mi familia? Si yo, por ejemplo, tengo el deseo de escribir un libro, ¿estoy dedicándole tiempo a escribir ese libro? O si yo quiero dedicarme, además de ser maestro, no sé si hacer una fundación, o cada uno de ustedes tendrá algo que es importante, ¿Estoy dedicándome tiempo a eso? ¿O más bien lo estoy postergando? Porque en la sociedad de hoy, la mayoría de cosas que nosotros estamos observando tienen que ver con reaccionar en vez de con crear. Nosotros estamos viviendo una sociedad, y ustedes de hecho lo ven cada vez más con las generaciones jóvenes, en donde estamos valorando mucho lo que el resto del mundo quiere para nosotros versus lo que nosotros creemos y queremos para nosotros mismos relación con lo que sentimos que podemos aportar a los demás. Entonces, ese es como el tema central de esta charla, y es dentro del foco central, literal, de todo esto está lo que se llaman las prioridades. Y las prioridades no es que sea algo generalizado. Como venía diciendo, es algo que para cada uno de nosotros nos mueve. Y cuando nosotros hablamos del recurso tiempo, necesitamos empezar a valorarlo en relación con si estamos atendiendo esas prioridades en nuestra vida o no. Y hay algo en lo que quizás desconozcan un poco, y acá me gustaría, por favor, su participación, y es: como maestros, como docentes, como educadores, ¿Cuáles dirían que son los principales retos en relación con el manejo o la gestión de su tiempo? ¿Quién me puede dar un par de retos a los que ustedes se enfrentan diariamente en relación con el tiempo? A la atención de alumnos. Es decir, mucho tiempo para atender alumnos. Para calificar. Calificar, OK. Hacer informes. Hacer informes. Preparar clases. Preparar clases. ¿Reuniones? ¿Alguno quizás siente como interrupciones? Cumplir con los objetivos laborales y personales. Porque uno muchas veces atrasa sus cosas personales por cumplir con la parte laboral, y la parte laboral primero porque de ahí depende el ingreso. Por supuesto, claro. Nos dicen que muchas veces se sacrifican objetivos personales por estar dedicados a cumplir los horarios, los objetivos y las misiones que tenemos en el campo laboral, ¿verdad? Excelente. Entonces vamos a ver una serie de cosas que podemos implementar de una forma relativamente práctica en nuestra vida, y todo tiene que ver con principios que podemos uno entender acá desde el punto de vista del conocimiento, y luego que podemos implementar dentro de nuestra vida. Uno de los principales objetivos de lo que quiero que hablemos el día de hoy es acerca de que nosotros necesitamos identificar muy bien hacia dónde vamos en relación con estas prioridades. Nosotros, dentro de nuestra filosofía de vida, hacemos un paralelo que se trata del siguiente: nosotros vemos la vida como un juego. ¿Un juego en qué contexto? No en el contexto de que no sea en serio, sino en el contexto de que nosotros estamos en un nivel determinado de resultados. Y de alguna u otra forma, en las diferentes áreas de nuestra vida, esta puede ser un área profesional, esta puede ser un área que está muy vinculada a financiera, esta puede ser un área familiar, esta puede ser un área de salud, de bienestar, etc. Hay un siguiente nivel. Nosotros como seres humanos siempre queremos ir más allá, siempre queremos estar en un siguiente nivel de resultados. Obviamente queremos una mejor posición profesional, queremos una mayor relación con nuestra familia en términos de calidad y de cantidad de tiempo que invertimos con ellos, queremos obviamente mayores ingresos económicos para que eso represente una mejor calidad de vida para nosotros y para los nuestros. Y creemos en cada una de estas áreas acá. ¿Y qué pasa? Nosotros que estamos en este nivel, en este momento, independientemente de que quizás estemos bastante contentos o quizás no, lo que necesitamos saber con muchísima claridad es qué es específicamente eso que nosotros estamos buscando, cómo luce ese siguiente nivel en nuestra vida, porque De esta manera, nosotros vamos a poder tomar decisiones. En este momento de la historia, me atrevería a decir que la mayoría de personas, incluso la mayoría de compañías, normalmente no mueren por falta de comida o por hambre, sino por indigestión. Ya que hoy, en ese sentido, nosotros tenemos la oportunidad de decirle que sí a muchísimas cosas en el día a día. Tanto en el macro como en el micro. En el macro son oportunidades de hacer diferentes cosas dentro de nuestra carrera profesional. En el micro es, para los que usamos redes sociales, es seguir a una nueva cuenta de redes sociales, o es agregarle un nuevo, una nueva función a mi trabajo. Y entre más nos cargamos de cosas, la calidad de cosas que nosotros estamos haciendo y la calidad del tiempo que nosotros estamos invirtiendo cada vez es menor. Y cuando nosotros disminuimos la calidad del tiempo que estamos invirtiendo, las cosas tienden a no funcionar. Porque uno de los principios que es muy importante que logramos entender es que en cuestión de la gestión del tiempo y de nuestra productividad, la calidad debe pesar por sobre la cantidad. Esto es, de cierta forma, muy fácil de ver cuando nosotros estamos en el día a día sintiendo que hacemos un montón de cosas. No sé a quién le pasa aquí, pero