
A man explains why women act differently depending on whose home they move into: she'll rearrange his place and assert control, but he becomes a passive guest in hers. He argues men lose power by being submissive, and says projecting confidence and dominance prevents relationship problems.
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Una morra que te mete a su casa tiene una personalidad bien distinta que la morra que tú metes a tu casa, güey, así sea la misma morra, güey. Pongan atención, esta es parte del conocimiento que nada más no tienen porque no tienen experiencia, pero se los voy a decir para que ustedes se ahorren los problemas a través de mi experiencia. Una mujer que te mete a vivir a su casa tiene una personalidad muy distinta que la mujer que se mete a vivir a tu casa. Porque ella se va a comportar en tu casa como que ella se quiere hacer, hacerla su casa, güey. Va a empezar a meter chingaderitas, güey. Se va a sentar en donde se le dé su puta gana, cabrón. Va a comenzar a cambiar cosillas, güey. O sea, entra y sale como se le dé su puta gana. Ok, perfecto, güey. Así se comporta una mujer cuando se mete a tu casa, güey. Cuando tú te metes a su casa, güey, No te deja cambiar nada, puta güey. Pobre de ti que quieras meter algún pinche adorno o algún mueble bueno. No, no, no, no, no, no, no, no, no, güey. Que dónde estabas? Bueno, se empieza así a preguntar cosas de tus salidas, de tus entradas. Las morras son bien posesivas, güey. Así como ellas no les gusta que las traten cuando se meten a vivir con un cabrón, es exactamente cómo ellas se comportan. O sea, ella quiere sentirse en casa cuando está en tu casa y Y es, quieren que tú te sientas que están en su casa cuando estás en su casa, porque te enseñan como hombre que cuando llegas a un hogar te comportes, te sientas como que tú eres el invitado, güey, ayudes, cabrón, no seas tranquilo, seas buena onda. Eso te enseñan, güey, una educación de que cuando visitas un hogar te conviertas en un buen huésped, cabrón, no, para que la gente diga, güey, bien recibido, no. Pues llegas con la morra y te comienzas tú a comportar, y las morras lo ven como un tipo de sumisión. Cuando tú te comportas de esa manera, como un buen huésped en la casa de la morra, las mujeres te ven como con un tipo de sumisión. Y cuando las mujeres te ven con un tipo de sumisión, se te van encima, güey. Es como darle la espalda al enemigo, hijo de su puta madre, güey. Así, ni la morra más buena, más dulce, ni más educada, güey, demuestras poquita sumisión y se te van a la yugular, hijas de su puta madre, ¿no? A lo mejor porque quieren demostrar que no se puede, para que digan, ah, este es buen hombre, no. A lo mejor sus pedos psicológicos están muy pinches locos, que no los entendemos. A mí se me ocurriría que una mujer hace eso pues para, pues para ver si el hombre la arma o no, no. O sea, pues porque les gusta ser dominadas, porque les gusta que las pongan en un nivel sumiso. Entonces si tú te pones sumiso, ya pierden su identidad. Hay muchos tipos de opciones. La que se me ocurre, güey, es de esas, no, son las que se me ocurren. ¿Cómo haces para que una mujer se sienta sumisa? Pues no siendo sumiso yo, es la única manera, güey. No es cómo la tratas, es cómo te percibes tú a ti mismo, ¿no?
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