Esta Abogada paso de sacrificar noches y FDS a trabajar menos, facturar más y tener más vacaciones

In this Spanish‑language interview, host Julián Castañeda talks with Katherine Quintero, a criminal lawyer and member of the CAP/CAB community. Katherine describes her life before joining the community: she was chronically over‑working, feeling guilty, juggling a law office, two young children (one with Down syndrome), a marriage, and serious health issues (stress‑induced alopecia and a postponed surgery). She explains how the CAP’s methodology helped her shift her mindset – embracing the idea that one can work less and produce more – by identifying her high‑value legal work, delegating or eliminating low‑value tasks, and implementing a digital detox that freed mental and calendar space. As a result, she increased her firm’s revenue, hired new clients, completed a needed surgery, and reclaimed personal time, enabling three “dream vacations,” a series of twelve micro‑vacations with her children, and quality moments with her husband and friends. Katherine highlights the community’s role: coaching sessions, live Q&A, workshops, and peer accountability that kept her motivated. She concludes by advising prospects that the CAP offers adaptable tools for any profession, that the promise of working less while being more productive is real, and that community support is essential for sustained change.
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Vamos con Katherine Quintero. Katherine es abogada penalista y es una de nuestras rockstars en la CAB. Katherine, ¿cómo estás?
Hola, Julián, muy buena tarde, Jessy, para todos los compañeros de la CAB y quienes todavía no están con nosotros.
Cuéntanos sobre ti, ¿a qué te dedicas, Katherine?
Bueno, yo soy abogada penalista, como tú lo dijiste, emprendedora pero no digital. Tengo mi oficina de abogados acá en la ciudad de Neiva. Soy mamá de 2 niños pequeños, uno de ellos con una condición, con síndrome de Down. Soy esposa, inquieta y según yo siempre muy organizada. La CAP, aterrizarme, a darme cuenta que esa organización no era, pero así me creía.
Wow, y cuéntanos en qué situación te encontrabas antes de ingresar en la comunidad.
Bueno, estoy por mi segundo año dentro de la CAP, ya renové mi membresía hace casi 6 meses. Y llego, llego a la CAP totalmente saturada, con un constante sentimiento de culpa por trabajar en exceso, por sentir que ese trabajo en exceso es el único camino para sostener la oficina, para sostener lo que es mi proyecto de vida y el trabajo que me gusta y para el que siento que soy buena y en el que además sirvo a las personas, pero debatiéndome entre lo que considero que es más importante para mí, que es mi familia, mis hijos, mi relación con mi esposo, que aspiro me acompañe por toda la vida, y que sé que eso solo será posible si se les dedica a todos tiempo de calidad. Y en ese sentimiento de culpa, en ese ir y venir, me encuentro totalmente saturada con una cantidad de cosas que siento que tengo que hacer. Me encuentro experimentando 300.000 mecanismos de organización, 300.000 formas de organizar una agenda interminable con listas de pendientes interminables, Con noches largas de trabajo tratando de llegar temprano a casa, cumplir mis obligaciones como mamá, dedicar tiempo de calidad, pero trasnochando y trabajando fines de semana para poder cumplir con todo y alcanzar a realizar todo eso que yo creía pendiente. Vivía con afán, comía con afán, jugaba con mis hijos de afán, paseaba de afán, mi mente funcionaba de afán, me costaba incluso dormir porque cuando me acostaba mi mente seguía trabajando muy rápidamente en las muchas cosas que tenía tenía por hacer. Llegué con una cirugía pendiente, con un tema de salud que tenía que solucionar, pero como no era urgente, uno no va a morir, entonces posterguémoslo por años porque no, no tengo tiempo, menos para una incapacidad de 6 meses. Y llego con un problema médico de somatizar estrés, con un problema de alopecia grandísimo, precisamente en razón al ritmo de vida que estaba Así llega Catherine a conocer a Julián, a conocer a Jessy, a consumir el contenido gratuito que nos suministraban, y pues finalmente a llegar a la CAP buscando un cambio.
