
A young man stuck in job-hopping and indecision talks with a mentor who diagnoses the root: lack of masculine discipline. The mentor proposes a brutal one-year challenge: physical labor, martial arts training, military service, and cutting off family rescue to build self-reliance and finish building his own house.
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Bueno, antes que nada, ¿crees que me puedes mandar la grabación al finalizar?
No al finalizar, pero sí mañana.
Perfecto.
No queda de inmediato.
Va súper bien.
Ok, ok.
Híjole, hermano, no sé por dónde empezar. Estoy un poquito nervioso, honestamente, porque no sé, no sé, la primera vez que hablo contigo y me gustan mucho tus vídeos. Creo que tienes una mentalidad muy chida y no sé. Traté como de escribir de lo que quería hablar para que no se fueran las ideas, porque son muchas, ¿sabes? Entonces, no sé, a veces me voy por otros lados que no es precisamente de lo que quiero hablar, pero OK, es difícil. Es que no sé, viejo, últimamente te voy a ser honesto, siento que no sé hacia dónde ir, sabes. Bueno, en realidad, si te soy honesto, nunca he sabido hacia dónde voy y a veces me dan como bajones, sabes, porque ¿Te gustaría saber?
¿Cómo, cómo? ¿Te encajones? ¿Por qué te gustaría saber?
¿Sabrás hacia dónde voy?
Ajá.
Y bueno, es que no sé, viejo, sabes, siento que he perdido demasiado tiempo. Y que nunca he tenido las cosas claras. Y pues no sé, siento que se me está acabando el tiempo, y sí o sin saber hacia dónde voy, y lo que siento que me puede llegar a gustar, lo que me puede llegar a interesar, siento que es muy complicado y que a veces no vale la pena Seguir por ahí y ni siquiera sé si me gusta como creo que me gusta. Me he sentido así estos días, sobre todo porque, mira, honestamente me la paso renunciando de los trabajos, ¿sabes? Esto ha sido desde siempre, pero últimamente se ha intensificado. Yo creo que 5 meses, 6 meses aproximadamente. Y digamos que será como mi rango. Tal vez en alguno llega a durar 7 meses, pero hubo un momento en el que ya no eran 6 meses, ni 7, ni 5. A lo mejor ya eran 3, a lo mejor ya eran 4, a lo mejor ya eran 2, a lo mejor era 1, a lo mejor era una semana, ¿me entiendes? Entonces se trabajan diferentes cosas de diferentes áreas en atención a clientes. En muchos call centers yo creo que es en lo que más he estado trabajando, en ventas, en seguros, en cobranza. Algo que me resuena mucho es que, no sé, siento que es como parte de lo que a veces me llega a perjudicar ciertos planes o ciertas cosas, porque siento que quiero que todo sea como perfecto, ¿sabes?
Entonces, ¿qué fue el pedo, güey? ¿Que tu mamá te respetaba mucho a tu papá?
No sé.
Sí, que era así de: ay, no, déjalo, es que velo también cómo se siente, es que no, ya cada Tal vez sí, pero no mi mamá, mi tía.
Es raro, sabes. Mira, mi papá era muy estricto, le gusta mucho el perfeccionismo, y siempre me decía así como esta frase de: tienes que ser el más chingón en todo, en todo lo que hagas tienes que ser el más chingón. Y siento que eso de alguna manera ahora lo veo muy reflejado, porque siempre quiero como eso, pero siento que nunca lo consigo, siento que siempre me quedo a medias.
Y mira, alguna vez sí lo fuiste, No creo, no, no creo, no creo. Y qué pasaba, intervenían tus tías, tus tías, las hermanas de tu papá.
De mi papá. Sí, sí, hay pedos bien raros porque siempre era una lucha de poderes, sabes, entre piénsalo.
¿Qué crees que signifique que tu personalidad sea obvia de dónde viene, güey, para que yo lo esté mencionando? ¿Qué crees que signifique?
¿Cómo, cómo, cómo, cómo?
¿Qué crees que signifique que sea que tu personalidad sea obvia, güey? O sea, que yo te esté sacando estas conclusiones nada más de platicar poquito contigo.
No, déjame, voy a poner desactivar las notificaciones un segundito.
Siempre distraído, ay, me está escribiendo alguien, le pongo atención.
Listo, listo, listo.
Ok, no sé, güey, ¿qué crees que signifique? Estás platicando poquito y te empiezo a contar cómo era tu vida, güey. No me has dicho nada de tu vida, no te conozco, nunca habíamos platicado. ¿Qué crees que signifique?
No, pues no sé, supongo que algo en mi personalidad lo delata.
No te mames en lo obvio, güey. ¿Pero qué crees que signifique?
O sea, ¿qué de mí lo delata?
No, ¿qué crees que significa que lo delates? Yo sé que lo delatas, te lo estoy diciendo, güey. Pero, ¿qué crees que signifique que lo delates? Que sea, que sea tan fácil, güey, que con poquito ya te esté diciendo tu vida, güey. ¿Qué crees que signifique?
No sé, güey, no, no entiendo el contexto de la pregunta.
Significa que lo tuyo es demasiado común y repetitivo, güey. Okay, o sea que tu problema no tiene nada de originalidad, no eres único y no eres especial, o sea, no hay nada especial en tu origen, de dónde vienes, cómo llegaste a donde llegaste ahorita.
O sea, ¿me preguntas?
