CUANDO NO ENCUENTRAS TU PROPOSITO ADM 582

A mentor coaches a Guatemalan immigrant on finding purpose and building independence while living with his parents. They discuss how fear of judgment kills action, why purpose must be specific and internally valued, and how to use this period to launch entrepreneurship and contribute financially to the household.
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Entonces, ¿quieres tú encontrar propósito en la vida? Ver de qué te quieres dedicar de manera profesional, mientras al mismo tiempo el pensar siquiera lo que otros podrían opinar de lo que estás haciendo es suficiente para que cambies de dirección. Pero vamos a suponer que tú haces lo que quieres hacer te sale mal y la gente que, de los que te preocupa su opinión, le molesta, güey. ¿De qué manera te afecta, güey? ¿De qué manera te daña?
Que lo haga y me salga mal y la gente me dé su opinión.
Que la gente te diga: ya ves, cabrón, te dije que no lo hicieras. O que la gente dijera: ah, ya ves, eso no es lo tuyo, Carlos. ¿Para qué andas perdiendo el tiempo a los güey cabronos? Obviamente pues güey, tú no eres tipo de cabrón, no te iba a salir güey, tienes que escoger la seguridad. Serían con mamadas güey, ok. Porque fracasaste. ¿Qué es lo malo de que te dijeran este tipo de cosas, de que te empiecen a hablar así güey?
Psíquicamente nada, pero puede tal vez me iría, me haría sentir mal sus comentarios de decirles a otros tenían razón.
Los comentarios de quiénes, güey, de personas que nunca lo intentan, de que siempre vivieron seguro. Porque ninguna persona que tenga éxito, que lo intentó, que se aventó de clavado y le fue bien, te va a criticar.
Cierto.
Entonces, que personas que nunca se aventaron, que nunca arriesgaron y se quedaron en un lugar mediocre en la vida en su físico, en las relaciones personales que tienen, en su nivel económico, en su nivel intelectual, güey, en las experiencias que vivieron. Toda una vida llena de mediocridad vienen a echarte carrilla, vienen a denostarte, a insultarte, a reclamarte, a señalarte que tú hiciste lo que ellos te advirtieron que no hicieras. Y te fue mal. Qué pendejo que no le hiciste caso, güey. Realmente tienen la autoridad para decirlo, para tratarte de esa manera.
No, o sea, no, como dices.
O sea, que la respuesta sería que te sale mal, güey, y que nadie se entera.
Perfecto.
No, ahora vamos una bien importante, güey. Vamos a suponer que sale bien y que nadie se entera.
OK, está mal, pues me afecta en los resultados.
No te hace sentir que si nadie lo escuchara, que si nadie se enterara, güey, el éxito que tú tuviste, donde fue chingón, o que no se lo pudieras contar a nadie, realmente, si ya por eso no tiene valor haber logrado tus metas. ¿Ya no lo valorarías porque no se los puedes contar?
No, sí lo valoraría. Entonces, cabrón, es cuál es el problema, güey.
Es intentar las cosas. ¿Sabes cuál es el problema? Que por querer complacer a los demás Nunca intentamos las cosas que de manera muy personal nos interesan y queremos descubrir nuestras pasiones. Y las cosas que me llaman la atención, no, pero ¿qué tal que alguien me dice algo? No, mejor hago lo que todo el mundo le gustaría que hiciera. Ah, bueno, y así es como voy a encontrar mi pasión en la vida. Bien divertida la banda.
Ok, entonces sería intentarlo, intentar todo, ¿no? O más bien sí, intentar todo.
¿Y tú qué crees que se trata la vida? ¿Tú qué crees que viniste a esta vida?
O sea, todo lo que Todo lo que, ¿qué? Según a lo que entendí de ti es a disfrutarla, a pasarla bien.
¿A qué crees que viniste a esta vida, güey? Yo nunca dije disfrutarla, jamás diría eso.
Bueno, pasarla bien, algo así he escuchado que dices.
No, tampoco.
No, no, no creo.
No, es demasiado estúpido, güey. O sea, pasarla bien o hacerla, hacer lo que ya te dije que no. ¿Qué está pasando? Estoy pasando, güey. ¿Por qué repite lo que ya dije que no? Porque quieres quedar bien, puedes decir no sé, güey. ¿Te preocupa que a mí me moleste que no te sepan la respuesta?
Poquito.
