ARCHIVOS DE MENTORIA 319 MEJORAR MI IMAGEN PUBLICA

En esta sesión de mentoría, el mentor (SPEAKER A) conversa con un creador de contenido de 19 años (SPEAKER B) que se siente subvalorado en eventos y en redes sociales. El joven busca respeto, admiración y una mejor imagen pública. El mentor le brinda una serie de reflexiones y recomendaciones: la edad no es un factor decisivo; la admiración debe basarse en resultados y autenticidad, no en la percepción de superioridad; el odio (hate) es inevitable y puede servir como indicador de impacto, pero no debe ser el objetivo. Se analizan la voz y el lenguaje corporal como barreras que ocultan la verdadera confianza, y se aconseja adoptar una postura más natural y equilibrada. Se enfatiza la importancia de la auto‑aceptación, de buscar la validación interna antes que la externa, y de reconocer que el rechazo no es personal sino una falta de habilidad que se mejora con práctica y repetición. El mentor sugiere diversificar el contenido (ej. gimnasio, viajes), considerar mudarse al extranjero para romper rutinas, y trabajar en habilidades sociales y de relación con mujeres mediante ejercicios de confianza. Finalmente, se prescribe una práctica de escritura a mano de los aprendizajes durante 10‑15 minutos al día para consolidar la información y evitar que se pierda. El tono es informal, directo y motivador, con un sentimiento de apoyo crítico que impulsa al mentee a tomar acción.
Chapters
Lo que pasa, bueno, que se los he dicho un chingo de veces, más vale la más pálida de las tintas, la más brillante de las memorias. ¿Qué te hicieron?
¿Cómo estás?
Bien, ¿y tú?
Todo perfecto. Qué gusto conocerte.
El gusto es mío. ¿Cómo estás, chiquitín?
Muy bien.
Cuéntame, ¿qué te hicieron? ¿Qué te pasó? ¿Quién fue?
Mira, es como una situación general, pero es que como que dos cosas. Número uno, pues las mujeres y así. Número dos, como que las personas me ven hacia abajo, sabes. No todos, pero más bien como que ahí te va, es que me dedico a las redes sociales y todo ese tema.
Entonces, como que te pido, o sea, haces contenido.
Sí, hago contenido, soy creador de contenido. Y digo, pues, cuando estoy conociendo, eso es a lo que te dedicas. Y de eso, bueno, estudio también, pero de eso gano mi dinerito, ese tema.
¿Qué tipo de contenido haces?
De perfumes.
Ah, perro, okay.
Y pues sí, está padre todo ese tema, pero hace cuenta que, por ejemplo, en eventos o cuando hago, o sea, cuando estoy con otros creadores o así, pues yo soy como el que toma las fotos o el vato como que el que unas personas hacen a un lado, sabes. Y eso como que no está, o como que no me dan la importancia que yo siento que merezco. No sé, no me gusta verme como hacia abajo. Yo siento que puede ser por, no sé, mi actitud, mi edad, de alguna manera.
No sé, ¿qué edad tienes?
19.
Ok, muy bien. Y si las cosas fueran como tú quisieras, ¿cómo describirías que te vería la gente?
Con respeto, con admiración, incluso, no sé. Sí, así tal cual, admiración, respeto, y que pues básicamente eso.
Ok, muy bien. ¿Qué crees que la gente debe de admirar de ti? No debería, debe, o sea, que ya tienes, que ya eres. ¿Qué crees que la gente debe, si se tomara el tiempo de conocerte, qué encontraría en ti que tú crees que es admirable?
Ahí te va. Número 1, mi conocimiento, todo el conocimiento, la experiencia que tengo en el medio. Y pues la ambición, la visión que tengo, el crecimiento que sé que he sabido tener, la constancia, o pues sí, básicamente el conocimiento.
Ok, tú dices que cuando vas a eventos te encuentras con otros creadores de contenido.
Sí, sí, sí.
Ellos no le han puesto el esfuerzo.
Seguramente por algo estamos todos ahí.
No tienen el conocimiento.
Sí, diferente, pero, pero sí.
OK, entonces, ¿por qué te habrían de admirar?
Porque lo he hecho a mi corta edad y pues mucho más rápido que los demás.
O sea, ¿ninguno tiene tu edad?
No, todos están como, bueno, pues al menos en mi industria todos tienen de 30 para arriba.
OK. Mira, vamos a verlo desde varios lados, ¿no? O sea, dudo que tengas 10 veces más seguidores que todos los que te encuentras ahí. Ok, sí, no, entonces no es como para que te quieran copiar la fórmula. En cuanto a la creación de contenido, la verdad la edad da igual, güey, porque en la creación de contenido prácticamente todos tienen la misma oportunidad, güey, a ver, de hacerla o no hacerla. Entonces tú dirías, bueno, pues en que la edad fuera una, algo que te resaltara, pues puta, güey, que estuvieras en bienes raíces, que estuvieras en la bolsa, que estuvieras en negocios, no, a decir, puta, güey, este güey con 19 años está haciendo una cartera millonaria. Pero tener chingo de seguidores, güey, a tu edad y uno de 30 no hace la gran diferencia, ¿no? Entonces tú estás enfocando la admiración en algo bien diferente, güey. Y el problema es que la admiración que tú esperas obtener, bueno, que más bien deberías de obtener, que sería la que deberías de obtener, está faltando igual donde les falta a ellos. Ellos admirarían más que no te importara, porque a todos les importa, a todos con los que te estás viendo. Por los, el motivo por el que ellos no te admiran es porque te importa, y a ellos también les importa. Si a ti no te importara, también te admirarían. Pero la otra, güey, la otra, la otra, la otra, o sea, tú estás buscando admiración y respeto que según tú no estás obteniendo, ¿no? Pero no debería de importar, debería de ser lo primero. Pero ni siquiera estás consiguiendo su amistad, no, ni siquiera así, este, ni el hate siquiera, no, ni siquiera así como para que te tire, no. Más bien estás recibiendo—
¿Qué opinas del hate? ¿Es positivo? ¿Qué opinas del hate así como tú como creador en general?
