In this personal testimonial, the speaker, an entrepreneur, recounts how his life was dominated by endless work hours, sacrificing family time, hobbies, and personal well‑being. After the death of his father in 2020, he resolved to spend more time with his mother and siblings, but his schedule kept him working late into the night. In January he discovered a program called “la CAP,” joined its Wednesday classes, and adopted several disciplined habits: a strict no‑work Sunday policy, delegating tasks to his team, putting his phone in airplane mode to avoid interruptions, and redefining his role as a manager who trusts his staff. These changes allowed him to take a vacation with his mother to Machu Picchu, return to activities he loves (motorcycles, walking in parks, reading), and shift his routine from nocturnal to a healthier daytime schedule, including regular breakfasts. He also applied the D.A.R.R. learning method to study Chinese, reaching HSK 3 (≈B1‑B2) in just 45 days, a level that normally takes years. The speaker notes that these adjustments have improved his family relationships, increased his motivation to work, and boosted his team’s focus and productivity, creating a sense of peace and optimism about the future.
Chapters
sentía que el tiempo que dedicaba a la empresa, al negocio, no compensaba con las otras cosas que quería hacer. Cuando yo empecé a hacerme empresario, mi intención era poder tener más tiempo, más dinero, más recursos para poder gastarlo en las cosas que yo quería hacer, principalmente viajar. Me gustan las motocicletas, me gusta leer, Y veía que no, mi vida se había vuelto por definición en ser un empleado de mí mismo y en pasarme trabaje, trabaja, incluso días hasta las 10 de la noche, a veces amanecidas, madrugadas. Yo en diciembre cumplo años y casi ese cumpleaños del año pasado lo iba a pasar trabajando nuevamente. Se dijeron que no tiene sentido. Yo perdí a mi padre en el 2020. Y una de las cosas que tenía como meta sí o sí, meta nada más porque no lo practicaba muy bien, era poder pasar tiempo con mi familia, principalmente con mi madre, con mis hermanos. Y por vivir en diferentes ciudades no coincidíamos ni para las fiestas. Entonces fue para enero de este año que buscando y apareció la publicidad de la CAP, me metí a las clases de los miércoles Y en un abrir y cerrar de ojos ya estaba como que siendo alumno de la CAP. Ya quería que eso tuviese un cambio sí o sí y estaba comprometido a lo que tuviese que hacer. En la CAP encontré justamente eso. Principal fue que el domingo no se trabaja y bajo ninguna condición se trabaja y listo. No, está prohibido, posible. Y a la gente también le chocó, con la gente con la que trabajaba conmigo era como que somos muy no pain to gain. Sudátela, estate ahí, sácate la mugre. Y fue chocante para ellos, pero para mí fue como que fue una sensación como la de vértigo. ¿Qué estoy haciendo? Así que para contrarrestar ello me di unas vacaciones. Es curioso porque ves, como empresario tienes para poder darte las vacaciones, pero nunca te las das, nunca te las llegas a dar. Me llevé a mi madre a conocer Machu Picchu porque ella quería conocer Y fue una sensación liberadora, de paz, de satisfacción, de poder sentir que mi trabajo permitía estar más en conexión con mi familia, que no me iba a perder nuevamente el tiempo trabajando solamente y ver envejecer a mis padres, a mis hermanos, y no haberlo vivido con ellos. Son cosas pequeñas, pero de verdad que para mí yo las aprecio bastante. Y que no las hacía. Yo vivo por Santiago de Surco, por ahí en una zona donde hay muchos parques. Me encantan a mí los parques, me encanta caminar, me encanta hacer mis libres y salir por ahí a pasear, y simplemente no las hacía. No tenía el tiempo. La mañana, ocupado, la noche también ocupado. Poder salir con mi novia por ahí a comer algo sin estar con el celular pegado. Yo personalmente pegado con que cómo van trabajando los demás. Esas cosas sí fueron muy significativas, lo son ahora, lo son de verdad. Y el celular, lo que cambió es que anda en modo avión cuando no quiero trabajar, o sea, cuando no quiero que nadie me interrumpa, anda en modo avión por ahí perdido, metido en un cajón. Y es curioso porque yo soy el gerente y el gerente debería estar a disposición completa de ellos, pero digo, si soy el gerente y contrato gente para que se pueda, dedicar a hacer ciertas labores específicas, yo no quiero que me estén interrumpiendo a cada rato para preguntarme justamente lo que tienen que hacer, si ya les indiqué. Entonces fue un cambio de paradigma total para mí, fue delegar y soltar la rienda para que la gente haga lo que tiene que hacer. Otra cosa, puede empezar nuevamente a hacer deporte, poder estudiar otras cosas porque Tener los libros y no poder leerlos es como tener comida servida en la mesa y no sentarte a disfrutarla, a comértela. Entonces es de las primeras cosas que empecé a ver cambios. Otra cosa que logré, que cambié el ser nocturno a ser diurno. Yo creía que era nocturno, yo creía que era más agradable para mí trabajar en las madrugadas porque había silencio, porque nadie te fastidiaba. Porque no había bulla. Y cambié completamente eso. Era más bien una sensación de que no me alcanzaba el día, voy a trabajar en la noche. De la noche se pasa a la madrugada, 3 de la madrugada, 4 de la madrugada recién tratando de conciliar el sueño. 10 de la mañana estás crudo, estás cocinado. 9 de la mañana estás que no te quieres ni levantar y te saltas el desayuno. O sea, se vuelve un ciclo vicioso de tratar mal al cuerpo. Me ha tomado como 6 meses, 8 meses, pero hoy en día 8 de la mañana ya desayuné. Cosas pequeñas que para mí son de mucho valor, mucho valor tomarse ese tiempo para estar por ahí paseando sin culpa. Total, a las 9 y media empiezo, pero 8 y media estoy tomándome una mañana pro. Esto que se ha implementado con la CAP para mí le da un valor especial. Da ganas de trabajar. Ya te digo, llega el lunes y quiero levantarme a trabajar porque el domingo hubo un paréntesis y no siento que el domingo fue un "ah, su madre, mañana lunes otra vez la misma vaina". No, de verdad siento ganas de levantarme un lunes a trabajar. Tuve como un año practicando chino, de academia en academia, como que aprendía, no aprendía, y con el método D.A.R.R. pude alcanzar un nivel HSK 3, que sería el equivalente como al como al B2 más o menos, B2, B1 más o menos, este, en solo 45 días. Pero agarrar un nivel HSK 3 por lo menos te toma un par de años. El mismo Instituto Confucio Chino te lo dice, ¿no? Claro, la fluidez no la tengo todavía porque, o sea, toca trabajarlo con la gente, pero el italiano sí. Y eso que no tengo la necesidad, pero no sé, me gusta. Principalmente paz, una sensación de que el futuro puede ser mejor y que no va a seguir el mismo año con la misma carga, carga mental, porque a nivel trabajo, te soy franco, no es que trabajáramos demasiado, es que perdíamos mucho tiempo desenfocados. Esa es la realidad. Algo que podríamos haber hecho en 2 horas nos tirábamos 6. Porque andábamos distraídos, porque andábamos como que, como que en plan más discutiendo que haciendo. Y cuando tienes una empresa y manejas un equipo de trabajo, eso es contraproducente. Entonces, poder llevarse mejor con la gente en casa, personalmente ver que la familia puede ir mejor, te da ganas de seguir trabajando y también tomándote tiempo libre a la vez.