
A ManLab speaker delivers blunt takes on gender dynamics and dating, arguing women pursue status-seeking partners while men should build irreplaceable lives through discipline across physical, intellectual, and economic domains. He advises men to let women do 80% of the talking and claims lunar cycles and rituals can enhance attraction.
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Calidad, obviamente, ManLab Project. Si es calidad, es ManLab. Una cosa bien, una cosa bien. Ay, Dios mío, ¿qué venía pensando? Venía pensando algo que estaba interesante. Oigan, ¿quieres algo bien interesante? Esto no era lo que estaba pensando, pero a él es algo bien mamón, ¿no? Ay, Dios mío. Miren, las mujeres, imagínate tú ser mujer, ¿no? O sea, ¿has considerado lo que significaría que tú fueras mujer? Si piensas bien lo que es un ser mujer, güey, ser mujer tiene un lado que está bien padre, ¿no? Que es que nunca nada es su culpa, ¿no? No mames, imagínate vivir así, güey. Me podría dar envidia si no fuera porque es un lado que requiere que le estén, este, le estén dando, no, proveyendo. Se tiene que esperar a que a la gente se le dé la gana, no, y pues tiene que aceptar lo que le den, no, porque aunque le den lo que quieren, pues de ciertas maneras no es lo mismo que dártelo tú mismo, no. Pero aún así, qué interesante, güey, que para las mujeres nunca nada es suficiente, güey, no. No, pero ok, volvamos al tema. Nada nunca es su culpa, nada nunca es su pinche culpa. Bueno, está bien, pues nada, somos responsables, ¿no? Pero dentro de la falta de responsabilidad que tienen es que son malísimas para terminar una relación. ¡Ay, güey, no mames, cabrón! Entonces es bien curioso porque la hipocresía está mamona, ¿no? La hipocresía de las mujeres está pero full. Full, porque una mujer puede ver una película en la que una morra conoce a un cabrón y se súper mega enamora, y el vato es respetuoso y todo, pero de repente se entera de que está casado, y el vato nunca, o sea, nunca sí le tiró demasiado el calzón, nomás se llevaron bien, y entonces pues ella entiende, quiere estar ahí para él como amigo, pero De todas maneras, pum, de repente en una noche se lo liga, güey. Ah, qué mal que hicimos todo eso. Pero se da cuenta que está enamorado de ella y que no está enamorado realmente de la otra con la que lleva 10, 15 años, que ya tiene una familia, ya han creado una empresa juntos. Pero bueno, y entonces ahí sí la morra encantada de que la película romántica sea del cabrón engañando a su vieja o de ella engañando a su vato. No, cómo les mama, güey. Sí hay una Si hay una de las características más mamonas de las mujeres es que el género de libros más leídos de mujeres es el cabrón ese milloneta, abusivo, cabrón, mujeriego, que se las trae acá. Y obviamente en el libro ellas lo cambian, ellas lo logran transformar. Esa es la pinche fantasía guajira. O sea, la fantasía guajira del hombre, así salvar a tu familia de un peligro, no, corran, yo los detengo, te encontraré afuera, mi amor, tú salva a los niños, nada, la chingada. O hasta tu patria, no, dile, ya bien bonito, no, te quites el collar y dile a Penélope que en el último respiro dije su nombre. Ah, no, bien chido los hombres, no. Pero las mujeres, su hit es ya con la pinche boda planeada, ya todo pagado, güey. No, eso es una historia normal, ya todo pagado, ya los invitados, ya bueno, están en el altar y de repente llega el ex cabrón o el batillo por ahí que fue un amor de verano, que sea, no, y que ni siquiera le va tan bien, que ni siquiera es así como pues exitoso, no le ha dado nada a la morra, y llega y, ay, Joaquín, Renata, y se van, güey. Ay, las mujeres llorando, es una historia hermosa, güey. Ay, cabrón. Y luego, por ejemplo, ves películas, ¿has visto las películas de Titanic? Digo, la película Titanic, no, la película Titanic es de una vieja que engaña a su vato. Las mujeres la consideran de las más románticas del planeta, pero el pedo es, güey, ¿por qué chingados se iba a casar? Y te metes a la justificación de las morras, güey, y las morras así de, no, es que ella no quería, pero se terminó comprometiendo para ayudar a su familia. ¿Y por qué se rajó? ¿Por qué se rajó por un pinche vagabundo? No mames, se iba a comprometer para poder ayudar a su familia. Ahora, aparte, o sea, aparte de que queda mal con su compromiso ya todo arreglado, ya todo gastado bien chingón a la pendeja, encima de todo se termina echando a la mierda a su familia, güey. La familia que iba a ayudar a través de ese matrimonio, no, se cagan todos, chinguen a su madre, no, y se coge un cabrón. Se coge a un pinche vagabundo. Ya, esa es su fantasía guajira. Y dices, ¿qué? Espérame, ¿qué? Ay, güey, no, es una, es un, son unos agentes de locura, son