No, no estoy preguntando, estoy afirmando. OK, pues no hay nada de original en tu situación. ¿Qué significa, güey? Que pues al mismo tiempo pues lo mismo con la solución, o sea, si otros lo pudieron resolver, tú lo vas a poder resolver, ¿no? Y no estás No es como que todo esto que estoy diciendo viene, pero lo que te hizo ser como eres, wey, no fue tu decisión, fue tu medio ambiente. O sea que tú ahora, wey, que puedes tener influencia en tu medio ambiente, pues puedes cambiar tu decisión, puedes decidir más sobre quién eres. Es una parte importante porque tú, si tú sigues anclado, ay, es que yo porque mi papá era así, mis tías eran de esta manera, y mientras yo iba creciendo, y te sigues tú vendiendo la fórmula de por qué, por qué, por qué te pasó lo que te pasó, en vez de simplemente pues güey, o sea, pues fue la situación, porque se me cambió la situación, cambio, cambio mi personalidad, cambio mi mi futuro, no cambian mis resultados, ¿entiendes? Entonces es el primer paso, el primer paso para cambiar donde estás es que no lo veas así como puta, güey, imposible, güey, porque esto no le pasa a nadie más y esto me pasó a mí, güey, ¿qué hago ahora? Bueno, y ya estoy condenado porque esto es lo que me pasó. ¿Entiendes? Tu situación no tiene nada de especial, es tan altamente repetitiva que es fácil de ver de dónde viene, pero por lo mismo también es fácil que salgas de ella, güey, porque pues también es una mecánica ella, güey. Estructuras, ¿no? Y las estructuras las puedes tú cambiar, las puedes volver caóticas, las puedes ver más estructuradas, pero así, güey, o sea, no te sientas nada especial en caso, es algo que a todo cabrón que viene en la misma situación le termina pasando. Como nunca lo empujaron a hacer nada hasta el final, nunca adquirió la disciplina de terminar las cosas, no requiere de, no sé, lo que es la constancia, trabajo duro, pues se la pasa abandonando las cosas. Pero pues eso es normal una persona que creció así, pero eso no es una condena, simplemente es un efecto colateral, pero pues se puede cambiar y ya. Muy importante que no lo veas como— hijo, bájale un poco el volumen— es muy importante que no lo veas como especial, que es vital para el cambio que necesitas, para que te reveles, que pues mames, eso le pasa a todo el mundo y todo el mundo termina como yo. Todo el mundo que le pasa eso termina como donde estoy yo. Pues no mames, lo voy a cambiar, no voy a ser así, no voy a caer en el mismo lugar que todo el mundo, no voy a caer en el mismo bache, en el mismo hoyo, en el mismo error. Entonces tienes que tomar una decisión, o sea, ya no, yo ya no voy a ser igual que todos esos que les pasó lo mismo, nada más por no salir de la programación, por echarle la culpa a mi pasado, no, pues fue situacional y se acabó, pues cambio de situación. Cambio de resultados.
Sí, yo lo sé, pero ¿cuál es el—?
O sea, mira, güey, bájale a tu energía femenina, güey, antes de que vayas donde ella y te agarre cachetadas, güey. Y que lo primero que te envía un cabrón te trata de decir cómo hacer las cosas bien, güey, y tu primer resultado es sí, pero esa es la mentalidad femenina. No voy a encontrar de qué manera puedo ir en contra de lo que tú acabas de decir. Así son, güey, y te llovió a madres, güey. Entonces voy a ver cómo te llevo la contraria. Nada más femenino que eso, güey. Déjate, güey. ¿Qué ibas a decir? ¿Ibas a convencerme de cómo puedes hacerle para seguir siendo como eres? Eras de convencerme para seguir mal. El pinche perro que era, güey.
Es que lo intento, güey, pero güey, te juro, güey, que lo intento, lo intento, güey.
No es cierto, no es cierto, no intentas nada, güey. No estás repitiendo el mismo patrón que ha repetido toda tu vida. Toda tu vida has intentado cosas Y toda tu vida alguien te ha rescatado de no tener que hacerlas, güey. Tú eres ahora el que tiene unas ideas en la cabeza que te rescata de no terminar las cosas. No estás intentando nada más allá de lo que ya has intentado antes en tu vida. ¿Sabes qué te hace falta, güey? Irte, güey. Ahí nunca va a pasar, güey. Donde estás nunca va a pasar, güey. Vas a tener que tener una situación en la que no haya quien te rescate, güey. Ahorita te la pasas viendo quién te saque del pinche pedo, güey. Si quieres abandonar un trabajo, puedes. Es el pedo, güey. ¿Quieres abandonar algo? Puedes, porque pues alguien te va a levantar la cola, va. Chinga de madre, si no tus tías, al menos una de ellas te sigue dando dinero, güey. De vez en cuando un dominguito, algo así, ¿sí o no? No, mira, bueno, no, pero sí, te lleva al cine, entiendo el punto.
Bueno, mis tías hace mucho fallecieron, actualmente vivo solo, pero sí, honestamente sí tengo cierto, digamos, tengo una renta, güey, entonces digamos que eso me sustenta. Y pues sí, honestamente, mi mamá pues a veces me apoya, ¿no?
Con la mamá sí está.
Me quisiste confundir, güey. Por eso mi mamá nunca estaba, pero porque trabaja todo el tiempo, güey.
