Cómo vencer el miedo y pasar a la acción | Live #126

Julian Castañeda and Jessy explore how fear blocks action and productivity. Ninety-seven percent of participants say fear stops them from acting. They break down three core fears—failure, success, and judgment—and show how they disguise themselves as perfectionism, procrastination, and excuses, using personal stories and psychology concepts to move from guilt to consistent small actions.
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Bienvenido o bienvenida a la clase número 126. El día de hoy vamos a estar hablando en profundidad cómo tú puedes vencer tus miedos para pasar a la acción. Y este es uno de los temas súper mega importantes cuando hablamos de organización del tiempo, porque cuántas veces no nos sucede que queremos hacer algo, ya sea lanzar un emprendimiento, o quizás publicar contenido, o quizás hacer muchas cosas, pero lo que nos detiene es el miedo.
¿Cómo se encuentran el día de hoy? Hoy es una clase muy especial porque estamos los dos juntos.
Yes.
Y vamos a hablar de cómo podemos de verdad vencer esos miedos, pasar a la acción, no solo desde el punto de vista lógico con estrategias, sino también desde el punto de vista emocional. Para, y obviamente vamos a compartir un montón de cosas que hemos vivido, que hemos experimentado, para que te pueda llevar tanto la perspectiva, una nueva mentalidad pero también que sientas como unas nuevas emociones para que puedas empezar a tomar acción. Entonces, lo mejor de los dos mundos, tanto la perspectiva de Juli como la perspectiva mía, y todo esto alrededor de maestría interior también, para que puedas empezar a tomar acción hacia lo que para ti es importante, ¿cierto?
Así es. Por ahora, déjanos saber, por favor, si estás en vivo en el chat, si estás muerto, es decir, viendo la grabación, en los comentarios. Desde qué lugar del mundo nos estás viendo. Nosotros nos encontramos hoy en la linda y soleada ciudad de Bogotá, por lo menos desde donde nosotros nos encontramos, y quisiéramos saber desde dónde nos estás viendo.
Por acá saludamos a Andrea, buenos días a todos. Mariana Rioja, Jenny, buenos días. Kelly, buenos días. Kelly Santa, por acá, sí. Listo. Natalie, Bueno, qué bueno.
Listo, y mientras ustedes nos van saludando, porque acá tenemos algo en YouTube que se llama delay, vamos empezando con la primera parte muy importante, y es esta clase que estamos haciendo el día de hoy está siendo realizada en esta semana de preparación para algo que se llama el reto Organiza tu Tiempo en una Semana. ¿Quién de ustedes ya está inscrito, ya está súper mega agendado? Por favor déjenos en el chat un hashtag #R.O.T. Reto Organiza Tu Tiempo. Este es un, este es el evento más importante que estamos organizando en este primer trimestre del año 2022, porque ahí tú vas a aprender específicamente. De hecho, anota las fechas por si por alguna razón todavía no estás inscrito.
22, 23 y 24 de marzo.
Exactamente, tenemos 22, 23 y 24 de marzo. Y vamos a tener durante esta semana una serie de contenidos especiales, invitados, va a ser un hit. Y el centro es que tú aprendas a organizar tu tiempo, a vencer la procrastinación, y que tú puedas también al final, de hecho te vamos a mostrar lo que nosotros llamamos el mapa de la ultraproductividad. Entonces, te estamos dejando en el chat una URL, una dirección para que por favor te registres. De hecho lo estamos fijando en este momento en YouTube. Para que vamos a fijarla. Un segundo, ¿dónde dice? Ok, vamos a fijarla para que tú justamente puedas verla y te puedas registrar, de acuerdo. Es súper mega importante que tú participes porque este contenido no solo es gratuito, sino también es muy profundo, y te compartimos la estructura y la vista panorámica para que tú puedas justamente organizar tu tiempo y hacer que te alcance. Porque mucha gente hoy en día está experimentando que el tiempo no le alcanza, que no está lo suficientemente organizada, entonces tienes que sí o sí participar. Y bueno, ahora sí vamos al chat a leer algunas de las personas. Ya volvimos a la vida, excelente. Entonces acá nos dice Ingrid: reorganiza tu tiempo. Adri: qué importante tema, ya estoy en el reto organiza tu tiempo. Fantástico, reorganiza tu tiempo. Jenny Carolina registrada, Colombia. Río Blanco, maravilloso, bendecido días para todos. María Jolines, tenemos muchas personas acá ya inscritas y preparadas.
Margarita, yo, genial, listo.
Entonces arranquemos con nuestro tema central. Yes, mira, estamos haciendo para las personas que nos siguen en Instagram una encuesta. En la encuesta dice lo siguiente: ¿Y te pasa que el miedo te impide tomar acción?
Como el miedo a fracasar, a no ser suficiente, a fallar. Y la mayoría de personas, el 97% de personas, votaron que sí. Y de hecho, el miedo es una cosa muy, llamémosla, especial, interesante analizar, a entender, y también a saber cómo manejarla para poder vencerla y que no sea un obstáculo para nuestra acción. Porque, ¿qué es lo que sucede? Muchas veces nosotros, como arrancamos al inicio diciendo, queremos lograr algo. Y no sé específicamente qué quieras lograr tú en términos de tus metas de este 2022. Quizás sea lanzar un emprendimiento, o escribir un libro, o sacar tu propio curso digital, o entrar en una nueva plataforma de contenido, o quizás quieras iniciar algún tipo de estudios más profundos para tu profesión.
No sé qué es lo que tú quieras, pero a veces nosotros tenemos un deseo de algo que queremos hacer Y cuando ya empezamos a considerar iniciar ese proceso, se nos activan una serie de miedos. Y de hecho, ahí fue donde preguntamos a nuestra audiencia: ¿cuáles son algunos de estos miedos que se te van presentando? Entonces mira que acá nos decían miedo al fracaso, miedo a fallar, miedo a no ser capaz, miedo a pensar si lo vamos a lograr o no. Y esos miedos son justamente los que vamos a estar analizando acá el día de hoy para entender por qué suceden y también mostrarte herramientas que te permitan a ti enfrentarlos, vencerlos y por supuesto tomar acción alrededor de las cosas que son importantes para ti. Entonces, con lo primero que queremos arrancar es con una frase. De hecho, es una de mis frases favoritas. ¿Dirías tú que es una de tus favoritas también?
Sí.
¿La SNK? Ok.
Me gusta más la siguiente.
¿Te gusta más la siguiente? Bueno, esta es una de mis frases favoritas, probablemente de mis top 5 favoritas, y es: sufrimos, sufrimos más en la imaginación que en la realidad. Eso lo dijo Séneca.
Y no les pasa, ¿verdad? Que uno se arma un montón de vídeos negativos de qué pasa si no me compran, de qué pasa si no tengo, no sé, participación en mi primer live o mi primera transmisión en vivo, de qué pasa si me ahogo yo con tomando agua, me enredo, qué pasa si me hacen una pregunta ¿Y no soy capaz de responderla? ¿O qué pasa si hago mi pregunta y todo el mundo se ríe de mí porque mi pregunta puede ser muy boba? O lo que sea. Siempre estamos a veces fortaleciendo cada vez más como esa conversación de qué pasa si algo negativo. Y cuando realmente uno toma acción, no pasan esas cosas. Y si llegaran a pasar, uno tiene el potencial y las habilidades para— si yo me atoro, tomo agua. O sea, pero porque puede pasar, puede que algunas de esas cosas pasen, pero en realidad pasan muy poquitas, ¿no?
Pasan muy poquitas. Y no solo que pasan muy poquitas, sino que incluso la catástrofe mental que nosotros teníamos visualizada en nuestra mente, si llegara a ocurrir que, no sé, que sudé o que me trabé a la hora de hablar en mi presentación o algo, en realidad las consecuencias o lo que sufrimos en ese momento no es tan grave. ¿Y a quién de ustedes ¿Les ha pasado eso? Cuando ustedes miran las veces que han enfrentado el miedo, que han hecho algo que los ha sacado, que te ha sacado de tu zona de confort, tú dices: oiga, sí, tuve miedo. No sé, al iniciar a aprender a conducir, el aprender un nuevo idioma, hacer un viaje al extranjero, el iniciar un emprendimiento, el lanzar a publicar contenido, etcétera. Todo eso da miedo. Y esos miedos que nosotros experimentamos, cuando vemos en la realidad, hay algunas cosas que se presentan, pero son muy pequeñas en comparación. Del miedo y lo que nosotros anticipábamos en nuestra mente. Entonces queremos empezar por eso, porque nuestra mente tiene un mecanismo que de hecho es diseñado para, entre comillas, protegernos, que nos activa el miedo. El miedo es un símbolo de cuidado, es un símbolo de presta atención. Pero, ¿qué es lo que sucede cuando ese miedo se interpone entre donde nosotros estamos y donde queremos estar y nos paraliza? Ahí es donde la cosa no funciona. Ahí es donde debemos cultivar herramientas para poder enfrentarlo. Y de hecho, el día de hoy nos vamos a especializar en 3 tipos de miedos, principales miedos, que de hecho son justamente los que ustedes han identificado y nos han dejado acá. Primero es el fracasar, miedo a fracasar. Fracasar es que las cosas no salen como tú tenías pensadas, es decir, que si tú vas a hacer un contenido y querías que muchas personas se conectaran, entonces no se conectaron las personas. Si quieres lanzar un producto, entonces que nadie te lo compró.
En que se caiga el webinar o la tecnología no funcione o algo salga mal dentro de la presentación, que nadie compre.
Exactamente. Y yo creo que este es uno de los principales. Hay otro que es muy común, solo que muchas veces ni siquiera lo vemos, pero está muy presente, y es el miedo al éxito. Nos da miedo que incluso no nos vaya bien, por Porque, ¿qué es lo que sucede? Hay una conversación de que, ¿qué tal que yo lance mi producto y alguien me compre mi servicio de coaching y que yo no sea lo suficientemente capaz, que no sea capaz, o que no sea lo suficientemente bueno o buena para sostener eso, para que la gente me crea, para poder influenciarlas, para poder generar esa transformación? O, ¿qué tal que me salga una nueva oportunidad para, no sé, un nuevo No sé, no hago contenido y yo no sea capaz de poder mantener esas cosas buenas que están sucediendo. Ese es el segundo tipo de miedo. Y el tercero es el miedo al qué dirán. Nos importa muchísimo, señoras y señores, que nos rechacen. En otras palabras, el rechazo. Nos da miedo el rechazo, nos da miedo que nosotros hagamos algo y que la gente nos critique desde afuera, y en especial nuestros seres cercanos, pareja, familia, círculo muy cercano nos da mucho miedo el rechazo. ¿Qué es lo que sucede? Cuando experimentamos alguno de estos miedos, es muy fácil bloquearnos, es muy fácil detenernos y paralizarnos y quedarnos ahí. Entonces vamos a continuar con la siguiente parte, y es cómo hacemos para saber si estamos en miedo, es decir, cómo podemos identificar si en ese momento de tu vida tú estás experimentando algunos tipos de miedos.
Uy, y esto me remonta de verdad a hace unos años, no, cuando estaba, cuando yo estaba queriendo lanzar mi marca personal. Y una de las cosas, y quiero que de verdad, si te sientes identificado, identificado con lo que estamos hablando, que digas me pasa, hashtag me pasa. Pero una de las cosas en las cuales yo me encontraba Podríamos decir entre comillas invirtiendo la mayor cantidad de mi tiempo era en detallitos que no marcan la diferencia. Entonces yo quería que mi primer producto estuviera con el mega logo, con los colores, me demoraba muchísimo tiempo diseñando una imagen, cuál va a ser la fuente de la imagen, cuál es la mejor fuente, cuáles son los mejores colores, cuál es la mejor hora para publicar ese contenido. Todo era cuál era lo mejor, y entonces se me iba mucho el tiempo buscando lo mejor. ¿Cuál es la mejor red social? ¿Cuál es el mejor copy para el email? En fin, un montón de cosas. Y me di cuenta de que era una perfeccionista profesional. ¿Qué sucede? Que cuando yo miraba Por ejemplo, todos los avances que tenía Juli en su marca en ese momento, estoy hablando del 2016, que teníamos una agencia de marketing digital y yo también quería sacar mis cosas, ¿no? Entonces Juli entra a la agencia, se movía muy rápido, hacía muchas cosas, avanzaba mucho, en muchos resultados tenía muchos resultados en comparación a, se podría decir, a los resultados que yo tenía. No, y más allá del estar comparándonos o no, porque muchas veces sucede, bueno, en nuestro caso me pasó en nuestra relación de pareja, pero muchas veces también nos pasa con otras personas. ¿Por qué esas otras personas sí tienen resultados? ¿Por qué esas personas sí están teniendo clientes? ¿Por qué sí tienen, no sé, X número de personas participando en vivo en sus transmisiones? ¿Por qué? Y esa comparación de querer los resultados que otros tienen Hacia que yo diga: oiga, ¿por qué tal persona sí y yo no? Y yo recuerdo que una vez Juli me dijo: Jessy, la verdad es que yo siento, me suena, me huele a que tienes miedo. Y yo: ¿cómo así? ¿A que tengo miedo? Digo: sí, porque yo siento que tú estás perfeccionando todo eso porque te da miedo el qué dirán, porque te da miedo fracasar. Y son de esas cosas que te llegan como esa cachetada cósmica que uno dice: Oye, bueno, pues yo confieso, y sí, y la verdad es que sí tengo ese tipo de miedos. Entonces fue empezar, fue un proceso de empezar a soltar ese perfeccionismo y tomar acción imperfecta, honrar más el progreso. O sea, como hay una, hay una, hay un lema que tenemos en la CAP, en la comunidad alta productiva, y es progreso, no perfección. Y toma un tiempo y es un proceso. Pero empezar a soltar cada vez más el perfeccionismo, empezar a honrar cada vez más el progreso de lo que yo iba haciendo, hizo que yo tomara cada vez más acción, hizo que no me quedaran detallitos que no marcaran la diferencia y que el tiempo me alcanzara para más cosas, ¿no? Entonces, una de las cosas que me di cuenta fue el perfeccionismo.
