Organizaron su tiempo y lograron que su negocio despegara | #CAP

In this Spanish‑language interview, host Julian Castañeda talks with entrepreneur Brenda Vargas (and references her sister Verónica) about how they turned a chaotic, unfocused startup into a thriving business while reclaiming personal time. The sisters began during the pandemic, juggling independent jobs, a baby, and a broad, unfocused service portfolio that left them frustrated and overworked. After a period of desperation, Brenda discovered Julian’s free class and the MAP 2023 program, which led them to join the CAP (Capacidad de Alta Productividad) community. Through CAP’s methodology they learned to simplify their offering, specialize in a single product, use a “tracker” for goals, adopt a 5 am morning routine, limit screen time, and structure their year with quarterly, monthly, and weekly plans. Within two months they secured two recurring clients, increased revenue, and reduced work hours, allowing Brenda to spend quality time with her son and family. The interview also covers emotional shifts—from frustration and exhaustion to confidence and energy—habit formation, the supportive role of the CAP community, and advice for skeptics about investing in the program. The conversation ends with a strong endorsement for joining CAP.
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Señoras y señores, bienvenidos a una entrevista más donde hoy te quiero traer el caso de Brenda Vargas. Tanto Brenda como Verónica, su hermana, lograron organizar su tiempo para poder despegar su emprendimiento y también tener tiempo libre para ellas. Así que hoy vamos a conocer la historia de ellas. Así que hoy estamos con Brenda, así que Bienvenida a esta conversación, Brenda, qué gusto tenerte por acá.
Hola, Julián, gracias por invitarme, un gusto estar aquí contigo también.
Excelente, excelente. Y cuéntanos una cosa, cuéntanos un poco acerca de ti, de tu hermana y también del negocio que actualmente están desempeñando.
Bueno, mi hermana y yo teníamos trabajos independientes cada una en Y pues a raíz de la pandemia que nos hizo replantear todo, pues ella, la empresa también cerró por un tiempo, ya quedó sin trabajo, la indemnizaron y todo, y pues quedamos en el aire. Yo ya tenía un negocio acá avanzado durante la pandemia de venta de comidas y eso, y le dije a ella, pues vente para acá y montamos empresa. Y ella se vino acá a Barranquilla a vivir conmigo, y desde ese momento empezamos a montar nuestro emprendimiento. Y la verdad es que al principio Fue una cosa de locos, no teníamos norte ni horizonte, nada. Mirábamos de un lado, hacíamos 10.000 cosas a la vez, pero bueno, poco a poco pudimos ir organizándonos y aquí vamos.
Perfecto, súper, súper. Cuéntanos algo, ¿cuáles fueron esos primeros como retos y dificultades que se encontraron cuando estaban iniciando ese emprendimiento?
Bueno, la verdad es que empezamos como por un camino equivocado, entonces no era lo que queríamos, siempre estábamos un poquitico frustradas en el proceso, no no disfrutábamos para nada lo que estábamos haciendo de ese momento. Lo hacíamos y sí había algo que nos ayudaba pues de forma lucrativa, pero no era lo que queríamos. En realidad parecía estar en el camino de nuestro emprendimiento, pero en realidad estaba súper desviado. O sea, no era lo, definitivamente no era. Entonces un día nos sentábamos y dijimos, yo no quiero esto. Ella también me dijo lo mismo. Y como que hablamos y entonces no, no va más esto, se acabó este tormento. Y entonces ahí fue donde quedamos y dijimos Y entonces, ¿ahora qué? Entonces empezó el qué y por dónde, si por aquí o si por acá.
Claro, claro. Y, ¿cómo describirías en esa etapa de la vida emprendedora de ustedes la situación de organización del tiempo y productividad, tanto de ustedes como también del negocio?
No, terrible, terrible, porque entre otras cosas para mí incluso peor porque yo tenía un bebé pequeño. Entonces repartir el tiempo entre la casa, el bebé, el esposo, el emprendimiento, yo sentía que las la estaba atrasando a ella, porque obviamente ella iba a otra velocidad. Y pero la producción también depende mucho de mis manos. Entonces era una cosa, teníamos mucho como mucho susto. En un momento pensamos en que no íbamos a poder sacar adelante nada, que ella tomara su camino y yo el mío, y si en algún momento nos encontrábamos bien. Pero ella siempre tuvo como ese temor de que yo estaba muy, mucho tiempo con el bebé o mucho tiempo en la casa, pues Fue bastante terrible.
Claro, claro. Y otra cosa que entiendo por nuestras conversaciones anteriores, que ustedes trabajan bastante, ¿cierto? Y hacían bastantes cosas en el negocio, pero aún así no veían el suficiente progreso que querían.