Pues el hate, mira, güey, el hate tiene varias vertientes, no. Por un lado está muy mamón que lo construyas exclusivamente a través del hate, no, como lo hizo gente como el Tematch, no, de atrás de la controversia y crear así, está la verga, no. Es una manera muy fea de crecer, pero pues si lo único que quieres es tener seguidores, pues quién sabe, es una estrategia, no. Pero por el otro lado, sí está muy, muy, muy, muy, muy mamón alcanzar cualquier nivel del éxito, de éxito, sin generar enemigos. O sea, eso está así rayando imposible, no. Entonces, o sea, ¿qué medida de hate estamos hablando? Si no generas nada de hate, pues es una garantía que no estás generando nada de éxito, no. No hay nadie que sea 100% amado en esta vida, no. Estaría hasta mero, pero súper mega raro, no, que esté 100% te amaran. Pues, ¿qué eres, güey? No, o sea, por ejemplo, yo, a mí no me gusta el oro, güey. OK, me gusta la plata, güey. No me gustan los diamantes, me gusta la plata, güey. Y si es posible, me gusta la plata esterlina no pulida, güey, ni siquiera que brille, güey. Mi mujer le mama el oro, güey, no. Y ya, pues, por primera vez en mi vida me he visto comprando oro, pero a mí no me gusta el oro, güey. Una evidencia de que, o sea, hay cosas en todo, se va a haber gente que no le guste. Pero si ya llegas al punto de utilizar el hate como el camino al reconocimiento, pues es un lugar bien solo, ¿no? Y la gente que vas a traer, que se va a juntar contigo, pues va a ser gente que pues también todo mundo los odia, ¿no? Y o sea, yo recibo un chingo de gente. ¿Conoces el canal de Omnicracia? Sí, mames, cabrón, amenazas diarias, güey. Se meten con todo lo que pueda, ¿no? Si estás bien, no, que son temas delicados los que tocas.
La verdad es que yo estoy muy de acuerdo contigo. Pero sí, en redes sociales es muy sabido que la gente chare y todo ese pedo.
Muy cabrón, güey, ¿no?
Sí, no mames.
Pero mira, yo en verdad empecé con mucho hate, güey, porque pues la gente no me conocía, ya había gente instaurada, como otra vez el pendejo de Luis Castillejas, güey. Pero pues mi lógica es irrefutable, ¿no? Y mi conocimiento así es imposible de negar. Y sí, me cabrón, hagas lo que hagas, iba a llegar el momento en que les iba a dar la vuelta. Me llega hate, puta, güey. No, o sea, antes, antes, 90 de cada 100 comentarios eran hate. Ahorita a lo mejor es uno de cada 100 y se me hace mucho, güey. Ya está muy raro el que se aviente al tiro de decir que lo que digo está mal. Pero en Omnicracia está muy cabrón, es gente fanatizada, güey. Y es gente, aparte, mucha gente que sí se le paga, o sea, un chingo de bots, güey, que estén para que estén tirando hate. Aún cuando yo sé que lo que yo estoy haciendo es por el bien de la sociedad, es un beneficio total que todo mundo recibiría, hasta los que me tiran hate. Y aún cuando sé que muchos son bots, sí es un pedo de que te esté llegando diario, así diario, chingui chingui chingui, no. Entonces el hate no es una buena manera de vivir, al menos que tengas cero en tu alma, no.
Claro, 100%.
Y respecto al problema es que no conectas. Allí donde estaba. No conectas de dos maneras. La primera, tu voz, güey. Tu voz está para la chingada, güey, ¿no? En el sentido de que tu voz no te refleja, tu voz te oculta. No te estoy hablando que hables más fuerte, no te estoy hablando que hables más altisonante. Tu voz te oculta, güey. Y lo mismo tu lenguaje no verbal. Tu lenguaje no verbal también te oculta. ¿Qué es lo que pasó? Seguramente te fuiste de mucha inseguridad a mucha seguridad, güey, y tu seguridad la basaste en esos cambios, no, en la manera en la que hablas y en la manera en la que posas. Si tú continúas por este camino, lo normal sería que encontraras balance. Ahorita, ahorita estás en el desbalance, te fuiste de aquí a te fuiste acá, no, de muy inseguro, güey, seguro, no, entre comillas, no, por el punto que ya alcanzaste de que sí, pues, a ver, me, o no, tengo resultados, no, o sea, pero esa necesidad de que lo sepan te puso en el otro extremo. Inevitablemente, si sigues así, vas a llegar al punto medio en el que sí eres seguro, pero estás cómodo contigo mismo y se te nota. Entonces Ahorita tu postura es muy forzada, muy cabrón. Te estás viendo mucho a ti mismo todo el tiempo, que ya me estás viendo a mí, y la manera en la que hablas cae en la de una persona que prácticamente se dedica a lo espiritual. Nos está hablando en un tono así en el que hablas, que puede ser tu tono, puede que esté bien, Pero tendrías que tener un montón de humildad para usar el tono de voz que usas, güey, para que la gente lo viera así como que, pum, en bona, ¿no? ¿Qué significa que el tono de voz que usas ahorita expresa la bondad y la sencillez que tenías antes de hacer este cambio que tú forzaste de personalidad? Porque lo forzaste, ¿verdad? 100%, no. Entonces sí refleja algo real, pero no va con la imagen que tú quieres de ti mismo, que tú quieres que tengan los demás. Entonces, más que decirte qué hacer ahorita, yo prefería decirte que aguantaras poquito, vara, que va a seguir mal un rato en lo que te encuentras. Porque no me gustaría que dejaras la persona buena esencia que sí eras, no, que la cambiaste pues porque a lo mejor te tocó bullying, porque las morras te a la chingada. No es a lo mejor porque te tocó, no, me pongo humilde como que a lo mejor no sé qué pasó, no. Y pues bueno, esto viene de varias cosas de familia, no, viene de que pues tu mamá te cuidaba mucho en tus emociones, sí o no. Y no permitía que tu papá te tratara fuerte, porque estoy seguro que tenías a los dos, se me haría raro que no en esta personalidad. Sí, tu papá no te— tu mamá no dejaba que te tratara fuerte, ¿no?
