MENTORIAS QUE TE VUELAN LA CABEZA. Cuando te deja traumas tu papá

En esta sesión de mentoría, el mentee, un colombiano de 31 años que se mudó a Valencia tras seguir al mentor desde 2022, expone una serie de bloqueos emocionales y conductuales que le impiden alcanzar sus metas. Relata una infancia marcada por la ausencia y la explosividad de su padre, la presencia predominante de figuras femeninas de autoridad y experiencias de juego que reforzaron una energía femenina interna. Como adulto, evita confrontar a figuras de autoridad, se escapa de situaciones desafiantes (exámenes, entrevistas, relaciones románticas) y tiende a dispersarse en proyectos sin terminarlos, lo que le genera frustración y sensación de inconsistencia. El mentor interpreta estos patrones como una combinación de energía masculina estructurada (disciplina, preparación) y energía femenina evasiva, vinculada al trauma paternal. Ofrece varias recomendaciones: 1) Re‑enmarcar la relación con la autoridad, entendiendo que la reacción explosiva del padre no era personal y que ahora, como adulto, puede responder de forma resolutiva. 2) Abandonar la “sobre‑corrección” de disciplina extrema y adoptar una disciplina flexible que permita fallar sin autodestrucción. 3) Practicar journaling nocturno, identificar adjetivos negativos y sustituirlos por positivos, usando IA para analizar el lenguaje. 4) Utilizar la IA para generar contenido de marketing de afiliados (ManLab), aprovechando su experiencia en videos y su deseo de trabajar en publicidad. 5) Realizar un ejercicio de reflexión inmediata tras la sesión, sin distracciones, para mapear todas las áreas de la vida afectadas por el origen del problema. El mentee acepta los consejos, muestra apertura a perdonar a su padre y a cambiar su perspectiva, y se compromete a ajustar su rutina de journaling y explorar la propuesta de marketing con IA.
Chapters
Están guapos, No, no, yo creo que no tanto como tú. No tanto como tú. Exactamente, Germán. Mano, tú sabes la emoción positiva que me causa saludarte.
Igualmente, hermano, qué gusto. ¿Estás en España, verdad?
Yo estoy en España, estoy en Valencia. Te lo digo porque yo te sigo a ti desde el año 2022. Yo te comentaba los videos, todo.
O sea, yo era desde el 2022. ¿Me sigues?
Y te sigo, ¿sabes por qué? Yo vi una publicación tuya en TikTok. Yo en esa época yo seguía el Temachi y yo vi una publicación tuya en TikTok y tenías como 3000 seguidores. Y entonces la forma en la que hablaste todo, yo dije, verga, este man me vendió. Y te empecé a seguir. Y desde ahí empezaba a seguir a tu contenido constante. Incluso migré a España, por, por, me vine así, quemé los barcos, tiré todo, dejé todo atrás por escucharte. Y estoy aquí hace 2 años.
Bueno, ¿estás feliz de la decisión?
Estoy muy contento, sí, sí. O sea, no ha sido fácil, pero me ha ayudado a madurar mucho.
Qué bueno, cabrón. Buen trabajo.
Gracias, Rey. Gracias. ¿Y tú cómo estás? Bien, bien.
Cuéntame, ¿qué te hicieron? Cuéntame.
¿Qué me hicieron? Bueno, yo lo que te comentaba, pues yo estaba pensando mucho lo que quería tratar hoy. Porque para mí, como te digo, o sea, es algo que me ha costado mucho entender. Sí, o sea, yo gracias al proceso que llevaba acá, tiempo que estaba acá en España solo, digamos que he venido notando esa misma, eso mismo que me está pasando. Y entonces al notarlo, pues ya como que no entendía el porqué de eso. Entonces me gustaría que tú me ayudes a dar luz sobre por qué me está pasando, o sea, qué es lo que yo estoy viviendo frente a eso. Entonces lo que a mí me está, bueno, lo que para lo que yo quería tomar esta mentoría es entender, yo trato, yo estoy evitando mostrar algo de mí a través de evadirme o dejar las cosas a medias. Sí, o sea, he notado como eso, sí, o sea, como que estoy ocultando algo. Pero, pero, pero, ¿con quién? A ver, es que cuando encuentro alguna figura de autoridad, o cuando encuentro alguna dificultad en la vida, o cuando encuentro algo que a mí me asusta, yo tiendo a esconderme, sí, entiendo, tiendo a huir, por ejemplo. Y te lo estoy hablando de forma muy general, no. Pero esto pues tú sabes que lo que va en el league va también en la forma en la que tú trabajas, y lo que va en la forma en la que tú trabajas tú vas en la forma en la que tú vives. Yo desde hace 8 meses yo he tenido digamos que un proceso de mucha disciplina, o sea, me levanto muy temprano, como muy bien, hago mucho ejercicio, pero aún así no, digamos que esa rutina que llevo, y eso ha sido toda la vida, yo siempre me preparo para algo. Siempre me preparo para competir en un evento o para un examen, y cuando llega la hora de la verdad, cuando llega la hora de enfrentarme a eso, tiendo a huir, tiendo a esconderme, tiendo a escapar. Sí, te lo digo así, te lo estoy diciendo muy general porque me gustaría aprovechar mucho la mentoría, pero digamos que eso me ha pasado. O sea, yo tengo 31 años ya y eso me ha llevado a ser tan inconsistente que A esta, en este momento de mi vida, digamos que no tengo alguna habilidad, no me he especializado en algo. Sí, ahora yo quiero, digamos, trabajar con todo lo que es el tema de inteligencia artificial. Estoy haciendo vídeos con inteligencia artificial, pero fíjate que estás haciendo los vídeos, yo hago los vídeos. Me gustaría trabajar con publicidad y yo lo que hago es clonar a una persona y ponerle ropa para hacer como una especie de ads.
Con inteligencia artificial deberías de meterte al marketing de afiliados de ManLab, güey.
Está bien bueno marketing de afiliados.
