ARCHIVOS DE SEDUCCION A13: SIENDO MAS EXTROVERTIDO

In this Spanish‑language mentorship session, Master Santana coaches Marco on becoming more extroverted and confident in both romantic and professional contexts. Marco admits to chronic timidity that hampers his interactions with women, coworkers, and superiors. The dialogue explores the root of his fear—distinguishing between evidence (past successes) and limiting beliefs (self‑imposed narratives). Master Santana stresses that confidence is built through deliberate practice and repetition, using analogies such as learning to drive, handling phone calls, and gym interactions. He recommends specific communication techniques (gestures, posture, diction) and mentions a “Maestría en Convencimiento y Persuasión” course, while noting that technique adds only a marginal 20 % boost to the 80 % gained from repeated exposure. Psychological factors are addressed: childhood bullying, impostor syndrome, and therapy insights that reveal insecurities are learned, not innate personality traits. The mentor challenges the “wait‑for‑her‑to‑come” mindset, using a garden metaphor to encourage proactive outreach. He outlines a structured mentorship program (20‑minute sessions on alternating days, pricing, and access to a university platform) as a way to maintain accountability. Throughout, the tone remains informal, profanity‑laden, yet motivational, urging Marco to expose himself regularly, seek environments where he can practice, and reframe failures as data points toward improvement. The session ends with Marco committing to a one‑on‑one coaching plan.
Chapters
Digo oro, güey, oro. Luego en estas madres, güey, y se me olvida escribir. Digo, luego sí lo escribo, no, pero mejor así para que ya sirva de una vez de contenido. A ver, entonces, sí, el problema que viene es atender, es tú no te gusta ser rígido o ser callado o ser tímido o ser cohibido. O ser introvertido dentro de tu área de trabajo.
Exacto, sí.
Y ya no tienes ese problema en otras zonas, o es normal en todos lados.
Es normal en todos lados. Y por ejemplo, en cuestión de chicas, ¿no? Y ahí me voy a un ejemplo que me pasó la semana pasada. Estaba en el gym, vi a una chica, me gustó demasiado. Demasiado, no traía audífonos. Entonces era como el momento perfecto, no, a huevo. Pero no le hablé. Entonces dije, como que sabes, sobrepiensas las cosas, no le hablas. ¿Qué pasó después? Y no sé por qué, pero resultó ser que la tenía en Instagram ahí, y vi una historia. Pensé que iba a decir eso, pero Le mandé un mensaje así de: oye, ¿tú eres la que estabas ahí en el gym? Me dijo: sí, yo era, tú eres el que estabas en tal lado, ¿no? Le das chido. Y empezamos a hablar, y fíjate que este sábado que viene vamos a entrenar, ¿no? Me dijo: ¿por qué no le damos la siguiente? Yo: va, vamos a darle.
Ella lo puso.
Sí, sí, sí, qué chida.
Entonces te deja estar guapo, güey. Sí, deja.
Entonces siempre como que Digo, en el tema de la chica, no tengo 7, digo, temas en esa parte de no le hablo porque lo que te digo, soy rígido, me da pena, este, soy tímido. Pero por otro lado, como que todas las chicas que he tenido han sido más como que ellas me dan esa señal, o yo espero que sea esa señal, que está mal. No soy yo el que la da, pero esa señal, y ya es cuando ya entro, no. Pero en temas de trabajo sí me cuesta también, pues trabajo desenvolverme, no tan rígido, como que falta esa espontaneidad que muchos esperan, ese carisma.
Muchos esperan es que cuando me ven, ¿en qué momento me va a hablar? ¡Ay, qué bonito!
Y digo, ya he visto este VideoStudio, no dejes que piensen. A ver, dame un minutito. Perdón, perdón. Listo, perdón, perdón.
Cuando quieras, tranquilo.
No, es que me trajeron aquí a desayunar.
Este, ¿quién te lleva a desayunar?
Tu madre. No, que trabaja una chica que nos trae, bueno, me hace desayuno porque estoy, te digo, prácticamente todo el día aquí. Desde las, hoy desde las 7 de la mañana me conecté hasta las 5, entonces pues ahí le doy algo para que me traiga de comer y todo. Bueno, de desayunar, de comer, ya me—
Dile la verdad.
Nada, nada. Ahí sí no hay nada.
Ni siquiera las gracias, pichato culero.
Ah, bueno, sí, sí, obviamente, eso sí.
Sí, bueno, ok, sigamos con la letanía que estás aventando.
Sí, simplemente eso, como que me gusta, o sea, me gusta cómo se va a escuchar Quizá te la estoy cromando, pero me gusta cómo eres, no, en esa parte, como que muy espontáneo, bromeas y todo sin caer mal, sabes. Porque hay gente que ahorita, bueno, no, o sea, y también he visto ahí videos, no sé.