Ok, ok. Tú tienes una energía, bueno, vamos a dejarle una figura femenina. Yo porque había sacado a la mamá de la ecuación, pero bueno, hay una energía femenina que te sigue rescatando de vez en cuando, te sigue consintiendo de vez en cuando, ¿no? Sí, pero eso nunca te va a servir, güey, nunca te va a funcionar, güey. Va a estar hasta el momento en el que tú mismo digas ya, no, le voy a cerrar la pinche puerta a eso, güey, y ya no, no, pues sí, no me importa si me estoy muriendo de hambre, cabrón. Así, a ese pinche plano, güey. Por lo pronto yo no voy a dejar que una mujer me rescate. ¿Por qué? Porque vas derechito a que en ese patrón que sigas te termines juntando con una doña. Es más, se me haría raro que no hayas tenido mujeres así mucho mayores que tú de pareja, pero bueno, también puede que nunca te hayas agarrado a nada, ¿no? Pero vas derechito a que te toque una de esas, güey, y que también a cada rato esté sacando el pedo. Pero que pues ni siquiera sea una relación que te guste, güey. Tampoco le va a gustar a ella, claro, te va a estar mangoneando, tú vas a tener que aguantar con tal de que pues bueno, no te quedes en la calle teniendo, no, hasta allá, güey, no, para allá. Entonces tiene que forjar en hierro, güey, vas a tener que quemar tus barcos, vas a tener que cerrar todas las demás pinches llaves y Pues serte dueño de ti mismo, güey. No va a cambiar, eso no va a cambiar. Y qué mal, güey, que lo sigas aceptando de manera cómoda, güey. ¿Qué lo tienes? 27. Por hacerme caso, wey. Por hacerle caso a un hombre, ¿cómo ves? No sé, wey. Okay. Ahorita. Ahorita. Yes, Terry. El piercing. ¿Cuál? El de la oreja. Una pregunta para Jorge, Jorge Marché. ¿Es cierto que usted es guru por los brazos de Miss Turquesa? Llévame con Master Santana. Me encontraron en el piso del santuario. Qué bárbaro. This is a puta madre. La cadena, pero ¿por qué? Yo te digo, uno de los más grandes problemas laborales que has tenido a la fecha es que no sabes seguir liderazgo. Sí o no, has tenido un chingo de roces con tus patrones. Sí, güey. Ya no vas a usar nada de eso, güey. Si son recuerdos valiosos, quédatelos. Si no, véndelos, güey. Si ni siquiera son caros, tíralos. Tienes que dejar detrás de ti, güey, esa pinche influencia femenina cabrona que tienes. Si tienes tatuajes, seguramente los tienes en el lado izquierdo, pero no creo que tengas porque se ve que era problema de familia eso. No, ya no tienes tatuajes. Ya estaba raro, pero sí, sí habían estado en el lado izquierdo. ¿Dónde te metemos? ¿Dónde te metemos? Estaría bien meterte en algo como— ¿Dónde vives?
En Ciudad de México.
Estaría bien que te aventaras los putazos de meterte a trabajar en algo como en la central de abastos, fíjate. Necesitas meterte en un pedo bien masculino un rato para inocularte, güey. Está cabrón el pedo, güey. Cabrón. Es el problema de esa mentalidad, güey, es que por emoción te rajas, güey. Justificas emocionalmente abandonar un proyecto, justificas emocionalmente abandonar un trabajo, justificas emocionalmente abandonar una responsabilidad, una meta, hasta una relación, ¿no? De ay, Sabes, entonces estás ahí, cabrón, estás ahí, y la mentalidad masculina, güey, es hacer lo que se tiene que hacer, cabrón. No, pues tiene que acabar, güey, ni pedo, güey. Me duele, me siento mal, estoy encabronado, pues sí, pero es mi responsabilidad, no, mi compromiso, lo tengo que terminar. Chinga su puta madre, güey. Idealmente, pues Métete a algo como jiu-jitsu, pues un nuevo arte marcial, güey, o box, y ambos dale un compromiso de un año, güey. Tienes que verlo como de vida o muerte, cabrón. O hago esto o voy a vivir toda mi vida como si estuviera muerto en vida, güey, en el que nunca me hice dueño de mi destino. Porque para hacerte dueño de tu vida, pues tienes que terminar las cosas, güey. O sea, no hay de otra, cabrón. Las únicas que hacen eso en esta vida son las mujeres, porque siempre tienen una salida, güey. Todas tienen un colchón. De hecho, hace poco estaba peleando con mi morra. Bueno, peleando más o menos, no son peleas, pero nos aventamos buenas discusiones, ¿no? Lo que me sale con la mamada de: no, es que como mujer te sientes sola, ¿no? Porque no puedes, tienes que hacer las cosas. Y los hombres, ¿qué estás hablando, morra? Deja de checar. ¿Qué estás hablando, morra? Sí, sí, me vas a decir que si el día de hoy tuvieras un súper pedo y yo no estuviera, ¿no le podrías coquetear a alguien que es de tus amigos, de tus socios, de tus clientes, que te sacara del pedo? Así, la neta, que con que coquetearla te sacara del pedo, alguien que le hablara de tus grandes clientes. No, pues sí, los hombres no tenemos eso. Los hombres, los hombres, escucha lo que estoy diciendo, güey. Los hombres no tenemos eso, güey. Los hombres no tenemos a quién hablarle, por eso sí tenemos que terminar las cosas, güey. Pero por eso nos va mejor, porque todo lo que vale la pena está después de la comodidad, güey. Todo lo que vale la pena de ser está dentro de la independencia real, güey, de la independencia absoluta. Y ya tu edad, güey, lo que comienza a valer la pena de ser hombre es que los papeles Se invierten en el que ahora yo soy el que tiene la capacidad del que si quiere puede ayudar, puede proveer, puede cuidar, puede proteger. Ahorita todavía te siguen cuidando, güey. No te has puesto tú en la posición de ser el que si quisiera pudiera proveer, pudiera cuidar, güey, pudiera proteger. Imagínate que de repente te metieras con una morra y la embarazas, güey. ¿No llegarías a los 9 meses antes de dejarla sola, güey? Te rajarías, güey. Sentirás mucho la presión y se lo justificarías. A lo mejor se lo dices, a lo mejor te hace, le escribes hasta con una pinche con pluma y letra, ¿no? Siento que la presión, no puedo con ella. No, te pelarías, wey. Tienes que ver el peligro real de no adquirir más energía masculina, wey. Y tienes que verlo de esta manera, wey, así, a ver, ¿qué sería yo capaz? ¿Cuántos años te imaginas más que vas a vivir?