Y cómo, cómo va esa onda, pues así está bien chingona porque te damos todo el ADN de ManLab para que tú lo, o sea, te damos un archivo que tú se lo alimentas a tu inteligencia artificial y te empieza a crear los guiones, los carruseles, todo así. Todo con la doctrina ya ManLab así específica. Bueno, vas a ver todo a ManLab, güey.
Y lo manejamos contigo, ¿cómo es el tema?
Pregúntale a Martín que te pase los datos. Y lo que está bien chingón, por ejemplo, en casos como el tuyo, güey, es que nuevamente vamos a manejar el esquema de comisiones que es 50/50. Parte, pero se va automático, o sea, cada compra inmediatamente se divide, se va directamente a tu cuenta. Pero vamos a hacer una landing page aparte, fuera de lo de ManLab, para mercados que pueden pagar más. Entonces Estados Unidos y España, vamos a poner los productos, en vez de que cueste $60, pues que cueste $200, ¿no? Por decir algo, o euros. Y entonces tú tienes más posibilidades de ganancia que toda la gente de Latinoamérica.
Fíjate, me motiva mucho porque yo he trabajado ya con marcas personales, subí una cuenta de 0 a 3000 seguidores en más o menos un mes con un contenido que me pasaron y tal. He tenido vídeos virales. Entonces, pues mira, fíjate que hay muchos productos, a mí me gusta mucho escuchar mucho contenido de superación personal, de desarrollo.
Entonces yo creo que podrías hacer algo interesante, bien chingón, porque te digo, ya no tienes que estar tú imaginando, no, o sea, ya estás pasándote el ADN. Tú lo único que tienes que hacer es solo alimentas y haz un carrusel así, háblame de este tema y todo eso, y va a ser exactamente igual que la doctrina de ManLab. Quiero hacer un video acerca de relaciones, quiero hacer un video de cómo terminar con una chica, quiero hacer un video de cómo se dice, el que sea, güey, ya tiene todo el conocimiento de ManLab, lo tiene en esa doctrina, y pum, se lo metes y te va a hacer el el contenido tal cual, contenido man lab, 100% la garantía. Y pues te digo, las ganancias están chonchas, güey. Son unos 2, 3 mil euros extra que te ganas por mes, está nada mal.
Eso es más de lo que yo me gano acá ahora.
Pero bueno, regresemos a tu tema porque ya se convirtió en entrevista. Sí, estás tatuándolo y te estás haciendo otro No, me estoy además renovando los que están así perdiendo. Pero bueno, y que tú te preparas mucho para las cosas, pero llegada la hora te rajas al final.
Sí, sí, es como una especie, y me tiendo a dispersar mucho, sí, o sea, empiezo a hacer algo Y me rajo al final y me empiezo a hacer otro negocio. Y fíjate con el tema de hacer los ligues y todo eso, es lo mismo. O sea, yo tiendo a salir, salgo tal, y cuando ya conozco una chica y a la hora de concretar, o sea, las chicas que me he ligado y tal, ha sido porque ellas han sido las que han dado el paso siguiente, o sea, las que me han dicho para salir.
Te convino estar en España, sí, No mal las españolas son así, güey.
Sí, no, las europeas, las europeas en general, pero mira que en Colombia me tendía a traer mujeres muy masculinas, tal, como muy independientes, toda esa cuestión. Y es como, es como eso, o sea, siempre tiendo a ir por poco, o sea, no a no ir a ganar, y me preparo mucho y no gano, o sea, no entiendo. Y cuando llega el momento de la verdad, me echo atrás. Entonces estoy como, siento que me estoy evadiendo de algo y no sé, realmente me siento muy frustrado por eso. Y lo he descubierto acá en España, lo he descubierto acá estando solo, tal como que me he evadido de algo. Yo digamos que ahorita que estoy hablando contigo y te veo y me das confianza, entonces me tiendo a abrir contigo, pero cuando estoy con mi familia o en el trabajo tiendo a ser muy tímido, o sea, me siento muy inseguro. Y no hablo muy bien con las personas, atiendo como a ruido. Y entonces eso he visto que también me afecta en este tema, no, porque si veo que es una pregunta, güey, tu jefe era muy duro. Pues no, no, es que él fue muy ausente. Él consiguió hasta los 5 años, 6 años, él hizo presencia en la casa, pero mi madre se fue y él consiguió otra mujer. Y nosotros pues prácticamente él vivió, él fue muy ausente con nosotros.
No, eso yo lo sé, eso se nota. Pero la pregunta es si lo sentías que era duro, que te daba miedo hacerlo enojar.
No, es que no recuerdo. O sea, lo recuerdo a él enojado, pero no recuerdo a mí que me diera miedo de él. Era más como que te preocupara, no, era más el respeto. O sea, como que él, pero sí, sí me acuerdo que él tendía como a ser explosivo cuando se enojaba, como que para qué te asustes.
Los patrones están todo el tiempo. Mira, ahí te va. Tienes una imagen, una energía femenina. ¿Qué significa? La mayor parte del tiempo tuviste una energía femenina presente, pero tienes estructura, güey, porque te preparas para hacer las cosas. Esa es energía masculina. ¿Qué pasó? Había una impresión fuerte de no hacerlo enojar, no hacerlo estallar. Y al mismo tiempo, pues, no te quedó más que refugiarte en lo femenino, porque prácticamente es que no estaba. No sé si su mujer estaba en casa todo el tiempo.
No, pero sabes quién sí estaba en casa. Él contrataba unas chicas para que me cuidaran. Ella sí estaba. Y habían como, él siempre contrataba como a nana. Tenía muchas nanas y ellas sí hacían presencia en la casa. Y pues si no eran las nanas, eran las vecinas, las amigas de mi mamá, estaban ahí como espiando a ver qué hacía él, iban a la casa y me cuidaban como si fueran mi mamá.
Pero además te ponían a jugar juegos de ellas, ¿no? Piensa, ¿en qué jugabas con las niñeras? Piensa, esto es importante.