un caos tan pinche. Mira, yo le platicaba a mi mujer al principio de nuestra relación, le decía, no mames, cómo, cómo está cabrón ver que los hombres que llevan varios años de casado Tienen una mirada así como ausente, no, como que ya pues se dieron por vencidos. Y güey, o sea, con justo, con justa razón, porque güey, no mames, güey. Por ejemplo, una de las cosas que yo no entiendo, yo afortunadamente la sé manejar. La verdad es que yo soy muy pinche duro, no, ni siquiera les recomendaría que fueran como yo, pero la sé manejar, no, como sea. Y aún así, sabiéndolas manejar, no ves cómo caga cómo quieren hablar una y otra y otra vez de un tema. No sé si los que estén aquí concuerden con lo que estoy diciendo, pero los que hayan llegado a tener vieja, güey, que cuando hay un pedo, güey, y luego lo platicas y ya se acabó, y luego lo quieren volver a platicar y ya se acabó, y luego lo quieren volver a platicar y ya se acabó, y luego lo quieren volver a platicar y ya se acabó, no. Y tú, güey, le quieres estar así, le Encuentras acuerdos, puntos en común, dices lo que tú también vas a hacer, lo que entiendes, que ahora le entiendes a ella, no tratas así. Todos los, como buen hombre, no, todos los pinches ángulos, güey, los cubres. Y aún así otra vez lo quieren hablar, hijas de su madre, güey. Otra vez lo quieren hablar, cabrón. Pero, ¿de qué quieres hablar? Y el pedo de este rollo, güey, es que ella lo va a querer hablar hasta que le salga como ella quiere. El pedo es que normalmente como hombre le ganas, no. Miren, una de las claves así más, más importantes con las mujeres, esto lamentablemente así es, muchos de ustedes van a sufrir de esta situación, pero así es, no, pero Una de las mejores armas que puedes tener con una mujer es tener buena memoria, güey. Puta madre, güey, la importancia de tener buena memoria, cabrón. Porque así, cuando por ejemplo con la Claudia, no, así de oye, ¿qué pedo? El otro día no dijiste que había otros delincuentes así como Andy, ¿qué pasó? No, no, yo no dije que había otros delincuentes. Ya de repente, güey, se hacen como que no, tú no fue esa palabra. Palabra fue otra, que tú dijiste una palabra u otra, que ella te preguntó una cosa u otra. O sea, buscan dentro del enunciado el enunciado más parecido, pero que cambiando esa palabra te meten pedos, güey. Entonces tienes que tener los huevos de: yo no dije eso, jamás dije eso, ni siquiera suena como las cosas que yo digo. Yo dije— y le dices exactamente lo que dijiste, o lo que ella te preguntó, o lo que ella te contestó. Pero güey, o sea, cada pinche palabra te la tienes que memorizar porque a la hora de hacerla de a pedo encuentran lo que sea, güey, ¿no? O sea, el otro día que estaba con la directora de la escuela de mi hijo, el otro día, ayer, ¿no? Ayer estaba con la directora de la escuela de mi hijo y me dice así de, no, pues es que tú dijiste que tú me amenazaste. Ah, discúlpame, para que no vuelva a haber mamón, ¿no? O sea, yo tengo una manera de decir las cosas. Miren, les recomiendo que ustedes comiencen a desarrollar una manera de decir las cosas que no deje oportunidad de réplica, no, o sea, pinche exactitud de las palabras. Entonces la directora me dijo, no, es que usted la otra vez me estuvo amenazando, no. En vez de decirle, ¿cuál? ¿Cuándo? ¿Dónde? A ver, dígame. No, güey, no, con toda la pinche actitud chingona, caballerosa, verdadero hombre auténtico, cabrón, así le respondí, bueno, ¿me podrías hacer el favor de mencionarme algunas para yo estar seguro de que eso no se vuelva a repetir? No me gustaría que se me puedes decir cuáles ejemplos de cuándo te sentí, cuándo te amenacé. Es que me decías que leyera, que leyera ese párrafo del reglamento. Pues sí, porque yo lo entendí de una manera como estaba escrito y tú estabas diciendo que era otra. Pues obviamente necesitaba que tú lo leyeras, pero aún así no encuentro la parte amenazante en pedirte que lo leas. No, es que tú cuando te ponías sobre la escritura hacia adelante, yo nunca te amenacé. Otra cosa es que te sintieras amenazada. Yo entiendo que te sientas amenazada, no hay un cabrón lleno de tatuajes, güey, todo pinche grandote, un metro noventa, güey, y está cabronado porque te estás pasando de pendeja con su hijo, güey. Pues no mames, no, o sea, obviamente como a ver, no, a ver, no, ¿qué pasó? Te estás poniendo, te estás poniendo necia, hija. Te hace falta un cogidón, alguien no te ha cogido, no lo voy a hacer yo, pero te hace falta un cogidón. Pero de que te desquites en mí pensando que porque yo vengo aquí, no, o sea, no, no, o sea, aquí estoy pagando yo para que mi hijo esté, pero no tengo ningún problema con sacarlo de este pones pendeja, no. Pero bueno, entonces es importante tener una buena