In this informal monologue, the speaker outlines a step‑by‑step script for a man to assert subtle control during the early moments of a date. He starts by giving a decisive invitation (“vente, ya, vete, vámonos”), then explains how to open the door, direct the woman to sit, and maintain eye contact while avoiding crossing in front of the car. He stresses putting on his own seatbelt first, starting the car only after the music playlist is ready, and using a brief, relaxed small‑talk exchange to break the ice. Throughout, he frames traditionally chivalrous gestures as a form of “toma de control” rather than manipulation, labeling them as “micromachismos” that signal confidence. He also references a pre‑made YouTube playlist (ManLab) he prepared for dates, suggesting the host play a “canción chingona” to set the mood.
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Tiene su grado de caballerosidad, pero tiene su grado de toma de control. O sea, si le digo: vente, ya, vete, vámonos, ya, vamos de una vez, ya la reservación ya va a estar, ya empezar la película, y tú te mueves adelante de ella y ella te comienza a seguir, esto no es manipulación, ya te comienza a seguir, ya está haciendo una leve toma de control, güey, ya estás haciendo una leve toma de control que te siga, güey. Y ahora sí abre la puerta Siéntate, ¿no? Ah, mira, la puerta la haces por favor. Eso de indicarle que se siente, ay, pinches micromachismos, ¿no? Eso de indicarle que se siente es una toma de control. Tú le estás diciendo dónde y cómo, güey. No, güey, con seguridad. Ella te está siguiendo, abres la puerta, le dices por favor, se sienta, y ella va a decir: ay, qué caballeroso. Toma de control, güey. Toma de control, güey, ¿no? Te vas, no te cruzas, eso reglas, no te cruces por enfrente del carro, te cruzas por atrás, otra vez, güey, que te pierda poquito contacto visual, ¿no? Que te pierda, güey, porque te va a tomar el control extra, güey, ¿no? Te subes al carro, güey, te pones tu pinche cinturón de seguridad, la seguridad es primero, ¿no? Te pones el cinturón de seguridad, cabrón, y ahí sí, güey, te subes al carro, te pones el cinturón de seguridad, no la volteas a ver, güey, prendes el pinche carro Y ahora sí espero, güey, que traigas tú una canción ahí ya puesta. Pero si no, o sea, prendes el carro y no te arrancas, güey, si no la tienes lista, no. Te tomas unos segundos con tranquilidad, no, así. Si quieres, mientras le sacas poquita plática: ¿No la estás viendo? No, qué cosa, no, no la estás viendo. No sé, con toda tranquilidad, así de: ¿Qué onda? ¿Tienes hambre o qué? O: ¿Ya lista? Sabes, lo que sea, un pequeño comentario para romper el hielo, no que la ignores por completo. De: ¿Qué onda? ¿Ya lista? O que: Oye, si tienes buen gusto musical, porque te pongo lo que voy a poner ahorita ¿Realmente no te gusta? De una vez para que terminemos esta cita, No así, vamos, poquito así, a gusto, ¿no? Pones una canción chingona. ¿Qué canciones puedo poner? Pues bueno, cabrón, ya tengo, les mandé una lista a todos, lo pueden meter ahí en el YouTube de ManLab, les preparé una lista para las citas, ¿no? Está de madre, ¿no?