
In this high‑energy Spanish‑language live stream, Master Santana (Isaí Santana) and co‑host Speaker B deliver a motivational manifesto aimed at men. The central premise is a mental “command” – “Sé ese tipo de persona” (be that type of person) – which they present as a re‑programming tool for the mind. Throughout the broadcast they stress integrity (keeping one’s word), ethical conduct (avoiding harm and considering collateral effects), relentless preparation for health, finances, relationships and life’s uncertainties, and continuous self‑improvement across physical, intellectual, spiritual and social domains. They criticize common excuses, fear of judgment, and passive behavior, urging listeners to take personal responsibility, embrace risk, and act decisively. The talk repeatedly references the ManLab Project, the “Universidad del Hombre,” and the promise of a transformative live that will change the audience’s existence. The style is informal, profane, persuasive, and highly enthusiastic, mixing personal anecdotes, rhetorical commands, and calls to action.
Chapters
Cáguense, cáguense, cáguense, porque el live que traigo hoy, agárrense de las manos, agárrense de las manos. ¡Qué bárbaro, qué bárbaro! Bárbaro. Agárrense, no saben el nivel del live que les traigo el día de hoy. Así que agradezcan, agradezcan que Dios nuestro Señor en estos días de milagros decidió regalarles un live súper chingón, un live extraordinario. De esos lives que van a llegar a decirles a los demás que saben que siguen a ManLab, van a decirles: no mames, el live que te perdiste, güey. No mames, de esos que es que me cambió la vida, güey. Ese puro live, ese puro live me cambió mi forma de pensar por completo. Ese puro hype así me hizo el hombre que soy. Así, cuando estén en el futuro, cuando estén siendo una chingonería de hombres, cuando sean unas bestias del éxito social, seductores, de finanzas, de desarrollo físico, intelectual, espiritual, cuando llegue ese momento en el que ustedes se sientan que están en su máximo potencial de existencia van a voltear a ver este live y van a decir, mames, ese live fue el que lo logró todo. Y lo más mamón de todo esto es que ese güey se aventó el pinche live gratis, cabrón.
Se dio la masterclass del planeta, así la clave para la existencia, güey, y lo dio gratis el cabrón. No, no mames, imagínate.
Pues hay gente que dice, güey, nací demasiado temprano para explorar el mundo Nací demasiado tarde para explorar el mundo, demasiado temprano para explorar el universo, cabrón, ¿no?
Pero viví en los tiempos en los que Isaí Santana, amo y señor de ManLab Project, se aventó el pinche live que les cambió la vida, wey.
Y no se vayan con la mamada de "ay, súbelo para YouTube", así, quizás Si este live llega a 300,000, quizás en algún momento se me ocurra subirlo a YouTube.
No, ¿saben qué? 500,000. Tiene que ser un live que llegue a 500,000 likes para que yo me anime a subirlo a YouTube, porque allá afuera, miren, vayanse a la Universidad del Hombre y véanlos todos, güey.
No paguen su suscripción, pero truchas, porque no, ya fue mucho pinche preámbulo y esto comienza.
Bien, bien. Buenas noches y bienvenidos a otro live mágico, espectacular, increíble de Adam and the Project.
Esta noche traemos temas, de esos temas que van a estar increíbles y que va a cambiar su existencia de una vez por todas. El tema del día de hoy se llama: sé ese tipo de persona, sé ese tipo de persona.
Mira, a partir de ahora vas a meter un nuevo comando en tu cabeza, güey. Esto es así como que acá ha llegado otro código que te faltaba para reestructurarte como hombre, así para el hombre con el que tú sueñas ser. Y este es el comando casi, pum, lo metes, lo tecleas, lo que tú quieras, no, como te lo imagines, wey, se lo inyectas con lo que tú quieras. Este pinche comando se lo metes, wey, y de ahí todas tus demás acciones, todos tus pensamientos, emociones, wey, van a estar directamente dirigidos, wey, a ser detonados con este tipo de pensamiento. Agarras este comando, es una pinche orden, reprogramar la mente.
La gente, yo, más exitosa que he conocido, pero además de exitosa que se le nota el éxito, no, no éxito así de que estuvo un ratote rascándose las bolas en el lugar correcto, no, no, gente que a todo, wey, le emprendió por todos lados y pum, donde iba la pegaba. Este tipo de gente siempre escucho que en algún momento dice, bueno, por ejemplo, es que yo programo mi mente para, yo programo mi mente, yo programo mi mente, pero los comandos, wey, no, los comandos, wey.
Y el comando es Sé el hombre, o sé ese tipo de persona.
Así, sé ese tipo de persona, métetelo en la cabeza. El comando es: sé ese tipo de persona.
Sé ese tipo de persona que cumple con su palabra.
Sé ese tipo de persona, güey. Qué bueno lo de la gente, güey, y que te tengan en buen ánimo, bueno, autoestima, así buena vista, güey, que te quieran. Pero el tipo de persona que cumple con su palabra, el tipo de persona que es, bueno, olvídate de la impresión de los demás.
El tipo de persona en el que te conviertes, cabrón, así que por dentro empiezas a sentir así ese pinche orgullo, esa dignidad de yo lo que digo lo hago, hijo de su puta madre.
A mí no me vas a andar con miramientos, A mí no me vas a estar juzgando, cabrón. No, a mí yo no voy a poner, esta es la parte importante, es yo no voy a estar en la categoría de todos ustedes que se andan escondiendo, que no llegan, que no hacen lo que dicen poniendo solamente excusas, tanto lo que le dicen a los demás como lo que se dicen ustedes mismos. No, cabrón, a mí pura, a mí no me juzgas bajo esa lupa, cabrón, te la pelas, güey. Yo digo que voy a hacer algo y lo hago, chingada madre. Yo no mando con miramientos, yo no mando con excusas, yo no ando poniendo paros, wey.
Digo que le voy a hablar a la vieja, le voy a hablar, cabrón. Así a ese punto llega mi palabra. Dije que te iba a prestar dinero, te lo voy a prestar, cabrón. Dije que te iba a pagar ese día, te dije que iba a empezar este proyecto, lo empecé, wey. Dije que iba a comenzar a cuidar mi dieta, dije que iba a comenzar a cuidar mis consumos, lo hice.
Dije que iba a bajarle a la televisión la duración de tiempo en pantalla, lo hice, cabrón.
Todo lo que yo digo, cabrón, lo hago, güey. No me ando con pendejaditas de: no, pues es que yo sí llego a ti. No, no, no, todo, güey.
No me vas a agarrar de ningún pinche lado porque yo soy ese tipo de persona. No lo estoy haciendo por quedar bien con los demás, no lo estoy haciendo porque sea lo correcto, güey. Es porque yo soy ese tipo de persona, güey.
No es publicidad, cabrón. Es que yo soy ese tipo de persona.
Y comienzas a seguir, cabrón, encuentras otros aspectos. Yo soy ese tipo de persona que no daña a los demás. Yo no soy ese tipo de persona. Yo no soy el tipo de persona que daña a los demás, güey, porque cada una de mis acciones son premeditadas, güey.
Antes de hacer algo me imagino los efectos colaterales de lo que voy a hacer y me fijo si las personas involucradas salen dañadas a cambio de que yo perciba algún beneficio. Yo no soy ese tipo de persona, wey. Yo me voy a fijar en esta acción, esta expresión, este sentimiento, este pensamiento Que yo estoy buscando obtener algún beneficio, seguir con alguna comodidad, seguir con ese estilo de vida, tener una ganancia.