No, pero mi jefe sí era muy fuerte.
Pero no lo dejaba. No, de alguna manera.
Sí, sí, me sorprende, pues, porque sí tenemos como 10 minutos de conocernos, ¿no? Y pues tienes razón, güey. Que también tiene que ver, sí, sí, tiene que ver mucho con que pues sí, o sea, básicamente, como te diré, para mí eres como un referente, sabes. O sea, como tú lo dijiste básicamente hace rato, que hay mil, o sea, mil coaches, sabes, tanto de este como otros temas. Y al final de cuentas te he tomado tips porque como que predicas con el ejemplo, porque pues suenas muy coherente con lo que dices. Y dije, pues mira, me gustaría con este güey Y pues mira, afortunadamente ya tuve, ya tuve pues la oportunidad de estar aquí cotorreando contigo, ¿no?
Sí, man. Entonces, como te digo, o sea, podríamos hacer cosas que chingados, como lo de haber pasado en la cocina, que mi mujer nunca le digo que esté limpiando. Bueno, porque no es ese tipo de persona, sino porque tenemos quien limpie, ¿no? Pero la veo ahí limpiando, algo malo de haber pasado. Para mí queda de haber roto un pinche vaso, chinga. Bueno, entonces podríamos hacer cosas para que fueras más impactante, pero yo preferiría que más bien siguieras por el camino por el que estás. Yo, de todas maneras, vamos a hacer las cosas importantes, ¿no? Pero yo preferiría que siguieras siendo la buena persona que eres, ¿sabes? El cambio va a estar en que tú te sientas más cómodo contigo mismo para que la gente se sienta cómoda contigo. Está muy mamón la expectativa de que la gente te acepte si tú no te aceptas. Entonces, cuando se ve muy forzada tu postura, es cuando no te van a aceptar, ¿no? Cuando te ven, se ve muy tu postura. No es nada más lo que haces físicamente, sino tu postura de también incluye la mental, ¿no? De güey, es que me deberían de querer más, me deberían de admirar porque yo he logrado lo que ellos. A lo mejor sí, güey, no, porque chingados te va a decir no, pues sí, güey, sí, la neta sí, ya me tomaste los 30 y te los hice 19, güey, pues déjatelos, lamo. Pues no, güey, no. Además de que acuérdate que Para cada persona en este mundo, en una interacción, su pregunta es: ¿qué hay en esto para mí? Entonces tú te estás, tú cuando interactúas con ellos no te estás preocupando por qué les das, sino por qué recibes. Entonces más te rechazan, güey, no, o sea, no te has ganado el que ellos te quieran poner esa atención porque tú quieres la atención. Tú te ganas la atención dando atención. Tengan ese reconocimiento dando reconocimiento, tú tengas la aceptación dando aceptación. El peor es que si eres ese tipo de persona, güey, pero no lo permites porque tú crees que eso es lo que te hizo débil, tú crees que eso es lo que hizo que te rechazaran, tú crees que eso es lo que hizo que te bullearan, ¿no? Y simplemente, ¿dónde estuvo? Estuvo en que tú lo hacías al revés, o sea, ponías a los demás por encima de ti. No, a toda costa, porque, por quedar bien, por caer bien, no. Entonces así pues tú te abandonaste, no. Entonces el pedo siempre ha sido que tú no te has aceptado, güey. No sé, siempre ha sido el problema tal cual, güey. Lo modificaste al, en vez de aceptarte, güey, comenzaste a rechazar, te pusiste en un estado de protección, no, en la, pues ahora este, yo 'Ya no me voy a dejar, no, y ya no, ya no van a tratar así, ya no me van a menospreciar.' Que todavía estás ahí en ese pedo, no, menosprecio, no, pero te pusiste una armadura, no, y dijiste 'ya, ya no, ya no voy a permitir que me afecte, que me menosprecien.' Pero en el mismo momento que estuvo más o menos bien, le incluiste el rechazo a los demás.
OK, justo.
