
In this extended livestream, host (Speaker A) and guest Giancarlos discuss a wide range of topics centered on personal failure, the concept of "cringe," and how embracing mistakes can improve one's dating game. They critique superficial judgments in media (e.g., Sydney Sweeney’s commercial), explore the psychology of "shit tests" and the dynamics of male dominance versus female submission, and argue that genuine "caza" (hunt) must be driven by raw masculinity rather than money or gifts. Speaker A promotes his 700‑page book Seductor Definitivo, its English translation, and the idea that learning proven seduction formulas is essential, while also highlighting the stigma men face for studying these techniques. The conversation shifts to the launch of ManLab’s AI clone, its free‑trial offer, and the upcoming in‑person workshops in Lima, including logistics, pricing, and a meet‑and‑greet plan. Throughout, the speakers use a colloquial, confrontational tone, expressing frustration with cultural norms, enthusiasm for their methods, and a mix of critical and supportive sentiments toward the topics discussed.
Chapters
Está bueno, pues buenas noches y bienvenidos a otro live mágico, espectacular, increíble. ¿Cuánto llevamos sin live? ¿Alguna idea de cuánto llevamos sin live? Válgame Dios. Vamos a avisarle a la gente porque la gente tiene que enterarse. Ya hace tanto que ni siquiera había, ya ni siquiera había este, por ahí luego luego el sticker, no, de ya el live, cabrones. ¿Qué tal? Buenas noches. Pues muchas gracias por estar aquí de vuelta en otro live de Man Lab. Ya, qué tiempos, no, qué tiempos aquellos en los que primero era diario, no. Creo que llegó a haber algún momento en el que hice 2 diario, diario había live, y pues ya no es así, no, ya no es el caso de que diario haya live.
La vida, no.
Y de repente pues también me llega el momento en el que dices, no mames, bueno, no, todavía te quiero descansar, ahora quiero pasar tiempo en familia, quiero estar con mi esposa, no, quiero ver una película porque estoy todo el día trabajando. Y encima de todo hacer live, ¿no? Y la carga, la carga se ha vuelto pues cada vez más pesada, ¿no? Entre más cosas haces, más, más proyectos agarras, ¿no? Más emprendimientos tienes. Y pues padre, porque pues haces más cosas, ¿no? Pero pues ya no te da tiempo así como para hobbies, ¿no? Porque pues hacer transmisiones en vivo es prácticamente un hobby, con toda la honestidad. Y yo quisiera, yo quisiera no hacer live de manera repetitiva y estar aquí con ustedes todos los días porque pues ya saben que yo también los quiero mucho, no. Pero, pero en fin, ¿cómo están? ¿Cómo han estado? Vamos a hablar de algo interesante. Fíjense que me puse a hacer una auditoría de lo que es MATLAB para ver qué ha pasado. ¿Qué ha pasado por ahí? ¿Qué es lo que a la gente más le duele? Y me encontré con una característica principal de toda la gente que manda sus preguntas para el diagnóstico, porque se meten en mandlaproyecto.com, lo primero que te dice es bueno, vamos haciendo un diagnóstico, ¿no? ¿Cuál es el pedo? ¿Qué tienes? Y de todo lo que hay, muy bien, gracias, de todo lo que hay de opciones de qué es lo que les preocupa a la mayoría como creo que estaba como en 48% el miedo a hablarle a las mujeres. Yo dije, bueno, pues vamos atendiendo el miedo a hablarle a las mujeres, no, para que haya un live completo de eso. Voy a tratar de hacerles un taller completo, no, para que les quede bien. Y también les resumí, estar subiendo las asesorías al canal de YouTube. Alguien de aquí es de Lima, hacen la mano. Los que sean de Perú, los que sean de Perú, hacen la mano porque les ¿Qué les parece la calidad? No, cuando, o sea, tengo un estudio hecho y tengo un estudio completo en la casa. De hecho, bien mamón, porque voy a rentar otro departamento, o sea, voy a tener que estar pagando 3 pinches rentas aparte de tener mi casa propia. Y voy a comprar, voy a rentar un departamento nomás para tener una oficina más, no, porque está cabrón. Mi estimado Giancarlos, hermano, ¿cómo estás?
¿Qué tal? ¿Cómo estás? ¿Me escuchas bien?
Déjale, suba, que no se escucha bien. A ver si, ¿cómo estás, hermanito?
Ahí está, bien, bien, excelente, excelente. Pensé que hoy día te iba a ver en persona, era el plan, era el plan, cabrón, pero se me tomaron, se me atoraron un montón de madres.
Es más, se supone que lo que parte por lo que lo tuve que aplazar, el taller de Lima, era porque tenía que ir a hacer un negocio en Colombia.
Tampoco pude ir, pero no llegas a ir a Medellín.
Sí, ya fui, ya el taller de allá ya fue, estuvo padre, estuvo muy interesante.
¿Qué tal? ¿Qué te pareció Medellín?
Medellín me pareció muy bonito en la parte en donde estaba. Estuvimos en una parte muy fresa, como decimos en México, claro, que es poblado. Bien raro porque poblado aquí nosotros lo tenemos como algo muy malo, no, que vivir en el poblado es algo malo en México, pero pues ahí en Medellín es algo bueno, no, cuando Cuando este amigo, es que yo fui a un retiro en Miami, no, en Orlando, perdón, donde estuve junto con exactamente 100 multimillonarios, padrísimo el retiro. Y güey, o sea, el motivo para estar con esa gente era para crear conexiones, y el tema era todos se tienen que ayudar entre todos, ¿no? Entonces todos los que se comprometieron ahí unos con otros, se comprometieron, yo te voy a ayudar a hacer más dinero, y y el otro también al mismo tiempo. Y todo el mundo así prestándose cosas, ¿no? Entonces, yo tengo una casa en las montañas, ¿no? Pues yo tengo un penthouse en Medellín, pues vámonos, ¿no? Ese brother me lo prestó, ¿no? Y pues yo lo acepté con mucho, mucho cariño, ¿no? Mucho agradecimiento. Pero cuando pregunté dónde estaba, dije, ¿cómo que en el poblado? ¿No? Y lo vi con cara fea. Ya me explicó mi asistente Martín, que es de Colombia, así de, no, pues es que el poblado lo fresa, ¿no? En Medellín. Dije, bueno, Pero hay cosas bien complicadas, cabrón. Pinches tours feos, como era la Comuna 13. ¿Lo ubicas?
Claro, claro, los tours son malísimos allá. Es una pérdida de tiempo, cabrón.
¿Y por qué llevan a los turistas a eso, cabrón?
No, y también yo, yo también. Oye, siempre lo conversaba con mis estudiantes y cuando fui por allá Y hay un tour curioso que es en Guatapé.
Ah, no, eso está precioso, eso está precioso.
No, pero no sé si te diste cuenta cuando fuiste en el lago, en la lagunita. O sea, lo normal, por ejemplo, en Perú, tú cuando escuchas a un, este, a un guía turístico te habla de la cultura, sea la cultura inca, sea de la historia de los españoles. Tú haces un tour en México, te habla, no sé, pues de los aztecas, de los mayas. Pero allá me hablaban de que esa era la casa de James Rodríguez, de que esa es la, ahí vive la esposa que se peleó con el marido.
Puta, yo decía, no te hablaban de los indios Guatapé.
No, no existe eso. O sea, Guatapé, tú pasabas ahí y te explicaban, ves esa mansión, ahí estuvo Pablo Escobar. Ves esa mansión y ahí vive James Rodríguez y el arquero Ospina. Y entre mí, en mi cabeza decía, ¿en serio dicen eso? Ahí está, es ahí, ahí es.
Yo dije, me hicieron ese videíto con dron ahí con mi esposa, güey. Estoy boom.
O sea, Guatapé como lugar turístico, así como digo, como para estar ahí para agarrarte un fin de semana, es chévere, muy bueno. Pero como tour turístico, yo me lo saltaría.
Justamente me peleé con el chofer que me asignaron porque también este cuate tiene ahí su propio chofer y todo. Y me dijo, güey, él va a pasar por ti y ahí nomás le das una lana, ¿no? Y ya pues nos llevó al centro de Medellín con lo de Botero, que está bonita la plaza de Botero y tiene una iglesia que está preciosa. Se me hizo de lo más original, pero pues prostitutas por ahí, vendedores por allá, limosneros por acá, bien incómodo. Y el vato, mira, cero datos, güey, bien pinche aguado, güey. ¿Les gustó? Y les está bonito. Ay, a cada 5 pinches, ¿les gustó? Al siguiente día, a la Comuna 13, que no mames, es como ir a una pinche peregrinación cristiana, güey, de la verga, ¿no? Y luego ya fuimos a lo de Guatapé, y luego ya de vuelta al aeropuerto, ¿no? Y se acabó. Y el vato, pues hicimos 2, 3 comidas y a todos lo invitamos, y el güey nos quería cobrar $800, güey, ¿no?
Precio gringo.
Sí, bueno, me quise sacar de ahí, ha de ser también de baro, ¿no? Y no porque los demás te van a ver la cara, no. Y al güey le dije, ah, sí, güey, está bien, no, ya me esperaba. Obviamente, para qué me peleo con él antes de que me lleve al aeropuerto, no. Ya que cuando me dejó en el aeropuerto le dije, oye, ¿y de qué manera justificas tú hacer $800 de lo que hiciste, cabrón? No me diste ni un pinche dato, güey. Eres de lo más aburrido, cabrón. Me llevaste a los lugares más desabridos del planeta. Dijera, ¿hablabas inglés para que te entendiera mi esposa, cabrón? Pero nada, y quieres ganarte $800, güey. Tú sabes que entre latinoamericanos es como los gitanos, no nos leemos las manos. ¿Te sabes ese dicho, cabrón? Y el güey así le terminé dando como $430, no. El güey que es su jefe me recomendó que no le diera más de $350, no, por lo que hizo, que realmente no lo vale. Pero dije, ya, también para que se vaya con cierto sentido de victoria. $800, cabrón.
Es más, yo creo que le hice demasiado.
Sí, yo también creo. Todos me dijeron eso. Yo creo que le hice de más, pero más vale un mal arreglo que un buen pleito, güey. ¿Para qué lo dejo humillado, no? Así tan cabrón decirle, pues ya lo pendejeé, no, de guay. Pues sabes, es un bien pinche aburrido, cabrón. No sé por qué te dedicas a esto, güey, no. Dijeras, yo le dije, yo he sido guía, güey, yo he sido guía, y lo peor que tienes que hacer es a la gente darle la experiencia, no nada más de transportarla, sino explicarle y contarle. Hacerlo bien ameno. No, pinche vato más aburrido que su puta madre.
Oye, ¿y te pudiste dar la vuelta así por la ciudad, así caminar, o solo fue turístico?
Solo fue turístico. Yo tenía que hacer lo del taller, que fueron 8 horas en total, 4 un día, 4 el otro. Y venía yo muy enfermo, estuve a punto de cancelarlo. Me puse para la chingada así como 2 días antes, me estaba cargando la verga, güey, así de que Poquito me faltó para decirle a mi mujer, llévame al hospital porque esto va a valer madre, ¿no? Y me tardé en recuperarme, güey. O sea, no me concentraba, entonces no quería estar tanto rollo. Mi mujer también tiene mucho, muchos proyectos en los que tenía que trabajar, entonces así lo dejé.
Te lo pregunto porque, o sea, allá en Medellín hay como ya algo más cultural, el sentido de, del nivel de conciencia que tienen en la mujer paisa con respecto al extranjero. O sea, ya cuando conocemos un extranjero, ya es como que muchas asumen que el extranjero viene por sexo o por ligarse una paisa. Entonces tienes que pasar esa barrera, es muy curioso. Y obviamente tienes que tener un cierto nivel de juego para poder pasarlo. Antes era más sencillo, antes de lo mucho te preguntaban, oye, ¿y tú qué haces por acá? Esa era la típica pregunta de la paisa. Cuando veas que te enganchaba, te pregunta, ¿y qué haces por acá? Porque yo, bueno, peruano, y le dije no, yo trabajo acá, o coquetea con ella pues. Pero ahora ya es como que sí hay mujeres que ya lo ven como que ok, si eres extranjero no te aceptan nada, no, devuelve.
