El hack supremo para vencer la Procrastinación

Julián Castañeda explains why he procrastinated as an entrepreneur despite being disciplined in university: he lost the external pressure and public accountability that forced him to show up. His fix is recreating those conditions through public commitments and group consequences. He ran a challenge in his community where participants like Graciela, Roxy, and Brian launched projects and built habits by joining the group.
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El hack supremo para vencer el miedo, bueno, para vencer la procrastinación en realidad. Recuerda lo siguiente: tú vences la procrastinación cuando tomas acción. Entonces, el hack supremo para vencer la procrastinación es el hack supremo para entrar en acción. Entrar en acción. Ya te digo cuál es y quiero ilustrarte a través de una historia. Y es, mira: A los 14 años yo leí el libro de Robert Kiyosaki, Padre Rico, Padre Pobre, y ahí él explica su cuadrante de empleado, dueño de negocio, inversionista, autoempleado y todo ese tipo de cosas. Y entonces él vende la idea de que es bueno que tú seas un dueño de negocio. Yo siempre dije: yo quiero ser un emprendedor, desde los 14 años. Y yo recuerdo que yo estudié en la universidad la carrera de administración de empresas. ¿Y qué era lo que sucedía? Yo veía en mí un comportamiento muy específico cuando yo estaba estudiando mi carrera. Y es que yo hacía las cosas que se esperaba de mí, sí, yo presentaba los trabajos a tiempo, yo tenía clase. Mi clase menos favorita, la que más me disgustaba, era la clase de contabilidad. Y creo que los jueves a las 3 de la tarde, algo así, no me acuerdo, pero era todos los jueves a las 3 de la tarde, contabilidad 1, contabilidad 2 y contabilidad 3. 3 semestres sufriendo, sufriendo con esa cosa. Y resulta y pasa que adivina dónde estaba Julián los jueves a las 3 de la tarde. Estaba ahí muy juicioso, sí, eso sí, no lo procrastinaba, muy juicioso, atento, atento a las clases, sí, a las 3 de la tarde al frente del salón. ¿Por qué? Porque especialmente el profesor tomaba nota y cerraba 5 minutos después la puerta y tú perdías puntos de tu calificación por no asistir. Entonces, ok, listo, así pasó la universidad, Julián se gradúa y de repente Julián es libre, Julián logra su sueño de ser su propio jefe y Julián dice aquí se hace lo que yo diga. Por fin ya no tengo esa universidad, ahora tengo solo yo, tengo mis sueños, y vamos a trabajar por mi propia empresa, sí, por mi propio negocio. Y qué me encontré yo yendo solo con un champiñón, sí, porque en la universidad acompañado, cuando decidí ser emprendedor iba solo con un champiñón. Yo me encontré con que yo no me cumplía mi palabra, yo me encontré con que yo decía, mira, Julián, mañana o hoy vamos a estudiar este curso, y resulta que yo no estudiaba. Julian, esta semana vas a montar tu página web y no montaba la página web. Julian, mañana vas a madrugar y no madrugaba. Y yo me empecé a dar cuenta de algo y es: me estoy quedando muy mal a mí mismo, me estoy diciendo cosas que no estoy logrando cumplir. Y yo veía cómo pasaba el tiempo y todas las cosas que yo decía no se cumplían, sí, ni las madrugadas, ni el proyecto, ni el curso, ni nada de esas cosas. Y si tú te sientes identificado Déjame un hashtag #MePasa porque no creo que esto sea solo algo hulanístico, algo que únicamente me suceda a mí. Y es, yo entré ahí como en un conflicto de ideología y de filosofía, incluso de identidad quizás. Y el conflicto era el siguiente, y es, mira, porque cuando yo estaba en la universidad, mira, yo estudié una carrera que yo personalmente no disfruté y no me gustaba, no era lo que yo quería estudiar, es más, yo ni siquiera quería ir a la universidad. Eso es una historia para aparte, pero en otras palabras yo sentía que no era lo mío, de acuerdo. Nada malo con la universidad, solo que no era para mí. Y yo decía: ¿qué pasaste todo? O sea, cumpliste, Julián, y ahora ha pasado un año y tú dices que vas a