En este video de estilo conversación informal, los interlocutores ofrecen un consejo dirigido a mujeres sobre la importancia de halagar a los hombres. Señalan que, a diferencia de las mujeres, los hombres rara vez reciben elogios y que este déficit afecta su autoestima. Recomiendan que las mujeres, de forma ocasional y sincera, ofrezcan halagos para reforzar la autoconfianza del hombre, lo que a su vez aumenta su seguridad, lo hace sentir mejor en su rol de pareja y favorece la permanencia de la relación. Se enfatiza que los elogios deben provenir de un lugar de seguridad personal y no de necesidad o manipulación; de lo contrario, resultan percibidos como falsos. También se advierte contra el miedo de que un halago cause que la pareja se aleje, asegurando que, cuando se da con autenticidad, el efecto es positivo y diferencia a la mujer que hace sentir bien al hombre de aquellas que solo buscan verse bien. El discurso repite ideas clave para reforzar el mensaje y utiliza un tono coloquial y motivador.
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Este es un consejazo para las mujeres que de hecho le va a servir mucho a los hombres. Mujeres, pongan atención, seguido me piden consejos y este es uno buenísimo. La mayoría de las mujeres están súper acostumbradas a recibir halagos a diestra y siniestra, pero los hombres no.
De hecho, recibimos tan pocos que los que nos llegan a dar nos los guardamos por toda la vida.
De hecho, al principio decía, wey, de ser yo, bueno, que a mí no me dan ninguno. Pero hasta lo he platicado con mis amigos que están en el modelaje, ellos me dicen, bueno, casi bien raro que una morra te dé un halago. Por algún extraño motivo ellas creen que no los necesitamos. Y de hecho, como estamos tan acostumbrados, pues parece que no los necesitamos, pero sí. Los hombres pues somos muchísimo más cute, muchísimo más tiernos que las mujeres, y allá cada rato le estamos diciendo lo bellas que están, lo mucho que nos encantan.
Y sí, las mujeres bien felices se dejan ser halagadas y coqueteadas, pero los hombres casi nunca, nunca reciben un halago. Entonces, si realmente te quieres meter en el corazón y en la memoria de tu hombre, te recomiendo, no tienes que hacer todo el tiempo, pero que seguido de ahí, de vez en cuando, le metas un halago.
O sea, le vas le va a ayudar a que él se guste más a sí mismo, lo que le va a dar muchísima más confianza, lo que lo va a hacer sentir muchísimo mejor de ser tu hombre. Y como sabemos que nunca nadie lo hace, pues así se va a querer quedar más contigo.
Ojo, no caigas en el miedo pendejo que algunas dicen: ay, pues yo lo hacía y aún así se fue con otra.
Nada, nada, te lo juro que no fue por eso. Si tú lo haces desde tu seguridad y no desde tu necesidad, es exactamente como cuando un hombre lo hace contigo. Cuando lo hace desde la necesidad, como que apesta, pero cuando lo hace desde su seguridad, se siente muy bien.
Ah, pues lo mismo contigo. Hazlo por gusto, por hacerlo sentir mejor, porque realmente tú te sientes bien con él. Garantizado que en chinga vas a destacar de todas las demás. Para un hombre es todavía más importante una mujer que lo haga sentir bien que una mujer que se vea bien.
Luego, por eso hasta se sacan de onda, ¿no? Cuando el cabrón que estaba con una que estaba bien chida se divorcia y termina andando con una bien equis. ¿Por qué? Porque la vida de un hombre de por sí ya es dura para que encima en casa no lo hagan sentir Bienvenido. Y a lo mejor si tienes muy buenas intenciones con él todo el tiempo, bravo, felicidades. A lo mejor eres otra Rorro, pero de vez en cuando un halaguito por ahí le va a cambiar el día, y tu lugar en su mente, en su corazón, va a ser una garantía.