Esa intención que está surgiendo de mí antes de tomar la acción, cuáles son los posibles efectos colaterales y si existe alguna persona que vaya a salir chingada en mi camino.
Y eso incluye con tus relaciones, güey. Que tú pienses, tú no estás para agradarla, tú no estás para estar de pinches rodillas, güey, tú no estás para hacerla sentir bien o preocuparte de que se sienta incómoda por quien tú eres, güey. Pero si tú sabes que la acción que estás tomando, ella está en desventaja porque a lo mejor no se ha enterado, porque a lo mejor no le informas, cabrón, o porque tú la enamoraste sabiendo que no te le ibas a quedar, güey, que no la querías para relación, Que tú la enamoraste sabiendo que era porque tú querías un beneficio, pero ella va a terminar bien clavada, hasta tener mal, mandándola a la chingada, y le ibas a romper el corazón, y lo sabías.
Las acciones predeterminadas, güey.
Si yo a la persona le digo que ya lo tengo listo, pero no lo tengo listo, y me lo pide y no le contesto la llamada, Le doy largas, le invento que algo pasó, porque me tomé algún permiso, porque me tomé alguna libertad para no entregarle a tiempo.
No way, yo no soy ese tipo de persona. Yo no le genero daño a otras personas mientras yo estoy buscando tener algún beneficio.
Si algo no beneficia a los demás, eventualmente a mí también me daña. No es por caer bien, no es por querer, no es por ser lindo, no es porque Diosito está viendo, güey. Porque si yo consigo algún beneficio que en la lógica de la extensión de cualquiera de mis acciones, pensamientos, emociones, en esos efectos colaterales yo le genero daño a alguien, cabrón, a sabiendas, a propósito, o nada más por no haber pensado. Incluye, güey, no se vale decir: ay, güey, es que puta, güey, pues es que no lo pensé. ¿Cómo que no lo pensaste, güey? O sea, ¿por qué no más bien expresas primero: oye, discúlpame, soy un animal, cabrón, no funciono bien socialmente, sigo siendo un pinche bebé que no piensa lo que está haciendo? Antes de actuar no estoy pensando, güey, porque ese es el nivel de ineptitud en mi cabeza, ese es el nivel de inmadurez con el que me he cargado a este pinche época, que es capaz de a ti, que no eres ni mi familia, güey, que no me la debes ni la temes, que a ti te voy a hacer un pinche daño porque yo buscaba obtener el beneficio, y mi respuesta es yo, es que no pensé, es que no pensé. Pues no mames, cabrón. Sé ese tipo de persona, porque lo que daña a los demás, aún con tu desconocimiento, nomás porque no pensaste, lo que daña a los demás eventualmente te daña a ti más tarde. Todo es circular, todo está conectado. Si te sirve de alguna manera pensarlo de esta forma, no es que tú seas una gota en un océano, güey, es que tú eres el océano en una gota. No hay separación. La suprema extensa gran mayoría de las culturas así milenarias que tienen la sabiduría total de la espiritualidad, wey, todas han intentado explicar de diferente manera que todos somos uno, wey, que todos somos conectados, que tú eres otro yo, que no hay separación. Puede ser que tú creas, pero no es el caso Porque no hay evidencia, no hay evidencia de que no eventualmente tú te chingues. Entonces no seas ese tipo de persona, bueno, ser tipo de persona que no daña a otras personas. Otra vez, no son códigos morales, no es porque tú, todo mundo diga qué buena persona es, me vale verga si no te caigo bien. No me importa caerte bien, güey, esa no es mi función en esta vida. Esa no es mi función en sociedad. Mi función es comportarme de manera correcta para que la sociedad esté funcionando de una manera ordenada que a mí me convenga. Porque yo estar en una sociedad caótica, según esto, aunque yo no sea caótico, pues de todas maneras me va a causar caos. Pero la verdad es que lo más probable es que el caos empiece conmigo. Desde que yo salgo tarde, desde que yo no me preparo. Sé el tipo de persona que se prepara, güey. Sé el tipo de persona. Ese es el pinche comando que tienes que meterte en la cabeza. Sé el tipo de persona que se prepara, güey. Por eso tu nuevo comando es así, en el pinche teléfono, en tu pantalla del celular, en tu pantalla de la laptop, güey, en la pinche así pegado en la pared, cabrón. En vez de la puta tele, pones una pinche cartulina que digas Sé el tipo de persona que es el tipo de persona que se prepara, güey. Sé el tipo de persona que se prepara. No puedes tú llegar a una ciudad en la que ibas a viajar en avión y no te fijaste si va a ser frío, si va a ser calor, si hacía mucho viento, si va a estar lloviendo, güey. Prepárate, cabrón. No seas el tipo de persona que no se prepara. Sé el tipo de persona que se prepara, que se prepara para su vejez desde ahorita. Que se está checando, no que está esperando a tener algún problema para hacerse cualquier estudio de salud. Sé el tipo de persona que se prepara, que previene, que prevé, que anticipa, que tiene perspectiva, cabrón. Se llama ley de la navegación. Piensa qué se va a necesitar. ¿Me piden algún tipo de visa en ese lugar? ¿Qué tipo de idioma hablan, cabrón? ¿Cuál es parte de su cultura? ¿Cuáles son los mejores lugares? ¡Chingue su madre! Disfruta el lugar al máximo. No seas el tipo de persona que cuando tiene un problema económico pues no puede arreglarlo de ninguna manera porque no tiene dónde sacar dinero y tiene que andar prestado, cuando se la ha pasado viviendo como si fuera a ser saludable por siempre, como si nunca se cayera la economía, como si no hubiera problemas en los negocios. Sé el tipo de persona que se prepara, ve las tendencias hacia dónde va la economía, ¿Qué está pasando en el mundo? ¿Qué pasa si no te pasa nada?
Pues no pasa nada.
¿Qué pasa si pasa algo y yo no estaba preparado? Pues te va a caer la verga, cabrón.
¿No?
O sea, ¿qué, güey? ¿Qué va a pasar en ese momento?
¿Le vas a hablar a tus papás? ¿Vas a pedirle prestado a un amigo?
¿Vas a pedirle a alguien que te dé techo? Cuando tú tuviste la oportunidad de prepararte, nomás lo desperdiciaste.
Yo entiendo que haya situaciones que te agarraron, pero con una mano adelante y otra atrás que no pudiste haber previsto, como lo de la pinche pandemia, cabrón.
Ahora ya tenemos que empezar a ver ciertas señales, medio se entiende, cabrón, más o menos, no. Pero después de la pandemia ahora piensas todo lo que tú podrías tener, como espero, no, porque mucha gente sí entendió, mucha gente sí entendió en la pandemia que no está bien depender de un solo pinche ingreso, que hay que tener más de una pinche habilidad en esta vida, más de una manera de generar ingresos. Si pasó la pandemia y tú no lo entendiste, eres un pendejo, güey. Qué mal, cabrón, que no hayas aprendido a prepararte gracias a la pandemia, a no ser el tipo de persona que le puede ganar algún evento global en su profesión hasta dejarlo con hambre, hasta dejarlo pobre, hasta dejarlo solo.