A ver, a ver, antes de que continúes, güey, o sea, es real cuando te digo este ahorita, güey, no, justamente hace poco le estaba contando a A mi mujer, una historia así de súper mega cringe, que yo no la voy a hacer larga, no, pero así que una vez estando en el gimnasio dejé el banco sudado y me levanté, y un amor de mi hijo, ya terminaste de usarlo, le digo sí, y me dice, ¿lo puedes limpiar, porfa? Digo, límpialo tú, no, pero esa es una técnica de comedia que le copié a mi mamá. No, mi mamá es muy buena con esa comedia, pero es, era nomás la mitad del paso, güey, no, porque era límpialo tú. No te creas, ¿cómo crees? Y la gente así como que ese pequeño shock hace que se relaje, no, y le caes bien de inmediato. Ese pinche shock, no, no te creas, pero no lo hice, güey, no lo hice. Qué cringe que la morra se llevó una pinche impresión para su puta madre, a mí dejándole todo el pinche charco de sudor ahí, no. El motivo por el que te digo esto es para que entiendas que donde estoy yo no está tan lejos de donde estás tú, porque donde estás tú está peor, no. Antes de eso, para que para empezar te relajes, no, porque, o sea, wey, tienes buena sonrisa, cabrón, hablas con cierto nivel de facilidad. O sea, tú has escuchado gente que ni siquiera prende la cámara la suba al live y no mames, se está tartamudeando, no, se la está llevando el rabo. A ti se te nota que no tienes tanto problema. Tú lo que estás diciendo es que te quieres aprender a soltar más, ser más relajado, a hacer más cotorro, no, hacer más espontáneo, ser más fluido, me imagino, todavía, no.
Sí, bien.
Mira, para eso hay dos cosas. La primera es te compres el curso de Maestría en Convencimiento y Persuasión. No, no, perdón, el del Comunicador Experto en la Personalidad Asertiva, no, para que le agregues técnica a cómo hablar. Quisiera que ya no lo compres, no, pero he comprado varios en Udemy. Sí, pero el motivo por el que te lo digo es porque puedes lograrlo sin técnica, pero con técnicas sería un chingo, no, porque hay técnicas específicas. No vamos a un curso como de 2 pinches horas, no nos vamos a aventar aquí, o más, güey, creo que dura 3, está larguísimo, es de los cursos más raros que tengo, pero muy completo. Pero el motivo por el que digo es eso, no, o estudia, o estudia cualquier cosa oratoria, no sé por qué habrá estudiado alguien más que no soy yo, no. Pero sin la técnica, la técnica hace como el 20% extra. Hace cuenta que así como la ley de Pareto, no, 80-20, se puede obtener tú resultados con el 80% del modo de cotorrear fluido, que te puedo decir, hasta parte del 80%, y la otra termina cerrando el 100%, no, el otro 20% de tener técnica al momento de hablar, saber qué estás haciendo con tus gestos, con tus manos, con tu dicción, con tu postura, con todo tu lenguaje no verbal. Entonces, esa hace la diferencia, y te lo digo a ti, no se lo dirá mucha gente Porque después te nota que tiene cierto nivel de ambición, ¿no? O sea, tú no nada más estás pensando en las morras y tú no estás pensando en llevarte bien con los del trabajo. No se me hace que seas ese tipo de persona. Tú lo estás haciendo por ambición.
Sí, sí, sí.
Tú quieres llegar más adelante y tú sabes que así donde estás no vas a llegar con puro profesionalismo, ¿no? Ya te cayó el 20 porque Me da la impresión de que si no fuera así, no te importaría no hablarte con los del trabajo.
Sí, como que llegas a un punto donde te topas con, ya con pared, donde dices, ya para, por ejemplo, ahorita soy gerente, ¿no? Y cuando digo las gerencias más arriba o direcciones, las direcciones ya no es como tanto que se fijen en tu perfil, sabes o no sabes hacerlo. O sea, sí vale, sí cuenta, pero no, no es lo mayor, ¿no? Lo que más cuenta es cómo te desenvuelves, cómo lideras, cómo mueves a la gente, cómo transmites, influyes, ¿no? A los demás.
Pues es que, ¿cómo te van a subir de puesto si no ven que eres bueno manejando grupos, no? Que manejando, manejando individuos, no vas hasta dejarlo en individuos. Si no se ven que es una persona que vayan a respetar, que vayan a aceptar su liderazgo, que lo vayan a tomar con seriedad, pero que aparte pues sepa mantener una buena moral, que pueda mantener así. Porque, güey, o sea, si tienes mala moral entre el equipo, te puedes llevar directamente bien con las personas, pero si no logras generar buena moral en el equipo Pues es muy normal que el equipo no llegue a sus metas y que haya una rotación constante. Entonces te hace menos productivo y te refleja peor como líder, y eso no lo quiere la empresa. Entonces es el tope, güey, o sea, sin falla. No, no es así de que quizás, bueno, pues es el tope, güey. El tope del alcance de tu vida está en cómo manejas a los demás. Totalmente.
Sí, sí, y justamente es por eso, no, porque yo digo, o sea, lo de la chica sí está, está bien. Pero siento que ese ya es como una vez trabajando todo lo demás, yo creo que incluye también esa seguridad para hablar de las morras y demás.
Pues si llegan solas, güey. Sí, sí. O sea, por ejemplo, en lo de las mujeres, aquí yo, por ejemplo, te diría pues güey, solo si te quieres ver un súper mega pro, ¿no? Porque si están llegando solas y cambias de técnicas, se te van a caer un ratito, ¿no? Y un ratito puede ser hasta un año, ¿no? Que comparado con toda la longevidad que tienes, pues, o sea, un año no es nada, ¿no? Para que después seas un súper master el resto de tu vida, está poca madre. Pero es hacer una advertencia, porque si ya te están llegando, quizás ni siquiera sea tan necesario que tú quites el el estilo que tienes actualmente.
Sí, o sea, sí llegan, pero quizá, como te decía, no, la que me gusta no es la que justamente yo me atrevo a llegar y la hablo. Simplemente me espero que haya un contacto o una señal y no llego yo por mi iniciativa tal cual.
¿Y eso te gustaría que pasara?
Sí. Sí, o sea que llegara y así como tú, ¿no? En los vídeos llegas y les hablas o les dices algo, y a veces pasa, a veces no, pero pues me voy como frustrado, enojado de: oye, sabes que me hubiera gustado hablarle, pero no le hablé. Y pues ya se va, pasa la oportunidad.