Otra de las cosas, y de hecho nos encantaría saber si tú estás ahí, si estás en perfeccionismo, es decir, que eres de de las personas que justo acaba de describir Jessy, que estás mirando muchos detalles y estás perfeccionando y perfeccionando y perfeccionando y estás ahí pero no has tomado acción o no la suficiente acción. Entonces déjanos saber ahí: soy perfeccionista o me pasa el perfeccionismo. Con eso te podemos identificar acá. Sí, por acá, de igual forma, muchas personas dicen: me pasa, me pasa, me pasa, me pasa.
Sí, Cindy, Ernesto, Sandra. Bueno, entonces esa es una de las cosas que me di cuenta, oiga, hay un miedo detrás de eso. Entonces, otra de las cosas que también me pasaba a mí, y que suele pasarle más a las mujeres, pero, pero bueno, no voy a excluir a los hombres también. De pronto hay otra forma en la energía masculina. Pero me encontraba haciendo lo siguiente, y era lo primero que yo hacía cuando me levantaba, era la serie, era Los Famosos, Qué Haceres de la Casa, era, o sea, eso es lo primero que yo hacía. Y después, obviamente fue un proceso, me di cuenta de que, bueno, empiezo con mi ritual de la mañana, pero después de mi ritual de la mañana era como Los Qué Haceres de la Casa, no. Y yo me daba cuenta que al final del día no me alcanzaba el tiempo para el libro que quería escribir, para los contenidos que quería crear, para muchas cosas que yo sí quería hacer, pero al final del día no me alcanzaba el tiempo porque mi tiempo estaba dirigido en otras actividades. Y eso, la verdad, no sé a quién le pasa, pero a quienes nos pasa nos genera un cúmulo de frustración. Entonces nos sentimos frustrados, nos sentimos estancados, nos sentimos que no estamos avanzando al ritmo que sí queremos y que no estamos progresando. Y esa sensación es horrible, de verdad que es horrible. Y yo recuerdo que en esa olla a presión emocional, un día exploté, me puse a llorar y le dije a Juli: amor, es que a mí el tiempo no me alcanza, bla bla bla bla bla bla bla. Y todo así como el megadrama. Y Juli me dijo: bueno, que, o sea, después de escucharme, después de sentirme entendida, cuando ya me calmé Me dijo: bueno, ¿qué es lo que tú sí quieres? Y es como que te llevas a aclarar qué es lo que sí quieres. Y digo: mira, yo quiero sacar mi marca, yo quiero crear contenido. Y Julio me dijo: listo, ¿qué es lo que está sucediendo? ¿Estás empezando con los quehaceres de la casa o con otras cosas que no reflejan lo que tú quieres? Y yo me digo: ¿por qué no? Yo te invito, si tú lo quieres tomar, yo te invito a que saques un bloque de tiempo y hagas eso que tú quieres hacer. Entonces yo dije: uy, no, amor, pero es que tú no entiendes, es que tú no entiendes, es que tú no sabes lo difícil que es ser mujer, tú no entiendes lo que tenemos que hacer, es, y el almuerzo. Y yo tenía eso, que ya es parte de, bueno, ya les compartiré del tercer síntoma de cómo saber si tenemos esos miedos. Entonces fue como ese, ese tú no entiendes, no. Y la que yo no entendía era yo, pero bueno, fue un proceso. Y ya más adelante vamos a compartir qué hacer en esas situaciones. Pero entonces me di cuenta, era eso, yo estaba procrastinando lo que para mí era importante, detrás de los quehaceres de la casa, detrás del ritual de la mañana. No sé quién, a quién le pasa que nos extendemos en el ritual de la mañana, nos extendemos en nuestra parte espiritual, o queremos meditar más de la cuenta porque estamos procrastinando algo que sabemos que es importante para nosotras, para esa meta, para esos sueños. Pero que nos genera miedo y energía masculina, que estamos—
yo hablo, perdón, yo quiero participar ahí, por alguna razón me siento identificado. Entonces, ¿qué es lo que pasa? Desde mi punto de vista, también lo he visto mucho, y es, y lo acaba de escribir perfectamente para mujeres, y eso lo escuchamos todo el tiempo. En hombres yo lo he visto en varios lugares, ejemplo, y eso no solo es de hombres y mujeres. Y es preparación infinita. Nosotros lo llamamos el estudiante eterno. Y es cuántas veces no nos sucede que nosotros queremos hacer algo, pero es mucho más cómodo leer otro libro o comprar otro curso o estudiar otro webinar o asistir a otro live alrededor de eso que queremos hacer. Entonces queremos grabar un podcast, sí, sacar un podcast. Entonces decimos, bueno, compramos el curso de cómo grabar un podcast, compramos el micrófono, estudiamos acerca de voz, de calentamientos, de estiramientos de la garganta y un montón de cosas que nos van a ayudar en este proceso. Y seguimos estudiándonos y capacitándonos y capacitándonos. Y siempre estamos ahí, en la zona cómoda, y lo curioso es que sentimos que estamos progresando, pero en realidad no. Mira que una de las cosas que acá nosotros ponemos en esto que estamos tomando nuestras notas, esos son disfraces del miedo. El perfeccionismo es un disfraz del miedo. Mucha gente se siente muy bien, incluso muy orgullosa de ser perfeccionista, pero cuando lo miras muy por el fondo Es un disfraz. Tienes miedo, pero entonces lo disfrazas de perfeccionismo y por eso no avanzas. La procrastinación, que es justo lo que nos plantea Jessi acá, es exactamente eso.
Y para dar con el estudio también pasa muchísimo con el tema del correo electrónico, las redes sociales. Hay gente que siente que porque está respondiendo WhatsApp y está todo el tiempo pendiente del WhatsApp está siendo productiva.
O una investigación infinita. ¿Cuántas veces nos pasa que entonces queremos lanzar nuestro campañín en el marketing, nos ponemos a averiguar y duramos 3 meses investigando cuál es el CRM perfecto y el mejor y el que tiene las más características? Es una tabla Excel a alguien más y comparamos. ¿Sabes por qué es eso? Porque es más cómodo estar en preparación o estar en otras cosas que ya conocemos que enfrentarnos al miedo de publicar el contenido, de exponernos, de lanzar ese curso, etcétera, etcétera. Y de hecho, la procrastinación es algo que vamos a hablar en profundidad en nuestro reto Organiza Tu Tiempo en una Semana. De hecho, en la segunda clase vamos a estar viendo toda la metodología completa y el, sí, todo el panorama completo alrededor de cómo vencer la procrastinación. Y eso nos pasa muchísimo. Y hay otro disfraz, hay otra, hay una tercera, un tercer elemento.
En la historia que yo decía, es que Juli, tú no me entiendes, es que tú no me entiendes porque bla bla bla bla bla. Y es cuando empezamos a sufrir de excusitis aguda. Excusitis aguda es colocar excusas de por qué no podemos tomar acción. Es que no tengo los recursos, es que no tengo el tiempo, es que el tiempo no me alcanza, es que los quehaceres, es que... y ahí tienen el espacio en blanco. Y muchas veces uno por estar dándole más fuerza a esas razones de por qué no puedo, uno empieza a creerse eso. No es que uno no pueda, es que uno es el mejor vendedor que existe en el mundo para venderse los por qué no puedo, los por qué yo no puedo. Y entonces empezamos a utilizar nuestras circunstancias externas, sea cuáles sean, para limitarnos. Ahora, la buena noticia es que si bien tendemos a ser los mejores vendedores del no puedo, de la excusitis aguda, también podemos hacer lo mismo para vendernos lo que sí podemos. De por qué gracias a las circunstancias externas, sean cuáles sean, sí puedo tomar acción ahora. De por qué mis circunstancias externas son el mejor, los mejores recursos, las mejores herramientas, el mejor lugar, el lugar, momento perfecto para estar, para ir al siguiente nivel. Entonces tenemos ese poder, y acá lo que estamos haciendo es como traer esa conciencia de, oiga, detrás de ese perfeccionismo hay miedo, detrás de esa procrastinación hay miedo, detrás de esa excusa que yo me vendo de ¿Por qué no puedo? Hay miedo. Y cuando yo soy consciente de que hay un miedo, entonces ya puedo hacer cosas para vencer ese miedo, ya puedo hacer cosas para tomar acción, ya puedo hacer cosas para, oiga, no quedarme ahí, sino fortalecer, como decíamos, lo que sí puedo hacer. Y creo que es nuestro siguiente paso, ¿cierto? ¿Cómo podemos transformar todos esos miedos? ¿Cómo podemos transformar o vencer esos miedos ¿Para qué? Para tomar acción. Porque cuando tomamos acción es que empezamos a ver resultados. Esos resultados que queremos son consecuencia de tomar acción, son consecuencia de un tiempo bien invertido, son consecuencia de saber organizarnos. ¿Para qué? Para dirigir nuestros recursos, nuestro tiempo, nuestra atención hacia lo que sí queremos que suceda en nuestra vida.
Exactamente. Y de hecho, déjanos saber aquí en el chat de estos que acaba de escribir Jessy. Primero, perfeccionismo. Segundo, procrastinación. Tercero, excusitas agudas, ¿cuál identificas tú que es el que más en este momento de tu vida te está limitando de tu siguiente nivel? Limitando de tomar esa acción que tú sabes que debes tomar en pro de lograr tus sueños. Y de hecho, mientras tú nos estás escribiendo aquí en el chat o en los comentarios, déjanos compartirte un concepto muy importante que de hecho es toda la base de esta clase, y es: tú vences el miedo, ¿para qué? Para pasar a tomar algo que se llama acción. Mira, acción, y esto lo voy a dejar en una frase de nuestros mentores. ¿La de Danzulion?
Sí.
Ah, sí. No, esta es otra.
Ah, ok.
La acción es lo único que cambia la realidad. Lo que sea que tú quieras requiere acción. Y de hecho, lo que sea que tú quieras accionar requiere de tiempo. Tú no puedes accionar sin tiempo. Y de hecho, ese es uno de los principales retos que estamos experimentando como sociedad, de la falta de organización del tiempo. Como estamos tan dispersos, tan distraídos, tan saturados, entonces es muy difícil encontrar un espacio o organizar nuestro tiempo de tal forma que podamos tomar acción enfocada de manera consistente para ver los resultados que queremos en las diferentes áreas de nuestra vida. Y de hecho eso lo vamos a estar profundizando exactamente en el reto Organiza Tu Tiempo en una Semana que empieza, recuerda, ¿cuándo empieza el reto? 22 de marzo a las 10 de la mañana.
Sí, igual parte de esos miedos que estamos trabajando el día de hoy son claves en el tema de la organización, porque también se nos va el tiempo en otras cosas que no tienen nada que ver con los resultados, o de otra manera, como es el perfeccionismo, porque tenemos miedo. Entonces no estamos organizando el tiempo estratégicamente por esos mismos miedos también. Por acá nos decían, hablando de miedos, nos dice Diana: procrastinación.
Procrastinación. Yo también tengo los 3, nos dice Olivia. Los 3 nos dice Natalie.
Por acá Elizabeth, procrastinación y excusitis.
Cindy nos dice tengo los 3. Tatiana, los 3. María, procrastinación.
3, perfeccionismo y procrastinación.
Listo.
Hoy por acá nos dice Oscar, me meto a muchos webinars o masterclasses gratuitas muy buenas, interesantes, y no tomo acción. ¿Quién se siente identificado con eso?
Listo.
Estudiante eterno nos dice: Julio César, y no me lanzo.
Bueno, esta parte les va a encantar. ¿Cómo vencer el miedo? Empecemos a destilar y profundizar en cada uno de los miedos, también ilustrándote a través de algunas de nuestras historias personales, y también específicamente qué es lo que tú puedes hacer para poder trascenderlos y vencerlos. Entonces empecemos con el primero, y es el miedo a fracasar. El miedo a fracasar.
Sí, y yo sé que esa historia se las ha contado muchísimo Julián, pero para quienes apenas nos conocen, de verdad, nosotros teníamos una agencia de marketing digital 2016, 2017, 2018, empezamos a pasar en números rojos. Julio empezó a sentir que por ahí no era su propósito de vida. Y la cuestión es que, digamos, que esa empresa o ese negocio que tuvimos, que tenía, está teniendo harto éxito, empezó a decaer, a decaer, a decaer. Y en el 2018 entramos, por así decirlo, en una quiebra, en una quiebra donde vendemos todo lo que teníamos para hacer una última inversión, que fue, no sabe, ir a Brasil, aprender de uno de los mentores que Digo que es de los mejores mentores en Brasil, Érico Rocha, lo quiero muchísimo. Y a partir de eso empezar a hacer un cambio, empezar a conectar más con su propósito de vida, a llevar más el tema de la productividad a más personas. Y bueno, llegamos, el cuento corto, llegamos de Brasil a Bogotá. Nosotros pensamos que íbamos a tener resultados así como que inmediatos y que después de esa inversión nos iba a ir súper bien. Pero con resultados inmediatos. Entonces llegamos y resulta que fue todo lo contrario. Teníamos deudas, teníamos números rojos, habíamos vendido todo. Entonces, jolines, ¿qué vamos a hacer? ¿Qué vamos a hacer? Y bueno, mi mami y mi papi nos dijeron: no, chicos, vénganse a vivir con nosotros, nosotros los apoyamos. Entonces fue a irnos a vivir en el 2019 a la casa de mis papás. Y después de un éxito X, pasar a vivir a la casa de Disapaz, en el caso de Julia, la casa de sus suegros, no es algo que luce como, ay, qué exitosa estuvimos, nos ha ido súper bien, oiga chicos, ustedes se fueron a Brasil. Y no, o sea, no luce como un éxito, la verdad lucía más como un fracaso, un fracaso de las cosas no funcionaron, de haber hecho inversiones en publicidad que no generaron ventas, que generaron pérdidas, ROI negativo, de haber vendido todo y decir no, ahora estamos viendo con mis papás. No sé, eso, pero eso luce más a fracaso. Y así lo experimenté en ese momento.
