Esta mamá logro balancear su vida, el homeschooling y su trabajo ¡Todo desde casa!

Marta, a systems engineer and mother, shares how she balanced remote work, homeschooling, and household duties through CAP's community and structured practices. She built a morning ritual of yoga and gratitude, identified three core priorities, and learned to protect her most productive hours. The result: calmer days and better family time.
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Hola Marta, ¿cómo estás?
Hola Julián, ¿cómo estás? ¿Me ves?
Sí, te veo y te escuchamos perfecto. Todo está súper en línea. De hecho tienes un stage súper genial. A mí me encantaría estar en un sitio así, se ve súper pro.
Gracias. Lo comparto.
Listo. Genial, genial. Entonces, lo primero que me encantaría que nos pudieras compartir es un poco acerca, acerca de ti, y en especial un poco acerca de tu situación antes de ingresar en la comunidad, porque yo sé que hoy en día hay muchas personas que se sienten muy identificadas con eso que tú me has estado compartiendo ahí por interno. Entonces cuéntanos un poquito acerca de tu situación alrededor de tu productividad y cómo estaba eso en tu vida hace unos años, ¿cierto?
Atrás, un año, sí, exacto. Ahorita en septiembre ya cumplo un año de la comunidad. Bueno, yo soy, me presento, soy ingeniera de sistemas, trabajo de 7 a 5, tengo una nena de 7 años y pues era la rutina de en la mañana llevarla al colegio, irme a trabajar, recogerla donde mi mamá, entonces podrán imaginarse que era una cosa, mejor dicho, que terminaba uno cansado y de mal genio y no le alcanzaba para nada y los fines de semana era de lavar, hacer aseo en el apartamento. Bueno, una cosa de moda. El primer día que hablé con Julián parecía mi terapeuta porque yo ahí me desahogué, le dije todos los problemas que tenía de haber por haber y él, el pobre, ahí me intentaba dar tips para cada una de mis áreas. Cuando entro a la CAP, yo entré porque tenía disponibles todas las clases que había, que era lo que a mí me llamaba la atención, pero empezamos a tener esos encuentros grupales muy chévere, muy chévere. A pesar de que yo no soy emprendedora, hay muchas cosas que Julián maneja que es de tema personal, que es cómo organizar tu tiempo, cómo darle prioridad, cuáles son tus metas, tus 3 prioridades, cómo empezar el día. Entonces esto me empezó a llamar la atención y pues ya iba tomando así apuntes, iba practicando. Luego llegó la cuarentena y puso a prueba todo esto, o sea, todo se me vino abajo, todo se me desorganizó. Todos estábamos dentro de la casa, tenía la niña estudiando al lado mío, todo el ruido de ella en sus clases, yo atendiendo temas de trabajo, viendo el desorden del apartamento. No, ahí colapsé. Menos mal, digamos, que seguíamos en la comunidad, seguíamos las reuniones. Julián tomó muchos, tocó muchos temas concernientes a la productividad en casa. Y ahí fue, digamos, empecé a ir ajustando mi rutina, o sea, irme respirando, tomando mis días de la, mi ritual de la mañana para empezar el día un poco más tranquila e irla llevando poco a poco. Básicamente ese era mi, ese fue mi primera parte antes de entrar a la comunidad.
Y cuando ingresas en la comunidad, ¿cuáles fueron los primeros cambios que empezaste a incorporar en tu vida, en tu rutina, en la forma en cómo organizabas el tiempo y eso que ¿Qué resultados prontos o te permitió ver en ti?