Pues sí, güey, porque repito, dijera yo, pues no, pues quiere adivinar, güey, está intentando varias, no. Pero cuando intentas la misma, güey, que ya te dije que no, estás bloqueado, güey, en tu raciocinio, te quedaste en lo emocional. No tengo que tenerle, no, que ni siquiera pensaste de güey, eso ya lo dije. A la vida se viene a obtener lo que tú quieres. ¿Qué es lo que tú quieres? ¿Quién sabe? A lo mejor tú te la quieres pasar chido. Ah, pues a eso es a lo que viniste, güey, ¿no? O sea, es a lo que, a ir por lo que tú quieres. El pedo de esto es que la gran suprema extensa mayoría de la gente no entiende lo que significa lo que tú quieres. O sea, lo que tú quieres tiene que incluir qué es lo que tú quieres y ya, no que tenga que incluir además lo que no quieres. Lo que tú quieres debe de ser sólido. Debe de ser único, debe de ser específico, güey, y debe de ser coherente, coherente, güey. Entonces pues, güey, o sea, pues yo no puedo querer, este, sabes, estar bien mamado, porque si me pusiera bien mamado tomando cosas malas, malpasándome partiéndole más la madre a mi salud por alcanzar mi físico, al punto de que hasta reduje mi expectativa de vida, porque hasta terminé así madreando mis órganos. Pues no, no lo haría, no. O sea, no. Entonces lo que yo quiero es estar en forma, no. Bueno, lo que yo quiero es sentir que me veo, bueno, lo que yo quiero es ser sano, no. Ah, ya tiene más sentido, güey, no, ya tiene más sentido, sabes. A lo mejor tú quieres que tus músculos sean sanos, sabes, que tú, que tus niveles de grasa sean sanos, no, que tu flexibilidad sea sana, que tu fuerza, que tu recuperación, tu nivel de recuperación, no, que sea, que sea sana, no, que tu condición física sea sana. Y eso de manera inevitable te va a dar un muy buen físico, pero a veces no lo entiendes, qué es lo que quieres, no. Tienes que entender que lo que quieres tiene que ser lo que quieres, no lo que quieres que de repente te dé lo que no quieres. Y la mayoría de la gente no se pone a pensar en esa parte de, ah, parece que yo quiero esto, parece, parece que yo quiero mujeres. No, güey, lo que yo quiero es ser ese tipo de hombre que se puede conseguir mujeres. Y son cosas bien diferentes, güey, porque conseguir mujeres pues sí me baja la autoestima, y dir algunos negas, güey, y a lo mejor unas frases prefabricadas de oye, quería ver si me ayudabas a encontrar el camino a tu corazón, es que se me perdió tu Instagram. O sea, eso es pendejo, no, pero funciona. Pero, ¿qué funciona? Funciona para que tengas morras, pero no funciona para que seas el tipo de hombre que consigue mujeres. Qué significa, que es que en cualquier situación lo que yo soy me permite conseguir mujeres. No las frases prefabricadas, no las jugadas, no los trucos, no la psicología oscura, no obsesionarlas, no mandarlas a la verga, güey. No, es gracias a lo que yo soy. Yo soy ese tipo de hombre que puede conseguir mujeres cuando quiere. Entonces ya es muy diferente, no, porque ya no es lo mismo que, ah, pues me creé relaciones tóxicas por andar consiguiendo morras con trucos baratos, no. Nomás me conseguí pura pinche deschavetada, no, descerebrada. O bueno, sí me las consigo, pero tienen novio. Sí me los consigo, pero pues son re dañinas, no. Sí me las consigo y hasta me aman, pero nunca sentí que nada fuera real porque siempre todos fueron jugadas prefabricadas, no. Entonces lo que quiero tiene que ser lo que quiero y que no me termine consiguiendo lo que no quiero. Que por ir por lo que yo quiero me termine consiguiendo lo que no quiero significa que no lo quiero realmente, estoy pensando mal.
Wow.
Entonces, entonces Lo que quiero, lo que quiero. ¿Qué es lo que quieres, güey? Y eso de qué es lo que quieres, a huevo va a incluir que sea algo que tú te emocione hacer, algo que tú sientas, te sientas en honorabilidad de hacerlo, integridad, que no importa quién se enterara, tú te sentirías orgulloso de lo que haces, pero al mismo tiempo que si nadie se enterara, tú te sentirás orgulloso de lo que haces. Que si los demás se enteraran, sería algo admirable, pero si nadie se enterara, de todas maneras estarías orgulloso de ti mismo y querrías ir a hacerlo con constancia y quería hacer lo mejor posible en el caso. Porque hay cosas que dejan dinero pero no te dan ganas de estarlas haciendo, no estás viendo cómo hacerlo mejor, hacerlo más chingón. Sabes, a mí me da hambre, cabrón, no. Ya salió otro curso, ya salió un audiolibro, ya salió El Clon, ya salió La Universidad del Hombre, ya salieron los lunes de temas prohibidos, no. Ya salió el programa de marketing de afiliados, o sea, pues güey, me emociona. O sea, si tengo tiempo libre, o sea, por ejemplo, el otro día iba a salir con una morra y pues vivo 10 minutos de su casa, güey. Me subí al carro 10 minutos antes, güey. Y la morra me escribe: hey, podríamos vernos 10 minutos más tarde de la hora pactada. Y le dije: sí, está bien. Pues apenas me acaba de subir al carro, güey, que me quitaba regresar a casa a trabajar, güey, porque me dan ganas, güey, porque quiero volver a poner la computadora, porque quiero ver qué más puedo hacer, qué más puedo crear, güey, sabes. Entonces, si tú preguntas a la gente, güey, ¿cómo ves a un maestro de seducción? ¿Qué va a decir de él, güey? Más la masculinidad, ¿cuál es la percepción que la mayoría tiene?
Que son como tal vez machistas, lo que yo pienso.
