
A tattooed man panics inside a temazcal, a traditional sauna. When told to change his self-talk, to say he's growing and enjoying the challenge, his mind shifts and he relaxes. Your narrative becomes your reality.
Chapters
La mente no sabe diferenciar lo que es la realidad y lo que no, depende de que tú se lo digas. O sea, no es lo mismo que tú pienses que todo mundo está viéndote raro y que la gente te esté viendo raro. Es tu decisión verlo así, o sea, es tu mente la que te tiene que estar comprobando que tú tienes razón para que no te vuelvas loco. Pero si a la misma gente tú la estuvieras viendo y estuvieras pensando de, ah, seguramente les caería bien si les fuera a hablar, tu mente buscaría maneras de comprobarte que es verdad. Te lo voy a ejemplificar con una historia muy cabrona. Un día fui a un retiro para hombres. En ese retiro para hombres, puta, cambios impresionantes, no, más que en retiros espirituales de 10 días, este en un fin de semana sí te cambia totalmente la vida. Y en uno de los ejercicios nos metieron a lo que le llamamos nosotros los mexicanos un temazcal, ¿no? Esas iglus, pero hechos de piel de animales, en el que meten 52 rocas que estuvieron en el fuego durante quién sabe cuántas horas y les empiezan a echar agua, en lo que tú estás en total oscuridad y rodeado de un montón de gente. Bueno, pues estábamos ahí todos los de ese grupo, yo creo que habíamos sido cerca de 100. Y el detalle de esto es que había uno que no mames, o sea, lo veías de lejos y decías: ¿qué es malo, ¿no? O sea, pinche vato cholo, güey, pelón, güey, barbón, güey, todo grandote, güey, lleno de tatuajes, la camisa, ya saben, ¿no? La roja cuadro. Nada, nada, cholazo el vato. Y estaba sentado al lado de mí y lo empecé a escuchar cómo sufría, ¿no? Estaba el güey muy, muy estresado por el calor, por el impacto que estaba teniendo. Y le tomé la mano, cabrón, le dije: hermano, la mente no sabe diferenciar lo que es verdad de lo que no. Si tú le dices a tu mente: yo disfruto estar haciendo esto, yo disfruto estar creciendo, yo disfruto estar mejorando, yo disfruto poniéndome a prueba, tu mente lo va a comenzar a hacer que lo disfrutes. Y así el güey ese que me tenía la mano para agarrar, así cabrón, empezó a decir eso, y de repente sentí cómo se relajó. Porque no es que tú seas tu mente, tu mente es tuya.
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