De workaholic a equilibrar el rol de mamá, esposa y emprendedora

Venezuelan baker Amalia was burning out juggling her online pastry business, motherhood, and marriage until she joined Julián Castañeda's productivity community. She set work boundaries like no messages after 7 pm and no Sunday work, added early mornings and digital detox, and reclaimed time for her kids and husband. The structured approach fixed her sleep and let her scale without the stress.
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Ahí estamos. Amalia, ¿cómo estás?
Bien, Julián, ¿y tú cómo estás?
Maravilla, muy contento de poder tener la oportunidad de conversar contigo el día de hoy.
Igualmente, gracias por entrevistarme.
No, con todo gusto, gracias a ti por aceptar la invitación. Y para empezar, cuéntanos un poquito acerca de ti, de tu emprendimiento, ¿a qué te dedicas?
Bueno, mientras mi emprendimiento es una pastelería online, yo preparo, yo soy venezolana, pero pero vivo en México. Preparo postres principalmente y ahorita también estoy haciendo panadería. Pues yo comencé este negocio para poder estar más que todo en casa porque tengo 2 niños pequeños y si yo me iba a trabajar pues fuera tenía que buscarles guardería y en realidad pues eso era lo que no quería. Entonces por eso empecé mi negocio desde casa. Y ya tengo un poquito más de 2 años. ¡Guau!
Y cuéntanos un poco acerca de esos inicios, digamos que en términos de cuándo tú lo iniciaste, en términos de, digámoslo así, carga de trabajo, porque se supone que para tener un emprendimiento tienes que hacer muchas cosas, y en especial uno como el tuyo en donde no solo la parte digital sino también la parte de preparación de un producto, la parte del envío, etcétera. Cuéntanos un poco cómo fue ese inicio, qué experimentaste en ese proceso.
Bueno, yo en realidad comencé así como si fuera un hobby, o sea, como que no quiere la cosa, ¿no? Comenzó cuando mi mamá llegó acá a Torreón, porque yo tuve mi bebé en diciembre de 2018. Empecé a preparar cosas porque, por el recuerdo, quiero mis sabores y todo eso. Entonces vimos que estaba muy rico todo y le dije a mi mamá: ¿Será que los empezamos a vender? Y pues de repente pueda salir un negocio de esto. Y así empezamos a preparar cosas, cupcakes y cositas así. Y entonces yo decía: "Ahora, ¿dónde lo vendo?" Porque como que, ok, estoy en mi casa, ¿qué hago? Entonces empecé en la iglesia donde yo voy, empecé a llevarlo en el carro, en la parte de atrás. Yo tengo un auto, se llama party móvil, le pusimos así, bueno, un amigo de mi esposo le puso party móvil. Y ahí en la cajuela, en la maleta del carro, Pues poníamos los panes, los ponquecitos, pasteles y todo eso. Y al terminar el servicio el domingo, pues yo abría mi cajuela sin pena, de verdad. Bueno, sí tenía pena, pero me la aguantaba. Y la gente así como que, este, ¿qué vendes? Y yo, no, pues este postre. Y explicaba, bueno, este postre es esto, porque pues son pasteles diferentes a lo que venden acá en México. Y así pues la gente de la iglesia fueron mis primeras clientes. Luego empecé a ir a un sitio acá, como decir, la gobernación, aquí se llama presidencia, y allí empecé a vender. O sea, yo era la propia vendedora ambulante, ¿no? Así yo me iba con mi bolsito, escondía todo ahí porque me daba muchísima pena. Aparte no dejaban entrar gente así ambulante a vender, y yo: bueno, aquí tengo un postre. Y la gente también me empezó a comprar así, pero yo decía: no puede ser que yo para poder vender tenga que estar en esta situación. Entonces fue cuando decidí ya crear mis redes sociales y dije, bueno, pues tomar fotos y vender mis productos pues de manera digital, ¿no? Porque no quería en realidad en ese momento alquilar, rentar un local para esclavizarme allí, atender pues, no sé, con un horario ahí todo el día, pues. Entonces así fue que comenzó todo esto.
Genial, súper, súper. Y luego damos como un recorrido, un salto en el tiempo y vayámonos más o menos para quizás mediados del, no, o incluso inicios del año pasado. Y es, me estabas contando, tuvimos la oportunidad de hablar con Amalia y me estabas contando que cuando llegó la pandemia diferentes cosas empezaron a cambiar, ¿sí? Porque ahora ya los niños están en casa, ya la cosa se volvió a complicar un poquito. Cuéntanos un poco acerca de ese momento y cómo ¿Cómo fue esa etapa?