Son machistas, que es tóxico, que es narcisista y todo eso, güey, sabes. Y la gente, la misma gente que lo estudia, normalmente se esconde, güey, sabes. No le gusta que la demás gente se entere que ellos siguen canales de seducción o de masculinidad porque, ah, ¿a poco no eres hombre? ¿A poco no sabes? Vivimos en ese estado de vergüenza como si dudáramos de de nacer sabiendo, no, como que pues está mal que yo aprenda de algo que me gusta. Estás bien de la cabeza, güey, o sea, me estás diciendo que quieres que pase por accidente, sabes, cabrón. No, pues soy bueno. Y serías mejor si estudiaras, güey. Es que yo sí sé. Y serías mejor si estudiaras, güey. No seas pendejo, no hables como— pero la mayoría de la gente yo así. Entonces pues, güey, o sea, a mí, si la gente se entera, güey, Que de un tema que a la mía le da vergüenza, güey, me quisiera señalar. Y ahí, güey, no entiende lo que estoy haciendo, güey. No me importa si te enteras, si te molesta, o si te enteras y te gusta, güey, porque tampoco me interesa, güey. No me interesa la pinche fama en este pedo. Si quisiera, los haría adictos, cabrón, bien fácil. El pinche pedo, a los metería a hablar el mismo pinche idioma, cabrón, diciendo las mismas pinches cosas, copiando la pinche personalidad, cabrón. Pero no son truquitos, es una mentalidad, es un estilo de vida, güey. Son comandos, son programas existenciales, no, programas de desarrollo masculino, no, no es truquitos, güey, no es hacer, es de ser ese tipo de hombre, no, es lo que importa. Entonces Pues güey, estás tú frente a un caso que normalmente, si yo le hubiera preguntado a los demás que lo hiciera, a mis familiares, ¿tú crees que me hubieran dicho, güey?
¿Hacer qué cosa?
Que les hubiera dicho que yo iba a ser maestro de seducción, güey, de masculinidad y seducción. ¿Qué crees que se lo hubiera preguntado a mis papás, güey?
No te hubieran creído tal vez eso. Eso, ¿qué es?
Pienso que te habían dicho, mis amigos, mis amigas.
¿A poco se puede? Gracias.
A veces eso es lo que vas a escuchar de todos los más grandes del planeta en cualquier cosa, ¿no? El negocio, música, deporte. Oye, la gente creía en ti cuando comenzaste. No, güey, todos me decían la contraria, ¿no? Pero o sea, el motivo por el que me pongo yo de ejemplo Es para que tú no pienses que nomás te estoy motivando, güey. Es una realidad que solo tú, persiguiendo lo que te llama la atención sin importar lo que piensen los demás, te vas a sentir realizado, te vas a sentir en el lugar correcto. Jamás te vas a sentir en el lugar correcto cuando alguien más te señaló dónde te debías parar. Jamás, güey. Imposible que estés en el lugar que debes. Ahora, una cosa es que alguien te aconseje cómo llegar al lugar que tú quieres. Eso es muy diferente, güey. Eso es súper importante. Qué bueno que hay gente que ya pasó por lo que tú podrías pasar para decirte: A, qué es lo que más funciona, y B, qué es lo que nunca funciona, que no lo hagas, y ya. O qué funciona pero que después funciona mal. Es muy bueno seguir indicaciones y consejos de alguien que ya alcanzó lo que tú quieres alcanzar. Pero si ni siquiera ellos han alcanzado lo que te están reclamando que tú alcances, y ni siquiera ellos tienen los éxitos que ellos te están diciendo que vas a lograr si sigues sus consejos, no mames, no. Hay que saber de que el consejo hay que tomarlo de quien viene, no. Por eso me sacaron a lo güey, cómo siguen a gente que no les da el ejemplo, no. ¿Qué pasó ahí? Eso está malo, porque sigues a alguien que no te puede demostrar que él, esa es la manera en la que vive.
Ya, entendido. Next. Muy buenas, gracias.
Perdón, no me puedo ubicar, saben lo que hay.
Esta dice: ¿Qué pasa si por seguir mis disciplinas abandono por decir, a mi familia. Llega a pasar de que salgo muy temprano y llego muy noche, y cuando estoy comiendo, a veces estoy estudiando, pero a veces mi mamá me quiere hablar, hablo con ella, pero a veces que no. No sé si eso esté bien o esté mal.
Bueno, mira, o sea, lo que está mal es que tú sientas como la culpa emocional de que tú estás creciendo cuando en realidad Crecer es lo más útil que puedes hacer por los demás. O sea, definitivamente les sirves más volviéndote exitoso a tus seres queridos y a todo tu entorno. Obviamente si vas con integridad, no, un éxito de a de veras, no mamadas, no, no mamadas culeras que toman en vez de dar, no, un éxito honorable, no, ganar de a de veras, no, porque ganar con trampa no es ganar, no, o sea, hacer trampa ya Pero bueno, si les sirves tú muchísimo más a ellos, si tú eres el tipo de hombre que tiene éxito, que se desarrolla. Pero o sea, si tú sí, sí sientes cierta culpa porque sabes que sí, pues güey, tu mamá pues también se merece la atención, y tú entiendes la importancia de tus relaciones humanas, también lo estructuras, güey. Porque el molesto, el momento, el motivo por el que se vuelve un problema que tienes que ignorar es porque no lo has metido dentro de tu estructura. Y cómo se te puede pasar en la cabeza que existe tal cosa como poner la estructura a tu tiempo libre, estructura a tu ejercicio, estructura tu descanso, estructura tu estudio, estructura tu trabajo, estructura tus relaciones sociales, wey, pero no hay estructura también para la convivencia con los seres que son especiales. Entonces, pues, oye mamá, a veces extraño platicar contigo, a veces que me gustaría que me contaras de tu día, y la verdad estaba muy desorganizado. ¿Qué te parece si nos tomamos un tiempecito así, ya como si fuera cita apartada, todos los días de 8 a 8:30? Es 8:30, no va a haber celulares, los apago, dejamos, y nos tomamos una tacita de té con algún snack o algo así. Me voy a traer unos bomboncitos, unos dulcecitos, unos, no sé, bueno, Y todas las semanas vamos a tener así un par de horas, soy yo, 20 minutos diarios, 3 media hora un día y otro no. En lo que termino de hacer lo que hago, ya que, ya que termine esta etapa, te prometo que voy a tener muchísimo más tiempo libre, pero de muchísima más calidad, porque ya soy un muchísimo mejor hombre y voy a poder ser más útil de lo que soy ahorita. Pero lo que hago es más, es tiempo libre extra, unos 20 minutos. Te lo agradecería mucho, Amita, que se me dieras de tu tiempo diario apartado, no. Dijo yo no voy a dejar que nadie quite tu lugar, sabes. Puedes pintar bonito porque pues tú amas otra mujer, tienes que entenderlo, no. Es otra mujer que también está, que le dores la píldora, no.