Sí, pues eso es lo que siempre he estado en contra de la gente que tiene la mentalidad de que No las busques, güey. Ellas tienen que llegar solas. Si tú cuidas tu jardín, no creces tu jardín, las mariposas llegarán solas. Van a llegar unas que bien convenencieras, no, las que no quiero, las que yo quiero, las que me encantan, las que realmente sí me interesan. Güey, ese tipo de mujer no llega sola, güey.
No va a ser.
Sí, sí, no tiene sentido, güey. No tiene ni sentido. A ver, ¿te imaginas un top de morra? Sí, así con chingo de valor, así como para hacerla tu esposa, ser familia, güey. ¿Cómo te imaginas este tipo de morra? No, pues sabe cocinar y te atiende, te cuida y te mima, es inteligente y te apoya y te motiva, pero hace ejercicio, pero es alivianada. ¿Esa morra llega sola? Si tu morra llega sola, güey, no, güey, no va. No, yo me decía, aparte de todo, ella llega sola a hablar a los que les gusta, a los que le gustan, ¿no? No, güey, ¿cómo que ya sola llega a los que le gusta? No, esa personalidad no va, güey. No va junta, cabrón.
Sí, no, y sí, tal cual. Sí, hay muchas personas que llevan ese modo de vida, no. Y justo yo me di cuenta de eso porque toda la vida he hecho ejercicio, no. Entonces jugaba básquet hasta que vi que ya no podía crecer más, ya lo dejé.
Este, ¿qué andas? A ver, te digo, unos 68.
Sí, sí, sí, dinastía.
Sí, entonces ya dije, es la primera vez que te toca o ya me has visto hacer el tipo de adivinanzas en putiza.
No, es la primera vez.
Hay gente a la que le digo cuántas novias lleva, güey, si es la primera morra que se coge, güey, la edad que tienen, cabrón.
Sí, digo, siempre he hecho ejercicio, entonces no tengo mala forma, pero llegó un punto donde dije, sabes, como que esa mentalidad, no, de no, cuando ya estés mamado te van a buscar, llega el punto y nada. Cuando tengo un buen trabajo, cuando tengo un buen carro, empiezas a lograr todo eso y pues como dices, no, no se acercan porque esa clase de chicas que tú buscas pues no llegan solas. Tienes que acercarte tú o hacer algo. Sí, eso tal cual lo he vivido hasta acá, hasta este punto.
Todos, güey, o sea, les gusta decirlo porque así no se tienen que ir ellos. Son una pinche bola de cobardes, güey. Es su manera de poder entre ellos sentirse cómodos con su pinche excusa de que, ah, voy a poder entonces así resguardarme, proteger todo mi pinche miedo, mi pánico al rechazo, güey. Detrás de este escudo de, ah, me voy a poner mamado, que eso no mames, cualquiera lo puede hacer, cabrón, literalmente, no. O sea, pues, güey, y hacer chingo dinero, pues, pues, como que también, no. O sea, a mí se me hace más fácil la idea de, güey, voy a ir a Luna More, se me rechaza, no pasa nada, que pasármela 6, 8 meses, un año, cabrón, entrenando duro hasta el pinche fallo y comiendo bien diario para volverme atractivo. O sea, yo quiero hacerlo por mí. Qué interesante, qué padre, güey. Y hacer dinero tratando de alcanzar mis metas, llegando a mis propios propósitos, mis sueños, en mis emprendimientos, creando yo el tipo de vida que yo quiero a huevo, güey. Pero para que eso, con eso atraiga morras, cabrón, que van a llegar, o sea, también cada chingada que va a llegar, se me hace bien práctico ir a hablarle, güey. No, voy y le hablo y se acabó. Sí, pero eso les queda cómodo, o sea, la comodidad de, ah, ahora ya tengo la excusa de que no, como que ir por ellas, que lleguen solas.
Sí, sí, eso es lo que quiero cambiar. Yo soy consciente que eso no está bien, por eso me gustaría cambiar, porque me está afectando no nada más con los morranos, sino con el trabajo también, de no ir por lo que quiero. Siento que en la posición que llegué, llegué por más que nada por el conocimiento, y también porque no, a lo mejor, este, ahí el ¿Cómo le llaman? El síndrome del impostor, ¿no? Porque no había de otra, pero bueno, ya estoy aquí.
Pero ya no hay a quién subir, cabrón.
Entonces como que decía, nada, pues ya llegó un punto donde hay que hablar con managers, bueno, con directores, con vicepresidentes, directores y demás. Y pues ahí es donde me topo también Y luego me llega la analogía de decir, oye, ¿por qué esta morra me da miedo hablarle? Si le hablo al vicepresidente de tal empresa, ya este me impone más y no me pone tan nervioso como una morra, ¿no?
Pero bueno, vicepresidente de una empresa, pues digo, creo que es una percepción. He estado trabajando en eso, creo como que no, güey, o sea, no me digas lo obvio. Obvio es tu percepción, güey, es lo que te impone. Obviamente es tu percepción, güey.
Sí, lo que me impone es que vaya a decir algo mal, y pues él con tantos años de experiencia y que conoce toda la empresa, me diga, oye, sabes que este no sabe, güey.
O sea, si dices algo mal y el güey te corrige, no te conviene.
Sí, sí, sí. Entonces, pero justamente creo que es ese miedo, no, de quedar mal.
Si lo haces mal y el cabrón te corrige, ¿no te conviene?
Sí, sí, sí, aprendo.