No seas el tipo de persona que lo agarran con los pantalones abajo, sé el tipo de persona que se prepara. Para, cabrón, que por si acaso sale con agua, que deja un paraguas en el coche, cabrón. No, o sea, güey, no tienes una pinche paraguas y lo andas paseando, deja uno en el coche, cabrón. Un chingo de ustedes no entienden una parte importante de la preparación, que es que hay muchas cosas hay que comprarlas 2 veces. Y puedes decir, ay, no aguanta, cabrón, pues todo cuesta dinero.
Pues sí, todo cuesta dinero, pero no seas el cabrón Que porque ya compró un paraguas, güey, pues ya no vuelve a guardar para uno, ¿no?
Ahora lo siguiente, cabrón, ya se acabó, ¿no? Es que güey, hay una salidita, güey. Hay cierto tipo de cosas que tienes que comprar de a dos, güey.
Como el papel de baño, cabrón. O sea, no puedo entender que haya gente que le tengas que explicar cómo estás comprando de 4 rollos cada vez que vas al súper si jamás vas a dejar de cagar, cabrón, ¿no? O sea, y si dejas de cagar es porque te moriste, y si te moriste, pues qué más da si compraste 50 rollos de papel higiénico más, cabrón. Pero cómo crees que agarran así desprevenido, qué pasó, güey, no, o sea, todo bien en casa, cabrón.
Nomás porque no lees, no buscas, no te informas de cómo esta situación se podría prevenir, la gran mayoría de ustedes vive sus relaciones de manera improvisada, no se preparan, güey, no se preparan. ¿Qué pasa si esta morra, qué pasa si me gusta, qué pasa si no me gusta? Por eso muchos de ustedes se la pasan haciendo los abordajes más pendejos, ¿no?
Como que yo llegué, imagínate, güey, como que yo llego y le digo a la morra: es que te vi de lejos y me pareciste muy bonita.
Espérame, cabrón. Espérame, güey. Yo sé que en tu pinche imaginación pedorra, para demostrarte el pinche deshuevado que llegas a ser normalmente, cabrón, yo sé que tu imaginación pedorra fuiste, le dijiste al amor, a lo bonita que estaba, con un mono te pudiste resistir porque en tu pinche cabeza no te pasó ni por un segundo qué iba a suceder si te iba bien. Eso no te pasa por la cabeza. Estás totalmente pensando en cómo te vas a sentir si te sale mal, qué vas a hacer si te sale mal. Estás pensando en que ojalá no te vean, estás pensando en que ojalá después no te la encuentres.
Pero, ¿qué pasa si la consigues, si la ligas, güey? Y ahora tienes una mujer que las primeras palabras cayó porque le dijeron que estaba bonita. Ahora estás en una relación con una mujer que cayó porque estaba bonita. Sí, yo entiendo, ¿no?
Tú crees que pues vas a tener la fortuna de que pues no te va a dar eso ningún tipo de celos, ¿no?
O sea, no lo vas a pensar, que pues eso no tuvo nada de originalidad y que la mayoría llega, le dice lo mismo, y que la morra con eso cayó.
O que me vas a decir que no, lo tuyo fue especial, ¿no?
Es que te hicieron un súper click, es que sí conectamos bien cabrón.
No mames, wey, te estoy diciendo de cómo empezó todo, wey.
Cómo empezó todo, con eso ya te abrió la puerta, con eso ya te dejó entrar, con eso fue suficiente, wey.
Porque tú no te preparaste para qué iba a pasar si lo conseguías. Ahora tienes una chica, wey, que está hambrienta constantemente de que le des elogios. Y ya sabe que sí se los vas a dar. Ya sabes que eres ese tipo de hombre que si ella te pone en algún momento, en alguna situación que a ti te haga que ella reciba halagos tuyos, cabrón, ya eso es parte de tu relación. Si te la quedas, esa va a ser la constante. Va a ser motivo de pelea cuando no lo hagas. Va a ser motivo de vergüenza en ciertas situaciones en las que vas a decir, güey, la neta no tengo ganas de de así de estarle cromando el pinche clitoris, wey. Pero, wey, es que luego se enoja. ¿Qué tal que me deja, wey? ¿Qué tal que si le dejo de decir halagos? Porque obviamente soy un pendejo inseguro, porque si no fuera inseguro no me hubiera acercado tratando de comprarla. Si no fuera inseguro, no hubiera entrado justificándome, wey, justificándome de por qué le fui a hablar.
O sea, ¿qué chingados es ella, wey? ¿Le estoy pidiendo permiso o o qué está pasando. O sea, qué está sucediendo por su cabeza cuando no se imaginan nada los efectos colaterales de las pendejadas que se les ocurren todos los días. Y así navegan por la vida y se sorprende que no les vaya como ustedes quieren, güey. Eso es así, una de las mayores contradicciones que he visto en la suprema extensa gran mayoría de los hombres. Como están bien acostumbrados a pensar qué va a suceder si salen las cosas mal, Y se ponen a hacer sus pinches chaquetas mentales en las que terminan hasta sufriendo dolores internos que se sienten reales nomás por haberse imaginado el rechazo que se iban a llevar y todo lo que iba a detonar ese solo momento de que te rechazaran. Pues chinga su madre, cabrón, vas con lo más pendejo que se te ocurra porque no entiendes que también hay cosas que son igual de malas que te rechacen. De hecho, duran más. En algunos casos se pueden volver problemas por el resto de tu vida, güey. El quedarte con una morra que tú conquistaste a través de rebajarte, a través de justificarte, y a través de elevarla en solo 3 putos segundos de conversación, en el que tú ya le partiste la madre a tu autoridad, a tu liderazgo, a tu valor, frente a ella porque chinga, pum, lo regalaste en putiza según tú llegando y la ligas, güey, y la ligas. Esa es la imagen que tú tienes de ahora en adelante tuya, güey. ¿Qué es lo que necesitas hacer para conquistarte una morra, güey? ¿Tener que decirle lo bonita que está? Y si cuando tenías miedo a fallar lo intentabas y de casualidad te salió, ahora que ya la perdiste otra vez, te vas a volver loco para tener otra morra. Y te voy a decir algo, güey, la vas a A lo mejor no, a lo mejor mañana, a lo mejor te aguanta porque le caíste bien, hubo conexión, lo que tú quisiste al principio. Pero como ya eres un rebajado, pues eventualmente se va a cansar, porque a las mujeres no les gustan los hombres que son miedosos, que son inseguros, que se la pasan pidiendo permiso, que andan caminando de puntitas alrededor de ella o por toda la casa o por toda la vida, hijo de su puta madre.
Entonces eventualmente te va a dejar.
Y cuando te deje y tú te pongas a pensar cómo le hago para conseguirme a otra, pues güey, ya te sentenciaste de por vida porque no piensas en lo que va a pasar, no solo si te sale mal, también si te funciona.
¿Qué?
¿Ya cambiaste tu manera de pensar? Ahora que ya estás haciendo ejercicio, ¿cómo vamos a saber que una vez que consigas el cuerpo que tú anhelas, cómo vamos a garantizar que no te va a volver a llevar la verga si has estado de huevón durante 16, 18, 20, 25 años. ¡Qué padre, güey! Mi aplauso a que por fin ya lleves más de 3 meses al gimnasio y que, ay, güey, los resultados te estén motivando. Yo lo entiendo, güey, pero ya arreglaste el pedo en la cabeza que te convirtió en el tipo de persona que nunca tuvo disciplina. Ese es el caso ¿Ya cambiaste? ¿Ya jamás tienes miedo de que vas a volver a caer? ¿En que vuelvas a comer pendejadas? ¿En ser un huevón, una persona que se descuida? ¿Ya lo arreglaste o no te estás preparando para cuando tengas éxito? Porque una vez que cuentes con el cuerpo que soñabas, lo tienes que mantener, güey. Lo tienes que mantener, cabrón. No importa qué tan mamado te pongas, güey, lo tienes que mantener. Si lo tienes que mantener, el resultado que obteniste, todo el dinero, todas sus capacidades sociales, toda tu auto percepción, todo tu físico, toda tu salud mental, toda tu salud espiritual, todo necesita mantenimiento. ¿Te preparaste para ser el tipo de hombre que le da mantenimiento a todo lo que es y todo lo que tiene?