claridad, una buena memoria de qué chingados dijiste y platicaste, porque güey te agarran en bajada de que dices, ah cabrón, tú no te acuerdas bien de la conversación, pero como que te suena lo que te está diciendo, y tú dices, ay no mames, güey, neta no me di cuenta, vergas, ya la cagué, güey, chin, no mames que dije eso, no. Y no dijiste eso, dijiste algo muy parecido, pero no dijiste eso. No, pero ay, cabrón, no. Por eso a las mujeres les maman los terapeutas. Puta madre, güey, los terapeutas, el tarot, la carta astral, güey, el diseño humano. No, güey, todo lo que pueda estar justificando Su manera de actuar, cabrón. Todo lo que ellas les dé así la oportunidad de que sea su versión de la historia, güey. Cómo les mama su versión de la historia, güey. No, güey, no, no, no, no me imagino lo que le han de contar a las psicólogas, no, a los psicólogos, güey. Por eso, ah, es tu manes, el mundo está lleno de hombres narcisistas. Ah, ha de ser eso, es eso, no es ella. El mundo está lleno única y exclusivamente de hombres narcisistas. Todas las relaciones que se han acabado fueron totalmente culpa de otros, No hay patrones repetitivos, son los hombres. Pues sí, no mames, no. Si le cuentan la versión a ellas, pues en ellas ya van a— mira, las mujeres conocen dos versiones, no, y lo he dicho muchas veces: o son víctimas o son heroínas, no. Pero pues es que ya que cuentas tu versión, güey, así, oye, no mames, estás viendo lo Hijo de su pinche madre, ¿no? Entonces pues por eso les encanta la terapia y por eso les encantan los psicólogos, por eso les encanta la astrología, bueno, o sea, de bueno, es que esto pasó porque Mercurio está en retrógrado, es que yo soy Aries, las que somos Aries, yo soy generadora espejo blanco, ¿no? Pero ojo, les voy a decir algo importante. Fíjense bien los que están aquí escuchando, que se van a aventar un muy bien, este, mis guías espirituales me dijeron, se van a aventar un muy buen tip. Les voy a decir un muy buen tip porque esto, como son más las biosos, les va a pasar una vez en la vida, no, por lo menos una. Les debería de pasar varias, no, si siguen la doctrina Man Lab, no. A mi paso dejo mi seducción, os dejo mi seducción. Ah, mira, la M de Man Lab se hace así, bueno. Baja en tridente. Bien, fíjense bien, les va a pasar que se liga una morrita que está chida, no, está bonita, tiene cuerpo, tiene actitud, pero por ahí se le botó la canica. Hay una madre en la que está loquita, güey, no, es chin, algo, algo, algo adentro como que se les despostilló, algo como que se les desengranó. Y algo no está funcionando, ¿no? Entonces pues eso, ¿no? Mis espíritus me lo dijeron, güey. Chingadas como esa, ¿no? La que te gusta, ¿no? Es que solo cuando es luna llena, y porque yo soy lo que quiero, no sé, pendejadas, ¿no? Que ella crea en brujería, que ella crea que es mágica, güey, que ella crea que puede hablar con los animales, que quieras, cabrón. Si ya viste que para vieja no la vas a agarrar, güey, ¿qué más da, güey? ¿Qué más da que ese día creas en eso? Que ese día te guste la banda, que ese día bailes reggaetón, que ese pinche día escuches death metal. Y pásatela de huevos, cabrón, y hazte una limpia con ella, cabrón. O así, este, mezcla tus fluidos con su ciclo menstrual, ¿no? Porque en ese momento está dándote lo más puro de su interior, en el que si se mezcla mientras hay luna llena, chinga suices. Mira, no nada más de que te metas y bueno, pues ya que voy a quedar bien con tal de picar. No, no, no, no, métete de lleno, güey, métetela, pásatela chido. Para loco y medio, para cabrón, cabrón y medio, no. Si ella cree en la energía del pinche sol, tú le hablas de la energía cuando hay luna llena, cuando hay eclipse, no. Si ella cree en la importancia de No sé, cabrón, no, de ir a rallies de defensa de, no sé, güey, no, puta madre, güey, de Palestina, no, si quieres, cabrón, no, de Hamás, no sé, el pinche lado que vaya, no, no la vas a agarrar de vieja, güey. Ve y pásatela chido, protesta, güey, grita, pásatela chido y pícatela, pícatela y ya, güey, no. Y no le vuelvas pizza gratis, no, vámonos, güey, no lo desperdicies, güey. Para empezar, no lo despegues porque luego sí están chidas, ¿no? Y luego pues es un conocimiento amplio que ha pasado por varios países y varias épocas de la humanidad en la que pues cuando están loquitas cogen más chido, ¿no? O sea, con toda honestidad, aquí alguien lo ha comprobado, ¿no? Pero cuando estás malita de la cabeza coges más chido, ¿no? Coges más chido, le echas más ganas, ¿no? Se avientan a más Se avientan nada más, no sé, lo dejan todo en la cama, lo dejan todo en el campo de batalla, lo dejan todo en la cancha. Entonces pues sí, chingues su madre, está bonita. Y es que luego no mames, luego sí están bien