Eso era otra cosa, que entonces le decíamos que sí a todo, sí a esto, sí a lo uno. Como digamos, nuestras manos no nos permitían, y de pronto éramos buenas en algo, pero no, no hacíamos algo, nos enfocamos en algo, entonces todo lo hacíamos medio bien, pero nada era excelente. Entonces era por aquí, sí, sí, un cliente quería esto también, esto también, esto también, esto. Y cuando nos dimos cuenta teníamos un portafolio tan amplio que no sabíamos por dónde empezar. Entonces no, eso era una locura. Entonces cuando a veces nos pedían cosas era como esto no lo tenemos, ah, pero es que ya lo habíamos brindado una vez, pues sal a correr, solucionar, apague fuego, tape hueco, no, terrible, terrible.
Cuéntanos algo desde tu experiencia interna, ¿cómo te sentías tú emocionalmente? ¿Cómo te sentías en esa etapa?
Uf, súper frustrada, súper frustrada, impotente, porque yo en parte sabía que bueno, tenemos el don, tenemos las capacidades, pero ¿qué pasa? O sea, no fluía y era una sensación de frustración muy grande porque parecía que estuviésemos trabajando todo el día, pero no rendía, o sea, no había resultados que pudiéramos decir excelente, esto está bien. No, no pasaba, era trabajo todo el día como si fuera la oficina, desde temprano. Y eran las 5 de la tarde, nosotras todavía trabajando, y 6 de la tarde, y nos cogía a veces la noche. Y a la hora de estar a final de mes, no hay nada extraordinario.
Claro, claro. ¿Y en qué momento decidieron, o ocurrió alguna situación especial que les dijera: oye, hay que hacer las cosas de una forma diferente?
Bueno, el desespero de que ya estábamos a punto de de que estábamos perdidas completamente. Y eso, bueno, empezamos como a mirar, a depurar el portafolio, pero igual no teníamos norte. Y entonces entró una de las asesoras que me ayudó, me dijo que tenía que abrir Instagram para poder ver las competencias, lo que hacía el otro, para poder estar enterada, porque tenía que seguir a todo el mundo para ver lo que todo el mundo estaba haciendo. Fue su consejo. Y yo me metí en Instagram porque, ay, perdón, yo no soy mucho de redes sociales. Entonces me tocó meterme en Instagram y empezar a seguir a todo el mundo. Y entre eso yo sigo ciertos mentores y me aparece un video tuyo de una clase gratis que estabas dando los miércoles. Entonces yo entré a la primera, entré a la segunda, y después hiciste la promoción del MAP 2023. Entonces yo le comenté a mi hermana, pero ella venía de haber hecho cursos con cualquier cantidad de cursos que uno hace en línea, libros, y nada funcionaba. Entonces ella me decía, ay, pero es que otra vez Entonces dije: eso debe ser lo mismo de siempre. Y yo: ay, pero vamos a intentarlo, no es tan costoso, le dije. Y fue cuando en diciembre hicimos el MAP. Entonces ahí fue como yo dije: no, esta es la oportunidad, yo creo que sí, por aquí es. Y bueno, aquí estamos.
Súper. Y ustedes dos tomaron MAP, ¿cierto? Entonces, para los que no saben, MAP es nuestro taller de planeación anual. Junto con mi esposa damos un taller donde guiamos a personas emprendedoras a que puedan planear su siguiente año. Y al final también extendemos la oportunidad que las personas que deseen se unan a la comunidad de la alta productividad. Eso era una situación muy curiosa que me comentaba la esposa alrededor de la decisión de inscribirse en la comunidad. Cuéntanos un poco acerca de eso.
Sí, lo que pasa es que yo, mi hermana y yo somos súper diferentes, pero creo que por eso somos el complemento perfecto. Ella es metódica, súper cerebro izquierdo, así organizada. Ella todo tiene que ver que el margen de error sea mínimo, que el ellos no. Entonces, en ese momento yo quería ingresar a la CAP por todo lo que decían, y yo dije, pero vamos a ingresar, y me decía, pero no tenemos la plata ahora mismo porque hay que invertir en esto, que mira que lo— Entonces recuerdo que estábamos en la casa de mis papás y yo dije, papi, préstame la tarjeta de crédito. O sea, ella fue la que le dijo, porque mi papá a mí nunca me lo hubiese prestado, porque yo soy súper desordenada. Entonces se la prestó a ella, pero ella dijo no, vamos a esperar la próxima vez. Yo le dije no, pero porque ellos están regalando hoy un curso de procrastinación que además es gratis si compramos hoy. Y ella no, nada, total es que en un break yo cogí la tarjeta, mi papá hizo el pago y ella se quiso morir. Eso me dijo, mira que salió más caro por acá, que no sé qué cosa. Y yo uy no, pero después de eso ahora quedó encantada con su cap y ahora está pensando en la renovación en diciembre.