O sea, yo ahorita lo veo diferente, pero fue duro, fue duro, de verdad.
Fue lágrimas, fue sentir que habíamos fallado, fue sentir que no fuimos suficientes, fue sentir que éramos unos losers. No sé, todo lo que la mente empieza a jugarle a uno. Puedes sentir todo ese fracaso en ese instante y empezar uno, bueno, llega un momento y llega un momento en la vida en que no sé, es como, ¿hasta cuándo? ¿Hasta cuándo vas a estar sintiendo que fracasaste? ¿Hasta cuándo vas a seguir en esa conversación, en esa historia? Y fue como, oye, ¿hasta cuándo? Como si la vida te dijera así, ¿hasta cuándo? ¿No estás cansado? Y bueno, en mi caso fue así. Y no solo fue la vida, fue también mamá. Nena, o sea, en serio, los problemas de dinero son los menos problemas de la vida. O sea, hay problemas más graves. El dinero tú puedes volver a crearlo. Y en fin, o sea, fueron muchas sacudidas. Y Juli también. Juli fue, Juli es alguien que tiene como esa habilidad de trascender muy rápido los errores o las fallas y convertirlos en ganancia, convertirlos en aprendizaje. A mí emocionalmente, y quienes somos más emocionales vivimos más esa emoción. Entonces es un poco, es un proceso un poquito más largo salir de ahí, aunque cada vez uno va fortaleciendo ese músculo y esa habilidad, porque es una habilidad que se va ganando con el tiempo y gracias a estas experiencias de vida. Entonces llega un momento en que yo dije, oiga, sí, ya, ya fue suficiente de contarme esta historia, ya fue suficiente de estar llorando, ya fue suficiente de victimizarme, ya fue suficiente sentirme mal. Es momento de tomar acción, es momento de arrancar, de ya que toqué fondo La única forma es ir hacia arriba, ya más abajo. Entonces yo dije, fue cambiar la conversación, fue empezar a sentarme conmigo misma, a volver otra vez a mis raíces, a lo que yo estaba enseñando, que es maestría interior, a empezar a fortalecer esa mentalidad de abundancia en la que en algún momento creí. Pero como viví ese fracaso, entonces sentí que el mundo se me caía o se me dividía en dos.
¿Por qué?
Porque uno tiende a identificarse con las cosas allá afuera. Y se olvida del potencial que uno tiene acá adentro. Entonces, fue volver atrás, a reconectarme a maestría interior, a hacer diario, a empezar a agradecer esas circunstancias, a empezar a enfocarme en esos aprendizajes. Y me di cuenta de algo, de algo súper valioso, y es que hay dos tipos de personas. Persona A es la persona en la que yo me encontraba al comienzo de esta crisis, de esta quiebra. Una persona en la que sentía que yo había fallado, sentía que había perdido, sentía que había fracasado, sentía que no era suficiente porque había quebrado financieramente. Persona A, entonces sentía que todo era pérdida. Y está la persona B, tipo de persona B, esa persona que sí hay una quiebra, pero entonces se empieza a enfocar en los aprendizajes. En lo que sí puede hacer, en cómo transforma esas lecciones en acción, y cómo esa acción en nuevos, en resultados totalmente diferentes para seguir adelante con mayor sabiduría, con mayor confianza, con mayor experiencia y con mayor conocimiento. Y llega un momento en que la vida te hace una invitación, y es: ¿en qué grupo de personas tú quieres estar? ¿En las personas A o en la persona B? ¿En la que ven todo como una pérdida o en la que transforman esas perdidas, errores, fracasos en ganancias. Y yo llegué y dije, sabes, yo voy a cambiarme de equipo, yo voy a estar en el segundo tipo de personas, yo voy a empezar a transformar esta historia y la voy a cambiar. Y de hecho me la voy a contar diferente. Entonces, si tú por alguna razón en este momento, no sé cuál sea, puede ser en el área de salud, en el área financiera, en el área de emprendimiento, en el área de personal, en el área de pareja, no sé, Estás enfocada en lo que estás perdiendo, en los errores, en lo que no tienes, en esa situación o circunstancia externa que sientes que te limita. Mi invitación es que transformes eso en una ganancia, como lo hice. Y una de las cosas que a mí me ayudó muchísimo fue eso, fue preguntarme: ¿qué agradezco o qué aprendo de esta situación? ¿Qué agradezco o qué aprendo de esta situación? Una de las cosas que hoy en día, porque esto es algo que uno sigue fortaleciendo, o sea, esa historia de lo que pasó al comienzo yo me lo contaba como un fracaso, luego me lo conté como algo que digo, oiga, esto me hace más fuerte, pero también me hace más vulnerable y me hace más abierta a entender a mis estudiantes, a saber qué sucede emocionalmente en una persona cuando está viviendo una crisis. Porque si yo sé, porque ya lo viví, yo le puedo ayudar a decirle: mira, estás experimentando frustración, es normal. Estás experimentando un fracaso, es normal. Pero haz esto, esto, esto, esto para empezar a sanar, para empezar a transformar esa historia, para poder traer luz. Entonces me hace una mejor coach y empecé a verlo como un activo. Cuando empezamos a ver nuestras raíces, nuestra historia como un activo, empezamos a ver nuestros errores y nuestros fracasos entre comillas como aprendizajes, nos damos cuenta de algo muy curioso, y es que siempre ganamos. Siempre ganamos. Incluso ante una quiebra, siempre ganamos. ¿Por qué? Porque si no ganamos, invento. O sea, y los resultados externos son siempre consecuencia. Entonces, si estamos en números rojos en nuestra cuenta bancaria, tengo dos opciones: o verlo de que yo no soy suficiente, o decir, oiga, ¿qué puedo aprender de esto? Yo aprendí muchísimo de finanzas en ese proceso, muchísimo. Errores que yo hoy en día ya no cometo, cosas, hábitos que antes tenía como el tema del ahorro, que hoy en día los hago con mucha más fuerza y más ahínco porque los valoro más. Entonces aprendí muchísimo. Entonces eso se me está convirtiendo en ganancia. Entonces mi invitación es a que aprendes, como dice, o ganas o aprendes, y aprender es igual ganar. Cuando tú conviertes esos aprendizajes en acciones, entonces empiezas a tener resultados totalmente diferentes, resultados más alineados a lo que sí quieres, no lo que no quieres, a lo que sí quieres. Entonces mi invitación es a esa: no se trata de las circunstancias externas, No se trata de lo que llamamos fracaso, se trata de lo que hacemos con esas circunstancias externas, se trata de lo que hacemos con ese fracaso, se trata con lo que hacemos con lo que nos pasa y la historia que nos contamos alrededor de lo que nos pasa. Y yo creo que ahí, ahí es donde está nuestro poder creador, ahí donde está nuestra inteligencia en acción, ahí están nuestras habilidades, conocimientos, y lo que sí podemos llegar a hacer. Para ir hasta nuestro siguiente nivel.
100%. Y una de las cosas interesantes de la vida es que tú te das cuenta que siempre hay aciertos y siempre hay cosas que se podrían considerar fracasos, fallas, errores, etcétera, etcétera. Y justamente la diferencia que está viendo en el chat, que mencionan a Carol Dweck, que es justamente la investigadora que puso este libro fantástico, se llama Mindset, donde habla entre la diferencia de fixed mindset o o el, sí, el, la mentalidad fija, como estática, y la mentalidad de crecimiento, el growth mindset, ahí te das cuenta de algo, y es que en realidad la cosa no está allá afuera, no está en que, por ejemplo, allá en 2019 cuando nosotros lanzamos por primera vez un curso virtual alrededor de productividad que Fue una experiencia increíble. Hoy en día lo vemos así, fue una experiencia increíble, a pesar de que vendimos cero. Me acuerdo que invertimos $500, estábamos muy emocionados porque hicimos 4 clases gratuitas, generamos una audiencia, la gente está muy interesada, lanzamos el curso y—
oh no, y se ríe—
y no vendimos nada, o sea, fue cero, fue nothing, nada, nadie, absolutamente nadie compró. Y en ese momento Se siente una cara larga, bien fea, decepción, de frustración, etcétera, etcétera. Y eso es normal.
Dentro de nuestra audiencia hay personas que han emprendido varios emprendimientos y que han fracasado, o esos emprendimientos no han funcionado, o por alguna razón dicen no, ya no estoy conectada, y lo cierran. Y a veces es cerrar ese emprendimiento o es no continuar ese emprendimiento Suena como que fracasé. Y tú eres alguien que ha emprendido desde que tenías 17 años, y creo que ese es tu cuarto emprendimiento, podríamos decir.
Depende cómo se cuente un emprendimiento, pero probablemente sí.
Y me encantaría que pronto dieras como ese journey o ese, o esa mentalidad alrededor de cómo tú ves eso.
De acuerdo. Y es, mira, por alguna razón para mí es muy difícil ver algo como un fracaso, tanto cosas pequeñas como cosas grandes. Obviamente sufro, obviamente a veces me frustro un montón cuando las cosas no salen como espero. Y eso es un proceso creo que natural, los seres humanos tendemos a sentirnos así cuando de pronto esperamos que suceda A y de repente algo, lo que sucede es lejos de A, entre más lejos quizás más frustración experimentamos, etcétera. Pero, ¿qué es lo que sucede? Cuando tú te das cuenta que tú no te puedes dejar definir solo por un único evento o por una única circunstancia, que eso no es lo que tú eres ni eso te define, sino que en realidad eso es simplemente un un elemento de lo que está sucediendo. Entonces tú te das cuenta que eso es simplemente un evento dentro de toda tu vida, y no nos podemos dejar definir por eso. O sea, nosotros no podemos decir que somos un fracaso porque hice algo y no funcionó. Desde mi punto de vista no es así. Desde mi punto de vista, cuando ya trasciendes esa parte natural de la emoción de la frustración, tú empiezas a preguntarte, como nos decía Jaycee, ¿qué puedo aprender? ¿Qué le puedo extraer a esto? ¿Por qué? ¿Qué es lo que sucede? Desde mi punto de vista, la única opción de fracasar es cuando tú ya te rindes y no lo sigues intentando. El éxito, y de hecho esto lo vamos a ver muchísimo más en el reto, pero esta es una metáfora que creo que lo describe muy bien. El éxito es como sembrar una semilla. Dios mira, esta es la tierra, tú siembras esta semilla acá, y luego tú vienes acá con un balde de agua todo emocionado, toda emocionada, a ponerle agua. Sí, entonces vienes el primer día y le pones agua, vienes el segundo día y le pones agua, es decir, estás tomando acción. Entonces publicas contenido o grabas un episodio en podcast o llamas a alguien para tratar de cerrar una venta. Entonces tú haces primer día, segundo día, tercer día, luego pasas una semana, exactamente. Y después tú vienes al, no sé, a cierto tiempo, quizás unos meses, unas semanas más adelante, y tú acá estás con esta cara, estás con cara de frustración porque tú dices, ¿dónde está mi fucking árbol? Es decir, yo le he estado metiendo fuerza, energía, agua, nutrientes, amor, cariño, tiempo. ¿Dónde está mi árbol? ¿Dónde están mis frutas? Yo quiero manzanas. Sí, esto no está funcionando. ¿Y qué es lo que sucede en ese momento? La mayoría de personas lo que hacen es dejan de regar el agua. Y déjame saber ahí en el chat, ¿qué va a pasar cuando tú dejas de regar agua? Pues esa semilla se va a morir. ¿Por qué? Porque en estos espacios de tiempo donde estamos fracasando, donde estamos cometiendo errores, lo que en realidad está sucediendo es que están están siendo sembradas las semillas, de ahí, perdón, las raíces están siendo desarrolladas. Y esas raíces, ¿para qué son? Para que luego esta semilla tenga la suficiente fuerza para crecer un pequeño tronco, que luego se va a volver en un tronco, que es lo que va a poder sostener el árbol y lo que te va a dar los frutos. Pero a menos de que haya esta perseverancia, esta persistencia, esta disciplina y constancia, los frutos nunca van a llegar.
Y sí, y hablando, bueno, no, no me quiero, iba a hacer un paréntesis, pero no, me emocioné. Y hablando de eso, hay algo que me encanta de tu historia de emprendimiento, y es que al enfocarte en los aprendizajes de cada emprendimiento que tuviste en cada etapa de tu vida, son aprendizajes que incluso te acompañan hasta hoy en día, que te han dado una sabiduría enorme para las acciones que estás tomando hoy en día, en, bueno, que estamos tomando hoy en día dentro de Simplicity Media, que es nuestra empresa hoy en día. Y dentro de la app, que es nuestro producto estrella. Pero esto, toda esa sabiduría que viene del pasado, que ya sabemos qué hacer acá, qué no hacer acá, cómo trabajar con equipo, hay muchas cosas que ya se han construido. ¿De qué? De lo que podríamos decir errores del pasado.
100%.