Bueno, mi hija, ya cuando no fue a clases, pues tuve que tenerla aquí todo el día. Y era preparar los pasteles, publicar en las redes sociales, luego ofrecerlo, luego aparte ir a entregar los productos. O sea, yo estaba haciendo todo el papel. Entonces estaba súper complicado porque me estaba estresando muchísimo. Hubo días en los que me acostaba a las 4 de la mañana porque estaba horneando. Y luego el cuerpo, o sea, el cuerpo me pedía dormir porque ya mi cuerpo no daba para más. Me acostaba hacia las 4 y luego a las 6, aunque sea dormir 2 horas, me despertaba a las 6 y otra vez a seguir horneando. Pero todo esto porque tenía pedidos así, que también ese era un error mío, que yo aceptaba pedidos de un día para otro. La gente me decía: quiero este pastel para la tarde, por decirme, lo pedían a las 10 de la mañana, y yo: sí, sí, a las 2. O sea, como que yo reaccionaba mucho a los pedidos de las personas, como por el miedo de no vender, de no sé, de no tener, o que la gente dirá: no, pues es que no me atiende a tiempo, es que yo quiero producto ya. Entonces sentía yo esa presión en realidad. Entonces pues fue una locura en la pandemia, para mí fue una locura porque yo quería vender muchísimo. Aparte que siento que en la pandemia subió mucho la venta desde casa. Entonces mucha gente empezó a hacer cosas desde su casa y a venderlas de forma online. Entonces como que yo dije, no me puedo quedar atrás, o sea, yo también tengo que ofrecer un producto y tengo que ofrecer un buen servicio, y no me voy a quedar atrás, voy a estar yo avanzando, avanzando. Entonces fue una locura.
Pues en ese sentido, ¿en qué momento sí estuvo, te das cuenta que algo que necesitabas trabajar era alrededor de cómo estabas tomando decisiones? Alrededor de organizarte tú como persona y también tu negocio. En otras palabras, ¿cuándo te diste cuenta que necesitabas organizar tu tiempo para que las cosas empezaran a funcionar mejor?
Pues yo creo que siempre lo supe, pero no sabía cómo hacerlo. O sea, no había encontrado la forma, o sea, no había encontrado como un método para organizarme. Entonces yo creo que entre todo el estrés que yo tenía en ese momento me salió una publicación tuya que era la semana de organiza tu tiempo en una semana. El reto organiza tu tiempo en una semana. Y yo dije, o sea, yo lo tengo que tomar, yo necesito de verdad organizar mi tiempo en una semana, no sé cómo voy a hacer. Y este, recuerdo que fue por YouTube y bueno, me inscribí y todo, y yo no me perdí ninguna clase. O sea, eran 2 horas, pues no preparé nada, no atiendo a nadie, esas 2 horas va a ser para esta clase. Y tengo aquí en mi cuadernito, ahorita que le estaba echando un ojo, tengo todo lo que anoté, todas las clases, los 4 días. De 2 horas, ahí resumidos, súper valiosísimos. Los tengo aquí porque de verdad que hay que echarle un vistazo cada cierto tiempo para recordar todos esos tips que tú nos diste en esa semana.
De acuerdo, y entonces ahí fue donde decidiste ingresar en la comunidad.
Sí, sí, sí, me acuerdo que estaba yo así como que ok, ya tengo toda la información que necesito para organizar mi tiempo, pero ahora OK, quisiera saber un poquito más, o sea, que tiene que haber más cosas. Entonces fue cuando tú ofreciste la comunidad y ya así como que, ay, una comunidad, o sea, me parece así como raro, ¿no? Como que, a ver, ¿cómo se come eso, no? Entonces me acuerdo que tú hiciste una mentoría en Instagram y yo dije, pues, me da pena y todo, pero yo voy a solicitar unirme en el video. No sé, por ahí tiene que estar grabado ese video. Qué pena, o sea, yo estaba así casi que con los pelos así. Los niños ahí detrás mío gritando todo el live y yo: "Juliana, ayúdame por favor, no sé qué hacer, o sea, estoy vuelta loca, ¿no?" Entonces, pues tú me diste muchos consejos en ese momento porque me acuerdo que la pregunta que yo te hice fue: "Juliana, ¿cómo hago para que la gente me escriba en mi horario de trabajo? Que no me escriban a las 10 de la noche, ¿cómo hago para que no, para que la gente respete mi tiempo?" Te decía yo, y tú lo que me dijiste fue: OK, si te escriben a las 10 de la noche, ¿quién les responde? Y yo, pues sí, pues yo, o sea, soy yo la que respondo fuera de horario. O sea, si yo tengo un horario, ni yo misma respeto mi tiempo. Entonces, si yo no lo respeto, ¿cómo pretendo que otra persona lo respete? Entonces ahí fue cuando yo dije, no, sí necesito de verdad acomodarme, organizarme. Y fue cuando yo hablé con mi esposo, le dije, mira, quiero entrar en esta comunidad, porque siento que sí, que sí me va a ayudar. Aparte que ya había visto varios testimonios y yo dije sí, o sea, si esta gente le ha funcionado, pues yo creo que a mí también me puede funcionar. Entonces ahí fue cuando tomé, y creo que es de las mejores decisiones que he tomado en mucho tiempo, sobre todo como emprendedora, es de las mejores cosas, las mejores decisiones que yo puedo tomar.
Genial. Y en ese sentido, una vez ingresas en la comunidad, ¿cuáles son los primeros cambios que empiezas a hacer? Y esos primeros cambios que tú tomaste, qué resultados, o qué, mejor dicho, qué cambios empezaste tú a hacer en la forma en cómo estabas haciendo las cosas, y esos cambios, ¿qué te permitieron ver en tu vida tanto personal como también en tu emprendimiento?