Genial, súper, me encantó escuchar eso. De lo que tú has escuchado de Verónica, de tu hermana, ¿qué era lo que a ella más le preocupaba de tomar la decisión de ingresar en la CAP?
Bueno, que fuera otro curso y otra plata perdida, porque como te digo, como ya está organizada, que un número fuera mal invertido para ella era difícil. O sea, yo de pronto si se hubiese perdido la plata no me hubiese molestado tanto, pero para ella eso era. Y bueno, yo la entiendo porque es la que tiene la carga de la contabilidad, de pagar la nómina, lo uno, lo otro, todo. Entonces Pero yo ahí, pero no, ella me dice: no, pero si vamos a perder esa plata, que mira que la plata, que cómo no pensaste bien eso, que hubiésemos esperado. Y yo: ya, ya se pagó, ya ni modo.
Ok, excelente. Entonces ingresan en la CAP, cuéntanos algo, ¿cuáles fueron los primeros cambios que empezaron ustedes a hacer? Y esos cambios, ¿a qué resultados les han llevado?
Bueno, La primera palabra de la que me agarré con la CAP fue la simplificación. Eso, cuando empezamos a hablar de eso, cuando Jessy en una de esas sesiones dijo que había que simplificar, que a veces había que parar para poder avanzar. Entonces nos pusimos a pensar que teníamos muchas puertas y que era mucho frente para poder, y que nada más éramos las dos, y que nos costaba entonces, y que además no estábamos masterizando nada. Entonces todo estaba medio bien hecho. Entonces también cuando hablaste de la masterización, de perfeccionar un producto, lo único que dije, esto es lo que hay que hacer. Ella en eso sí lo tomó, fue como su, lo que más le gustó. Entonces me dijo, niñita, vamos a irnos por aquí, vamos a hacer esto y vamos a especializar en esto. Y empezamos. Y aparte de eso, ella, una de las cosas que yo sé que más le ha encantado es lo del tracker. Eso para ella es Bueno, como toda persona metódica, ella tener organizadas sus ideas, sus metas, o sea, ya las tiene claro. Y aunque tengamos que replantear y cambiar algunas, ella siempre abre su tracker. Mira, es que empezamos con esta, pero podemos modificar para esto. Y yo por acá en cuaderno. Ella es súper, entonces el tracker le ayuda a ser mucho más organizada. Aunque como te dijimos la última vez, los primeros 2 meses nos tocó empezar a apagar todos los fuegos que teníamos abiertos. Entonces Al principio no pudimos como concentrarnos los primeros 2 meses en la CAP, y eso era angustioso para mí porque yo dije, Dios mío, no lo estamos usando, me va a matar. Pero ya cuando una vez nos metimos las 2 en la sesión, fue, o sea, nos conectamos, y parece mentira, pero teníamos prácticamente la misma visión y nunca la habíamos hablado. O sea, teníamos como la misma idea de dónde queríamos llevar el emprendimiento, y lo pudimos hacer a través del ejercicio de la CAP, del prima, de todas las herramientas que tú nos ofreciste ahí. Eso fue Mágico. El Delta, Dios mío, eso nos hizo salir de un poco de cosas que teníamos que eran las que estaban primero y había que dejarlas de último. No, eso fue maravilloso.
Genial, súper, súper. Y eso combinado con uno de nuestros desafíos que ustedes tomaron para lograr una meta importante de venta, ¿cierto? Cuéntanos cómo fue esa experiencia y cuál fue el resultado que lograron a través de ese desafío.
Bueno, con el Dar teníamos la duda de si inscribirnos o no, porque teníamos el tema de, ay, lo vamos a perder, que qué pena, que lo único es, yo dije, vamos a inscribirnos, que igual tenemos que hacer las cosas. Hicimos la lista de todo lo que teníamos que hacer y aunque no se dio paso a paso como lo escribimos, pudimos ganar el Dar porque teníamos una meta y fue adquirir 2 clientes nuevos durante esas 4 semanas. Y muchas cosas no las hicimos como era, pero al final del mes yo dije, ¿Cómo le escribo a Julián y le digo no hice paso a paso lo que había escrito, pero gané el dar? O sea, tengo los dos clientes, ¿ves? Pero era eso, porque obviamente, aunque no hicimos la lista paso a paso, teníamos el enfoque de que eran dos clientes sobre el producto que estábamos masterizando de nuestro emprendimiento. O sea, no abrimos esa cartera. Entonces, eso nos hizo mantenernos en la línea en la que queríamos, y ahí estamos trabajando con los dos clientes, tratando de conseguir más. Y bueno, ahora lo que te comenté del nuevo paso que vamos a dar.