No sé, wey, pero no me gustaría vivir demasiado.
Pero, ¿cuánto, wey?
No sé, tal vez 30 más, wey. 30 años parece bien.
Entonces, ¿qué crees que tú ¿Te gustaría de los siguientes 30 años, suponiendo que solo vivieras 30 años más, te gustaría seguirlos viviendo como te sientes ahorita o sintiéndote como te gustaría sentirte?
Como me gustaría sentirme a mí.
Con una vida en la que pues te alcance para viajar, te alcance para tener cortinas, te alcance para pues No sé, tener el tipo de vehículo que te gusta, el tipo de trabajo que te gusta, el tipo de negocio que te gusta. ¿Qué te gustaría? ¿Todo eso, güey? ¿Mujer, una mujer, una familia? No sé si te gustaría.
No, pero sí, pues sí, sí quiero salir con más chicas.
Y aparte, ¿te castraron tus tus roles femeninos, güey, porque cada rato te hablaban mal de los hombres, te hablaban mal de las relaciones. Está cabrón, está raro que como hombre no quieras tener familia, güey. ¿Hay alguien te castró esa idea, güey?
Bueno, es que Tal vez porque no soy muy alto, entonces eso es algo que no me gustaría heredárselo a mi hijo. Sí, güey, no, pichoto maricón, güey.
Si te fueras chingón y fueras un hombre fuerte, güey, hasta dirías: güey, no mames, que le enseñaras un chingón que desde niño supiera que la la estatura no importa nada, cabrón. Pero ves, cabrón, te castraron el pedo, güey. Entonces, bueno, aunque sea tener mujeres, ¿no? Se lo quedó de esa manera. Come here, buddy. Ah, my buddy. That felt good, my buddy. Okay, ready to get up and rest. Okay, I love you. We're gonna be okay tomorrow. Think about that, okay? It's gonna be better. It's gonna be alright. OK, OK, it's gonna be alright. Entonces pues, güey, viajando con mujeres hermosas, tener unos culitos chidos, lo que sea que tú quieras, ¿no? Que no te está pasando ahorita, obviamente. ¿Estarías dispuesto tú a pasar un año encerrado de tu vida en prisión a cambio de eso?
¿En prisión, güey?
Sí, a cambio de que— imagínate, pero imagínate, por garantizar te decía que lo que te estoy ofreciendo, güey, que por un año de prisión tú garantizarás que los siguientes 29 años de tu vida van a ser exactamente como los sueñas, güey. Éxitos económicos, éxito social, éxito profesional, éxito intelectual, éxito con las mujeres. Un año encerrado, pero una garantía, así que te lo firmara Dios, te dijera, mira, güey, Todo lo que sueñas, cabrón, así como lo quieres, los siguientes 29 años de tu vida los vas a tener, cabrón. Nomás con que le chingues nomás un pinche año encerrado, y además adentro vas a estar trabajando trabajos forzados, no, ahí picando piedra, güey, levantando este basura que te lleven a las que no se hacen en México, pero bueno, las autopistas, güey, pues encerrado, no, saliendo al patio a jugar con tus compañeros de celda. Pero pues así lleva un año. Pero por los siguientes 29 años vas a vivir la vida exactamente como te la imaginas, como la sueñas, como tú sabes, como tú siempre has pensado que debería de ser. Entonces, limitantes, todos esos problemas, todo eso, güey, ya no los vas a tener si te aguantas un pinche año. 29 años contra un año, ni siquiera es el 1%, ni siquiera es el 10%. Es el punto 3% del resto de tu vida a cambio de sentir, de dejar de sentirte como te has sentido por 27 años.
Pues sí, no, pues a cambio de todo eso, pues Pues sí, cabrón.