Ok, el primer cambio que hice fue establecerme un horario y respetarlo, o sea, saber realmente cuál era el tiempo que yo tenía disponible para atender a mis clientes y cuál era el tiempo que yo necesitaba para preparar los pasteles, cuál era el tiempo de mi familia. Y ahorita en febrero que hicimos el desafío ese, la procrastinación, y ahora tengo un tiempo para mí solita, que eso, o sea, lo amo, lo máximo, lo máximo, lo máximo. Entonces también decidí tomar un día libre, que eso fue de las decisiones más difíciles que yo pude hacer, porque yo quería estar trabajando todo el tiempo. O sea, es como, como, como que soy workaholic, o sea, Bueno, o era, quería estar todo el tiempo produciendo. O sea, si yo me acostaba, como que sentía que eso estaba mal, que descansar está mal, que tener un día libre no. Yo tenía que estar trabajando. Si yo estaba, por ejemplo, paseando con mi familia y me escribían: mira, tiene un pastel, ¿me puede? Y yo como que el ojo me temblaba. Yo no, sí, sí, sí, sí puedo hacerlo, sí puedo hacerte un pastel. O sea, no era capaz de decirle a las personas Sí, te lo puedo hacer, pero mañana, porque hoy estoy descansando. Me costaba muchísimo hasta que lo entendí, lo internalicé. Yo dije: no, sí tengo que tomar mi tiempo libre porque es la única forma de verdad de recargar energías. Y desde octubre que lo hice, soy otra persona, soy otra persona totalmente diferente.
¿Qué sientes que eso es? Porque mira, es muy curioso, en el mundo del emprendimiento, o bueno, la mayoría de emprendedores cree que entre más trabajemos entre más tiempo y energía le dediquemos a nuestro negocio, más va a crecer. Y es una idea que suena lógica, pero cuando uno le dice, oye, mira, si tú tomas tiempo libre, si tú descansas en las noches, si duermes bien, si tienes tus fines de semana o domingos libres, eso te va a ayudar a crecer tu emprendimiento. La gente dice, esa idea como que no cuadra, no cuadra porque yo me estoy quitando tiempo que podría estar dedicando a mi emprendimiento, a que crezca, pero ahora ya lo estoy quitando de ahí. Desde tu perspectiva de experiencia, ya que llevas en esta dinámica desde octubre, noviembre, diciembre, enero, febrero, marzo, ya son 6 meses, 6 meses, qué bien. ¿Qué dirías que te ha aportado eso a tu vida e incluso también a tu emprendimiento?
Pues bueno, este, yo lo tenía aquí anotado porque quería decir lo que, lo que aprendí así como, como tips, este, acá en la comunidad. Lo primero que hice fue el el curso de Flow, que tú lo tienes allí en la plataforma, lo que yo empecé a trabajar muchísimo era en la parte de la energía máxima. O sea, cómo lograr una energía máxima. Yo no sabía que yo hacía cosas inconscientemente que no me permitían descansar en las noches. O sea, no podía tener yo un sueño reparador, por así decirlo, y me despertaba cansada. Y por cosas así súper simples, que los tips que tú nos das, sobre todo en el protocolo Early Riser, que me encanta, porque es de cómo hacer, tomar pequeñas decisiones que nos ayudan a tener muchísima energía, ¿no? Este, por ejemplo, desde ese entonces puse unas cortinas para que no entrara nada de luz a la habitación, o sea, cero luz. Y yo dije, no puede ser que esto en realidad me está ayudando a descansar. Y sí, o sea, empecé a dormir mucho mejor. Este, ¿qué otra cosa? Por ejemplo, el teléfono, yo lo usaba hasta, eran las 11 de la noche y yo todavía ahí viendo redes, o a veces haciendo vídeos, editando fotos, no, que yo esto lo tengo que publicar mañana, eran las 12 de la noche y yo ahí pegada al teléfono. Entonces no, el teléfono yo lo dejo usar 8 de la noche y lo pongo lejos de mi alcance, lo pongo en silencio, o modo avión, o lo que sea. Y ya me olvido de que el teléfono existe y eso como que me libera a mí. Entonces también empecé a hacer el detox digital, dejar de seguir cuentas que seguía, bueno, son 400 cuentas y dicen, ¿por qué uno lo hace? A veces sin ni siquiera uno importarle muchas cuentas, uno las sigue por simplemente seguirlas, ¿no? Entonces empecé a limpiar mis redes sociales, Y a cómo escoger realmente qué era lo importante para mí, quiénes van a ser mis mentores, a quiénes realmente voy a ver, y no tener como tanto, tanta basurita por ahí, ¿no? Que sí pueden ser cosas valiosas, no digo que la gente que yo no siga sea basura, pero que a veces es tanta información que uno tiene que hacen que uno sienta que uno no puede avanzar, porque siente uno esas ganas de que, ay, me estoy perdiendo esta información, esta información importante. Y pues no, o sea, de repente no es el momento de aprender esto. Ahorita es el momento de aprender esto, así que me enfoco en esto por ahorita. Entonces, después de que empecé a tomar esas decisiones, yo dije: no, o sea, ahora sí, ahora sí siento que puedo ser productiva, me siento más satisfecha. O sea, en el día ya me despierto, hago lo que tengo que hacer. A veces no lo logro hacer todo, o a veces no logro hacer esa única cosa que tú dices que hagamos. Pero también es estar tranquila con que, ok, no se pudo, pues tampoco me voy a frustrar y me voy a poner a llorar que esto lo tenía que hacer hoy y ahora todo se dañó. No, antes me pasaba mucho, me frustraba muchísimo que yo tuviera alguna meta y no la lograra en el día. Yo así como que, ay, es que ya son las 10 de la mañana y no he publicado en Instagram, o sea, no puede ser. Pues ya, no sé si son las 3 de la tarde, pues a las 3 publico y ya, o sea. Se acabó, no pasa nada.
