In this informal, high‑energy YouTube video, Master Santana argues that learning seduction is a universal skill that dramatically boosts confidence, social ability, and resilience to rejection. He outlines a step‑by‑step “play state” method: start by striking up casual conversations with everyday strangers (taxi drivers, vendors, OXXO staff) to loosen up, then progress after a week to brief, non‑committal chats with women without seeking contact, and finally move to asking for phone numbers and dates. He likens daily practice to building muscle—initially uncomfortable but eventually addictive—and stresses that consistent, daily effort is essential. Throughout, he promotes his paid mentorship and courses, citing his advanced student Andrés Barajas as social proof, and promises that adopting this routine will change viewers’ lives.
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Escúchame bien, todos, absolutamente todos los que han aprendido de seducción les ha encantado.
Ninguno se ha arrepentido.
Te voy a decir por qué y te voy a enseñar a hacerlo.
Yo sé que no va a faltar el pendejo que escriba: "Gross, yo ahora estoy hablando desde la cárcel." ¡Ah, puro pinche maricón! Para empezar, aprender de seducción te hace muchísimo más seguro, muchísimo más social, cabrón.
Es una habilidad que cabe en todos lados.
Y además sumamente admirable. Sobre todo, más que por los éxitos que consigues, es por la manera en la que consigues manejar tus fracasos, los rechazos.
Puta, güey, eso te vuelve imparable.
Obviamente podrías contratarme para una mentoría personalizada y comprar todos mis cursos, pero con lo que te voy a decir ahorita solito puedes aprender de manera chingona. Primero, el truco de vivir en estado play.
Güey, comienza por hablarle a toda la gente que te vayas encontrando en tu camino, a los taxistas, al taquero, a la del OXXO, poquito a poquito, poquito poquito cotorreo para que te vayas soltando. Inténtalo una semana y después avanza hacia el ligue deportivo.
¿Qué significa?
Ve y háblale a las morras, pero no le saques el contacto, no vayas a sacar la cita.
Les hablas, las cotorreas un pinche minuto y te vas. Como no vas con la intención de conseguir algo, pues güey, no vas a estar ni nervioso, no hay ningún problema, vas a ver cómo todo te sale bien. Una semana después Ya comienzas con los abordajes reales.
Cada vez que es un abordaje, al terminar le sacas el contacto proponiéndole la cita, y vas a ver que un pinche mes después vas a ser un maestro, cabrón.
Pero como toda habilidad, para que realmente funcione lo tienes que hacer diario, diario, diario, diario.
Igual que desarrollar músculo, al principio va a ser incómodo, al principio va a ser doloroso, pero después hasta lo vas a empezar a hacer con gusto, lo vas a agarrar hasta la necesidad de seguir haciéndolo. Y güey, cuando comienzan los éxitos hasta se va a volver adictivo. Si no, pregúntale a mi alumno más avanzado, Andrés Barajas. Ahí lo voy a etiquetar en este video.
Lo que sí te garantizo es que tu vida va a cambiar tanto que te vas a preguntar por qué chingados no empezaste antes.
Igual que como dice ese pinche dicho: qué triste es la vida de aquel hombre que no supo conocer las máximas capacidades de sus habilidades físicas. Cuál de triste es la vida de aquel hombre que no desarrolló a su máximo sus habilidades sociales. Deja de preocuparte de lo que la vida te dio o no te dio. Recuerda que más lejos llega el que quiere que el que puede.