bonitas aunque están bien loquitas, no sé, chinga su madre, no. Pero pues son morras bien espaciales, no, que en lo que están arriba de ti están danzando, o sea, al mismo tiempo que se están moviendo las cabronas, en el tiempo en el que se están moviendo por lo que aprendieron en su clase de danza árabe, no, de que tomaron estuvieron pasando tiempo en la India, pero mientras está bailando y según ella está bajando la energía hacia que tú también lo sientas en tu respiración, en tu piel, tú hazlo, güey, jálate, vato, jálate, cabrón, diviértete, es una pinche, velo como una pinche aventura, haz de cuenta que te metiste a un slot guardado de otro cabrón en su pinche videojuego, traes su personaje, ¿no? Chingale, güey, y te la coges. Si no te la coges, qué pendejo. No, o sea, no te metas. Por eso, por eso te digo que no te metas así más o menos, no te metas a la acción deshuevado, no te metas a la acción como, o sea, que se vea que lo estás haciendo tú nomás por quedar bien, nomás por cogértela. No, güey, no te vas a coger, güey. Así la morra va a sentirlo, lo va a detectar, no se va a divertir, no se la va a pasar bien, y ya no te la vas a clavar, no. O sea, cuando suceda Tú mira, dejas todo en la pinche cancha cuando la pasas bien vergas. Lo coloco en medio o soy otra persona. Hoy estoy de vacaciones de mi personalidad, hoy vengo de visita. ¿Quién chingados fue el que reportó el live? Ay, güey, cabrón. Ay, güey. Hijos de su puta madre, qué cosa más triste. Bien, entonces bueno, ya pícatela, no le chingues a su madre, que le saquen, ¿no? ¿Qué se va a hacer? Entonces yo sé, cabrón, yo sé, yo sé, yo sé que luego estando ahí decís, chín, ¿no? Yo lo aprendí yendo a una fiesta súper mega guarra, güey. O sea, era una boda Haz de cuenta, ay, güey, qué bonito. Muchas veces el motivo por el que cuento mi historia, así uno de los motivos por los que escribí el libro, es que mi vida luego suena bien fantástica, ¿no? O sea, ha sido una vida bien diferente, bien excepcional. Y la verdad es que los que ya les va bien, que ya agarran culitos seguiditos, güey, así empiezas a ver la vida, sí es bien diferente, güey, ¿no? Que puedas agarrar un chingo de viejas, que luego de repente dices, güey, no mames, ¿en qué momento me agarré a esta? ¿No? O sea, La estás viendo acá, güey, con el shh, ¿no? Y dices, güey, ¿en qué momento? No, te la comes con sabor, güey, ¿no? Pero pues ya cuando ya era bueno, ¿a qué me tomó años ser bueno? Ustedes tengan mucho cuidado con la presión que se ponen ustedes mismos, porque sí deberían de ser buenos rápido con la teoría que les estoy pasando, pero con rápido me refiero a unos cuantos meses, ¿no? A mí me tomó años, cabrón. Ya así, ya cuando ya se puede decir bueno, me tomó años, ¿no? Y bueno, ya por ahí de los 18, 19, ya era una cosa. Bueno, no te creas, yo creo que ya a los 17, a los 17 ya, pero 18, 19, entre los 18 y los 19 ya era así de nada más, o sea, de donde pones el ojo pones la bala, ¿no? Y es una cosa muy extraña porque aparte de donde pones el ojo pones la bala Y es algo que muchos de ustedes no entienden, no saben porque no lo practican. Pónganme atención. Pero por cierto, como ya no alguien reportó mi live, no me están llegando muchos regalitos, así que mándenme un gatito para ponerme de buenas. Ese pinche gatito que va aquí arriba, alguien que me mande ese gato, güey. En fin, entonces cuando eres de donde pongo el ojo pongo la bala, güey, aparte traes una energía diferente que hace que haya más morras, güey. Es bien raro, no me lo vas a creer, pero pues los que le haya pasado que lo pongan en los comentarios. Cuando comienzas a salir a abordar no ves nada, bueno, no ves nada aquí, nada allá, bueno, se ve todo bien pinche seco, se ve todo bien chafa, no, pero es que hay un gatito que va aquí arriba, que se va hacia arriba, pero bueno, ni me gusta, yo soy de perros, no de gatos, pero ese me gustó, no. Entonces cuando ya comienzas a agarrar más rollo, más ritmo, ya estás abordando diario Comienza a pasar que ahora salen más, güey. Ahora ya hay más morras chidas en todos lados. ¡Ah, cabrón! Es una, es una, ¿cómo decirlo? Es como meterte a otra dimensión, a otra realidad, ¿no? Porque ya empezaste tú a acumular, a farmear aura, ¿no? Ya empezaste a farmear aura. Eso lo digo porque tengo un hijo, no me quiero meter en el tipo de manera de hablar de ustedes, ¿no? Pero bueno, entonces ya empiezas como que a generar tu cosmoenergía, ¿no? Empiezas a subir tu ki. Y ya pues empiezan a salir, te las empiezas a encontrar muchísimo más. Y me acuerdo que un día caminando de vuelta a la oficina, yo trabajaba con mi papá en un penthouse ahí en la Condesa, no era ese pero estuvo padre, en la Condesa ahí en Ciudad de México, pues ahí hay un montón