Pues así ponlo en tu calendario, me voy a aventar un pinche año trabajando en algo tipo la central de abastos, o en un pinche taller de mecánica, cabrón, trabajando en la construcción de albañil, chinga su madre, metiéndome a algún deporte físico y dejando de usar aretes y piercings y cadenas, cabrón. ¿Cuánto tiempo llevas, que es tu versión masculina, de ponerte maquillaje? Un año, güey. Un año, un pinche año para cambiar el resto de tu vida. También con la consigna, güey, de que si no lo haces nunca va a pasar, güey, porque la realidad que no entiendes hasta ahorita es que ahorita estás en prisión ya, güey. Tú ya estás encerrado, estás encerrado en una condena que si no haces nada es de por vida, güey, en el que siempre vas a estar tú sintiéndote por dentro como no te quieres sentir, güey, todos los días, todo el día, güey. Esto ya lo vives diario, güey, y no vas a salirte en 3 meses, no vas a salirte en 6, cabrón. Te va a tomar un año retarte más allá de lo que te ha retado hasta ahorita, veo. Algo que realmente demuestre que estás tú, que no importa lo que pase, no importa la temporada del año, no importa cómo me sienta, voy a aguantar un pinche año, voy a poner una pinche meta y no voy a dejar jamás que mi emoción intervenga. Que el cómo me sienta sea una justificación para abandonarlo. Por primera vez en mi vida voy a seguir una meta hasta el final, y lo que me va a dar eso va a ser tan poderoso que va a ser imposible que no consiga pensar, sentir y tener todo lo que yo quiero. A partir de hoy, mi vida jamás va a ser la misma. Hoy comienzo a salir de la prisión en la que yo estoy. Que ya estás, ya estás en ella. No es si te encierran, encerrado ya estás. No existe condenan, condenado ya estás. Ya llevas así cumpliendo sentencia desde el principio de tu existencia, al punto de que tú crees, cabrón, que condenarías a alguien más ¿Por qué le pasaría a su genética? En vez de que lo que te preocupe es qué le pasaría a tu mentalidad. Si realmente ese fuera un problema, no habría gente chaparra, güey. Ya se hubieran extinguido desde hace mucho. Por eso no es el problema. El problema es que le pases tu mentalidad, y eso te debería dar vergüenza, güey. Te debería dar pena, güey. ¿Cómo no tengo yo una buena mentalidad que heredar al mundo? ¿Cómo vine a ser un hombre que no forjó una mente digna de pasarse? Pero ya no más. Sí, pero tu mente lo primero que va a hacer es va a joderse, dar un chingo de contras, güey. Tu mente lo primero que va a hacer es poner pretextos, poner excusas, poner justificaciones para no hacerlo, llevar la contraria. Pero este es el momento en el que tú no le dices a tu mente lo que tú le quieras decir, güey. Le dices: estoy siguiendo órdenes. Es lo que mi líder me dijo, es lo que mi general me demandó, es lo que otro hombre, que es un hombre que tiene las cualidades que quiero tener yo, me dijo que tenía que hacer. En este momento soy un soldado. Ya no me importa lo que yo pienso, ya no me importa lo que yo siento. Por primera vez voy a tomar el primer paso que era lo que debía haber sido desde el principio, que es: para convertirme en hombre voy a escuchar la voz de un hombre, voy a tomar la dirección de un hombre, voy a seguir el ejemplo de un hombre. Jamás me voy a convertir en hombre siguiendo el ejemplo de una mujer, que así no funcionan las cosas. No importa el pretexto que yo quiera poner, no importa la excusa que yo quiera poner, de todas maneras ni sabía qué hacer con mi vida. Ni siquiera tenía planes, cabrón. Todo lo que empezaba lo abandonaba. Esta vez no me pertenezco, esta vez soy un soldado, esta vez sigo órdenes. Y Isai me dijo que eso es lo que tiene que ser. Yo voy a estar callado, voy a cumplir, voy a obedecer, voy a ser callado, voy a obedecer, voy a ser callado. Comienza mi cuenta regresiva, 365 días. Y cuando salga voy a salir forjado en hierro. Y ahora sí, ya no va a tener, ya no me va a dar miedo tener sueños, porque siempre me ha dado miedo tener sueños porque ya sé que voy a abandonarlos. Me va a doler más ese fracaso, por eso ni siquiera empiezo las grandes metas, porque ya sé que el hombre que soy ahorita va a dejarlas, va a abandonarlas. Pero ese hombre ya no, ese hombre ya no soy yo. Ahora soy un hombre que cumple órdenes, se acabó. Sigue órdenes, ¿no me gustan? No se trata de si me gustan o no, así funciona el entrenamiento. Si me quiero sentir diferente a como me siento hoy, no me puede importar poner justificación emocional a seguir las órdenes que están diseñadas para dejar de sentirme como me siento. Si me dieron unas órdenes: "No sé si se pueda, no sé si va a salir, no sé", pero no importa porque yo voy a seguir órdenes. Porque si un día quiero mandar, primero tengo que aprender a obedecer. Pero lo que sí me queda claro Es que si por primera vez hago lo que tengo que hacer sobre lo que quiero hacer, entonces sí voy a ser indetenible. Hacer lo que tengo que hacer sobre lo que quiero o siento que debo hacer. Lo que tengo que hacer. Me llegaron órdenes y las voy a cumplir. ¿Para qué? Para que cuando en el futuro tu mente te dé una orden, si la cumplas, oye güey, vamos a hacer este proyecto, vamos a hacer este negocio, vamos a hacer este emprendimiento, vamos a ir por esta vieja, vamos a traer este pinche culo, güey, vamos a hacer este pinche negocio, güey, vamos a dominar este nicho, vamos a dominar este mundo, vamos a dominar este círculo social, vamos a dominar este medio ambiente, y lo voy a hacer cueste lo que cueste, no me voy a detener. Porque ya programé mi mente, voy a hacer lo que tengo que hacer, voy a aprender a seguir órdenes. Pues como ahorita no sé seguir órdenes de mi mente porque no la he programado, voy a seguir órdenes de otro cabrón. ¿Qué más hago? No es como que voy a echar tiempo para atrás, ni sabía qué iba a hacer, wey. Todo lo que estaba haciendo lo he abandonado. Sí, las órdenes de este wey. Pero de soldado voy a llegar a general, pero ahí es donde empiezo. No voy a ser bien esa. Sí, mi general. Sí, mi general. Ya nomás los pinches pies, ni para salir de fiesta ni nada, güey. ¿Por qué? Porque eso te va a regresar. Tienes que cumplir con una nueva imagen ahorita tuya. Para todo esto me rapaba, el chile su madre.