Claro, wow. Y hay una cosa muy interesante, y es que a veces a nosotros nos da miedo cómo pueda reaccionar nuestra audiencia al que ya no estamos ahí disponibles para ellos todo el tiempo, ya no estamos respondiendo los domingos o en las noches. ¿Cómo fue la reacción de tu audiencia cuando hiciste esos cambios? Pusiste un horario que entiendo que es hasta las 7 de la noche, y los domingos ya no trabajas. ¿Cómo fue la reacción de tu audiencia?
Pues yo pensé que la gente quizás se iba a molestar, y al contrario. O sea, al contrario, fue así como que, ah, qué bueno, qué bueno que tienes ese horario. O sea, como que ya saben que entonces tienen que escribirme en ese tiempo, o que yo por lo menos les voy a responder es en ese tiempo que yo les dije que les iba a responder. Entonces eso también me ha permitido que, como tengo un horario para eso, entonces en ese horario estoy 100% atendiéndolos porque no estoy haciendo otra cosa. Antes estaba atendiendo a mis hijos, haciendo la comida, haciendo pasteles y atendiendo al cliente. Y haciendo entregas. O sea, pues estaba haciendo tantas cosas que no podía ni siquiera atenderlos bien. Entonces ahora que ya tengo un horario, ya la gente sabe que si me escriben en mi horario yo los voy a atender bien. Y digo así, mira, sí te puedo servir así, servir asado. Entonces los domingos generalmente pues vendía bien porque el fin de semana la gente suele comprar postres porque están en familia y eso. Entonces yo empecé a decirles, bueno, este, pidan sus postres el sábado, se los entrego a final de la tarde. Y los postres de un día para otro saben mejor, porque de verdad, no es mentira, se concentran los sabores y de un día para otro el postre agarra un mejor sabor. Entonces pues la gente, mucha gente ya me pide el sábado. Y ahora estoy trabajando con una cafetería, que esta cafetería empezó a comprarme postres a mí para vender en la cafetería, y la cafetería pues sí trabaja el domingo. Entonces yo ya el sábado les digo, bueno, si ya quieren postres míos, ya está, hoy hasta las 7, y si no alcanzaron, vayan a la cafetería que está ubicada en tal sitio. O sea, que la gente si quiere postres, va y los compra allá. Y ya muchísimos clientes me han dicho, Amalia, fui el domingo, me tomé un café súper rico, comí tu postre. O sea, aparte pueden sentarse, o sea, hacer muchas cosas que, por ejemplo, un servicio que yo no presto aquí porque estoy en mi casa, yo solamente es delivery, o vienen y recogen y ya, no tengo servicio de cafetería. Entonces la gente puede tener ahora ese servicio y pues súper bien, o sea, ya no tengo yo que esclavizarme el domingo para atender a mis clientes.
Wow, eso está súper, súper interesante. Y otra cosa de las que me contabas y me encantaría que lo pudieras compartir es que ahora que tú tienes esos horarios ya libres para ti, después de las 7 de la tarde, los domingos libres, has podido retomar, quizás dedicar tiempo a cosas que son importantes para ti, a otras áreas. Cuéntanos un poco acerca de eso. Ve cómo funciona.
Bueno, ahora por ejemplo a las 7 de la tarde yo ya siento como la liberación de que ya no tengo que responderle a la gente, entonces puedo dejar mi teléfono. Ahorita, este, por ejemplo tengo 2 niños pequeños y los que tienen niños saben que los niños son demandantes, que requieren tiempo, que hay que jugar con ellos. Y mi hija por ejemplo todo el día está diciéndome Mamá, quiero jugar, juega conmigo, que la cocinita, que quiero jugar a esto, que quiero jugar, me quiero disfrazar, o que tú también. Entonces yo antes era todo el tiempo así como que no, mami, es que no puedo, o sea, es que estoy trabajando, es que estoy atendiendo una cliente, es que tengo que preparar este pastel. O sea, todo el tiempo era una, como una, como que yo siempre estaba ocupada. Y entonces Julia hasta me decía, ay mamá, es Juli, Juliana, mi hija, este, me decía mami, pero es que tú trabajas mucho, todo el tiempo estás trabajando, no tienes tiempo para mí. Y ya, entonces yo ya le digo, mami, ya son las 7, ya vamos a jugar, vamos a pintar o hacer cualquier otra cosa. Y eso en realidad nos ha permitido a nosotros como familia pues estar más, más tranquilos, disfrutar más mi tiempo libre y estar presentes en realidad. Porque yo creo que algo que las redes sociales y el internet, pues es una muy buena herramienta, pero también nosotros nos hemos dejado absorber, porque creemos que tenemos que estar todo el día viendo lo que este hizo, o si aquel publicó esto, o que aquel anda de viaje, o el otro, los logros de los demás. Y muy pocas veces miramos hacia adentro, miramos lo que nosotros tenemos, y muy pocas veces agradecemos lo que nosotros tenemos en casa, porque estamos todo el tiempo comparándonos con las demás personas.