Con las niñeras. Eso te voy a contar es una infidencia, pero yo desde muy pequeño yo era como muy pícaro, yo me acuerdo que a una yo un día se estaba bañando y yo entraba cuando ella se estaba bañando, como que jugaba a conquistarla, aunque sí tuve una como que sí me acuerdo que yo veía series de televisión con ella, veía telenovelas con ella Sí, sí, sí me acuerdo que era como que veíamos series de televisión, telenovelas.
¿Te das cuenta? Las actividades de todas maneras eran actividades femeninas.
Y era como sentarnos a hablar y esas cuestiones.
¿Puedes sacar conclusiones de esto que te acabo de decir?
Sí, la conclusión que puedo sacar es que claro, no tuve esa figura masculina en casa. Y al no tenerla yo lo que vi fue la figura de las mujeres y ellos fueron la autoridad en casa.
No, no te equivocaste. Ninguna era la autoridad porque sí había una autoridad que eras tú jefe güey.
Ya...
El problema ahorita que tienes tú que entender es tu relación con la autoridad. Tú no tienes mala relación con las mujeres. Mujeres. Tienen más relación con la autoridad. Las mujeres te dan la bienvenida, te cuidaban, había una autoridad que te preocupaba hacerla enojar.
Pero fíjate que yo trabajo, bueno, acá yo, bueno, te cuento, acá yo estoy trabajando en hostelería, sí, yo trabajo en todo el tema de, y cuando trabajo con mujeres a mí me da miedo, a mí me da vergüenza, sí, pero a mí me da miedo hablar con las mujeres de trabajo. Y ellas lo notan y se molestan. Usualmente ellas son la autoridad. Usualmente ellas—
No me estás entendiendo. Separa tu relación con las chicas que te cuidaron, todo eso, y separa tu relación con la autoridad. Tienes un problema con la autoridad y tienes otro problema en la que despides, exumas energía femenina. Son dos cosas, son dos puntos aparte. Sí se mezclan, pero ahorita tenemos que analizarlo desde dos sentidos. Si te preocupa hacer enojar a una autoridad, la autoridad es me preocupa hacerla enojar. Ahí está la parte, no, la parte de la energía femenina por haberte juntado con ellas es que es mejor darle la vuelta, güey. Simplemente mejor retirarte porque sientes que no la puedes confrontar. Esas dos son como la combinación está mala. Ahora, las autoridades no son tan malas porque de hecho parte de lo que te dejó tu papá es lo de quedarte preparado, echarle ganas antes de algo. Eso es algo muy bueno, güey. Está bien, te deja estructura. La estructura es masculina, es energía masculina, hacer las cosas estructuradas, no caóticas. Ahora, la parte es la de pues sí, pero aparte de explotar, ¿te hizo algún daño?
Sí, sí, sí, me acuerdo que yo jugaba con él y los otros eran bruscos.
Piensa como hombre, no pienses como niño, piensa como hombre, piensa como hombre adulto. ¿Realmente te hizo algún daño que él explotara? ¿Él te hizo algún daño físico real?
Pues cuando era muy niño, sí, yo me acuerdo que un día marcó con una soga. Eso fue lo que más me acuerdo.
Así, verde, güey, qué tanto duró eso. Está cabrón, güey, no me lo esperaba.
Sí, pues eso fue, yo estaba jugando con él y el juego como que se empezó a poner más brusco y él cogió una soga y me ahorcó y yo me desmayé. Pero luego él se arrepintió ya y como que ya dejó de jugar conmigo. O sea, cuando ya Empezamos a jugar brusco, él dejó de jugar conmigo.
Órale, sí está medio seco su pedo, güey. Bueno, de todas maneras, fue una vez, ¿no? Y estuvo súper mega mal y te ha dejado una impresión grande, pero vamos a ver si de todas maneras podemos trabajar por encima de eso, ¿no? Es decir, me agarró desprevenido, güey, se pasó de verga, güey.
Sin embargo, la parte que quiero que veas es, entonces estuvo mal, ¿no?
Pero las otras ocasiones Considera este punto de vista: como hombre, ¿cómo las percibo? No sé si ya le quitas ese impacto que te daba alguien que se supone que te cuidaba, que te protegía, que está mucho más grande, mucho más alto que tú. Es un impacto muy fuerte como niño, pero ahora como hombre lo volteas a ver y dices: ¿realmente era tan malo? ¿Era como para que yo llegara al punto de que yo le pusiera el pie a todas mis siguientes relaciones, todas mis siguientes actividades. O sea, ¿fue lo suficientemente malo como para que yo me quedara con esa impresión de la autoridad? O ahora que ya lo veo desde una vida adulta, desde una edad madura, pienso de bueno, pues es que pues son cosas, ¿no? Que pasan. A lo mejor pues era el papá, nadie sabe ser papá, los padres son nada más niños que están teniendo niños al mismo tiempo. Entonces, ¿es como para que yo permita que siga tropezando mi vida por la impresión fuerte que me dejó el que quizás molestara a una autoridad? ¿O ahora lo puedo aislar y ver eso es lo que me pasó de niño, pero ahora que soy un hombre eso ya no cabe?
Sí, sí, sí, tú me lo pones desde ese punto de vista, y tú me lo dices así, claro. O sea, yo Tiendo a empatizar con él, tiendo a empatizar con él. O sea, veo que cuando alguien, una persona es explosiva, es más porque no tiene control de sí mismo.
Muy bien, vamos a la siguiente parte.
¿Por qué un hombre como él no tendría control de sí mismo?
¿De qué manera un hombre debe de ser criado para ser así de explosivo?
Él tiene que haberlo maltratado igual.
Ahora, si él hubiera sido malo realmente, ¿hubiera dejado de hacerlo o lo hubiera continuado?
Él lo hubiera continuado.
Pero lo dejó de hacer, ¿verdad?
Sí, sí, dejó de hacerlo.
Porque él vio que estaba reproduciendo lo que a él mismo le había pasado, y él sabe, él entendió. Con esa empatía, ¿puedes entender que no era personal?
Claro, claro.