todos los días estamos haciendo y haciendo y haciendo y haciendo. Y es el equivalente a como si nosotros estuviéramos corriendo una carrera. Y sentimos que vamos a toda velocidad avanzando, corriendo, sacrificándonos, metiéndole muchas ganas, mucho esfuerzo, mucha dedicación y mucho tiempo. Y al final del día es como si viéramos hacia atrás y sentimos que no hemos avanzado mucho. Y no es porque no hayamos hecho cosas, porque el problema no es no hacer cosas, el problema es si nosotros estamos yendo en dirección de eso que nosotros sabemos. Por eso uno de los pilares muy importantes del alto rendimiento y la alta productividad es la claridad. ¿Tienes tú, o saben ustedes específicamente hacia dónde van? ¿Cuáles son sus metas específicas? Con una convicción total que ustedes las tengan claras de forma general en el día a día, para que con base en eso puedan tomar decisiones de qué van a aceptar o qué no, o de qué van a agendar en su agenda y qué no. Porque lo que normalmente sucede es que nosotros en algunos momentos del año nos empezamos a preguntar: ¿Y yo qué quiero para este...? Quizás nuevo año. Cuando se acaba el 2018, empieza el 2019, quizás muchos de nosotros tomamos el tiempo para pensar y decir: bueno, este 2019, ¿qué va a suceder? Y uno dice: este año sí voy a hacer esto, X, Y, Z, W. Y normalmente, no sé si les pasa, pero a mis clientes y a la mayoría de gente con la que tengo la oportunidad de trabajar les pasa, y es: año a año estamos poniéndonos las mismas metas. Yo conozco personas que literalmente durante más de 10 años han dicho: yo este año sí voy a o iniciar mi propio negocio, o empezar a cuidar más de mi salud, o dedicarle más tiempo a mi familia, o X cualquiera que sea. Y al año siguiente se están diciendo exactamente lo mismo. Y hay una sensación un poco incómoda, quizás de frustración con uno mismo, porque uno dice: "Pues pasó un año completo, 365 días, y siento que no hice nada". De hecho, no sé si, por ejemplo, mi mamá tiene un dicho y es: "Este año se pasó volando y no se hizo nada". Y no es porque no hayamos hecho cosas. Vuelvo e insisto, esto necesita ser, como dice mi mentor Robin Sharma, un tatuaje mental que nosotros tenemos, uno de esos principios de vida bajo los cuales nosotros nos recordamos y con base en eso podemos tomar decisiones diferentes. Y el principio es: no importan las cosas que tú haces a menos de que ellas vayan relacionadas con tus prioridades. Y con tu siguiente nivel en la vida. Entonces, por eso es que no se trata acerca de qué tantas cosas hacemos, sino de la calidad de ellas. Porque si uno sabe que el objetivo de uno es lograr este resultado, y uno al día invierte 30 minutos en algo que lo va a acercar por lo menos un paso, así sea pequeño, hacia eso, esa consecuencia de pasos nos va a llevar inevitablemente en el largo plazo a disfrutar de ese resultado. Pero, ¿qué pasa? Muchas veces no estamos conectados con eso. ¿Por qué? Porque no estamos mirando allá arriba donde queremos estar. Estamos mirando aquí abajo a las cosas que están urgentes, a las cosas que requieren el resto del mundo para nosotros, y estamos reaccionando, literalmente, a lo que nuestro entorno, nuestros compromisos laborales, Nuestra sociedad, el grupo externo, nos está diciendo qué queremos, qué necesitamos hacer en nuestra vida. Y nosotros normalmente decimos: "Pero en el momento en que yo logre resolver todo esto que está acá, voy a tener el tiempo suficiente para llegar a ese otro siguiente nivel". Y la verdad es que es una ilusión, porque cada uno de nosotros nos damos cuenta que entre más pasa el tiempo Estas cosas que hay que resolver normalmente son más. Y es como en algunas de las películas, es como si uno matara a un monstruo y salen 2. Las cosas urgentes y las cosas que están ahí esperando, como de cierta forma incendiarse y que le generan a uno esa ansiedad de querer resolverlas ya, siempre se van a multiplicar. Y no va a haber un momento en el que nosotros podamos estar libres de ello. Entonces no debemos caer en esa falsa ilusión de que en algún momento en el futuro ¿nosotros vamos a tener esa disponibilidad de tiempo para realmente hacer eso que nosotros estamos buscando? Y para muchas personas esto luce como, por ejemplo, la etapa de jubilación. Para muchas otras, esto luce cuando logren cierto nivel y cierto estatus dentro de su carrera profesional. Lo que necesitamos entender es que si en realidad y si de verdad nosotros queremos llegar a este punto, Necesitamos empezar a entender que el camino empieza ahora y lo podemos estar recorriendo a diario. Entonces, por eso la primera técnica o estrategia que les quiero recomendar que prueben, si no lo hacen, es que ustedes empiecen a tener una forma diferente de agendar su tiempo, de manejar su agenda y utilizar su calendario. Primero, desde el punto de vista estratégico, y segundo, desde el punto de vista práctico. Antes de ponerlo sobre el papel o sobre el calendario digital. Y se trata de la siguiente manera, y es: nosotros, desde nuestra filosofía, deberíamos ser las personas más importantes de nuestra vida. Porque si nosotros estamos bien, podemos ayudar al resto del mundo. Si nosotros estamos bien como personas, vamos a dar una extraordinaria