Súper, súper, súper. También me contabas que retomaste tiempo de pareja.
Sí, sí, sí. Bueno, esta también me encantó porque algo que me encantó de ustedes, de Jessy y tú, es que yo decía, o sea, tiene una relación de pareja muy bonita y se ve, o sea, se ve que no es fingido ni que hay que andan así en las redes sociales mostrando que la pareja feliz, no, o sea, es que se ve que ustedes tienen una conexión así súper, súper fuerte. Entonces yo le decía a mi esposo, me encantan ellos, o sea, me encanta porque pues A veces uno tiene mentores que son ellos solos, ¿verdad? Y uno no ve a su familia y uno no ve a nadie y uno como que, ah, pero ¿cómo será en su casa? ¿Cómo será su relación? ¿No? ¿Será que? OK, todo lo que me dice, pero sí, ¿será que lo aplica? O ¿cómo será? Entonces me acuerdo que tú en alguna clase mencionabas que tú tomas tiempo para estar con tu esposo, o sea, tiempo de ustedes a solas, la cita, y ustedes dos solos, ¿no? Entonces yo le decía a mi esposo, Nosotros por 5 años casados, no teníamos hijos, y pues salíamos a comer o a viajar, lo que fuera, sin niños. Y uno dice, bueno, pues sí, sí disfrutábamos tiempo juntos. Luego que nace mi niña, ya uno empieza como a enfocarse más en los hijos, la bebé, luego el niño, y ya 2 hijos. Yo como que no, pues que no tengo tiempo para mí, para mí ni para mi esposo, sino como que solamente es para los niños. Entonces yo decía, esto no puede ser, o sea, necesitamos retomar el tiempo en pareja. Entonces, a raíz de estos hábitos que hemos instalado, le dije a mi esposo, bueno, un día a la semana vamos a comer tú y yo solos, y los niños que me los cuide mi mamá o mi hermana, le pagamos por el tiempo de niñera, y ya salimos los dos a comer y podemos estar 2 horas los dos solos Solo, sin interrupciones, y esto es maravilloso porque nos ha permitido pues como que reconectarnos completamente. Entonces ha sido súper, súper genial en realidad.
¡Guau! Eso que nos cuentas es espectacular porque si hiciéramos quizás una recapitulación, pasaste de estar trabajando muchas horas en tu emprendimiento, tener como mucha desorganización, a poder instalar diferentes hábitos, organizarte para tener límites, que es algo muy importante, tener los espacios adecuados para cada una de esas cosas. Y en ese sentido, me gustaría saber, desde tu punto de vista, cómo la comunidad de alta productividad jugó un papel importante en este proceso. ¿Qué sientes que te ha aportado? ¿Qué es lo que te ha gustado en ese camino?
Bueno, la comunidad me ayuda muchísimo porque primero pues tengo acceso en la plataforma a ver todas tus clases, desde la clase 1 hasta la 100. Este, puedo tomar el curso de emprendimiento minimalista, lo tomé en vivo. Y eso me encantó, me encantó, porque yo dije: ay, esto es lo que uno necesita en realidad. A veces uno se complica demasiado cuando uno quiere emprender. Y el hecho de estar en comunidad, por ejemplo, que estamos en el grupo de Facebook, en donde vemos a los demás compañeros todas las metas que se han trazado y lo que ellos han logrado, me llena de alegría ver que tanta gente está en la misma situación en la que yo estoy y que todos vamos avanzando, que todos vamos progresando. Aparte que, por ejemplo, yo publico algo y mucha gente me ayuda, o sea, me dice: Amalia, intenta con esto, intenta con aquello. O sea, hay muchísimo aporte. Lo otro que me encanta son las reuniones de Zoom, que no me las pierdo, porque pues siempre estamos ahí conectados. Y esa parte donde estamos en las salas, las salas pequeñas, los masterminds, donde estamos 5 personas, y entonces que tú nos dices: bueno, plantea un problema, y que los demás te den la solución. O sea, yo he encontrado solución a mis problemas impresionantemente. Y lo más gracioso es que cuando uno escucha los problemas de los demás, casi que son los mismos que uno tiene. Entonces uno viene y los aconseja y uno mismo se responde a sus propios problemas. Entonces ha sido súper chévere porque he conocido gente hermosísima, hermosa. He aprendido, bueno, mil cosas. Este, me han recomendado libros, me han recomendado otras, otros hábitos que ellos quizás ya tienen instalados, que quizás yo todavía no he podido ver dentro de la comunidad. Y yo digo, pues sí, voy a intentarlo. Un hábito que me costó muchísimo, bueno, digo yo me costó, pero después no me costó tanto, era el de madrugar. Yo siempre he sido una persona noctámbula, o sea, totalmente. Cuando yo estudié en la universidad, me acostaba a 3 de la mañana estudiando y yo relajada. Pararme a las 5 de la mañana jamás, o sea, nunca, ni por error. Yo soy siempre, no, me paro a las 8, a las 7, a las 8. A las 7 era demasiado temprano. Cuando tú hablas sobre el desafío Vencer la Procrastinación y empiezo yo a ver los beneficios de madrugar, yo decía, pero es que no, o sea, como que no, ¿no? Y otra cosa que les había comentado a ustedes era lo del tema