Si no era personal, no era que te lo estuviera haciendo a ti, se lo estaba haciendo a él mismo, ¿verdad? De alguna manera.
Sí, sí, sí, total.
Ahora, si no te lo estaba haciendo a ti, se lo estaba haciendo a él mismo, no era personal, entonces no lo tienes que volver parte de tu personalidad, ¿verdad?
¿Cómo no volverlo? O sea, como que el hecho de yo esconderme o escapar de ese tipo de reacción, sino ser más comprensivo, es lo que me dices.
No, no, o sea, lo que tienes que ver es, esa era una reacción normal de un niño. Un niño obviamente se va a asustar, es un cabrón bien grande. Si nomás te hubiera gritado, güey, no. O sea, te voy a dar un ejemplo de lo contrario que pasa, ¿no? Una mujer que nunca ve a su papá enojar No puede tener buenas relaciones con parejas porque como hombre te hace llegar a enojar y lo van a tomar como algo horrible. No, así no mames, como que se enojó. O sea, sí es parte importante del crecimiento que también veas que es normal que un macho líder de la camada en la que estás, pues el cabrón pues se le vaya el pedo de vez en cuando, se encabrona, no. Pues tú te encabronas ahorita, hay cosas que te encabronan. Nomás no tienes una familia que aparte te demanda que todo el tiempo estés feliz, güey. Es una cosa bien bizarra, no. Pero desde ese perspectiva, pues güey, un macho se enojó, pero pues no es así como que me mató. Digo, esa cuestión casi cerca, pero no es como que constantemente me tenía así a pan y verga, no, y constantemente me tenía todo moreteado. O sea, es un macho adulto que se enojó con un niño, pero yo ya no soy ese niño. O sea, ahorita alguien que se enoje conmigo jamás va a ser la misma situación. No importa quién se enoje conmigo, se está enojando con otro hombre adulto. Jamás va a volver, jamás va a volver a pasar esta situación por enfrentarme a cualquier autoridad, jamás. Porque yo, eso es lo que le pasó a un niño, no lo que le pasa a un hombre adulto.
Eso no lo entiendo bien, o sea, yo ya como adulto y entiendo, no te puede volver a pasar. O sea, no me puedo asustar frente a alguien, que se enoje.
¿Por qué te habrías de asustar? Pero tú no actúas temiendo qué podría pasar cuando lo que podría pasar ya lo puedes manejar. Está bien asustarte ante una situación que no puedes manejar, pero ya eres un hombre adulto preparado. Si en una situación de ese tipo se presentara, en la que una autoridad se enoja a ese nivel, se puede enojar tu papá, Bueno, que se iba a enojar tu papá. ¿Cómo vas a tener el mismo nivel de reacción si ahora eres un hombre adulto? No va a haber las consecuencias porque no va a haber manera de que tú permitas que vayan más lejos de cualquier cosa. Enójate lo que quieras, pero si te pasa lo mejor, tú a partir tu madre, cabrón. No, estás hablando con otro hombre adulto, con otro macho adulto. Claro, o sea, yo, tú lo que me dices, bueno, lo que me dices es que yo debería ver que ya tengo la condición para defenderme, ya no soy un niño para Que para empezar, cuando pasó no era tan malo como lo maximizamos cuando somos niños, porque pues estás viendo a alguien de 3, 5 veces tu tamaño y 10 veces, 20 veces tu fuerza, pues está cabrón, o sea, si lo ves aunque sea poquito, se siente bien agresivo, ¿no? Si lo ves como adulto, ves así que alguien se enoja así con su hijo y dices pues güey, qué enojón, pero pues tampoco lo ves así como, no lo vas a ver como lo ve el niño. No lo ves como un ataque. Pero si te sucediera el nivel de enojo que le puede hacer una autoridad, que fue lo que te causó esta sensación, lo vivieras tú ahorita, o sea, si sí llegaras a ese momento en el que la autoridad se enoja contigo, pues, ¿qué va a pasar? Si es una vieja, pues le pones un cachetadón. No seas pendeja, ¿no? Si es otro vato, le partes su madre y se acabó. Pero jamás vas a poder tú obtener el resultado que obtendría un niño de una explosión así. Ya no tienes que tenerle esa cautela. Que ya no estás en ese peligro, ya no estás en ese nivel de exposición, y además ya no estás en ese nivel de impresión. Ya no te puede impresionar otro adulto que se enoje, güey.
Claro, claro, ya te entiendo.
O sea, claro, yo frente a esa situación me sentía como un niño por las posibilidades que sabes que puede suceder, pero ahora tú ya puedes reaccionar como hombre. Y además, ¿quién chingados le va a hablar así a otro hombre, güey? O sea, ¿quién en sus santos juicios ¿Se enojaría así tan fácil con otro hombre? Pues es pendejo, te pueden matar. Más como vieja, ¿no? Pendeja, te van a matar. No le hables así a un hombre. A un niño tú lo ves, pues bueno, ¿no? Porque además al niño lo tienes que impresionar. Al niño no le puedes platicar, güey. Cuando tengas hijos vas a decir: "No mames, a este güey lo tengo que amenazar, güey, porque el vato no me entiende." Porque el niño no entiende, no está en una edad racional. Entonces tienes que reaccionar, tienes que hacerlo reaccionar. Pero ahora como adulto nadie te va a hablar así, güey. ¿Qué pasa?
No, y es que fíjate, fíjate, Isai, que yo mido 1,80, yo hago, yo hacía artes marciales, yo estoy ancho, pero cuando estoy frente a ese tipo de situaciones me siento pequeño, como un niño. Sí, y por eso la gente se burla, o sea, como que ven qué hace este güey de 1,80 fuerte portándose como un niño.
Ah, pues esa es la parte de la energía femenina.
Ya te entiendo. O sea, la energía femenina es la que hace que yo quiera escapar.