Yo vi dos cosas muy interesantes. La primera, güey, es que no mames, o sea Los matches de Tinder, güey, y los likes de Tinder, güey, así desproporcionalmente diferente a cualquier lugar en el que he estado en el planeta. No hay las mujeres de Tebán, güey. Pero sin ánimo de ofender a los colombianos, con toda honestidad, a mí me costaba trabajo diferenciar en la que era una prepago y la que no. A ver, la cultura de vestimenta allá, o sea, prácticamente no tienen diferencia, güey. Y a mí la verdad me dio con miedo, porque sí, mis amigos, mis amigos, o sea, no el amigo de un amigo, no, mis amigos así derechos, así casi casi tan cercano, me contaban sus historias de terror, con las mujeres colombianas.
No, yo, yo cuando estaba en Colombia yo no recomiendo hacer, o sea, literal, yo no hago, de por sí no me gusta hacer lo que hace el promedio. O sea, siempre cuando veo que algo mainstream, que es irte de fiesta y alquilar el mejor, el mejor box, el mejor trago para conseguir las viejas, de ok, yo no trato de hacer algo diferente. Y para mí, o sea, a mí me ha ido mejor conociéndolas durante el día. Obviamente la puedes abordar, por ejemplo, un lugar que me encanta de Medellín es los domingos cierran toda la avenida y la gente empieza a correr, mujeres que salen a correr, y facilísimo. O sea, tú vas a correr también y tranquilamente puedes iniciar un par de interacciones, te consigues un número para más tarde o para el otro fin de semana. Ahí más chévere, ahí como que digo es mejor. Obviamente para alguien que no está acostumbrado a hacer esto le va a costar un poco más, pero yo creo que vale la pena.
A mí, con toda honestidad, no vi en todo lo que estuve allá una mujer que me gustara.
Ah, caray, eso sí me sorprende.
Ni una, güey, ni siquiera en Tinder, ninguna, en ningún lado.
No, en Tinder hay mucho, mucha prepago, o sea, no vas a encontrar algo interesante.
Pero sí en la calle, en restaurantes a los que fui, en ese centrito en el que me ni una sola mujer que me gustara. Ahora, no digo que no sean bonitas, no digo ni siquiera que no sean hermosas a su estilo, no. A mí no me gustan tan voluptuosas, no me gustan tan, tan pango. Además, así como que digo, güey, qué pedo, o sea, es este, es obligación por ley estar operadas, güey, sabes. No lo entiendo. Yo prefiero poca, poquita natural que que hasta medio, ni siquiera mucho, no, que medio mucho operado, no, no me gusta.
Ahora, eso va, eso es muy común, como te diste cuenta. Y también esa es que es común, y ahí justo me gustaría ver tu opinión, no, el hecho de que así como las mujeres se han vuelto bastante de como que se sienten más valiosas por el hecho de ser paisa, de que ser buenas, por el otro lado la reacción del hombre es, ok, aceptar eso y ser más el proveedor. O sea, ves más hombres que invierten en las mujeres, dan mensualidades. O sea, he conocido mujeres que literal no hacen nada y reciben mensualidades de sus parejas allá. Y ves que las mujeres no trabajan y es muy normalizado el hecho de que la chica tú la ves, tiene historias en su WhatsApp, tirada en su cama a las 2 de la tarde, y simplemente después ve sube otra captura de su marido diciendo, ya toma, toma para que, para que comas. Y le deposita, no sé, pues $200, y él lo sube, lo sube como un, como un go, ¿no? Y es bastante común. O sea, tú, tú, ¿qué opinas de eso, de esa gente que, porque no es solo, no es solo de Colombia, sino es muy, muy latinoamericano, creo yo, de que valen, demuestran su valía como hombres el hecho de tener que dar meramente de lo económico.
Pues mira, a mí una de las cosas que más me hacen enojar de ver de respuestas de algún hombre en algún video que te ha de pasar que hables de seducción es el pendejo que sale con que nomás hagan un chingo de varo y ya. Dices, no mames, güey, ¿para qué la quieres interesada? No tiene, tiene lo suyo como que esa actitud de héroe, no, de que rescatas a tu mujer de que algo le esté pasando, no. Pero pues ya que es tu vieja, ya que te la estás clavando, que ya tienes una conexión emocional real, y de repente pues, ay, no mames, este pedo. No te preocupes, yo te echo la mano, güey. Lo veo, güey, no lo veo. Me cae, hasta te puedo decir que yo lo he hecho, no. Pero pues que ya es tu pareja. Por ejemplo, me pasó que la, una novia que yo tenía por ahí del 2000, entre 2017 y 2019, Su papá se puso súper mega mal, güey, no, para la puta verga, güey, no, de que se lo iba a cargar la chingada. Y para ella una relación súper importante, no, esta era una mujer que sí tiene una buena relación con su papá. Y al final sí le di como $4,000, güey, no, para que le ayudara con operaciones que el papá necesitaba. Ahí, güey, pues estás hablando de que ya lleva como año y medio siendo mi pareja, y la morra muy independiente, güey, muy de pagar sus gastos. Y sí, la morra estaba, tenía como 3 chambas para poder pagar ese pedo. Puta, güey, pues seguro que la aliviané, ¿no? Sí, ¿por qué no, cabrón? No había estado muy ojete, tenía yo el dinero, güey, y la posibilidad. Y ella sí tenía la urgencia de veras. Pero que está acostada echando la pinche hueva y que salga de, ay, es que nomás me faltan como $200 para la renta. Y yo, o sea, güey, te estás tú agarrando una pinche alimaña, ¿no? Te estás comprando tú ahí una sanguijuela, ¿no? Y qué va a hacer, siempre te va a sacar, siempre va a ser dependiente. ¿Y qué quiero eso? ¿La quiero de pareja realmente? ¿Alguien que no puedo confiar en que si yo no estoy ella no pueda ser la primera en arreglar las cosas? ¿Así la quiero yo como madre de mis hijos, cabrón? ¿Que pues esté así valiendo verga, güey? ¿Que le preocupe más las uñas que trae que hacer algo productivo? Pues nada, güey, no, de la verga.
Te lo pregunto porque así como nosotros hacemos contenido, también he visto contenido de tipo así que ponte, suben una foto en su auto y dicen, ¿no? Tranquila bebé, yo te pago la tuneada, ¿no? Como viéndolo como parte de su éxito. Y su argumento, o su contraargumento a la crítica que le hacen es, pucha, porque yo puedo, pues, ¿no? Es como que, ok, sí puedes, pero yo creo que mientras exista alguien que lo haga con menos inversión que tú, eres un pendejo, ¿me entiendes? Por más que puedas tener, por más que puedas pagarlo. O sea, si no tienes la capacidad de hacerlo O de que estés supeditado a que aparezca alguien con menos y haga lo mismo que tú, que es acostarse con esa chica o con una chica similar. No sé qué tan, qué tan cool sea eso, no.
No, no, si no es gratis no es seducción, güey. Si no es gratis no eres tan hombre como crees. Si tú no te puedes agarrar cualquiera, güey, no, no, no de las más pinches chafas, güey, no las más zorras. Si no te puedes agarrar cualquier mujer gratis, güey, no eres tan hombre como crees, güey. Así tal cual, claro.
Entonces, y lo curioso es que esa gente, o sea, como que ellos mismos se comen el discurso de que del hombre proveedor, del hombre que está en su energía masculina, no.
Es que sí es energía masculina, güey. O sea, cuando eres un proveedor, pero cuando eres un proveedor ya que te la agarraste gratis, ya que la morra se lo ganó, ya demostró su valía, y que dices lo que esta morra me da que no es dinero vale lo que yo le doy en dinero, por así decirlo. O sea, el tipo de beneficio que yo obtengo de la relación vale que yo suplante lo que ella se debe proveer por sí misma. O sea, lo que ella me da vale tanto que yo puedo con lo que gano suplantar que ella se pague, si quieres, las uñas, no, para empezar, o la comida, la renta, o toda la vida, no. Yo con mi mujer, mi mujer honestamente gana mucho más que yo, muy cabrón, y está a punto de ganar mucho más, pero no, yo no le pido nada, güey. Yo gano bastante bien también, y lo bonito de esto es que ella se siente, no importa cuánto gane, con lo que yo gano ella se siente segura que si ella quisiera dejar de hacerlo podría, y eso es una sensación vital para cualquier mujer. Porque puede que llegue el momento en el que ella ya no se sienta con la capacidad por lo emocional, o incluso siempre va a estar ahí latente qué tal que un día se embaraza, no, y tiene que dejar de trabajar. No nada más en lo que está embarazada, sino los primeros años de la infancia son importantes que esté al lado de la mamá. Entonces, el que ella sienta que yo tengo esa capacidad Puta, güey, súper importante. Pero yo también debo sentir la capacidad de que esta mujer, si yo desaparezco, no se va a morir de hambre, cabrón. Mis hijos no van a terminar en la pinche ruina o lo va a tener que conseguirse de inmediato otro papá. O sea, yo quiero una mujer que sea capaz por sí misma, que pueda confiar en que cuenta conmigo. Pero yo no quiero una pinche descuidada, güey, que nomás fue a la escuela a estar en Instagram, cabrón, y que nunca hizo nada en lo que se especializara, que nunca encontró algo que le apasionara, que llegara al nivel de que pudiera ella vivir bien de sus habilidades desarrolladas, de su conocimiento adquirido. No, yo no quiero ese tipo de mujer, cabrón, es una pinche sanguijuela y ya.
Totalmente. Es curioso porque allá en Medellín, en Colombia, tú ves ese contraste, no, de así por un lado las mujeres así que incluso recién me ensoñé de su marido y que, o de un equis que conoció, en un israelí que le manda mensualmente $800 y que va a Medellín una vez al año. O también mujeres que están tan en contra de eso, de ser percibidas como piezas de carne, que te hablan de eso, o sea, te discuten, te hablan, o sea, quieren diferenciarse mucho de eso. Y es eso lo cool de Medellín, por eso que a mí me gusta mucho ir allá, porque así como que escarbando siempre encuentras mujeres interesantes.
No lo dudo, no lo dudo. Y un hombre que siente eso de que le estoy dando dinero y estoy haciendo algo es un hombre que se percibe a sí mismo con poco valor, no, porque está dando algo de lo que no recibe realmente mucho a cambio, no. Está ahí el hombre que va a estar sintiendo como que está haciendo justicia y que está compensando por lo que el papá no le dio a la mamá. Y él se hizo esa promesa cuando iba creciendo. Por ejemplo, ese fue un caso de mi papá. Mi papá, yo veo ahora ya con mayor edad y desde una perspectiva más madura, y ahora yo como padre de familia, veo como su rol de proveedor estaba más vinculado al dolor, al trauma, o simplemente el sentimiento pues de que su abuelo, su papá, mi abuelo, no proveyó bien por su mamá, no de él, no mi abuela. Y es un rol más de proveedor que de padre. Yo lo veo como un padre ausente a propósito, que le dedicaba más el tiempo de manera egoísta para él después de trabajar. Fue un muy buen proveedor, o sea, eso sí no se lo voy a quitar nunca. Nos puso a todos los hijos en escuela privada, siempre tuvimos muy buenas vacaciones. Yo creo que pillamos 4 veces al año a la playa fácil, güey, si no es que más. Siempre nos quedábamos en buenos hoteles, íbamos, hacíamos un viaje internacional una vez al año sin ningún problema, a Estados Unidos nada más. La verdad es que ya Argentina nomás fue con mi mamá, no, no era tan creativo el cabrón. Pero, y pues bueno, las clases extra, güey, nunca hicieron falta, y cosas, no, que necesitábamos para algunas de esas actividades también, pero no pasó el tiempo, no realmente disfrutó su propio dinero, no lo disfrutó realmente. ¿Qué hizo? Simplemente compensó por lo que el papá no hizo por la mamá, y ese él sintió que hizo su labor. Entonces va a haber muchos hombres así que se sientan que gracias al dinero que están aportando, de alguna manera están curando su propia herida. O sea, hay diferentes opciones, pero esta es una fuerte, ¿no? De que están curando su propia herida de que vieron sufriendo a la mamá. Te voy a decir algo muy mamón, no. A mí, cuando una mujer me cuenta que el, no, el ex no le proveyó, no, porque pues también me ha tocado conocer mucha mamá soltera, el ex no le daba nada, de lengua me como un taco, no. Primero quiero hablar con el cabrón, porque incluso en el caso de mis abuelos, güey, que yo me comí esa pinche narrativa de que mi abuelo culero que no mandó nada de la chingada, que los dejó en la pobreza, güey, Después me enteré que mi abuelo le insistió muchas veces a mi abuela porque mi abuelo se tuvo que mudar de la ciudad de Guadalajara a Guerrero Negro en Baja California, que está hablando, pues en aquel entonces han de haber sido días de tránsito, ¿no? Y porque encontró una muy buena oportunidad y le empezó a ir muy bien, y le dijo muchas veces a mi abuela, vente, tráete a mis hijos, vente para acá. Y mi abuela le dijo que no. Entonces, ah, pues chingues a tu madre, pues no, pues no te doy nada, no te estoy diciendo que te vengas, te haces pendeja. Y es algo muy cierto, por lo menos en la cultura mexicana lo he visto así, de que el cabrón se encuentra una súper oportunidad de trabajo en otro lugar y no es que mi madre, mi familia, mis amigas, que mi iglesia, y si te vas no vas a volver a ver a los niños, bueno. Entonces por eso, por ejemplo, yo digo, a mí no me gusta tanto la mujer mexicana, güey, porque no tiene esa actitud realmente de pareja, quiere ser así como que dominante. Cuando si yo le digo eso a una mujer rusa, güey, empieza a empacar a donde tú digas. Vamos, mi amor, pues tú eres el que, tú eres el que estás encargando de esta familia, no. Pues tú dices y se hace, no. Pero aquí te están retando todo el tiempo. No sé si las latinoamericanas, pero las mexicanas sí, güey.