Súper, súper, súper, eso me encanta. Es decir, para irlo entendiendo, ustedes tenían un portafolio demasiado amplio de servicios, de productos que estaban ofreciendo, lo redujeron y se especializaron en lo que a uno les gusta más a ustedes y en lo que ustedes veían mayor potencial para la visión que tienen del emprendimiento. Eso los llevó a tener esos, pues llámenlo así, a despegar el negocio, tener sus primeros 2 clientes que son clientes recurrentes actualmente, y ahorita están yendo hacia ese siguiente nivel. Una de las cosas que para nosotros es muy importante en la capa es que este proceso de organización y de productividad no solo impacta el negocio, el emprendimiento, sino también nuestra vida personal. Cuéntanos en tu caso, Brenda, cómo este proceso de organización te ha ayudado y te ha impactado tu vida personal.
Bueno, porque antes mi vida era casi un caos, porque obviamente yo era mamá primeriza, entonces estaba sola, no tenía nada, pues no tenía mucho apoyo aquí, entonces era difícil dividir el tiempo entre la casa, mi esposo mi hijo, el negocio. Y entonces siempre, como te digo, jornadas súper tarde, porque entonces en mi mente yo esperaba que mi hijo se durmiera a las 7 de la noche, y después de 7 yo empezaba a trabajar. Entonces terminaba de trabajar casi a la 1, por supuesto me levantaba, tenía la rutina de 5 de la mañana, trataba de levantarme a las 5 o 6 después de haber dormido 4 horas. Obviamente mi día, o sea, mis energías estaban por el suelo, me enfermaba cada rato, dolores de cabeza, mal genio todo el día. No, no era lo mismo. Y con mi hermana también, como ella también tenía como una meta en su tema de espiritualidad, de su conexión, su rutina de 5 de la mañana para ella es súper indispensable. Entonces eso como que lo estábamos perdiendo, porque claro, ella tenía que quedarse conmigo acompañándome en la producción porque no podía sola. Entonces me decía: pero es que en la noche no puede ser. Y ya, pero es que en el día yo no puedo por el bebé. Y no, cuando ya definitivamente nos enfocamos, hicimos la lista, aterrizamos las metas y todo eso, Pudimos organizar el tiempo de tal manera que nosotras difícilmente, a menos que sea por una cosa, un pedido urgente y por un cliente que se lo merezca, podemos trabajar de noche. Pero de resto, nuestra producción está enfocada en el día, organizada por días, ni siquiera toda la semana de producción. Es eso, o sea, tenemos un horario que a veces se corre porque los imprevistos están, pero tratamos de cumplirlos. Y ya podemos viajar a Cartagena a visitar a mis papás, pasamos tiempo con mi familia. Ya tenemos que este fin de semana, el otro es el Día del ya lo tenemos copado para el Día del Padre, no podemos dejar de ir a Cartagena con mi papá. Entonces sí, todo ha fluido muchísimo mejor. Tengo tiempo con mi hijo después de 3 de la tarde, que me lo traen. Yo me dedico 100% a mi hijo. Entonces he disfrutado cada paso del proceso. Y eso es algo que también me le grabé de Jessica, una vez lo dijo, que si no disfrutas el proceso, nunca vas a disfrutar la meta. Y yo decía, no, es que así nunca vamos a disfrutarla. Y yo ahora mismo estoy disfrutando al máximo. Hay días mejores que otros, claro, pero estamos muy conectadas y lo disfrutamos muchísimo, la verdad. Yo, por ejemplo, me lo estoy disfrutando.
Genial, genial. Y hablando de ese disfrute, una parte esencial de todo este proceso son hábitos. Cuéntame en tu caso personal, ¿cuáles hábitos has tenido la oportunidad de crear a través de este proceso?