de restaurantes y en ese montón de restaurantes pues que son finos normalmente tienen hostess, tienen una anfitriona en la entrada y vi una que no mames papá, Estaba sabrosísima, no, estaba bien chida, güey. Pero era diva de barrio, güey, diva de barrio. No, luego una, no lo he dicho nunca, esta vez, pero ¿qué opinas de la paja, Malaps? Hasta una, hasta una viéndome, güey. Esto no lo he dicho, pero es muy normal que la diva de barrio, güey, el colmillito lo tenga más arriba, güey. El colmillo, güey, lo tengo. No sé por qué, cabrón, es como checar una raza callejera, güey. Ay, Dios mío, no me odien, pero es la— miren, güey, si algo que les puedo decir, siempre les digo la verdad, ¿no? Y siempre tiene el colmillito como quemado. Característico. Bueno, es que, güey, o sea, es sumamente repetitivo el ser humano, güey. Me he ligado tantas mujeres, güey. Dándome amor. Pero bueno, era diva de barrio, ¿no? Era diva de barrio. Y pues bueno, siendo diva de barrio, lo malo es que pues se me mezcló el pedo, ¿no? Se mamó, pero es verdad, se me mezcló el pedo en la cabeza porque digo, güey, o sea, pues está chida y la conocí en La Condesa, ¿no? No mames, no sé dónde vivía, güey, algo así como lo más metido de Ciudad Neza. O sea, estás hablando de barrio de adeveras, ¿no? Barrio de Ciudad de México es barrio no mamadas, más en aquel entonces, ¿no? De pachucos cholos y chundos, chichifas y malafachas, ¿no? No mames, cholos, la moda chola estaba de moda. O sea, no, una época más rara. No era, era peligrosa de mala onda, no peligrosa ultraviolenta como es ahorita, no. Pero pues los barrios feos se sentían feos, no. Y güey, en la primera cita pues me la llevé al penthouse, lo tuve en la terraza, güey, me la estuve besando, no. Estuvo así de película para las viejas, no. Ay, mira, el cabrón con lana me trajo acá, la chingada, no. Ya La morra así marca, ya me vi, ¿no? Como la típica diva de barrio, ¿no? Que lo que está tratando es brincar de casta. O sea, Dios le dio la fortuna de estar guapa, estar bonita, estar sensual, estar cachonda, güey. Pues vámonos, ¿no? A ver si alcanza a salir de casta, ¿no? Ahí sí aplicaría, para que veas, ahí en esos momentos, en ese, ahí sí aplica la hipergamia. Eso sí es hipergamia, querer subir de casta, ¿no? Entonces, la segunda cita, porque pues yo me la quería comer. En aquel entonces había 3 factores muy extraños. El primero, Así es, en ese entonces apenas iba a destaparse la palabra sexo, así como lo estoy diciendo, apenas, apenas, y se estaba a punto de destapar. O sea, no se usaba esa palabra, no se usaba en las canciones, no se usaba en la televisión, no se usaba en las revistas, no se usaba en ningún lado. Lo disfrazaban así como Lástima que seas ajena y no pueda darte lo mejor que tengo, no. O este, quiero darte todo mi amor, no. O sea, el tesoro prohibido que jamás, el fruto prohibido que jamás comí, no. O sea, lo disimulaban. Dame una muestra de amor. Esa era una muy cabrona, abuela, de Luis Miguel. Era una frase en aquel entonces, era una frase de decirle a tu morra que se dejara coger. No mames, el viejazo. Un día voy a tener que enseñarle este live a mi hijo. En cuanto yo todavía, o sea, todavía me llegó a tocar, todavía que había una discreción en esa sobresexualidad que teníamos, que tenemos ya ahorita los seres humanos. Éramos más discretos. Y decirle a una morra que te diera las nalgas, le decías dame una prueba de amor. Hoy ni siquiera se lo tienes que decir, güey, no. O sea, ahorita hasta se enojan si no te las coges, no. En aquel entonces estaba eso, era más discreto el pedo, pero en fin, era eso, no era tan normal picar. Yo todavía tenía como entre, creo que tenía casi 18 años cumplidos apenas, no tenía mi propia casa todavía, apenas estaba como a 6 meses de salirme de la casa de mis papás. Yo me salí casi más cerca de los 19, cumplí los 19. Date cuenta que me fui a Guadalajara a principios de diciembre y yo soy de finales de abril, entonces, o sea, un poquito más de la mitad de los 18. Entonces pues sí, ya me las llevaba a moteles, pero pues la jugada requería más de una sola vez. En aquel entonces no era de que el día que la conocía, no, porque también las mujeres eran más pudorosas, no, se perdían su virginidad más tarde, la entregaban, o sea, no era así como que El agua, un vaso de agua, no, que no se la niegan a nadie, que estas son reguilas, no se estaca. De cuando yo empecé ahorita, no, las morras las dan, güey, no mames, cabrón, tan fácil y tan barato que dices, güey, tranquila, no, respétate poquito, cabrona, no. Tuve una pelea así hace como 2 meses, no, porque así una morra me quiso cortar, pero me quiso cortar diciéndome mentiroso, no. Dije, ay, no, espérame, no. Le puse un cague, güey, le puse un cague. Así