clase. Vamos a compartir extraordinarios conocimientos, vamos a crear mejores metodologías de enseñanza para que nuestros estudiantes realmente se inspiran, tengan todo lo que necesitan, incorporen eso dentro de sus vidas y lo apliquen, que es una de las mayores satisfacciones para cada uno de nosotros que tenemos la oportunidad de enseñar, que las personas usen y vean los resultados de lo que nosotros les estamos enseñando. Entonces, desde este principio de decir: "Yo soy la persona más importante" de mi vida, entonces yo digo lo siguiente: si este es mi calendario de la semana, entonces, ¿qué voy a poner yo? ¿Qué voy a agendar yo? ¿Qué compromisos voy a tener yo? Y acá viene un concepto que no sé si han escuchado, pero yo lo llamo el block time o el tiempo bloqueado, y es Nosotros estamos teniendo reuniones con el resto del mundo constantemente. Esta es una reunión, miércoles 5 de la tarde. Tiene otra reunión seguramente con, de pronto, su equipo de la carrera, algunos de sus estudiantes, etc. Tenemos agendados en nuestro calendario diferentes espacios de tiempo donde decimos: "Aquí tengo clase". Aquí el miércoles a las 5 de la tarde Tengo esta reunión con el equipo de profesores para determinados objetivos. Luego acá me voy a reunir con esta persona, etc., etc. Pero yo hago una pregunta: si nosotros somos la persona más importante con nosotros mismos, ¿cuándo fue la última vez que agendamos tiempo con nosotros mismos para trabajar en algo que realmente es importante para nosotros? Y muchas veces la respuesta es: "Hace mucho que no lo hago". Y la pregunta es: ¿Por qué? Es porque nosotros hemos dejado que el resto del mundo, que las prioridades del resto de las personas se vuelvan más importantes que eso que realmente es importante para mí. Entonces, ¿cuál es mi invitación? Mi invitación es que la próxima vez que planeen, es decir, mañana en la mañana, ustedes con esta claridad de decir: "OK, yo quiero escribir ese libro, yo quiero poner esa fundación, yo quiero lo que sea que ustedes busquen y quieran", como su meta más importante, ¿qué cosa pequeña que me tome 30 minutos, incluso una hora, yo puedo agendar hoy mismo o puedo agendar mañana o en los próximos días? Y ustedes, al igual que tienen una cita hoy miércoles a las 5 de la tarde, agenden una cita con ustedes mismos en alguno de los horarios que tengan disponibles. Si no tienen el horario laboral, ustedes pueden decir: "OK, el jueves a las 8 de la noche" "Voy a dedicar 30 minutos a mi proyecto de vida o a eso que yo quiero realmente conseguir en mi vida". Porque cuando nosotros pasamos a quizás esperar que en algún momento las cosas funcionen mejor para que nos sucedan, empezamos a darnos cuenta que podemos agendar ventanas pequeñas de tiempo para decir: "Yo quiero escribir ese libro". OK, dediquemos esta semana 30 minutos a por lo menos pensar en la idea y en el concepto. Me siento yo con una hoja de papel, con mi café favorito, con música clásica, con lo que sea que me inspire, y estoy dedicándome a eso que quiero. Porque muchas veces estamos esperando que llegue el momento perfecto, que llegue cuando yo tenga tiempo, pero no hay tal cosa que en algún momento voy a tener tiempo. Se trata de que yo con el tiempo que tengo, que es exactamente igual para todo el mundo, lo agende, lo priorice de tal forma que esté alineado con eso que yo quiero. Si no, seguramente, para la mayoría, vamos a seguir viviendo como lo hemos estado: en modalidad de reacción, en modalidad de estar pendiente de qué es lo que quiere el resto del mundo para nosotros, y sin sentir realmente que estamos avanzando en la vida. Simplemente que estamos haciendo lo que tenemos que hacer, pero sin un mayor nivel o sensación quizás de propósito de las cosas que son genuinamente importantes. Para cada uno de nosotros. Entonces, lo primero que les invito es eso, a que ustedes, cuando vayan a planear, ya sea su semana, su día, su mes, etc., etc., digan eso: ¿Qué periodos de tiempo yo voy a bloquear? Y hay veces no necesariamente es con uno mismo, hay veces es con otra persona. Me voy a reunir con otro profesor porque vamos a trabajar en este proyecto en conjunto porque es importante para los dos. Agendemos ese tiempo y hagámoslo real. Pasemos, y no solo pasemos, sino no hagamos que todo lo que nosotros estamos de alguna u otra forma agendando en nuestro día a día venga de la reacción, sino más bien que venga de la creación, de la proactividad, de decir: "Esto que yo quiero va a representar que yo lo consiga si lo estoy agendando en el calendario". Entonces, esa es una de las primeras estrategias que les quiero compartir. Lo siguiente es: de aquí, por favor, alcen la mano quien procrastina, deja las cosas para última hora o deja algo que es importante para después. ¿Solo yo? ¿Nadie? OK. Listo. Al lado de la procrastinación hay unas sensaciones que no son nada agradables. Hay culpa, a veces hay frustración, a veces hay una sensación de que nosotros deberíamos estar haciendo eso pero no lo hemos hecho. Y la procrastinación en sí simplemente es una forma que nosotros tenemos para evitar quizás la dificultad de muchas cosas que quizás no son muy placenteras. De hecho, la primera vez que yo aprendí acerca de este concepto