Crees que sí, bueno, nunca hice el servicio de la cartilla militar, wey. Yo creo que sería buena idea empezar por ahí también, ¿no?
Está medio huevudo, pero pues yo la hice. ¿Qué te digo? También te enseño un chingo. Yo estuve un año de instrucción cerrada, güey, en el tercer batallón de fusileros paracaidistas. Ahora le escucho. Te enseñan, güey, te enseñan a cumplir, güey. No, ni siquiera puedes hacer preguntas, güey. No te decían alguna duda y nadie, o sea, no importa si tenías dudas. Ninguna, mi coronel. No, aunque tenías preguntas, tienes que hacer esto y esto y esto. Duda, ninguna, mi coronel. No puedes preguntar, bueno, pero pues un mal lugar. Pero pues, o sea, tú dices, no te puedes ir de encerrado si quieres. La posibilidad de que nada más lo hagas una por semana está chingona, pero sí, güey, ¿cómo? Si es un día por semana, si es un día por semana, a toda madre, no, che, que ponga a funcionar. Y un trabajo, ya te dije, güey, nada ejecutivo, güey. Bien pinche macho, güey, en un pinche taller, cabrón, en algún, algún campo de la construcción, rama de la construcción, en el mercado de abastos, güey. Nada, entre puro pinche vato que así, güey, vas a descubrir algo bien interesante, güey, que es la camaradería entre hombres. La verdadera, güey. La verdad que me da hambre cuando tienes que aguantar vergasos de carrilla y darte cuenta que las palabras no te hacen ningún daño, ¿no? Al contrario, es una manera de que los hombres nos seguimos manteniendo fuertes. Ni siquiera lo dicen en serio, ¿no? Te estás llevando, eres llevado y está toda madre. Es un buen pinche mundo para estar. Ya te empiezas a dar cuenta que ser débil te va a dar asco. Dices: ay, no mames, ¿cómo puedo ser débil, güey? ¿Qué me pasa? No. ¿Qué pasó? Como que este tipo de cosas me asusta, me molesta, me estresa, ¿no? Eso se tiene que acabar, güey.
De un putazo. Sí, güey. Sí, definitivamente tengo que hacerlo, güey. No hay de otra, güey.
La acción se toma cuando el sentimiento es fuerte. O sea, no es mañana, güey. Ahorita mismo te pones a buscar cómo le haces, dónde le haces, con quién te conectas, güey, a dónde ir, lo que sea, pero cabrón. Y digo, si es posible, métete a un pinche gimnasio de box, güey. Las artes marciales están chidas, sobre todo cuando hay un buen sensei, ¿no? Porque aprendes que la masculinidad es tener fuerza por estar preparado, no por imponerte. No, el verdadero hombre crece, se fortalece para estar preparado, no para ser un, para abusar de los demás, para dominarlos. Un verdadero hombre primero comienza por dominarse a sí mismo. Aquel hombre que no se domina es esclavo de sí mismo. Entonces, tú no te dominas ahorita, wey. Tienes que ver en qué áreas te puedes dominar, en qué hay, en el que tengan. Ah, creo que no puedes con eso, cabrón. Ahorita pues te vente la pinche carretilla, no, que yo también ya lo hice, güey, no, que a veces pinches vatos bien ñengos, según tú, al gimnasio, mamada la chela, pinches vatos todos así tilicos, pinche carretilla con 5 o 6 costales de cemento, toda la verga, no, y aparte le están subiendo, bajando, subiendo, bajando, se emputizan, no, y no te puedes quedar abajo porque te llevas la pinche carrilla, no. Y te menosprecian, entonces aguantar eso y darte cuenta que aquí está la verdadera fuerza siempre en tu determinación a pasar por las cosas. Pero vas a estar bien, güey, que es lo importante, porque de alguna manera está latente en ti. Afortunadamente no eres el caso de que nunca tuvo un rol masculino. Algo ahí adentro, algo latente, pero pues tienes que liberarlo. No está ahí todo encadenado por figuras que pues se dijeron que no, que estaba bien no ser hombre, bueno, prácticamente. Yeah, esa determinación en la cara, Qué cambiazo, güey.
Sí, pues no, no hay de otra, güey. Tengo que, no, no me gusta, güey. No me gusta mi vida, güey.