como yo te dije que aquí estoy, estoy, estoy, esto, que se iba a hacer así, así, así, que mi esposa hacía así, así, y te dije que ahorita no te la iba a poder presentar por esto y por esto, por esto. Pero ella sí te habló, te mandó un mensaje de audio en tu cumpleaños, tenía muchas ganas de verte, pero ahorita tenemos este pedo, no se puede, te lo dije, ¿no? Pero bueno, entonces así, este, no sé en qué momento se me ocurrió así como decirle O sea, pues te estás poniendo toda pendeja por algo que tú sabes que te gusta, al punto de que pues güey no toma ningún trabajo llevarte a la cama, ¿no? No mames, güey, ese era un putazo nomás por culero, nomás por cabrón, ¿no? Pero ese de, o sea, obviamente estoy hablando de la química tan fuerte que tú y yo tenemos, lo bien que nos llevamos. Pero antes de decir eso, antes de decir eso, hice una pausa, güey, ¿no? De como 10 segundos antes de rematar eso. No es tan difícil llevarte a la cama hablando de la química que tenemos. No, no, pero lo manejé para que, como poquito en el hígado, y siempre no puede ser más complicado. Entonces no me la llevé a la cama en ese mismo día. Voy a tomar como 3 citas, por lo menos normalmente 3 citas, y la segunda cita fue una boda de Qué raro, güey. Hasta ahorita lo pensé. De antes me preocupaba lo raro de que la boda estaba en así, en el pinche hoyo del mundo, güey. Y ahora lo que me preocupa, porque nadie jamás llevó en la segunda cita a una boda de su familia, no, no se han familiarizado, amigos. Pero güey, era una boda tan pinche rascuacha, güey, tan pinche pobre, güey. Hay una frase que es una frase muy, muy, muy cierta que he leído que no le dije yo, pero es muy cierto, ¿no? Que dice, mi nepe me ha llevado a lugares a donde no iría ni armado con una pistola, ¿no? Y ese pinche barrio jamás me hubieran tenido que apoyar. Antes, ahora soy cabrón, ¿no? Pero antes era muy pinche fresa, güey, muy fresa, güey, ¿no? Se me bajó con el tiempo, sobre todo por las morras, ¿no? Porque ya te metes en otros ambientes, no, ya te pones así corriente tú también para pasártela chida, no hay de otra. Pero pues total, no, me llevó en segunda cita, güey, a una boda. No sé por qué una boda de alguien conocido de allá, güey. Bien así, casi casi en la cochera, güey, no, pero una cochera de una casa fea de esas que tienen chingón llantas ahí aventadas, un carro que pues no mames, nomás lo han tenido ahí arrumbado, güey. Este, un colchón de esos, ayer a la boda, güey, no, ayer a la boda, no, así un pinche colchón por ahí aventado, no sé, una cosa fea, ¿no? Y ya, no, o sea, me desmotivó eso porque te digo que era muy fresa, ya no la volví a buscar, ¿no? Pero ojalá, ojalá hubiera habido un Master Santana que me haya dicho, güey, no mames, pásatela chido y pícatela, güey, ¿no? Ya estás ahí, ya estás ahí. Es una parte importante de la mentalidad de cuando estás con alguien, ya estoy aquí, güey, ¿no? Ya estoy aquí, ya estoy aquí, güey, ¿a qué más da? Me lo voy a pasar chingón. Si es banda, es banda, güey. Si es country, es country, cabrón. Si es pop, le chinga su puta madre. Si ponen las de Luis Miguel, si ponen las de los Backstreet Boys, si ponen las de Korean pop, K-pop, si ponen así el pinche Bad Bunny, hijo de su perra bomba madre, lo que pongan, me lo voy a pasar chido, ¿no? Por ese día, por ese día. Pero no sean ustedes el tipo de hombre que cede toda su personalidad, cede sus propios gustos, cede sus propios intereses nomás por tener novia. O sea, una cosa es que te agarres, o sea, salgas a la aventura, así ya salgas en el disfraz del cabrón que sí le gustan los narcocorridos, ¿no? Y andar en los pinches— o al revés, ¿no? Que eres el cabrón que te gusta el hip hop, a huevo, güey, te gusta la moto de noche. No sé, güey, no, ese pinche día sí eres, ¿no? Es un disfraz, güey, te lo haces pasar chido, estás viviendo tu experiencia. Es como meterte en otra realidad, pero de ahí a que te quedes es muy diferente, ¿no? Tampoco te cierras por completo, y yo a ti sí, de promedio. En fin, las mujeres son un tema bien amplio, bien amplio, cabrón. Pero si yo dijera qué es lo más consistente que existe en ellas, es el caos, cabrón, ¿no? Y lamentablemente El problema puede ser que ni siquiera sea culpa de ellas, no. Aparte de que nunca nada es culpa del pinche caos tampoco, porque sí comprobaron en un experimento que se hizo con hombres de darles dosis altas de estrógenos que ninguno pasó de los 3 días, no. No sé cuánto tienen que durar, güey, pero no pasaron ni 3 pinches días y se rajaron porque se sentían muy caóticos, no, se sentían muy confundidos, muy ansiosos. Y sí, o sea, una mujer que hace ejercicio, hace ejercicio duro, ejercicio pesado, ejercicio intenso, que su alimentación le permite tener un buen