A todo lo que es. ¿Ya te preparaste para que el ser sea antes de hacer? Para así poder alcanzar, primero hay que ser para poder hacer y así poder alcanzar. Si tú haces sin ser, se te va a caer. Si tú haces sin ser, se va a lesionar, se va a perder, se va a gastar, te va a traicionar, te vas a endeudar, te van a abandonar. Sí, hay momentos en los que puedes agarrar un montón de hundia y estar como pues caballo de carreras, ¿no? Y haces un, así, un avance al principio, pero no existe una base mental porque no buscaste ser ese tipo de persona que mantiene, que mantiene su economía, que mantiene su nivel intelectual. La gran mayoría de ustedes, después de que termina de estudiar, ya sea la prepa, ya sea la carrera, no vuelve a agarrar un libro. La suprema extensa gran mayoría de los latinoamericanos, eso sí es seguro, y de los mexicanos garantizados, estadística la tengo bien estudiada, la mayoría jamás vuelve a agarrar un libro. Yo los veo ahí chingui chingui, ¿quién tiene este PDF? No, esa fue una de las primeras cosas que me sacó muchísimo de onda de la gente que pensaba que estaba estudiando de seducción. ¿Quién tiene este PDF? ¿Quién tiene este PDF? Meses y meses pidiéndose PDF, pero no se ponían a hacerlo, güey. No se ponían a hacerlo. Años sin agarrarse ni una sola vieja porque no son el tipo de hombre que toma acción, porque no son el tipo de hombre que toma acción. No importa cuánto conocimiento adquieras, wey, no importa cuánto crees que te estás preparando, si no eres un hombre que toma acción, te aseguro que la suprema extensa gran mayoría de las cosas para las que tú pretendiste estudiar, para las que tú pretendiste prepararte, jamás las vas a empezar. Y lo sé, te lo garantizo, es que prácticamente ninguna, si la llegas a empezar, la vas a terminar. Montón de proyectos ahí borrados, en montones. Proyectos que te imaginaste, para los que compraste hasta los materiales, pero lo único que quería hacer era sentirte bien contigo mismo o con frente a los demás, de que no, o sea, sí, ya me voy a meter a clases de esto. De hecho, sí, ya tomé la primera clase, súper divertido, es padrísimo. Buenísimo. Eso no es tomar acción, eso no es tomar acción. Eso es darte un jalón, cabrón, de palmadita en la espalda. No, a huevo, cabrón. No, primer día de dieta, ¿hiciste un plan completo? ¿Diseñaste una cantidad de tiempo necesaria para esa actividad de manera diaria? ¿Pusiste tú una estructura visible que seguiste para que esa nueva actividad se introdujera en la rutina de tu vida? ¿O nada más te emocionaste de tenerla cerca? ¿Estaba realmente en tu agenda? ¿Eres el tipo de persona que toma el nivel de acción, que incluso sabes a qué hora vas a tomarlo? La mayoría de ustedes ni siquiera toma acción para despertarse. Si le pregunto a la suprema gran mayoría de ustedes a qué hora se despiertan, salvo que vayan a la escuela o tenga un trabajo para la verga, no, desde que empieza a las 6 de la mañana, pues sí te tienes que levantar temprano a huevo. Pero los que viven una vida normalita, la mayoría te va a decir me levanto por ahí de, no, pues por ahí de las, así ya cuando comienzan con el por ahí de Por el por ahí de— sigo diciendo que no voy a subir a nadie. No sé qué están chingui chingui en los comentarios, pero si no quieren la pinche clase, la apago, pero ahorita. Si lo que necesitan es tener su pinche protagonismo, miren, termino la pinche clase y los dejo ahí en el celular, les regalo el live para que se la pasen chido.
Hagan su propio pinche live. Y si no les gusta, pues no estén aquí, pero no va a subir a nadie.
¿Qué creen que son ustedes? O sea, ¿en qué pinche momento creen que así?
Ay, no, pues güey, deja de hablar, deja de decir lo que estás diciendo, cabrón, y dame la atención a mí ahorita, güey. Quiero que se comience a hablar de las cosas que yo quiero o como yo quiero en el momento que yo quiero en un live que ni siquiera es el mío, teniendo yo mi propia cuenta para empezar mi propia transmisión en vivo Ah no, tengo que venir a estar rogando, cabrón, como pinche vieja, güey, como niña desesperada. Ay, por favor, déjame tener cierto protagonismo porque jamás en mi casa me dan ningún puto tipo de atención. Aquí hay cientos de personas queriendo escuchar lo que tú estás diciendo, pero no, güey, yo voy a ser el tipo de persona en el que quiero que me escuchen a mí, cabrón. No mames, güey, no, yo las transmisiones en vivo las hago porque a la gente le interesa, güey. Le interesa lo que tengo que decir y se mete. No le tengo que pedir el favor a nadie, ni siquiera hago los pinches lives cuando se les da la gana, los hago cuando se me da la gana a mí, cabrón. Hasta cobro por la repetición de los lives, de que sé tan buenos que están. Y tú te metes en la pinche cabeza que tu tema, que lo que tienes que decir, va a estar tan puta interesante que te mereces que interrumpa mi live, porque ese es el pedo de atención que tienes, porque tus padres nunca te hicieron caso. Porque unas tías te hicieron sentir súper especial y que podías ser el centro de atención de todo y que tu puta opinión vale. No seas ese tipo de persona.
No seas ese tipo de persona que no sabe ser un huésped. No seas ese tipo de persona que no demuestra educación, que no tiene valores. No seas ese tipo de persona, güey. No seas el tipo de persona que tan fácilmente a todo mundo le demuestra sus problemas de autoestima Porque se la pasa pensando que debería de ser el protagonista de la historia cuando ni siquiera hace lo necesario para que la gente realmente le quiera poner atención. Tiene que estarla pidiendo, tiene que estarla rogando en lugares donde a nadie le interesa. Así realmente es como está la calidad de sus pensamientos y su manera de presentarse.