Una estructura sería y no abandonarlo.
Una estructura es meterlo en la estructura.
Esta, pues acá quiero tu opinión. Dígame todo lo que quieras, que lo que sea. Dice: ¿Qué opinas de haber salido, de haber salido de mi país y caer con mis papás? ¿Qué opinas de haber salido de mi país y haber venido acá pero caer con mis papás? Ojo, yo no crecí con mis papás, yo aquí los vine a conocer. No sé si eso está bien. No sé si el crecimiento sigue siendo el mismo, es limitado, o en sí cuál sería el fin de salir del país según tu forma de ver.
O sea, que te fuiste a ese país o que te vas a ir de ese país ahora a otro.
Yo salí de Guatemala para venir aquí a USA, pero vine acá con mis papás, pero vine con mi mamá y aquí pues conocí a mi papá. Los conocí ya a todos, toda mi familia. ¿Eso tiene un crecimiento limitado? ¿O en sí cómo es que—? Sí, o ¿cómo es el—? Más o menos, ¿qué crees tú?
Sí, tiene un crecimiento limitado. El crecimiento que has tenido ahorita, pues obviamente fue por todo el cambio que hiciste de vida, ¿no? Estás en una sociedad totalmente diferente, que se administra, que se mueve totalmente diferente, el idioma, ya no estás en el lugar donde creciste, los amigos de siempre, pues vas a tener que hacer otras, vas a tener que hacer otras relaciones sociales, ¿no? Y además, sí, sí, todo fue nuevo acá, claro, pero va a llegar un momento en que va a dejar de serlo. Y definitivamente pues no te puedes estar con tus padres. Ah, que va a llegar un momento. No te escucho. Ya que va a llegar un momento en el que todo va a dejar de ser nuevo. En ese momento en el que todo deje de ser nuevo, pues güey, o sea, ¿cuál es el siguiente reto que te va a permitir crecer nuevamente, güey? Y quedarte con tus papás jamás va a suceder, porque la expansión debe ser de tu independencia, ¿no? A lo mejor tú dices, pues bueno, es que estando con mis papás tengo la oportunidad de un negocio que voy a emprender. De todas maneras, pues yo participo en la casa, soy una parte real de la economía, no nomás así una salidita a comer o algo así, una vez que vas al súper, no, o sea, soy parte de la economía. Y pues ahorita pues me están dando ese chance de emprender, pues bueno, se puede entender, no, pero si lo único que haces es gastarte el dinero en ti mismo cuando trabajas, no estás buscando tú tener algo real. Pues aquí todo normal, güey. Eres tú, güey. Tú que ya no me amas, güey. Dices que sí, pero ya no lo haces.
No se escucha todavía.
¿Ya me escuchás? ¿Ya me escuchás? ¿Ya me escuchás? Ya, sí, me queda la parte de que lo único Sí, lo único, bien padre, güey, que es lo único, no, güey, o sea, pues lo único que sí lo haría válido vivir con tus padres, digo, sería así, que hubiera un beneficio en algo que estás trabajando de manera real, no que imaginaste, no, algo que realmente estás ya desarrollando, pero que al mismo tiempo de todas maneras tú sigues aportando dentro de la familia de una manera real, un aporte real, no mamadas. Porque si nada más te estás gastando el dinero que te ganas en ti mismo, pues güey, o sea, no te tratas de independizar de ninguna manera ni nada próxima. Estás bien cómodo, pues hasta ahí se acabó el crecimiento, te vas a comenzar a estancar.
Ya, entonces eso sería buscar la independencia lo más pronto posible.
Claro, o sea, mira, güey, entonces es una situación en la que pues hasta eso, qué padre, ¿no? Que por fin pases tiempo con tus papás, aprendas cosas sobre ellos, güey, sobre tu pasado, sobre pues cómo se llegó hasta este momento en este lugar, ¿no? Está padre. Entonces a lo mejor pues sí, güey, date un ratito, cabrón, ¿no? Y disfrútalos. Pero pues, güey, o sea, si Dos cosas, ¿no? La primera, pues si puedes, comienza a aportar, cabrón, que se note de veras que pues no, que te sientes que eres un adulto, ¿no? Para que pues también te empieces a ganar más libertad aún cuando vives en casa de ellos. Y además seas un cabrón útil. Pero pues entonces sí aprovecha, ¿no? O sea, ten un plan de algo en lo que quieras emprender, que haya un beneficio real para tu crecimiento, en el que sí, o sea, sí te apoyan, no nomás están desperdiciando el tiempo contigo mientras se siguen manteniendo a una edad en la que ya te deberías de mantener solo.