balance, tener un poquito más de testosterona que los demás, no por eso se vuelve masculina, pero se vuelve más calmada, se vuelve más tranquila, ¿no? Entonces Aquí hay una cosa muy curiosa sobre, sobre las mujeres. Fíjense bien, yo sé que muchos de ustedes han escuchado el término de hipergamia. Y el pedo de lo de la hipergamia, güey, miren, yo sé, yo lo entiendo, que cuando hay mucha gente que habla al respecto de algo y lo marca como si fuera real y estudiado, pues es muy normal que tengas tú como que la inclinación a creerles, no, a pensar, se seguramente eso es verdad, no, o sea, debe de ser cierto, debe ser cierto, no, porque mucha gente lo está hablando. Y cuando te expliquen la hipergamia, se oye como que tiene sentido, pero hay dos cosas aquí importantes que hay que observar. La primera es que las mujeres, si fue por pregunta, nada, pues se le produce una mujer que quiere, pues te va a hacer una pinche lista bien chingona porque se vale soñar, no, o sea, pues si vas a pedir, pide bien. Pero también en la vida real las mujeres normalmente tienen estas dos opciones. Y escuchen bien porque esto les importa un chingo, ¿no? Normalmente tienen dos opciones. La primera es salir con un hombre que pueda que sea pobre o que tenga mal cuerpo y sea inseguro, o un hombre que sea rico y que tenga buen cuerpo y que sea inseguro. Esas son casi el 90% de las opciones de las mujeres. Hombres que pueden tener características que parezcan atractivas, pero solo porque es mejor. Si vas a andar con uno que es inseguro, pues mejor andar con uno que esté sabroso, que tenga dinero, a uno que esté chafa y que sea pobre. Porque es muy rara tener la tercera opción, que es tener un hombre seguro. Y un hombre seguro No depende, es súper importante, un hombre seguro no depende de su físico ni de su dinero para sentirse seguro. Porque si dependes de tu físico y dependes de tu dinero para sentirte seguro, no te sientes seguro realmente, porque esas son cosas que te pueden quitar. Mientras te puedan quitar el físico, las lesiones, las enfermedades, la ocupación, el estrés, la, no sé, bueno, que el tiempo, lo que quieras. O el dinero, una mala decisión, una mala inversión, una devaluación, se viene el pinche COVID, no, chingo de cosas, no. Entonces te las pueden quitar, tú lo sabes, tú sabes que un día puedes perder ese atractivo, puedes perder a tu pareja, puedes perder a tu familia si pierdes esas dos, porque así es como las obtuviste. Cuando eres seguro puedes tener buen cuerpo, puedes tener dinero, sí, sería muy normal que lo tuvieras. Pero si lo pierdes, cualquiera de esas dos características, no pierdes tu seguridad. Y eso es lo que realmente importa. ¿Por qué? Porque para una mujer, un hombre que es inseguro es un problema. Es un problema. La gran mayoría de los casos, algo que lo estaba platicando ayer, por ejemplo, ayer estaba hablando con unos hermanitos en mentoría. Yo creo que sí la voy a subir a YouTube, esa mentoría, porque Ese brother dice presa para que la suba. O sea, con todo el video, no todas las subo, pero no lo subo en video, lo subo nomás en audio, no. Pero estamos platicando de eso y él me dice que sentía inseguridad en que pues es que luego también hay güeyes ahí mismo, porque le gusta una del trabajo, que ahí mismo que tienen pues hacen mucho más dinero que él, no. Entonces como que se siente inseguro entre ellos. Y le dije, bueno, mira, güey, vamos a hacer una cosa. Digo, ¿cómo cuánto ganas? Y él me dijo, creo que como $7,000, no, eso en Bolivia. Le pregunté al vato, oye, güey, allá en Bolivia alguien de tu edad, ¿cuál es su ingreso promedio? Y él me dice, pues $300, no. Digo que imagínate que alguien que gana $300 y que tiene 17 años, el vato tiene 20, anda detrás de la misma chica que tú. ¿Crees que él podría más que tú? Y el vato me dice, no, pues claro que no. Bueno, ¿y si ese vato fuera yo? Jajaja. ¿Y si ese vato fuera yo, el de 17 años que tiene $300 al día, pero vamos tú y yo por la misma vieja? ¿Crees que tienes oportunidad de todas maneras? No, no. Es el güey, le cambió la pinche cara, ¿no? Y me dijo, güey, qué genio, ¿no? Porque entendió que si él es seguro Él sabe de viejas porque pues es más labioso. ¿Qué más da que el otro cabrón tenga un chingo de varo? No, ¿por qué? Porque una mujer que ha experimentado, y la mayoría lo ha experimentado porque la mayoría de los hombres son inseguros, una mujer que ha experimentado lo que es estar en relación con un hombre que es inseguro, no mames, no, o sea, van de pendejaditas como que se vuelva bien necesitado, que a cada rato necesite que le reafirmen la relación. A que se vuelva bien dependiente, a que se vuelva celoso, a que se vuelva violento, cabrón, a que se vuelva obsesivo. Ya lo han vivido. Y