Hay gente que se enoja conmigo porque me traigo unas pinches ideas súper chingonas, cabrón. Que si las aplicamos vamos a cambiar la historia de la nación entera, güey. Oye, ¿por qué no las has aplicado tú, güey? ¿Por qué no las has aplicado tú? ¿Qué te detiene? ¿Por qué no lo has hecho tú? Tú que crees tanto en esa idea, que no es que le esté agregando a la mía, es una idea totalmente diferente, güey. Porque a mí me viste fuerte, porque a mí me viste elocuente, porque me viste poderoso, porque me viste con presencia, porque me viste inteligente, cabrón. Dijiste: ay, a lo mejor a través de este güey puedo cumplir mis sueños de resaltar haciendo un cambio en el país. Puedo a lo mejor tener esa por fin dicha de que me vean, porque seguramente él va a lograr el cambio y va a voltear y decir: pero todo se lo debo al pendejo que nunca tomó acción, al pendejo que nunca hizo nada, al cabrón que nunca tuvo los huevos de comenzar con su propia idea. Eso va a ser lo que voy a hacer, ¿no? A ese cabrón, exactamente, déjale, doy el pinche crédito. El cabrón que viendo en internet cómo tener una buena presentación, cómo tener una buena imagen, cómo hablar con elocuencia, cómo hacer, cómo escribir, cómo diseñar un discurso, cómo hablar en público, cómo ser convincente, cómo ser persuasivo. Todos los pinches canales que existen de cómo hacer contenido y no eres el tipo de cabrón que puede tomar la acción para llegar al protagonismo, que le está rogando a un pinche pez grande a ver si le hace el paro. Tan baja su pinche autoestima, tan pinche mediocre su trabajo en su propia personalidad, que necesitas del protagonismo de otro, que necesitas de la luz de otro a ver si te toca un poquito Y luego hasta crees que vas a salir ganando, ¿no?
Me lo chingué, ¿no?
Ah, no, si es que yo le dije qué hacer. No, es que se hizo mi idea.
Chá, mis huevos, cabrón, ¿no? Qué pinche vida tan mediocre, qué pinche vida tan vacía que necesites de la luz de otros para brillar.
¿Sabes qué es eso? Eso es en que te convierte una pinche piedra, güey. Una pinche piedra, cabrón. Es lo que eres, güey.
No seas este tipo de persona que necesita hacer menos a los demás para sentirse mejor con uno mismo. Andar buscando a quién ganarle un debate, güey, en TikTok, cabrón, como si TikTok fuera la sede de debate.
No, y andan ahí buscando a quién de estar chingando, cabrón.
Que pueden dejar en los comentarios, que sea gracioso, que a ver si te toca ser hiriente. Y además voy a decir, y ya le ardió. Y eso es lo que te va a dar emoción, cabrón, pensar que la otra persona la hiciste, le tocaste alguna sensibilidad, algún pinche hilo emocional. Y es lo que estás buscando, cabrón, buscándolo entre vídeos, a ver qué comentario Lacivo te sales, así un ácido, a ver con qué puedes salir.
Ajaja. ¿Qué pasó, güey? ¿Ya mejoró tu vida? ¿Ya mejoró tu vida? ¿Eso te dio más dinero?
¿Te dio más tranquilidad? ¿Te dio más felicidad? ¿De veras una felicidad de la que puedes estar orgulloso? ¿Que no necesitas ni siquiera compartirla? Pero que si se enterara toda tu familia, la gente que más ¿Quieres que te respete? ¿Qué mejor imagen tiene de ti?
¿Eso es lo que quieres?
O sea, ¿te gustaría que se enteraran? ¿Así te gustaría presumirlo? No, mamá, le dije a una vieja en internet que seguramente le encantaba que se la dieran entre todos los de su vecindad, jaja. Y tu mamá: ¡Mames, hijo, qué buena onda! ¡Híjoles, ahora entiendo por qué no hiciste tu licenciatura! ¿No? Ahora entiendo por qué no entraste a la universidad. No fue porque no te dejaran, era porque no lo necesitabas, porque con lo que tú acabas de hacer, de encontrar con quién tirar hate en línea, pues ya resolviste el problema económico de la familia. Perfecto, cabrón, eres una persona admirable. Seguramente deberías de poner en tu currículum, deberías de hacer tus tarjetas de presentación: hater profesional, hater premium, hater plus. ¿No es una maravilla, no? Ser ese tipo de persona, ¿no? Ser ese tipo de persona, cabrón. Y ese es un comando importante que te vas metiendo en la cabeza. ¿Qué tipo de persona quiero ser en cualquier tema, güey? En cualquier momento. ¿Qué tipo de persona quiero ser en el deporte? ¿El que hace las cosas a medias porque nadie lo ve? Porque nadie se va a dar cuenta. El que va al gimnasio y pasa más tiempo en el celular que entrenando, que sabe que si en el mismo tiempo pudiera dejar el celular, metería el doble de ejercicio y entonces dejaría de hacerse pendejo, que no tiene tiempo para otras cosas. Que tú eres el principal motivo por el que, según tú, no te alcanzan las horas del día, cuando hay personas que tienen 2 o 3 más disciplinas diarias que tú. Que haya personas que en menos horas puedan producir más, nada más porque ese tipo de persona que entiende dónde está, qué momento es, cuándo se puede hacer qué, ese tipo de persona en el que no busca, cabrón, ¿De qué manera autosabotearse? Porque dijeras no sabes que está mal, pero sabes que está mal cuando sabes que está mal. Tú sabes que estás perdiendo el tiempo, tú sabes que podrías haber metido un baño al retrete, digo, un libro al retrete, ¿no? Pudiste haber estado leyendo. Tú sabes que podrías haber dado tiempo de haber estudiado, pero pues mejor escuchar la musiquita mientras estoy viendo por la ventana, no, del autobús, del metro, del carro, no, mejor viendo la pinche ventana, wey, viendo qué está pasando, escuchando el mismo playlist de siempre, la pinche repetitiva librería musical, y ahí viendo por la ventana, ¿no? A ver qué chingados te vuelves a encontrar, güey, ¿no? A ver qué morbo seas. No seas el tipo de persona que se detiene por los demás, güey, por el qué dirán, cuando la gran mayoría de las personas en esta vida jamás las vas a volver a ver. Jamás las vas a volver a ver, güey. El 99%, 98% si eres una persona muy solitaria, pero el 99% de las personas en este planeta con las que has convivido, con las que te encuentras, no las vas a volver a ver por la mayor parte de tu vida. Así los veas otros 4 años más, te van a quedar 30, 40, 50 años más que no vas a volver a saber de ellos. Así sean tus amigos desde la infancia, cada vez vas a tener menos. Raro es el que llega a la edad adulta después de la carrera teniendo esposa y teniendo hijos, o teniendo esposa y teniendo hijos el otro, o los dos. Raro es el que después de eso sigue siendo amigo, y está muy raro que dos amigos se queden solteros por tanto tiempo, güey.
Ahí estaría muy raro, ¿no?
Porque estos dos cabrones se quedaron solteros, ¿no? Pasa que algunos sí, y el otro agarre familia y sigan siendo amigos, ¿no?
Pasa que los dos agarren familia, pero ¿por qué llevan tanto soltero? ¿No?
Una cosa bien extraña, güey. Pero güey, pues no seas el tipo de persona que le tiene miedo a lo que digan los demás, y por eso no empieza, por eso no va y le habla, por eso no prueba, por eso no se pone, por eso no va. Por eso no emprende, por eso no se cambia, por eso no está con quien quiere, porque te preocupa los demás, su opinión.
Cuando por mucho que te criticaran, no importa cuánto te critiquen, las mismas personas, ya que lo logras, ya que llegas al éxito, te preguntan cómo lo hiciste.