Estoy en prisión, tengo un año para salir, o quizás no salga nunca, güey. Tengo un año para salir, o quizás no salga nunca, güey. Quizás no salga nunca. Así diario, güey, ¿no? Lo está por escrito. Tengo un año para salir, si no, quizás no salga nunca. Obviamente, obviamente te pido de favor que lo veas como una misión honorable. No vayas a caer en la parte de los hombres que te meten en el desmadre y ya, que nomás se gastan toda la pinche peda, después de que rayan se van nomás a hacer chelas y la chingada. Aprende a a convivir sin infectarte, sin mezclarte. O sea, yo puedo salir con esa banda y 2, 3 chelas y me voy, con las ficheras y su puta madre, ¿no? O ahí andan: ¿Quieres probar la mona? Espérate, ¿no? Entonces, o sea, aprende a ser el hombre que es como el ave del pantano, ¿no? Que puede atravesar el pantano sin manchar su blanco plumaje. Pero tienes que ser el hombre que puede transitar en todos esos mundos. Cuando eres así, es bien interesante porque tú tienes las cualidades necesarias para meterte también a tus niveles ejecutivos, no tienes una mala educación, no tienes malos ejemplos. Pero cuando dominas ese mundo áspero y masculino, lo dominas, o sea, no te domina a ti, tú lo dominas, lo aprendes a dominar, tu prisión. Entonces en nosotros se desenvuelve con una pinche seguridad y certeza, porque muchos hombres solo fingen ser fuertes y no lo son. Entonces tú vas a ser fuerte y vas a transitar entre ellos y van a sentir tu poder, van a sentir tu fuerza nomás con tu presencia. Ahí es cuando comienza la influencia. La influencia no empieza cuando abre la boca, la influencia comienza cuando te presentas. Se echan atrás, no, que según ellos se creen machos alfa, no, solitos, güey, ni tienes que decir nada, solitos se echan para atrás, no. Es un pedo animal, es un pedo animal. Pero primero tienes que dominar la parte áspera de la masculinidad. Entonces hazlo y vas a sentirte tan bien que vas a querer vivir más de 30 años. Yeah, baby!
Un año, güey.
Un año como mínimo, como mínimo. No un año como, ay, bueno, por lo menos un año va a aguantar, más de lo que ha aguantado en toda mi vida. Ay, es que no la, no entiendo este pinche deporte, no agarro la onda. No, es una putiza, güey. Una vez ni siquiera me quiero levantar porque lo tengo a las 5 de la mañana. No. Ah, cabrones, que luego está yendo ahí con el pinche King Star ahí en bajo el pinche sol, cabrón, haciendo lagartijas y marcha. Me vale verga, no estoy aquí para preguntarte la situación, no estoy aquí para cuestionarla, estoy aquí para cumplir órdenes. Voy a cumplir órdenes porque tengo la promesa de que si yo sé obedecer voy a poder mandar. Pero ahorita no puedo ni una ni la otra porque las dos están conjugadas, ¿no? Pinche año, ni pedo, cabrón, haciéndolo. O sea, no tiene que llegar al punto de que lo odies, ¿no? De que te estén pisoteando. Pero pues también tienes que aprender a pasar esa situación de no, güey, pues lo que tengo que hacer. Si no me sale, tengo que aprender a hacerlo. Si no lo entiendo, lo tengo que entender. Yo lo manejo, tengo que manejar, cabrón. Hasta que me salga, hijo de su puta madre. Hasta que me salga, hijo de su puta madre.
Sí, definitivamente lo voy a hacer. Tú me mencionaste una parte en la que tenía que irme, ¿no?
Normalmente mucha gente le recomiendo que se vaya a, en tu caso, nuevamente, iba a recomendar que te fueras a otra ciudad de México. No es una mala idea, pero haz de cuenta que pues en el mundo inmersivo en el que vas a estar, güey, no te conviene cambiarte porque va a ser demasiado caótico, ¿no? Ahorita más bien está bien que haya una base a la que puedas llegar Pero pues se supone que con lo que estamos proponiendo va a estar tan puta madre ocupado, güey, todo el pinche día, que pues es como salirte, o sea, no vas a llegar más que a dormir, ¿no? Vas a despertarte y te vas a ir, güey, no vas a tener de otra, ¿no? Vas a tener que prepararte tu pinche lonche, por favor que no se meta ahí tu mamá, y pues no vas a tener tiempo para nada, güey, chinguele, chinguele, chinguele, chinguele, igual que la clase jornalera, ¿no? Chinguele, chinguele, chinguele. Entonces sí, estaría chingón que después del año te fueras a otro lugar de México, o si ya hiciste el cambio suficiente y realmente te sientes fuerte, pues vete a otro pinche lado del mundo para crecer todavía más, ¿no? Te volverías una pinche chingonería. Pero el detalle de esto es que el tallado en mármol que queremos hacer no es tan fuerte en otros países. Aquí te van a chingar, aquí te van a poner una pinche rastrada. Bueno, todos son más amables en la construcción, en los talleres, su puta madre, no, son más nobles, más bondadosos. Aquí no, es bien áspero el pedo, güey. Pero ahora no, porque aquí lo que tienes que entrenar es tu mente a pasar por situaciones que se sientan pesadas, pero que tu mente no abandone nomás por justificación emocional. Entonces, en todo caso, de las pocas veces que voy a recomendar, no quédate ahí, güey. Ahí cumple tu condena, lo último de tu condena, un año, güey. Ahorita estás en la prisión y moverte de país no te va a sacar de eso. Tienes que aprender a hacerlo en tu propio entorno. O sea, nunca he dado esta recomendación, güey, pero pues tu caso está medio feo, güey. Pero sí, güey, o sea, pues voy a salir de la prisión picando piedra en mi entorno. En un pinche año, un año contra toda la vida, ya dije que sí lo vale, ¿no? Ya poniéndolo en perspectiva, pues sí, güey, un año contra 29 años de sentirme como quiero, puta, güey, ¿no? Por lo menos voy a tener más, ser más del 50% que llevo, güey, ¿no? En mi vida, por lo menos. Y a lo mejor pues ya te decides a vivir hasta los 60 para que sea calificación aprobatoria, por lo menos, ¿no? Ya viví el 60% de mi vida, güey, como yo quería, ¿no? Me sentí como yo quería. Entonces sí, ese entrenamiento, Saiyajin, lo vas a tener que vivir ahí, güey. Sí, güey.