es que las inseguridades son complicadas, porque cuando tienes una inseguridad que te causa problemas, aparte de la inseguridad te llega la vergüenza, la culpa de haberte sentido que por inseguro, y entonces la culpa más el problema, más la vergüenza, más la otra vez más problema, más otra vez. Entonces, no mames, las inseguridades pueden volverse un vórtice en el que cada vez te vuelves más necesitado de que te estén reafirmando la relación, de que sí te quieren, de que sí te es fiel, de que sí quiere estar contigo. Seguramente un chingo se les ha pasado. O, ¿dónde estás? ¿Dónde está todo el tiempo? ¿Por qué no me haces caso? ¿Por qué no me pones atención? Y la otra bien controladora, no me No, yo paso por ti. No, yo te regreso. No, o sea, la morra nomás quiere salir con sus amigas, no, va al trabajo. Entonces ya saben, ya saben que un hombre que es inseguro es un problema. Ojalá la mayoría, ojalá normal, lo normal que les suceda es que sea el tipo típico de inseguro que manda a la chingada allá, no, que le dicen no, pues mejor como amigos porque se volvió necesitado. Pero el inseguro puede llegar al momento en el que también se vuelva violento y se vuelva peligroso, no, porque se le zafa el Las pinches cabras, ¿no? O sea, la morra pues nomás estaba platicando con el que llegó de Didi a dejarle la comida porque el vato le estaba contando que no le pudo mandar esto, le estaba dando explicación, pero la morra se ríe porque el vato le contó algo cagado de la entrega. O sea, todo profesional, pero así, no, es que no mames, se me cayó casi a la salida y pues normalmente te lo cambian, ¿no? Pero cuando era el último que les quedaba y pues no te quería quedar mal, nomás ya porque ya venía tarde, entonces, pero si no lo quieres no pasa nada, ¿no? Nomás era para no perder tiempo, ¿no? Y la morra, ay, no te preocupes, no pasa nada. Siendo linda, ¿no? Y el vato lo ve de lejos y se lo está ligando, ya ves, seguramente quiere con él porque sí tiene motocicleta, ¿no? No, porque ha de gustar que anda uniformado, lo que sea, ¿no? Entonces cuando eres inseguro eres un problema, y eres un problema que para ellas pues es incómodo. ¿Por qué? Porque pues una de esas, obviamente, pues si empezaron contigo es porque te creyeron, ¿no? Porque tuvieran algún tipo de de esperanza, les diste tú algún tipo de perspectiva de que quizás eres una persona segura. Porque el problema de la mayoría de los hombres es que cuando comienzan a salir con una mujer se fingen, fingen ser lo mejor de ellos. Yo al revés, o sea, si les puedo dar un muy buen consejo sobre cómo llevar una relación es que al principio muestren cosas buenas de ustedes, pero poquitas y ya. Ni siquiera se dan cuenta las morras, güey. Es cuando diario quieres hacer puras cosas, que todo te salga perfecto, que entonces tú terminas manejando un estándar al que acostumbras a la morra. Y la morra sí se saca de pedo cuando no cumples el estándar, güey. O sea, pues güey, tiene sentido. Si tú te muestras excelente, que siempre es de mente abierta, siempre andas puntual, eres pero espléndido en las pinches citas, no te molesta nada, cero inseguridad, cabrón. Bien aventado a todo. Claro que pruebas cosas nuevas, claro que quieres ir, claro que quieres bailar, y todo le dices que sí. Todo lo que ella dice estás de acuerdo, todo lo que ella dice es interesante. No, más bien de hueva, no. Ay, güey, hasta me dio hueva nomás de contarlo. O sea, puta, cómeme, que haga esa banda de órale, a la escuela. ¿Y qué estudias? Arquitectura. Wow, arquitectura. ¿Y en qué semestre vas? En primero. ¿En primero? Órale, hoy, güey, no mames, no. Pero bueno, tratan de mostrar todo lo maravilloso que son, pues llega el momento en el que la morra dice, güey, no, o sea, ya lo caché que no es así. Ya un mes, 2 meses, 3 meses después que la morra los cacha que realmente no son así, pues se le cae así la confianza, la impresión, la admiración, más porque lo descubrió porque comenzaste a mostrar tus inseguridades, sacar el pinche cobre. Y pues la morra ya se empezó otra vez, otra vez se dejó engañar, otra vez no lo pudo ver. Que claro, mucho tiene que ver que ella también es insegura y pues entre la toxicidad que se atrae. Pero a mí me ha pasado, ¿no me ha pasado que una morra se me quede viendo y me diga: oye, este, ¿qué pasó, pollita? No, el caso de la pollita ahí en Memorias de este Puto Infeliz. Por cierto, ya vieron la última de mis historias, la última de mis historias. Vean ahí cómo está una promoción de libros, ya no quedan tantos de los que imprimí para mí. Pero se van a ir autografiados, chéquenlos, vean, porque no mames, está el del Seductor Definitivo, muy bueno. Por ahí creo que anda uno de Memorias, creo que nada más hay en inglés. Pero bueno, ