Si tomas muchos cursos pero NO ves resultados? es por esto!

Julian Castañeda shares how Andrei Parabellum spent years taking courses on internet business but saw no results, while a woman he casually mentored launched a $100,000 business in six months. Andrei realized he was consuming information without executing. The lesson: courses don't create outcomes. Action does.
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Déjame contarte una historia muy importante que ilustra muy bien este punto, y es la historia de una persona que se llama Andrei Parabellum. Él es un ruso, sí, de Rusia, y resulta que por allá en los años 90, cuando empezó el movimiento en EE.UU. de los negocios por internet, es decir, que se podían vender cosas por internet como ebooks, no sé si cursos digitales, pero se podían empezar a vender cosas por allá en los 90. Él por allá es de Rusia, sabiendo inglés empezó a estudiar acerca de negocios por internet. Entonces resulta que Andre compró su curso porque él dijo: "Wow, es una oportunidad increíble". Entonces compró su curso de cómo, compró un curso acerca de cómo hacer negocios por internet y resulta que lo estudiaba. Y resulta que después compró otro curso y resulta que también lo estudió y tomaba muy buenas notas, era muy buen estudiante. Resulta que en ese momento también uno de esos mentores que él seguía hizo un evento en Estados Unidos, un congreso acerca de ese tema. Entonces él lo compró, se pegó el viaje de Rusia a Estados Unidos y estuvo allá 2 días con esos mentores y estuvo aprendiendo un montón, tomando un montón de notas para lanzar su negocio online. Y resulta que en uno de esos eventos, porque él participó de varios, viajó varias, en varias ocasiones a los Estados Unidos para aprender, y pasaba el tiempo. Y en uno de esos eventos él cuenta la siguiente anécdota, él dice: mira, yo estaba sentado en una conferencia que estaba a punto de iniciar y se me sentó una señora al lado, sí, al lado, y me saludó. Y por la apariencia de la señora, tenía unas gafitas, yo diría tendrá unos 40 y casi 50 años quizás de edad. Entonces ella dijo que se presentó, dice mira, yo soy profesora de inglés, no, soy profesora de primaria, secundaria, no me acuerdo qué fue lo que dijo. Y ya, y nos presentamos y empezó la conferencia. Y él contaba que en la conferencia, en medio de la conferencia, la señora le chuzaba el hombro y le decía: "Oye, qué pena que te interrumpa, pero ¿qué significa eso?" Y le mencionaba un término, una palabra. Y entonces él así en voz baja, para no interrumpir al presentador, le decía: "Mira, eso significa tal y tal cosa." Y ella decía: "Ah, gracias." Y ella tomaba notas, tomaba notas de todo lo que estaba aprendiendo. Y luego a los 5 minutos le volví a interrumpir, le volví a decir aquí en el hombro: "Oye, disculpa, ¿qué significa eso?" Y él con mucha paciencia, con mucha amabilidad, le decía: "Oye, eso significa tal." Y ella: "Ah, muchas gracias." A los 5 minutos de nuevo ya empezó a hacerlo otra vez. Y cada vez, porque lo hizo en múltiples ocasiones, Mr. Andre iba perdiendo un poquito más su paciencia. Hasta que llegó un momento en que de una forma muy amable le dijo: "Oye, mira, te propongo lo siguiente." Déjame prestar atención a toda la conferencia y en el descanso, en el receso, tú me haces todas las preguntas que quieras y yo te las aclaro, porque la verdad es que yo entiendo bastante bien este tema. Entonces la señora dijo: genial, muchísimas gracias. Entonces la señora en ese momento se mantuvo en silencio y en el break sucedió justamente eso que él había dicho. Entonces se sentaron como por 15 o 20 minutos y le estuve explicando todo a ella porque ella era la primera vez que participaba en los negocios por internet y no tenía mucha idea. Entonces ella le hacía preguntas así: ¿cómo se hace esto y esto y lo otro? ¿Y cuál es el primer paso? Y no sé qué. Él decía: mira, es esto, eso. Ella le hacía muchas