Y hablando de cambios, ¿cuáles han sido esos cambios? Ahora, ¿cómo ha lucido tu proceso y qué resultados, las transformaciones has vivido gracias al proceso, todo lo que hemos vivido juntos?
El mayor cambio es mental, pienso yo. Hay muchos cambios en lo material, en el qué hacer en el día a día, pero lo que más capitalizo y lo que más bendigo y honro de todo este proceso, de lo que ustedes nos aportan y lo que mis compañeros me han aportado en la CAP, es el proceso mental que se vive. La primera, digamos, como el primer contrasentido de la filosofía de Julián y de Jessica y de la comunidad Era: se puede trabajar menos pero producir más, se puede ser más eficiente haciendo menos, una agenda más libre, más, digamos, con menos peso, te puede llevar a un lugar mejor en tu proyecto de vida, y hay que disfrutar el camino. Y eso me hacía sentido, pero me parecía difícil. Sin embargo, los cambios han sido brutales, Julián. Logré identificar el trabajo de valor que Catherine podía aportar a la oficina y, por supuesto, a los clientes. Al identificar el trabajo de valor, pude descubrir que había muchísimo de lo que yo tenía que hacer que en realidad eran pendientes que podía o delegar o suprimir porque no eran el contenido de valor, y maximizar mi potencial hacia ese trabajo de valor, que es lo que realmente puede llevar a la cima a mi oficina. Y evidenciar cómo en el trayecto de año y medio, quitándome aquellas cosas que efectivamente me ocupaban tiempo en la agenda pero que no eran el contenido de valor, pues pude maximizar mi potencial y el potencial de mi oficina, y con ello ahora reunir más clientes. Siempre la meta estaba: facturemos más. Pero, ¿cómo me voy a echar al hombro más casos si estoy trabajando las noches, los fines de semana? Entonces voy o no a vivir o no a ver a mis hijos, ¿sí? No voy a poder. Ahora, identificando el contenido de valor, el trabajo de valor que yo puedo aportar a la oficina y delegando el resto o eliminando lo que de plano no se tiene que hacer, pues he podido aumentar esa facturación, conseguir nuevas contrataciones con nuevos clientes porque me dedico a lo importante. Entonces el punto de quiebre en material laboral fue ese, y eso hace que después de año y medio de esos cambios estemos generando una facturación mucho más grande. A nivel personal, el detox digital que la CAP necesariamente nos lleva de la mano ha sido brutal porque libera tiempo, porque efectivamente había un tiempo dedicado a las redes sociales. Y no solamente hablemos de perder tiempo en Instagram o en Facebook, sino en dedicarle un tiempo descomunal al WhatsApp, sobretexto de los clientes o de los procesos o de la agenda. Y al correo electrónico, porque es una herramienta de trabajo pero que se puede manejar de una manera diferente. Entonces, al realizar detox digital, realizo a su vez un detox mental de mucha información que llega y que me distrae del camino, que me hace que el GPS se vuele por un lado y por otro. Y adicionalmente me libera tiempo, tiempo que aprendo a ocupar en ese trabajo de valor que tengo que aportar a mi oficina, y que por supuesto me libera tiempo para disfrutar, para ocuparme de mis temas médicos, para hacerme la cirugía que en efecto se hizo en el 2021, para poder vivir una incapacidad y tomarme el tiempo de recuperarme sin pensar que mi negocio se vino abajo porque yo no estoy encima. Y encima me libera tiempo para compartir tiempo de calidad en familia. Y en el 2021 pudimos tener 3 vacaciones de ensueño con, digamos que con diferentes ámbitos de lo que yo considero mi familia. Entonces realizar, cumplir un sueño, mi madre cumplió sus 60 años en una limusina en Nueva York y desplazarme semana y media, eso era algo imposible porque no tengo tiempo para ir al médico, porque no tengo tiempo para operarme. Cuando es algo