Si te acercas a la morra y la morra te rechaza y ves que no te pasó nada porque te rechace, ¿no te conviene?
Sí, sí.
Vas con la morra y te rechaza y tú confirmas lo mucho que te duele, también es bueno, ¿verdad? Por lo menos ya sabes. Sí, pero la realidad es que si fallaras muchas veces, sería más seguro que eventualmente lo vas a lograr, ¿verdad? Sí, entonces fallar una vez significa que estás más cerca de hacerlo bien que donde estabas de hacerlo mal.
Sí, tal cual. En ese punto sí.
¿En ese punto sí? ¿Y cuál es no?
No, sí es que me haces pensar en eso, ¿no? Y como en situaciones que he pasado justamente. Y te cuento, desde mi primer trabajo, o sea, yo siempre he sido como muy, bueno, antes era muy penoso, muy tímido, al grado de que Sí, Cristo Redentor. Al grado, quizá, bueno, no sé si lo vas a reír o qué, pero al grado de que me daba pena hablar por teléfono. Entonces entré a trabajar y, ¿qué crees?
El primer día me daba pena hablar por teléfono. Sí, sí, sí, estás mamón, güey. ¿Qué te da pena hablar por teléfono, güey?
No, bueno, antes, ahorita ya Yo entiendo.
Quiero saber qué es lo que te da pena antes.
Sí, pues salí de la universidad y a los meses antes de graduarme fallece mi papá, ¿no? Como a la semana.
Lo siento mucho, pero esa no es la historia. ¿Qué es lo que te da pena, güey, hablar por teléfono?
Entonces pasa eso y pues sabes que hay que buscar trabajo. Me metí, mandé 100 currículos mínimo. Mandé, me contrataron en una, me dijeron, sabes qué, sí, pero hay que hablar inglés. Yo pues sí, sí, pero pues me da también, me da pena hablar inglés. Entonces llego a la entrevista, todo bien, y me dice, sabes que el trabajo es en compras. No, pues que sí, va, compras, hablar con proveedores todo el día, tanto en EE.UU. como aquí en México. Llego y el primer día, aquí está la lista de proveedores, tienes que hablarles, proveedores, confirmar todas las órdenes de compra. Bueno, no, pues me daba un buen de pena que me fueran a ver, que me fueran a escuchar los de al lado, vaya a decir algo mal. Es mi primer día, ¿qué tal si le hablo mal en inglés? No es el lenguaje correcto. Entonces me iba con mi celular a otro lado de la planta donde nadie me escuchara, hablar con los proveedores. Obviamente me llevó tiempo, pero agarras los tazos, güey.
A ver si entendí, güey. Tienes evidencias en tu propia vida de que un temor que tenías infundamentado, con la práctica y la constancia lo perdiste, te volviste muchísimo mejor, perdiste todo el pinche miedo, y me estás diciendo que no la replicas.
No lo había visto así, pero sí, sí, justo.
¿Entiendes que es una evidencia?
Sí, sí.
¿Y entiendes que no es una creencia?
Sí, no, no es una evidencia, ¿verdad?
Sí, es una evidencia. Ok, ¿no es una creencia o es una creencia?
No es creencia.
No ir a hablarle a las mujeres, ¿es una evidencia o es una creencia de que te da pena?
Creencia.
¿De que no puedes?
Sí, de que no puedo.
¿Es una evidencia o es una creencia?
Creencia.
¿De que te va a salir mal?
Sí, porque es algo que creo, no, no es evidente.
No lo vas a aprender a hacer. ¿De qué no lo vas a aprender a hacer? Es una evidencia, es una creencia.
Creencia también.
Ok, ¿no te interesan las evidencias? Nomás por si acaso, güey. Sí, sí, otras veces ya estuviste equivocado con lo que tú creías que te iba a salir mal, que te iba a dar pena, que no la armabas. Que iba a causar vergüenza. Si ya tienes evidencia de que tus creencias pueden estar mal en ese tipo de tema referente a tu manera de desenvolverte, referente a tu personalidad, referente a la aceptación de los demás, si ya tienes evidencia de que tus creencias han estado mal en esos mismos pinches temas Sí, la verdad no lo había visto así, pero para eso es la mentoría, ¿no?
Sí, los dos ganamos. Sí, sí, y digo, tiene razón.
Es verdad que te lo digo así para que te pegue, para que te sacuda, para que te despierte.
Ah, pero está bien, está bien.
Pero te veo con cariño, mira, después de eso te doy un besito en la nalguita, sí, después de dejarte la roja, sí. Ahí está.
Sí, como dices, estaba viendo ahí un live igual, me parece, en la universidad, bueno, en el Lonely, donde igual decían: no, si no les hablo así no van a aprender, te estás poniendo ya intenso. No, pero muchas veces es lo que también nadie te dice de esa manera, y pues está bien, las cosas como son.