Las mismas personas, las mismas que te estuvieron criticando, chinga y chinga, diciéndote que no, no te arriesgaras, no vale la pena, no va a salir bien. Todas esas personas por las que tú imaginaria o presencialmente, por ellas te detuviste de hacer lo que tú sabes que deberías hacer para convertirte en el hombre que quieres ser, y tú te detienes por otras personas, las estás agarrando de excusa, estás apoyándote en ellos como muletillas para que no tengas tú que aceptar la responsabilidad de que el motivo por el que fracasaste fue exactamente y exclusivamente porque tú no hiciste lo que debías cuando debías, poniendo de excusa a otros. Porque ya sea que te iban a humillar, te iban a señalar, porque te iban a criticar, o porque quién sabe se enojaba, quién sabe se agüitaba, quién sabe se ponía triste, y mejor me sacrifiqué Cuando lo mejor que puedo hacer por los demás es mejorarme a mí mismo. Nada le sirve más a mi familia, nada le sirve más a mis amigos, nada le sirve más a mis vecinos, nada le sirve más a mis compañeros de trabajo, a mis empleados, a mis socios, a mis proveedores, a mi país completo, al planeta entero.
Nada le sirve más que yo mejorarme como persona. Nada. Y lo más interesante de todo esto es que nada me sirve más a mí para toda mi tranquilidad, para toda mi existencia, para todo mi porvenir, que mejorarme, cabrón. Sacrificarme no le ayuda a ellos, no me ayuda a mí. Lo único que hace es excusarme.
Dejarme meter en un pinche ziplock gigante llena de caca y orines y sentirme cómodo con la suciedad, con la mierda, con la agüita amarilla.
Es culpa de la bolsa, pero no es culpa mía, no es culpa mía.
Es que mi mamá se hubiera puesto triste si yo me hubiera ido. No, es que se hubiera agarrado esa chamba pues mi mujer se hubiera agüitado, cabrón. Y pues aunque nomás iba a ser así breve y luego ya iba yo a tener lo suficiente para que se movieran y era una mejor vida, pues como se iba a enojar, pues mejor me quedé, güey, me quedé. Y le di una vida mediocre y le di a mis hijos una vida mediocre y me la di a mí mismo también. Yo también a mí mismo me di una vida mediocre, nada más por no ir por lo que yo sabía que debía. Yo sé que debo tener mi práctica espiritual, mi práctica social, mi práctica intelectual, mi práctica física o deportiva, mi práctica de salud espiritual todos los días. Yo sé que eso debería hacerlo Todos los días, todos los días, todos los días. Porque mejorar, tener un incremento en el nivel de persona, de la persona que eres, mejorar es la única manera en el que vas a obtener todo lo que tú has soñado que un día ibas a tener. Es la única, güey. La existencia es competencia. En cuanto sales de la universidad, así hayas tenido la mejor preparación de la mejor universidad del planeta, de todas maneras, al mismo tiempo que tú, el mismo pinche día, salieron varios miles profesionales más, ya sea en tu misma ciudad, ya sea en tu mismo estado, ya sea en tu mismo país, y ahora a nivel mundial. Ahora a nivel mundial. Y gracias a eso Te pusiste en competencia con miles de personas que los que comiencen a mejorar nomás les vas a ver el polvo, porque la carrera no se acaba cuando terminas de estudiar la carrera, güey. La competencia que se genera a nivel mundial, a todos les están dando una base de entrada. Y tú pudiste en el Inter, en los semestres antes de que se terminara, durante toda la carrera, sin ningún problema, haber adquirido un nivel profesional de mayor altura, experiencia laboral, comprado los cursos, ido a los diplomados, estudiar las conferencias, los talleres, las masterclasses necesarias. Para que terminando la carrera tú ya fueras todavía con ventaja. Cuando tú entiendes que siempre hay alguien que quiere lo mismo que tú quieres, que tiene lo mismo que tú, que quiere lo mismo que tú quieres, que eres lo mismo que tú quieres, que ese cliente te firme, wey. Que te contraten, que esa mujer te haga caso, esa casa que quieres comprar, ese terreno, ese carro, ese lo que sea, güey, lo que se te ocurra. Todo lo demás que quieras tú en esta vida, alguien más lo quiere. Y si estás esperando que sea suerte, que sea el destino, porque eres buena persona mientras hay un cabrón con tus mismas capacidades, con orígenes sumamente similares a los tuyos, nomás por buscar de qué manera, qué estrategia, qué conocimiento, qué habilidad les iba a dar la ventaja para poder tener lo mismo que tú quieres. La única manera de que tú vivas una vida que valga la pena vivir es a través de la mejora constante, constante, porque el tiempo sí se va. Y ahora ya subiste de peso, y ahora ya no pagan tanto, ahora ya sale todo más caro, ya te sale todo más caro, ya no te alcanza, güey, ya no te metiste a la vida digital, ya llegaste tarde a las plataformas, ya no hay espacio. Pues es que ya no te da tiempo, no, porque ahora ya tienes familia. Entonces pues, wey, tienes que dedicarle tiempo a los niños, cabrón, porque cuando tienes familia tienes que meterlo en tu estructura del día. Si no, te pierdes a la familia que tuviste. Si no, no eres la influencia que deberías. Si no, ni los disfrutaste, nomás los pagaste. Nomás tuviste hijos para estar rompiéndote el pinche lomo, pero ni siquiera pasaste tiempo con ellos, no los conociste. No los mejoraste, no les pasaste las filosofías que las iban a hacer mejores personas preparadas para ser una generación todavía más fuerte que la que tú eres. Porque ni siquiera en eso, aunque te avisan con 9 meses de anticipación, puedes meterle la estructura. Porque no eres ese tipo de persona. Sé ese tipo de persona, sé ese tipo de persona. Siempre busca que los comandos de tu vida Soy ese tipo de persona que es este tipo de pareja, que es este tipo de padre, que es este tipo de compañero de trabajo, que es este tipo de ciudadano, que es este tipo deportista, que es este tipo caballeroso, qué sé yo... Que es este tipo amigo, que es este tipo hijo, que es este tipo de padres— Sé ese tipo de personas! ¡Sé ese tipo de personas! Con ese comando tienes más que suficiente para que en cada área de tu vida seas ese tipo de persona que cuando se levanta, seas ese tipo de persona que cuando se alimenta, seas ese tipo de persona que cuando convive, seas ese tipo de persona que cuando descansa, wey, ni siquiera tienes pensado en el tipo tipo de persona que eres cuando descansas. Nomás te tiras a la hueva y ya, ni siquiera buscas de qué manera descansar óptimamente. ¿Cuál sería la mejor manera de que tú obtuvieras la mayor cantidad de beneficios del descanso que vas a tener?
Todo es parte de todo.
Sé ese tipo de persona, sé Ese tipo de persona, no se lo dejes nada más a que: ay, es que así soy. Sé ese tipo de persona que cambia, güey. Ay, es que pues ya me conoces, que cuesta mucho trabajo. Sé ese tipo de persona que evoluciona. Sé ese tipo de persona que acepta un reto, güey. Sé ese tipo de persona que no pide que sea más fácil, pide ser más fuerte. Que en vez de buscar que le hagan el paro, que Dios lo aliviane. Busca cómo incrementar sus capacidades.
Eres el tipo de persona que averigua, cabrón. No sé hacerlo, pero voy a averiguar, voy a averiguar, cabrón. Sé el tipo de persona que encuentra la manera de hacer las cosas, no que de repente, ay, güey, es que no decía ahí en las instrucciones No tenía la liga subrayada, no la tenía subrayada, güey.
No era cliqueable, nomás escribió el sitio, pero no era cliqueable.
Déjale, escribo directamente al cabrón para que me pase la liga.
En vez de copiarle, pegar en el pinche navegador, déjale, escribo al cabrón para decirle que me pase la liga, porque soy ese tipo de persona, no soy ese tipo de persona. ¡Guau, cabrón!