Bueno, el primero es el de la rutina de las 5 de la mañana. Ese me encanta porque me levanto, pues, mi conexión, mi día para empezar, mi día es con Dios. Entonces yo tengo mi rutina de las 5 de la mañana, me despierto casi todos los días, al día que no es, y me despierto 5:30, pero siempre estoy bastante puntual en ese tema de la levantada en la mañana. Y bueno, ahora también, como mi hermana tiene otros tipos de hábitos, ella está, nos sugirió el tema de la alimentación. Y estamos bastante juiciosos con el tema de la alimentación, de cambiar de vida, pero el tema de la levantada a las 5, de nuestra rutina de 5 de la mañana, ha sido genial. Y eso también se lo debo al tracker, porque entonces ahí voy viendo, este día no me levanté, este día sí, y aunque hay rojos, cada día está un poco más verde.
Genial, súper, súper, súper.
Genial.
Y cuéntame algo, ahora, ¿cómo te sientes de energía durante el día? Porque nos decías que antes también te levantabas a las 5 de la mañana, pero ahora, ¿qué ha cambiado en ese proceso?
No, es que yo, como te digo, es otra vida, porque también aprendí el tema de las pantallas. Yo después de 9 de la noche no tengo pantallas, no veo celular, no reviso computador. O sea, como te digo, una excepción, un sábado que estamos en la tarde con amigos y eso, pero normalmente los días de lunes a viernes, yo después de 9 de de noche ni televisores, ni celulares, ni computadores. Entonces, si no tengo sueño por cualquier cosa, pues empiezo a leerme un libro. He leído muchísimo más. Eso es otro hábito, la lectura. En mi vida era poca y ahora es mucha. Yo tengo dentro de la rutina en la mañana leo, y si no leo en la tarde, pero leo casi todos los días, leo. Entonces, no, la energía, millón, porque yo ahora termino una mañana alta de producción y aquí estoy, no me siento cansada, no me siento agotada, o sea, y siento que puedo hacer otras cosas ahora de trabajo con mi hermana, que lástima que se ha perdido esto, pero esta ciudad es un caos cuando llueve, no sé si ustedes han escuchado, pero Barranquilla literal no se puede mover nadie cuando llueve. Entonces pues sí, el tema es la lectura de la energía y tengo energía para mi hijo. Que ya va creciendo y va exigiendo más. Mamá, parque, mamá esto, ya habla, está por los codos. Entonces toca estar mucho tiempo con él.
Claro, claro, claro, claro. Y lo que te ha permitido es organizarte para que cada área importante de tu vida y de tu emprendimiento esté en la posición suficiente para que todo vaya creciendo en paralelo.
Es que, Julián, ese tema de organizar, de primero, en mi caso, el tema de la simplificación fue Dios mío, como un bálsamo que llegó así, que era necesario que llegara. O sea, éramos unos hámsters en una rueda dando vueltas, dando vueltas, gastando energía y no llegando a ningún lado. Entonces, cuando empezamos a simplificar, empezamos a dar unos pasos que yo digo de gigantes, porque aunque nos falta mucho recorrido, es genial, es genial lo que nos aporta a mí. Y también el tema de los hábitos, el tema de tener la meta clara, porque es que cuando uno no está enfocado en su meta cualquier cosa te distrae. Eso también lo aprendí mucho de ti con el tema de que si uno no sabe para dónde va, se deja conquistar de cualquiera con un Ferrari. Y es cierto. Por eso es que cuando uno, entonces, este decía que había que ser próspero y mostrar prosperidad, entonces vamos a mostrar prosperidad. Si este decía que hay que gritar más duro, ay, que los ricos no duermen, ay, no. Todo eso, todos los días un mentor diferente con una información diferente, es demasiado. O sea, estaba como intoxicada de tanta cosa. Y bueno, ya también lo de las redes sociales, sí, anulé todo, porque ese cuento de que es que seguir a todo el mundo, eso me creaba frustración. Ay, que es que mira, no, no, ya nada que me genere frustración lo veo, nada, nada de eso.
Wow, me encanta escuchar eso, Brenda. Una pregunta, porque de hecho pues tú sabes que lo que nosotros hablamos a las personas y ayudamos a los emprendedores a que puedan lograr más resultados trabajando menos. Y dentro de la historia que nos estás contando, hoy en día tanto con tu hermana como tú, y en conjunto, trabajan menos tiempo, ya no se están trasnochando, están teniendo una menos, una menor línea de productos o con menos cosas, y aún así están teniendo más resultados, no solo en el negocio sino también en la vida personal. Cuéntanos desde tu experiencia por qué eso es posible, porque normalmente el mundo del emprendimiento nos enseña que si tú quieres más resultados tienes que darle más duro y trasnochar más y sacrificarte más o agregarte más cosas. Dentro de tu experiencia, ¿cómo explicarías que es posible efectivamente hacer menos cosas o trabajar menos y avanzar más?