Más que nada lo entiendo de esta manera, güey. Es que mira, la mayoría de la gente que enseña lo aprendió, ¿no? O sea, agarró un pinche libro, lo leyó, a lo mejor sí le abrió los ojos, le cambió la vida, güey. Ya puede enseñar, pero pues enseña lo repetido, pero con un moñito rosa, ¿no? Ahora con estas letras más grandes, no. Ahora lo voy a decir mientras bailo, no sé, es un pinche minicambio. Pero cuando tú tuviste que salir, cabrón, por tu pinche cuenta del pinche túnel de la timidez, cabrón, de sentirte que te van a rechazar, de ser excluido socialmente, ser repudiado por las mujeres, no, solito sales. Ya te la sabes todas, ¿no? Entonces yo no te estoy regañando por lo que haces, te estoy regañando por lo que sé que pasa, güey. Eso es lo que siempre les digo: no se sientan únicos ni especiales. Todos tenemos que pasar por las mismas chingaderas para llegar a donde llegó el otro cabrón que está donde nosotros queremos estar. Todo, güey, nadie es único ni especial. Hay unos que se lo pueden sortear, que es algo que yo os he dicho muchas veces, a través de aprovechar la experiencia de otros, vivir, experimentar en cabeza ajena. Pero todavía el trabajo se tiene que hacer. Te pueden ayudar a que no cometas tantos errores, pero la chamba para llegar, o sea, caminar, o sea, podrás no te, no podrás ahorrarte un pinche árbol caído, podrás ahorrarte un pinche puente, no podrás ahorrarte, bueno, un puente caído también, podrás ahorrarte un río desbordado por ahí, que alguien diga no, en vez de irte por ahí todo derecho, güey, Te das poquito por aquí a la izquierda, poquito por aquí a la derecha, porque te vas a encontrar entonces que si haces esto, güey, te vas a tardar más, o sea, no cometa los errores, pero la pinche caminata, güey, o sea, llegar de aquí allá necesita que avances, no, que te muevas. Pues eso es lo que es importante de darte cuenta, que cualquier miedo que tengas, cualquier pinche inseguridad Si alguien se la quitó, güey, tú te la puedes quitar. Pero la mayoría de la gente se convence que no es una característica, es su personalidad. Pero es imposible que tu personalidad incluya inseguridades, güey. Es así, no tiene ningún pinche sentido, güey. No tiene ningún sentido, cabrón. ¿Por qué habría de incluir inseguridades? Son errores repetitivos.
Creo que es eso, tal cual lo que dices, ¿no? Porque lo he hecho toda la vida, entonces ahora quiero cambiarlo a mis 35 años, y es como me cuesta más porque digo, ha sido algo repetitivo toda mi vida, porque pues digo, nadie me había dicho, nadie me había dicho, ya sabes, de niño todo, no, pues todo está bien, vas bien, échale ganas. Pero pues nadie te enseña, exacto, nadie te enseña cómo son las cosas, no, allá afuera. Entonces ahí está el problema, donde salgo, empiezo a trabajar y pues me topo con esto, y digo, ay, quiero avanzar, quiero mejorar en ese punto. Por eso digo, vamos a ver con Isaí, no, a ver.
Ya, pero cuando te das cuenta ya es como que un poquito medio tarde. Entonces ya llevas tanto repitiendo errores que los llamas tu personalidad. Lo que pasa es que es hasta que te vuelves padre que te das cuenta que los padres solo son niños teniendo hijos, güey. O sea, son niños teniendo niños, güey. Son los padres, güey. O sea, porque te hace un hijo y a la verga, güey, no. O sea, te va a dar una evidencia súper mamona. Si se pudiera aprender a ser padre o madre, pues bueno, ser paternal, ser padre, existiría un libro que te enseñara, güey, y todos lo compraríamos, todos lo seguiríamos, güey, todos. No, tener un hijo es un santo desmadre, cabrón. O sea, son cosas totalmente diferentes. Cada quien le tienes que ver, agarrarle el pinche modo para enseñarlo a comportarse, a motivarse. O sea, sí hay mejor, sí. 2, 3 metodologías, fórmulas que nos podemos copiar para atender ciertas cosas, pero no, güey, así un niño totalmente no es un ultra desmadre. Pero como la presencia más común son sus padres y es quien le dan todo, le enseñan todo, pues es muy normal que aceptes las enfermedades o infecciones de errores de personalidad que ellos tienen, o que ellos te heredan, o que ellos te transmiten, o que ellos te provocan. Entonces, cuando pasa más tiempo y ves hacia atrás, te das cuenta que pues es cierto, muchos de esos te lo hizo alguien más. De ahí donde se llama temáticamente que imposible que sea tu personalidad que tenga defectos, no, que tengan inseguridades. Alguien más te lo pasó, alguien más te lo provocó. El problema es que cuando llega ese momento que volteas de, ah, porque mi mamá era así, mi papá era así, o la otra, yo he sido así desde niño, pero pues ya sabes cómo soy, chingadas como esa. De todas maneras, tú lo percibes que tiene un antecedente al que tú le echas la culpa y por lo mismo lo permaneces. Eso está bien raro, cabrón, que sea, no, pues es que porque mis papás, que porque mi mamá, es que porque mis hermanos, que por mi ex, la chinga. Soy así. Pero aunque llegaran ellos de rodillas a pedirte disculpas, no, hijo, es que yo no te quise hablar demasiado fuerte ese día, o estuvo mal que hubiera roto tus audífonos, tu peluche, no, que tanto querías, y yo porque te dije que ya lo tienes que tirar a la basura porque ya estaba muy maloliente, no, pues estuvo mal de mi parte, tuve que buscar otra solución, me enojé de más ese día, discúlpame, no, no va a cambiar tu personalidad, güey, no va a cambiar. En ese momento, no, de repente vas a dejar de ser inseguro, no, siempre quise, pero ahora el trabajo de todas maneras se tiene que hacer. Y el trabajo que se tiene que hacer es una limpieza de inseguridades, que ya que las quitas, como no eran tuyas, queda tu personalidad, lo que sí es tu personalidad. Y tu personalidad sin sus inseguridades inevitablemente es atractiva