Lo primero que metí en mi rutina fue el ritual de la mañana. Entonces dejaba tiempo para hacer yoga, leía un rato, escribía. Digamos que una cosa que me ayudó bastante fue a los agradecimientos, lo que tú nos dices de agradecer, de 5 cosas por agradecer. Eso realmente hace que uno valore muchas pequeñas cosas, muchas, muchas, muchas, inclusive hasta el agua que llega por la tubería, es algo que uno no se pone a pensar pero que realmente y lo calma, o sea, le hace entender a uno que no tiene uno, que no todo es mal. Otra cosa que pues me llevó tiempo, no lo practiqué desde el comienzo, pero sí fue mis 3 principales metas: mi estado físico, mi relación de pareja y mi relación como mamá. O sea, esas eran las cosas a las que yo le quería dedicar más tiempo. La cuarentena, digamos que en mi caso, me permitió enfocarme más en eso, o sea, poderle dedicar tiempo para eso. Entonces, en las mañanas ya podía hacer una ritual de la mañana un poquito más largo, no estar como tan, tan justo de para salir corriendo. Con mi nena, pues, tenerla tan cerca y ver cómo es ella en sus clases, en qué le puedo ayudar, qué le gusta hacer, qué le gusta ver, súper. Y con mi esposo pues hemos intentado, digamos, porque cada uno termina su rutina súper cansado, entonces por lo menos intentamos tener 10 minutos, 15 minutos antes de dormirnos para contarnos pues de cada uno de su trabajo, cómo le fue o cosas que quiere hacer. Esas han sido las principales. Durante, digamos que durante este transcurso, a mitad, más o menos en junio, que vimos el tema de flow, también incorporé los temas de descanso durante mi rutina diaria. Tengo la posibilidad de tomar una siesta después de almuerzo o antes del almuerzo, de levantarme cada vez que estoy cansada, cuando estoy estresada me levanto y así sea para bajar a la cocina y tomarme un vaso de agua. Y respirar profundo. El tema de respirar profundo es una cosa genial, incluso el reto de este mes era el de meditación. Yo decía: yo soy mala meditando, o sea, nada que hacer, o sea, y el hecho de que nos diga Julián tranquilo, o sea, eso es normal de que uno esté meditando y pum, se le va el pensamiento: ay, tengo que lavar ropa, o ay, tengo que comprarle material a la niña. Eso pues ha hecho que de todas maneras inicie mi día mucho más relajada que de costumbre.
Genial, súper, súper, súper. Y ya que tú mencionas eso, porque digamos que en lo que tú nos has compartido hay dos, hay digamos como dos versiones de Marta. Sí, está la Marta que estaba corriendo haciendo muchas cosas, estando como pendiente de muchas cosas, y ahorita nos compartes que quizás tu rutina hoy en día es un poco más tranquila, tienes mucho más control porque estás enfocándote en tus prioridades, en lo que es supremamente clave para ti. Y eso tiene que ver con algo que siempre hablamos dentro de la comunidad, y es que tú puedes lograr avanzar más, tener mucho más disfrute de vida trabajando menos. Hay veces nos da la sensación que tenemos que hacer más y más cosas, tenemos que ponernos más y más responsabilidades, tenemos que estar allí, allá, corriendo, afán, estrés, ansiedad. Y resulta que no. Desde tu experiencia, ¿cómo has podido hacer como esa transición? Es decir, de pronto estar en un mundo o en una vida quizás un poco más agitada que tienes hoy en día, y hoy en día, digamos que como te escuchamos, teniendo tiempo para meditar, para descansar, incluso para tomar siestas, que uno podría decir: oh, pero por Dios, estoy trabajando menos, estoy dedicándole menos tiempo, pero te ayuda a avanzar. ¿Cuál es tu perspectiva alrededor de esos cambios?
Digamos que uno soy consciente, nosotros más los que trabajamos en oficina no aprovechamos todo el tiempo. O sea, nosotros trabajamos 9 horas, pero la hora real de trabajo no son 9 horas. En la casa, o por lo menos para ajustar a mis condiciones actuales, debo enfocarme de 7 a 10 de la mañana. Tengo que hacer todo lo posible para adelantar todo el trabajo, porque de ahí comienzan los descansos de mi niña, en pensar en temas, en diferentes temas, en cosas de la casa, el almuerzo, en qué más hay que hacer. Entonces, si tú aprovechas tu tiempo lo más temprano, defines cuáles son tus prioridades Eso te permite hacer en menos tiempo más cosas, o por lo menos en menos tiempo lo que antes decía me demoro un día, dos días en hacer. Eso es como de las cosas más importantes que me doy cuenta. Otra cosa es el perfeccionismo. Nosotras, no sé si todas, pero las mujeres tendemos a ser perfeccionistas en todas nuestras áreas, y nosotros tenemos varias y varios roles. Nosotros somos Bueno, las que somos trabajadoras, las que somos esposas, las que somos mamás, las que somos hijas, porque es que incluso una llamada a tu mamá se toma el tiempo, y si te llaman y tú estás súper estresada, pues no eres una buena hija. Si le vas a contestar así, en esa forma, a tu mamá, pues no va a ser una buena relación. Entonces, si entiendes que no puedes ser perfeccionista, que le tienes que dedicar tiempo solo a lo que quieras hacer, vas a ver que no vas a estar estresada. Y sí, y lo otro es también escribir, o sea, organizar, escribir qué días voy a lavar ropa, qué días voy a limpiar la casa. El trabajo, pues tú no puedes modificar tus horarios del día, pero si tú defines que lo que sí puedes controlar lo vas a hacer en cierto tiempo y no te vas a agotar todo el día haciéndolo, para estar mucho más tranquila. Veo que me preguntan: mi nena tiene 7 años, ella está en segundo de primaria. Ya es una nena que ya es un poco más independiente, pero igual los regueros, hay que estarle encima diciendo: hey, recoge, hey, lleva tu plato, por favor, no me interrumpas en el trabajo, por Dios. O sea, los niños van creciendo y pues no pierden esa conexión con la mamá de estar ahí. Necesitando cosas.
