En este monólogo, el creador Master Santana cuestiona la teoría psicológica que afirma que los hombres tienden a buscar parejas que se asemejen a sus madres. Con un tono coloquial y humorístico, el autor primero descarta la validez general de la afirmación, señalando que los psicólogos no pueden comprender la complejidad de las mujeres. A continuación, describe los escasos casos en los que la similitud podría ser razonable: cuando la madre representa una personalidad conocida, segura y manejable, y el hombre no ha desarrollado más allá de lo que le enseñaron sus padres. Luego, ofrece un contraste personal entre las cualidades de su propia madre (cultivada, inteligente, con buen gusto, pero poco atlética y poco maternal) y las características que él busca en una pareja (deportista, independiente, con intereses diferentes). Finalmente, argumenta que el crecimiento personal, la exposición a nuevas experiencias y la evolución de gustos hacen que los hombres dejen de buscar la familiaridad materna y elijan parejas que se alineen con sus intereses y habilidades actuales. El discurso concluye que la tendencia a buscar una “madre” como pareja es un vestigio de épocas con menos movilidad y acceso a información, y que la modernidad permite romper ese patrón.
Chapters
¡Uy! Esta pregunta está buena. Los psicólogos dicen que los hombres terminamos buscando como pareja a una mujer que se parezca a nuestras madres. ¿Crees que es cierto eso? ¡No! Y te voy a decir por qué. Güey, los psicólogos, ¿qué van a saber de mujeres? ¡No mames! Te voy a decir dónde, en los muy escasos casos, sí es posible, pero te voy a decir por qué no. Por cierto, hombre que no se siente como niño en juguetería en Home Depot no es hombre. Home Depot, patrocíname. ¿Dónde sí es válido el caso? Como la mamá sería una personalidad femenina que ya conoces, que ya más o menos sabes manejar, que se siente cómoda, con la que te sientes seguro. Un hombre que no se desarrolla más allá de lo que ya le enseñaron sus padres, que no está acostumbrado a ir por lo que quiere, que no es el tipo de persona que busca que todo sea especializado. O sea, no hace el ejercicio que quiere, no estudió lo que quiere, no trabaja en lo que quiere. La única parte que sí aplica es que buscas cosas igual de buenas que las buenas que tenías tu mamá. Por ejemplo, mi madre tiene excelentes modales en sociedad, es muy culta, sabe un chingo de poesía, está cabrona la vieja, tiene mucho estilo, es graciosa, es inteligente, buen gusto musical. Pero por ejemplo, bro, esa mujer Dios la hizo delgada, entonces jamás le importó hacer ejercicio. A mí me gusta que estén en forma, la mayoría de mis mujeres en los últimos años han sido campeonas en algún deporte. Es cero maternal, sí, te enfermas así de que cada 3 horas va y te checa de: ¿Sigues vivo, cabrón? Cuando regreso a visitarlos no es así de: ¡Ay, hijo, te preparé tu platillo favorito! Es rebaladora, no, esa mujer a cada rato anda queriendo ilustrar el tacón. Le encanta perder todo el día en un mercado de esos de antigüedades. Pero ese es el detalle, si tus padres te están enseñando todo lo que saben, pues se supone que es para que seas mucho mejor que ellos en mucho menos tiempo. Evolucionas como persona, evolucionas en tus gustos, por lo mismo vas a atraer a personas diferentes. Si evolucionas como individuo, pues tienes que darte cuenta de las cosas que eran tóxicas de tu madre y también las vas a terminar evitando. Y como tu pareja es para hacer actividades, pues vas a buscar una persona con la que sí puedas hacer todas las cosas que a ti te gusta hacer. Y a mí las cosas que le gustan hacer a mi madre no me gustan. Las parejas que yo me consigo no hacen ese tipo de actividades, no tienen ese tipo de gusto. Pero además, porque eso se trata, crecer tus habilidades para poder conseguir exactamente el tipo de pareja que tú quieres, no con la que ya te sientes cómoda por familiar, por conocida, porque es igual que la de tu madre. Esa manera de pensar es de aquellos tiempos en los que casi no viajaba, no salías de tu ciudad, no había internet para saber cómo eran otros lados, no pudiste evolucionar, te quedas casi al mismo nivel de persona toda la vida, y por eso te llega a gustar lo que tú sentías exageradamente familiar, que era tu madre.