y carismática. Inevitablemente todo lo que digas fluye, güey. Todo lo que llega a pegar bien, güey, todo, cabrón. Hasta si te sale mal, porque la gente algo que más recibe con mayor bienvenida es una persona que está cómoda, que está segura consigo misma. Porque por lo menos estar cómodo y seguro contigo mismo, pues tampoco vas a abusar de los demás de alguna manera emocional, en tu manera de expresarte, de manera verbal, tu manera de actuar, no los vas a dañar de alguna manera emocional por aprovecharte de ellos para sentirte mejor contigo mismo. Porque eso es lo que hace la gente cuando daña a otros de manera emocional, aunque sea por algo que dijo o no dijo, o hizo o no hizo, ¿no? Que es alguna manera de causarle a la otra persona el dolor que yo estoy sintiendo. No es como quererle dar veneno a otra persona esperando, no tomarte tú el veneno esperando que otra persona se muera, no. Entonces tú cuando atacas a una persona, aunque sea según tú, así es que yo así no tengo pelos en la lengua, la chingada, tú sabes que estás haciendo mal, estás pendejo, no. Entonces si tú no tienes esas inseguridades en ti nunca vas a maltratar a los demás, nunca vas a realmente hacerlos sentir mal, no los vas a herir, por lo menos no, este, para cubrir tus inseguridades, no. A lo mejor el cabrón te cansó el pinche basto, pues sí, no, pero hay gente que se lo gana, no. Hay gente que chinga, bueno, cabrón, pues no quieres ver que aquí no. Pero así de buenas a primeras, tú eres una persona que eres de lo más limpia, no, es una persona que es agradable estar contigo, es magnético, es carismático, porque todo mundo quiere Eso, sentirse seguros con uno mismo. Todo el mundo se quisiera sentir cómodo consigo mismo. Entonces, haz a alguien con quien quieran estar para ver si lo pueden aprender, lo pueden imitar, si se les puede pegar. Entonces, tus inseguridades, así limpiarlas, dejar la personalidad que la gente consideraría atractiva, magnética.
Sí, y justo esto que mencionas creo que es súper importante porque me pasó, ¿no? Fui a terapia hace como 2, 3 años. Del trabajo. Digo, nos dieron psicólogo y dije, se puede aprovechar, a ver qué. Entonces, entrando, pues me decía la psicóloga, pues es que tiene estas inseguridades porque pues a lo mejor de niño te molestaban, ya sabes, ¿no? Soy muy morenito, ¿no se ve en la cámara? Este, pero me molestaban por eso, ¿no? En la escuela. Entonces yo decía, no, pues no me aceptan en estos grupos, ya sabes, como de niño, desde el kinder, primaria y secundaria. A la secundaria pasa eso. Entonces me molestaban y decía, no, pues para qué me junto con ellos, no me aceptan. Entonces me fui haciendo esa creencia. Y más adelante que dije, no, para qué le hablo a esta persona, me va a hacer lo mismo, va a rechazar. Y llegas al trabajo, no, y en el trabajo lo mismo. Ahí en el trabajo siempre ha sido un ambiente, no sé si caí en un ambiente muy seguro, no sé, pero, o muy profesional, pero nunca he tenido ningún tema. Entonces todos, al contrario, fue como un choque porque todos, no, vente Marco para acá, vamos a hacer esto, vamos a trabajar en en equipo. Ahora todos me quieren en sus equipos, pero yo sigo pensando eso, no, como que traigo esa creencia todavía de van a rechazar, va a pasar esto.
Y pues realmente, qué buen momento consciente en el que decidiste cuál era el tipo de estrategia que ibas a usar. A ver, me está pasando esto, y tu decisión fue voy a hacer la estrategia que me lo evite a través de la distancia, no que me lo evite a través de la mejora. Sí, pero fue una decisión consciente, lo que significa que puedes cambiar de decisión conscientemente. Tienes evidencias de que se puede, de que tú puedes formar las siguientes etapas o los siguientes años o las siguientes evoluciones de tu personalidad, las puedes tomar por diseño, tú puedes elegir, porque no cambió un día, no cambió una semana, no cambió un mes, no cambió un año, más o menos una década por lo menos, no, de tu manera de socializar, de interactuar. Entonces una idea, una idea origen generó los siguientes por lo menos 10 años de tu vida, que fue un trabajo que se fue incrementando. Porque yo estoy, así es una garantía, estoy seguro que un par de veces más lo volviste a intentar y te volvió a salir mal, y fue cuando ya viste, cabrón, no socialices. Aquí sería el mismo caso. Aquí comenzarías tú a tomar la decisión consciente de depurar todas mis inseguridades para volverme el ser fluido social que quiero ser. De vez en cuando puede ser que caiga en el mismo patrón de antes, pero ya sé que el tiempo va a pasar, no importa qué, y puedo yo tomar la decisión consciente de seguir trabajando hasta obtener un resultado sólido Porque el resultado en algún momento fue sólido, güey. O sea, tu inseguridad así la llamaste, así ya, así soy, ¿no? Y ya te sentiste, en algún momento te derrotaste hasta que viste ManLab. No te creas.
No, sí me ha ayudado bastante. De hecho, ese día que estaba en el gym, que te dije que vi a esta chica, este, está casualmente en los descansos, ya saben, a ver ahí TikTok, y me salió tu video del gym de Uno, tienes como 4 o 5, no sé, específicamente hablando de experiencias en el gym. Entonces vi uno y dije, me gustaría hacer así, o sea, como seguro, no, de no tener una línea. Ya sabes, porque para mí esas, las líneas no funcionan muy bien, simplemente es porque todas las circunstancias son diferentes. Entonces adaptarte, y es lo que tú tienes, como que te adaptas al medio. Entonces ya sabía de una chica que había estudiado actuación o estaba estudiando actuación, no, que que le dijiste, que te respondió de una manera tan, pues sí, como que improvisó, y tú también improvisaste, y te dijo, ah, es que yo estudié actuación y no sé qué.