que les quiero compartir en la tarde de hoy, se lo escuché a alguien que lo hacía en referencia de presentar su tesis de grado en la universidad. Entonces él, que se llama Timothy, en Estados Unidos tenía que presentar su tesis de grado para poder graduarse. No me acuerdo la carrera. Entonces decía: "Simple, tengo un año, entonces acá se acaba el año, ese es el tiempo, esa es la cantidad de trabajo que le voy a poner". Entonces él dice: "Simple, si lo divido en trimestres, entonces yo puedo empezar trabajando el trimestre no mucho, luego empiezo a trabajar un poco más en la tesis, luego empiezo a trabajar un poquito más, Y luego acá, en el último trimestre, le dedico la mayor cantidad del tiempo y aquí mi trabajo de tesis está terminado. Ese era su plan. Como muchas veces nosotros decimos: tenemos un mes para hacer este informe, tenemos 2 meses para hacer esto, tenemos un año para hacer la tesis. Y en la mayoría de los casos lo que sucede es esto: el primer trimestre pasó y no le dedico nada de tiempo. El segundo pasó y tampoco le dediqué absolutamente nada de tiempo. El tercero pasó y no le dediqué nada de tiempo. En el último mes, cuando ya veía la fecha límite que estaba muy cerca, me empezó a dar miedo, me empezó a dar susto de decir: ¡Jue madre! Quizás no logré conquistar mi proyecto de la tesis. Y se siente mal uno conmigo, uno con uno mismo, el decir: pasó todo este tiempo y no avancé nada. ¿Qué es lo que hay de malo conmigo? Entonces todo su trabajo que estaba en este plano maravilloso se condensó en 2 semanas en donde encontró la ética de trabajo que nunca había tenido en su vida, en donde encontró la creatividad y la inspiración que nunca había tenido en su vida, en 2 semanas, cuando tuvo 1 año. Y la pregunta es: ¿por qué? Y la razón es porque nosotros, cuando tenemos una fecha límite, un compromiso o algo, es muy normal que nosotros dejemos que se condense el tiempo hacia ese punto pequeño en donde nosotros sentimos que debemos terminar eso, porque si no las consecuencias nos van a pegar directamente en la cara. ¿Y cuál es la contra, de cierta forma, de esto para poder solucionarlo? Es: primero, la procrastinación, si lo vemos en realidad, no tiene nada de malo per se. El problema es la sensación que nosotros le hemos atribuido. En la procrastinación, nosotros vemos que la podemos identificar en nuestra vida de una forma muy sencilla, y es a través del lenguaje. Cuando yo digo "debería", lo que siga ahí es algo que probablemente estamos procrastinando en. Debería hacer ejercicio, pero no lo estoy haciendo. Debería compartir más tiempo con mi familia, pero no lo estoy haciendo. Debería tal cosa, pero no lo estoy haciendo. Ese es uno de los lugares donde podemos identificar en qué estamos postergando y qué estamos procrastinando. Otros lugares donde decimos "no debería", pero no me he detenido de. Yo no debería comer este tipo de comida, pero aún la sigo haciendo. Yo no debería distraerme tanto en redes sociales, pero aún sigo así. Y todo es una relación con nosotros mismos. Y en esa procrastinación, en eso que nosotros no estamos haciendo, en eso que estamos haciendo que sabemos que no deberíamos, que no nos está sirviendo de la mejor manera, Sólo hay algo, y es energía represada. ¿Y a qué voy con eso? Volviendo al ejemplo de la tesis, cuando él hace la tesis y la entrega, acá se libera toda la tensión, toda la angustia y toda la incertidumbre de qué iba a pasar con ese resultado. Entonces, si ustedes han estado procrastinando en algo que sea importante en sus vidas, No sé si es un proyecto, lo que estamos hablando ahorita de las prioridades, es el libro, esa fundación, esa empresa, esa iniciativa, en fin, algo en lo que nosotros decimos: "OK, esto realmente yo lo quiero, pero no lo he empezado". Todo ese tiempo que ha pasado desde el momento que ustedes lo decidieron, desde el momento que lo empezaron a contemplar, simplemente lo que ha hecho es empezar a condensar energía. Y en el momento en que ustedes empiezan a tomar acción sea mañana 30 minutos, sea pasado mañana 15 minutos, sea la próxima semana 1 hora, en ese momento ustedes se empiezan a dar cuenta que las cosas, uno, no son tan difíciles como parecen, y dos, que la energía que ustedes van a sentir en el momento en que empiecen a hacer eso que han venido procrastinando es extraordinaria, en el sentido de que nosotros decimos: "OK, bueno, ya siento que estoy por lo menos dando un paso". Y ese paso es mucho más fácil darlo para dar el siguiente y el siguiente y eventualmente completar ese proyecto. Entonces, hay una técnica que es una de las que les quiero compartir que se llama la prioridad de la procrastinación. Eso se lo aprendí a un canadiense que se llama Dan Sullivan. Y él nos demuestra por diferentes vías que normalmente, si nosotros queremos saber cuál es nuestro siguiente nivel en la vida, nuestro siguiente nivel de resultados, la procrastinación es uno de los lugares donde deberíamos ver, porque eso representa normalmente lo que nosotros queremos lograr, pero lo que no nos hemos atrevido a empezar o lo que no nos hemos atrevido a hacer. Entonces, el ejercicio que quiero que hagan es: mentalmente empiecen a pensar en qué cosas, en qué áreas, en qué