del frío, ¿no? Porque acá en Torreón, en diciembre O sea, llega a 0 grados, -3 grados, y yo eso a mí, el frío me mata. O sea, yo el frío quiero estar así abrigadita en mi cama y no quiero pararme. Entonces yo decía, ok, un reto en realidad para mí es levantarme de la cama a 0 grados centígrados, por ejemplo, a tomar una clase o a meditar o hacer algo, ¿no? Algo productivo. Entonces yo como que le estaba huyendo a madrugar, pero yo dije, voy a hacerlo. Voy a hacerlo. Y encontré la solución muy fácil, o sea, me puse mi gorrito, guantes, me abrigué súper bien, y me paraba a las 5 y ya no sentía como esas ganas de estar acostada, porque yo dije, pues puedo estar abrigada y haciendo otra cosa. Entonces instalé ese hábito de despertarme a las 5 de la mañana, y lo hago no porque nadie me haya dicho que lo hiciera, sino porque yo dije, es que durante el día en realidad no tengo otro momento para hacerlo. O sea, si quiero estudiar y sale mi niño, quiere comer, o la niña, o algo así, tengo que perder la secuencia de lo que estoy haciendo. Entonces, al despertarme a las 5, yo tengo de 5 a 8 para hacer muchas cosas. Entonces, gracias a eso, de hecho, tengo, compré un curso de panadería online, es una academia, una academia de panadería, y he podido aprender a hacer muchas cosas de panadería gracias a que me estoy despertando temprano a tomar mis clases. Entonces pues ha sido maravilloso en realidad.
¿Cuál fue tu experiencia con el desafío? Y para poner en contexto, porque hay personas que no saben qué es, es una de nuestras nuevas inocentes dentro de la comunidad. Entonces dos preguntas: una, ¿cómo describirías el desafío? Es decir, ¿qué es un desafío? Y segundo, ¿cómo te ayudó en este proceso de instalar ese hábito?
Bueno, el desafío consistía en que cada miembro de la comunidad tenía que hacer algo con lo que siempre habían procrastinado, o sea, cualquier cosa que no estuvieran haciendo porque lo estaban dejando a un lado. Yo siento que yo tenía muchas cosas que quería hacer, por ejemplo, estudiar el curso de la panadería, o meditar, o de repente dedicarme tiempo a mí, o lo que sea. Y me di cuenta de que en realidad el desafío era pararme más temprano. Porque haciendo esa única cosa, que era despertarme más temprano, iba a lograr las 1800 otras cosas que tenía atrasadas. Y por eso fue que me puse ese reto. Entonces fue un mes en el que tú nos diste esa herramienta de Excel donde todos poníamos un tracker para poder decir cuáles eran las actividades que yo iba a hacer. Y las actividades que yo me puse, bueno, era ya a las 8:30 de la noche ya estar lista para dormir, o sea, ya haber cenado, ya haber dejado todo, hacer descarga mental. La descarga mental a mí me ayudó muchísimo porque yo antes, por ejemplo, me iba a acostar y me acostaba así pensando: "Ay, mañana tengo que pararme a hacer esto, tengo que escribir a tal persona" y todo me lo decía, ¿no? Pero, y luego me acostaba y en la madrugada decía: "Ay, que no se me olvide esto", o sea, andaba yo todo el tiempo así y era tan sencillo simplemente anotarlo en algún lugar. Escribir mañana esto, esto, esto, y simplemente descansar mi mente porque está anotado en un lugar donde no se me va a olvidar. O sea, es algo súper simple, pero uno no lo sabe. Entonces, la simple descarga mental me ayudó muchísimo a realmente poder descansar. Este, ya me despierto, perdón, el reto yo me lo puse para mí a las 6 de la mañana, pero como me di cuenta de que fue tan sencillo para mí despertarme a las 6 Yo dije no, la siguiente semana le subí el nivel y yo dije me paro a las 5, o sea, sí lo puedo hacer. Si me paré a las 6 tan fácil, lo logro. Entonces ya ahora con los niños vamos a bañarlos temprano, que coman temprano, a dormir, un cuento, lo que sea. Me gusta mucho la rutina del agradecimiento antes de dormir, eso me encanta. Los niños, bueno, el bebé todavía no habla, pero por ejemplo mi niña a veces me dice mami, ¿y de qué agradeces hoy? Entonces ya estamos así, ya, ya que nos vamos a acostar, y yo, bueno, mami, agradezco que hoy tal cosa, que pudimos ir al parque, que pudimos hacer todo esto. Y ella está aprendiendo también a ser agradecida. Y ya luego, bueno, su cuento, oración, y ya dormir. Y es súper, súper bien. O sea, el descanso es súper reparador. Entonces puedo pararme a las 5 sin ningún esfuerzo, sin yo decir Ay, son las 5, ya tengo que empezar a trabajar. Para nada, ya me despierto sola. O sea, yo ya estoy así, lo de las fases de sueño que tú también nos enseñas, este, yo ya pongo mi reloj para despertarme en la fase en la que estoy con el sueño ligero. O sea, que no me despierto cansada, no, sino que ya yo estoy así, ya como que me voy a despertar así, y ya empieza a sonar el teléfono, ya pues sí, y ya lo apago y me despierto. Entonces son muchos tips que tú nos has dado. Que en realidad me han servido muchísimo para mejorar mi calidad de vida.
