
En este monólogo, el creador reflexiona sobre las causas principales del fracaso de las relaciones románticas. Argumenta que la mayoría de las parejas no se detienen a definir qué significa para cada uno el amor y estar en una relación, y en su lugar se guían por fantasías provenientes de series, películas, tarot o astrología, lo que genera expectativas irreales. Propone que cada persona debe preguntarse y conversar con su pareja sobre sus propias definiciones de amor y relación. Presenta su propia visión del amor como un acto de dar sin esperar nada a cambio, contrastándolo con una visión transaccional. Finalmente, sostiene que una relación sana se basa en encontrar a alguien que comparta la misma perspectiva del amor; de lo contrario, la relación degenera en codependencia.