Ah, que no quieres confrontar el problema. Cuando un macho tiene que confrontar el problema, güey, sí o sí, güey. Se tiene que o ser responsable, o tiene que defenderse, o tiene que atacar, o tiene que— el macho es resolutivo. Hay un pedo, lo arreglo. La mujer es pasiva: hay un pedo, que me lo arregle, ¿no? Entonces tú, como un macho resolutivo, lo deberías de arreglar, pero entra la condición del la influencia femenina fuerte que tuviste, porque tu padre era muy ausente por trabajo, no porque no estuvo ya, no sé, nomás estaba muy intermitente. Te quedó esa experiencia, y entonces tú, en vez de lo que podría resolver, te vas porque esperas que se resuelva solo, güey, no, que alguien lo resuelva por ti. Pero eres un hombre adulto, eres un macho, tienes que verlo de esa manera, eres un macho adulto.
O sea, tengo que verme a mí mismo también. De esa forma. Ya tengo que empezar yo a hacerme responsable de eso, no, o sea, como entender que yo tengo que cambiar la forma en la que me veo frente a esa situación.
Algo así, más bien abandonarlo, no sientas como que cambias, sino como que dejas ir, güey. Es como, ay güey, tenía una perspectiva condicionada por 20 años, güey. ¿Qué edad tienes?
Yo tengo 31 años.
Llevas por lo menos 20 años condicionado a algo que ya no eres, güey, que ya no existe. Tus capacidades, tus fuerzas, tus habilidades están pero por encima de las del niño que temía esas reacciones. Tú ya no puedes temer esas reacciones, que ya no pueden pasar, güey. ¿Quién chingados te va a hablar así, güey? ¿Quién va a reaccionar así? Saben que es un mundo, en lo laboral es peligrosísimo reaccionar de esta manera con algún empleado, güey. Y si lo hicieran, ya sabes cómo defenderte. Entonces es abandonar.
Sí, es que incluso ahí entra el tema de tú saber negociar, ¿no? O sea, por ejemplo, supongamos que yo no tuviera, digamos, la fuerza física, pero ahora las leyes, o un hombre que es inteligente sabe defenderse a través de la palabra, ¿no? De las leyes, de negociar con el otro, ¿no? O sea, si No, si tú me haces esto, entonces yo te puedo demandar por esto. Eso es una forma de negociar como un hombre, ¿no?
O sea, sí, pero lo que me importa es la perspectiva. Aunque no existieran las leyes, o sea, si nos vamos a poner quién puede más, pues no hay pedo, ¿no? Nos aventamos. O sea, tienes que sentir esa paz interna de que tú mismo, sin las leyes laborales, sin la policía, sin nada, tú estás seguro en ti, güey. ¿Por qué no deberías estar seguro en tu propia piel? Cualquier cosa que pudiera suceder, estás preparado.
Claro, claro. A veces, mira, que ahora como lo planteas así, ese punto me cuesta aún asimilarlo, ¿no? O sea, como que yo todavía siento—
¿Cómo te va a costar aún asimilarlo si apenas te estoy hablando de este tema? No, ni siquiera has dejado que entre, güey. O sea, te falta el proceso después de esta llamada. ¿Qué has estado haciendo tú este tiempo, güey? He dejado que las otras personas me hablen en mi cabeza. Yo traduzco lo que las otras personas dicen al idioma de mi papá. Tú estás sirviendo de traductor, güey. Tú estás de intérprete, güey. Ni siquiera son las cosas como son. Tú estás haciéndote una traducción cerebral de esto es como si me lo estuviera diciendo mi papá, y probablemente voy a obtener la misma respuesta, castigo o efecto colateral. O sea, güey, tú eres el intérprete, güey. Las personas no te están hablando así, tú lo estás interpretando así.
Sí, sí, ahora que me lo dices, mierda, me estás haciendo entrar un despertar ahí de conciencia, mierda, porque yo no descifraba eso. Ya muchas gracias, pero entonces ¿por qué me pasa con las mujeres? Porque me dan miedo las mujeres...
No, no, lo dije desde el principio separa las dos cosas aquí es autoridad tú al verla más bonita, tú al ver la más especial la ves como autoridad, tú solito la pones como autoridad wey, Te intimida la presencia. Tú permites que te intimide su presencia, eso la eleva a nivel de autoridad.
Claro, por eso tiendo a ligarme a mujeres que yo no veo tan bonitas, porque para mí—
o al revés, que son masculinas, y o que ellas me ligan a mí, que ellas lleven la batuta. De todas maneras se van porque no les gusta. Tienen esa energía, pues no les gusta que no seas tú quien mande, güey. Entonces sí, pero va a generar conflicto, güey.
Claro. Usualmente me pasa que cuando estoy con ellas y llega alguien, un externo, a buscar problemas o hacer algo mal, yo me quedo callado, me escondo, porque lo veo a él como autoridad y yo tiendo a esconderme. Ya está bien, muchas gracias.
Te cambia la vida. Sí, seguro, porque traigo el pleito con la psicología, lo puedes arreglar en un pinche día, güey.
Pero tú, o sea, esto, esto que tú me estás diciendo, tú lo aprendiste a través de, o sea, como tú tuviste alguna, a través de alguna metodología, lo has estudiado o algo.
Estudiado muchas cosas, le pongo demasiada atención al comportamiento humano, pero también hay muchas cosas que he vivido, güey. O sea, me tocó pensar, güey, ¿por qué me habló tan feo? Si me habla con groserías cada que fallaba. Ah, pinche, soy pendejo, chingada madre. Y dije: pero yo ni hablo así, güey. Entonces fue cuando me puse a pensar: ah, la persona que yo conozco que sí habla así es mi padre. Y luego me puse a pensar: si mi padre me habla así a mí, ¿cómo se hablará a él mismo?
Ya, no, mi pobre viejo, yo creo que tiene ahí un pedo también.