Entonces, que eres una persona de corazón abierto, es una persona noble, pero finges que no, pues se siente bien raro, ¿no? Entonces lo único que yo he pensado es que yo me acepto, yo me quiero por como soy. Si los demás no me quieren, no pasa nada, porque pues yo estoy bien, ¿no? O sea, yo soy buena persona, güey, ¿qué tiene que no me aceptes? Chinguen a su puta madre, ¿no? Pero no es como: y ahora los demás son menos, cabrón, no, espérame, no. O sea, todo el pedo es que de aquí te fuiste para acá. No, es que estés en medio, en un balance. Acuérdate que una, bueno, quién sabe si te sirve esta, esto de ejemplo, antes servía, pero pues el tiempo pasa, no. Pero originalmente las balanzas, las balanzas eran acerca de balance, güey, no. O sea, ahorita te pones en una balanza y te dice tu peso de manera electrónica, pero antes una balanza para que estuviera balanceada tiene que tener un peso igual en el otro lado. Alguna vez te has pesado una balanza, es que tiene como un plomo, güey, que vas moviendo de 20, de 40, 60, 80 kilos, y lo tienes que mover. Ok, eso hace que se balancee. O sea, cuando está balanceada, no cuando está arriba pegada, no cuando está abajo pegada, cuando está balanceada es cuando está correcto, ¿no? Ya, cuando yo era niño me tocó ir con mi mamá al supermercado, al mercado, güey. No era bien normal, era rarísimo. Era un supermercado cuando yo era niño, se ponían los tianguis, los mercaditos, colonia, tal día te tocaba, ibas con tu carrito, ve, deme tanto de arroz, deme tanto de frijol, deme tanto de carne, no. Y entonces ponían el producto en un lado y del otro lado ponían la cantidad de peso necesaria hasta que se demostrara que era un kilo, no, y quedaba balanceado. Lo mamón de todo esto, que es lo que te quiero dejar claro, que te quedes de enseñanza, es que una balanza no necesita de tener peso para quedar balanceada. O sea, si le pones peso en un lado, le tienes que poner el mismo peso en el otro para que quede balanceada. Pero si no le pones ningún peso, queda balanceada.
Y sabes qué me preocupa, que los seres humanos somos tan predecibles. O sea, me preocupa, pero se me hace súper interesante, güey.
Decídete, güey. ¿Ves lo que está pasando? En ese de me preocupa de los seres humanos, somos tan predecibles, güey. Incluiste tú comenzar a disminuir a los demás. Pasó rapidísimo en tu cabeza, güey. En vez de aceptarte tú, que eres otro humano más, y ya, güey, no lo aceptaste. Inmediatamente te pusiste en ese lado de, ah, o sea, pum, no, a los demás. Cuando de hecho es algo bueno, güey, porque el que esto exista es el arma más grande que tenemos los seres humanos, que es el leer patrones para poder predecir comportamientos, para poder predecir situaciones y usarlas en tu beneficio, a tu favor, ¿no? Por lo menos que no te perjudiquen, lo mínimo, ¿no? Pero el que eso sea así es bueno, porque significa que si todos somos iguales, güey, nadie es único ni especial, significa que las soluciones también aplican a todos nosotros. Y eso es súper mega importante, güey, porque si fuéramos únicos y especiales, puta, güey, qué desmadre encontrar la solución, cabrón, no, a tus problemas, a tu autoestima, a tu economía, a tu salud. Sería un desmadre, güey. Pero afortunadamente la humanidad está dentro de chingo de patrones repetitivos porque no somos ni únicos ni especiales. Y gracias a eso podemos aprovechar las experiencias, los conocimientos, las vivencias de otras personas que transitaron por donde nosotros transitamos y que consiguieron lo que nosotros queremos conseguir. Entonces, gracias. Qué bueno que tú seas igual que los demás. Eso tienes que verlo como importante. Qué bueno que el ser humano sea repetitivo. A ti te sirve, güey. No te disminuye, no te resta valor. A ti te sirve. Y a los demás como que son iguales. Te puedes especializar, güey, pero no eres especial.
Y te voy a decir ahorita, por ejemplo, acá en confianza contigo, me pasa algo que me pasa, por ejemplo, con las morras que me gustan mucho, güey. Como que me cierro, güey, me preocupo. Sí, exacto, me gustas un chingo, güey. No, pero la neta es de que como que no sé, güey, como me da culo, ¿qué digo?
Pues sabes, porque siento que me están intimidando.
Me caga, pero pues la neta lo tengo que decir. Y creo que por eso, no sé, siento que les, bueno, no les aburro, pero las últimas morras con las que he salido pues sí me han dicho de que pues nada serio, pues sabes, cuando antes sí les había gustado bien, sí había un poquito de historia, ya que salimos pues me dijeron que no.