Entonces, o sea, pues no, yo sí lo hago, yo me mantengo solo.
Yo entiendo, pero vives con tus padres, ¿no?
Pues sí, sí.
¿Cuál es la parte en la que te mantienes solo, güey?
Pues en la mayoría de los gastos y responsabilidades que tengo.
O sea, tú pagas todo, la luz, el internet, los impuestos.
Sí, no, no, la verdad, sí.
Ay, no, pues pago mi propia gasolina, güey, yo me compro mi propia ropa, no, para dónde iba, yo me pago el gimnasio. Pues, güey, aportar realmente en la casa, no, las cuentas de la casa, no, impuestos, electricidad, gas, internet, este, despensa, no. Pero bueno, y la otra, güey, pues si tienes esa oportunidad, te ves muy mal, güey, no, siendo un plan de algo que, que en lo que te gustaría emprender, no, tienes que comenzar a Ser creativo si puedes, güey, o por lo menos comenzar a invertir en cosas. Si te están dando la oportunidad de vivir con tus padres, pues a lo mejor aprovechala, porque pues sí, no lo estuviste toda tu vida, está cabrón, ¿no? No creo que les moleste tenerte un par de años más.
Eso me lleva a otra pregunta similar a ello. Me estoy comportando como vieja, pero es que a veces le tengo como un cierto rencor a mi padre.
Pues claro que tienes rencor a tu padre, fuiste en su mayoría criado por viejas, güey, que lo único que te hicieron fue hablar mal de los hombres.
Pero es que puede que seas como yo.
Le atiné, ¿no? Le atiné.
Le atinaste súper bien, Fui criado por mi abuela y mi tía.
¿Y te hablaban mal de los hombres?
Déjame pensar, no, no recuerdo bien, pero puede que sí. Sí, entonces yo lo conocía en Guatemala. Mi papá me llamaba, bueno, mi mamá sí me hablaba mal, que me hace recordar, pero me hablaba mal él, que es parte un poco de lo que te quiero contar. Sobre, es que mi papá tiene dos familias, él vive con su otra familia, yo vivo con mi madre y su hermano. Entonces ella contaba mucho que ella, que él abandonaba mucho a mi madre, que sí tuvo a mi otra hermana, a la que yo digo que es de pura sangre, pero que no le daba la atención y que no daba los gastos necesarios. O sea, no se hacía tan 100% responsable. Y yo conocía con mi papá, él decía que no, que era todo lo contrario, que él sí se hacía responsable, que sí llegaba a verlo, a verla, pero que no le gustaba mucho el comportamiento de mi madre porque ya no era servicial. Entonces yo me enojaba con mi madre porque, ¿cómo es que no era servicial con mi padre? Me pongo un poco sentimental con esto, no sé por qué. Entonces sí me molestaba un poco con mi madre por esa razón, porque le creía más a mi padre que a mi madre. Pero cuando vine acá, vine a confirmar todo lo que decía mi madre, que sí, mi papá está más interesado en su otra familia y que tiene como que abandonado a mi madre. Entonces como que no, me duele un poco mis hermanos.
Mira, güey, mira, llegaste a confirmar que posiblemente el efecto colateral de cómo tu mamá trató a tu padre lo programó a él para pues tener otro tipo de lealtad, güey. O sea, no, lo mejor no fue el caso. Normalmente lo es, que pues pinches viejas te tratan con las patas y luego se sorprenden de que te vayas, no. Se va porque no aguantaste más, cabrón, no. Porque no, porque no te quedaste a pelear por mí, cabrón. Y por qué, pues porque la otra me trataba mejor que tú, porque para ti nunca nada era suficiente, porque sí quería yo que me tratara, portara como un hombre clásico, pero tú no te portaste como una mujer clásica. No, porque todo eran reclamos, porque todo eran quejas, porque nunca me dejaba ser yo mismo, porque todo me quiere estar corrigiendo. Yo por amor, sí, sí, sí, sí, mi amor, sí, mi amor, sí, mi amor. Y pues ya que aprendí contigo, pues ya con la siguiente ya no fui tan pendejo. Y la otra, al contrario, por no ser pendejo me trató muchísimo mejor. Y pues, ¿por qué voy a estar donde me hacen sentir mal todo el tiempo cuando en el otro lugar me siento bienvenido? No.
Puede que sea en ese tiempo, puede que sí sean esos tiempos. Yo no lo veo a mi mamá tan mal, sí lo veo un poco servicial, pero a lo mejor la otra sí le sirve mejor a mi papá.
Pues es que quién sabe, güey, es un rollazo que—
pero sí me duele un poco mis hermanos en ese aspecto, porque yo sé que ese dolor de no tener padre Quién sabe, cabrón, quién sabe.