Pinche infierno que viene adentro. No es como para decir: ay, pobrecito, sí, darles un beso, no. Pero es para que tú lo dejes ir, para que te perdones, porque no fue personal, nunca fue acerca de ti. Era un pedo que tenía él consigo mismo, güey, al punto de que se avergonzó el día que actuó como a él lo atacaron. El día que actuó así se avergonzó tanto que se terminó alejando, porque seguramente él se prometió que nunca lo iba a hacer lo que a él le hicieron. Entonces puedes sentir la compasión necesaria para tú liberarte, ¿no? Además, el chingao nunca se curó, ¿no? Terminó siendo otro pinche adulto, pero por lo menos la compasión más hacia él es La compasión sobre él es para que tú te liberes de la marca personal que le pusiste, que crees que era acerca de ti.
Ahora que tú me lo dices, ya siento como unas ganas de perdonarlo a él, como que siento esa necesidad, es una necesidad de perdonar, es una necesidad de que tú ya le entiendas a la persona, y no solo a él, a las personas que te hablan así, porque seguramente esas personas están sufriendo lo mismo, ¿no?
Sí, aunque a tu edad, cuando te hablan así es porque lo permites. Bueno, siempre es así, pero de niño no puedes hacer nada, ¿no? Ahorita tu propia presencia es la que mucha gente, o sea, cuando la gente te habla así es porque ve en ti la posibilidad, ve la grieta, ¿no? Por donde se pueden dar ese lujo de pasarte el saquito de mierda, ¿no? Para hacerte sentir igual de mal que ellos se sienten. Pero si no ven por dónde, pura madre que se meten, porque se les va a rebotar. Si ellos no ven la grieta en tu personalidad que permita que ellos hablen de manera abusiva, como hablaron de manera abusiva hacia ellos, si no la ven, saben que les va a rebotar, entonces mejor no lo hacen.
¿A ti te ha pasado eso? ¿Te ha llegado a pasar tú estar en un entorno o tú ver la gente? Bueno, ahora que tú estuviste ahorita con todo el tema de que estás siendo más una influencia pública, de gente que trata de atacarte. Tú ahora, comprendiendo esto, tú, ¿cómo te ha pasado? ¿Cómo? ¿Qué significa para ti?
Nunca me ha atacado alguien mejor que yo.
Ya, verga.
A ti tampoco. A ti tampoco, güey. La gente que es mejor que tú no te ataca. Entiende el camino que estás pasando porque esa persona también pasó por ahí. No te puede atacar alguien que es mejor que tú.
¡Guau! ¡Qué loco, güey!
¡Haces cambios de cabeza! ¡Me salen debiendo, cabrones!
Yo creo que sí. Yo creo que vas a ver el caso. No, no, gracias, gracias. Yo estoy haciendo journaling todas las mañanas, ¿no? Y sabes qué estaba haciendo, yo los, yo cogí yo 8 meses haciéndolo diario, transcribir proceso y lo metía a una inteligencia artificial.
Llevas 8 meses haciéndolo mal, güey. ¿Por qué esa madre? Porque esa madre se hace en la noche para formular el plan de acción del otro día, no en la mañana.
No es la mañana.
Pues no, tienes que darte el espacio para saber qué cambio vas a hacer otro día, güey. Empiezas el día sin cambios, entonces es pendejo. Lo haces la noche anterior, lo suficientemente temprano, para unas 2 horas antes de dormir, si es posible, para que saques las conclusiones de qué puedes hacer mejor al otro día para que el día sea mejor que el anterior. No el mismo día, güey.
O sea, Esta noche yo lo que hago es evaluar mi proceso del día para que el siguiente día sea mejor que hoy.
Sí, ¿cuál será el motivo de hacer el journaling? Nomás por estar contando, ¿no? Solo estar platicando, qué vergas. No, pues escribes lo que pasó en el día para analizar qué pudiste haber hecho diferente. Es el autoestudio lo que te hace superarte con regularidad, es la reflexión que tienes sobre ti mismo. Entonces tú te metes en el proceso mental de pensar qué pude haber hecho para tener resultados diferentes, y lo pones al otro día parte de la estrategia del día. Bueno, vives de manera prosaica, vives de manera estructurada.
Ya entiendo, lo voy a tomar como avance. Voy a empezar a hacerlo de noche también, porque fíjate que haciéndolo en la mañana, la IA me arrojó que la mayoría del lenguaje que yo tenía Cuando escribía era negativo, sí, crítico, o sea, me criticaba, me hablaba muy duro a mí mismo. Y ahora que tú me lo dices, es claro, estoy viendo a través de los ojos de mi padre, ¿no?
Lo que tú me dices, podrías agarrar exclusivamente los adjetivos calificativos de lo que escribes, tacharlo con una plumita roja si lo quieres hacer más bonito, y escribir encima el adjetivo calificativo positivo, y verías que la frase Es así, nomás con eso, güey, cambia todo. Es un buen ejercicio, los tachas y cada pensamiento que tenías que estaba maquillado, que es nomás maquillaje, güey, porque pues no puedes realmente estar en contra de ti mismo, eso no se puede, güey. Si estuvieras en contra de ti mismo, no comerías, no te limpiarías después de cagar, güey, no saldrías de la cama, güey, no te bañarías, güey, no te peinarías, no te cortarías el cabello, no te vestirías. No puedes estar en contra de ti mismo, es un maquillaje, güey. Porque se siente familiar estar en contra de ti, porque alguien lo estuvo, que fue una influencia en tu vida, y que tú lo ves como parte de tu personalidad. Pero no puede estar en contra de ti. Entonces, con cambiar las palabras de lo negativo a lo positivo, ya con eso se vuelve más real. Ya tienes que hacer cambios drásticos, no nomás decir: wey, qué pedo con la perspectiva, no. Puedo seguir con el pensamiento: no quiero estar enfermo, a quiero estar sano. Se oye bien chiquita la diferencia y es un chingo de diferencia.
