
A man traces his approach to relationships from age 11 to 44, starting with manipulation tactics his mother taught him, then rejecting those methods. He argues that real seduction requires authenticity, mutual respect, and treating women as equals, not strategies from pickup culture.
Chapters
Todo villano tiene su historia de origen, así que aquí les va la mía. Yo cuando tenía por ahí de los 11, casi 12 años, me interesé realmente en las mujeres. Empecé a intentarlo, empecé a practicar. En aquel entonces yo no sabía si había libros de seducción o no, y afortunadamente nunca usé uno. Fue pura práctica, práctica, práctica, y sí tuve poquitos éxitos, pero pues tomó años conseguir realmente el primero, que fue como a los 16, cuando tuve mi primera novia ya formal. Y duró como 3, 4 meses y después me cortó la cabrona, ¿no? Pero bueno, la historia real fue la siguiente morra, que fue la diva de barrio, ¿no? Y esa diva de barrio es una personalidad de la que ya he hablado en esos videos de personalidades femeninas. Y wey, me trajo de bajada porque ya tenía más experiencia en relaciones que yo. O sea, tú puedes tener cualquier edad que quieras, ¿no? Pero si no has tenido experiencias en relaciones, te va a partir la madre aunque sea más joven la morra, ¿no? Nomás porque tiene más experiencia en relación. Al punto de que pues si pasaban cosas malas que no eran mi culpa, ni siquiera estuviera ahí, casi casi le pedía yo disculpas, no, bien sin piado el pedo. Hasta que un día le pedí consejo a mi mamá porque sentí que ya me iba a cortar. Y mamá me dijo con todo tino: cuando te diga tenemos que hablar, tú le dices que sí. Y cuando te diga, ay, pues es que tenemos que ver otras personas o darnos un espacio, lo que sea que te diga, tú le respondes: qué bueno que tú lo dijiste primero, yo estaba pensando justamente lo mismo. Y vas a ver cómo le da la vuelta. Y efectivamente le di la vuelta bien cabrón, porque ella sintió que perdí algo que sentía creía que tenía seguro. Y la verdad, sí abusé, sí le maltraté mucho la autoestima. Y lo peor es que me dejó como lección que pues bajarles a la autoestima, manipularlas, bajarlas de su pedestal funcionaba, no, pero funcionaba a la mala a la larga. Por eso les he dicho que eso de ser alfita, red pill, son puras pendejadas que yo hubiera deseado hace 20 y tantos años, no. A día de hoy tengo 44. Pero lo chingón de esto es que después aprendí que lo que realmente funcionaba no era maltratarlas, no era manipularlas, sino lo que Me solucionaba es simplemente jamás poder ponerlas a ellas por encima de mí, aplicar la ley del deseo, ser difícil de conseguir y ya no estarme regalando, no estarme cediendo. Entonces el truco no era la manipulación, no era hacerla sentir mal. El éxito real estuvo en seguir siendo yo quien era, ser muy honesto, muy de frente, aún cuando pues sí, o sea, pues sí sé de ligues y soy cabrón, pero sin maltratarla, simplemente no ponerme por debajo de ellas. No ponerlas allá arriba de un pedestal, simplemente yo ponerme en el mío, y ya con eso funcionó. Con para ser totalmente lo que sí funciona, que es la seducción auténtica, la que se enseña aquí en ManLab Project.
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