Mira, te voy a decir algo, güey. Yo veo una personalidad muy diferente en la gente que no tuvo padre, ¿no? Sí la veo, güey, pero algo que callamos como sociedad es que la realidad es que no es normal que las familias sean funcionales, güey. No es la norma que sean unidas, güey. No es la norma que sean buenos ejemplos, que sean buena influencia unos con otros, güey. No es normal, es la excepción. Es una obsesión, excepción, excepción. Muy oscura, güey, muy triste, muy fea, pero es muy real, güey. Es una excepción llevarte bien con tu familia, es una excepción que te hagan más bien que mal, cabrón. O sea, yo lo volteo a ver hacia mi papá y pues Güey, o sea, viéndolo ya de cerca y quitándole así la admiración del medio que a lo mejor llegué a sentir por ese hombre, güey, hizo un montón de cosas mal, güey, mal cabrón, así mal, mal pedo, güey. Y tuvo que llegar el momento de mi vida en el que De veras, así con un trago amargo, cabrón. Tengo que admitir la posibilidad de que mi familia no sea tan inteligente como yo, güey. O sea, en su totalidad, puede que mi hijo no salga tan inteligente que yo nomás por ser mi hijo. O sea, es otro individuo, güey, muy diferente. A lo mejor él es más sensible, más artístico, no. Yo me fui por habilidades mentales. Y por lo mismo puede que mi padre no sea tan inteligente como yo, no sea tan trucha, no. Entonces gran parte de lo que soy tiene mucho que ver conmigo, porque mis hermanos no son iguales, güey, aunque nos criaron los mismos padres en la misma casa. También tiene otro tipo de manera de comportarse. Toda mi familia cree que yo estoy mal, güey, pero toda mi familia jamás la he visto hacer crecimiento personal. Abro los ojos ahora y hasta me perdono a mí mismo, que digo, güey, me sentía yo mal porque fui muy egoísta con ciertas mujeres. Pero ser egoísta era lo único que yo conocía, porque así es como es mi familia, güey. Y hubo morras que sí, o sea, para mí no era la gran cosa, pero lo pienso, güey, le hice cosas 2, 3 culeras, güey, porque pues no me importaba lo que ella sintiera. Lo que importaba era mi mundo. Ya no hubo una morra que así, güey, le dije: vente a vivir acá conmigo, vamos a vivir juntos. Y bien enamorado, bien padre, sí, precioso el plan. La morra habló con su trabajo, dejó su trabajo, comenzó a mover sus cosas. La avisó que no va a seguir pagando la renta, güey, la chingada. Un pedo conseguir dónde está, un pedo conseguir renta donde ella estaba. Y así un día le dije: ay, ¿sabes qué? Mejor te hubiera caído a Moscú un rato primero, ¿no? El amor, sí, no mames, no. Y o sea, estuvo a la verga. En el momento no lo vi porque yo dije: pues güey, o sea, te caigo y luego nos venimos, ¿no? No se me hacía muy mal pedo, pero por lo menos ya he dicho yo: no te preocupes, yo rento la casa, la chingada. Pero yo lo pinté como que iba a ir a visitarla, güey, luego nos veníamos, güey. Y no lo hice de una manera, yo no lo hice malintencionado, pero fue una chingadera, fue hacer una chingadera, güey. Pero mi familia, la normalidad es ser egoísta. Pero después de relaciones con mujeres que conocí, cómo las criaron a ellas, otro tipo de familia, comencé a cambiar la manera en la que yo me relacionaba. Y al contrario, ahorita soy muchísimo más que de recibir, y cada vez conozco mujeres mejores, güey. Conozco a mejores personas, tengo más influencia en los demás. Cuando cambié lo que para mi familia la normalidad, güey, estuvo en mí, güey, estuvo en mí. Entonces, así como para que, ay güey, es que sé lo que se siente no tener papá, güey, pues sí, pero también sabes lo que siente salir adelante aún a pesar de no tener papá y tener que ser, sabes qué, hay gente que tiene papá y es miserable. Entonces Pues la aventura que nos tocó, solo puedes jugar las cartas que se te repartieron. Y no significa que si obtuviera lo que quieres sería mejor, porque hay padres que son culeros, hay padres que son una mierda, que te terminan traumando, te terminan desperdiciando, terminas teniendo una peor vida por haber tenido una relación con ellos. Ojalá lo normal fuera una presencia masculina auténtica y sana, un padre presente en su verdadera masculinidad. Pero no es la norma, porque aparte de todo, la mayoría fuimos criados en las últimas décadas, las últimas generaciones, en su mayoría por influencia femenina. Al hombre hasta lo sacaron de la jugada, no te dejan ni siquiera decir las cosas. Cuando de hecho, cuando se mete la mamá en lo que tú como padre estás regañando al niño, de hecho te perjudica, güey, le perjudica al niño, está en contra. Del desarrollo mental del niño ver que la mamá interrumpe la autoridad del padre cuando el padre te está estructurando, güey. Ay, no, no le hables así. Ay, no, déjalo. Espérate, no, díselo después. Pero el momento disminuye su autoridad del niño. Ah, pues nadie vale verga, güey. Si papá no vale verga, güey, pues nadie vale verga, güey. Y niño vale verga, güey. Entonces, entre las mamás comportándose así, el papá todavía fuera de casa chingándole, criados además por maestras, pues güey, en su mayoría, pues la mayoría en realidad no tuvo papá porque todos tuvimos una versión femenina de tener padre, güey, por este pinche tipo de mundo en el que nos metimos, en el que nos pusieron de lado, cabrón. No hacía, los hombres no son necesarios, no sirven, pues chingada madre. ¿Por qué la sociedad no mejoró? Entonces pues no te sientas culpable, güey. No agarres calenturas que no son tuyas, güey. Sé buen hermano, ser buen guía, güey, pero así que te pongan en el— Está sobrevalorado a veces, güey.