Está bien, güey, es un proceso, güey. Es un proceso por el que yo pasé, porque todo el mundo pasa, no. Porque si no te agarrabas nada y te comienzas a agarrar, y luego te comienzas a agarrar las que no esperabas, no, porque están por arriba de un nivel en el que tú crees, nunca creíste que vas a estar, no, o no esperabas llegar, no. Y de repente llegas a ese nivel, el cabrón, no. Y va a pasar en todos lados, güey, no va a pasar en en tu trabajo, bueno, en tu vida profesional, ¿no? Y va, puede pasar en el deporte, si te metes al deporte, ¿no? Puede pasar en tus propios hobbies incluso, ¿no? Pues todos empiezan en algún punto. Lo que hace más rápido, más rápido, más rápido el aprendizaje, lo que sí te puede poner en ventaja sobre de todos, es que lo aceptes. O sea, el aceptar que va a ser difícil te lo hace fácil. El aceptar que va a tomar tiempo te lo hace fácil. El aceptar que va a costar trabajo te lo hace fácil. Es cuando quieres que sea fácil que se vuelve difícil, güey. Quédate, bueno, tengo resultados, ya debería, ya pasó tanto tiempo, ya le hablé a tantas morras, chingada madre, no, güey. Acepta que va a tomar un proceso. De prueba y error, que va a requerir de experiencia, que va a requerir de autoestudio, que va a haber rechazos, va a haber fracasos. No todo éxito esconde un fracaso, todo fracaso esconde un éxito. Entonces lo aceptas. Como lo aceptas, no estás en tu cabeza chingándote con pendejos. Ay, no, Ramón, otra vez la cagaste, hombre, eres pendejo, chingado, güey, otra vez. Que no te dije que jamás ibas a volver a permitir nada, güey. O sea, pues es una transición lo que va a pasar, güey. Y como no estás en tu cabeza, no estás todo cerrado, no estás todo comprimido, todo estresado, entonces la lección la encuentras más rápido, es muchísimo más fácil, güey. Te entra la información, te das el paso hasta con mayor confianza, porque muchas veces el paso no lo damos bien dado y por lo tanto no avanzas, ¿no? Tuviste un paso, pero en realidad nada más hiciste como que te inclinaste para adelante, pero el paso ni lo diste, ¿no? Entonces como que sí lo vas a hacer, pero siempre no, ni siquiera avanzas, no, pero el paso lo das con firmeza. Tú ya avanzaste, tú sabes que va a ser complicado, ya lo aceptaste. No es como que te dé una cosa aceptar y otra es deprimirte, no, así, ay, güey, va a ser bien difícil. No, yo acepto que va a tomar tiempo, yo acepto que va a tener su rollo, lo acepto, es normal, lo ves, lo ves como normal. Y entonces ya, o sea, pues güey, si ya no me salió, porque pues güey, antes no me ligaba a 10, no, pero en cuanto le agarre la fórmula Uy, no más que le agarre la pinche fórmula, ya valió madre. No, ahora sí agárrense, hijas de la chingada. Y está bien padre, está bien padre esa sensación de güey, ya le agarré la fórmula, güey. No quiero una fórmula. Me salió al principio porque era otro nivel en el que estaba jugando, en el que no era el nivel de la vieja, era el nivel que yo permitía de intimidación. Estaba en mí, pero ya me acostumbré a este nivel. Ya vi tantas morras guapas, ya vi tantas morras chidas Que a mí ya son lo mismo, no me da lo mismo una u otra, pues güey, o sea, aunque te agarres un 10, va a haber otras 10, güey, no. Entonces pues unas 10, güey, pues ya estoy acostumbrado a jugar en esta cancha, pues ahora sí voy a jugar con estilo, no.
Y respecto a lo que tocas, tiene mucho que ver porque la última que me agarré fue, yo creo que mi primer 10 de 10, güey, y pues me mandó la verga, así lo que te dije. Y siento que ahorita está jugando conmigo y con mi atención de que cuando me voy Me manda mensajes, se mete a mis directos o me da una rosa, sabes, en directo. Y así, y pues le mando un mensaje y me manda a la verga, sabes. O de que la invito a salir y me manda a la verga. Ya la dejo hablar y sigue, sabes. Entonces pues no sé qué chingados hacer.
Bueno, en esos momentos te puedo dar una recomendación que le sirve a muchas personas, y saber ultra mamona, pero es muy real, güey. Pero la pregunta de veces ahí sirve, no, así, ¿qué dices ahí? ¿Qué haría Isaí en este momento? ¿Qué haría Isaí? Es la pregunta, ¿qué haría yo? O sea, es como si dijeras, ¿qué haría un yo que estuviera en su máximo nivel de autoestima y su máximo nivel de abundancia? O sea, como, o sea, si la pregunta normal sería, ¿qué haría yo si tuviera 10 viejas como estas escribiéndome diario? ¿Qué haría yo si tuviera 10 mujeres como estas a mi disposición? Que me desearan, que me quisieran, que me amaran? ¿Qué haría yo? ¿Cuál sería mi comportamiento? Pero pues está cabrón, ¿no? Por eso digo, muchas veces lo que funciona es: ¿qué haría yo si fuera Isaí? ¿Qué haría Isaí en este caso? A veces es más fácil preguntarte eso. Pero la pregunta real sería: ¿qué haría yo si tuviera 10 de estas mujeres? ¿Realmente le contestaría de esta manera, con esta velocidad, con esta ansiedad, con esta preocupación? ¿Le contestaría teniendo miedo? De que me rechazara? ¿Le contestaría con precaución de que no se vaya a enojar? O a lo mejor con eso ya la pierdo. ¿Le contestaría así? ¿O cómo le contestaría? Pero la pregunta, la más rápida, es cómo le contestaríais ahí, ¿no?
Sí, es lo que pienso, la neta, al Chile. Pero lo que me dice, sí, pues tiene todo el sentido del mundo.