proyectos, en qué actividades, tareas, etc., ustedes han venido procrastinando. Y elijan una de esas que sea como la mayor o la más importante, la que ustedes digan: "Wow, si yo dejara de procrastinar en esto y empezara a hacer esta", solo una, solo una. Si ustedes empiezan a hacer eso, empiezan a dejar de procrastinar en eso, entonces su vida empezaría a cambiar. Puede ser un proyecto grandioso como este que les estoy diciendo, o puede ser el resolver un tema personal o laboral o algo por el estilo, simplemente ténganlo ahí con ustedes. Y eso lo vamos a pasar por el siguiente proceso. Este proceso más que nada nos ayuda a convertir algo que en la mayoría de veces nos lleva a no tomar acción, para que podamos nosotros tomar acción. Es una herramienta también desarrollada por esta misma persona que les digo que aprendí esta técnica de la prioridad de la procrastinación. Que se llama Las Cuatro C's, y es un diagrama muy sencillo. Entonces, básicamente nos dice lo siguiente, y es: nosotros estamos esperando el momento en el que tengamos la confianza de que las cosas están saliendo bien, de que tengamos las herramientas o los recursos necesarios para poder tomar acción. Por ejemplo, digamos que yo he querido toda mi vida, por decir cualquier cosa, escribir un libro, pero no lo he hecho. ¿Por qué no lo he escrito hasta ahora? Yo estoy esperando a tener la confianza de que tengo el tiempo suficiente para escribir ese libro, que tengo las habilidades, o que ya he escrito ciertos artículos y que eso me da a mí la autoridad, la capacidad de poder escribir eso. Pero normalmente en la vida, la confianza que nosotros tenemos para hacer algo no viene al inicio, viene después. Seguramente la primera vez que Uds. dieron clase, Quizás estaban nerviosos o quizás estaban con miedo. La confianza viene después de dar esa clase incluso con miedo. Cuando uno escribe un libro, por decir cualquier cosa, la confianza viene después de haberlo escrito, no necesariamente antes, porque antes hay mucha incertidumbre. Entonces, lo que él nos invita es a que, en vez de estar buscando la confianza de que las cosas puede que sea afuera o adentro, estén en el lugar ideal para que nosotros podamos tomar acción, nosotros empecemos con la primera C. La primera C es la C del Compromiso. Entonces, el compromiso básicamente es algo que nosotros hacemos con nosotros mismos o con otras personas en donde decimos: "Yo me comprometo a este resultado con esta fecha". Y acá un paréntesis/truco. Esto lo estaba compartiendo esta mañana con mi comunidad en donde hacemos clases en vivo y este fue uno de los conceptos que más les gustó: cuando nosotros tenemos un compromiso con otras personas, la probabilidad de que lo logremos es muchísimo más alta que si el compromiso es solo con nosotros mismos. Porque nosotros mismos hemos hecho muchas veces compromisos con nosotros mismos, desde cosas grandes hasta cosas pequeñas. Mañana me levantaré a las 5 de la mañana para hacer ejercicio. Llegan las 5 de la mañana y uno no se levanta si es solo con uno mismo. Pero si uno tiene un compromiso con un amigo y decimos: "Nos vamos a reunir aquí al frente de nuestro conjunto para correr a las 5 de la mañana", lo más seguro es que nos levantemos y a las 5:10 estemos ahí abajo con ellos. Entonces, si el compromiso puede estar involucrado con otras personas, está genial. Y las 2 claves de este compromiso Bueno, son 3 claves. Una es: de toda esa montaña que nosotros queremos conquistar, que es por ejemplo escribir ese libro, iniciar esa fundación, etc., el proyecto que cada uno de Uds. elija, comprometámonos con el primer paso pequeño. Entonces el primer paso pequeño, Julián, va a ser: voy a definir la temática en la cual específicamente mi libro va a ser escrito. Para el 15 de mayo del 2019. Ese va a ser mi compromiso. Entonces, uno, es un paso. Ese es el primer requisito, que sea algo de cierta forma como el primer paso. Lo segundo, que es muy importante, es que sea muy específico. Hay algo que yo le aprendí a Tony Robbins y es Él habla del "por", de la especificidad cuando hablamos de metas, de objetivos. Porque si yo digo: "Yo quiero más dinero". El día en que logres ganar 1000 pesos de más, ganaste más dinero. "Quiero perder peso". El día en que pierdas 100 gramos de más, lo habrás logrado. ¿Cuánto es ese dinero de más que quieres lograr? ¿Cómo luce eso? Y cómo lo podemos hablar en un lenguaje específico para que lo tengamos muy claro. Y tercer punto, con una fecha. Límite. Entonces, esto lo que nos va a dar acá es una frase. Entonces, esta frase lo que va a representar para nosotros es el empezar a dar el primer paso en nuestro siguiente nivel, en algo que hemos venido procrastinando por mucho tiempo, y que en el momento en que empecemos a acercarnos hacia eso, en el momento en que empecemos a dedicarle un poco de tiempo, a darle un poco de nuestra energía, de nuestra dedicación, ahí vamos a empezar a darnos cuenta que vamos a conseguir más y mejores resultados. Entonces, esa es la primera "C" de este proceso que se llama las 4 Cs. La segunda "C" es algo, y esto todo lo hacemos primero a nivel intelectual y en nuestra libreta, en nuestro cuaderno, en nuestro computador, porque necesitamos primero nosotros