médico que tengo que hacer, menos voy a tener tiempo para vacacionar y consentir a mi mamá como se lo merece. Luego vislumbrarme o poder advertir que estaba con mis amigos disfrutando tiempo en pareja y y de amigos. Las personas que tienen hijos pequeños no van a entender, es valiosísimo salir de vacaciones sin los hijos, pese a que se les ama y se les adora. Entonces, darme la potestad de vivir ese espacio con mis amigos y hacer o vivir otras súper vacaciones, y luego cumplirles el sueño a mis hijos de llevarlos a ver su ratón mágico y estar allá conectada con ellos, viviendo su experiencia, disfrutando lo que ellos estaban disfrutando, y no pensando en el trabajo y en que el mundo se acabó, ¿Por qué yo no estoy trabajando? Nos pusimos una meta desde el taller El Mejor Año de Tu Vida del año pasado, y así se separó en el calendario, de vivir 12 microvacaciones con mis hijos, precisamente para conectar y para cumplir una de las metas, que era menos cosas, más experiencias, que era, digamos, como lo que le quería entregar yo a mis hijos de valor, o a mi familia, para este 2021. Menos juguetes, porque es lo más fácil, compré juguetes y no comparta tiempo porque está produciendo la plata de comprar los juguetes. Entonces la premisa era lo contrario: comparte tiempo de calidad y cumplimos las 12 microvacaciones. Microvacaciones es un puente, es un fin de semana, pero fuera de casa, y poderlo cumplir sin sentimiento de culpa por abandonar la oficina, sin sentir que la facturación se vino abajo, y sin que mi cabeza, mientras estoy en vacaciones, siguiera conectada a los asuntos de trabajo. Eso, Julián, es un cambio en mi vida, y estoy segura que no solo en la mía, en la de quienes me rodean, que siempre he creído son lo más importante, pero que a su vez era lo más olvidado. ¡Guau!
¡Qué nivel! Y felicitaciones por todo eso. Tú resaltaste algo muy especial que me encantaría que profundizaras un poquito, y es esa parte interna y emocional. Porque tú bien lo evidenciaste, aumentar la facturación de tu negocio, tener más tiempo libre con tu familia, poder lograr mayor balance, dedicarle a cosas de tu salud, eso es ultra mega importante. Y eso cómo te cambia internamente como persona es espectacular. Yo me acuerdo que en una ocasión tú nos contaste que tú los lunes tenías como una conversación mental de esta semana voy a vivirla de cierta forma. Cuéntanos un poco de cómo lo veías antes y cómo lo vivías antes y cómo lo vives hoy en día, tu día a día, tu vida en general.
Solemos tomarnos un café con mi esposo en las mañanas, y la conversación de los lunes, especialmente cuando yo veía mi oficina y mi agenda o el calendario de la semana, era comentar con él: uff, debo sobrevivir esta semana. ¿Por qué? Porque sentía que yo volvía a respirar y a tomar aire cuando llegaba el viernes en la noche. Y podía pasar el fin de semana en casa. Esa sensación de sobrevivir era porque sabía que venía una semana llena de pendientes que jamás iba a poder llenar, que venía una semana de una exigencia máxima en el trabajo, de trasnochar, de madrugar, de hacer miles de carreras para tratar de cumplir lo que yo sentía que tenía que cumplir. Y el darme cuenta que no podía seguir sobreviviendo mi vida, porque entonces de una semana yo sobrevivía 5 días y vivía 2. Y esos 2 que en realidad vivía, mi mente seguía maquinando en lo que tenía que sobrevivir para la siguiente. Cuando uno aprende a priorizar el trabajo de valor, cuando uno aprende a organizar el tiempo para dedicárselo a sus metas, para avanzar en todas al tiempo, esa sensación de culpa se elimina porque tú sientes que estás en control de aquello que es importante. Porque es que además siempre esa vocecita interna, por ejemplo, con mi problema de salud, me estaba diciendo que Caterine, cada día estás más