Y de hecho, cualquier proceso de aprendizaje no puede ocurrir sin que hayan fallas o errores. Piénsalo en lo que quieras. Cuando un bebé aprende a caminar, o sea, cuando está pasando de gatear a caminar, hay muchas fallas o fracasos, pero no significa que esté fracasando, está aprendiendo. De hecho, cuando tú ves que las cosas que no salen bien, los errores que cometes, los ves con ese ángulo de aprendizaje, es exactamente igual. Aprende, no sé, ahorita yo estoy aprendiendo piano y las personas que han visto mis historias probablemente vieron la primera vez que toqué una canción Ahorita estoy aprendiendo dos, una se llama Preludio de Bach y la otra es de nuestra maestra de música que se llama Yesenia. Y al principio uno es, nosotros decimos, súper turuleto, es decir, tú ves, y uno se avergüenza, uno dice no, no le agarro el ritmo, etcétera. Pero resulta que a los 2, 3 días ya empieza a sonar ya con más ritmo, con más secuencia, ya se empieza a sentir la canción, y ya después de un par de semanas o de práctica llámese una parte de la canción y ya suena bien.
Sí, 100%, así es. Por ejemplo, acá en el chat nos dice Carolina: debemos escoger fríamente con quién vamos a emprender y asociarnos. Eso fue una de las cosas que también aprendiste en un emprendimiento, ¿no? Que fue como, no fue una gran sociedad, pero ese emprendimiento deja justo un aprendizaje, y es por acá, y es ese, es aprender a, oiga, ya sé que no se trata de una, o sea, de que las sociedades no funcionen, es que hay que saber elegir con quién asociarnos. Ese puede ser un aprendizaje que hoy en día tú puedas traer a un segundo emprendimiento, pero solo sucede si ves los aprendizajes, porque muchas veces quedan ahí, se nos quedamos ahí en el pasado, en lo que no funcionó, en los errores, pero no estamos viendo el aprendizaje y por ende no estamos trayendo esa experiencia del pasado a nuestro presente para hacerlo aún más grandioso, más valioso.
Y una última reflexión alrededor de este punto, y es cuando tú analizas todo tu pasado en cualquier área de tu vida, hay cosas que han funcionado, hay cosas que no han funcionado. Es decir, tú no eres aquí ultra mega perfecto que no hayas cometido ni medio error y que todo lo que tú has hecho ha sido un acierto ni nada. Tú ves atrás y si tú hicieras una lista de las cosas que han salido bien, aciertos, y las cosas que no han salido bien, errores, No sé en qué porcentaje, pero tienes de las unas y tienes de las otras. Ahora, ¿por qué demonios nosotros esperamos que a futuro todo lo que nosotros hagamos salga bien? Muchas veces nosotros es como si le estuviéramos diciendo a la vida, al universo, a Dios o algo es: tú garantízame que todo va a salir bien para que yo dé el primer paso. Y nunca, nunca pasa así. Siempre es: tú das el primer paso, o sea, que lo des bien, mal, torcido, etcétera, etcétera, y en el camino es donde las cosas van sucediendo. Entonces esa es nuestra, la forma en cómo tú puedes hacer para vencer este miedo de fracasar es verlo con gratitud, con aprendizaje y con sabiduría. Por favor, anota esta frase, que si estás tomando notas, que deberías estar haciéndola, subráyala, ponla en h1, en titular, en subráyala, y es: o ganas o aprendes, y aprender es ganar. Es decir, o ganas o ganas. Desde nuestro punto de vista no hay forma de perder, no hay fracasos. Independientemente de lo que suceda, no hay forma de perder porque todo está acá, no está allá afuera.
Así es, 100%.
Listo, entonces nos vamos con nuestro siguiente miedo, y es lo que nosotros llamamos el miedo al éxito, que lo podemos ver cuando sentimos que no soy capaz No soy capaz, no soy suficiente. Y esto puede pasar muchas veces cuando incluso nosotros estamos visualizando que las cosas salen bien. No sé cuántas veces de pronto tú, incluso en procesos donde estamos soñando, estamos diciendo este año sí voy a lograr, etcétera, etcétera, y nos imaginamos que estamos teniendo ese resultado, muchas veces se nos despierta el miedo de Uy, Julián, pero ¿qué pasa si tú lanzas el curso y alguien compra tu coaching y de pronto tú estás en una sesión de coaching y te plantea una pregunta y tú no sabes cómo responderla? O ¿qué tal tú estés haciendo un live en vivo y una persona te haga una pregunta y tú no sepas cómo hacer? O ¿qué tal que, no sé, que alguien compre tu curso y no le guste y te solicite un reembolso? Y muchas veces esos miedos a que nos vaya a ir bien, que de hecho son muy curiosos, lo que nos hace es detenernos. Y yo no me acuerdo exactamente la frase, no sé si tú te acuerdas, baby, de Marianne Williamson. Y es que tenemos más miedo a nuestra luz a brillar. Sí, bueno, no es la frase tal cual, pero tenemos más miedo a nuestra luz, es la potencial, que a nuestra—
mira, creo que es algo así: nuestro miedo más profundo no es el de ser inapropiados. Nuestro miedo más profundo es el de ser poderosos más allá de toda medida. Es nuestra luz, no nuestra oscuridad, lo que nos asusta. Es nuestra luz, no nuestra oscuridad, lo que nos asusta. Nos preguntamos: ¿quién soy yo para ser brillante, precioso, talentoso y fabuloso? Y creo que lo que ya resumí al final es: ¿quién no eres tú? ¿Quién no eres tú para ser? Brillante, precioso, talentoso y fabuloso.
Sí, y de hecho eso entra mucho en la conversación que acabamos de tener alrededor del tema de la confianza. Muchas veces nosotros decimos es quiero experimentar confianza para así lanzarme, es decir, el momento en que yo esté lo suficientemente con confianza de hacer algo, entonces ahí sí lanzo, ahí sí hago la cosa, etcétera, etcétera. Pero cuando tú lo analizas El ciclo es como suceden las cosas en la vida real. La confianza siempre de los siempres, nunca, siempre de los siempres, la confianza, confianza viene luego de la acción. Un ejemplo: aprender a conducir. Cuando tú aprendes a conducir, tú no tienes confianza, es más, tienes miedo. Yo me acuerdo cuando yo aprendí a conducir el miedo era bien grande. Y si me estrello, y si me quedo justamente y no sé cómo iniciar, arrancar el carro, se me apaga el carro en medio de la vía, que de hecho me pasó varias veces. Sí, y al principio tú eres muy, tú vas tomando acción, que es lo que pasa, la primera vez es donde más miedo tienes, la primera vez es donde más miedo tienes, exactamente. Luego la segunda vez ves, tienes un poquito más de confianza, porque Porque tuviste aprendizaje y experiencia.
Sí, claro.
Entonces, si bien la segunda vez vas a tener miedo, vas a tener un poquito menos de miedo porque ya sabes, ah, bueno. Y así, entre más acción tú vayas tomando, más aprendizaje vas teniendo, más confianza vas teniendo. Entonces, en realidad es bastante irrealista el esperar que la confianza llegue antes que la acción. La confianza viene después. Y tómalo en lo que quieras, en aprender un idioma. Cuando empezamos un idioma y ni siquiera sabemos pronunciar, y vemos que esto está como en, valga la redundancia, en otro idioma y no entendemos nada, pero ya tú vas aprendiendo las palabras y con el paso del tiempo ya se te va volviendo más natural, ya vas perdiendo el miedo a hablarlo, a expresarte, a equivocarte. Tómalo con lo que quieras, con aprender, con hacer, con hacer webinar.
Yo recuerdo Sí, van a ser eventos en vivo, la primera transmisión en vivo. No, o sea, siempre hay oportunidades de mejora y siempre hay crecimiento, y uno puede saber cuáles son esas oportunidades, mejora después de tomar acción. Entonces sí, literal, 100%.
Y mira lo siguiente, y es por principio, incluso por principio natural, todo empieza en pequeño. Todo empieza en pequeño. O sea, si tú lo analizas, una semilla es bastante pequeña y ahí surge un gran árbol. Nosotros, sí, antes de que nosotros naciéramos, espermatozoide y óvulo, muy pequeño. Y mira hoy en día cómo somos de grandes. En la naturaleza todo empieza, todo empieza pequeño, y la naturaleza es de evolución. ¿Y qué es lo que sucede? Muchas veces nosotros sentimos que no somos capaces o que no somos suficientes porque el salto que estamos tratando de dar de aquí hasta de pronto lo siguiente que queremos hacer, quizás muchas veces es muy grande y hemos caído en la trampa de querer revolucionar nuestra vida o revolucionar nuestros resultados cuando lo que necesitamos hacer es evolucionar. Sí, muchas veces la revolución lo que nos hace es Y te lo voy a mostrar con esto, que es de hecho la ciencia nos invita a tener en cuenta este principio. Es algo que profundizamos mucho más en nuestro curso de Flow para las personas que son miembros de la comunidad de alta productividad, que es nuestro curso avanzado de productividad. Y se trata de lo siguiente, es, mira, hay algo, eso se llama el challenge, eso se llama el challenge skill ratio, para los que quieren investigar alrededor de eso, challenge skill ratio. Challenge to skill o skill to challenge to practice. Entonces básicamente consiste en lo siguiente, y es, mira, ese es el reto que tú te estás poniendo, sí, y esta es tu capacidad actual, capacidad actual. Y el reto es demasiado para tu capacidad, es decir, el reto es muy alto y tu capacidad es muy baja, ¿qué es lo que sucede? A nosotros inmediatamente lo que nosotros hacemos es lo que ellos llaman burnout. Burnout. Te lo voy a poner en el ejemplo más sencillo. Imagínate que nunca has alzado pesas en la vida, nunca. Tu capacidad para alzar pesas es muy baja, no hay músculo para sostener mucho peso. Si te pones acá 100 kilos, o sea que estoy exagerando mucho solo para que me entiendas, para hacer cualquier ejercicio, el que quieras, te vas a romper el músculo porque tu capacidad no te da. Sí, pero ahora, ¿qué es lo que sucede? Supongamos que tú en el otro lado, el reto que te estás poniendo es demasiado bajo para tu capacidad actual. Ahí es donde nosotros nos aburrimos. Sí, siguiendo ese mismo contexto, si tú te pones 100 gramos para alzar de peso, ya que estoy exagerando, 100 gramos, te vas a aburrir. Sí, o sea, ¿qué es alzar 100 gramos? No es absolutamente nada. Te vas a aburrir. Entonces la ciencia nos habla de que existe algo, esto que se llama, ellos lo llaman el flow channel, flow channel, es el canal del flow, y es cuando el reto que tú te estás poniendo está ligeramente por arriba de tu capacidad, como por ejemplo por acá, entonces acá es el punto, llamémoslo así, el punto mágico donde tú tienes un reto que es lo suficientemente, ¿cómo se diría? Grande, suficientemente grande, no demasiado grande, que te permita a ti desarrollarte saliéndote de tu zona de confort igual, pero no quemándote. Entonces, cuando tú estás, llamémoslo así, planeando tus retos, tus objetivos, tus siguientes movimientos, y lo haces dentro de este canal del flow, Tú te vas a dar cuenta que si te das cuenta, estás hacia arriba. Tu capacidad va aumentando y también tu reto va aumentando. Siempre de los siempres, pero lo vas haciendo progresivamente y paso a paso. Y no solo tus capacidades, sino también tus resultados. Entonces, si tú empiezas a hacer ejercicios de alzar peso, quizás la primera vez solo puedes alzar 10 kilos. Acá invento. 10 kilos para ese momento está bien porque te cuesta, al otro día te duele, pero tu músculo se va fortaleciendo. Al cabo de una semana ya puedes llegar aquí.
Peso, que es lo que tú dices, o sea, te permita, o sea, aumentar tu capacidad de fuerza, de que tu músculo crezca, y también que te permita igual, obviamente, hacer la postura. Ya hablamos de ejercicio que te permita mantener la postura, hacer una muy buena postura, que no te vayas a lesionar, que no vayas a hacer una fuerza inadecuada en otro lado del cuerpo, pero que te permita crecer. Entonces es algo como por ese, por ese ángulo a nivel físico.
Sí, y de hecho es muy importante que las primeras veces que tú hagas algo te des cuenta que los resultados van a ser pequeños. Y eso de hecho está muy bien, porque muchas personas se rinden por ausencia de muchos resultados. Una persona hace un post y es que solo 3 personas lo vieron, o hace un live y es que solo 5 personas se conectaron. Y es normal, cuando tú estás iniciando, tanto la capacidad tuya es pequeña como los resultados son pequeños. Pero creo que sucede es un efecto bola de nieve. Si tú tienes persistencia, si tienes disciplina y lo sigues haciendo, así como hablábamos anteriormente en la metáfora de la siembra de la semilla, sigues regando el agua, sigues nutriendo la tierra, en algún momento esos resultados van a ser más y más grandes. Entre más sigas regando, más sigas haciendo las cosas con disciplina y con consistencia, las cosas van a funcionar.
Y de acuerdo, yo me acuerdo que la primera clase que tuvimos de alta productividad, y de hecho fíjate que nosotros tenemos ventaja, la verdad Nosotros teníamos ventaja porque ya teníamos una audiencia y ya teníamos nuestro negocio pasado. O sea, Funeca Española no es que fuera nuevo, no es que era la primera vez que iba a hacer un live. No, no, no, eso ya había ocurrido varios años. O sea, nosotros iniciamos la verdad con ventaja en ese sentido. La primera clase que yo hice, mira, eso fue en enero del 2019, ¿cierto?
Sí, hay que ser como por esa fecha, sí, 2019.