definirlo para que después recorramos ese camino. La segunda "C" es algo que se llama coraje. Y el coraje luce de diferentes maneras para diferentes personas, dependiendo de los diferentes resultados que nosotros queramos lograr en nuestra vida. ¿Qué requiere coraje? Por ejemplo, si yo digo que voy a definir el tema del libro que voy a poner, el coraje puede ser el sentarme yo mismo en una silla, al frente de un escritorio, ante un computador con una pantalla en blanco, Y de pronto sentirme que no fluyen las ideas, o sentirme quizás un poco bloqueado. De pronto el coraje si vamos a empezar a hacer ejercicio es el hecho de sentir que no tengo un cuerpo fitness y de pronto el sufrir la vergüenza de ponerme una sudadera que de pronto no me queda bien y de igual forma salir a hacer ejercicio. El coraje en cada uno de los diferentes escenarios luce de una manera diferente, pero siempre vamos a tener que poner coraje. Al otro lado de los resultados que nosotros queremos siempre va a tener que suceder esfuerzo. Ninguno de ustedes está aquí dando clases, enseñando, educando y formando a otras personas simplemente porque la vida de alguna u otra forma los llevó a eso sin necesidad de su esfuerzo. Uds. se han educado, muchos de Uds., la mayoría de Uds., por no decir todos, han trasnochado, han hecho muchísimas cosas que les dan en este momento la confianza en la autoridad y la responsabilidad de poder ponerse al frente de alguien y decirles: "Haga esto, siga esta metodología, aprenda esto y aplíquelo en su vida si usted quiere ser una gran persona y un gran profesional". Y entonces nosotros necesitamos anticipar lo mismo para las cosas que son importantes para nosotros. Entonces acá en el coraje, básicamente lo que vamos a hacer es escribir esa lista de cosas que nosotros anticipamos que van a ser difíciles, que van a ser quizás aburridoras, o que en muchos casos quizás nos dan miedo porque no las hemos hecho, porque generan incertidumbre, etc. Luego de eso pasamos a la tercera C. La tercera C es cómo, o mejor dicho, cuáles son las capacidades Vamos a escribirla acá. ¿Cuáles son las capacidades que yo voy a desarrollar luego de haberme comprometido y de tomar el coraje para hacer eso que dije que me iba a comprometer a? Acá se van a habilitar una serie de capacidades, porque en otros escenarios hay muchas personas que dicen: OK, yo voy a escribir ese libro, pero cuando yo tenga la capacidad de escribir libros, cuando yo sepa redactar bien, cuando yo haya tomado 2 o 3 talleres de escritura, cuando yo sepa cómo escribir un libro bestseller, etcétera, etcétera. Y muchas veces nosotros estamos persiguiendo esas capacidades sin necesidad de atravesar este proceso. Y por eso es que muchas veces, y hablo por el lado de mis clientes, se la pasan formándose, se la pasan leyendo libro tras libro, se la pasan estudiando curso tras curso, se la pasan asistiendo a entrenamiento tras entrenamiento, pero nunca dan ese primer paso. Son esas personas que quieren ser speakers o quieren ser conferencistas y van a los cursos de cómo hablar en público, de respiración, de cómo hacer reír a las personas, etc., etc., pero nunca dan una clase, nunca dan un seminario ante un grupo de 2 personas. Nunca lo están haciendo porque creen que solo una vez ellos tengan la capacidad y sean realmente buenos en esa capacidad, van a poder hacerlo. Pero normalmente la capacidad viene después de que nosotros hacemos la cosa. La primera clase de ustedes fue de un nivel, la siguiente de otro, y así sucesivamente. Cada vez que nosotros hacemos la cosa nos volvemos más buenos en eso. Cada vez que enseñamos, cada vez que inspiramos a las personas, cada vez que hacemos ejercicio, cada vez que hacemos algo nos volvemos mejores. Entonces necesitamos darnos cuenta que esta acción que nosotros ponemos acá a través de ese coraje nos va a dar una serie de diferentes capacidades. Entonces acá nosotros decimos: OK, ¿cuál es esa capacidad que yo voy a obtener? Es decir, que voy a ser capaz de hacer algo que antes no era capaz de hacer antes de haber puesto en marcha esta acción. Entonces uno las lista acá: esta capacidad, la capacidad de poder inspirar a las personas, la capacidad de, etcétera, etcétera. Y vamos para la última, que es con la que estábamos iniciando, que normalmente estamos empezando nosotros a creer que es la que nos falta para poder empezar a tomar acción, y es de la confianza. Acá es cuando viene la confianza, cuando tú das ese primer paso, incluso cuando las cosas no salen bien, la confianza es algo que se activa. La confianza se activa cuando tú dices: "OK, voy a escribir ese libro, no tengo idea cómo escribir libros", pero tú escribes esa primera página. Ustedes dirán: "Oiga, no es tan difícil". Sí, efectivamente no me gusta mucho, pero por lo menos ya sé qué es lo que tengo que corregir, qué es lo que tengo que hacer diferente para poder escribir el capítulo entero, la sección entera y el libro entero. Entonces, este proceso, cuando ustedes lo viven y pasan su procrastinación más grande, primero haciendo este compromiso, luego diciendo: "OK, ¿cuál es el coraje que yo voy a tener que implementar en mi vida?" Para hacer eso, luego anticipar, OK, ¿cuáles son esas capacidades