Genial. Y en ese contexto, ¿por qué me has dicho que, o sea, elegiste eso? Porque pues nosotros seguimos una filosofía que es una única cosa, y hay veces es que uno quiere hacer tantas cosas que no termina haciendo nada. Pero si uno se enfoca en la que realmente marca la diferencia, en la que nos facilita el resto, todo el proceso se vuelve mucho más sencillo de ahí en adelante. Entonces nos estabas contando que nunca habías de alguna u otra forma logrado la Antártida tan temprano. ¿Por qué sientes que el desafío te ayudó en ese contexto? De los elementos, porque son varios, ¿cuáles sientes que en tu caso personal te ayudaron?
Bueno, el desafío como tal me ayudó porque yo te comentaba en la reunión de Zoom que cuando yo a veces, yo he hecho muchos retos, retos que le ponen a uno. De hecho, el año pasado hice un reto de ventas Y nada más la palabra reto es así como que lo voy a lograr, o sea, si esto es un reto yo lo puedo hacer. Entonces muchas veces hacemos cosas porque la gente nos reta a hacerlas, pero este desafío era un desafío conmigo mismo, o sea, era yo misma la que me estaba retando. Nadie me estaba como que diciendo es que tienes que pararte a las 5, no, fue algo que yo decidí. Y el hecho de que tú crearas este tracker personalizado para mí, donde yo pude poner las actividades y diariamente ver mi progreso. Me encantó eso de que, por ejemplo, los porcentajes de lo que yo iba logrando, o sea, me encantó poderlo registrar. Y luego también registrar el avance grupal donde están todos mis compañeros con su reto, y también ver que lo pueden lograr, o también ser sinceros y decir, mira, hoy de verdad no lo hice, o sea, hoy tuve 0% de avance. Y ver que pues somos humanos y tampoco es que vamos a ser perfectos, ¿no? Que a veces es el problema que sentimos, que tenemos mucha perfección, mucha como que no lo hago porque si no está perfecto no lo hago. Entonces yo creo que el reto, o sea, como ustedes lo plantearon fue buenísimo para que todas las personas pudiéramos sentirnos animadas a hacer algo por nosotros mismos, porque en realidad el reto era para nosotros y para beneficio de nosotros mismos.
Súper, súper, súper, súper. Y en ese sentido, digamos que entiendo que tú has tenido la oportunidad también de quizás participar de otros entrenamientos, de otros cursos y demás. Y bueno, creo que todo el mundo, en especial si ya nos escuchaba en el pasado, sabe que gran parte de nuestra intención y nuestro enfoque es darle siempre mejores herramientas a nuestros miembros y estudiantes para que puedan tener resultados. Y creo que eso se ha visto de una forma espectacular en casos, por ejemplo, como el tuyo, que los has implementado, que has utilizado todo esto y lo has puesto en marcha, y por ende has visto resultados. Entonces, en ese contexto, ¿qué destacarías de la comunidad? Digamos que tú, habiendo vivido otros procesos, llámese entrenamientos, etcétera, etcétera, ¿qué dirías que te ayudó, que te funcionó en la comunidad?
Bueno, yo creo que de las cosas que más me gusta de la comunidad de tu forma de enseñarnos a nosotros es como esa transparencia, esa honestidad, ese marketing limpio, pues, que no es— te mencionaba que el año pasado había tomado un reto de ventas y de verdad me fue muy bien, o sea, yo así tripliqué mis ventas y todo, pero había algo que yo decía, ok, sí está bien vender, pero yo no puedo simplemente vender, o sea, yo tengo que en realidad Como que había algo que no me faltaba, ¿no? Entonces en la comunidad tomando tu curso de Método K+ que es el del Karma Positivo y me doy cuenta de que tú dices es que hay que dar más valor, o sea, si yo ofrezco más valor a mis seguidores, a mi público, pues al final la gente en realidad me va a seguir no porque yo sea la que más venda, porque yo les doy algo que a ellos les sirve. Entonces, en mi emprendimiento, o sea, yo vendo un producto que es pasteles y panes y eso, pero también les he dado cosas, secretos, tips. Por ejemplo, en mis historias les digo, mira, yo compro mi materia prima, la compro aquí, estos son los moldes que yo uso, esta es la— pero de verdad sin egoísmo, porque yo no siento esa como que son secretos. Yo no le puedo compartir eso a mi competencia porque yo no sé quién me está viendo y luego me van a quitar mis secretos. O sea, de verdad que no. Este, yo me liberé de todas esas cosas y mucha gente me ha escrito: Amalie, gracias por esa receta, gracias por ese tip, voy a ir para allá a comprar. Este, ay, me gusta ese método que estás usando, que estás recomendando esto. Y se siente uno como mejor de que uno puede ayudar y uno puede servir a las personas sin necesidad de que tengan que darme dinero. Por yo darles algún aporte. Entonces yo siento, como hablas tú de las múltiples formas de pago, o sea, no puede ser que yo siempre quiera dinero como retribución. Un simple gracias yo ya tengo que sentirlo como, como de verdad una forma de pago. Que alguien me diga gracias, Amalia, por darme esa información, ya para mí está súper bien.