Mira, YouTube nos dice tuvimos 29 personas en vivo. 29 personas en vivo. Para hoy en día quizás se podría considerar un número bastante pequeño, etcétera, etcétera. De hecho, ¿cuántas personas tenemos conectadas ahorita en este momento?
400.
En este momento que estamos dando esta clase tenemos 400 personas. No iniciamos ahí, fueron 29, luego fue creciendo a, no sé, a 40, no me sé las estadísticas exactas, luego 50, luego 100, luego etcétera, etcétera. Hemos tenido clases donde han sido, que no son todas por supuesto, pero hemos tenido 2 2000, bueno, muchas personas, más de 2000 personas conectadas. O si alguno de ustedes, por ejemplo, tuvo la oportunidad de participar de nuestro live que hicimos el lunes, que como plan en la semana tuvimos como 950 personas conectadas. Pero llegamos acá por la consistencia, porque empezamos en pequeño y porque lo continuamos haciendo.
Y hay algo que es valioso, porque muchas veces uno se frustra y está como esa Es que esto es un juego de expectativas, ¿no? O sea, si yo tengo la expectativa de tener resultados rápidos y de, no sé cuál sea, en tiempo récord y lo que sea, ¿qué pasa?
Si mi enfoque está, mi expectativa está en un externo, en los resultados que voy a tener allá, en la cantidad de números seguidores, en la cantidad de facturación, en la cantidad de bla bla bla, en los números, ¿qué pasa? Que si yo veo esto, me rindo literal, porque yo digo, no, 29 personas No sé cuál sea la conversación, pero no es suficiente. Entonces yo no soy suficiente, entonces este emprendimiento no está funcionando, y porque otros sí, yo no, y bla, bla, bla. Pero, ¿qué pasa? Que cuando el enfoque está en algo que se llama como motivación intrínseca, en fortalecer, en algo que te conecte, en algo que te apasiona, que en el caso de Juli era el tema de organización del tiempo, de productividad, que cuando está también en el enfoque en ser mejor, en cómo puedo yo mejorar mis capacidades, en cómo puedo mejorar o expandir mis habilidades, en cómo puedo mejorar los contenidos que yo voy haciendo. Porque de verdad estoy segurísima que si ves la grabación de la clase número 1 y ves esta, o ves la 125, o ves la número 120, Juliana ha crecido un montón. Es más de casi ya para 2 años, o más de cuánto, 3 años. La mayoría del tiempo, no todo el tiempo, la mayoría del tiempo, todos los miércoles, la mayoría del tiempo, cada miércoles. Entonces, ¿qué pasa? Que esa constancia te permite a ti ganar experiencia, conocer tu audiencia. Cuando tú conoces más tu audiencia, tú le puedes servir mejor, puedes crear mejores contenidos, mejores recursos, pues entonces hay más conexión con tu audiencia. Entonces todo empieza a crecer cuando uno se enfoca en esa parte que no se ve. Cuando uno deja de las expectativas allá afuera, todo lo que uno ve en redes sociales, mayoría fotos, fotos, pero así es. Y de verdad, cuando uno se enfoca en su proceso, cuando uno se enfoca en lo que a uno le hace feliz, cuando uno se enfoca en su crecimiento, en sus habilidades, en cómo yo puedo ser mejor, cómo puedo crear mejores contenidos, cómo puedo conocer mejor mi audiencia para servir mejor, los resultados empiezan a ser inevitables, siempre son consecuencia. Pero, ¿qué pasa si me enfoco en resultados y no cumple mis expectativas? Renuncio. Y como renuncio, nunca veo resultados.
Lo que tú dices, nos comparamos porque por allá otras personas sí tienen otras circunstancias. Y no solo es con resultados, a veces nos da la ilusión de que tenemos que estar ultra mega preparados y tenemos que tener un súper mega micrófono o una súper mega cámara o un súper mega lo que sea. Y en realidad No, en realidad no, en realidad no. Si tú empiezas a honrar dónde estás, que es donde estás, o sea, no lo puedes cambiar, estás donde estás. Ahora, puedes ver como una limitación o lo puedes ver como tu punto de partida hacia tu— sí, y tú como una ganancia, como tu punto de partida hacia el siguiente nivel.
Genial.
De eso va a depender muchísimo la diferencia entre el tipo, entre los dos tipos de personas que Jessy nos estaba presentando anteriormente, la que se rinde y dices que no puedo porque bla bla bla, que que vamos a hablar a continuación, y es el hecho de que tú también te des cuenta que en realidad las circunstancias que tú tienes son perfectas, son perfectas para ti, y que desde ahí tú puedes crear un montón. Y si te enfocas en tu siguiente paso, porque de hecho nosotros vemos el crecimiento como un proceso escalonado, es decir, no sé, supongamos que tú estás acá y hablemos solo de de lo que quieras. Mira, tú estás acá en este, en este punto, y quieres estar acá, esa es tu meta. Y acá puede llegar a ser facturar X número de dólares, o tener X número de clientes, o X número de seguidores. Este es tu resultado ideal, listo. Saltar de acá acá de un solo paso muchas veces es muy difícil, es muy difícil, es muy difícil. Pero si tú dices, ok, mira, Julián, yo quiero acá Quiero tener, no sé, estoy inventando, quiero tener acá mis 100 clientes, 100 personas comprando mi producto. El día en que tú tengas uno, habrás dado un gran paso, un gran paso. Y eso, si en ese momento tú estás acá, tu enfoque debe estar acá: ¿qué puedes hacer para lograr ese siguiente paso? Ya cuando estés acá en este punto, tu enfoque será en el siguiente paso. Y así nos pasó a nosotros con la comunidad. La primera vez que lanzamos la comunidad, y de hecho me Me acuerdo, me di que abrí los números para decirlo con certeza, no me acuerdo exactamente. La primera vez que lanzamos la comunidad de la alta productividad tuvimos entre 3 y 5 estudiantes, 3 y 5 estudiantes. Hay veces yo me conectaba en las sesiones en vivo de acompañamiento de la comunidad y solo había una persona conectada, solo una, solo una persona. Y de hecho en ese momento era más una sesión individual y personalizada que grupal, claro, por lo que estábamos empezando en pequeño. Por eso fue nuestro primer paso. Y hoy en día, a través de la comunidad, han pasado más de 500 estudiantes y seguimos creciendo. Aquí es donde estamos en este momento, sí. Y obviamente vamos hacia nuestro siguiente paso, nuestro siguiente nivel. Pero entonces la pregunta para ti es, para eso que tú quieres lograr, ¿cuál es tu siguiente paso? Porque tú te das cuenta que ya han pasado 3 años.
Exacto, sí, o sea, 3 años después el que yo facturé en una semana, el que yo de la noche a la mañana.
No, no, no, no, no fue la noche, fue paso a paso, suavecito, como es que dicen nuestros amigos, paso a paso, suavecito.
Así es. Entonces siento que, y es una de las cosas que creo que nos encanta, y es parte de la filosofía, al mostrar Quizás una parte de lo que es el detrás de cámaras, quizás una parte de lo que ha sido nuestra historia, nuestro proceso. Porque muchas veces uno se deja llevar o ilusionar por cosas que uno ve, que de pronto no conoce el detrás. Uno ni siquiera está viendo la punta del iceberg, está viendo la superficie, y uno cree que esos resultados son rápidos, y uno cree— no, todo es un proceso en la vida, y un proceso donde hay errores, donde hay fallas, donde hay aprendizajes, donde hay ganancias, donde ¿Cómo lo puedo hacer mejor? Donde vuelvo otra vez a enfocarme en mi motivación intrínseca, donde vuelvo y sigo fortaleciendo mis habilidades y mis conocimientos. Y hay algo que es el tercer miedo, y es: hay algo que nos detiene, y es: oiga, voy a arrancar, sí, yes, y ya entendimos, yo puedo, estoy en el lugar, en el momento perfecto, con las circunstancias perfectas, yo puedo. Y yo creo en la que quiero y voy a empezar en pequeño, pero, pero, pero, pero, pero, pero es que a mí me da miedo el qué dirán. A mí me da miedo, no sé, hablar ante las cámaras. Y si yo me veo cachetona, y si yo me veo con gafas, y si yo me veo, no sé, el pelo no es suficiente, y yo no tengo esa ropa, o yo no tengo ese ese escenario perfecto, yo no tengo una oficina en WeWork, o yo no tengo, no sé, no sé cuál sea la razón, pero muchas veces uno siente que como no tengo lo que decíamos, porque a mí yo estaba ahí, yo estuve muchas veces ahí, es que no tengo la luz perfecta. Entonces uno empieza a comprar, y hasta que yo no compré mi lucecita de no sé qué, no puedo. O es que yo no tengo el celular X modelo, o si yo no tengo, no sé, entonces yo no puedo empezar. Y muchas veces está ese miedo de, es que en realidad lo que me da miedo es que si yo hago el live con la luz natural o con la luz que tengo en la casa, o si yo soy mamá y estoy haciendo un live, me aparece mi niño, a mí me da miedo qué van a pensar si mi niño, mamá, mamá, y yo lo alzo, y me da miedo qué van a pensar, entonces no arranco. Y yo no sé cuál sea ese miedo, qué van a pensar, pero lo que yo sí sé y lo que yo sí te puedo compartir es que cuando uno está conectado con lo que es importante para uno. Cuando uno está conectado con ese propósito, esa motivación intrínseca, ese para qué yo estoy haciendo esto, las cosas cobran un valor totalmente diferente. Y uno, por alguna extraña razón, dice: ¿Sabes qué? No me importa si el pelo luce, si estoy con gafas, mi misión acá es servir, y yo voy a dar lo mejor de mí para servir esa audiencia, para honrar el tiempo de calidad que las personas están invirtiendo en este contenido. Y cuando yo me enfoco en ser esa persona, en ser lo mejor, en servir desde quién soy yo, con lo que sé, eso cambia la energía y eso se siente. Incluso el contenido que yo muestro es totalmente diferente, porque acá de verdad compartimos cosas que, y lo vamos a compartir algunas fotos a continuación, que son cosas personales, que son cosas íntimas Pero con la intención, con la firme intención de decirte, no sé cuál sea tu circunstancia, pero sí se puede. Y sí se puede. Entonces, ¿qué pasa? Nosotros nos fuimos a vivir en la casa de mis papás. 2019 arrancamos viviendo en la casa de mis papás.
Ahí empezaron las clases de productividad, ahí empezaron las clases de productividad. Y antes de mostrar fotos Y ahí empezamos a hablar de productividad y ustedes no van a creer, estábamos los dos, o sea, nuestra cama semidoble estaba en mi cuarto de infancia, en mi cuarto donde pasé la mayor parte de mi infancia en la casa de mis papás. Estaban los dos escritorios y en solo un cuarto así pequeñito, pues no era pequeñito, el cuarto de mi infancia, o sea, no es el cuarto de la habitación principal, no, es el cuarto de mi infancia. Ahí surgieron las clases, ahí surgieron muchísimas cosas. Ese era nuestro momento en ese instante, y desde ahí empezamos a crear. Y eran las circunstancias perfectas para qué, para ir hacia el interior, para fortalecer la confianza interior, para amar las raíces, para honrar los fracasos y convertirlos en ganancia. Esas eran las circunstancias perfectas para ser más fuertes internamente y para poder servir del ser, no tanto desde el lifestyle que se muestra y oye, mira, tienes que tener una vieja y bla, bla, bla. No, no es de la apariencia, sino es del ser. Eso nos formó, eso nos forjó, y eso fue lo que también creó las bases para lo que es la filosofía, que cada vez fortalecemos y cada vez forjamos más hoy en día. Progreso, no perfección. Mi misión es servir, no impresionar. Eso es. Y entonces hay algo que quiero arrancar con esta frase, y ahí sí podemos compartir la primera imagen, y es: sea lo que sea que hagas, sea como lo hagas, siempre va a haber alguien que va a opinar diferente. Lo que otros piensen o no piensen alrededor tuyo no tiene nada que ver contigo, tiene que ver con su forma de ver el mundo, tiene que ver más con sus creencias. Por eso es que nuestro enfoque no puede estar allá afuera en lo que otros piensan o dicen, porque a nosotros nos critican, que en inglés, que tú, que bla bla bla, que en fin, bla bla bla. Pero nuestro enfoque no está ahí, nuestro enfoque no está en complacer, nuestro enfoque de verdad está en servir, en servir a nuestra audiencia. Y nosotros servimos mostrando nuestra historia y nosotros servimos siendo un poco más reales. Y nosotros servimos diciendo: esto pasa, esto también nos pasa, y también hay días en que se nos olvida hacer hábitos, y también hay días en que nos trasnochamos, y también hay días en que tenemos conflictos como relación de pareja. O sea, no es idealizado, o sea, no existe perfeccionismo. Entonces es eso, o sea, y creo que la foto lo ilustra muy bien.
O sea, es en la primera escena, dice Bueno, ustedes lo están viendo, izquierda, arriba izquierda, el burro, y están los dos caminando. Y dice: fíjate, van andando pudiendo ir en el burro. Luego suben al niño en el burro, dice: pobre hombre va andando y el niño en el burro. Luego en la tercera escena dice, cuando está el señor sobre el burro, dice: pobre chico va a pie y el padre va en el burro. Y en el último, donde van los dos, dice: qué lástima, el burro cargando con los dos.