que me van a surgir a través de eso? Y finalmente decir, OK, yo acá voy a tener la confianza de que— y lo listamos. Y mi invitación es a que ustedes pongan este compromiso de acá como una de sus prioridades del siguiente trimestre. Solo es una cosa, porque cuando nosotros nos enfocamos en hacer una cosa de esas que están alineadas con nuestra prioridad, y damos el primer paso, y hacemos eso en un trimestre, no se imaginan cómo se van a sentir. Y esa es mi invitación. Se van a sentir motivados, van a sentir que están avanzando, van a sentir que esto les está cambiando positivamente la vida, van a sentir que están haciendo algo que realmente vale la pena, y eso va a hacer que ustedes quieran hacerlo el siguiente trimestre. Porque una de las cosas interesantes, como dice el dicho, no me acuerdo de dónde surge, pero es: "El mejor momento para sembrar un árbol fue hace 20 años y el siguiente mejor momento es ahora mismo". Entonces, independientemente si ustedes han procrastinado o han postergado durante semanas, meses o incluso años algo, el mejor momento para empezar a hacerlo es literalmente ahora. Porque si ustedes dejan pasar otra semana, otro mes, otro trimestre, otro semestre, otro año, y no lo han hecho, ese tiempo finalmente se va a utilizar en otras cosas, de eso no hay duda. La pregunta es si ese tiempo ustedes le van a dedicar, por lo menos una porción de él, a algo que represente un crecimiento en sus vidas y algo que ustedes realmente quieren. Entonces, esta es la técnica de, o la estrategia de las 4 C's. Y vamos a terminar con algo que es parte de lo que el profesor Wilson acá me invitó especialmente a hablar con ustedes. Y es, bueno, todo eso está genial y nosotros todos hemos identificado en el mundo que la tecnología está cambiando muchas de las cosas de cómo funcionan las relaciones humanas, cómo funciona el marketing, cómo funciona la publicidad, cómo funciona Un montón de cosas, y también influye en cómo nosotros invertimos nuestro tiempo. Cada vez más estamos consumiendo tecnología, e independientemente que sean ustedes o no, también esto nos va a ayudar a entender específicamente cómo podemos ayudar más a nuestros estudiantes para que se enfoquen en lo importante. Vivimos en una sociedad llena de distracciones todo el tiempo, con las diferentes redes sociales, con las diferentes notificaciones. Y esto es algo que es parte de mi misión de vida y es generar conciencia en las personas que nosotros necesitamos tomar el control de nuestras vidas porque nunca va a haber una notificación en nuestro celular que diga: "Oye, tú tienes que cuidar tu relación con tu pareja", "Oye, tú tienes que cuidar tu salud". Nunca, nunca, nunca va a pasar eso, pero si todos los días, cada 15 minutos o cada 6 minutos como nos dice el estudio de Avantel, que nos dice que revisamos En promedio, una persona revisa el celular 150 veces al día. Eso es más o menos cada 6 minutos durante el tiempo que nosotros estamos despiertos. Lo que sí nos interrumpe y nos dicen es: "Tu amigo de la universidad acaba de estar en un viaje a Francia". O no sé qué otra persona está en almuerzo familiar, etc., etc. Y estamos distraídos con muchas cosas que no nos que nos hacen de todo menos centrarnos en lo que es importante, que son nuestras prioridades, nuestras metas y nuestros objetivos. Entonces, la tecnología es simplemente una herramienta, per se no es mala ni es buena, todo depende del uso. Como el típico ejemplo, un cuchillo puede ser utilizado para elaborar una pieza de arte, para preparar un delicioso y rico almuerzo o para hacerle daño a alguien. La herramienta no es mala en sí, es una herramienta. Depende de nosotros el uso de la misma, si esa herramienta nos va a servir a nosotros o nosotros nos vamos a dejar usar por ellas. Y las malas noticias, de cierta forma, es que nosotros estamos en desventaja. Acá les quiero mostrar un par de cosas de algunas herramientas, y mientras les voy contando un poco el contexto, y es Nosotros estamos en desventaja, ¿en qué contexto? En el contexto que estamos nosotros ante compañías multivillonarias que tienen un equipo de investigación y desarrollo, que su objetivo y su misión es que nosotros invirtamos más tiempo en sus tecnologías. La acción de Facebook o de cualquiera de esas empresas va a subir si nosotros invertimos más tiempo con ellos. Ellos lo llaman "time of consumption". Es el tiempo que nosotros en promedio estamos en una aplicación, en una tecnología, que es el indicador de ellos. Ellos necesitan subirlo, por ende juegan de alguna u otra forma con lo que saben de nuestra psicología, etc., etc., para que nosotros invirtamos más tiempo. Entonces, ¿cómo nosotros podemos utilizar la tecnología a nuestro favor? Lo primero es: seamos muy conscientes de que la tecnología debe servirnos a nosotros y no nosotros servirle a ella. Entonces, por ende, la tecnología debería ser una ayuda y no necesariamente una distracción. Y aquí abriendo un paréntesis, ¿a quién de ustedes lo distraen las redes sociales en el día de su trabajo? OK, perfecto. Les quiero compartir una frase que aprendí de otro de mis mentores que se llama Brendon Burchard, y él dice: "Si algo te interrumpe o te distrae más de 3 veces en el día, no es