madrugar, tú dices que vas a hacer tu emprendimiento, y resulta que no has avanzado un demonio. O sea, avanzaste más en algo que ni siquiera era lo tuyo y ahora no puedes avanzar en algo que es lo tuyo. ¿Qué carajos, qué demonios está pasando contigo? ¡Qué bicho te picó! Como dirían las mamás. Y entonces yo duré así como con ese conflicto y como con mucha rabia conmigo mismo, porque yo decía: hay un problema en mí, hay un problema en mí porque yo no soy lo suficientemente motivado, me decía yo a mí mismo, para hacer mis cosas, para madrugar. Y yo veo que el tiempo pasa y pasa y sigo procrastinando y sigo ahí y no sigo haciendo que las cosas sucedan. Hasta que en algún momento, ¿sabes qué me di cuenta? Que en vez de estar luchando en contra de mi naturaleza, lo mejor que yo podía hacer era aprovechar esa naturaleza de lo que me hace a mí tomar acción a mi favor. Y aquí estoy hablando en términos muy abstractos, ya te los aterrizo. Y decía, mira, ¿por qué yo iba a las clases? Mira, pensamos lo siguiente, y es: ¿por qué Julián cumplía en la universidad? ¿Por qué Julián cumplía en la universidad? Y no a él mismo. ¿Por qué crees tú? ¿Por qué crees tú que en la universidad yo sí cumplía, era disciplinado, asistía, etcétera, etcétera? Pues porque había un compromiso, compromiso real, era un compromiso público. Y lo siguiente, había consecuencias, y por ende había monstruo del pánico. Había monstruo el pánico en la universidad. Mira, este pequeño personaje que nos lleva a tomar acción está en la universidad. Julián, ¿qué pasa si tú llegas el jueves o no llegas a clase? Si fallas una vez, si fallas dos veces, pierdes la materia. Si pierdes la materia, grave, vas a estar perdiendo el dinero de tus papás, no te vas a graduar, etcétera, etcétera. ¿Qué pasa si no entregas el trabajo el viernes a las 2? Grave. ¿Qué pasa si no presentas el examen el lunes a las 5? También grave. ¡Hay monstruo del pánico! Y yo me dije a mí mismo: en mi vida no hay consecuencias, tampoco hay compromiso público. Solo hay un tipo de compromiso que de hecho es el más débil para la mayoría de nosotros. No todo el mundo es así, pero me atrevo a decir que el 90 y algo por ciento de las personas somos así. Cumplimos más las cosas con otras personas que con nosotros mismos. Sí, entonces yo me di cuenta de algo, y es, mira, y ese es el hack supremo, y Mira, en grupo es más fácil. Mira, hablemos de lo siguiente: tú podrías correr una maratón solo, solo, sola, solo, solo, solo, solo, nada, champiñón, #champiñón. Hay dos maneras: el #champiñón, o puedes hacerlo en grupo. ¿Tú has visto cómo las maratones funcionan y muchas miles, miles de personas salen a una ciudad a correr una maratón? ¿Por qué? Porque van en grupo. Sí, mira, yo me di cuenta de lo siguiente: en grupo es más fácil. Cuando tú activas el poder del grupo, cuando tú activas el poder de que haya compromiso público, de que haya consecuencias y por ende haya monstruo del pánico, es inevitable que tú tomes acción y por ende es inevitable que tú veas resultados. Vuelvo y te lo repito: cuando tú activas el poder del compromiso público y el poder de las consecuencias, es inevitable que tú tomes acción, y por ende es inevitable que va a dar resultados, de acuerdo. Entonces yo en ese momento me dije a mí mismo, Julián, esa fue una realización suprema y te la quiero regalar de verdad, de todo corazón, porque va a funcionar de una forma como no te imaginas en tu vida. Y yo dije, hay que garantizar los mismos elementos de la universidad o del trabajo. Yo trabajé durante 6 meses, también era súper, mejor dicho, yo cumplía mis fechas límites, etcétera, etcétera, pero no avanzaba en mi proyecto de vida, no avanzaba en lo que yo quería. Pero en fin, mismo principio, solo que en otro contexto. Entonces dije, mira, hay que traer eso que funciona allá y ponerlo en pro de mis sueños. Y ese fue el, ese fue el mayor hack o realización que yo tuve. O sea, ¿te imaginas si existiera una universidad en donde el trabajo final no fuera por