
When you help others reach their goals, it creates a ripple effect that helps you too. The speaker shares a story about recognizing an overwhelmed sushi restaurant waiter, which shifted his mood and made him work faster and better. Small acts of empathy and recognition change everything.
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Escúchenme bien lo que les voy a decir, porque esto es muy, muy buen nivel. Fíjense bien: en la medida en la que nosotros ayudamos a los demás a alcanzar sus metas, ellos nos ayudarán a alcanzar las propias. Yo sé que eso se oye muy exagerado, como que, ¿qué, güey? ¿Me voy a poner a ayudar a la persona a bajar de peso, güey? ¿A tener condición física? ¿De qué me estás hablando? Pueden ser muchas cosas, pero la mayoría tiene metas bien chiquitas, fáciles de alcanzar, que fácilmente les puedes ayudar. Por ejemplo, hace como un año estaba con mi hijo y con su mamá, estábamos en el sushi al que nos gusta ir, y pues güey, el mesero se estaba tardando cabrón. O sea, ya tenía creo que como 40 minutos sin traer mi orden, o sea, un desastre. Pero volteé a ver qué estaba pasando y me di cuenta que él estaba solo. No había otro mesero. Normalmente en ese restaurante hay 3 meseros, 3 meseros sí hay, pero ese día estaba solo. Y entonces cuando pasó enfrente de mí le dije: ¿Qué onda, brother? ¿Andas bien? Te veo medio estresado. Y me dijo: Sí, sí, es que sí, está pesado el día de hoy. Y le dije: ¿Por qué te dejaron atendiendo el show tú solo, verdad? Y me dijo: Sí, no inventes, los otros uno se enfermó y el otro creo que renunció, entonces me lo tengo que aventar. Güey, les cambió la vida, güey, le cambió el día, le cambió el momento, ¿no? Su meta, su meta era sentirse reconocido, que alguien le tuviera empatía, porque me imagino que durante todo su, todo el turno que estaba teniendo de mesero, él se sintió más y más agobiado porque las órdenes se le atrasaban, seguramente los clientes le reclamaban, Lo veían de mala cara, probablemente le afectó en sus propinas. O sea, a lo mejor en vez de ganar más por estar él solo, terminó ganando menos porque hubo gente que se enojó y ni propina le dejó. O sea, hubo muchas cosas que le deben afectar más y más y más conforme el día avanzara, si nadie le hubiera tenido la empatía de ver que se estaba esforzando, de ver que estaba teniendo un día difícil. Y se lo digo, le di esa empatía, le di ese reconocimiento de que bueno, mami, estás bien cabrón, estás aventando el show tú solo. Le cambió la actitud, le cambió hasta el paso, ya comenzó a trabajar más rápido y con más ganas. Y eso es a lo que me refiero.
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