calva. Sí, tienes 38 años y estás quedando calva por el estrés. O sea, ¿qué sigue después de esto, Caterine? El problema médico está allí, pero es esa voz que tú acallas cuando estás trabajando y le dices, bueno, ya cállate, cállate, que estoy muy ocupada, estoy muy ocupada, y sigo en la carrera. Pero no quiere decir que yo no supiera la importancia de dedicarme tiempo a mí y sobre todo dedicarle tiempo a mis bebés, dedicarle tiempo a mi esposo, que para mí súper importante porque pues somos el eje de esta familia y lo que deseo darle a mis hijos está ligado a mantener esta, esta unión firme, de manera que poder sentir que cada semana no sobrevivo de lunes a viernes, sino que vivo, avanzo cada día, no solamente los sábados y domingos, sino los lunes y hasta los viernes, en ese tiempo de calidad con mis hijos, en ese tiempo de calidad con mi esposo. Y a su vez hago que mi negocio funcione, pues eso es una sensación de calma que sustituye esa sensación de afán y saturación, que para mí ha sido liberadora, Julián. Y cuando las cosas se ponen un poquito más difíciles, cuando llega la hora de renovar la cap y ponderar, ¿será que sí, será que no? Me sirve analizar la sensación de los lunes, de decir, listo, que se venga la semana, qué maravilloso. Vamos a vivir otra maravillosa semana para saber que no solo funciona, para mí funciona, para mí la amo y honro la CAP por el cambio que me ha dado a mí.
¡Wow! ¡Qué extraordinario! Y de verdad, qué alegría contar con personas como tú, con tu compromiso, con toda la acción que le has puesto y la transformación a tu vida. Una pregunta que recibimos muchas veces, y que de hecho sé que estaba corriendo por tu mente antes de ingresar a la comunidad, es "Es que no tengo tiempo, o sea, si no tengo tiempo, si no alcanzo ni con mi oficina ni compartir tiempo, etcétera, etcétera, ahora yo voy a comprar eso que va a ser un curso, que va a tener una serie de reuniones, etcétera, etcétera, no tengo tiempo." Digamos que en tu caso, ¿cómo funcionó eso? ¿Qué le dirías quizás a alguien que tiene esa misma pregunta en este momento?
Sí, en principio es un contrasentido, ¿no? No tengo tiempo, yo les comentaba en algún momento a Jessy y a Julián Tenía la biotina que necesitaba tomarme para mi problema médico en el cajón del escritorio y pasaban los días sin tomarme la biotina porque no tenía tiempo para tomarme la biotina, porque no tenía tiempo para sacar una cita médica y para asistir a mi cita médica. Si eso es así, ¿cómo voy a sacar tiempo para una comunidad que me ofrece un contenido digital que debo necesariamente consumir y consumir con conciencia? ¿Cómo voy a sacar tiempo para unas sesiones en vivo de coaching, de preguntas y respuestas, para unos desafíos, para unos talleres como estos de 3 días, que no es uno en el año, son varios, y para las muchas cosas que la CAP nos está ofreciendo. En su momento fue cuestionarme y decir: Katherine, has intentado muchas cosas, has buscado por todos los medios, YouTube, Spotify, googleando, explorando páginas web, el tip, el hack, la app que te solucione mágicamente tu problema de productividad, y no existe, no la has encontrado. Y probablemente es porque el problema no está allí en la agenda, no está allí en los casos, no está en el derecho o en la abogacía que tú ejerces, no está en la maternidad, sino que el problema está en cómo gestionas tú eso. De manera que le doy la oportunidad a la app. Sí, me estaba ofreciendo: trabaja menos, gana más, sé más productivo. Vamos a darle la oportunidad. No soy emprendedora digital, eso me angustiaba un poquito, y soy abogada, o sea, nada que ver con un curso digital ni nada de lo que quizás encuentra uno juntos en el discurso o en el contenido que nos ofrece. Pero dije, vamos a darle la oportunidad. Y con un trimestre de avance en esa priorización