Claro, en una de unas hablas desde el miedo y desde la otra estás hablando desde la aspiración, desde el crecimiento. Ya, puta madre. Bueno, dos preguntas como para redondear lo que tú me acabas de decir. ¿Por qué? Porque con el tema de la relación o de la hora de ir a conseguir algo, por ejemplo, ir a ligar, o yo ir detrás de una meta, tiendo a ir a no ganar, tiendo a ir a perder básicamente. ¿Por qué tengo esa tendencia en relación con lo que tú me dices? O sea, ¿por qué tiendo a no querer ir por la mejor nota? O si veo una mujer muy linda y voy, le hablo, ¿por qué no No voy sencillamente, no voy a hablarle, a decirle lo que quiero, a conseguir lo que quiero, sino que voy a dar muchas vueltas frente a eso y no llego al punto.
Seguro te puedo decir, pero no te va a gustar.
Pues no, dímelo, dímelo, que—
Porque te da mayor beneficio de contacto emocional el que las cosas salieran mal a que las cosas salieran bien.
Mayor beneficio.
Okay, okay, ahí te va. Porque te ponían más atención para corregirte que para premiarte.
Ahora que me lo dices, sabes que me entra, me cabe al 20 total, porque en los trabajos me ha pasado eso. Yo tiendo a llamar la atención haciendo las cosas mal o buscando aprobación, sí, buscando como que me digan, que me digan cómo hacer las cosas.
Sí, sí, sí, es que hagas el ser humano, no, que es bien básico, güey. Creemos que es bien complicado, es todo eso así, conductas repetitivas. Sabes, como todo lo que está pasando, o sea, pues hay una frase del budismo que dice: si quieres conocer tu presente, estudia tu pasado. Si quieres conocer tu futuro, pon atención a tu presente, ¿no? Entonces, ¿por qué estoy actuando así? Bueno, pues por algo que pasó antes, ¿no? ¿Qué pasaba? ¿Por qué busco más una emoción negativa que una positiva? Porque la emoción negativa estaba más alimentada que antes, ¿no? Teniendo un padre ausente, que no te está poniendo tanta atención, y tantas personas diferentes interactuando en tu crianza, Pues era, llamaba la atención solo realmente cuando las cosas salían mal, no cuando salían bien.
Sí, sí, sí, sí, es así, así es.
Y te condicionaste solo, güey, nadie te condicionó, supiste tú.
Ya no tengo que echar la culpa a mi papá de que él estuviera ausente, sino que yo mismo buscaba, yo mismo estaba buscando llamar la atención al hacer las cosas mal.
Exacto, pero lo importante de esto no nada más es que ya no le voy a echar la culpa de papá, sino A parte la contraria, si yo tengo la capacidad de generar una acción, generar una reacción a elección, pues cambio la elección de la negativa, elegir algo positivo. Pero ahí está el poder, hermana. Yo soy el que crea las situaciones, yo soy el que crea las reacciones. Pues güey, mejor elijo una que me convenga, no, no una que ya no está la persona que me alimentaba la emoción.
Es que fíjate que cuando alguien me felicita por hacer algo bien, a mí se me hace bien raro, o sea, me siento mal.
Pues sí, pues sí, es como si te dejaras el estómago al revés. Es que a mí lo que me alimenta es la caca, güey, no la comida, güey. Yo cago comida, güey, pero como caca, güey.
Pero, ¿cómo hago? O sea, ¿cómo cambio eso?
¿Cómo cambias qué, cabrón? No tienes que cambiar nada, güey. Tienes que dejar ir ese conocimiento que no me servía, güey. No lo tengo que cambiar, simplemente lo tengo que abandonar, güey. O sea, eso nunca fue real. Es como si el día de hoy, güey, así desapareciera la luna, ¿no? Nos dijeran: es que la neta todo el tiempo fue un holograma. ¿Tú seguirías creyendo que la luna era real? Ya que te entra un pedazo de información 100% real, güey, no sirve de nada seguir con la fantasía. Todo esto es fantasía, solo la tienes que abandonar, güey. No tienes que cambiar. No sé si como, ah güey, es que llevas años alimentándote mal, es hora de alimentarte bien. No, tú estabas eligiendo la perspectiva, güey. Tú elige la perspectiva que más te convenga ahora. Elige a propósito, no por acción repetitiva, güey. Comienza a elegir a propósito.
Ya, ya, ya te entiendo, claro. Lo puedo relacionar, por ejemplo, y quería hacerte esta pregunta, no, porque ahora hay muchos mentores en internet, cierto, y hay como una rama de mentoría que he notado que es como muy rígida, no, como que tú ya no es como lo de los alfas y esta cuestión, sino que ya como que ha evolucionado.
Y está bien porque yo he visto mucho, en algún momento me van a alcanzar, güey.
Sí, o sea, yo he visto como mucha gente que le va bien, se hace millonarios, tal. Pero yo digo, verga, qué vida más aburrida, güey, que vos tengas que reprimirte de las mujeres, de salir de fiesta o de hacer cosas que te gusten, por estar enfocado en el trabajo 24/7, ¿no? O sea, verlo de esa forma, como para ti, obviamente la disciplina ayuda, porque yo te lo digo, yo he sido muy disciplinado. No he llegado a ese nivel de disciplina, pero he sido disciplinado. Pero tú llegar a ese nivel y sentirte estresado, de mal humor, o sea, pensando en que estás haciendo las cosas mal y que tienes que ser aún más disciplinado y hacerlo como ese círculo vicioso. Y lo peor es que se puede relacionar con esto, o sea, como tú, como tú pensarlo, o sea, como tú, ¿tú qué piensas de ese tipo de coaching? Y tú, ¿qué piensas de ese estilo de vida tan rígido? O sea, como que tú decir no, no puedo salir con mujeres No puedo ver mujeres, no puedo ni siquiera irme a hablar con gente de fiesta, no puedo salir a la esquina a tomarme una cerveza, si yo no puedo irme a fumar un porro o no puedo ni hacerme la paja porque tengo que estar todo el día en ese estilo de vida.