Entonces sería dejarlo ya, o sea, pero sería como ¿Cómo me comportaría con mis hermanos? Como un hermano, ¿verdad? O sea, no tendría que tomar ese rol de padre. No es cierto, no es aventura que no son mías.
El rol de hermano mayor también es importante. Cumple ser tú de la mejor manera, eso es lo que puedes hacer.
Bien, esto creo que lo acabas de medio responder a ciertos, pero qué tipo de vivencia tendría que estar viviendo ahorita a mis 24 antes de los 30. Eso es, va acorde con lo que dices de querer lo que tengo que querer?
Yo la verdad es que si te puedo recomendar algo que te dé a conocer más las posibles opciones que hay en la vida para lo que te quieras dedicar, para encontrar tus pasiones, pues tienes que expandir tus horizontes, no hay de otra, güey. Entonces vaya usted y váyase por el mundo, ahorita es la edad buena, güey, después ya no, ya no, ya Esta es una que no la puedo, no sé cómo cambiarla.
Tiempo, seguridad todavía con las morras, pero acá las morras de acá, porque la mayoría pues tienen buenos puestos. Es que acá las mujeres están en otro estatus. Ya me di cuenta, bueno, no me había dado cuenta cuando vine acá, con lo que tú hablabas de que ligar extranjeras no es lo mismo que las locales. Sí, tenés toda la razón. Cuando vi un video tuyo de eso, pues, que es real, cómo hacer eso, no, de que aquí está en mayor estatus, tiene mayor privilegio, la mayoría están estudiadas, licenciadas. Ya no, inmigrante.
Bueno, sé de qué hablas, cabrón. ¿Qué verga se importa lo que ellas quieran, güey? ¿Por qué te estás preocupando por cómo piensan o lo que ellas quieren? Porque eso me lleva a lo que reaccionan, güey. Y lo que reaccionan es algo que tú eres, bueno, algo que tienes.
Es que me lleva atrás con eso. Lo hablé con el clon y descubrimos que baso mi valor en el dinero. Como no gano mucho, no me siento valioso a comparación de los que ya ganan.
Pero la gente que gana mucho es valiosa.
No sabría decirlo conmigo, no sé.
Ok. ¿El coaching de seducción es caro?
Sí, bueno, sí he visto otro.
Sí, es caro, la verdad es caro. Sí. Entonces, ¿la gente que tiene dinero es la que lo paga?
No.
O sí. ¿El coaching de seducción es caro? Sí, es caro. Okay, los que tienen, los que pagan coaching de seducción, ¿Tienen lana? Sí. Okay, sí, dinero es igual a tener éxito con las mujeres.
No, okay. Entonces, para que entiendo, ¿a cuántas personas les pagan pesos por la hora?
Perdón, ¿a cuántos profesionales que tú contratas le pagas 1500 pesos por una hora de su tiempo?
No, pues a nadie, no, a nadie, solo a ti.
Hay gente a la que le pagan con mucho dinero, güey, porque tener mucho dinero no es lo que da el resultado, güey. ¿Por qué te va a importar, cabrón? Ahora vamos a la pregunta contraria: ¿te gustaría que tú les gustaras a ellas por tu dinero? No, no, pendejo.
Te digo, ¿cómo se podría decir los insultos tuyos?
Molesta que apagarle al entrenador del gimnasio o al del Muay Thai, güey, o al tatuador, porque les pago, porque me estoy partiendo mi madre, no me molesta. Y bueno, pues se lo voy a pasar a otro, no me voy a desquitar con esos cabrones. No, güey, mira, yo cuando les hablo de esa manera Es porque tienen que ustedes comenzar a hacer. Es el diálogo interno, güey. El diálogo interno en el que pones las dos cosas en la balanza y te sientes pendejo por no haber pensado en la otra, ¿no? Ay, me molesta que no tengo dinero, pues no me siento atractivo. ¿Te gustaría que estuvieran interesadas nomás en ti por tu dinero? No, pues no. Ahí es donde tú te tienes que decir a ti mismo, todo pendejo, ¿no?
Entonces, esta mentalidad también que me lleva mucho a lo de ser proveedor, vaya, y no ser un buen proveedor, pues me sabe mal. Es lo mismo, sería, o cómo sería, cómo manejar eso. De no sentirme como un buen proveedor. O sea, cómo mantener a otra persona. Ah, no sé, me puse a pensar.
7, 6, 5.
Las preguntas, esas han sido las preguntas.
Muy bien, vaya usted con Dios, la misa ha terminado.
Excelente. Algo, algo otro, trapito sucio que me puedas decir, algo más que hayan notado. ¿Que tú creas que ya voy a cambiar?