No, suena que es bien latinoamericano eso, es bien común acá también eso de ahí. Pero o sea, está interesante eso de lo diferente como tipo de proveedor. Ahora, en este caso del proveedor, digámoslo así, con una connotación negativa, ¿no? Que es como, ¿cuál sería el proveedor que lo hace como para poder compensar que no se siente valioso? ¿Cómo crees que lo identificarías?
Como ese que, como el que dices, bueno, que le están demandando la mensualidad aún si no la ve seguido, ¿no? Y la ve nomás haciéndose pendeja, ni siquiera la está apoyando, nomás está consecuentando su hueva, ¿no? O si no, el que termina reclamando, no, no, el que termina reclamando que yo te estoy dando dinero y dame esto a cambio, el que no se lo están dando y lo termina reclamando, ahí tiene también es una autoestima muy pobre, pero ahí lo que está haciendo es que no le dio el amor, la atención, lo más seguro la mamá, no hubo esa atención femenina, la quiere comprar, y cuando siente que no se lo da, le da coraje en vez de admitir cierta responsabilidad de, güey, ¿por qué le diste dinero a esa vieja? No. Entonces eso más bien es la, esa ausencia de cariño femenino, y muy, lo más probable de parte de la mamá.
Genial, genial. Oye, cuento, cuento un poquito de tu taller. ¿Cómo pensaste hacer el taller acá? Porque me contaste que ibas a hacer taller, pero no me contaste en qué consistía.
El taller de Lima, muy similar al de Medellín, nomás mejor, porque no más mejor, no más mejor, eso ya no digo, porque siempre para mí el segundo taller que doy de una serie de talleres es una chulada, porque ya ahora sí digo todo lo que no dije en el primero, que me pasa mucho, no. O sea, los alumnos no lo notan, jamás lo notan, porque él dice, no mames, lo dijo todo, no, y dijo un chingo. Y yo salgo y decía, chingado, no dije esto, ¿no? Pero ellos no saben, jamás se dan cuenta. Y el tercero ya se me olvida cosas que sí dije y que no, ¿no? Pero el segundo queda chulo, el de Lima va a estar muy padre. Son 4 horas un día, 4 horas el siguiente, y lo hago de esa manera porque primero trabajo mucho en la mentalidad. Yo siempre he sido de, con toda la claridad, de que la mentalidad está antes de la actividad, ¿no? Porque en el segundo día se traen mujeres reales, ¿no? Se contratan edecanes o modelos para que simulen interacciones con los chicos. Hay una interacción muy interesante que hago, uno de los ejercicios. Siento a la chica con uno de los chicos y le digo a la chica, dependiendo, ¿no? A una le toca uno, a otra le toca otro. Le digo, dale un insulto. A la otra, dale un halago. Se lo digo como dale, hazle una observación. O sea, no es que le digas qué pendejo, hazle una observación negativa de algo que ves en él, o hazle una observación positiva. Entonces le dice, no me gustan tus dientes, no, o tu camisa está muy bonita, no, o qué feos lentes traes, no, o qué desagradable tu cabello. Entonces, ¿de qué se trata? De que ellos tengan la capacidad de reaccionar usando lo que les están diciendo para continuar la interacción de todas maneras. Que lo que les digan lo usen, ¿no? Así como, ay, este, qué fea tu camisa, ¿no? Oye, ¿y a ti quién te nombró la autoridad en esto de la moda? Si tienes tan buen gusto, pues acompáñame entonces a ver si es cierto que lo que tú me dices me va a quedar mejor, ¿no? Respalda tus palabras, ya, ¿no? Entonces se ríe. Les rompe el marco, no, les rompe así la actitud a las morras. Y eso funciona en la vida real, porque hace poco me tocó un alumno, no, no que haya ido al taller, fue de otro lugar, que el güey se quebró porque la morra le dijo que naco, no, que era un naco. Se fue a un disco, boliche, club nocturno, antro, y era un lugar pues de mayor categoría económica que la que él está acostumbrado. Y una morra le dijo que era un naco. Y el güey, pues güey, pues se sentía en ese ambiente de mayor nivel económico que el que él estaba acostumbrado. Ya le va bien, pero pues ahorita ya no, no había, no es originario ese nivel, no. Y se entiende. Y lo mató cuando el vato lo pudo haber usado así de inmediato. Pues entre más corriente, más ambiente. ¿A poco no te lo habían dicho? Entre más alto vuelan las palomas, más bajo caen por el maíz, porque es donde saben más sabrosas, no. Y si no lo usas, güey, si no lo aprendes a usar Lo mismo con un halago, y es exactamente igual. Te pueden decir, ay, qué bonitos lentes. Tu respuesta es gracias, mataste la conversación. Entonces eso es algo que es parte de ese taller, el aprender a utilizar lo que te digan para seguir el flujo, para que al final la persona, lo bueno, la mujer en este caso, entienda que tú eres una persona segura. Divertida, creativa, inteligente, que es de lo que más les importa. Porque lo que más le importa a una mujer es una buena conversación, para empezar.
Interesante, qué chévere. Y es como que va a ser las 4 horas así, esa dinámica.
No, son 2 horas. El segundo día ya les doy todo lo que es el esqueleto de interactuar con una persona. Ya ahora sí ya entro al hola, no. O sea, las 4 horas previas son previos a decir siquiera hola. Que abras la pinche boca. La postura, la mirada, en la proyección de la voz, el tono, la manera en la que te paras, no, la manera en la que tú te percibes a ti mismo, la manera que todo eso son las primeras 4 horas. Luego ya el siguiente día, las 2 primeras horas, ahora sí ya soy, ya es así, es el esqueleto, la estructura, no. Ya que traes la buena, la mentalidad, pues ya darte el pinche plano arquitectónico, ya darte así como que la senda, ya está bien fácil, no. No. Y ahora sí, ya cuando llegan las chicas son 2 horas de pura práctica, pero ya son, ya es práctica bien hecha, no, que se retroalimentan. Y algo que hago, que les digo muy importante, es el que está al frente, tú tienes que verte como si tú fueras el que está interactuando para que tú estés pensando qué dirías tú a lo que la chica le está, ya sea insultando, halagando. Y cuando al chico le salga o no le salga, de todas maneras, qué hubieras hecho tú, qué hubieras hecho tú, qué hubieras hecho tú. Y es bien padre porque en esa misma sesión tienen una manera de responder totalmente diferente a la que creían que tenían, que se creían ellos que eran malos, que creían ellos que no sabían interactuar, que eran malos con las viejas. No, no, nomás era que no te habías puesto en esa disponibilidad de a ver, voy a pensar qué decir en vez de quedarme con la ansiedad de ay, ¿qué tal que me equivoco? Al contrario, lo voy a usar. Y está padre porque se demuestra en ellos, ellos mismos, que sí tienen la creatividad y la inteligencia. Entonces son dos horas nomás con las chicas. Más ya lo he intentado, las he intentado tener cursos en los que todo el taller están las chicas, güey, y ya, o sea, los vatos ya comienzan a cambiar su manera de responder. Ni siquiera las dejo estar ni una mujer, nomás ninguna mujer que no ligue mujeres está en los grupos de Manla porque cambian la manera en la que las manejan, las que se comportan, güey, y no me gusta eso.
Nice, nice, está chévere, está interesante esa dinámica. Oye, ¿y qué tal las edecanes? ¿Son guapas?
Más o menos, no pueden estar súper guapas porque tampoco quiero que se me traben, ¿no? Entonces me mandan fotos de las chicas. Bien curioso porque es algo que desde México he podido manejar bien, al menos que tú tengas unas sugerencias allá en Lima, porque hasta eso es un buen networking de modelos, ¿no? Ya ahorita ya por WhatsApp se comunican de todos lados de por lo menos de Latinoamérica. Y ya me mandan, y así como que entre las mejores, de las peores, busco las que están como en medio, que de todas maneras van a estar bonitas porque son edecanes, no. Pero pues hasta entre ellas hay niveles, entre las modelos y edecanes. Y ya busco las que estamos en medio porque también no quiero que los güeyes se intimiden demasiado, no, por la presencia.
Pero bueno, generalmente yo siento que ese perfil que tú mencionas también son más extrovertidas. Son como que más chéveres, más, más le entran más a la carrilla, como dicen, no, usualmente, usualmente, usualmente.
Pero no, también las que son súper guapas, hay unas que son súper chidas, no, son súper buena onda. Yo prefiero a las morras que son súper guapas, es más fácil platicar con ellas. Pero pues también yo ya manejo que el que no me puedan intimidar, no, estoy muy acostumbrado a su belleza, entonces pues me sale, no. Y estos chicos no, no quiero que lleguen a eso, entonces busco, está muy bonitas, pero están en el promedio. Pero está padre. No sé qué zona recomiendes, no he elegido bien la zona ahí en Lima. ¿Cuál es?
Miraflores. Miraflores o Barranco. Miraflores es por donde yo vivo, es chévere el lugar, es bonito. Barranco también. Barranco está un poquito más alejadito. Hay bastantes lugares para, digámoslo así, para conocer, para visitar. Si quieres hacer interacciones, yo recomendaría más Miraflores que Barranco porque hay más afluencia de gente. Por eso, por eso vivo por acá.
Yo creo que lo que voy a hacer, para que se los comentes a tu gente, voy a hacer una plática al día anterior, así como que en un lugar así suave, rico, cómodo, güey, pero interactivo. O sea, un bar, pero que no, que no sea así la pinche música, todo que esté todo oscuro. No sé, bueno, por unas cervecitas voy a hacer una interacción gratis para, bueno, más bien una plática gratis para toda la gente que me sigue en Lima. Por eso tengo un muy buen seguimiento de Liga en Lima, güey. Creo que es como 28% de la gente de MATLAB, que estás hablando de más de 550,000 personas.
Quiero hacer una, un común, este, como un meeting gratis.
Sí, y ahí platicar con ellos.
Nos reunimos ahí, ahí nos reunimos si quieres.
Sí, a huevo, sí, a huevo. Lo de los abordajes, no sé, ahí quizás tú y yo sí, güey, no, pero irme con estudiantes luego se me hace bien de huevo, güey, así, porque lo malo de eso, por ejemplo, a mí me pasó, ponle, el último taller que justo estaba dando.
Y la cosa es que me pedían, oye, aborda tú. Pero no me gusta abordar a una mujer que no me gusta, que no me atrae, pues. Entonces le digo, no, viejo, tranqui, tranqui, esto es sesión, le decía, esto es tu clase, tranquilo, enfoquémonos en eso. Pero mira, si pasa una mujer que me gusta, yo lo voy a hacer, tú confía. Y curiosamente pasó algo así, o sea, como que ya casi al final de sesión pasa una rubiecita bonita, casi. A mí me gustan como que más de 1 metro 70, y fui y le hablé y enganché. Es lo curioso, es que tuve 6 alumnos y como 2 se pusieron detrás mío escuchando que le estaba hablando mientras le sacaba el contacto. Bueno, independientemente de eso, pero ya se dieron cuenta que sí se puede, ¿me entiendes? Le das esa sensación de que se puede hacer esto, se puede lograr, y eso les dio más confianza. Pero te digo, no, si es que se puede hacer un meeting, yo diría que es fluir, conocerse, intercambiar, este, intercambiar experiencias por ahí. Y si es que pasa alguien así, yo normal. Por ejemplo, yo sé el tipo de mujer que me atrae, yo la tengo claro. O sea, si veo una morenita con rulitos así, con pelo chinito, de metro 70 para arriba y con buen cuerpo, yo voy a ir. No, no, no te preocupes, déjamela a mí nomás. O sea, normal por eso. No hay problema por ese lado, pero sí, no, no recomiendo tanto el hecho de que uno tenga que ir por ir, no.