Entonces mi invitación es esa, es a que te conectes cada vez más con ese para qué. ¿Cuál es tu propósito? ¿Para qué haces lo que haces? Porque siempre va a haber alguien que opine algo diferente, alguien que critique algo diferente, alguien que vea algo diferente, alguien que no le guste lo que hagas. No tiene nada que ver contigo, ¿listo? Entonces acá les comparto las siguientes imágenes y es justo eso. Ahí estábamos viviendo en la casa de mis papis que estaba en remodelación Y una de las cosas que más resalto, por eso es que yo digo todo es perfecto, y es porque lo que parecía una quiebra, lo que parecía un fracaso, en realidad nos llevó a fortalecer cada vez más esa unión familiar. A mí por lo menos me llevó a entender muchísimas más cosas en términos de creencias de mis padres, en términos de perspectivas, y fue algo súper enriquecedor porque unió mucho más la relación.
Pude entender, pude hacerme entender, pude también fortalecer habilidades de comunicación. Porque no es lo mismo que tú vivas en tu espacio, a que vivas en el espacio de alguien más. La convivencia cambia, y sí hay retos, y sí hay conflictos, y todo eso nos lleva a qué, a ser mejores. A bueno, ¿cómo yo puedo comunicar mejor las cosas? ¿Cómo yo puedo crear acuerdos? ¿Cómo yo puedo integrar a mi familia para que entiendan lo que yo hago? Sobre todo en el mundo digital. Y que ellos también sean parte de ese progreso. Son cosas que se ganan, ¿cómo? Gracias a esta circunstancia, no había otra forma. Gracias a esto, y yo no tenía cómo lo valoro. Ahora te hablaba del cuarto, este era el cuarto, esta era nuestra habitación, que fue mi habitación de infancia. Te puedes dar cuenta, estaba la cama en la segunda imagen, está la cama Ahí estaba el escritorio de Julián, acá al lado derecho está mi escritorio. Ahí estudiábamos, ahí íbamos a, de hecho, para que no se viera la cama, lo que hacíamos era correr los escritorios para que solo se viera la pared. Y ahí estudiábamos, ahí asistíamos a otros talleres, ahí empezaron las clases de productividad. De hecho, no sé si tengamos una de las, aquí yo daba mis clases también. Miren, ahí se dan cuenta de todo eso.
Ahí estamos estudiando, en la izquierda estamos estudiando.
Sí, creo que no tenemos una con tu clase, pero ahí justo, Julián, si ustedes se van a fijar en las primeras clases, se alcanza incluso a ver una parte de la cama, de cómo comenzaron las clases de alta, de este armario. Ahí se ve el armario, o sea, todo estaba ahí, todo está ahí. Ahí estudiamos, ahí damos clases. Ahí incluso, no tan ahí, pero en este caso yo hacía ejercicio, ahí meditábamos, o sea, había muchas cosas que hacíamos en ese espacio, era como nuestra burbuja. Pero que yo digo, muchas veces uno se limita por cosas que no se tiene que limitar, sino sentirse orgulloso. O de pronto en ese momento, y también nos pasaba, o sea, en ese momento lo que yo decía, o sea, corríamos los escritorios para que no se diera la cama. Y siempre está como ese, ¿qué dirán? ¿Qué van a pensar? Pero lo que yo, independientemente de lo que piensan las personas, es hazlo, hazlo con los recursos que tienes. Y una cosa que de hecho ese reto nos llevó a forjar más la filosofía de vida, y fue algo que tú compartiste y que me encantó muchísimo, y es el hecho de no estamos en la cima del mundo. Yo no voy a decirte, mira todo lo que he logrado y mira dónde yo estoy, y bla, bla, bla. No. Estamos en el camino y fue compartir a las personas nuestro camino, nuestro proceso, y fue algo que fue muy, y todavía sigue siendo muy bonito para nuestra audiencia porque compartimos esas cosas que pasan, que son reales, pero desde un ángulo de eso está en tu vida para que crezcas, eso está en tu vida para que fortalezcas tu mundo interior, eso está en tu vida para que ames cada vez más y valores cada vez más tus raíces. Para que las compartas con orgullo, para que uno pueda mostrar de verdad vulnerabilidad y decir sí se puede, para que uno diga a través de o a pesar de estas circunstancias externas logré tal cosa, y que haya un camino donde diga ah no, yo también puedo, yo también con lo que ya tengo ya puedo transmitir en vivo. Y el hecho de uno abrirse, decir a las personas mira, estoy en esta circunstancia, estoy viviendo eso, me está pasando eso, cuando Juli dice de verdad La primera vez que yo lancé un producto no hubo ventas. No tuviste ventas. Y las personas empiezan a decir: oye, ¿y tú compartes eso? ¿No te da pena compartir que no vendiste, Willy?
Sí, bastante. Pero no, en realidad es lo que dice Jessy. Mira, no profundizando mucho en la historia, pero hay una transformación que nosotros vivimos en muchos niveles. Uno de ellos es nuestra filosofía alrededor de cómo hacer negocio. Nosotros tenemos un negocio digital y teníamos un negocio digital. Si nosotros hubiésemos seguido con la filosofía que llevamos anteriormente, que solo muestra el éxito, tienes que lucir como si todo estuviera muy bien, etcétera, a pesar de que puede que no necesariamente, ahí aparece el síndrome del impostor. Exactamente. Entonces lo que probablemente yo estaría haciendo es lo que muchas otras personas en redes sociales hacen, y es solo mostrar el lado bonito, sí, que existe. O sea, es verdad que existe un lado bonito, pero también existe un lado que quizás no es tan bonito. Y cuando tú ves allá que la mayoría de, no sé, emprendedores o coaches o personas que están siendo influencers están teniendo su vida perfecta y que todo es happy y todo es rainbows and flowers y todo es flores y arcoíris y unicornios y todo está perfecto. Entonces tú te sientes mal, tú y yo nos sentimos mal porque decimos él o ella tiene una vida perfecta, yo no. Mira que ella está viajando por no sé qué, está en ese lugar y está en todos los nichos, emprendiendo, el mundo de las mamás. Nos contaba una de nuestras estudiantes de la comunidad, ella tiene un hijo con una condición muy especial de síndrome de Down, me decía que ella siguiendo otras personas, le daba la sensación que ella estaba haciendo mal su trabajo por comparación.
Entonces bueno, el punto central acá, o mamás que se sienten mal porque a los 4 meses de dar a luz no tienen el abdomen perfecto.
Sí, entonces lo que nosotros nos dimos cuenta es por qué no mostrar también la otra parte. Y ahí es donde hay que, en nuestro caso, tuvimos que romper un esquema mental muy fuerte Y es mostrar las veces en que las cosas no salen bien. No sé si algunos de ustedes han visto mi tracker. El tracker es una herramienta que nosotros tenemos para hacerle un seguimiento a nuestros hábitos. Mi tracker tiene rojos. Rojos son los días en que no hago un hábito. Como decía Jessy, hay días en que no duermo bien, hay días en que no hago el ejercicio cuando debí haber hecho el ejercicio, hay días en que me distraigo en Instagram, hay días en que pierdo el tiempo en el email. No es la generalidad, he mejorado muchísimo. Y he hecho un principio que nos ayudó muchísimo a entender esto alrededor del qué dirán. Y de hecho, la gente valora mucho, mucho eso. Si es que estamos hablando emprendimiento y mostrarnos y demás, es eso que decías del tema de la montaña. Hay veces uno siente que uno tiene que estar acá encima del mundo siendo un semidiós, porque bueno, no podemos alcanzar a Zeus, pero somos unos semidioses anunciándole al mundo: señoras y señores, yo estoy en la cima de la montaña y te voy a compartir el sistema secreto que solo el 1% de la población conoce para volverse millonario en menos de 3 meses invirtiendo 0 dólares. Entonces hay veces nos da la sensación que tenemos que dar lugar a un resultado así súper mega espectacular para poder influenciar a otras personas. Y de hecho por eso muchas veces las personas exageran. Y bueno, en fin, no entremos en ese tema porque me puedo emocionar. Exacto. Pero no, en realidad, de hecho, cuando arrancamos en este proceso, yo siempre lo dije e incluso lo sigo diciendo porque lo sigo viendo así: yo no estoy en la cima de la montaña. O sea, yo no estoy en la cima de la montaña. Yo estoy en proceso de ser mejor. Yo estoy estoy, nosotros estamos en proceso de ser mejor, de crecer, de aprender, de desarrollarnos. Hay trabajo que hacer en nosotros, en nuestro negocio, en todo el que quieras, todo el que quieras, y siempre va a ser así. Entonces mira, cuando yo inicié, cuando nosotros iniciamos por allá el año 2019, yo consideraba que estaba como por acá, es decir, estaba un poquito más arriba que la mayoría en el sentido que yo ya había leído algunos libros, aplicar algunas cosas, entonces de productividad y hábitos sabía un poco. Entonces yo, ¿qué estaba diciendo acá? En vez de salir al mundo diciendo que yo soy lo máximo, que yo soy la hostia, lo que salimos a decir es: mira, yo quiero, yo quiero ser productivo, o sea, yo quiero ser muy productivo, eso es un tema que me apasiona y que me gusta, te quiero ir mostrando en el camino qué es lo que me va funcionando. Y muchas personas dijeron: ah, Julián, yo también me gustaría saber, y se unieron en el camino. Y de hecho, no sé, hay alguien que inventó, solo es una metáfora, capaz que hoy en día, siendo 2020 y No, capaz que hoy en día siendo 2022, capaz que estamos acá, sí, y hay muchas personas que están al lado nuestro, estudiantes de nuestra comunidad, personas que siguen nuestro contenido, que asisten a la clase, y estamos juntos yendo hacia nuestro siguiente nivel. Y todos tenemos retos, empezando desde nosotros, y todos tenemos preguntas y tenemos incertidumbre y tenemos dilemas, y hay veces hay días en que no nos dan ganas de hacer las cosas que sabemos que debemos hacer. Y es parte del camino, y es precisamente por el hecho que nosotros decimos, oye, también me pasa eso, que la gente dice yo también soy así, qué lindo, qué chévere, qué padre que haya personas que compartan un panorama mucho más amplio de la realidad de cómo funcionan las cosas. Y la verdad es que yo considero que, y ya hablando más estratégicamente desde el punto de vista de negocios, para nosotros es una ventaja. Y de hecho no lo hicimos con ventaja, con mostrar nuestra vulnerabilidad, no, lo hicimos algo natural porque que sentimos que era nuestra responsabilidad también mostrarle a las personas qué es lo que sucede y que todos nosotros somos exactamente iguales, estamos viendo el mismo proceso. Y de hecho, por eso nuestra comunidad alta productividad es tan fuerte, porque somos personas honestas en el sentido de mostrar nuestras diferentes facetas de nuestra vida.
Exacto, está esa cultura.
Y estamos buscando el progreso, no la perfección, que es justamente lo que tú decías. Uno de nuestros principales lemas de la comunidad es progreso, y progresamos. Progresamos un montón, de hecho progresamos un montón. Si tú ves los estudiantes de la comunidad de productividad, sus resultados, su transformación, lo que tienen es increíble. Y seguimos en proceso, ellos y ellas y nosotros seguimos hacia nuestro siguiente nivel, porque lo que sucede siempre hay un siguiente nivel, siempre hay un siguiente reto, siempre hay algo que podemos alcanzar honrando nuestro proceso, disfrutándolo y enfocándonos en cómo ser mejores.
100%. Y de hecho esos retos que uno experimenta en el camino Vuelve y juega. Los retos que tenemos a veces cuando no hacemos un hábito, cuando nos tronuchamos, o cuando no sé, hay algo que nos cuesta, por ejemplo, instalar un nuevo cambio. Esos retos que experimentamos ahí nos hacen mejores. ¿Por qué? Porque detrás de cada reto que hay, hay mucha maestría interior. Hay regresar a las bases, saber qué hay detrás de ese reto, de ese me cuesta, esa resistencia, y es empezar a trabajar ahí. Cuando uno ya trabaja ahí, uno ya puede decir, mira, esto me funcionó. Y resulta que la persona, ay, gracias, porque lo implementé y me funciona. Entonces, el abrazar los retos como parte de esa evolución, de ese progreso, hace que cada vez seamos mejores, hace que cada vez diga, yo ya sé qué estás pasando porque ya lo pasé, o porque ya lo he pasado, o porque aunque todavía lo he pasado, me ha funcionado esto. Entonces es eso, es como, como estar en servicio. Yo lo veo, o sea, de verdad que lo resume así. O sea, cuando estás en servicio no hay que impresionar, no hay que mostrar, no hay que, no es, mira, yo comparto mi historia, yo comparto mis fracasos, yo comparto mis momentos difíciles. Yo sé que no compartí todo en esta, obviamente en esta clase, por diferentes circunstancias, temas que no tienen, no hay caso. Pero es eso, cada vez que uno comparte algo es con una intención. De servir, es con una intención de traer luz, es con una intención de decirte mira, justo donde estás, el momento perfecto, justo donde estás, estás sentado en sobre el oro, de verdad estás sentado sobre el oro y no lo estás viendo por estar viendo por allá en redes sociales, no sé qué más vaina. Y uno se da cuenta del valor que tiene debajo de uno, al lado de uno, de toda la montaña que uno lo rodea por estar viendo yo no sé qué. O comparándose con no sé quién. Y yo estaba ahí, por eso lo digo, porque sé que se siente estar ahí.
Y todos hemos estado ahí, de hecho.
Y no es que no me pase, me sigue pasando. Si yo no instalo otras cosas, si yo no hago otro tipo de herramientas como detox digitales, en fin, si no hago muchas cosas, la tendencia de que, no sé, el Instagram o las redes sociales me consuman hoy es grande. Entonces yo cuido mi burbuja, yo cuido mis hábitos lo más que pueda. Progreso en perfección, progreso en la perfección. ¿Para qué? Para poder mantenerme en mi centro, para poder mantenerme conectada con mis metas, para poder mantenerme conectada con ese propósito que me va a llevar a tomar acción. Ahí está la clave, acá, no es allá afuera, es acá.