Sí, güey, pero pues no lo vas a poder cambiar, güey, que es dejar de parecer gay a veces, güey. ¿Neta? ¿Ya fuera de broma? Sí, tú tienes un tipo de personalidad, güey, que está padre porque cae muy bien, güey. Rara vez a niveles exitosos porque normalmente se queda como en medio, porque pues tampoco nunca se arriesga, ¿no? Y normalmente no se lleva mal con nadie. El motivo de esto es porque está acostumbrado a no acelerarse de más, a no entusiasmarse de más, hasta no enojarse de más.
Porque por no dañar, eso de no enojarse de más, ¿cierto?
Pues sí, güey, porque hay, es que ya ves, pinches viejas, según ellas bien empáticas, no, pero ay, me estás estresando, es que ahorita tuve un día difícil. Te empiezan a decir, ¿por qué motivo se sentir culpable por las emociones que tú expresas? Porque, este, están en contra de las emociones de ellas, no, y te quedas con ese patrón de está mal. Molestar a los demás, no, con mis propias emociones. Entonces pues es así como que muy cuidadoso, muy delicado. Sí, indescrito.
¿Hay una solución para esto?
Pues sí la hay, güey, pero Pero requiere de un cambio muy cabrón de medio ambiente, ¿no? Y eso significa que te metieras más actividades de hombres, donde convivieras con más hombres, donde convivieras con más hombres, en el que aprendieras a manejar los insultos en vez de cuidarlos. En vez de bloquearlos, o en vez de quedártelos, ¿no? Ese juego verbal que tenemos entre hombres es para proteger la manera en la que afrontamos la vida. Todo el tiempo nos estamos esculpiendo, todo el tiempo nos estamos así limando, ¿no? Trae insultito, putiza, deportes extremos, ¿no? Meterte a pelear, ¿no? Todo el pinche tiempo estás buscando de siempre estar preparado, estar preparado. Y como hombre, güey, no puedes permitir que la emoción le parta la madre a pues tu acción, no, tu meta, tu misión, cabrón, no. Entonces nos preparamos constantemente para que todo nos la sude, güey. Para nada tomarlo personal, porque si llega ese tipo de momento en el que hay una situación que me meta en un estado emocional alto, y el estado emocional me lidere, me domine, y yo no pueda terminar mi tarea, yo no pueda cumplir con mi función, es un peligro para la sociedad, güey. La sociedad depende del hombre, la sociedad depende del hombre que es capaz de resistir, de aguantar, de sobrellevar con ligereza. Y pues, güey, no te puedes tú enojar de que te hablen de una manera, ni puedes preocuparte de que los demás te enojen. Si es, si el problema en realidad es cómo los demás toman lo que les sucede, no lo que tú le dices a los demás. Tú eres dueño de tus reacciones, güey. No, o sea, entiendo, una cosa es ser diplomático, una cosa ser amable, pero de ahí en fuera que tú me hagas enojar y yo no te lo pueda expresar, porque qué tal que te hago enojar a ti.
Me pasa, cierto, me preocupo mucho por cómo reaccionan el resto.
No te pregunté si te pasaba, güey. No, por eso, pues, que quiero solucionarlo. Los trapitos, güey, no estaba que lo admitieras, güey. Los sudas, los sudas, bebé. Tanta información, el lenguaje no verbal, no, que te dicen el todo, güey, cosa tras cosa tras cosa, no.
Entonces la solución es, por una pequeña solución, podría ser meterme a clases de inglés, por decir.
Sobre todo porque esa es una de las máximas personalidades de la masculinidad. Porque los que te enseñan, normalmente los que te enseñan de artes marciales, se supone que es porque están en un gran nivel. Cuando estás en un gran nivel, pues no mames, imagínate que vas por la vida totalmente despreocupado de los otros animales porque tú eres una bestia más feroz, no, más peligrosa. Entonces pues son personas que son las más tranquilas, güey. Las de una masculinidad más auténtica, más sana, güey. Porque pues bueno, no están tratando de comprobar nada, ellos ya están preparados para cualquier cosa, güey, no. Entre ellos no, tampoco van a ser como los más seguros a la hora de una vieja, no. Cada quien en su pinche tema. Pero mientras te enseñan, te enseñan con una masculinidad que no es explosiva, sino que es marcial, marcial. Bien, los hombres somos seres de estructura, güey, somos marciales. El punchline siempre me cae bien. Bueno, bueno, puedes pagar más o menos otro día, o dejarlo hasta aquí, como tú quieras. ¿Cómo se sienten las viejas cuando ya empezó otra canción? ¿Qué pedo? No me entendiste esa referencia, ¿verdad? No mames, nunca ha sido un table, wey. Ay, cabrón, wey.
Sí, pero no me acuerdo, hace años. Bueno, ¿qué me vas a decir? Nunca, nunca, nunca, nunca, pero sí, nunca, nunca, no.
¿Qué vas a decir?
No, pues que no, no sé qué más podía tratar.
No, güey, no, ya trabaja en eso, tiene suficiente.
Gracias por el tiempo.
Las que te adornan, mi vida, las que te cuelgan. No, pues chida, güey. Yo me esperaba que el clon te hubiera ayudado un chingo en eso.
Sí, me ayudó, me ayudó. El clon está bien padre.
Está bien chingón, ¿verdad que sí?
Sí, no quería dejarlo. Hay un estudio raro que no me haya cobrado, no quería dejarlo así.
Muy chingón como para no pagarlo. Voy a estar de vez a ver, cualquier cosa me escribes, ¿sale?
Sí, muchas gracias.
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