Sí, tener que estar allá así de que a huevo tengo que sacar una pinche interacción en la presión, no, no, no es lo mío. Y más así tener que estar casi a huevo así de que puta, güey, a lo mejor ni me gusta pero está chida y esos güeyes les gustó que está chida y ahorita quiero hablarle, güey. No, no, no, no. Pero también lo mismo, no, así, así no sea el plan Si le veo que está pasando, está chido, ahorita vengo. No voy para allá ni siquiera, ni siquiera por ellos, no, que siempre lo he hecho por mí. Pero sí, ya sea de mi tincillo en algún lugar, si se da, qué padre, güey, cotorreo. Soy capaz de traerme a la pinche mesa. Mira, son los chicos, no, muy derecho a la flecha. Pero va a estar padre, güey, va a estar padre. Tengo muchas ganas de hacer, tengo muchas ganas de estar allá en Lima. Ya me la debo. Y vete a ti y verte a Al Alejo, güey, si es posible. Y interactuar en Lima, no sé cómo estén las mujeres de Perú, no las tengo bien ubicadas. Creo que bien, así que yo puedo identificar así de lejos, nada más puedo decir, yo creo que la colombiana, la venezolana, la brasileña y la argentina. De ahí, si me dices, no, pues es de Guatemala, Ecuador, Chile, así me costaría trabajo saber. Y las de Perú también no las tengo bien ubicadas, así como para decir esta es de Perú, güey.
No, Lima tiene vibes de Ciudad de México un poquito, o sea, el perfil de chica.
Eso no es algo bueno, güey. Eso significa que una de cada 100 está chida, güey.
Por eso te digo, o sea, estar buscando a así abordar va a costar. Por eso no estoy pensando eso. Cuando salgo a veces yo a caminar así, o sea, yo no voy, no me gusta ir acá a abordar así porque si no me voy a tirar caminando 2 horas para abordar, hacer una interacción. Prefiero yo, no sé, pues irme a comprar algo para la semana y ahí si el camino aparece, genial, cool. Entonces podría ser algo así, no, o sea, ir a Miraflores, que es la zona donde es más probable que encuentras a alguien interesante para interactuar, no solo porque peruanos sino también hay mujeres de otros países que están por ahí caminando. Entonces yo creo que Miraflores es la mejor zona. Entonces ahí puedes encontrar una extranjera. Incluso una vez abordé una inglesa bien linda que tenía OF, entonces, pero se iba a Cusco al día siguiente. Así puedes encontrar algo así interesante.
Yo preferiría estar así nomás cotorreando, platicando contigo así en el centro de Miraflores. No sé si eso sea lo ideal. Y si sale chido, no. Pero yo no sé, yo creo que, puta, güey, no te puedo decir la última vez que salí específicamente a eso, cabrón, no específicamente. Siempre ha sido, es voy para allá y si salen, no, voy a hacer esto y ahí está. Porque eso debe de ser la realidad, la realidad es que siempre debería estar preparado, pero para estar preparado, güey, pues sí, primero empiezas a propósito, no. Yo, claro. A los 14 me iba a los centros comerciales en la Ciudad de México a buscar, a ligar. Ya cuando tuve más edad, por ahí de los 17, 18, casi hasta los 19, me iba al centro de Coyoacán en Ciudad de México también específicamente a ligar. Y ya después de los 19 creo que eso ya no volvió a pasar. Ya, o sea, aquí en Playa del Carmen salgo a la quinta, pero pues de todas maneras voy hacia el gimnasio o voy a pasear a la playa, voy a pasear a mi perro, y si sale, no, o sea Si salgo, por ejemplo, con el teléfono listo de que estoy grabando contenido yo, y ahí viene uno, y pum, lo cambio, ya sé que sí lo voy a grabar. Pero a eso, eso en específico, hice 2 lives que se llaman Abordando Ando, que te lo puedes encontrar en YouTube, en donde sí empecé el live caminando y le hablaba a toda la gente. Y aparte sí me ligué morras en vivo, que está padre. No sé si otro creador de contenido lo haya hecho. Bueno, que no lo he visto otra vez que alguien más lo haga. Pero eso estuvo padre, salir, y a todo mundo me los cotorreaba. Y sí salieron morras, y ahí mismo me las cotorreaba también. Pero otra vez, no, o sea, pues salí a hacer la transmisión en vivo y caminé al gimnasio, y luego la otra parte la hice de regreso del gimnasio, no. Pero sí salir ya a propósito, solo a mí, para mí solo al principio, solo cuando comienzas en este pedo. De ahí en fuera siempre preparado.
No, claro, es la idea. Igual más aún cuando, por ejemplo, mi público, mis clientes son más personas de más de 30 años. Entonces decirle a alguien que se vaya a dar vueltas de 4 a 7, porque no te lo va a hacer. Entonces la idea es que simplemente se le haga consciente y que lo haga en cualquier momento. Al fin y al cabo, cuando tú lo puedas hacer bien, lo puedes hacer en cualquier contexto.
Yo no entiendo el miedo a hablarle a las mujeres. Yo sé que muchos lo tienen. Se me hace bien cute porque yo creo que si le pregunto su nombre, que si defendería a su familia de unos gorilas rabiosos genéticamente modificados, te diría que sí. Que si pelearía por su país en la guerra, va y lo hace. Hoy sí son más capaces de meterse a entrenar Muay Thai, box, artes marciales. Que los putazos son reales, que irle a hablar a una mujer, y irle a hablar a una mujer, cabrón, no sé por qué no lo ven como cualquier otra habilidad en la que obviamente primero no te va a salir bien porque no sabes, vas a tener hasta ciertos dolores, no, va a haber una curva de aprendizaje que no va a ser rápido, va a tomar un mes, 2, 3 meses para comenzar a ver resultados. Igual que con los instrumentos musicales, igual que con los idiomas, igual que con el pinche gimnasio, cualquier deporte. Yo no sé por qué se sienten más cómodos aprendiendo a través de sparring, a punta de putazos, cabrón, reales, que sí realmente te dejan hasta marcas, que sí duelen, que las mujeres que todavía te van a gustar, güey, todavía te van a gustar.
Y necesarios esos golpes, o sea, es para todo. Para tú saber boxear bien has debido de recibir golpes necesarios. Entonces es así. Y yo he visto casos, por ejemplo, de gente que le va bien, bien económicamente, y siento que les costaba porque sentían que tenían mucho que perder en su cabeza. O sea, en la realidad no. Tú, tú, desde mi perspectiva, ¿qué tienes que perder? O sea, tú Tú tienes tu estudio de abogados, tienes tu negocio, y ¿por qué tendrías que perder al hablarle a una chica que está atendiendo en el Starbucks? Pero bajo su perspectiva siente que pierde.
Pues ahí es donde hay mucha incoherencia, porque la gente te dice, no, es solo, o sea, los pendejos que te digo luego comentan, no, nomás haz un chingo de dinero y ya, no aprendan de seducción. Ahí te vienen a criticar, no, nomás hagan dinero y ya. Pero luego Los coaches de seducción, olvídate tú y yo, no. O sea, ya llegas hasta niveles, por ejemplo, con los que llegó a llegar Andrew Tate, que cobraba un chingo de lana por una sesión personalizada, güey. Madres, miles de dólares, güey. Y obviamente es gente que tiene dinero, y obviamente el dinero no solucionó el problema. Y lo peor de esto es que aún si te la consigues con dinero, si no tienes experiencia en relación, te va a llevar la verga, güey, no. Te va a ganar, te va a partir la madre en el plano emocional, y ahí es donde terminan perdiendo todo su dinero que hicieron porque la morra les ganó en el juego de la relación por tener más experiencia, porque ellos nomás esperaron hacer dinero para poder comenzar a interactuar con mujeres, ¿no?
Yo lo veo así como una, como algo, una paradoja, ¿no? Esa misma gente son los que critican a las mujeres de alto valor, a las que hacen contenido así de mujeres interesadas. Eso mismo son lo mismo que critican, son lo mismo que dicen que tienes que hacer plata y hacerte mamado. Y curiosamente están haciendo su propia fórmula para atraer ese mismo perfil de mujeres de las cuales ellos critican. Es curioso, es curioso su forma de pensar. Ellos no es como que si criticas ese perfil de mujeres, o sea, como que es contradictorio lo que ellos hacen. Pero yo digo, no, yo siento que si un tipo que está haciendo plata y ves que no, que no tiene éxito con las mujeres, que no logra lo que quiere, por ejemplo, yo estoy trabajando con un cliente que tiene mucho dinero ahorita, que es un mexicano y que está, que también importaciones, trabaja importaciones. Igual, o sea, el tipo también quiere saber cómo conectar, cómo salir con mujeres que realmente les gustan, ¿me entiende? Y es parte de, porque posiblemente a esa persona no le falte la oportunidad de estar con mujeres normalitas, digámoslo así, o estar con mujeres en general. Pero también está ese lado de querer salir con mujeres que de verdad nos gusten, que de verdad nos prendan, o que de verdad sea un desafío para nosotros. Y muchas veces ese desafío Cuando lo logras se siente gratificante. O sea, no quiero poner a la mujer como objeto, sino todo lo que se genera, el hecho de seducir, lo gratificante que es haber seducido a una mujer, todo el proceso, disfrutarlo así igual incluso acostándote con ella. O sea, es ese disfrute tanto, no solo el hecho de tener sexo con esa chica, sino de que hiciste todo el proceso para hacerlo. Pero yo creo que, siento que mucha gente no quiere pasar ese proceso porque es incómodo. Y estamos creo que una, en una generación que está acostumbrada a no incomodarse, porque incomodarse está mal. Y eso, y eso jodido, pues.
Es correcto, es correcto. Eso lo señalaste muy bien. De ahí tienes toda la razón. Estamos en una época en la que la gente incomodarse se le hace de más, ¿no? Por eso ni siquiera puede ir a, le dices oye, la información está aquí, ni siquiera va y la busca, ¿no? Entonces más te pregunta dónde está la información. Pero aquí lo que está curioso es que yo lo he vivido. Hay gente que me ha pagado las personalizadas intensivas, que son muy caras. Bueno, a mi parecer es cara, no, y tiene que serlo, no. Y lo mamón de esto, y eso es lo que así de, güey, no lo entiendo, es que comienzan, comenzamos a trabajar Que bueno, antes de comenzar a trabajar les digo, a ver, mira, te voy a decir algo, cabrón, ok. Puede que se te caiga el pedo, que te sientas incómodo, que de repente te sientas abrumado de que me estás quedando mal a mí. Eso no va a pasar. Yo sé que esto cuesta trabajo, yo pasé por donde tú vas a pasar, güey. A ti te va a ir mejor que a mí, literal. No me dejes de buscar, no me dejes de responder, porque llega el momento en el que me dejan de contestar, cabrón, no, de sienten con esa como ansiedad, con ese estrés interno, con esa vergüenza acumulada. Pero lo que está mamón es que eso pasa, güey, después de que comienzan a tener resultados. O sea, comienzan a interactuar, comienza ya la chica, ya les hablan, ya les dio el número, ya tú, ya comenzaron a tener citas, y de repente un día que se enfermaron, que tuvieron que ir a una fiesta familiar, que se les acumuló la chamba y dejaron de abordar 1, 2, 3 días, regresan otra vez al punto inicial, cabrón. Eso no lo entiendo, güey. Le he tratado de buscar el pinche patrón, lo trato yo de prevenir dándoles el pinche discurso: no me dejan que se te caiga, no me dejes de buscar, estoy para solucionártelo, cabrón. Por eso te puedes comunicar conmigo cuando quieras, cabrón, es parte del plan que compraste. Y güey, ya teniendo resultados se van para atrás, cabrón. ¿Te ha pasado?
Lo que me ha pasado es que han tenido resultados, o sea, como que hombres que han pasado por una sequía así de mucho tiempo, y los primeros resultados empiezan a tener una cita, segunda cita, la tercera desaparecen, y de ahí me doy cuenta que la había hecho su novia rápidamente. Eso no, pero lo que tú dices, no tanto, la alucina, como que no tanto en el sentido de que les cueste tanto, pero sí son conscientes de que es incómodo, no. Es un proceso, es como, es como volver al gimnasio, no, al comienzo te va a doler de nuevo.