Eso se llama sobrecorrección, güey. ¿Qué significa, güey? Pues es que antes era muy lindo, ahora se va a ser muy culero, ¿no? ¿Cuál es la normal? No, pues es que antes yo era muy amable con las mujeres, ahora voy a ser un patán, ¿no? Entonces esa sobrecorrección es cubrir el dolor, no curarlo. No es taparlo, es maquillarlo. Lo voy a hacer, ¿para qué? Para que ahora yo mismo me convenza de que no me duele, que no me molesta, pero pues se lo termino haciendo a otras personas igual, ¿no? O la otra, ¿no? La de así ser tan rígido, que significa no confío en mí para que si yo fallara no me volvería a regresar a donde estaba mal. Ese es un miedo que tienen. Pero voy a dar un ejemplo muy pendejo. Es pendejo que así sea, no que el ejemplo sea pendejo. Pero, o sea, la gran mayoría, no, todos los demás que sean de seducción, todos los demás que sean de esto, no son mejores que yo. ¿Por qué no son mejores que yo? Porque como mucho tiempo no fueron buenos, o mucho tiempo no tuvieron ningún resultado, cuando comenzaron a tener resultados siendo así, esa mamada de ser alfa, no, esa mamada de ser castigador, o lo que tú quieras, cuando hicieron ese cambio, que comenzaron a tener poquito resultados, les dio miedo explorar algo más, porque qué tal que dejaron de tener resultados. Entonces nunca experimentaron cómo poder conseguir una mezcla en la que podían ser lindos, podían ser cariñosos, amorosos con una mujer, sin que la mujer los mandara a la verga, los friendzoneara. Nunca descubrieron eso porque están haciendo la sobrecorrección. Cubren su dolor de que los hayan bateado al hacer cosas drásticas, pensando que el problema era que eran amables, cuando el problema simplemente era que se regalaban. Pueden ser amorosos con una morra Puedes ser detallista, puedes ser cariñoso, pero no te regalas a los pendejos. Es el problema y no cambiaron esa parte. Entonces toda esta gente que no se permite arriesgarse a ser mejor se queda en lo rígido porque le da miedo regresar a donde era peor.
Ya, por ejemplo, la gente que es supremamente disciplinada y que digamos: yo empecé a madrugar a las 5, ahora madrugo a las 4, ahora madrugo a las 3. Y a un día no puedo fallar, no puedo fallar ningún día y tengo que hacerlo todo perfecto. Ya también están aplicando sobrecorrección, no, porque el día que fallen se van a sentir como la mierda.
El día que fallen es casi seguro que van a abandonar todo, güey. El día que fallen, lo más probable es que van a abandonar todo. Esa es la gente que de repente jamás volverá al gimnasio, no, jamás vuelve a recuperar el cuerpo. Porque lo hicieron por pura disciplina, pura disciplina, pura disciplina, pero que en realidad era una manera de maquillar el miedo de perder la disciplina. Si tú tienes disciplina real, sabes que si un día no vas, no pasa nada, ¿no? Porque al otro día vas a volver a ir, porque es disciplina real, no maquillada. Cuando tienes estructura, cuando tienes filosofía real, no te da miedo que abandones. No tienes que ser tan pinche rígido. Te puedes tomar, ay, güey, pues es que hoy fue un día que quise disfrutar con mi chica, se iba de viaje y no iba a haber tiempo de entrenar. No pasa nada. Pero hay gente que de plano se pierde eventos familiares, se pierde oportunidades, se pierden momentos porque, ah no, ¿qué tal que es que lo tengo que hacer? Porque tienen, temen que si lo dejan de hacer van a regresar a donde estaban en vez de simplemente continuar donde lo dejaron.
Ya entiendo, y he visto casos que pasan, ¿no? Ya entiendo, y me pasaba a mí. Me ha pasado, me ha pasado como estar con ese miedo de fallar, y de que si fallo, incluso cuando fallo me hablo muy mal. Y es por lo que tú me dices.
Claro.
¿Tú me puedes dar un ejercicio de más del journaling? ¿Tú me podrías dar un ejercicio ya como?
Te voy a dar un ejercicio ahorita, te voy a dar un ejercicio ahorita. Vamos a terminar la llamada. Y no vas a ponerte a checar el celular, no vas a contestar mensajes, no vas a hacer nada. Si quieres, puedes tomar pluma y papel, eso sí, si tienes, pero ahorita ni siquiera lo escribas en el teléfono porque te va a hacer daño estar en el teléfono. Ponte a pensar en lo que acaba de pasar, güey. Ponte a pensar cómo se ramifica, en cuántas áreas de tu vida quedaron afectadas, porque hay muchísimo más detrás de todo esto. Y lo bonito de todo es que un problema que parece exageradamente complicado con demasiados matices tiene solo un origen, pero tienes que ver todos lados donde cabe que el mismo origen lo cura. Entonces ten esa consideración, piensa, comienza a pensar en cuántos lados afecta esa manera de pensar para que todos se curen, porque la gran mayoría de tus problemas van a tener un mismo origen. Vale, vale. No le contestes a nadie, no te puedo hacer nada, date tiempo que esto se vuelva parte, porque si no vas a romper por distracción. Parte del trabajo que ya hemos hecho.
Vale, muchísimas gracias.
Y luego le escribes a Martín para lo de Martín de Pillos.
Y así, sí, te lo agradezco inmensamente. Espero que un abrazo grande.
Ahora que vaya, voy a estar en Barcelona como en 3 semanas, como en 3 semanas, voy a estar el 14 de junio, 14, 15, 16 de junio.
¿Vas a estar en algún evento o algo?
Nah, nomás voy a andar cotorreando. A ver si me quiere llevar un regalo o algo así. Mira, Isela, lo que te compré por cómo cambiaste mi vida, cabrón. Es un pene de oro, güey. No porque a ti te gusten, pero porque a mí me gustan y te lo quería compartir.
Bueno, ¿qué saben?
Bueno, si es de oro yo lo acepto, ¿verdad? ¿Tú no lo aceptarías si fuera de oro? No te lo tienes que meter, nomás te lo tienes que aceptar.
Hombre, hombre, hostia, al caballo regalado no se le miran colmillos.
Échale pitillo, sale pues, papá, póngase a pensar, échale ganas, sale.
Gracias, dale.
Un abrazo, chao.
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