preguntas y él le resume la conferencia. Ella tomó notas y al final le dijo: oye, André, eres una persona muy amable, muchísimas, muchísimas, muchísimas gracias. Y listo, ahí quedó la cosa. Luego André cuenta que como a los 6 meses después, en otro evento también en los Estados Unidos, él está en medio del break sirviéndose una taza de café cuando desde atrás hay alguien que grita: ¡André! Y resulta que él se mira hacia atrás asustado Pensando que lo están llamando a él, y efectivamente lo están llamando a él. Y él narra cómo ve que una señora de más o menos unos 40 y no sé cuántos años, cerca de los 50, se le está acercando y dice: ¿Quién es esta señora y qué quiere de mí? Entonces él ve cómo ella se está acercando con una cara súper sonriente y de repente ya lo agarra y le da un abrazo súper fuerte. Y ya, y él pues también la abraza como por reflejo, pero dice: ¿Quién es esta señora? Entonces resulta que ella dice: André, qué milagro tan espectacular volverte a encontrar acá, ¿te acuerdas de mí? Y él le dice como que sí, por politeness, por ser amable, pero en realidad no se acordaba. Y dice: mira, no sé si te acuerdas, pero hace unos 6 meses tuve un break, me estuviste explicando acerca de un negocio por internet porque yo la verdad era nueva en este mundo y no sabía nada. Y resulta que él dijo: ah, sí, ya me acuerdo de ti, ¿cómo estás? ¿Cómo te ha ido? Y ella dice: me ha ido de maravilla, estoy muy feliz porque fíjate que gracias a la explicación que tú me diste yo lancé mi negocio online y pude facturar mis primeros 100 $100,000. Y André de repente como que sonrió por amabilidad, pero por dentro se sentía como un rabo, se sentía como un trasero. Y le decía: genial, felicitaciones. Y ella seguía diciendo: sí, porque es que tú me, tú me, tú me explicaste, yo estaba súper nueva, no entendía, es un mundo muy complejo, pero tú me lo resumiste muy bien. Y mira que yo fui, apliqué todo eso que tú me enseñaste y otras cosas que aprendí de otras personas, y resulta que hoy en día ya tengo mi negocio online, está funcionando. André, tú eres un ángel, muchísimas gracias, me has ayudado un montón. Y él decía: «Ah, me alegra mucho». Y él dijo: «En ese momento llegué a sentir algo así como depresión». Y él, mira, él estaba en ese break y luego inició otra conferencia. Él no participó en la conferencia, de hecho se quedó en un balcón mirando como, no sé si a un océano o donde fuera, pero él se sentía muy mal. Y él se hablaba consigo mismo, decía: «Esto no es justo, esta señora, o sea, tendrá no sé cuántos años, casi no tiene idea de tecnología, además es profesora de inglés. Yo me llevo formando por casi 2 años». De las mejores mentes de los negocios digitales, y ella ya facturó 100.000, y yo he facturado, ¿cuánto? 0 pollitos, 0 pollitos. La vida es injusta, esto no puede ser, no puede ser. Y en ese momento, como dicen los mexicanos, le llegó el 20 a André, y él dijo: oiga, hay una gran diferencia entre esa señora y yo. A pesar de que ella tenga menos conocimientos, a pesar de que ella tenga menos tiempo estudiando eso, etcétera, etcétera, ella lo ha hecho, yo no lo he hecho. Y ahí en ese momento le llegó la realización más importante de toda su vida y dijo: mira, yo me estoy llenando de información, me estoy llenando de muchas cosas, pero yo no lo he ejecutado y ella sí, y con menos experiencia, con menos cosas, ella ya tiene resultados y yo no tengo resultados. Entonces eso fue como una cachetada que Dios y la vida le dieron en la cara a Mr. Andrei, en ruso, no sé cómo se diga cachetada en ruso, Pero él ahí dijo: oiga, yo necesito empezar a aplicar esto. Y desde ahí, a través de esa llamada o patada en el trasero, como se quiera llamar, él empezó a tomar acción. Y como empezó a tomar acción, empezó a ver de a poquito resultados. Y hoy en día, bueno, no, la verdad no sé si él siga haciendo eso, pero logró tener un negocio online bastante, bastante exitoso.