del trabajo, en esa identificación del trabajo de valor, en esa, en ese detox de las cosas que de plano tienen que salir, se libera un espacio no solamente en la agenda sino acá en la mente que permite dedicarse a lo importante, que permite de esa manera ubicar el tiempo de la CAP y poco a poco la CAP se va volviendo una necesidad y una prioridad. Yo digo esto es por mí, Esto no es por hacer que la inversión no se pierda, sí, que quizás era un motor para al principio consumir el contenido. O sea, ya existe la inversión, vas a meterle la ficha, Katherine, porque entonces no podemos dejarlo como por allá en el olvido. Pero con los meses tú te vas dando cuenta que esto no es solo por generar el retorno de la inversión. Esto es una necesidad, es una necesidad, es un tiempo que me invierto para mí, tal cual como si lo invirtiera en, no sé, en un ejercicio, como si invierto en ir al doctor para que me sane mi problema de alopecia. Esto es un tiempo que me regalo y una herramienta que me regalo para curarme un problema que tengo acá y que me ha llevado a que por muchos años trabaje de una manera con mucho ímpetu, con mucho ahínco, con mucho amor y con mucha pasión, pero también equivocada en ciertos aspectos. Y de allí que el cambio se note acá.
Wow, espectacular. Y Caterine, ya para finalizar, ¿qué consejo le darías a alguien que en ese momento pronto está considerando, está dudando, será que sí entro, será que no, será que me convierto en miembro, será que no? ¿Qué, con base en tu experiencia, qué consejo le darías?
Le contaría que la CAP tiene muchas herramientas que puedes adecuar a tu profesión, a tu estilo de vida y a tus necesidades, al nivel en el que llegas y al nivel al que quieres llegar. Le diría que la promesa de que sí se puede trabajar menos y ser más productivo, brillar mucho más en aquello que quieres brillar, y suplir o avanzar y tomar las riendas de todos esos aspectos de su vida, sí se puede, pero se necesita ayuda. Y ese poder del compromiso público, ese poder de la comunidad, esas sesiones en las que tú te sientas y escuches a tantos compañeros que han logrado avances, que están metidos en unos rollos súper interesantes como el de Luz y como el del compañero Víctor, y que así son muchos, eso jala, eso motiva, eso llena de energía, eso prende ese fósforo, el efecto fósforo. Es como andar con alguien que te prende el fósforo constantemente, porque si no, de pronto el fosforito que tú prendiste se te acaba muy rápido. Entonces Hay que darle la oportunidad a una forma diferente de hacer las cosas, sobre todo cuando ya lo has intentado de esa forma elemental que es: sí, voy a tratar, yo puedo, y no se te da. El poder de la comunidad es grande, y no lo dice solo Julián, lo dicen grandes mentores, porque es real. Y los testimonios de los compañeros, las experiencias que se comparten, las sesiones de coaching, es decir, las herramientas con las que se cuentan son variadas, y esa variedad hace que sea adaptable al estilo de vida de cada uno. Entonces, increíblemente somos varios, por no decir que muchos, los abogados. No sé si varios penalistas o si soy solo yo, pero ha sido magnífico ver que no solo aplica, es pertinente, e inclusive que en mi círculo laboral, en mi círculo profesional, ya estas ideas se están haciendo eco. ¿Por qué? Porque el cambio se nota y se nota en la calidad del trabajo. Entonces vale la pena.
Wow, Katerine, felicidades, muchísimas gracias. Qué honor, qué gusto es contar con personas como tú dentro de la comunidad, que siempre, como lo insisto, tú tomaste acción, te comprometiste, y por eso hoy en día estás teniendo esos resultados. Y vamos con toda para este 2022. Así que muchísimas gracias, te mando un fuerte abrazo y nos vemos próximamente.
Gracias, Juliano, un abrazo, un abrazo para ti.