Es un excelente ejemplo el gimnasio porque todos lo han intentado. Digo, no todo el mundo se queda en el gimnasio, pero creo que todos los hombres han intentado el gimnasio, y pues tú y yo estamos entre esos hombres, güey. Yo me acuerdo del primer día, la pinche barra, la olímpica, güey, en Presa de banco, güey, ni siquiera la puedes mandar derecha, no. Por lo menos las primeras ocasiones estás así, no mames, no. Y pasas por esa incomodidad enfrente de todos, enfrente de un chingo de gente, enfrente de gente que lo hace mejor que tú. Pero ahí sí lo sientes normal, no, lo sientes natural. Pero en fin, no, perderle el miedo a las mujeres, la forma, no hay nada, no hay forma más fácil que haciéndolo, no. Todo mundo quiere el hack mental, todo mundo quiere la frase motivadora. Pero puta, güey, cuando lo haces y te sale mal y te das cuenta que no pasó nada, puta, güey, te libera, güey, ¿no? Se sienten muchísimo mejor. Todos los que han abordado que no lo hacían, cuando lo abordan y lo rechazan, lo hacen con más gusto, güey. Les gustó más eso que no haberlo hecho.
Es que si te das cuenta, es inevitable que cuando tú agarras ese ritmo, siempre la siguiente interacción, el siguiente abordaje, es mejor que el anterior. Y cuando se han dado cuenta de eso, de que siempre el siguiente abordaje es mejor que el anterior que tuvo, así progresivamente, ahí donde se dan cuenta y dice, ah, man, ya se puede. Por ejemplo, a mí me gusta decirle afilar el hacha. Es como que cada interacción, cada abordaje que haces, como que estás afilando el hacha. Es decir, el hachazo que viene va a ser mejor que el anterior, y naturalmente es inevitable. Así puede tener el nivel que puedas tener Siempre va a ser mejor el segundo abordaje que el primero, el tercero que el segundo. Pero es para eso tienes que pasar esa incomodidad de hacer los primeros, ¿me entiendes?
No sé, yo he sentido que es el quinto y sexto donde ya comienza a ser mejor, cuarto todavía, porque el primero, después del primer rechazo, puta, como que siente que confirmaron el temor. A lo que yo he visto, confirmaron el temor. Y ahora ya van con la, con el sentimiento de vergüenza, humillación de qué les pasó. Y ya tercer cuarto, ya el cuarto a lo mejor, el quinto ya seguro, ya ahora sí le sale mucho mejor porque es cuando pierden eso, no. Yo a lo que he visto, yo no digo que estés mal, es mi situación, no, es mi experiencia que he vivido, que el segundo, y a mí me pasó también, no, cuando comencé, el segundo, el tercero, todo esto, que no, esto está más asqueroso porque ya venías tú así madreado del primero que te me rechazó. Y ya cuando te ves que no estás herido de muerte, en el cuarto, en el quinto, ya comienza. Y ahora sí, ya sexto, séptimo, octavo, ya tienes el primer resultado en el mismo día, ¿no?
Claro. Pero ahora que lo mencionas, y yo hay veces que también pasa así, abordajes que quedó mal, o sea, rarísimo. Yo digo, oye, ¿cómo hice esta basura de abordaje yo? O sea, hay veces que me pasa eso, que es porque no sé, pues mi cabeza estaba en otra y ve la chica, dije voy a ir Y cuando voy digo, oye, qué mal abordaje hice. Es como que digo, y ahí me pongo a pensar, digo, pucha, tengo que hacer otro para sacarme, para sacarme esa idea de la cabeza. Pero me ha pasado eso hace unas semanas, que hice un abordaje tan pésimo, tan malo, que dije, ¿qué me pasa? No sé si te ha pasado alguna vez.
Yo te voy a decir, mira, 3 de cada 10 me salen mal, o sea, de que lo intento y no me sale, no. Y yo creo que 1 de cada 20 me ha de salir desastroso, güey. Así que chingados, fue eso, no, es algo con el propio Chris en la cabeza. Pero, ¿por qué dije eso, güey? ¿Qué me está pasando? No.
Y lo peor es la sensación de que tú sabes que lo pudiste haber hecho mejor, pero por alguna razón en ese momento, en ese paso de tiempo Puta, salió mal, pues todo salió mal, todo confabuló en tu contra.
Es lo que yo les digo, güey. Mira, que a ti te duela que te salga mal es una pendejada porque tú no sabes hacerlo. Que a mí me salga mal, eso sí duele porque sé que puedo hacerlo y lo hice mal, y aparte sé lo que hice mal, güey, ¿no? O sea, cuando sabes hacerlo y te sale mal, ahí sí duele. Pero si no sabes hacerlo y te sale mal, ¿por qué te duele, cabrón?
Pero pasa, o sea, pasa. Y te digo, eso me pasó hace poco, o sea, y digo así, no, o sea, a cualquiera le va a pasar eso. Y sí, y sí, y qué curioso, no hay gente que no está dispuesta a pasar por esa situación. A veces yo creo que se ha marketeado mal el cringe, como si fuera algo negativo, pero es proceso que a veces uno tiene que pasar para ser consciente de que, ok, lo puede hacer mejor. Es como que, es como que tú, tú, tú, tu base, no, como que ya este es tu tope, lo mínimo que vas a hacer, lo mínimo viable, el peor abordaje de tu vida. Ya lo pasaste, ya. Entonces ya sabes que el que sigue va a ser mejor que ese, pues.
La definición de cringe es que ya sabes que está mal, güey. Malo cuando no sabes, no, pero el cringe es bueno porque ya sabes lo que hiciste mal y no lo vas a volver a hacer. El cringe deberían de darle la bienvenida, no sé por qué no se la dan, güey.
Es que si te das cuenta, mucha gente cuando sube un abordaje dice, ay, no, ay, qué cringe, me da cringe eso. Me da, me da cosa que un hombre diga eso. ¿En serio eres hombre para decir eso? Yo no lo veo, no lo veo muy de hombre que un hombre comente qué cringe, no, a otro hombre, no, por un abordaje.
No, oye, ¿viste? Obviamente, obviamente viste el pedo de Sydney Sweeney, ¿no?
Ah, que la están, este, que la están criticando por su comercial, ¿cierto?
Es cierto.
Cuéntame un poquito más de eso, güey.
Bien mamón, porque hace un comercial, obviamente Sydney Sweeney pisco chasasazo, no, de lo mejor que ha producido la industria en las últimas, yo creo que dos décadas, no.
Me vale verga Scarlett Johansson, o sea, yo sigo prefiriendo Scarlett Johansson, cualquier otra, no.
Sydney Sweeney es así sabrosa, güey, tiene pinche actitud desafiante, pinche maravilla. Hace un comercial en el que O sea, estar desnuda y no estar desnuda es así una pinche línea bien delgada, no, porque pues a lo mejor trae un peto de fútbol americano a lo mucho, no, pero se nota que está desnuda. Ni siquiera es un comercial de deportes, es un comercial de apuestas, no. Y se le fueron encima pues todo el pinche mundo feminista, güey, en el que con toda la pinche hipocresía del mundo porque Ya ahí estás dándole pasos para atrás al deporte femenino. Muchas mujeres que salieron también desnudas, güey, en revistas deportivas. Hubo una surfista que la criticó, que tiene un video de ella surfeando desnuda, pero ellas sí son mujeres fuertes, empoderadas, independientes, hasta que llega una que está más buena, no, hasta que llega una que está más sabrosa. Y el motivo por el que saco esto a colación es porque yo jamás, güey, he visto un hombre criticar a otro porque intentó, güey, porque lo intentó, güey, porque abordó, güey. Nunca he visto un cabrón criticar a otro porque el güey está más mamado que él, güey. Ni siquiera, güey, te parten tu madre. Tú lo has vivido ya, güey. Te parten tu madre en un sparring con un pinche peleada de veras termina así, chido, brother, qué buena pelea, bueno. O sea, estas hijas de la chingada, güey, qué feas son unas con la otra. Y los hombres que se ponen a pensar de, ay, ¿qué tal que me ven y se burlan? Yo nunca he visto un cabrón burlarse porque alguien fue, le habló, a qué huevos de cabrón, le habló a la vieja. Nunca he visto a nadie criticarlo, jamás, güey.
O sea, yo sí he visto, pero son, veo perfiles que Cuestionaría su hombría, no su masculinidad. Claro, pero digo, cuestionaría qué tan masculinos son.
Yo dije hombres, yo dije hombres, fui muy claro.
Y definimos hombres como tal, hombres como tal, no, que saben todas las palabras con todas las letras. Sí, no verías a uno, o sea, yo creo que un hombre como tal respetaría lo que hace el otro, y porque sabe lo difícil que es, sabe lo difícil que es subirse a un ring, sabe lo difícil que ha podido haber pasado para estar en esa situación. O lo que se sufre, lo incómodo que es. Por eso, por ejemplo, he visto, es curioso, yo cuando he contado a amigos míos o conocidos acerca de que empecé a trabajar en esto, a enseñar a hombres a hacer interacciones, abordajes, subí abordajes antes, y curiosamente la crítica en el sentido de que, oye, la burla venía del que yo sé que era malo ligando Pero curiosamente, de los amigos que eran buenos, naturalmente buenos, me preguntaban, oye, ¿cómo le hiciste?
Qué chévere.
Oye, qué puto. Eso nunca me voy a olvidar porque es curioso, ves los dos matices, ¿no? Del tipo que sabe que está mal, está cagado, no lo acepta y lo ve como algo raro. Oye, ¿cómo enseñas esto? Eso no se debería enseñar todavía, te dice, ¿no? Eso deberías saber natural. El weón no levanta ni el polvo levanta, ¿verdad? No sé nada, no le liga nada. Pero curiosamente, los tipos que he conocido que le va bien con las mujeres de verdad, putas, son los que incluso hasta me preguntan, conversamos de eso, me preguntan, oye, ¿cómo así llegas a eso? Le llama la atención genuinamente. Eso me llamó poderosamente la atención.
