In this Spanish‑language monologue, the speaker (identified as SPEAKER A) delivers a harsh, profanity‑laden critique of “alpha” male culture and its treatment of women. He argues that men constantly judge women (their past, friends, lifestyle) and that women are extremely malleable – they will change their appearance, friendships, values, and behavior to match the man they are with. Citing a family saying that “the woman is the most corrupt and corruptible thing on the planet,” he claims that a partner’s conduct is merely a collateral effect of the man’s own qualities. He urges men to stop blaming external factors and to recognize that their own character shapes their relationship outcomes, family, work, health, and overall life. The tone is informal, aggressive, and misogynistic, using slang and profanity throughout.
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¿Saben qué me he dado cuenta que les hace daño bien cabrón de la cultura alfa? Y no me había dado cuenta hasta ahorita. Juzgan bien cabrón a las morras, güey. Se las pasan juzgando todo el tiempo, que los exes, que la vida que tuvo, que lo que hace, etcétera. No mamen, no mamen. O sea, están bien juiciosos. Y hay algo que no se han dado cuenta, alguna pinche verdad encabronada, y es que las mujeres son lo que uno quiere que sean, cabrón. O sea, si tú eres un hombre chingón, si tienes buen liderazgo, güey, la pinche morra se va a aplicar, güey. Yo he visto a morras cambiar su vida entera por el pinche cabrón que traen, güey. Abandonan a sus amigas, güey, cambian su estilo de vida, de música, su pinche look, güey, su manera de pensar por el cabrón con el que están, güey. Decía un tío mío: la mujer es lo más corrupto y lo más corrompible de este planeta. Y a lo que se refería, güey, es que es bien fácil moldearlas, bien fácil hacerlas cambiar. He visto mujeres que son de persinadas, güey, volverse bien radicales, por así decirlo, por el vato que tienen. Y morras al contrario, güey, quieran un pinche desmadre y se enserian y agarran el pedo por el vato que tienen. La verdad, cabrones, la verdad es que tienen que darse cuenta que la morra que ustedes traen, la manera en la que se comporta, la manera en la que actúa, la manera en la que es, es un efecto colateral de lo que ustedes son. Y si ustedes le siguen echando la culpa a todo el exterior de lo que está sucediendo, menos a ustedes, no van a vivir la vida que ustedes quieren. Todo es un efecto colateral de lo que ustedes son. Su familia, su trabajo, su estilo de vida, su salud, y sobre todo su pareja. Un efecto colateral de lo que tú eres.