Bueno, yo en realidad, la, digamos, la causa principal, y no es por nada se la debo a la CAP, porque si no estuviese en la CAP, tuviéramos, o sea, de pronto hubiésemos podido avanzar, pero a un costo muy alto de cansancio y de todo lo que ya tú mencionaste anteriormente. Cada sesión es como una guía, como digo yo a veces, para vos, para poder seguir. O sea, más explicar, lo único que siempre hemos tenido nosotros el tema de la, del Instagram, pero de resto el tema de plasmar las metas y todo eso. Y también en la organización, o sea, cuando ya uno organiza el tiempo, cuando la meta está concreta, organizaste tu tiempo y organizas tu lista. Y además con ese map que te ayuda a organizar el año, que uno va organizando primero el trimestre, después el mes, después las semanas, es más fácil. Y aunque a veces no te puedo decir que se cumpla a cabalidad, porque muchas veces los imprevistos, las cosas cambian, las reglas del juego se mantienen un curso. O sea, no es una cosa, no hay que salir corriendo por todo. Entonces, bueno, pasó esto, bueno, a ver, lo ves tú, yo me quedo acá. O sea, tenemos más manejo de la situación porque es menos cosas. Y parece mentira, porque nosotros pensábamos que dejar muchas cosas nos iba a representar menos facturación. Totalmente errado. El menos cosas nos ha generado mucha más facturación. Nos falta mucho para la meta que queremos llegar, pero hemos avanzado demasiado. Y es eso, o sea, yo me guío mucho del tema del tracker, de cómo cumplir las metas, a pesar de que a veces hago así, digo, uy, tengo 2 días que no lo lleno, y vuelvo y lo lleno, y hago así, y a veces lo tengo en rojo, pero seguir Yo no voy sino por la mitad del curso, imagínense. Yo no me voy por la mitad, yo no la he hecho toda, yo voy apenas por simplificación. O sea, estoy bien, estoy como quien dice atrasada en teoría, pero ya como dijo Jessy, no me siento atrasada. Yo un día le puse, ella dijo, ¿quién más se siente así? Ella decía, no te sientas atrasada, cada proceso tiene su tiempo, lo uno. Entonces ya yo no voy corriendo, voy paso a paso, pero enfocada en la meta principal de mi emprendimiento. Y adicional, la ventaja es que la meta de mi emprendimiento la tengo ligada a mi meta personal. Yo no puedo crecer y dejar atrás a mi familia. Yo crezco con ella, entonces voy también al ritmo que mi familia y yo podemos ir. Si yo les meto un poquito más, pero, pero no tengo que dejar detrás ni a mi esposo ni a mi hijo para poder tener la gran facturación, porque ahora el té, ¿con quién la voy a disfrutar si no es con ellos? Entonces, nada hago facturando y no estando en mi casa y dejando que mi hijo lo críe otra persona. No, eso no, eso yo sí decía, si tengo que tener nana para que otro lo críe, no, no, no. La nana es un apoyo, pero mi hijo lo crio yo, o sea, lo quiero ver crecer, no me lo quiero perder. Entonces eso, ese prisma me dio una claridad que yo dije, no, definitivamente si yo soy el centro, lo demás se tiene que acomodar a mí. Como dice Julián, yo no me tengo que acomodar a mi empresa, mi empresa se acomoda a mí. Entonces eso es lo que ha hecho que yo mantenga ese de pronto equilibrio. Y con mi hermana, y sí, nos falta un poquito mejorar la procrastinación, porque a veces Y ahorita lo hacemos. Trabajar en casa tiene esas pequeñas desventajas, que cuando no hay un jefe encima, entonces uno siente que, ay, ya es la hora, corre. Pero mucho menos, mucho menos, y estamos muy contentas, muy contentas, la verdad.
Trajiste un tema que me parece fundamental para todos nosotros emprendedores y emprendedoras, es el tema familiar, nuestro círculo cercano, nuestra familia es algo muy importante dentro de nosotros. Cuéntanos en tu caso, ¿Qué cambios sientes que tu familia cercana, ya sea tu esposo, tus papás, han sentido en ti de tú antes y tú hoy en día?