Sí, es una fea impresión de los hombres que tenemos con nosotros mismos. Ni siquiera con otros, güey, que pues tienes que llegar ya siendo hombre, no, tienes que llegar sabiendo pelear, tienes que llegar sabiendo de herramientas, tienes que llegar sabiendo de viejas, no, o sea, sabiendo agarrarlas, cogértelas, y está mal preguntar. Justo acabo de tener un caso muy interesante de, bueno, déjate enseño el pinche libro. Escribí este libro, güey. Ve nomás, bestia de libro, güey. O sea, son 700 pinches páginas, ¿no? Le puse de nombre Seductor Definitivo. Es pinche animal, cabrón, ¿no? Entonces lo que hice fue traducirlo al inglés, ¿no? Que le sé bien al inglés. Y voy yo a una clase de Jairox. ¿Ubicas Jairox? Entonces el cuate que lo da es el hijo del dueño del gimnasio que tiene ya, güey, se han expandido bien cabrón, ¿no? Pero es un gimnasio que yo creo que empecé a ir cuando tenían el primero, que fue hace 14 años. Entonces pues lo he visto al morrito desde niño, ¿no? Y el vato también me ha visto, y ya tiene yo creo que unos 22 años a lo mucho. Y pues cotorreamos chido, ¿no? Y le dije al cabrón, oye, voy a hacerme un favor, porque el güey habla muy bien el inglés, ¿no? Porque su papá es americano, que lleva todo este tiempo, toda su vida viviendo en México. Le digo, traducí este libro, cabrón, te lo regalo, nomás dame tu opinión. Y el güey así de, bueno, mames, yo nunca leo libros, ¿no? Y le dije, güey, pues ten cuidado porque hay un nivel. Y eso le pegó, güey, ¿no? Porque el güey, su papá es una persona que obviamente le está enseñando de éxito, se le nota en su manera de hablar, ¿no? De presentarse, es un cabrón que su papá le está enseñando lo que es tener éxito, ¿no? Entonces le dije, ten cuidado porque hay nivel, y eso es muy cierto, hay niveles sociales donde si no lees libros ya no puedes, ya no te dejan entrar. No, es decir, no es una persona— hay una frase que dice leaders are readers, los líderes son lectores. Entonces, si ya no eres una persona que habla de los libros que ha leído, no los que ha escuchado, los que ha leído, ya no te dejan entrar esos niveles. Entonces ahí le piqué el orgullo y la curiosidad. Y le iba a dar uno que se llamaba Sé ese tipo de hombre, que también escribí, que habla de masculinidad, la masculinidad ya, no de seducción. Pero no lo encontré, cabrón, en inglés. Nomás encontré la versión que tiene en español. Entonces, o sea, impresa ya, no, le llevé el libro del Seductor Definitivo. Y el vato, güey, es un vato no solo que está obviamente muy en forma, aparte es guapo el cabrón, no, esta carita. Y pues tiene una, una, una faz, una presentación muy, muy formal, güey. El vato pues americano, ojo claro, no es blanca, todo eso. Y yo sé que le va bien con las morras, no. Y le di el libro y como que se sacó de onda porque, güey, ¿por qué voy a leer de eso? No, que lo que estamos hablando. Y ya a la otra, la otra vez que lo vi, el güey dijo, güey, leí 10 páginas, cabrón, y leí, dije, sí es cierto, así es como se comportaba mi novia. Y entonces todos los hombres creen que está mal aprender de esto porque ya deberían de saberlo, porque nosotros, entre nosotros nos hacemos un shaming por no saber de cosas, no saber nos tiramos carrilla. Pero ya que comienzas a leer, a aprender esos temas, dices, no mames, ¿por qué no sabía esto? Sí es importante. O sea, y el güey lo dijo, el güey me dijo, estoy leyendo, me interesé en un libro que se llama Las 38 Cartas de Rockefeller, creo que fue, que Rockefeller se las pasó a su hijo para cómo seguir haciendo fortuna. Y me dijo, güey, es que sí es cierto, es que sí ya hay un mapa para hacer las cosas, sí ya Ya escribió sobre cómo pasó todos los fracasos. En vez de que los pases tú, pues obviamente vas a llegar más rápido. Ya está el mapa. Exactamente, güey. Pues hasta para las mujeres hay un pinche mapa, cabrón. ¿No? ¿Para qué te desgastas queriendo tú aprender el hilo negro, inventar el agua tibia, pasar por tus propios errores con las mujeres cuando, güey, o sea, no son únicas ni especiales? Todas son las mismas, todas se ligan igual. ¿Para qué te desgastas, güey? Si tú quieres obtener buenas mujeres, no esperes que sea el destino de las estrellas. Porque qué bueno que quieras que te quieran por cómo eres, eso está muy bien, yo lo promuevo, que te quieran como eres, güey. Pero es que para que te den entrada hay técnica. No te van a dar entrada nomás por cómo eres, porque, güey, que, o sea, que traes tú un pinche perfil impreso, güey, que se puede ver con Google Lens o qué chingados, ¿no? Entonces, para que te den entrada, para que la cita se lleve de una manera que ella se sienta interesada, en un mundo en el que tiene abundancia de citas, una mujer guapa va a tener abundancia de citas, abundancia de interacciones, abundancia de oportunidades. Y por muy bueno que tú seas, no te va a conocer si tú no sigues la secuencia que tiene normalmente la mente humana. Y sí, o sea, obviamente se puede que se dé el caso que porque estés fuerte, estés guapo, tengas dinero, o las 3 al mismo tiempo, haya una mayor facilidad de que se den las cosas. Pero aún así es 10 veces más fácil, 100 veces más fácil si conoces la teoría detrás, si conoces las técnicas, si conoces el mapa.
Yo creo que que el tener buen físico, ser carita, el tener plata solo te abre más puertas, solo te da las oportunidades, pero eso no significa que las termines capitalizando. Son totalmente, son dos cosas totalmente opuestas, son totalmente diferentes. Y lo digo porque la gente piensa que lo mismo, o sea, piensa que porque tienes plata, porque tienes carita, ya tienes todo resuelto. No va a pasar eso. Tienen las oportunidades, el acceso tal vez a ir a mejores lugares donde van a ir mujeres posiblemente más interesantes. Puede ser que tal vez el hecho de que tú te ves bien físicamente, va a ser, te va a ser más fácil, por ejemplo, hablarle a la chica linda del gym, a la gym rat, que también está buena, ¿me entiendes? Por cuestión de similaridad puede ser, pero de ahí a que vayas a la cita con ella y la cita termine bien, es otra, es otro cantar totalmente diferente. Y pasa eso, o sea, he conocido mujeres que, por ejemplo, mi ex me decía, pucha, oye, conocí un, y es médico, conocí un, este, un empresario de que tiene una clínica en Tarapoto y me quería llevar de viaje de la nada. Yo como que yo le dije no, o sea, no. El tío le había pintado todo, o sea, le dijo te pago el hotel, te pago todo, papá, que viajes conmigo. Ella no, le dijo así, no, gracias. Y así como ella, conocí otros casos también. Salí con otra chica que también me contó algo parecido, que así su entrada de esa gente con billete, por lo menos acá, es, oye, ¿te gustaría conocer este Cusco? Yo te llevo, vamos juntos. Y es como que la chica como que no. No se la aceptan. Parece mentira porque obviamente hay los casos donde sale la chica que tienen patrocinadores, pero así como hay chicas que la aceptan, también hay chicas que les terminan rechazando, ¿me entiendes?
Ahora, es que no puede ni parecer mentira porque las evidencias todas las tenemos. O sea, todos hemos visto el vato feo que se agarra a las viejas que están chidas, todos hemos visto al vato sin lana que trae a cada pinche morra, ¿no? Porque O sea, lo hemos visto, güey. Es más normal, de hecho es más normal ver al vato feo, a ver al vato sin lana, a ver al vato sin cuerpo con las viejas chidas, que al vato con lana, con cuerpo y con carita atraer a las viejas chidas, güey. Es muchísimo más normal. La evidencia es pero onerosa. Y además es muy normal ver las fotos de las chicas en esos lugares sin la persona que se los patrocina. O sea, el vato ni siquiera realmente se las clava. Es muy normal que no se las coja porque les invitan cosas y las morras le dicen, ay, no, pero es que no sé, no me quiero sentir comprometida. Y yo lo sé que lo primero que le dicen, no, no te preocupes, nomás de amigos. O sea, aparte bien culos para ir por lo que quieren, ¿no? Entonces le pagan, le invitan, la llevan, la patrocinan, y le dicen de entrada, no, nomás de compas, no vamos a hacer nada que tú no quieras. Y la morra dice, bueno, siendo así cabrón, no, pues que me pasen y que Y además, cuando ya llegas a los niveles de agarrarte ese tipo de mujer de a gratis y que sea normal, las historias más comunes que escuchan es que todos las tienen hasta la madre porque todos tienen el mismo pinche plan: decirles todo lo que les pueden invitar. Y las morras se cansan de sentirse compradas, además es bien repetitivo. Y los ligadores chingones no pasan de invitarles una pinche pizza en el mismo departamento en el que habitan, ¿no?
Claro, o si no, un cafecito. Con un café puede hacer cosas, lo que sea. O sea, en realidad, yo siempre soy creyente de que mientras exista alguien que lo pueda hacer con menos que tú, ya tienes que cuestionarte las cosas, ¿no? O sea, totalmente. O sea, por lo menos cuestionarte, por lo menos ponerlo en duda, decir, oye, ¿en serio está bien lo que estoy haciendo? ¿En serio está bien tener que pagar el viaje para ver si es que ligo o no ligo? Por lo menos pensarlo.
Pero ahora le das algo que casi cualquiera le puede dar, o sea, y que además siempre, o sea, ¿cómo le vas a hacer para no pensar que hay alguien que le pueda dar más que tú cuando la única manera en la que la conquistas es con lana?
No, lo que pasa es que yo siento que aquí entraría el ego de tener que aceptar que, por ejemplo, hay un feo que liga mujeres más buenas que tú, hay un gordo que ha ligado mujeres más lindas que tú, o sea, aceptar eso Es incómodo. Y volvemos al punto de la incomodidad, pues.
Pero también, si tú sabes, vamos, vamos a ponerlo en números. Si tú sabes que le gastaste, por decir algo, $10,000 para conseguirla porque es lo que está cómodamente dentro de tus capacidades, ni modo que no sientas que por ahí que hay alguien que tiene la capacidad cómoda de meterle $20,000 pesos, $20,000 dólares al tema, güey. O sea, ¿cómo crees que no va a haber alguien que con lo mismo que tú le pueda meter más lana que tú, ya con eso ya te la quitó. Va a existir ahí, va a estar siempre detrás de tu cabeza que pues lo conseguiste con lana, pues nomás con que alguien más tenga, con que alguien tenga más, te la puede quitar.
Sí, totalmente. Ya estás sometido que aparezca uno con un dólar más y ya fuiste, ya vale madre, no, porque ya llegó un mejor postor.
Si la manera en la que conseguiste la morra es comprándola, pues con que llegue alguien que tenga más, y con que tú pienses que hay alguien que tenga más, ya con eso esa pinche ansiedad le partió la madre a a toda la relación, no, en toda la interacción con la morra.
Es curioso porque yo justo lo estaba meditando con mi guía. A veces me pongo así a soltar así como que ideas que me pasan por la cabeza. Dije, oye, ¿cómo es posible que en mi época, cuando yo estaba aprendiendo, la idea era ligarte a una mujer con lo menos posible? O sea, obviamente en esa época no tenía dinero, pero por el ejercicio de que sí o sí sea la habilidad pura buscar lo menos posible. Es más, hacer que incluso ir a su departamento de ella, por ejemplo, que ir a su departamento y quedarme a vivir un tiempo con ella estando en una ciudad diferente. O sea, hacer que inviertan, ¿no me entiendes? Por mí. Pero ahora es al revés, ahora es como que se siente más cool mientras tú inviertes por la chica, ¿me entiendes?
No, eso siempre ha sido, eso siempre ha sido, siempre, siempre.
¿Tú crees? ¿No crees que ahora es más expuesto por las redes sociales?
Siempre ha sido así. Porque siempre lo han tratado de tapar con el dinero. Lo que muchos no entienden, que es lo que platicábamos la última vez que estuvimos en un live juntos, es que para empezar no es acerca de ella, no es acerca del hombre en el que tú te conviertes, no lo estás haciendo por desarrollar tus habilidades. Pero aquí te va algo muy mamón: a veces mi mujer, mi esposa, me ha visto así como que estresado, aburrido, como que ya estoy cansado de tantas pinches cosas que tengo que hacer durante el día, güey. Y ella me dice, vete de cacería, que está hablando de vete a abordar, vete a ligar morras. Porque es una sensación de ese nivel más de masculinidad, de cacería, güey. Irte de cacería, no, es buscar la pinche presa, llegar y pum, cabrón, no, hasta que llegues a matarla, no, y de devorarla, no, y hasta le pone la pinche cabeza ahí de trofeo en la casa. Mi mujer entiende porque mi mujer así es. Haz de cuenta, güey, que hay una, hay una línea, no me acuerdo cómo se llama eso, tiene un nombre, te lo voy a encontrar y luego te lo voy a decir. Por cierto, recuérdame que te deje probar gratis mi inteligencia artificial, güey. Tienes que probar la inteligencia artificial de ManLab.
¿Me la vas a decir así por interno?
Por interno, te tengo que mandar un cupón. La puedes probar gratis si te metes a la página de ManLab, te va a dar 7 días para probarla gratis.
¿Cómo así? O sea, yo le pregunto cualquier cosa y me vas a responder tú de lo que sea.