Bueno, ahí el punto es de que no va entrando y abro la puerta esperándote. Sí, sí, pero toda mi seguridad Y toda mi elocuencia, mi influencia, mi espontaneidad están basados en la repetición, güey, única y exclusivamente. O sea, obviamente yo con gusto te ayudo con técnicas, hay un chingo de contenido que habla al respecto, pero la comodidad real, real, auténtica, viene de cuando ya has hecho algo tantas veces Sabes que ya estás, ya es una situación en la que te desenvuelves de manera normal. A mí me gusta mucho el ejemplo de manejar. Bueno, para los hombres, no sé tu caso, pero aprender a manejar estándar.
Sí.
Ah, bueno. ¿Aprendiste en estándar?
Sí, de hecho tengo todavía uno.
Cuidado. Pero aprendiste en estándar, ¿verdad?
Sí, sí.
Está bien, está bien. Entonces cuando aprendes a manejar, y aparte en estándar, no, de por sí manejar es así como cabrón, no, no es como, no es como se ve, no, pero cuando aprendes a manejar, pues bueno, a la super verga, no, y así de repente frenas de más o aceleras de más, no lo vi, no, todavía no te acostumbras a espejear, pero ahorita, güey, vas cambiando velocidad en lo que vas contestando un pinche mensaje de texto y hasta buscas el pinche emoji perfecto, no, el GIF acá en tu pinche lista de memes, no, cuál mandar en lo que manejando, cambiando de velocidades, o sea, en una avenida, así que ya estás tan acostumbrado a la situación que ya puedes diversificar las funciones que estás realizando de manera mental. Cuando estás tan acostumbrado a una situación de ese tipo, lo físico se vuelve mecánico, sabes. O sea, ya por naturalidad te vas a mover, vas a tocar, vas a ver, vas a sonreír, vas a ver en qué momento se tiene que hacer qué movimiento. Y entonces, como ya nada más queda lo mental, y en la mental tú es una situación en la que, porque por mucho que te intimida a lo mejor hablarle en tu trabajo a directores de empresas, etcétera, si eso fuera exclusivo tu mercado en el que no tuvieras más que hablar, o sea, tu chamba fuera diario todo el día hablarles a diferentes directores de empresas, pues güey, o sea, una semana, un mes después a lo mucho estarías tan acostumbrado que ya ninguno te intimidaría, los verías a todos igual güey. Entonces, cuando ya has estado tantas veces con una chica súper hermosa, que te puede seguir encantando, le puede seguir así como saboreando, comerle hasta los huesos, no, su puta madre. Pero aún así tú estar tan cómodo por lo repetitivo de la situación, que ya lo único que queda por hacer, o sea, ya está tu comodidad la confianza, la postura, el lenguaje no verbal, pues ya lo único que queda es que la mente se enfoque en una sola cosa, güey. Y si el enfoque es me la voy a pasar bien cada vez que hago esto, pues te van a salir cosas cagadas, güey. Es cuando todos los programas están enfocados en un chingo de cosas al mismo tiempo, porque en todas le tienes que poner atención. Cuando se siente complicado hablarle a una chica, y va a seguir siendo así porque así fue como me pasó, y así como le va a pasar a cualquier persona. Otra vez, las técnicas te pueden hacer avanzar más rápido Pero no vas a poder escaparte de hacer las cosas de todas maneras, la práctica, porque otra vez tienes que acostumbrar, ¿no? Y que los programas estén corriendo en automático, de manera mecánica, para que al que sigue se le esté mandando todo así, todo el power, ¿no? Todo el procesador, póngale todo el poder, ¿no? Que sea el de la creatividad, te la estás pasando chido, y obviamente te va a salir bien. No tienes que ser una persona que de nacimiento haya nacido graciosa, güey. No tienes que ser una persona Que desde niño en su familia, que su hermano mayor, que el papá, que la escuela, güey, tenía un primo de nada, güey. Eso pasa normal cuando te acostumbras a una situación, sea la que sea, aunque sea la que nuevamente te intimida. Un mes después ya estás fluyendo tú con naturalidad por la cantidad de veces que lo hiciste.
Sí, sí, justo eso es lo que voy a trabajar mucho, cómo exponerme, no. Porque lo que te decía del psicólogo, me decía, ya encontramos el origen. Yo dije, pues sí, pero de qué me sirve tener el origen si ya lo sabía, no. Pero pues lo que busco es como eso, esas técnicas, no sé, cómo acercarme, cómo exponerme. Porque digo, al final te acercas a una chica, ya te la acercaste, ya. Yo creo que lo mínimo es saber qué decirle Para mí es el punto anterior, el agarrártelos e ir, no decir, me lo voy a acercar. O sea, para mí ese es como el punto. Ya una vez ya estando ahí, ya invento algo o digo algo, bien o mal, pero el punto es ese. El punto antes de acercarte, ya sabes, empiezo a sobrepensar y ver todos los escenarios posibles, y al final se va. ¿Se va o ya no lo hago?
No tengo ni la más mínima idea de qué chingados estás hablando, güey. O sea, ¿35 me dijiste que tienes?
Sí.
O sea que llevas por lo menos un cuarto de siglo que ves pasar morras que te gustan ¿Y sientes que necesitas huevos para hablarle?
Sí.
¿No se necesitan más huevos para no hablarles?
No, no sé.