Sí, pero es más, lo más rápido es aceptar, güey, que Todo es un proceso que no es único ni especial, pero que tienes la capacidad de especializarte. Son dos cosas bien diferentes, güey. Cuando tú has pasado por el mismo camino que los demás, estás al lado de los demás, pero el camino es muy a medias como el que llevas ahorita, es un que está bien, no digo que esté mal, está bien que vayas a medias, güey. Entonces, si no, todavía qué bueno, acabado, ¿no? No es ninguna gloria, no es ninguna gloria, porque el éxito solo es éxito cuando se puede replicar. Si tú lo perdieras todo el día de hoy y lo volvieras a hacer, ese éxito es respetable. Pero si tú lo que tienes ahorita lo llegas a perder y lo llegas a recuperar puta, se te hace encontrar el respeto y la admiración de todos los que tienes ahorita, porque los güeyes seguramente ninguno lo ha perdido, no, o sea, no saben lo que es perder una pinche cuenta completa y empezar de nuevo. A mí este tipo de cosas me la sudan, no, porque pues la pinche cuenta me la han quitado 3 veces y la subí hasta donde está, no. Y luego hice otro tipo de tema totalmente distinto, güey, totalmente diferente, así lo reventé, no, porque el éxito solo se siente bien dentro de ti. Cuando compruebas que no fue casualidad, cuando compruebas que no es acerca de dónde estás ni lo que se hizo, sino acerca de lo que eres. Por eso yo siempre recomiendo que se vayan a la chingada, ¿no? Si tienes la edad como la que tienes ahorita, vete, güey, vete a otro pinche país, pero ya, cabrón, electroputiza, vete, güey, para que tengas esa increíble sensación de, güey, me fui a otro lado y no tuvo nada que ver el lugar, ni tuvo nada que ver la profesión, ni tuvo nada que ver el idioma, ni nada. Aquí también me hice rey. Soy un conquistador. Y es cuando dices, güey, el éxito soy yo. Porque ahorita tu éxito es hacer contenido de perfumes, básicamente. Rétate a hacer otra cosa y ser mejor otra vez. Y ahí sí va a cambiar la manera en la que tú proyectas tu energía y que la gente te percibe va a ser bien distinta. Porque no, ahorita no sabes, güey, no tienes confirmación. ¿Qué más? O ya fue afuera de esto, o sí, pero estás en una edad excelente para ser un hombre que se vuelve experto. Ya, ya llega una edad en la que ser experto en un solo tema no es la gran cosa. La mayoría no logra ser experto en ningún tema. Ser experto en un tema está bien, pero llega una edad en la que sí, güey, o sea, llegas a los 30, no eres experto en unos 3 temas. Desperdiciaste tiempo, güey.
Sí, la cagaste.
¿Verdad?
100%. No, pues sí, justamente tenía lo que me dijiste, la idea de hacer otro tipo de contenido completamente diferente. No sé, gimnasio o algo así, güey.
Yo te recomendaría que te fueras.
¿Irme? ¿A vivir?
Yeah, a otro país, güey.
OK, sí, suena. No, pues sí me gusta viajar, pero pues eso, vivir en otro lugar está cabrón, es diferente, pero sí se me antoja.
Es un buen reto al espíritu masculino, güey. Es un buen reto y esta es una edad bien chingona para viajar, güey, la neta. Ahorita en la que he estado es puro pinche oro, güey. Sí, sí te abre la mente bien cabrón, güey.
Pero a ver, respecto a eso, o respecto a lo que te conté de acá, la morra esta, pues ya la, lo que me dijiste, le contesto, pero como si tuviera otras morras atrás, o de plano ya, pues depende, no, si quieres tenerla o o te molesta no tenerla.
Son dos cosas bien diferentes. Pues es que, ah, es que no sé si te dije así, o si me gusta, bueno, entonces sí, o sea, aunque no hubiera pasado toda esta situación, sí me gustaría estar con ella, no, aunque no hubiera mandado a la chingada.
Porque muchas veces el dolor, güey, sí, cuando la tenía no la valoraba tanto, güey, ahorita que mandó a la verga, sí. Entonces no sé qué significa eso.
Entonces eso, güey, ya.
Qué duro, qué sabio.
El juguete bonito ya está, ya. ¿Qué tal que alguien más está jugando con él? Así, ni pensé. Pues si quiere estar ahí picando, güey, pues en cuanto pique la jala, ¿no? Pero pues de allá que estés buscando pescar en el mismo lugar, tanto pinche río.
En cuanto pesque, la jalas.
Si quieres, no, si no quieres, no. Es cuando esté mordiendo, cuando esté mordiendo, la jalas. Si no, pues no hay tanto pedo, güey. ¿Para qué, güey? Nunca se acaba, güey. Cada año hay modelos nuevos.
Pensé que más hacía así como de que allá, manda a la verga.
Así pues, como todos, pues sí, sí, mira, sí, un venado, güey. Me quita el rifle, güey, se dispara, güey, se ata a mi carro, pues me lo llevo y me lo como, ¿no? Más si el venado está chido. Yo no soy así de, es que, güey, es que a mí no me va a pasar nada, güey. Es la diferencia entre yo y los otros pendejos que es que si pica chido y si no, a mí no me va a pasar nada, no me va a madrear mi autoestima. No me va a madrarme autopercepción, no me voy a sentir menos, no me voy a lastimar con mis otros ligues. No, si me la como chido, y si no, pues güey, yo vivo en un buffet, cabrón.
No, pues es que si tú te mueres de la confianza, yo desde el culo, güey.
Por eso no lo, o sea, por eso no hay justificación para el culo, güey. No la vas a encontrar, güey. No existe, güey. O sea, ¿cómo vas a tener culo, güey, de algo que es prácticamente— o sea, no te voy a decir que es infinito porque pues obviamente hay un nivel finito de mujeres, no, pero pues te garantizo que no te alcanza la vida, güey. O sea, no eres— tendrías que— no, no sé, no, no, o sea, simplemente no, güey. No te va a alcanzar la vida para darte a todas las mujeres que hay, a todas las mujeres que te gustaran, güey. No te alcanza la vida, güey. ¿Sabes dónde está el culo, güey? Aunque quisieras, güey, aunque te echaras diario una, una diaria, güey, que te encontraras que te gusta, güey, aún así no te alcanza la vida, güey. Entonces, ¿cuál es el culo, güey?
Sí, pues sí, de todos modos ya estuve un chingo de tiempo sin ella, güey, ¿qué me va a hacer que esté más tiempo?