De acuerdo, de acuerdo, de acuerdo. Y ese proceso que tú nos comentas es bastante interesante porque nos permite justamente enfocarnos en aquello que es importante y disfrutar un poco más la vida. Dentro de ese contexto, porque tú has tenido la oportunidad también de pronto de ver otros entrenamientos y demás cosas, ¿qué es lo que más te ha gustado de la CAP y cómo sientes que la comunidad te ha ayudado en ese proceso de organizarte, tener claridad de poder tener como esta nueva forma de hacer las cosas?
Digamos que la ventaja de estar en la CAP, los miércoles el contenido es buenísimo, o sea, el contenido es ya, o sea, no hay que hacerle nada al contenido porque el contenido está bien, pero la CAP lo que te permite, o por lo menos lo que a mí me ha gustado, son los encuentros grupales. Yo no soy emprendedora, la mayoría son emprendedores, pero compartimos en situaciones tan iguales, o sea, tan similares. Hay quienes tienen sus hijos, hay quienes se preocupan por la casa, que el tema de cómo balancear el tiempo y ver esa, pues, esa relación, o por lo menos saber que no soy la única que tengo esos problemas de tiempo, pues me ha parecido genial. Además que los ejercicios, las los workshops que se hacen en la comunidad son muy prácticos. Entonces, al igual que estas 4 clases que ha dado Julián, que hace su sheet, su hoja, se hacen en los workshops y son muy prácticos, o sea, son concisos y te ponen a pensar. Es que el problema de nosotras, yo hablando de mujeres, es que no nos sentamos a poner nuestros pensamientos en orden y todo lo que queda en la cabeza se pierde, se diluye con el tiempo. Si tú te sientas y vas a decir estas son mis metas, y lo otro es dejarlo visual. Yo intento dejarlo, tengo esa pared llena de cosas, pero intento dejarlas visuales para estarme acordando, porque si no, o sea, las metas se diluyen. O sea, las metas suenan bonitas, en el cuaderno quedan coloreados y todo, pero si no las tienes pendientes, si no trabajas poquito, o sea, poquito en el día, no vas a conseguir nada.
De acuerdo. Mira, aquí estoy recibiendo comentarios de muchas personas, de Brenda, de Parchita, de Luisa. Y con base en eso, me atrevo a decir que muchas personas se están preguntando, y me encantaría que pudieras comentar qué es lo que más te ha funcionado. ¿Cómo haces para balancear eso? Es decir, tienes el teletrabajo, tienes el homeschooling, tienes el tema de que todo esté bien dentro de tu hogar. Tienes el rol de mamá, esposa, de ama de casa. ¿Qué sientes que les puedes aportar a ellas para que lo tengan muy presente a la hora de hacer cambios, para que puedan balancear, equilibrar y no, como dicen por ahí, no morir en el intento, o no estar súper estresadas en el proceso?