Lo que vas a tener que aguantar. Bueno, sí, llevas 25 años aguantando, güey, verlas pasar, cabrón. Eso pesa un chingo, llevas 25 años no obteniendo lo que quieres. Llevas 20, o sea, que lo quieres diario, porque no es como que nomás es temporada, güey. Si lo quieres diario, hijo de su puta madre, un chingo de más. Si no has visto por lo menos cada día de tu vida una morra a la que te gustaría, así la hayas visto en internet, tirarle el pinche canse. Más allá por donde vives, no teniendo resultados diarios por 5 años. ¿No se te hace más difícil eso, güey?
Sí, sí, sí ha sido difícil.
Es más que vos para hablarle, puta, güey, no, pues qué huevos no serlo, cabrón. Imagínate, güey, toda la vida a ver qué chingados te caen, toda la vida viéndolas pasar, güey. Si te cae una morra, pues va a ser así como te vas a tener que conformar, porque pues digo, que te llegue la que realmente te encante, la mujer de tu vida, está muy pinche Disney, con toda honestidad. La indicada, no, ah, no, aparte que nos llevamos bien y que yo la sepa manejar siempre, así que no son un desmadre de cabronas, no, solamente Seguramente no son desmadres las cabronas. ¿No te hace que eso necesita más huevos?
Sí, sí, digo, viéndolo así, no sé, me explotó la cabeza ahorita que dijiste eso, pero sí, tal cual. Sí, entonces voy a acercarme más, a exponerme más, ¿no? O sea, dices tal cual, practicar y practicar y practicar.
Yo lo haría. No, espera, yo lo hice.
Sí, ahora la otra es, o sea, me la paso trabajando y voy al gym en las tardes, y pues es un gym cerrado. Bueno, no cerrado, sino que casi no hay morras. Una que otra. A las que van sí les hablo porque van ahí todos los días, pues ya como que por lo menos un hola, no. Pero no es como que alguien que me guste. Solamente los fines procuro salir a otro gimnasio, a otra actividad, y pues ya eso como por donde puedo practicar, quizá no diario, pero yo voy a tomar esa, quizá los fines de semana, no, para hacerlo.
Sí, esto es suficiente. Si fuera un deporte, ¿cada cuándo lo harías?
Hace falta un deporte diario como el gym, que voy, ¿no? Diario. Sí, pero lo que voy es, o sea, es que vivo donde no hay tantas morras. ¿Ahí cómo practicarías?
¿Qué harías tú si vivieras donde no hay canchas, güey?
Bueno, pues en la calle, ¿no?
¿Qué harías si no hubiera canchas donde estás?
Si no hubiera canchas, pues juegas donde hay, con lo que hay.
No estoy hablando de fútbol. Imagínate que no hubiera canchas de tenis donde estás y quieres jugar tenis. ¡Ay, cabrón!
Pues voy a donde hay, las busco.
Nunca de otra va, a lo mejor va a quitarle tiempo a algo, a lo mejor voy a tener que dormir menos, a lo mejor voy a tener que comer en menos tiempo, a lo mejor voy a tener que comer a lo que voy en el pinche carro, en el transporte, no sé. ¿Quién sabe qué tenga que hacer? A ver, en vez de serme pendejo, usar el gimnasio, va a tener que entrenar demasiado rápido y fuerte, no, lo más me da más cabrón para tener una hora extra. No sé qué voy a hacer, pero pues güey, si lo que quiero es aprender este deporte, que siempre lo voy a querer jugar toda la vida.
Sí, sí. No, y lo que decías, ¿no? Hacerlo 1, 2 años, 3 años, porque pues el resto de tu vida vas a vivir con eso. Sí, no, sí me voy a centrar ahí. Yo creo que te voy a buscar para otra otra llamada, ¿crees? 15 días, no te voy a buscar en los 15, los 20 días, y ahí te digo cómo voy avanzando en esta parte.
Ahí usted decide qué tan rápido quiere crecer. No, pues de volada, pues este Pues no sé, yo no me tomaría 20 días, pero bueno, te lo dejo a tu consideración.
Sí, sí, entonces, y digo, ¿tú qué piensas cuando te acercas con alguien? O sea, sea una chica, sea un cliente, algo.
Si te interesa, güey, tengo un programa que es de seguimiento continuo, cabrón, que le podemos dar 20 minutos cada Cada otro día, no, como lunes, martes, lunes, miércoles y viernes, dependiendo del espacio. Y bueno, no te va a costar lo mismo que una mentoría cada uno, pero se empaquete, güey, sale chido, güey. Es 20 minutos para ver qué pasó el día de hoy, no, le hablé a eso, salió otro, pum pum pum, y mejorando. Queda mucho que en 20 días hagas el progreso que harías si tuvieras correcciones constantes, pero te lo dejo a ti, ¿no?
Sí, sí, pero prefiero el uno a uno.
Es mi forma de aprender favorita. Yo la mayoría de las cosas quiero aprender, es la mayoría de las cosas que quiero aprender, luego de manera personalizada. La neta está bien cabrón.
Y ese plan, ¿cómo lo ¿Dónde puedo verificar los costos con Martín igual y agendarlo con él?
No, ese programa no lo tiene Martín, pero son, ¿cómo está conformado? So, 8400, babe, es una llamada de una hora, este, los lunes, y luego 20 minutos el miércoles, 20 minutos el viernes, y luego otra vez una vez por un mes. Y ya te incluye el acceso a la universidad, pero pues ya estás ahí. Hay que darle, checaras, pero ya, sí, listo.
Sí, yo creo que va a ser este. Igual ahí te busco, voy a buscar para este.
Órale, muchas gracias.
Ahí, un gusto conocerte.
Igualmente, échale ganas.
Bye bye.
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