Bueno, es, eso no sé, la verdad es que yo sí siento que he tenido un cambio muy grande y digamos que este proceso con ustedes fue como la cerecita que me ayudó a sacar esa mejor versión de mí. Bueno, uno viene con, digamos, distintos inconvenientes, carga con cosas que uno tiene que dejar. Y también recuerdo un ejercicio que hiciste de la maleta pesada, de que si uno carga con todo eso no va a poder llegar mucho a la meta. Entonces yo decía, bueno, mi maleta de que estaba llena, y estaba llena de muchas cosas negativas que no, no me aportaban. Y también una frase que también te escuché decir, que la empresa, el emprendimiento, llegaba hasta donde yo pudiese llegar como persona. Y eso es 100% real porque lo viví, lo estoy viviendo. Disculpa, qué pena, porque la verdad teníamos una carga muy grande emocional con cosas que a veces, como dices tú, vienen de atrás, que uno no sabe por qué, y se va llenando de todo, la pesadez. Y entonces el cumplirle al uno, cumplirle al otro, cargar con los resentimientos, con muchas cosas que definitivamente no tenían por qué formar parte de mi vida. Entonces, cuando empezamos a hacer lo del PRISMA, las metas, dentro de mis metas, Jessy hacía mucho énfasis en hacer las metas personales, en hacer esa introspección, en pensar en uno. Entonces, esa vez que hicimos ese ejercicio que ella hizo, que me pareció maravilloso, yo hice la lista de las cosas que tenía que sacar de mi vida Y puedo decir que estoy casi llegando a la meta, a lo que ella dice, y me siento imparable, me siento imparable. Porque antes decía, no voy a llegar, cómo hacer esto, no voy a poder, muchas cosas. Pero la verdad ha sido maravilloso. Y aunque a veces hay cosas que te hacen echar un poquito hacia atrás, es más la fuerza que me lleva hacia adelante, porque ya esa maleta la he dejado atrás, ya no la llevo ligera. Entonces voy, ahora sí puedo creer que mi empresa va muy hacia arriba porque ya yo estoy en ese camino y no me regreso, Julián, ni a bala, como decimos acá en la costa, ni a bala. No, eso sí, eso es una de las cosas que yo creo que también mi hermana ama mucho de la CAP y es lo que la ha ayudado a mantenerse en la parte espiritual muy fuerte. En su conexión con Dios. Ella eso dice que es uno de los regalos más grandes que la CAP le ha hecho. Entonces sí, la CAP no es solamente, no solamente para nosotros ha sido el tema de sí, organiza tu emprendimiento, haz la lista de producción, lista de clientes, lista de eso. Yo siento que la CAP nos ha llevado un paso más allá de la parte profesional a la parte personal, y eso, eso no tiene precio, y rayo mil tarjetas de crédito por eso. ¿Quién era mi hermano?
Claro, claro. Guau, increíble, increíble. Cuéntanos algo, es ahorita en este momento probablemente nos están viendo muchas personas que tienen la intención de quizás considerar entrar en la capo, no, de pronto están con la duda, quizás, quizás un poco como tu hermana cuando estaban tomando la decisión de si entrar o no, puede ser por la parte financiera, por la parte tiempo, bueno, por diferentes situaciones. Digamos que con base en todo el progreso que has visto hasta este momento con la comunidad ¿Qué consejo le darías a una de esas personas que están en ese proceso de dudarlo?
Yo sé que es difícil, sobre todo si eres así como mi hermano, mi hermana, metódica con el dinero. Y si no lo tienes, uno piensa mucho en, no, es que esa plata me sirve para mil otras cosas. Pero para mí, una de las mejores inversiones, si no digo la mejor que pudimos haber hecho en este 2023, fue haber ingresado en la Y les cuento que ni siquiera la he terminado, o sea, voy a mitad de camino y siento que me he ganado, que con la CAP me he ahorrado un camino muy grande. Entonces sí da miedo, sí da susto, porque mucha gente que vende las ideas vende lo mismo, pero la verdad es que con la CAP yo he podido trabajar las dos cosas, la parte de mi emprendimiento y la parte personal, y eso es un plus que ningún curso de prosperidad le da a nadie. Eso sí lo tengo claro. Mi esposo hizo un curso en Estados Unidos de Tony Robbins, o sea, se fue para allá a los millones, allá fue, vino, viajó, no hubo mucho cambio. Sí, o sea, Tony Robbins es una cosa maravillosa, pero lo que se vive dentro de la CAP es un día a día que no lo dan 3 días en un curso con una persona súper famosa como él. Entonces yo sí les digo que para mí conocer a Julián, cuando yo lo veía, yo veía los vídeos, yo dije, ¿será cierto? ¿Será lo uno? Pero hubo algo en mí que hizo clic con ellos dos. Y para mí, por eso fue que dije, voy con toda. Y le dije a mi hermana, pero voy. Y aunque ella miró para otro lado, yo pagué sin consultarlo mucho. No, cierra los ojos y paga, o sea, busca la tarjeta de crédito. Yo pagué con la de mi papá. Búscala de tu mamá, la de tu primo, que se devuelve y vas a encontrar la solución para poder pagar eso y estar libre para poder volver a pagar la CAP en diciembre como nosotras. Entonces yo sí les digo que no lo duden, sé que es difícil porque no son 200.000 pesos, pero la verdad yo estoy súper agradecida con la CAP, y eso que yo creo que no le retorno a la CAP lo que debería, porque yo he tenido un grupo de apoyo maravilloso Y yo siento que me falta a veces darle un poco más a la CAP, pero la verdad aquí estoy como ejemplo. Digo, paren la CAP, voy a mitad de camino y me siento imparable. Ahora imagínense cuando la termine. Ya tengo tarea.