Para nosotras que somos las mamás, es importante aprovechar el tiempo cuando ellos duermen o no saben lo lo que uno puede avanzar mientras ellos duermen. Lo ideal es descansar, igual es dormir, nada que hacer, o sea, lo ideal es dormir. Yo por lo menos me acuesto a las 8:30, 9, ya estoy fundida, o sea, ya. Yo intento levantarme a las 4 a hacer mi ritual de la mañana de una hora y después aprovechar y empezar así como todo lo que necesito concentración empezar a hacer. Eso es uno. Lo otro es no ser perfeccionista, nada que hacer, o sea, si hay un cúmulo de ropa, lo siento, o sea, repitan la ropa porque yo no me voy a poner a lavar en este momento, porque voy a hacer primero mis cosas, mis obligaciones primero. Es la paciencia, o sea, por más que uno quiera tener su momento, las mamás sabemos, o sea, ni en el baño logramos tener un momento en paz. Ya ser realistas y saber que los niños te van a interrumpir todo el tiempo. Ellos no es que lo quieran hacer o busquen Pero ellos necesitan mucha atención, entonces si tú eres relajada con eso y ya has hecho como tus cosas prioritarias en ese momento, antes de que ellos te necesiten, genial, o sea, ya tú puedes estar, mejor dicho, serena con todas las demás cosas y organizarte, escribir. Yo, por lo menos lo que hice últimamente, es poner un, como, así como un tracker de hábitos de limpieza. Yo voy a limpiar martes y jueves, la lavada son los miércoles, Defines eso, ya del resto te despreocupas, de la casa, no estás pensando, porque es que los pensamientos, los ruidos que tienes en la cabeza son muy estresantes. Yo creo que es lo que más estresa, que en el día a día, porque tú estás haciendo una cosa y estás pensando otra. Si logras escribirlo todo y te organizas, vas a poder estar más tranquila y conseguir cositas, o sea, avances pequeños, pero vas a estar mucho más tranquila. Y nosotros estando tranquila Toda la familia está en paz. Eso lo puede decir un esposo.
Genial. Y hay una cosa que yo he notado, y no sé si quizás sea solo percepción o si quizás en especial ustedes chicas, mujeres que nos están viendo, me da la sensación que es bastante generalizada, es que usualmente las mujeres tienden a pensar mucho en los demás. Entonces tienden quizás a desbordarse, a dar a los otros y demás. Y una de las cosas de la filosofía que nosotros seguimos es: eso no está mal, pero lo importante es que tú primero necesitas atenderte a ti, a tus 4 imperios interiores: tu parte física, mental, emocional, espiritual. Desde tu perspectiva y experiencia, que nosotros lo hacemos a través de la instalación del ritual de la mañana, ¿cómo sientes que eso te ha beneficiado tanto a ti como incluso tus relaciones, tu familia y lo que es importante para ti?
Bastante, bastante. Si tú te dedicas un tiempo para ti, para leer lo que te gusta, sea que sea de enseñanza o sea algo de novela, ficción, haces algo de ejercicio o por lo menos un estiramiento, que yo por aquí el tema del COVID y el tema como de no, esta época está lluviosa, pues yo no salgo a trotar ni a caminar nada. Yo por lo menos hago estiramiento de estar todo el tiempo sentada, nada más que ya dejes de sentir dolor deje sentir incomodidad. Incluso, o sea, si te consientes y te haces una mascarilla, o sea, estás feliz, tú estás feliz, tú estás serena, tú estás contenta con tu vida, estás feliz de vivir la vida. Es que hay momentos en que es tanta la tensión que uno está cansado, o sea, que uno solo quiere llegar el fin de semana, o que te puedas llevar a los niños donde los abuelos porque ya estoy cansada, o sea, ya estoy agotada. Y pues eso no es la gracia, o sea, Como dice Julián, la idea es disfrutar del camino, todos los días tener un momento por el cual decir: "Hey, hice algo para mí, estoy contenta por ello, ahora sí dediquémoslos a los demás". Si nosotros estamos felices, los chiquis están felices, el esposo está feliz, ya no se va a acercar con cara de: "Ay, ¿cómo le fue hoy? ¿Será que puedo hablarle o me va a echar, me va a tirar un..." Imposible.
Es cierto. De hecho, hay una mentora que me encanta, ella tiene un dicho que en inglés es: "If mama ain't happy, anybody's happy." "Si mamá no está feliz, nadie está feliz en la casa." Entonces, yo siento que tiene mucho sentido desde ese contexto, pero independientemente de nuestro rol en la casa, seamos hombres, mujeres, independientemente de eso, Si nosotros no estamos bien, nada afuera va a estar bien, porque nosotros somos el centro de todo. Y lo que tú decías, de hecho, fue un ejemplo que me encantó. Si tú vas a tener una conversación con un familiar, con un amigo, con alguien de trabajo, si tú no estás bien, esa conversación, ese trabajo, lo que sea que estés haciendo, independientemente de lo que sea, no va a salir con la mejor energía. Por eso el centro somos nosotros. Entonces, Marta, ya para ir finalizando, déjanos saber una cosa, y Y es porque en este momento hay muchas personas que están contemplando el hecho de poder ingresar en la comunidad, sí, de poder contar con este tipo tanto de estrategias, de acompañamiento, de grupo para poder avanzar en sus metas, mejorar su productividad y acelerar el proceso de consecución en ellas. Con base en lo que tú tienes, porque ya vas para tu segundo año, estás iniciando tu segundo año en la comunidad, ¿qué consejo le darías a esas personas que quizás lo están contemplando, que están diciendo: será que sí vale la pena? ¿Qué le dirías a ellos?