Y otro, otro punto importante, ya que estamos hablando del miedo al qué dirán, o sea, miedo al qué dirán, que me rechacen, etcétera, etcétera, un par de cosas importantes a resaltar y es: te va a sorprender cuando lo hagas desde, como te estamos diciendo, desde el servicio, desde el aportar, etcétera. Te va a sorprender la cantidad de apoyo que vas a recibir versus críticas, inclusive si cometes errores, porque nadie lo hace perfecto. Y si tú, no sé, estamos hoy en la clase 126, no sé si has tenido la oportunidad de ver algunos de nuestros entrenamientos pasados, alguna de las 126 clases anteriores, o bueno, en fin. Pero tú te das cuenta que nosotros estamos lejos de ser perfectos. Y es más, incluso hay veces a mí se me, en medio de la clase se me olvida algo en, de lo que tenía escrito. Yo siempre, nosotros siempre tenemos la preparación en nuestras notas que las vemos acá. Yo las tengo en mi celular aquí abiertas para saber cuál es el orden que vamos a compartir y preparamos estas clases. Y hay veces, hay veces me sucede lo siguiente, mira, hay veces me sucede que yo veo una frase acá en mi celular que escribí en una nota y yo digo: no me acuerdo a qué hacía referencia eso. Es decir, yo sabía que iba a compartir algo porque por algo lo preparé, pero se me olvidó o no me acuerdo, lo que sea. Y qué es lo que hago, yo digo: se me olvidó. O sea, yo le digo a la gente: mira, que estoy viendo algo que yo estaba seguro que estaba genial, pero se me olvidó. Entonces bueno, continuemos.
Oiga, ¿ya me recuerdas cómo se escribe tal palabra? Sí, yo sé que lleva una tilde, pero no sé en dónde. ¿Es con s? ¿No es con z? No, lleva la tilde en la segunda i. Y es chévere porque tú conectas, co-creas con tu audiencia. O sea, eso es co-crear con tu audiencia, es conocer tu audiencia, es saber, y es ser como eres tú. Tu chiste es de eso, eso es ito. No es mi personaje, no es mi formato. Pero es esto, cada uno en su salsa, cada uno su salsa, y con sus habilidades únicas y con su historia única, porque tenemos historias totalmente distintas. Y es eso, en la mía, que uno empieza a honrar sus historias, sus retos, sus lecciones, sus habilidades, porque tenemos habilidades complementarias, pero cada uno tiene fortalezas totalmente distintas, debilidades distintas. Algunas veces nos complementamos, otras no. Pero es eso, es no tratar de ser como el otro, ¿no se imaginan?
Y bueno, yo sé que muchos de ustedes quizás están pensando, bueno, pero digamos que audiencia, personas que uno no conoce, etcétera, ¿qué sucede cuando es alguien cercano? Porque pronto hay veces uno siente que los que lo van a criticar, los que los van a juzgar, donde uno no tiene apoyo es la familia. Y yo sé que hay muchas cosas que podemos hablar alrededor de eso, pero una de las experiencias en mi vida personal que yo recuerdo mucho y me dejó una gran lección fue la siguiente. Es una historia corta y es: mira, mis gafas no son en vano, es porque yo soy muy nerdino, o sea, yo soy muy oñito, me encanta el estudio desde pequeño, me ha gustado estudiar, comer libros, o sea, yo era el nerd del salón y siempre sacaba 10 y todo, estudiante y con honores, y en fin. Entonces lo fui haciendo en el colegio y en la universidad. Entonces me gradué Dámelo sí con honores, con un súper mega promedio, etcétera, etcétera. ¿Qué es lo que pasa? Como me gradué de esa manera, la universidad me dio un premio, me dio una beca de 100% para estudiar cualquier programa de posgrado que yo eligiera. Es decir, es decir, yo me gané con mi "ñoñez" la posibilidad de no pagar los, no sé, 10.000, 15.000 dólares probablemente que en ese momento costaba un programa de posgrado de 2 años, especialización, de maestría, etc., etc., maestría, y me lo dieron a mí, pero sucedía algo, yo no lo quería, o sea, y aquí yo no estoy juzgando la academia ni las universidades ni absolutamente nada, pero mi proceso en la universidad no fue lo más satisfactorio del mundo porque sentía que no era para mí. Yo desde muy pequeño quería ser emprendedor y la verdad la academia no me ayudó en ese proceso, por lo menos dentro de lo que yo quería. Entonces yo de verdad cuando salí de la universidad lo primero que quería hacer era emprender, yo no quería seguir estudiando en la universidad. Pero me gané eso. Entonces mis papás estaban súper mega orgullosos y súper mega contentos de que yo hubiese ganado ese premio, pero yo por dentro dije, jolines, no, no, no me siento contento, yo no quiero. De hecho lo aplacé 2 años, que era lo que, o sea, esa beca la podía extender hasta 2 años. De ahí, si no la tomaba, la perdía. Entonces empecé a estudiar y definitivamente no fue lo mío. El primer semestre fue muy duro para mí porque no me gustaba el las clases ni los profesores, nada en contra de eso, sino que no era para mí, no era para mí. Entonces resulta que justo en ese entonces nosotros estábamos empezando nuestra relación, estábamos de novios, eso fue por allá el 2013, una cosa por el estilo. Y yo me acuerdo que Jessy fue la persona que me confrontó y me dijo: tú tienes que decirle a tus papás que no quieres eso. Sí, porque de hecho La historia corta es que yo muchas veces armé la parafernalia que estaba asistiendo a clases, yendo a la universidad, y mi maestría, pero en realidad estaba emprendiendo, estaba en mi computador emprendiendo por internet, estudiando, haciendo otras cosas. Mis papás creían que yo estaba en la universidad tomando la maestría, pero en realidad no. Entonces Jessy me dijo: "Eso no puede seguir así, o sea, Julián, tú tienes que tener la valentía de decirles lo que sientes y lo que estás haciendo". Y la verdad, eso me dio mucho miedo, me dio mucho miedo porque me daba mucho miedo que mis papás me rechazaran, que tuvieran una reacción de no apoyo, de que me dijeran "pero Julián, tú estás loco", etcétera, etcétera. Y después de que hablamos con Jessy, ella me ayudó a tener esa perspectiva. Yo dije "eso es lo correcto hacer" y lo duré procrastinando durante varias semanas porque tenía miedo, pero llegó un punto en donde dije ya no puedo escapar más de esto. Entonces me acuerdo que estaban viendo televisión y les apagué el televisor en la noche y les dije: papá, les tengo que compartir algo. Y les dije la noticia, no solo que no quería seguir en la beca del posgrado, sino que además les estaba diciendo mentiras. Fue como la bomba completa y por supuesto ellos no lo tomaron de la mejor manera. Todos mis miedos de lo que ellos iban a reaccionar fueron así. Ellos reaccionaron así: "Julian, te vas a arrepentir, siempre hay que tener cartas bajo la manga". Y en fin, me dijeron un montón de cosas, pero sabes qué fue lo... Fue un momento muy, muy incómodo. Ellos no apoyaban mi decisión, cero, en absoluto. Pero algo dentro de mí decía: "Esta es una buena decisión, puede que ahorita no lo sea, etcétera, etcétera". Me decían: "Juliana, en un futuro te vas a arrepentir", no sé qué, etcétera, etcétera, porque ellos valoran mucho la academia. La historia corta es que mis papás no me apoyaron en ese sentido, pero me siguieron amando incondicionalmente. Eso es lo que sucede con las familias, o sea, normalmente la mayoría de familias, así digan no, no sé qué, no sé qué, cuando hay amor hay todo, así no haya apoyo, así no estén de acuerdo, etcétera, etcétera. Porque sí, las siguientes 2 semanas fueron como de comida en silencio, silencio tenebroso. Y llegó todo, sí, pero a largo plazo, porque mis emprendimientos no es que de repente despegaron y que fue el próximo Mark Zuckerberg ni nada por el estilo. Se demoraron varios años en que ellos vieran que había algo ahí de resultados que ellos dijeran, uy, valió la pena, sí. Pero, ¿qué es lo que sucede? Tú no tienes que esperar a que las otras personas lo vean. Para tú empezar el camino que tienes, que quieres empezar. La única persona que lo tiene que ver eres tú. Si tú puedes inspirar y mostrarles a otros de que también lo vean, genial. Pero si no, entonces, ¿qué? ¿Nos vamos a quedar esperando cruzados de brazos hasta que mis papás, mi hermano, mi esposo, mi esposa, mis hijos, mi vecino, mis colegas, etcétera, también digan: Julián, sí tú puedes emprender, dale, para que yo emprenda? Entonces es muy posible que nos quedemos esperando mucho tiempo. Nosotros tenemos una filosofía y es que tú debes ser el fan número 1 de tus sueños. Sí, muchas veces nosotros queremos que el resto del mundo nos aplauda y sí, Julián, tú puedes, etcétera. Pero ¿cuántas veces no estamos haciendo eso con nosotros? Lo estamos esperando allá afuera. Después que se nos dé, y si estás en esas circunstancias, genial, aprovecha eso como motivación, como empuje, como fuerza, gasolina para ir hacia adelante. Pero si no, que también les pasa a muchas personas que no lo tienen, no tienen los aplausos, entonces, ¿qué, nos rendimos?
Es difícil, pero es el primer reto que necesitamos superar para fortalecer. O sea, es el primer reto hacia nuestra confianza interior. Si superamos ese reto que dice, oiga, puede ser alguien de la familia, el día de mañana es tu audiencia, el día de mañana es otra situación. Y el músculo empieza en pequeño. Los retos que tenemos en este momento justo son los retos que necesitamos para expandirnos. No son ni más grandes ni más pequeños, son los que necesitamos para expandirnos desde donde estamos hacia nuestro siguiente nivel. Entonces están ahí nuestra vida para eso, para ganar habilidades, para enfrentarlos, para decir si se puede, para decir no, yo voto por mí. Yo voto por mí, yo creo en mí. Y a veces es yo, yo creo en mí, yo creo. Sí, a veces empieza uno así, uno empieza así titubeando, uno empieza así hablando con la voz temblorosa, pero comienza uno. Y un día, mañana, uno va ganando más fuerza interna, más confianza, más habilidades. Y otros van a haber más retos, siempre hay retos. Siempre van a haber retos porque son lo que nos permite expandirnos, nos permite crecer. Y ahí donde está, y hay algo que quiero cerrar con mi frase favorita, por favor. Ah, ya la vamos compartiendo.
No, no, no, vamos, es la favorita, y es la dejamos para el final para cerrar con broche de oro.
Miedo, sí, miedo es orinarse en los pantalones, sí. Coraje es tomar acción con los pantalones mojados. Y muchas veces no es ausencia de miedo lo que hace que tomemos acción, no. Yo incluso tenía nervios hoy al entrar en vivo, hace rato que no estoy así en vivo.
Sí, hace rato.
Bueno, ni tan rato. No, pues en la comunidad un montón de tiempo, pero acá sí creo que es desde enero que no estaba, cambió, cuenta audiencia. Pero es eso, tenía nervios. Entonces no es ausencia de nervios, no es ausencia de circunstancias perfectas, no es ausencia de, o bueno, o circunstancias que no nos gusten, no es ausencia de, no es, oiga, incluso con los nervios estoy acá en vivo. Incluso con el miedo estoy tomando acción, incluso equivocándome, pues estoy haciendo que las cosas pasen. Entonces no es ausencia de miedo, es tomar acción incluso con miedo. Es eso. Y yo quiero que es tomar acción con las circunstancias que tienes, es tomar acción desde donde estás. Es tomar acción con la persona más importante del mundo, que eres tú misma. Y a partir de ahí seguir creciendo y seguir creciendo y seguir creciendo y seguir creciendo. Y nunca hay un límite, nunca hay un límite. Entonces es eso, es básicamente nuestro cierre con broche de oro.
Y antes de cerrar, hagamos lo siguiente: vamos a hacer una recapitulación para que veas todo lo que te llevaste en el día de hoy. Y nos encantará lo siguiente, y esto es en serio. Si estás en tu celular, genial. Si no, entonces saca tu celular, por favor, te damos autorización, y quiero que nos tomes una foto en ese, no en ese momento, espérate un segundito, en los próximos 10 segundos nos vas a tomar una foto, listo. Es decir, vas a sacar tu celular, vas a tomar una foto a tu pantalla si lo estás viendo en el compu, o si lo estás viendo en la tele. Si estás viendo en el celular, toma una captura de pantalla, listo. Vamos a posar para que nosotros salgamos bien, listo. Entonces Vamos a posar durante 10 segundos, entonces ve preparando tu celular. Eso es en serio, ya sabes por qué. Entonces saca tu celular y nos tomas una foto. Listo, vamos a posar como estilo fotografía diciendo whisky y todo el asunto durante unos 5-7 segundos. Entonces toma la foto, preparado, 3, 2, 1. Listo, ya tienen la foto. Entonces vamos a hacer lo siguiente. Listo, entonces hagamos lo siguiente. Esa foto entra en tu Instagram y etiquétame. ¿Dónde está mi usuario? Acá está. Etiquétame, etiquétame en Instagram, por favor, en una de tus historias, en uno de tus posts. Aquí está, me puedes seguir en juliancastañedam. Y ahí etiquétanos, etiquétame, y déjanos saber en esa fotografía qué es lo más valioso que te llevas de la clase el día de hoy. Listo, ¿qué es lo que sucede? Tú te has dado cuenta que acá de verdad aprendiste un montón alrededor de este tema del miedo, y esos contenidos que nosotros estamos haciendo, por ejemplo, también los que vamos a hacer en el reto, te van a ayudar muchísimo en todo tu proceso, organizar tu tiempo, de aumentar tu productividad para que puedas tener más, como nosotros llamamos, avance con balance, que puedas lograr tus metas, tus objetivos, tanto a nivel personal como a nivel de negocios, mientras también tienes tiempo libre para disfrutarlo en familia, tus hábitos, tú mismo, tus hobbies, etcétera, etcétera. Eso es lo que nosotros nos dedicamos. Entonces compártenos esa story en Instagram y será un gusto verte por ahí. Listo, entonces ahora sí hagamos la recapitulación. Mi usuario es juliancastañeda, que es el que estás viendo en la pantalla. Tan tan tan tan. Entonces estuvimos viendo que sufrimos más en la imaginación que en la realidad, como nos dice Séneca.