No, no. Y si se va una, pues va a haber otra, güey. O sea, es que sí hay morras que son especiales, güey. Yo lo sé, güey, yo lo sé. Pero hay un chingo, o sea, de las que son especiales hay un chingo, güey. Entonces, o sea, yo entiendo que era muy buena, sí era muy buena, muy buena, hay un chingo, cabrón, ¿no? Y lo único que se necesita es habilidad, güey. Y si aparte de habilidad pues te ves bien y te va bien, pues bueno. Pero lo único que necesitas es habilidad, güey. Si encima de todo tienes otras cualidades que aprecian, güey, pues menos debes de tenerle miedo, ¿no?
Habilidad de qué, de laga, de cotorreo, de conseguir lo que tú quieras.
Esa es la verdadera habilidad, se marca cuando consigues lo que tú quieres. La verdadera habilidad del deporte, pues, güey, que quiero ganar, conseguir lo que yo quiero, no. La habilidad de los negocios, ¿qué quiero? Pues tener, hacer dinero. Ahí tengo habilidad de los negocios. Y, ¿cómo te va? Sabe la economía, la chingada tu madre, no. Yo le hallo a la creación de contenido. ¿Y cómo te va? No, pues hay las vistas a veces, no. Entonces La habilidad se mide en tu capacidad de conseguir lo que quieres. Tu habilidad con las mujeres, ¿qué se mide? Pues bueno, que yo puedo conseguir la mujer que yo quiero.
Sí, sí. O sea, por ejemplo, tu personalidad es como muy magnética, o sea, como de que caes bien al principio y no sé si tenga algo que ver algo que hiciste al principio, como de que lo de la sonrisita, güey, como de ponerte. Ajá, siento que tiene algo que ver, güey, como que es un truco, pero no, no, no tengo mucha idea.
Tengo una muy buena sonrisa, eso sí es una realidad, ¿no? Pero mi sonrisa sale desde mi confianza, no mi confianza sale desde mi sonrisa. Ella podría sonreír así, sonrisa toda chafa, ¿no? Pero mi sonrisa, toda la confianza, bueno, de que me siento tan cómodo conmigo mismo. Tan bien conmigo mismo que pues sonrío, sonrío, que me siento bien, me gusta ser yo. Eso es lo que hace mi sonrisa. A este güey le gusta ser él, güey. No es una sonrisa de tratar de agradar, no, de lambisconear. No, es una sonrisa de me gusta ser yo, güey.
Pero lo que me dijiste al principio de que haga una sonrisita, eso es para que se me relajen. A ver, genera confianza.
Yeah, yeah, yeah, yeah, yeah, yeah, yeah.
El ambiente tenso, y es algo que a veces me falta, no, en algunas conversaciones.
¿Qué es lo que te falta en las conversaciones? A ver si me pusiste atención.
100%.
¿Qué es lo que te falta en las conversaciones?
Sentirme cómodo conmigo mismo para que los demás se sientan cómodos conmigo. Fácil, sencillo. Y me quedo con eso.
Exactamente, es con lo que te debes de quedar.
Y porque tienes toda la razón, la neta es que he fingido muchísimo, sobre todo en la cámara, en las redes y con las personas. Sí, me hago hasta el mamón acá, güey, cuando el chile no, nada que ver, güey.
Le digo que soy acá bien mamón, nada, güey, en serio.
Siento en confianza contigo, es que al principio estaba muy tenso. Pero ya, sí, o sea, tal cual lo que te decía, me estás no juzgando, pero sí pues analizando con base en los 10 minutos, este, en los 10 minutos que estuvimos cotorreando. Pero pues sí, o sea, yo soy como más tranquilo, más cotorreo acá, pero hay ambientes, hay personas con las que me, no sé, me siento muy, lo que tú dijiste, no intimidado o como, sí, o sea, cuidando mucho lo que hago y todo ese tema. Y pues ajá, ya me siento ahorita más cómodo.
Sí, se te nota que estás a la defensiva, que estás en guardia.
Sí, sí, todo lo que hago es lo de ser mamón, también es como defensa.
Así lo percibo yo, es lo que es. Así lo perciben todos, eso es lo que importa, güey.
O sea, tú llegas acá cotorreando con todo el mundo. ¿Qué pedo? ¿Cómo estás?
No, pero no me llego protegiendo de todo mundo, güey. Son dos cosas bien diferentes, güey. Yo soy introvertido, güey, soy bien asocial, güey. No, güey, no me hablen, güey. No. Los domingos me encierro, o sea, los domingos es una regla general en la casa de que ni vamos a la playa, o que me engento bien fácil. Pero sí, pero ya, y eso acá, rapidón.
Y eso acá, rapidón, ¿te gustó o qué?
Nunca has venido a playa, güey.
Ya me contestaste todo. Sí, a huevo.
Entonces, pero lo importante es cuando necesito ser social puedo, güey. El chiste no es serlo, no es necesario, güey. Si lo es y es tu estilo, qué bueno, no es necesario. Pero cuando lo necesites, que puedas. ¿Por qué? Porque no tienes, no te estás protegiendo de nada ni de nadie, güey. Sabes, tú estás así, te gustas tú, ya con que te gustes tú nada más hace falta, güey.
¿Y cómo le haces para gustarte? No más gustan perder.
A mí más bien me intriga cómo le haces tú para no gustarte, güey.
Experiencias, supongo.
¿Cuáles, güey? Tienes buenas y malas. Tú estás eligiendo a propósito, güey.
Cierto, verga, nunca lo había pensado así.
Pero sí, todo en esta vida es una decisión, güey.
No, pues sí me estás cambiando muy cabrón el panorama. Y lo que tú dices, lo de la intimidación, es cuestión de práctica, salir a cotorrear con más y más y más. ¿Qué opinas de cotorrear por Instagram, acá por mensaje además? Así que si llevar tu vida detrás de una pantalla No, pero si te gusta una que viste acá, no te la puedes, no lo puedes cotorrear, o qué. O la invitas.