una nota, sino fuera por tus sueños, sí, por tu salud, por tu desarrollo espiritual, por una relación de pareja espectacular. ¿Te imaginas si existiera tal universidad o si existiera tal empleo que te lo exigiera de cierta forma o que fuera requerido de ti? ¡Qué maravilla! Porque lo harías, comerías bien, harías ejercicio, meditarías, emprenderías, harías tu proyecto, harías lo que para ti es importante, compartirías tiempo con tu familia. Etcétera, etcétera. El principal problema, señoras y señores, de muchas personas es que como no se espera de nosotros tal cosa, como vamos solos como unos champiñones, entonces es más fácil dejarlo para otro momento más adelante, que en realidad se convierte en un nunca, sí. Porque como dicen por ahí, el día más ocupado de la semana es el mañana, y el mañana en realidad no, no existe. No existe el mañana. ¿Cuántas veces no has dicho mañana empiezo y resulta que han pasado años, por lo menos meses, incluso años, años, y todavía sigues diciendo mañana? Entonces la pregunta es: ¿hasta cuándo? ¿Hasta cuándo tú vas a seguir postergando, procrastinando esas cosas que son importantes para ti? Entonces mira, en realidad tú tienes dos opciones: puedes seguir tratando de hacerlo solo ¿Como un champiñón? Nada mal con eso. Mira, yo conozco personas, en realidad son muy contadas, las puedo contar solo con un dedo, de hecho, y es muy raro ver una persona que sea muy autodisciplinada con ella misma. Es muy raro verlo, pero existen en el mundo. Esas personas que dicen yo voy a hacer esto y van y lo hacen. Yo personalmente necesito el apoyo de otras personas para que todo esto funcione. Otro ejemplo: Mira, yo por allá en 2019 quería iniciar mi propio canal de YouTube, sí, y yo dije, pues fácil, Julián, no sé, es que mira, es tan sencillo, tú grabas un video a la semana y ya está, grabas un video a la semana, publicas un video a la semana, un video a la semana, un video a la semana, un video a la semana. Las primeras 2 semanas empecé bien, las siguientes semanas lo abandoné por completo y duré como año y algo sin hacer. Luego de esto activé el poder del grupo y el poder del compromiso, y yo dije, le dije a mi audiencia, Ahora voy a hacer 4 clases. Eso fue en 2019, 4 clases este miércoles, el siguiente miércoles, así sucesivamente. Sí, y lo anuncié a mi público. Yo tengo un compromiso, hay consecuencias si yo no hago esas clases. Activa el poder del grupo. Y mira, hoy llevo 102 clases miércoles tras miércoles. No todos los miércoles porque a veces me voy de vacaciones, estamos en fin de año, etcétera. Pero 102 miércoles, señores y señoras, o el inglés chancludos, haciendo las clases. Sí, algo que había procrastinado durante mucho tiempo se empezó a dar porque yo me comprometí con el poder del grupo, de acuerdo. Entonces mira, te voy a mostrar un ejemplo, te voy a anunciar qué es lo que viene a continuación. Te voy a mostrar un ejemplo con resultados de cómo nosotros hicimos para activar el grupo, el poder del grupo y del compromiso en nuestra comunidad de la alta productividad, para que tú veas cómo luce una vida cuando logras activar esto. De acuerdo, y luego te voy a guiar por una muestra de cómo tú lo puedes implementar en tu vida y tú lo vas a experimentar, de acuerdo. Esto va a ser algo fantástico. Entonces déjame compartirte la presentación, dame un segundo acá. Entonces ahí pasa lo siguiente, mira, nosotros en la comunidad de alta productividad en este enero del 2000, mira, y eso te lo conté en la clase del día de ayer, de acuerdo, es que estuvimos hablando de que nosotros dijimos, ok, lo que más va a ayudar a que los miembros tengan resultados, algo que se llama los desafíos, ¿Te acuerdas que yo me organicé o nos organizamos en equipo con mi esposa para decir, ok, organizamos el desafío, lancémoslo, acompañemos a los miembros, etcétera, etcétera? Entonces hicimos el desafío Vence la Procrastinación, perdón, lo lanzamos en febrero de este año 2021, sí, se inscribieron como 180 y algo personas de la