Que no tiene la capacidad de investigarle, güey, de ver de qué manera lo puede, antes de preguntarle a alguien más, antes de inmediato pedir explicación, antes de inmediato buscar así, ni siquiera en un lugar en el que ni pertenece, ¿no? Yo los veo seguido preguntándole acá, pinche creador de contenido de finanzas y le andan preguntando de espiritualidad, ¿no? El creador de contenido de cocina y le andan preguntando de seducción, no, porque no son ni siquiera para ir a buscar a la persona que habla del tema. Chinga su madre, cabrón, a la persona que habla del tema. No voy a preguntarle a un creador de contenido el que me salga primero. Chinga su madre.
¿Cómo puedo yo sacarle el mejor provecho a esto? ¿Cómo puedo empezar? ¿Cómo se hace? ¿Qué se necesita? ¿Qué se siente, cabrón? ¿Qué debería de traer? Una atención, ¿no?
Una atención, cabrón.
Sé ese tipo de persona, sé ese tipo de persona, sé el tipo de persona que se dé cuenta, güey, que no voy a estar leyendo las preguntas de nadie para que no te estés perdiendo el pinche tiempo. Quieren poner amor, pónganlo, pero qué pinche necedad, cabrón, ¿no?
De estar viendo. No voy a contestar preguntas.
Si así fuera, para eso tengo un día específico de la gente preguntona, güey.
Específico, cabrón.
Para eso hice un clon, para que vayan y le pregunten. Para eso está la universidad del hombre, si les falta algo, güey.
Pero si el tema no es lo que ustedes quieren que sea el tema, escúchenlo, váyanse. Si hay algo que puta, güey, no, no me preocupa como creador de contenido es cuánta gente hay en el live. El que se lo perdió le duele, güey, yo lo sé. Veo que los mismos lives lo repite cada quien 2, 3, 4, 5 veces. Sigo las estadísticas.
Yo sé que se están perdiendo el conocimiento por no estar presentes, porque no son el tipo de persona que sabe estar presente, que sabe estar donde debe estar cuando debe estar. Por eso te la pasas pensando en trabajar cuando estás descansando, y por eso te la pasas pensando en descansar cuando estás trabajando, y por eso quieres estar soltero cuando estás en relación.
Y cuando estás en relación quieres estar soltero.
Por eso no sabes disfrutar ni cuando estás bien pacheco, güey, no. Ni siquiera de cuando estás pedo, güey.
No sabes disfrutar ni siquiera de cuando estás tirando la hueva. No sabes disfrutar ni cuando te la jalas, cabrón.
Porque no estás en donde tienes que estar, güey. No estás donde tienes que estar. Hasta cuando te la estás jalando estás pensando en otras pendejadas, cabrón. No me vayan a ver. Me voy a la verga, ay wey, no voy a terminar rápido, ¿qué tal que termino rápido? Qué vergüenza, ¿no? No sean ese tipo de personas, piensen: ¿qué tipo de persona quiero ser? ¿Qué tipo de persona quiero ser? Están clavando, están preocupados de que la morra se vaya a dar cuenta, ¿no? Alguna pendejada hicieron, wey. A lo mejor tienen las uñas de los pies mal cortadas, ¿no? Y en vez de, ya, este la tiene adentro el amor, de ay, no, qué torpe me veo las uñas de los pies con ese cachito negro, verde o amarillo, no sé qué pinche color tengan en las patas, ¿no? Ay, pero ay, ¿dónde están?
¿Dónde están? ¿Dónde tienen que estar, wey? En vez de estar en el live, ay, wey, que me diga cómo le hago para ligarme una por Instagram, ¿no? Que no saben estar donde están.
No saben, saben, se acaba la fiesta y se la pasaron platicando. Yo así me sacaba de onda con amigos, cabrón. Íbamos de fiesta y veíamos a la banda, wey, que nada más se la pasaba cotorreando o en el celular, cabrón, en vez de estar bailando, wey, no, sacándolo todo, wey, disfrutando acá la pinche party, no meterte, cabrón.
No, plática y plática, cabrón.
Aparte de que ni siquiera te dejan disfrutar la música. El año pasado casi me agarro a putazos con un pendejo que no mames, wey, o sea, no se callaba.
Llevaba más de la mitad del concierto y el vato creía que Que pues, wey, nomás estaba en el parque, no, mientras alguien tenía su pinche bocina puesta, vine a escucharlos, cabrón. Por estarte escuchando a ti, porque te tengo enfrente, cabrón, no estoy a gusto escuchando el pinche show, cabrón. Se iban a armar los vergasos, cabrón. También con un cabrón hace 3 años, en el concierto de Gorillaz, el wey cantando hasta los sonidos, cabrón, o sea, neta, de las letras de la canción de Gorillaz, no, el wey: pa pa pa pa pa pa pa, así, wey, así el cabrón, literal.
O sea, así, pa, pa, no que estoy imitando el sonido.
Él está diciendo pa, pa, pa, así el pinche sonido él lo estaba imitando de manera verbal, cabrón. Y ese era su pinche trío de alvado. Y dice, ya, ya, cabrón, vine a escuchar a Gorila, no a escucharte a ti, cabrón. No, porque no saben estar donde tienen que estar, güey.
No saben estar donde tienen que estar. Se la pasan pensando en todo, menos en lo que deben, güey, ¿no?
Y piratas, cabrón.
Entonces, pues, Sean ese tipo de persona que entiende el cuándo. El cuándo es una de las diferencias más importantes del planeta, güey. El cuándo, entender el cuándo les va a cambiar la existencia. Sean ese tipo de persona, sean ese tipo de persona que no tiene miedo de probar cosas, güey, que le llaman la atención. No mames, cabrón, ¿cómo no te puedes cambiar el corte de cabello, güey?
¿Cómo no te puedes atrever a traer el look que quisieras de la cabeza, güey? Si pues, güey, el cabello crece. ¿Cómo que no te puedes atrever a salir con esa ropa que tú hasta ya compraste, no la tienes en el cajón? Güey, pero es que te puedes cambiar. Si no te gustó, te pones otra al otro día, güey, no, pero sal con ella. Sal con ella, cabrón. ¡Atrévete, güey! ¿Cómo no te vas a aventar, cabrón, a la pinche Natalia? Aunque sea una vez para ver qué se siente, güey, subirte a la pinche montaña rusa. ¿Cómo te vas a quedar con toda la vida? ¡Prueba esa droga, güey! ¿Sabes qué? Es adictiva. Yo no me creo que sea adictiva, güey. Ya la estudiaste bien.
No te va a pasar nada. La primera no está tan fuerte, no tienes sobredosis.
No, pues date, cabrón, no. Date como magnate. ¡Háblale a la vieja, güey! ¡Háblale a la pinche vieja! Pues si dice que no, ¿qué, güey? No, no, es que qué tal que me rechaza, qué tal que fallo, qué tal que no fracaso. ¿Qué tal que te quedas igual que como eres?
¿Qué tal que por no atreverte te quedas igual que como eres ahorita?
Piénsalo detenidamente y dime la verdad, güey.
La persona que tú eres es la que te quieres quedar siendo de aquí a los 30, 35, 40, 45.
Tú te ves a los 40, que es el máximo esplendor de una vida masculina, en el que ya empiezas a estar pinche tallado en piedra, hijo de su puta madre. Te vuelves sólido, aunque tengas el mismo peso, cabrón, ¿no? Que tengas la misma masa muscular que tenías a los 20. A los pinches 40, pum, ¿no? Como que algo así, ¿no? Ya estás hecho así como si adentro llevaras pinche metal en los huesos, ¿no? ¡Ah, biches!