Claro, claro, no, total, total, totalmente. Y hablando de eso que mencionabas del grupo de acompañamiento de la CAP, ¿cuáles son las cosas que dentro de la CAP tú has recibido que más te han ayudado a ti en todo ese proceso?
Bueno, darme cuenta que no estoy sola, empezando por ahí. Cuando uno empieza este proceso, uno no quiere ni hablar, no quiere ni opinar, no quiere levantar la mano para pedir ayuda porque siente que uno, no, es que ya imagínate, este lleva 2 años en la K o este lleva no sé cuánto tiempo, o ya este tiene un emprendimiento que le factura tanto. Pero increíblemente Cuando tú lees las historias y los testimonios, y la gente que en el Facebook escribe, ay, me está pasando esto, ¿cómo hago? O en las sesiones que están diciendo, es que estoy enredada con esto, no sé qué hacer, te das cuenta que no estás sola. O sea, que es un grupo que está trabajando por lo mismo. Entonces es muy bonito ver cómo de pronto una persona que presentó un inconveniente que tuvo, después de un par de meses está diciendo, ay, miren, logré esto. Publica sus retos, que de pronto es algo que le da mucho nervio. Yo sé que uno esto de publicar, porque a mí me cuesta publicar. Y sé que ahora, después de esto, si ya hice esta entrevista en vivo, que me estaba muriendo por dentro porque, Dios mío, qué vergüenza, pero aquí estoy. Ya Instagram me lo como en 3 días. Entonces sí, o sea, es muy chévere ver cómo la gente se supera, y esa, esa fuerza la da el grupo. O sea, yo me puse a pensar, bueno, pero si Julián quiere que nosotros estemos en esa entrevista, porque definitivamente hay gente que necesita que escucharnos. Y la verdad, como les digo, sí se puede. O sea, es difícil, sí necesita un poco de disciplina. La CAP no es un truco de magia ni mucho menos, pero es una herramienta que lo vale, lo vale muchísimo, la verdad. ¡Wow!
Increíble. Pues Brenda, muchísimas gracias por contarnos toda tu historia de transformación con la CAP. Y como tú dices, estamos en el camino porque siempre a un siguiente nivel. Y más en el caso de ustedes, que ya les falta una, la última sección, que eso es la cereza del pastel de nuestra metodología. Entonces, bueno, justamente por eso quería conversar contigo, para que contarles su historia, tu transformación junto a lo que han vivido con tu hermana. Y la verdad me siento, y sé que hablo poco, por Jess y por todo nuestro equipo, que nos sentimos muy orgullosos de tener personas como tú, como tu hermana, en la CAP, porque este grupo es maravilloso porque hay personas maravillosas dentro de la CAP. Y el hecho que ustedes hayan entrado comprometidas y que hayan seguido su proceso, su ritmo, con obviamente los diferentes retos que han tenido durante todo el proceso, y hayan tomado acción, se hayan comprometido con ustedes, con la visión, incluso también con las herramientas y demás que reciben, las ha hecho transformar una vida y también un negocio de una forma espectacular. Y para nosotros eso es un honor espectacular, y qué gusto seguir contando con ustedes dentro de ese maravilloso camino que, como te decía, continúa hacia ese siguiente nivel. Así que, Brenda, muchísimas gracias, un fuerte abrazo, y de verdad muchísimas gracias por compartirnos tu experiencia. No sé si hay algo final que le quieres decir a las personas que nos están viendo en este momento.
Compren la CAP, entren, vengan, ayúdennos. Eso, eso, eso. Ay, qué chévere, qué chévere que se dé la oportunidad de entrar en la CAP.
Súper. Bueno, Brenda, pues muchísimas, muchísimas gracias. Te mando un fuerte abrazo y nos vemos en nuestras próximas sesiones en la CAP.
Dale, chao.
Chao, cuídate, bye bye.