O es el conocimiento que se ha hecho de ManLab, lo tienes en inteligencia artificial, es puro ManLab, güey. Es más, tiene la orden de no darte nada de información que saque de otro pinche lado. Toda la información es directamente la mente así de ManLab, güey. Está bien cabrona, güey. Y la gente, la gente se llama el clon, güey. Pregúntale aquí en los comentarios, va a haber gente que ya lo utiliza, güey. Que es otro pinche pedo. A mí me saca de onda, güey, cuando me contesta. Y bueno, mames, es lo que yo hubiera dicho, güey, no. O sea, con una pinche, no mames, o sea, la pongo a prueba y digo, güey, qué manera de responder, cosas bien épicas, no. Pero bueno, hay una, hay una línea, güey, en la que si tú tienes este nivel de masculinidad, tienes, tienes que tener una mujer que tenga este nivel de feminidad, no. Entonces sí es disruptivo si te lo encuentras en otro nivel, o sea, un hombre que está más cerca de su feminidad y se encuentra una mujer que está muy en su feminidad, entonces no se va a armar. Que sí se da que se encuentren, pero ahí es donde se rompen. Entonces, en cuanto a mi mujer y yo, mi mujer es así ultra femenina, es así el epítome, el ejemplo. De hecho, morra, deberías escribir un pinche libro de lo que es ser una mujer en estos días, ¿no? Súper mega ultra femenina, una calidad de mujer exagerada. Y qué es lo que hace que funcionemos bien, pues que yo, que el nivel de masculinidad lo traigo a tope, ¿no? Y ella es muy de igual que la mayoría de las mujeres, les gusta traer su lado místico, no, de mágico, de brujería. Yo sí, pues yo sí le he visto unas cosas que digo, no mames, no, o sea, esto sí no es, es más allá de lo humano, no, de lo del plano normal de realidad que sentimos que es, no. Sí tiene sus lados muy mágicos mi mujer. Entonces, dentro de su feminidad, ella entiende bien las necesidades de un hombre. Y ella, vete de cacería, no. Además de que ella también ya está en la misma seguridad de, pues, sé de este cabrón, no se va a encontrar una mejor para él. Y tiene toda la razón. Yo no creo que si me voy por ahí a buscar me voy a encontrar una mejor para mí que ella. Si me pone en la situación del reto de que se ponga cabrona y me tenga yo que demostrarle que sí puedo, la voy a encontrar. Pero yo no creo, ya no me gasto el tiempo ni la energía en pensar que a lo mejor hay algo mejor que ella porque para mí ella me queda perfecto. Y es parte de eso, que ella entiende que en mi masculinidad también entiende mi mexicanidad, no. Así estamos en otro país del mundo y vamos a buscar algo que tenga picante porque te me estás deprimiendo, no. Pero que me diga vete de cacería porque entiende que es una sensación masculina, güey. Y si tú le estás metiendo dinero, no es cacería. Si lo haces a través de regalos, si lo haces a través de detalles, de invitaciones, No es cacería, tiene que ser pura, güey, a través de así de tu masculinidad, de tu animalidad, cabrón, de que estés cazando una pinche presa que te quieres devorar, que hasta cuando te la acerques le das con ese pinche sabor, con esa lujuria, con ese deseo de sangre, por así decirlo, ¿no? Que lo estás oliendo, cabrón, las pinches entrañas. Esa sensación de cacería masculina de a de veras, güey. No cabe dentro de meterle dinero, no cabe dentro de meterle halagos. Tiene que ser totalmente animal, de que estás cazando la pinche presa, no persiguiéndola, güey. Que hasta le agarras el pinche gusto de que se haga pendeja, se desvíe. Ah, güey, cabrón, cambió de pinche rumbo. No le hace, no. Y tú te acomodas y, cabrón, hasta que le pones el diente en la pinche yugular. Es así, esa sensación de masculinidad en la cacería, güey. Si no la vives porque le estás metiendo dinero o romanticismo, no estás viviendo tu masculinidad total.
Es que yo creo que ahí es donde se encuentra el disfrute a la seducción, ¿no? Porque a mí me gusta verlo así: el sexo es una consecuencia de lo que pasa en la interacción. Porque cuando tú disfrutas, no estás pensando si te vas a coger, no estás pensando en que si te vas a ir a la cama. Es como que disfruta la interacción. Por ejemplo, yo justo me fui a un bar con un amigo Y había abordado una chica que estaba, que justo había un tío que se le había acercado, y la chica me hizo la demanda de que oye, te conozco, y porque para zafarse al señor que le estaba hablando. Entonces yo me acerqué y me dice oh, ¿cómo estás, papá? Y aproveché para comprar una cerveza y empezamos a conversar. Y la chica era la típica, la que decía no, yo estoy fluyendo, no quiero con nadie, la verdad. Yo con, ay, ok, normal. Es más, me empezó a preguntar mi signo, cuál es mi signo. A mí me gusta decirle así, a ver, hasta ahorita que me conoces, ¿qué signo crees que soy? Y me empieza a tantear, y me sirve porque muchas veces como que hacen como una especie de lectura en frío, como que me leen, ah, tú parece que eres Leo porque eres medio dominante, bla, bla, bla. Yo como que, ah, ya, ah, no soy. Entonces empiezo a jugar con eso, y ahí empezamos a hacer contacto físico con ella, y es como que O sea, se quería, me gustaba porque se quería hacer la ruda. Me decía, yo soy dominante y se nota que tú eres más suave. Sí, le digo, ¿y cómo sabes? ¿Cómo no sabes si es así esa review? Yo estoy dejando que tú seas dominante por ahora. Y entonces como que ella se quedaba así en trompa, empezamos a jugar. O sea, la energía que se fluyó entre los dos, porque yo estaba así cerca con ella. Y bueno, a mi amigo le fue muy mal con la amiga, bueno, pero ya no importó, me olvidé de eso. Y yo estaba así con ella que dije, pucha, yo estaba disfrutando. Y dije, yo sé que si no hubiera estado la amiga, hubiéramos, nos hubiéramos metido una cogida pero de los dioses. Lastimosamente la amiga arruinó todo, pero igual fue rico, fue chévere la interacción, me gustó mucho, ¿me entiendes? Y eso, y esa es la idea, que tú disfrutes la interacción. Si pasa, no pasa, bacán, pero si tú sentiste que disfrutaste ese momento, ese ping-pong, esa sensación de que ella te dice cosas De que en teoría muchos lo ven como shit test, pero en realidad yo lo veo como que, oye, ella quiere probarte, pero no probarte en el sentido negativo, sino probarte de que quiere sentir que está con un hombre, ¿me entiendes? La gente ve el shit test como si fuera algo malo, y yo creo que es un error. Es más, yo te diría que es algo bueno, porque ella quiere, ella te lo dice con la intención de instintivamente sentir, puta, quiero sentir que estoy con un hombre. Y ahí es donde ella te lanza ese tipo de cosas que en realidad ni siquiera sí te decía, ni lo sientes, ¿me entiendes?
Es que para empezar no es intencional, o sea, está muy de locos que una morra haga chistes intencionales, güey. O sea, no, pero además, si no fuera así, güey, o sea, ¿por qué quieres? O sea, está bien enfermo querer que una mujer de inmediato ya te dé entrada. De inmediato a todo te diga que sí, de inmediato te lo haga fácil. Mames, yo, ¿por qué quiero estar con una mujer así? No, tiene que haber cierto sabor. Y además, cuando te sale con alguna pendejada y tú le contestas de manera así chingona, tú solito te sientes orgulloso, te pavoneas en, ya viste cómo le contesté, y le cambia la mirada, no, le queda, cabrón, eso no me lo esperaba, no. Yo me acuerdo una, una de mis más marcadas, vean. Fue una interacción que la cuento mucho en mi libro de memorias, que estaba yo en Vancouver, ya me despedía de Vancouver, hice una fiesta antes de irme. Fue a un bar que se llama Celebrities, que curiosamente el fin de semana es un, es una disco gay, pero no sé si era el martes, creo que era el martes, si no el jueves, era así, güey, las pobres mujeres de Vancouver, ahí estaban, no. Cambiaba totalmente la situación. Y me acuerdo que llegó un momento de la noche en el que mis amigos, así que recién llegaban, porque pues algunos llegaron más tarde, así de, güey, vamos a agarrar unas morras, el cual ya me agarré a todas, no. Pero hubo una güey que entró, y de esas que hasta cambian la energía del lugar cuando entra, no. Alta güey, de pelo, de, bueno, de su piel, que era lo importante, blanca, blanca, blanca, pero no un blanco amarillento Un blanco con ese rosita bonito, güey, pero el pelo negro, negro, negro, negro, esas pequitas aquí, güey, poquitas, poquitas acá, güey, los ojos grises, güey, un gris metálico increíble, güey. Y traía una playera, una camiseta de tirantes acanalada sin bra, güey, pero todavía eso de que a la juventud se las mantenía firmes, eran naturales. No, está bueno, le paró al pinche, o sea, en cuanto entró cambió la energía del lugar, no. Y se va a la barra a pedir un trago, va con un amigo de ella. Yo, pues, a eso ya cuando eres chingón dices, ese güey es amigo, no, ese güey no la trae ni de liga ni de nada, no. Y me pongo justo cerca de ella, pero no tocándola, sabiendo que cuando ella se voltee después de agarrar su trago va a chocar conmigo, no. Esa fue planeada. Y efectivamente, no, o sea, estás hablando de menos de 15 segundos pasó, no, ya sabía que le iban a dar su bebida. Choca conmigo y le digo, cuidado, porque si lo rompes lo pagas, ¿no? Y se me quedó viendo así como que me midió en ese momento. Y en ese momento le saco la siguiente, que es, y no creo que te alcance, ¿no? Y la morra me dice, ajaja, me toca así. Y le digo, cuidado, porque no soy un pedazo de carne, ¿no? Y en ese pinche que le llamo, yo le llamo el truco del nocaut, ¿no? 3 seguiditas, güey. O sea, del primero de, ah, cabrón, ¿quién es este güey? Al segundo de, ay, güey, este güey trae respuestas chidas. Ya está, me retó él solo, me alejó, que no soy un pedazo de carne. La morra solita así de, ¿cómo no? No, y me agarró acá, cabrón. Esas respuestas dárselas a las morras, aunque te pongan a prueba a propósito o sea sin querer, es lo que realmente las prende del juego, porque dicen, este güey se va a comportar de una manera creativa, inteligente, retadora en la cama, güey. Va a ser algo divertido, va a ser algo placentero. Que el querer que todo sea bonito, romántico y fluya, pues güey, o sea, puede que suceda, te va a pasar una o dos veces en la vida, pero no tiene ese sabor, no, no hace que cuando ya por fin la tengas se hace como una pinche victoria, no. Así como, sabes, corté rabo y oreja y ahora sí aquí la tengo en la recámara, no.
Claro, es que eso es lo chévere, porque al fin y al cabo tú también le reviras la apuesta, pues. Por ejemplo, me acuerdo que una vez tuve una cita con un cafecito con una chica. Yo siempre les llevo un café acá, unas 5 cuadras de mi depa, pues cerca, para allá que vengan, pues. Entonces fue el cafecito, todo de ir caminando, nos empezamos a besar todo apasionadamente. Le dije la clásica, oye, ¿quieres ver mi colección de perfumes? Siempre le digo esa, ya ven, listo. Entonces entrando así Y ya no estábamos besando apasionadamente, me dice, oye, qué loco, me dice, generalmente los hombres invitan trago, alcohol, para ver si pasa esto. Me dice así. Yo le dije, es que ese fue tu error, le dije así, pensar que yo necesitaba alcohol para que estés conmigo. Entonces la neta se rió y ya pues ahí empezó a fluir. Y es como que ese ping-pong Es lo chido de eso, pues. Pero, ¿cómo tú quieres hacer ese ping-pong si no estás dispuesto a que te digan cosas? Si a la primera estás ahí, no, no, no, no, a la verga, manda a la verga a mi compa, no, no. Pero entonces nunca vas a poder ligar.
Una de las cosas más pendejas que hacen los hombres que no se dan cuenta es escuchar a las mujeres, no. Si le preguntas a una mujer, o si le muestras a una mujer este tipo de temas, tipo de contenido, este tipo de respuestas, güey, todas van a, o muchas, no, la gran mayoría van a decir eso no jamás funcionaría conmigo, yo no soy ese tipo. Todas, güey, cómo me caga. Hice un video, no, reciente, ya tiene como un mes, anda como en 1.2 millones de vistas, no, que fue el que te pasé, que dice cómo enamorar mujer, que te dije que le hicieras dúo y nomás le hiciste Stitch, güey, no, en vez de hacerlo completo metiste el último y por eso no pegó.
Lo que pasa que la parte que está de Lima está a un minuto, minuto, 2 minutos y tanto.
Así, pero si no escuchan la información no les va a interesar. Entonces no importa que se quede hasta el final, deja que primero escuchen todo de qué se trata, no, para que vean.
Yo sentí que tal vez iba a ser como que de entrada de frente lo que es el limo, pero bueno, no era buen abridor, bueno, no era buen gancho, güey.
Lo dejabas completo. Sí puedes hacerlo, si no, no pasa nada, no. Pero mucha mujer así de, ay no, si eso me lo hicieron a mí, yo no soy ese tipo de men, conmigo eso no funciona. Funciona con todas. Bueno, lo más grave de las mujeres que no entienden es que el motivo por el que funciona es porque ellas creen que con ellas no funciona. El problema de ellas es que como todas se creen únicas y especiales, entonces jamás pueden crear lo que los hombres creamos, que son protocolos, que son metodologías, que son fórmulas, que son recetas de lo que normalmente, la gran mayoría de las veces, funciona Porque como pues para ellas todo es único y especial, ella es específico lo de ella, entonces por eso le puede pasar, le puede funcionar con ella lo que funciona con todas, porque es mentalidad humana, pero les mama. Entonces los hombres leen este tipo de cosas o las escuchan y dicen, no, conmigo eso no. Y cambian totalmente su manera de actuar y con ella las tratan diferente. De hecho, hay algo muy mamón que es muy recurrente que tú sepas de mujeres leve, no, que ya le sepas más o menos, y que te encuentres una que tú creas que es especial, le das trato especial, y esa es la que se te va, esa es la que se te cae, no, esa es la que te falló el ligue, que te falló la relación por haberle dado ese trato especial, cuando pues es mentalidad humana. Pero cómo les mama, güey, decir que con ellas no cuando ni siquiera tienen evidencia de su propia vida, no. Pero los hombres mal porque las escuchan.
