Cómo dejar de ser esclavo de tu negocio

Julian Castañeda argues entrepreneurs must stop letting clients control their schedule. He contrasts his 2016 reactive approach, where fear drove decisions, with a proactive one built on morning routines and clear boundaries. Your business should serve your life, not the other way around.
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Pero Julián, es que tú no entiendes, o sea, es que tú pareciera que vivirás allá en un mundo, no sé, de una burbuja de colores o qué sé yo, porque es que mi realidad es muy diferente. O sea, tú no te imaginas, yo tengo un montón de personas que me están llamando a las 8 de la mañana porque tienen un urgente, o me están escribiendo por no sé qué. Tú estás hablando de que en tu mañana tú dedicas a las cosas importantes y demás. Suena muy bonito, pero en la práctica es totalmente diferente porque es que mira mi situación. Y yo entiendo que eso es muy valioso, así yo me sentía 100% en 2016, pero ahí es donde tú necesitas empezar a decidir qué tipo de emprendedor, que su negocio esté en control de su vida. Yo te hago una pregunta y quiero que respondas con sinceridad, y no aquí en el chat, que te respondas a ti mismo, a ti misma, con sinceridad. ¿Quién está en control Mi negocio lideraba, mi negocio lideraba, mi negocio decía hasta qué horas trabajaba yo. Mis clientes me decían en qué momento debería yo trabajar y en qué momento no. Mis clientes decidían si decía yo, porque, porque todo lo que exigía mi negocio, que era a través de mis clientes, de lo que yo personal, para eso sí yo reaccionaba 100% de las mañanas, porque Porque mi negocio era el que estaba encargado de mi vida. Y de hecho fue una de las mejores lecciones que yo pude aprender, y quiero que la anotes. Y que tu negocio te sirve a eso. Mucho ojo, hay una gran distinción. ¿Quién dirige tu vida? ¿Eres tú o es tu negocio? Es cuando tú dices: yo vivo mi vida bajo estas reglas. ¿Por qué? Porque son importantes para mí, sí, porque finalmente, pues es por lo menos para mí, según nuestra filosofía de vida, el negocio debe servir en tu vida. Piénsalo de la siguiente forma, yo personal, tú ves que cada artista a través de su arte, de sus obras de arte, expresa quién es. Tengo un pincel, muchos colores. Esto es mi obra de arte principal, y mi obra de arte principal no se llama negocio. No, no, no, no, no. Mi obra de arte principal se llama vida. Y como lo dice Robin Sharma, o bueno, como lo dice esta analogía, con cada acción, con cada decisión que tú tomes, tú vas pintando un color un tono, una textura de esta obra de arte llamada vida. Ahora, ¿qué es lo que sucede? Tu negocio debe, desde mi perspectiva, ser parte de tu vida. Tu negocio debe estar acá. Negocio, emprendimiento, tu empresa debe estar acá dentro de tu vida, porque de hecho, si tú lo analizas, en el momento que tú estás haciendo lo que sea que estés haciendo de negocios, estás viviendo tu vida. Piénsalo así, en este momento yo, Julián Castañeda, estoy haciendo algo para mi negocio, sí, para crecer mi negocio, para mi propósito, para lo que sea. Estoy sirviéndote a ti, estoy dando contenido, estoy dándote una clase, una presentación, de acuerdo. Pero en ese momento yo me encuentro viviendo mi vida en una categoría muy específica, categoría de negocios, categoría emprendimiento. Entonces todo esto te lo menciono Porque es muy importante que tú estés en control, que tu negocio se ajuste a tus reglas personales, que tu negocio se ajuste a lo que para ti es importante, sí, no que tú seas un esclavo de tu negocio, que es lo que le sucede a muchas personas. Y ahí yo alzo la mano, 2016, Julián estaba ahí siendo esclavo de su negocio. Vuelvo, te insisto, un cliente me decía: Julián, ¿nos podemos reunir un sábado a las 7 de la noche? Porque es el único momento. Yo le decía sí, ¿por qué? Porque yo era un esclavo de mi negocio. Hoy en día es totalmente diferente. Hoy en día yo estoy en control de mi negocio. Mi negocio me sirve a mí para mis propósitos, para mis metas, para lo que yo quiero. Obviamente teniendo en cuenta mis clientes, las prioridades de ellos, lo que para ellos es importante, pero logramos un balance. Entonces te digo eso porque tú necesitas empezar a tomar una decisión, y es qué tipo de emprendedor quieres ser tú. O el adolescente que dices que yo no puedo porque mis clientes no me dejan, y te comentó algo. Si tú estás reaccionando un montón, y acá señoras y señores prepárense para una cachetada cósmica, que espero que te llegue y te cachete bien duro, porque recuerda que cuando nosotros reconocemos la verdad es el primer punto para poder cambiar. ¿Qué es lo que pasa? Si tú, como yo en 2016, empiezas reaccionando, o sea, tu vida reaccionando por este dispositivo, quizás atrás de este dispositivo, WhatsApp, y es que hay una cotización que cambiar, es que hay un cliente que jolín, pasó este problema y tengo que ir a resolver. Si tú estás en modo reacción ¿Sabes qué es lo que está patrocinando eso? Lo que lo está patrocinando se llama miedo. Miedo, miedo, miedo. Que el famoso FOMO, miedo a perderte algo. Si yo estoy todo el tiempo reaccionando, en especial en las mañanas, porque mi cliente, porque mi prospecto, etcétera, etcétera, y por miedo a perder ese cliente, a que el cliente se moleste, a que bla bla bla bla bla bla, yo estoy reaccionando Entonces tu negocio está en control, como para mí en 2016 mi negocio estaba 100% en control. Pero sin embargo, en otra circunstancia donde yo te— donde yo quiero que tú hagas el salto, pero finalmente es una decisión de dónde, de quién quieres ser tú. Cuando tú decides ser un empresario adulto consciente, lo que tú empiezas a hacer es: mira, mis mañanas son importantes para mí. De hecho, eso lo vamos a hablar ahorita a continuación. Hoy en día, Julián Castañeda, el 98% de sus mañanas, no puedo decir que sean todas porque te estaría mintiendo, yo no soy perfecto, pero el 90 y algo por ciento de las mañanas, una gran porción son dedicadas a mí como persona. Primero yo como ser humano, primero yo como Julián Castañeda. ¿Por qué? Porque si yo estoy bien, el resto es muchísimo más fácil.