Una cosa es que pueda, güey. Bueno, no, no, a ver, espérame con lo que elijo, las palabras que eliges, no. Una cosa es que pueda y otra que sea conveniente.
O sea, no es conveniente.
No, no, pinche vieja, güey. O sea, pues me las puedo ligar en la vida real, ¿para qué le estoy dando las ínfulas de que se crea influencer, no?
Okay, okay, okay. Quería probarte y sí se parece.
Yo la pongo a prueba y se parece, güey.
Me dijo el hombre, no, no, ¿cuál redes? Salte a la calle, qué hagas. Sí, supongo que me pasa que hago entrevistas, por ejemplo, de perfumes con las morras. Al principio, las primeras entrevistas me voy bien cagado, y las últimas pues ya me las cotorreo acá bien fácil. O sea, ya la octava entrevista ya sale acá bien natural, bien cotorreadito, ya todos cagados de risa, sabes. Pero es la práctica, como tú dices, y sentirte cómodo contigo. Supongo que te valga madre el rechazo, no tomarlo personal, supongo.
Es que no puede ser personal, güey. No tiene sentido que sea personal, güey. No hay justificación para que pienses que un rechazo es personal, güey.
Ustedes rechazan a ti, no sé, supongo que es algo personal.
¿Cómo te van a rechazar si no te conocen, güey?
Por el físico, supongo.
No, güey, te rechazan por tu falta de habilidad. Entonces no te rechazaron a ti, rechazaron tu falta de habilidad. No te pueden rechazar a ti, eso no existe, güey. Si no te conocen, ¿cómo te van a rechazar?
La falta de habilidad. ¿Y consideras que la habilidad se desarrolla sin ningún tipo de truco, más bien con la naturalidad? Porque he visto así de que no sé.
La repetición es la madre de toda habilidad, güey.
Gran frase. Porque sí he visto, no sé, de que gente que te dice, ah, si te dice esto, le dices esto, tal, tal, tal, juguetes con el otro, arre. Pero siento que tú lo estás—
He visto mucha gente que sigue esos videos y que nunca los aplica, güey. Porque nunca va y les habla, nunca dice nada.
Tiene razón, pero no consideras, fíjate que yo no me acerco tanto por el miedo de que tengan novio y de que sea incómodo, o por ejemplo en el gimnasio, no, de que te quemes de alguna manera, de que le habla a todas o no sé qué chingados.
¿Con quién te quemas? ¿De qué hablas?
No sé, con la gente. ¿Con quiénes? Sí, con raza X o con sus vatos. No sé, que nunca te ha pasado, seguramente sí, más de una vez que llegue el vato mientras tú estás cotorreando con la morra.
Lo saluda, güey. Pues que me intimide él, a que lo intimide yo.
Qué duro, o sea, como si nada. Qué pedo, güey.
Sí, no, qué esperaba el vato, güey. Pues no sé, si te acercan a tu vieja, agárrate una fea, güey, no. Ya más sencillo. Yo me pongo todo bravo porque le hablan a mis viejas, güey. Pues están chidas, güey.
Sí, pues tiene razón, técnicamente no tiene nada de malo.
Si tú eres el que se puede decir hola, este, no, y te puedes dar explicaciones, no. Es normal, estaba preguntándole ahora.
Y entonces como sumisa, ¿no?
Sí, yo me los cotorreo en putiza, güey.
Nada, sí, sí he visto como la morra que está, tengo novio, y dice, ah, me van a salir calvos, entonces van a salir calvos. Ya, de que se aliviana la presión.
Sí, no, ya los dos ya me salía caro invitarlos.
La estabilidad mental está cabrona, güey. A mí que se me ocurra una de esas, ponle que sí, pero pues ya después de un ratillo.
No, no, se te ocurren rápido cuando estás cómodo, cuando estás cómodo contigo mismo. Ahí siempre se van a ocurrir putiza. Por eso, si estuvieras tú con gente fea y que trabaja para ti, güey, tú eres el jefe, se te ocurrirían, güey.
Sí, 100%. Sí, pues con las feas es mucho más fácil ligar, te valen madre.
El secreto está en que te vale madre, no que estén feas, güey.
Bueno, pues sí, pues al final de cuentas son morras, ¿no? Verdad. No, pues me abriste toda la mente, hermano. Gracias, qué grande.
Muy bien, voy a hacer algo, güey. Vamos a terminar esta llamada, pero no hagas otra, güey. No hagas otra cosa, güey. No hagas otra llamada, no hagas otros mensajes, no atiendas nada. Date unos minutos, güey, unos 10, 15, para escribir los pensamientos que tuviste de esto, lo que aprendiste, güey, y que eso lo mantengas constante. Porque si no, pues fue un desperdicio de llamada, güey. Es bien fácil que se te olvide todo. Entonces, todo lo que ahorita ingeriste y dedujiste y entendiste lo escribes, güey, y luego otra vez lo ves hoy en la noche y otra vez lo lees en la mañana, vale. Pero así, no importa qué mensaje te ha llegado, chingado, ahorita no, güey, bajas el pinche teléfono, no vas a nada, no lo digo, si tienes que ir al baño, al baño, no, pero no hagas nada, güey, más que ahorita tratar de bajar todo el contenido posible a papel, güey, con pluma, no en la computadora, güey, pluma y papel, güey. Para que la mente haga la relación de ojo, mano, cerebro, y unos 10-15 minutos, sale, para que se te quede bien guardado.
Perfecto, muchas gracias y te veo pronto.
Muchas gracias.
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