No, totalmente. Es más, yo creo que las mujeres, o sea, les cuesta aceptar lo que de verdad les genera deseo, porque generalmente lo que les genera deseo muchas veces las pone en posición de sumisa o de presa, por así decirlo, porque de verdad les desea eso. O sea, yo no escucho una mujer que diga, oye, sabes qué, me gusta que me agarren de acá y que me mantenga así, puta. Pero cuando se lo dices a una mujer en vivo se prende, ¿me entiendes? Claro, no lo van a aceptar, le cuesta aceptar eso.
No es que tienen que quedar bien con todas. Estaba viendo un estudio de cómo las mujeres preferirían pasar tiempo en prisión, estoy hablando de que les pusieron el ejemplo de unos días o una semana, no, que admitir la culpa, no. Cosa que los hombres dijeron, no, pues yo mejor admito la culpa, que me encierren. Porque en el caso de la mujer, no, no, no, no, ese caso estuvo de la verga, no, bola de pendejas tratando de defender a una cabrona que cometió un crimen de veras por un pedo hormonal. Y ahora dicen, o sea, ahora sí, sí está bien ser hormonal cuando se supone que te sabes controlar. Y ya se cagaron la vida para cuando las quieran contratar en el futuro, porque ah, no, pues ahora ya demostraste que sí eres hormonal y no te puedes manejar, no. Pero todas son las que da bien, por eso las modas, la moda les afecta tanto, porque todas quieren tener lo que todas tienen y quieren quedar bien enfrente de todas. Entonces, según ellas, una cosa de frente Pero la realidad es otra. Y yo te puedo decir que no existe una sola mujer, una, güey, que se sienta bien en una relación, que se sienta segura, que esté feliz cuando ella es la que domina, güey. Eso no existe.
No, pues difícil, difícil.
Y mamón, güey, hace poco, güey, de ese tema, hace poco quise encontrar un video que hice de los primeros de este activismo que estoy haciendo para tratar de rescatar a México. Y dije, les voy a demostrar que yo llevo hablando de este tema desde antes de Morena. Por eso muchos acá en México te dicen, ¿dónde estabas antes? Porque antes no te quejabas, no. Yo tengo videos desde el 2008 y me fui en el pinche Facebook, güey, hasta llegar así publicación por publicación. Y güey, hay publicaciones desde el 2008 mías, güey, que ya traen esa mamada de ni una sola mujer en este mundo se siente bien, feliz, segura en una relación cuando ella es la que domina.
En realidad, yo algo que me estoy dando cuenta, y mujeres así que tienen ese corte de dominante, de que son las que hacen, las empoderadas, lo curioso es que esas mujeres actualmente ya se están proyectando quedarse solas ellas mismas. O sea, suben contenido de, por ejemplo, yo conocí una chica en Medellín, linda toda, muy bien físicamente, pero literalmente cuando ya la conocí Sentí eso y ya no me la bajó. Entonces, pero igual hice un contacto porque me pareció un buen contacto, o sea, hice más networking con ella después. Y la cosa es que la quedaste como amiga, pues sí, mi amiga, no va a pasar más que eso. La cosa es que esa flaca sube contenido de así, de una especie de mujer de alto valor, pero no como como las que viste, otras de las que se ven usualmente en redes. Su contenido es más que todo mujer virtuosa de Dios que solo va a estar para Dios. O sea, es como que literal una especie de enfocarse en ella misma solo para entregarse a Dios. Es como que yo dije, a la mierda, ya la flaca. Y la chica debe tener, ¿cuánto? 31, 32.
Bien temprano, güey. Eso sí estuvo raro, cabrón.
Y conversando con ella, porque también conocí un par de amigas de ella, todos están así en esa onda. Me dice, ya estoy cansada de que me vean como un trozo de carne. Entonces, hasta que no, hasta que por obra de Dios voy a conocer un hombre que es prácticamente, ya cuando tú dices ya se lo das a Dios, a que te, a encomendarte a Dios, es prácticamente que ya estás entre líneas, ya no la esperas, pues ya sabes que no lo vas a encontrar.
No, ya hasta salieron con la mamada a nivel mundial de, ay, hay una epidemia de hombres que sufren de soledad, no. Y en los pinches comentarios de, sí, pero checa mi nueva troca, no, o checa la moto que acabo de construir, no, checa mi nueva colección de Dragon Ball, güey. Es que lo que nunca les cayó en la cabeza a las mujeres es que el hombre perfectamente puede estar solo, no. O sea, si hay algo a lo que le sabemos es a estar solo. Ellas no, ellas dicen según ellas muy chingonas, pero porque ellas solas se toman una pausa de tanta cabrón que les habla. Pero cuando ya no es por elección, ya cuando no es decisión de ellas, es lo que les está pasando estar solas, les pega madre. Bueno, ya llevo, ya llevo 6 años sin una cita, no llevo la cita en 10 años, ya no me hablan. Entonces ya cuando pierden eso que ellas sentían seguro, les parte la madre. Porque estar sola para una mujer, ahí te va, te voy a decir algo. ¿Sabes por qué pasó lo de Lindsay no sé qué, güey? Lo de la vieja que mató a sus hijos, güey. ¿Por qué tanta cabrona la defendió? Porque histórica, social y biológicamente la mujer sabe que salir e ir en contra de lo social significa la muerte, güey. Cuando una mujer es echada de una, de una sociedad, para ella significa pues prácticamente pues que se acabe su vida, ¿no? Entonces por eso ni siquiera lo piensa, ni siquiera es racional. Ellas van con lo que la mayoría está metida, se vuelve en parte, aceptan lo, lo, hasta lo defienden, se involucran aunque ni siquiera lo entiendan, porque no pueden ir en contra de la manada, porque eso significa ser expulsada socialmente, lo que mata su supervivencia. La mujer necesita de estar dentro de un grupo para poder protegerse, aunque sea de un grupo de mujeres. El hombre, el hombre, su fantasía guajira número 1 al final de su vida, irse a su choza con su perro, güey, y estar de cacería, o en la playa, no, y diario a pescar, es él y su perro, no, así él y su perro, no, no totalmente solo, pero es su perro. Y tenemos, es famoso que tengamos nuestra man cave, sabes, que tengas un espacio nomás para ti, güey. Es normal que se sepa que un hombre antes de llegar a la casa se queda 10, 15, 20, 30 minutos minutos en el pinche carro afuera un rato para él mismo. O sea, el hombre es propenso a la soledad, le gusta la soledad. El hombre es capaz de tener los amigos más sólidos aún si no los ve con regularidad, ni siquiera habla con ellos, o de que estás con ellos y ni siquiera te hablas, porque el hombre no tiene esa necesidad. La necesidad de asociación sí es innata en la mujer, es una necesidad real. Y por eso cuando llegan estas cosas como lo de esta asesina y se encuentra que todas están impulsando, promoviendo, reaccionando de manera positiva hacia ese problema o esa eventualidad, tienen que apoyarlo, porque si no serían expulsadas del marco social y eso va en contra de su supervivencia.
Totalmente, totalmente. Oye, ¿te crees una pregunta? No sé qué te parece esto. ¿Qué te parece si para el meet and greet que planeas hacer te propongo algo? Que bueno, por ejemplo, la gente que me sigue acá, que me escriba a mí por WhatsApp para saber que vienen de ahí y armo un grupo de WhatsApp.
Sí, ayúdame, no, ayúdame, al contrario, dile a la gente, a tu gente, que vamos a hacer un meet bien interesante. Vámonos ahí, los que quieran inscribirse al curso, pues esta vez se va a llamar lamalaproject.com, está la liga de presencial, incluye un chingo de cosas que justifica el precio bien cabrón, no, casi casi salen ganando. Es una experiencia súper chingona. Voy a estar subiendo los clips para que vean de qué se trató. Y pucha, bueno, eso es una garantía, no salen de ahí. Todos los que salieron del de Medellín salieron bien bravos. El de Medellín tuvo la casualidad de que tuvo de las mujeres que sí son de ManLab, no, que esa morra es más brava que los demás, no, se aborda más viejas, se liga más viejas que los demás cabrones.
Una chica trans. ¿Así?
O no, no es trans, es mujer, es mujer lesbiana, es lesbiana. Pero sí tengo varias estudiantes, pues debe, Manla debe tener como cerca de 50,000 mujeres, güey, que siguen el canal. Y muchas, pues ahí tengo 2, 3 videos de cómo siendo, cómo ligar mujeres siendo morra, no. Pero nunca me había tocado una en el taller pregunta, no, pero que haya ido. Y esta fue la primera, Angélica. Puta, güey, esa morra es bien brava, güey. Y hasta ella salió así bien contenta a abordar todavía más, ¿no? Entonces salen, salen muy bien estructurados, güey. Está padre. Pásales la liga, que te escriban a ti directamente, y hacemos un pinche meet bien padre, güey. Así lo documentamos.
Para la gente, claro, para la gente que está en el live y está en Lima, la gente que me sigue puede ir a mi perfil, ahí yo tengo un enlace, se comunica directamente conmigo por WhatsApp, ahí en WhatsApp. Voy a saber que son de acá y lo voy a agregar a un grupo de WhatsApp pues para poder hacer este lo del meet and greet. Ya ahí en el camino se puede ir ofreciendo lo del, lo que quieran, los que quieran ser parte del taller ya se unen.
Sí, lo hacemos el 2, el viernes en la noche, como las 6, 7, va.
Ahí lo hacemos y ahí como que la gente que quiere, porque ahí veo bastantes tanto estudiantes míos así que están interesados. O sea, que te siguen a ti, me siguen a mí, y obviamente por cuestiones geográficas tal vez han estado en un taller, pero ahora que vas a estar acá posiblemente les interese, ¿me entiendes?, conocerte.
Sí, incluso si no quieren ir solos, les estoy dando un precio a los que van, este, con algún amigo, para así como 2 por 1 y medio, ¿no? Porque luego pasa mucho que no quieren ir ellos solos por pena o por camaradería. Entonces también, si ahí te pasa que hay 2 que quieren ir juntos, estoy ahí haciéndoles ese apoyo para que no se sientan con esa pena. Pero sí, güey, a huevo, hagamos algo bien chingón.
Yo tengo acá unos veintitantos acá de mi live para que, para que te ayude a ver un grupo interesante de Lima, para que se unan al grupo de WhatsApp. Y obviamente, y ahí ya tengo unos cuantos más aquí en, en este, en mi WhatsApp que también te conocen, entonces también les puedo pasar la voz.
A huevo, a huevo. Que me escriban, por favor, que te escriban. Escribe a Giancarlos, a mí. Ah, no, nos voy a hacer una, tengo que hacer un live en donde creas que hace mucho que no hago, hermano. Pero aparte que me encantó platicar contigo, me encanta que nos vamos a ver pronto.
Totalmente. Oye, estuvo buena esta conversación, parece un podcast, hablamos de todo un poco.
A huevo, güey. Pues así es como te represento, güey, como los buenos compas, güey.
Sí, sí, estuvo chévere, estuvo chévere, fácil. Algo así va a ser el Meet and Greet, güey, probablemente.
Correcto.
Así que va a estar divertido, vale. Oye, un gusto verte, mi hermano. Entonces estamos viendo.
Tenga bonita noche, muchas gracias. Algo bello, algo bien. Perdona, se fue Giancarlos, gran ligador de Perú. Me va a tocar conocerlo. Y a toda la gente que estuvo aquí, pues bueno, los que sean de Lima, los que sean de Perú, pues váyanse a mandaproject.com o en la Liga de Biografía manden la palabra Lima directamente a mi bandeja de entrada para recibir informes. Allá nos vemos en un meet and greet que vamos a hacer gratis y el taller presencial para todos los que tenían preguntas que no he respondido. Váyanse a probar el clon. Pueden probar el clon gratis en madlabproject.com. Lo pueden probar gratis por siete días, pero aquí ven que es una verdadera chingonería. Y pues bueno, ahí les voy a rifar una de estas. Compré como tres. Tanto que les gustó un chingo de gente, ¿no? Compré tres de estas. Ahí la voy a rifar una. Tengan la bondad de ser felices. Mad Lab Forever. Yeah baby yeah.
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