Bueno, digamos desde mi posición, el primer factor es económico, ¿cierto? O sea, cuando queremos hacer una inversión dudamos de hacerla debido a que pues no sabemos qué tan bien nos va a ir. Yo me aventuré, o sea, yo no tenía la plata, yo pagué con tarjeta de crédito y yo dije: "A la ida, vamos a ver cómo nos va". Estoy digamos tan contenta que pagué esta, o sea, mi segundo año lo pago. A pesar de no ser de que el tema, o sea, lo que quiero aclarar es que este, la CAP no solamente es para el tema de emprendimiento, es un tema de productividad personal. Y es que nosotros creemos que productividad es solamente trabajar, trabajar, trabajar, hacer más, pero tenemos que ser productivas en diferentes áreas, tenemos que ser productivas como mamás, Tenemos que ser productivas como trabajadoras, como emprendedoras, como amas de casa. Y si no lo hacemos, o sea, si hacemos muchas cosas y no disfrutamos, o sea, no estamos felices, pues vamos a lograr, puede ser, muchas cosas, la mejor casa, los niños más lindos, mejor vestidos, mejor alimentados, pero nosotros no vamos a estar felices. Y para mí esto fue, o sea, cuando Julián me recuerda que tengo, que ya pues se me acaba, yo dije No, pues ya tocó hacerlo otra vez, porque es que es demasiado la, o sea, mejor dicho, estos workshops, viera, o sea, él se enfoca tanto en que la experiencia sea tan bonita, que nos pone música inspiradora, que, y una compañera que creó también unas canciones súper lindas, que de verdad es un momento para ti, cuando tú logras dedicarle ese tiempo, y es que no hay cómo hacerlo en vivo, no hay, es diferente a verlo en muerto. Y te dedicas ese tiempo, que eso es lo que jamás lo hacemos. Si no nos dedicamos, no podemos dedicarnos ni siquiera a pintarnos las uñas tranquilamente. Si no te dedicas ese tiempo para ti, de crecimiento personal, pues no aspires que logres cosas. O sea, que estés consigo feliz y que estés progrese, progrese en sus diferentes áreas. Es que uno por uno quisiera hacer todo a lo profesional, todo, pero es que tenemos varias áreas más que hacer, o sea, y nosotros somos las que lo escogimos, no fue algo al azar, o sea, todo es producto de nuestras decisiones. Y si no decidimos invertir en nosotras mismas, nadie más lo va a hacer, o sea, el esposo no va a invertir en nosotras porque ni siquiera sabe lo que nosotras queremos, si nosotras no sabemos lo que nosotros queremos.
Guau, genial. Pues Marta, muchísimas gracias. De hecho, ¿cómo les ha parecido la intervención de Marta? Yo creo que estuvo genial porque una de las cosas que, que tú diste en el clavo es justamente eso. Y a través de tu historia y lo que tú has tenido la oportunidad de implementar, ha sido genial ver cómo las cosas se pueden lograr. Porque muchas personas hoy en día creen que porque la, que porque los hijos están en casa, que porque el trabajo está ocurriendo en casa y las cosas se han salido un poco de control, quizás es muy difícil. Y yo digo, es un reto, pero es viable. Y de hecho, Marta es una muestra y un gran ejemplo de que las cosas se pueden lograr de una forma diferente. Entonces, Marta, mil gracias por compartirnos tu historia. Muchas gracias por aceptar esta invitación. Yo sé que hay muchas personas que están así como con las caras, con los ojos, ¿cómo se dice eso? Con los ojos en corazones, enamorados de lo que tú estuviste compartiendo. Y sé que estás teniendo un impacto con todas esas personas, en especial chicas. Entonces muchísimas gracias, Marta, por todo.
Gracias, Julián. Que estén, anímense, anímense, que de verdad la CAP es una cosa chévere, la van a pasar bueno.
Genial, muchísimas gracias, Marta, te mando un fuerte abrazo y nos vemos pronto.
Chao, chao.