comunidad, no todo el mundo de la comunidad se inscribió, los que querían participar se inscribieron. Entonces, ¿qué es lo que pasa cuando las personas se inscribieron en el desafío? Ellos eligieron la meta que querían lograr, cada quien definía su meta, hay personas que querían Lanzar su emprendimiento, y personas que querían madrugar, y personas que querían comer mejor, que querían cuidar su salud, que querían, en fin, múltiples cosas. Cada quien elegía su propia meta y teníamos un mes para avanzar en ella. Entonces, no te puedo compartir los detalles alrededor de tanto la tecnología como el proceso, porque la verdad esto es algo bien secreto y exclusivo de la comunidad de productividad. Pero lo que sí te puedo contar y te puedo mostrar son los resultados que en tan solo un mes muchos de nuestros miembros tuvieron en el desafío Vence la Procrastinación. Te los quiero mostrar acá. Mira, por ejemplo, Graciela. Graciela estuvo ayer en vivo con nosotros en Instagram, pero igual ella participó. Y mira, ella decía: para graduarme de maestría, mi informe final está muy, muy, muy, muy avanzado, faltando revisión de los análisis, propuestas de reacción y conclusiones. Además, estoy en la lista de graduados del 7 de mayo. Ni me lo creo. Graciela llevaba postergando su proyecto de grado durante más de un año. Mira, llevaba procrastinando este informe Final, casi un año. Sí, mira, no lo hacía porque hacía solo lo urgente durante mi día: mi trabajo, el colegio de los niños, la crianza, las cosas de la casa. También tengo problemas con tratar de ser perfeccionista y eso me hacía sentir muy lenta. En un mes, activando qué, el peor del grupo. Roxy desde Guatemala. Mira, resultado: lograr tener todo listo para mi primera edición de la Semana de Vida Saludable, que es un lanzamiento de su emprendimiento digital, y ya oficialmente dio su inicio a su comunidad con sus primeros 8 miembros. El primer resultado de su emprendimiento ¿Qué estaba buscando? Y ya procrastinando esto desde diciembre del año pasado y lanzarlo en enero. Mira, no lo había hecho porque no sabía por dónde empezar, me daba el resultado, me daba que no pudiera hacerlo. Y lo logró con el poder del grupo. Yo, Lisette, mira, acá te lo resumo. Ella logró lanzar su marca de mermeladas, algo que llevaba procrastinando durante 6 meses. No lo había hecho porque me la pasaba en el plan de preparación, cotizaciones, de pruebas, pero postergaba ya el paso productivo, de pronto por dudas sobre el qué pensarán los otros, de los otros productos, quién los comprará, etcétera. Y ya las tiene hechas, ya es una realidad su proyecto. Brian: Resultaba instalar el hábito de madrugar. ¿Cuánto lleva procrastinando esto? Toda la vida, toda la vida lleva procrastinando, Brian. El poder del grupo y ya lo logró instalar. Iván, que es un caso espectacular, de hecho te recomiendo mucho que veas la entrevista con Iván en Instagram, en mi canal de Instagram. Llevaba durante 10 años, 10 años procrastinando qué, el lanzar su proyecto de emprendimiento. 10 años. Se organizó en un mes, en un mes, señoras y señores. Lo lanzó y tuvo sus primeros clientes. Y no lo había hecho porque tenía miedo al fracaso, a quedar mal por ser mi primera experiencia, flojera, haberme acostumbrado durante décadas a mi zona de confort como docente universitario, etcétera, etcétera. Mira, Roberto tenía su casa súper desorganizada, él vive en Ecuador, que durante años había querido organizarla. Y él dijo: voy a organizar mi casa, ese es mi compromiso. E hizo un proceso, mira: ordené y organicé la pequeña biblioteca de mi familia que había estado muy desordenada y descuidada. Y ya va procrastinando eso por lo menos 10 años. Mira, cada quien eligió su proceso, cosas de emprendimiento, cosas personales, hábitos. Marta logró dedicarse todos los días a uno de sus hobbies, que es el lettering, y publicar en Instagram, y lo lleva procrastinando durante un año más. Sí, en fin, hay muchas personas que tienen, que han tenido esos resultados.