una distracción, es una elección". Si algo te distrae más de 3 veces en el día, no es una distracción, es una elección. Nadie nos está diciendo que entremos a redes sociales. Nosotros somos los que entramos. Obviamente hay un estímulo ahí, pero finalmente nosotros somos los que tomamos la decisión de entrar a ver Facebook o a ver cualquiera de esas redes sociales. Independientemente de eso, lo que necesitamos saber es que cuando nosotros entramos a las diferentes— ya que les voy a compartir la primera herramienta que se llama Google Calendar. Vamos a ver acá. Listo. Mientras vamos viendo un par de características de esta herramienta, nosotros debemos ser conscientes que si nosotros le facilitamos a la tecnología que nos esté interrumpiendo o distrayendo, estamos dejando el control en un aparato versus en nosotros mismos. Y eso, de alguna u otra forma, dirían muchos que es el poder clavarnos el cuchillo de alguna u otra forma. ¿En qué contexto? Y es si ustedes están haciendo un informe, están preparando una clase y están en el computador concentrados, están en flow, en foco, en concentración, y de repente suena el celular, independientemente que lo tengan en el bolsillo, lo tengan ahí encima de la mesa, vibra o suena con una notificación, es muy difícil que nosotros nos contengamos y no queramos ver qué pasó. Es algo importante, es algo urgente. Y ustedes podrán corroborar con su propia experiencia de vida que más del 99% del tiempo no es nada importante ni es nada urgente. Es algo normalmente banal que puede esperar por lo menos hasta la próxima media hora cuando ustedes hayan terminado de preparar esa clase. Pero cuando ustedes, y aquí es algo que que nosotros necesitamos entender acerca de cómo funciona esta curva es— probablemente muchos de ustedes la conocen, y es la curva de atención y de concentración. ¿Qué sucede? Esta es nuestra curva de concentración. Los expertos nos dicen que más o menos a los 20 minutos de hacer una actividad sin interrupción alcanzamos nuestro máximo enfoque y luego la mantenemos y luego tiende a decaer. Si yo voy por acá, suena la aplicación, empiezo de ceros. Suena otra aplicación, empiezo de ceros, empiezo de ceros, empiezo de ceros. Entonces, la invitación acá, señoras y señores, es que nosotros hagamos cosas muy simples como, por ejemplo, silenciar las notificaciones cuando queramos hacer algo importante y poner nuestro celular en un cajón aislado. Nosotros necesitamos darnos el espacio a nosotros mismos de crear nuestro arte. Leonardo da Vinci o cualquier artista que Uds. admiran no tenía ninguna distracción porque estaba ante su lienzo, ante su escultura, ante lo que estaba haciendo. Y duraba horas y horas concentrado. Lo que nosotros hacemos no es diferente de lo que muchos artistas hacen. Lo que nosotros hacemos es inspirar a las personas, es impartir conocimiento. Y ese conocimiento tiene el poder de transformar las vidas de las personas que nosotros tenemos la oportunidad de compartirlo con. Entonces, es de igual importancia que nosotros nos demos el tiempo, el espacio y la calidad de enfoque que necesitamos para dar lo mejor de nosotros. Al servicio de la misión que nosotros como educadores, como maestros, tenemos. Y entonces, cuando nosotros decimos eso, por ejemplo: "Voy a apagar mi celular o voy a silenciar las notificaciones por la próxima hora y voy a preparar esta clase espectacular", seamos conscientes de que nos estamos dando a nosotros y a nuestros estudiantes el mejor regalo, en vez de estar perdiendo la concentración cada vez que nosotros podamos hacer Una de las herramientas que les quiero mostrar acá se llama Google Calendar. Es un calendario digital. Si no los han usado, es muy fácil usarlo, pueden utilizar literalmente en su celular, sobre todo por dos razones. Una es: esto les sirve a ustedes para generar esas notificaciones importantes de lo que genuinamente es valioso en nuestra vida. Si ustedes agendan no sé, el jueves a las 8 de la noche dedicarle 30 minutos a ese proyecto que ustedes están dedicando, ustedes le pueden configurar: avísame Google Calendar una hora antes, y a ustedes les va a llegar una notificación, que es lo que yo llamo notificaciones positivas. Les dice a ustedes: en una hora, Julián, tienes agendado dedicarle al capítulo de tu libro. Eso es una buena notificación porque está alineada con algo que es importante para nosotros. Uno de los principales beneficios de Google Calendar. Segunda gran ventaja es la gran mayoría de personas están utilizando Google Calendar y es una herramienta extraordinaria para poder encontrar tiempo en común con otras personas. Si ustedes se necesitan reunir con alguien y ustedes ponen su Google Calendar acá, ustedes pueden invitar a la persona con su correo electrónico para que los dos tengan la misma agenda. Si esa cita se mueve, esa cita se va a mover también con el permiso de la persona cuando acepte. En ese calendario de esa persona. Esa es una de las cosas que les recomiendo muchísimo, una de las herramientas. Y listo, básicamente se trata de eso, porque sé que tienen que dar ustedes clases. Espero que por lo menos alguna de esas ideas ustedes la puedan implementar y aplicar en sus vidas. Y muchísimas gracias.










