A Spanish-language speaker argues that intimidation around attractive women isn't about their beauty but your perspective and seduction skills. He uses absurd examples, like imagining flaws, to show how reframing what you see changes how you feel. The real issue is a skill gap, not her appearance.
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una mujer hermosa hasta su puta madre, wey. Si tú fueras homosexual, no te intimidaría. Eso significa que no es la belleza de la morra, es solo tu perspectiva. Te refleja que tú no has desarrollado la habilidad para tenerla. Es lo que te refleja. Si fuera una mujer sumamente hermosa, pero La morra, tú supieras que, no sé, tiene caca en la cabeza, ¿no? Por así decirlo. O sea, que tú ya supieras que la morra cree que la tierra es plana, que supieras que es una pendeja, ya, ¿no? Que supieras que es basura. Realmente, güey, te intimidaría porque está muy bonita, güey. Dices: no mames, güey, no, tiene un cacahuate en la cabeza, güey, ¿no? Si supieras que le apesta la cola, güey, que tiene las patas feas. No sé, a lo mejor que supieras que come plastilina, ¿no? Esa morra come plastilina, ¿no? Esa morra cree que las vacas cafés son las que dan leche con chocolate, ¿no? Que tú supieras, güey, que esa morra que está guapísima cree que la leche con chocolate viene de las vacas cafés, güey, ¿no? O sea, ¿te intimidaría su belleza, güey? Entonces no es su belleza, wey, es su perspectiva. Todo el conocimiento experto sobre seducción en el Seductor Legendario en madlabproject.com.