Putazo, los sueltas, duelen bien cabrón, ¿no?
Pinche gente se mueve, güey.
Hasta en el sparring. ¿Y qué, güey?
¿Tú te esperas que a los 40 estaría bien que tuvieras la misma personalidad que ahorita?
¿La misma manera de pensar? ¿Las mismas filosofías? ¿La misma manera de manejar la vida, las relaciones, el estrés, las personas, tu tiempo libre?
Así es, ya es tal el nivel de persona que eres ahorita que si te quedaras igual por los próximos 30 a 50 años, ¿estaría bien? No, pues solo se puede cambiar intentando cosas, cabrón. Atreviéndote a probar lo que te interesa, lo que te llama la atención. Atrévete, cabrón, porque el peligro real es quedarte como estás ahorita. No mames, ese es un peligro de la verga, cabrón. No mames, yo no puedo ser igual que el cabrón del año pasado, güey. No mames, cabrón, no puedo ser el mismo. Y si el pinche Elisaí de hace 2 años me la pela, cabrón, no, el de hace un año le pongo una puta rastrada. El de hace 10 años, luego, mierda, cabrón, ese güey no sabía de seducción, ese güey no sabía de la vida, ese güey no sabía de espiritualidad, ese güey no sabía de mentalidad de éxito. Mi yo de hace 5 años, le pongo un cague, cabrón. Cada pinche 5 años es otro puto animal diferente.
Ah, bueno, de hecho sí, güey, con toda honestidad, güey, dentro de mi psicosis personal, no sé por qué en mi cabeza, güey, pasan diferentes dragones, bueno, se vuelven como temporadas, bueno, entonces son como de 3 años, no, pero pues está el dragón negro, bueno, estuvo el dragón de arena, estuvo el dragón del trueno, no, ahorita está el dragón constructor, hubo el padre dragón, fue el anterior a este, no, está el dragón constructor, bien interesante, no, es otro animal, cabrón, no, sus capacidades están pero excesas, güey, o sea, qué güey dice güey, no, Yo pensé, güey, es que tienes que estar así.
Yo pensé que sabía, güey. Yo pensé que ya estaba listo, yo pensé que ya era bueno, yo pensé que ya era un chingón. Y mira, cabrón, 3, 5 años después, no mames, si me metiera con el yo de mi pasado, le pongo una cogida, cabrón, lo desmantelo, cabrón.
Ni siquiera alcanzas de la línea de salida, lo pongo a la chingada su madre.
Porque así de cabrón me he vuelto gracias a que todo lo que me llamó la atención intentar, todo lo que debía de probar Todo lo que debía aplicar, todo lo que debía poner a prueba, todo, wey, todo, wey, lo intenté.
Porque el mayor riesgo que podría tener es quedarme igual, cabrón, por esconderme de las experiencias, por evitar los pequeños riesgos, por evitar el fracaso, por evitar la pérdida, como si el dinero no se pudiera volver a hacer, ¿no? Pero sabes qué, güey, cada que lo intenté gané, aún si salió mal, güey. Puedo intentarlo y ganar, puedo intentarlo y fracasar, y de todas maneras ganar. Pero solo no intentándolo pierdo, güey, solo no probando Solo no experimentando, solo no exponiéndome a lo que a mí me interesa, es cuando pierdo, cuando no lo hago. Porque aún cuando me sale mal, el intento me da conocimiento, el intento me da preparación, el intento me da resiliencia, el intento rompe mi imaginación, lo que solo era creencias, porque ahora tengo evidencias. Ahora ya sé cómo funciona. Ahora ya sé cuál es la verdad. Ahora ya sé cómo se siente. Ahora ya sé que no era tan malo, que no era tan difícil. Ahora ya sé cómo evitarlo. Ahora ya sé cómo evitar que pase. Ya sé cómo lograr que no pase. Ya sé cómo hacerlo mejor. Ya se me ocurrió. Ya sé qué le puedo agregar. Ya sé qué le puedo quitar. Ya sé que puedo ser más lento. Sé que puedo ser más rápido. Ya sé cómo puedo prepararme mejor porque me atreví, porque lo intenté, porque no me escondí de la experiencia. No sean el tipo de persona que se esconde de la experiencia que quiere tener.
No mames. Entiendo que hay algunas, güey, que dijera pues no mames, ni que fuera el temache para que pues que ya andando pedo, mi compa, no, pues no hay cosas que nunca haría, güey. Pero las que me interesan, güey, no prepararme. Las que me interesan, no exponerme, no intentarlo, no experimentarlo. Como si la vida fuera, fuera muy larga, ¿no, cabrón?
Como si no valiera la pena entender todo lo que te gusta de este mundo, saberlo conseguir, saberlo manejar, saberlo sentir. Como si no valiera la pena, güey. Te escondes como si no valiera la pena el convertirte en el tipo de persona que quieres ser por las cosas a las que te atreviste, pero que además eran necesarias porque sin ellas no había manera de que lo lograras. La imagen que tienes de ti mismo en su máxima expresión que alcanzó todas sus metas? Es imposible sin que se atreva, sin que se exponga. Es imposible sin que experimente. Imposible. Te vas a fallar. Y llegado el momento, la edad no toma brincos de personalidad. La edad no toma brincos de personalidad. No porque no desarrollaste las habilidades sociales, las habilidades deportivas que podrías, que debías, económicas, haber experimentado, explorado, presenciado, estudiado durante los primeros 30 años de tu vida La personalidad que tú esperas ser, si le echas ganas los siguientes 30 años, a los 60 sí la vas a obtener. La manera en la que tú reaccionas a las vivencias, la manera en la que las aplicas en tu crecimiento, la manera en la que te construyen, combínalas con la edad. Si no las viviste cuando debías, la personalidad No brinca con la edad, güey. No porque tú de repente a los 30 vivas las experiencias que debiste haber vivido entre los 18 y los 23, ahora vas a tener a los 33, a los 35, la personalidad que podrías haber alcanzado a tener, que podrías haber desarrollado a ese nivel, porque las viviste cuando habías 9. Aquí No, los voy a vivir en este momento, y entonces sí, ahora sí voy a ser social, tan social como hubiera sido si lo hubiera sido desde los 18 hasta los 30. No lo hice, pero estos 3 años le voy a echar ganas, y ahora sí voy a ser la personalidad con la que tanto soñé, con la que tanto soñé. El cabrón que es espiritual, que es bueno para los putazos, que es seguro, que es huevudo, que es divertido, que es carismático. Que trae a la mujer que él quiere, que va y le habla, que va por la oportunidad, que es honorable, que se siente bien consigo mismo. El tipo de cabrón que se siente preparado, que tiene diferentes conocimientos y nivel experto en temas que ya lo vuelven a él un gran valor para tantas empresas, para tantos negocios, que se siente cómodo con su economía. No importa lo que suceda, no va a suceder porque le eches pinches ganas. Cuando no lo hiciste. Porque tu personalidad la construyen las experiencias, las que tú mismo te das o las que tú mismo te niegas. Entonces, sé el tipo de persona que no se esconde de la experiencia. Sé el tipo de persona que se inscribe en la Universidad del Hombre para ver la repetición de este, todos los lives, las conferencias, los talleres y todo el contenido exclusivo que necesitas para tener una masculinidad auténtica y chingona. Man Love Forever.
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