Bueno, te preguntaba esto, güey, porque pues quiero terminar de construir mi casa, güey, porque hay muchas, o sea, mi casa literalmente pues nada más hay dos cuartos habitables, güey, mi cuarto, güey, y un cuarto en la parte de arriba, güey. O sea, no tengo cocina, no tengo sala, no tengo nada más, güey. Entonces pues es una de las metas que tengo, güey, ¿no? O sea, terminar pues mi casa, güey. Y como es parte de lo que construyó mi papá, güey, entonces pues no me gustaría como simplemente dejarla. Por eso te preguntaba eso, güey. Y pues yo creo que es un buen momento, ¿no, güey? Durante ese año yo creo que también puedo estar echándole ganas a la construcción, güey. Ya estuve checando, güey, ya me costó un huevo, güey, pero pues ya conseguí a quién podría decirle, güey. La verdad es que lo busqué en internet, güey, un albañil, güey, porque pues no.
Ok, ahorita no, güey. Mira qué manera puedes adquirir el conocimiento necesario para comenzar a echarle ganas tú, güey. Ahorita olvídate de eso, olvídate de esos pinches gastos extra, güey. Este, ahorita no, güey. Ahorita va a seguir la parte de espera de la vida, güey. Así como está la casa.
O sea, no hago nada, güey. No la avanzo, güey. ¿Por qué, güey? Es que, ok.
No, no, así, güey, así el recordatorio de cómo es vivir en prisión, güey. Todo, la casa está como está por tus decisiones hasta ahorita y te vas a tener que aguantar, güey.
Pero si ya compré la estufa, güey, no, no se deja, güey.
Es una cosa, güey, ya que te pongas a determinar la construcción y poner los azulejos, todo eso, si puedes poner, conectar la estufita y hacerte de comer tú mismo, sí, por supuesto, sí, tampoco no, no, pero Si estás hablando de enjarrar, si estás hablando de levantar muros, si estás hablando de chinga de plomería, no.
No, yo me refiero a este, o sea, es que digamos que ya tengo donde bañarme, las necesidades básicas, por así decirlo, pero no tengo cocina, güey. El lugar de la cocina ya está, güey. O sea, solo se necesita como tirar la pintura, güey, el yeso, güey, y cubrir nuevamente y poner la estufa, güey. Y pues obviamente la tarja y todo eso.
Yo pensé que era más elaborado.
No, güey, bueno, sí, pero no, o sea, digamos pues habitable, güey, porque digamos que bueno, hazlo funcional y se acabó, güey.
No, no te pongas a dejarlo todo bello ni nada, güey. Así, güey, ¿para qué, güey? Para que al final que ya de tu proceso tú tomes una mejor decisión de cómo quieres que quede, güey. Pero ahorita sí, casi, casi pues conectada a la estufa, güey. Y pues a lo mejor pues dónde lavar, no, así que una tarja bonita, no, cocinar y pues chingarle, no. Y a lo mejor una mesita de Corona, no, de esas de plástico, decía de Coca-Cola, algo así, cabrón. Pero trata de ver cómo te lo haces tú mismo, así lo haces lo más pinche estoico. Lo que sienta más masculino, que todavía, ya que termine, ya, ya voy a tomar mejores decisiones. Yo qué, me gusta. Pues muy bien, chiquitín. Hay un libro que quedó chingón, o si estás en la Universidad del Hombre, es un libro, un taller que se llama Arquitectura Masculina, pero hay dos libros en la Universidad del Hombre, uno se llama Arquitectura Conductual Se llama Arquitectura Masculina. Este sirve de plataforma, pero son vídeos de arquitectura conductor masculina y arquitectura masculina, creo que se llama así tal cual. Ah, no, se llama El Hombre que Debo Ser, ya me acordé. Pero te estoy diciendo, si no, para que tú consideres que comiences tú a envolverte de esa mentalidad de grandes hombres, ¿no? Como Marco Aurelio, como José Ingenieros, ¿no? Comienza que también se habla parte de tu vida el leer de grandes figuras masculinas que alcanzaron sus metas, sus, cómo fue su mentalidad, cómo fue su vida.
Ok, estaba buscando el libro que me diste, El Hombre Que Quiero Ser, El Hombre que Debo Ser.
Dile a Martín que te lo veo, que te pase la liga o que te pase la, no sé, creo que esa no lo han subido todavía a Man Lab. Entonces la preventa sí se hizo. Y cabrón, oye, perdí bien cabrón mis audios, pero hasta ahorita la preventa sí se hizo, pero Martín tiene los accesos, entonces pues ahí Si lo quieres comprar, aquí está en preventa, porque no salga caro. Aprovechando. Órale, no mames, se fue bien lejos esta madre de la nada. Pero sí, empiecen por parte de todo lo que puedan. Bye, wey. Madre de mami. Elegante, el momento de tu vida, wey. Esto lo vas a hacer, y lo haces, este momento lo vas a recordar por el resto de tu existencia, wey.
Yo lo sé, wey. Sí, gracias, wey, de verdad, wey.
Con gusto, hermano.
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