Estuvimos viendo cuáles son los principales miedos: a fracasar, al éxito, al rechazo, al qué dirán. ¿Cómo saber si estamos enfrentando miedos? Porque tenemos perfeccionismo en detalles que no marcan la diferencia. Ojo, en detalles que no marcan la diferencia. Estamos procrastinando Y tenemos excusitas agudas.
Yes, maracuyés.
Y cómo vencer, por ejemplo, el miedo al fracaso, que antes compartimos parte de nuestra historia, cómo empezar a transformar ese fracaso en ganancia. El miedo al éxito, cómo empezar en pequeño desde donde estás, honrando la perfección de tus circunstancias actuales. Y el miedo al que dirán, al rechazo, y es enfocarte en cómo tú puedes servir, cómo tú puedes servir. No se trata de impresionar, sino se trata de servir, de ayudar. Desde dónde estás, con quién eres en este momento, y también con esa visión de hacia dónde quieres ir. Listo, entonces bueno, eso es.
Y llévate esta frase, mira, y es: miedo es orinarse en los pantalones, coraje o valentía es tomar acción con los pantalones mojados.
Como decía Jessy, no se trata que no haya miedo, se trata que incluso a pesar de ese miedo, esos nervios que experimentamos igual damos el live, igual lanzamos, igual hacemos la llamada, igual grabamos el podcast, igual enviamos el correo electrónico, igual, igual hacemos eso que sabemos que está alineado con nuestro siguiente nivel. Y nos encantará saber acá, ya para cerrar, de la clase del día de hoy, ¿qué es lo más valioso que te llevas? Déjanos saber algunos de los insights, de los aprendizajes ideas, estrategias, o como muchos de nuestros estudiantes llaman de cariño, cachetadas cósmicas que te has llevado de la clase el día de hoy. Déjanos saber qué es lo más valioso que te llevas aquí en el chat si estás en vivo, o si estás en muerto viendo la grabación, déjanos saber en los comentarios, nos encantará leerte.
Por acá nos dice Hugo: ahorita me enfoco en ser lo más productivo y priorizar, como lo comentas en algún vídeo anterior, y llevo una agenda digital.
Todo depende de uno, es lo más fuerte y real, pero no me agüito.
No me agüito.
Bueno, no sé, no conozco la palabra agüito. Oportunidad de aprendizaje, nos dice Andrew. Muchas gracias. Dice: en nuestra profesión sí es necesario buscar la perfección, los errores pueden costar la vida a un paciente. Es importante el contexto. Es donde no marca la diferencia.
Ahí sí marca la diferencia cuando está siendo perfeccionista porque quiere todo perfecto, que tiene miedo al qué dirán, siente que uno no es suficiente si no está luego como debería estar o si no está— O sea hay cosas que uno sabe... Acá, ser sincero con uno mismo.
Sandra: debo vencer el miedo al qué dirán, que es imposible que la paréntesis, paréntesis, paréntesis, no sé cómo se llama el símbolo, 777. Sí, todo lo que compartieron ya sabemos, pero cómo, de cómo se corrige, justamente la parte de las estrategias lo estuvimos compartiendo. Es imposible que la confianza llegue antes de tomar acción. Así es. Jenny Carolina: el perfeccionismo es miedo disfrazado. Así es, me encanta. Mil gracias, nos dice Mónica.
Por acá nos dice Victoria: no prestar atención al qué dirán, con eso empezaste. Muchas gracias.
Nos dice Hugo: agüito, no me doy por vencido, soy de México. México, genial.
Parece que nos llaman de México.
Y señores y señores, si saben, nos comparten la versión.
No sé si eso se entiende.
No sea chico pala.
Sí, es chico pala, se lo entienden en México.
Laura: me llevo la súper frase, miedo a orinarse en los pantalones, coraje, es tomar acción con los pantalones mojados, la voy a enmarcar y poner en práctica.
Es una gran frase con gran sabiduría.
Nos dice Mercedes: muchas, muchas gracias.
Señoras y señores, vamos a cerrar con un último recordatorio. Yes, mira, recuerda que eso que estamos haciendo en esta semana es prepararnos para participar, para que participes del reto Organiza Tu Tiempo en Una Semana, que es #Rot. El 22 de marzo a las 10 de la mañana de Colombia, 9 de la mañana de Ciudad de México, empezamos con la, con la primera clase. En este evento 100% virtual y gratuito vas a aprender cómo organizar tu tiempo, cómo vencer la procrastinación, Fascinación y el mapa para lograr la ultra productividad. Si por alguna razón en este momento no te has registrado, por favor ve al enlace que acompaña este vídeo que está en la descripción y realiza tu inscripción ahora. Muy importante que participas, que participes.
Y si ya estás registrado, recuerda agendarlo ya en tu calendario. En este momento debería estar agendado martes 22, miércoles 23 y jueves 24, 10 de la mañana de Colombia, 9 de Ciudad de México, un espacio de, sí, de 2 horas, porque nuestras clases, como te has dado cuenta, son profundas. Vamos a profundizar alrededor de compartir del porqué, el cómo, el qué hacer para cambiarlo y mejorarlo. Entonces ahí nos vemos en el Reto Organiza Tu Tiempo en una Semana. Y como continuamos en semana de preparación, mañana estamos teniendo un live especial en Instagram, live en Instagram. Listo, entonces es mañana jueves. Confírmame la fecha de mañana, porfa. La esposa dijo una brutalidad hablando de ser vulnerable, la esposa de Juliana, pero bueno, jueves 17 de marzo, cierto. Mira, anota esto también, este live que vamos a hacer en Instagram mañana es un live también en una aliada, preparación para el reto, jueves 17 de marzo a las 10:30 AM de Colombia. Acá te lo escribo, a las 9 AM de México. Listo, agéndalo. ¿Dónde es? En mi canal de Instagram, juliancasaneam.
¿Cuál es el tema que vamos a estar viendo mañana?
Es cómo manejar múltiples roles.
Esta es una pregunta que recibimos todo el tiempo.
Sí, Julián, pero ¿cómo tú haces para manejar Los diferentes roles. Cada uno tenemos diferentes roles.
Hay personas que, por ejemplo, que son mamás, son amas de casa, son emprendedoras. Diferentes roles.
O incluso que están en sus estudios, en su universidad, o incluso que trabajan. Todos esos son roles. ¿Cómo hacemos para balancearlos, para organizar nuestro tiempo alrededor de esos múltiples roles para que podamos avanzar y no entremos en caos y no salgamos de ese estrés de que mi vida es un desorden porque no me alcanza el tiempo para todo eso? Mucha gente dice: Julián, es que Tú no entiendes porque yo soy ta ta ta ta ta y empiezan a montar todos los roles. Y la verdad es que sí se puede, lo hemos visto en muchos y muchas de nuestras estudiantes de la comunidad. Entonces mañana te vamos a compartir las principales lecciones que hemos aprendido alrededor de cómo puedes manejar múltiples roles. Así que te esperamos mañana jueves 17 de marzo a las 10 de la mañana hora de Colombia en Instagram. Listo, esta transmisión va a ser en Instagram Live.
Listo, mañana día de Colombia, no es Ciudad de México, en tu canal de Instagram.
Unas palabras para despedirnos.
Vas a arrancar con la tuya, que la acción es lo único que cambia la realidad.
Y muchas veces es eso, o sea, uno cree, oye, yo quiero la estrategia, oye, yo quiero el paso a paso, oye, yo quiero que tú me lleves de la mano, Julián, es que yo no puedo.
Pero, pero muchas veces mentalidad. Y yo siento que cuando tú tienes la mentalidad correcta, cuando tú empiezas a ver las cosas de una manera totalmente diferente, cuando tú empiezas a ver los fracasos los gastos desde otra perspectiva y los conviertes en ganancia, cuando tú empiezas a darte cuenta que independientemente el que irá en tu misión es servir, y cuando estás en servicio tú tomas acción desde un lugar totalmente distinto, tú pierdes quizás esa resistencia al tener que aparentar o el tener que impresionar o el tener que las cosas tengan que estar perfectas. Y no, tú dices mi misión es servir. Entonces cuando estás creando un contenido y tu enfoque está, por ejemplo, en ¿cómo yo puedo servir con este mensaje? ¿Cómo yo puedo conectar más con mi audiencia con este mensaje? ¿Cómo yo puedo abrir más mi corazón o contar más esta experiencia, contar una historia que le sirva a otra persona? Y mi enfoque está en el servicio, en el mensaje. Me es más fácil crear. El punto es, cuando yo estoy pensando y estoy creando, y qué van a pensar, y será que esto será suficiente, y será que si este color sí es ya la cosa cambia, porque no estás pensando en servir, sino en cómo vas a ser percibido. Y solo ese cambio de mentalidad va a hacer que tomes acción de una manera mucho más fluida, con mucho más propósito, porque no estás pensando en cómo vas a ser percibido, sino en cómo puedes servir. Mundos totalmente diferentes, mundos totalmente diferentes. Y eso nada más hace que el perfeccionismo baje, porque dice: venga, la fuente de verdad va a marcar la diferencia, No, pero el mensaje sí, el mensaje sí.
Y si el mensaje está hecho desde esa intención de servir, totalmente distinto. Si yo estoy preocupada por cuánto me están viendo en este momento, y será que sí, será que no, me voy a sentir mucho más peso en mi maleta, mucho más peso en mi maleta. Pero si yo estoy enfocada en, oiga, las personas que tengo son 10 personas en vivo, voy a conectar con ellos, voy a hacer preguntas, voy a interesarme, voy a abrirme para que los demás también se abran conmigo, voy a ser vulnerable para que los demás también digan, oiga, me pasa esto, y se abran y se genere confianza, me va a permitir conocer más mi audiencia. Y conozco esas 10 personas, y como las conozco, creo mejores contenidos, y llegan 20. Y como sigo teniendo esas bases, llegan 50. Pero está ahí, está ahí. Te va a ser mucho más fácil tomar acción desde la mentalidad correcta, que es parte esencial de este live. Cómo pensar diferente, cómo ver las cosas desde un ángulo totalmente diferente, cómo empezar en pequeño y cómo valorar esos resultados, por pequeños que sean, incluso si el resultado es cero. Pero uno empieza a decir: oiga, pero ya no sé manejar la tecnología, hice mi primer live, hablé en público, pensé que iba a ser más grave. Y uno empieza a celebrar esas cosas Púchale, es que no celebramos nuestros logros, por pequeños que sean, porque estamos en comparación con no sé qué más vainas y un montón de cosas que no nos sirven. Si nada más hoy en este live sembramos eso en tu mente, yo me voy feliz, yo me voy feliz, yo me voy contenta, y ya me voy como que se hizo el servicio, de verdad. Porque si empiezas a fortalecer esa semilla vas a empezar a tomar más acción desde un lugar totalmente diferente y vas a empezar a ver resultados, resultados que van a ser consecuencia de todo eso que estuvimos hablando el día de hoy. Entonces recuerda que la acción es lo único que cambia la realidad, y enfócate en lo que sí quieres que pase en tu vida, no en lo que no quieres. Enfócate más en lo que sí quieres y empieza a tomar acción desde ese ángulo con servicio.
Muy bien dicho, grandes palabras señoras y señores, ya sabes, aplicar lo que estuviste aprendiendo en la clase el día de hoy.
¡Yo me emociono!
Recordemos, mañana jueves a las 10 tenemos un live especial de cómo manejar múltiples roles, 10 de Colombia, 9 de Ciudad de México, el evento más importante de este trimestre, reto organiza tu tiempo en una semana, la primera clase, agéndala, agéndala. Martes 22 de marzo a las 10 de la mañana de Colombia, 10 de la mañana de Colombia, 9 de Ciudad de México. Estamos viendo todos sus mensajes, así que muchísimas, muchísimas gracias. Vamos a cerrar con algunos de esos.
Por acá, para quienes preguntan el tema de los quehaceres, creo que lo vamos a ver en nuestro live mañana de los roles de ama y casada. Y me dicen: oye, Jessi, tú quisiste con el tema de los quehaceres. No, lo primero que entro a hacer, entro total de la mañana, luego enfoque en una actividad prioritaria de mi meta. Eso es, quería saber cuáles son tus metas, cuáles son tus prioridades, y luego sí quizás entre el mediodía o algo estoy haciendo quehaceres, oiga, y es un 1%, es un 1%. Yo tengo una filosofía de 1% que me ha ayudado fenomenal a mí, a mis quehaceres de la casa.
Gracias por desenmascarar estos miedos escondidos en mí. No sabía que eran miedos: el perfeccionismo, la procrastinación, excusitas. Un abrazo y Dios los bendiga. Muchas gracias. Bueno, señoras y señores, ahora sí nos despedimos. Cuídense mucho, nos vemos próximamente y les mandamos un fuerte, fuerte abrazo.
Gracias y gracias y gracias y gracias. Y todos nos vemos mañana en nuestro— ¿cómo manejar múltiples roles?