Claro, súper, súper, súper. Y ya para finalizar, Amalia, Hay muchas personas acá que quizás saben acerca de la comunidad de alta productividad o quizás no, o en algún momento se van a enterar de cómo funciona y demás. Pero digamos que algo que siempre las personas atraviesan cuando tienen esa información y ven una historia como la tuya es, digamos que, ok, ¿debería yo entrar allá o no? Y digamos que lo están pensando. Digamos que una persona que está en el proceso, paréntesis, ahorita no tenemos las puertas abiertas, pero si en algún momento alguien ve esto, te escucha a ti, y está en esa duda de si entrar o no entrar a la comunidad, con base en tu experiencia, ¿qué consejo le darías?
Pues mira, yo el consejo que le daría es que si no va a ponerse en marcha, si no va a ser, o sea, si simplemente va a entrar a la comunidad por entrar, pues mejor que no lo haga, ¿verdad? Porque yo pienso que no es solamente entrar a un lugar por creer que los demás me van a solucionar la vida. Al entrar a la comunidad uno se da cuenta de que hay muchísimo material, hay muchísima información súper valiosa, pero lo más importante es que uno lo comience a aplicar, o sea, que comience a tomar acción. Entonces yo creo que en realidad la comunidad me ha ayudado a tener mucho, mucho conocimiento, pero el tomar acción es lo que en realidad me ha permitido avanzar. Entonces, pues, el que quiera entrar, de verdad yo se lo recomiendo muchísimo. O sea, yo soy de las personas que si algo me ha funcionado, yo lo digo a voz pública, o sea, a todo el mundo se lo digo. De hecho, ahorita en el live lo puse en mi cuenta, le dije a algunos familiares, lo puse en mi estado WhatsApp, porque yo sé que algunas personas leen lo que yo pongo. Pero quizás muchas dirán, no, pues es que, o sea, entrar, no sé si entrar. Pues si no quieren tomar acción, pues, o sea, se pueden quedar como están y buscar herramientas, mucho, con muchos mentores, con mucha información. Y ahí como que dice, este, decidir qué hacer. Pero lo bueno de la comunidad es que hay muchísimo contenido de valor que les va a permitir en realidad avanzar. Solamente hay que tomar la clase y aplicarlo. Eso es todo.
Súper, súper, súper. Y ya última pregunta, porque yo sé que muchas personas, y déjenos por favor saber aquí en el chat que se sienten muy identificadas con tu historia, en especial en esos momentos donde tú nos compartías que tenías bastante caos en tu vida, donde estabas trabajando de más, con tu emprendimiento, etcétera, etcétera. Una persona que quiere empezar a organizarse, que quiere empezar a tener mayor control de su tiempo, con base en lo que hoy sabes, ¿qué tip le darías para que empezara a dar, llamémosle, ese primer paso en ese camino de organizarse, de ser más productivos y tener un mayor balance de vida?
Bueno, ¿qué tip le puedo dar yo? Que tome tus clases, de verdad, o sea, que busque tu contenido en YouTube y comience a ver tus clases y vaya organizándose. O sea, yo creo que de las clases gratuitas que tú tienes, tienen muchísimo valor, este, y que lo empiecen a aplicar. Y ya pues, si pueden, si toman la decisión, en cuando tú abras las puertas de la comunidad y quieran entrar, buenísimo. O sea, de verdad que eso va a multiplicar sus resultados en 10, 10x, como dices tú, ¿no? Obviamente haciéndolo, ¿no? Pero yo creo que el tip que yo le daría es que comiencen a tomar tus clases para que vean cómo pueden mejorar. Porque yo les puedo decir, bueno, sí, este, madrugen, o bueno, hagan, aporten valor y todo eso, pero yo creo que tú detallas tantas cosas importantes que yo creo que yo no podría decirles lo que pueden hacer o no, sino que simplemente escuchen y tomen acción.
Amalia, todo un gusto tenerte acá en este live. Yo sé que con lo que tú has compartido hay muchas personas que dicen, wow, o sea, veo que hay una forma alternativa de hacer las cosas, veo que tomar tiempo libre vale la pena, veo que el educar a mis clientes, el también tener mis reglas personales para proteger las cosas que son importantes para mí es clave en este proceso. Entonces te quiero agradecer de todo corazón por tu tiempo, por tus palabras, por traer tu historia y todo lo que has aprendido en este camino en pro de que todos lo podamos recibir como algo que podamos implementar en nuestra vida. Así que un fuerte abrazo, muchísimas gracias y seguimos en contacto.










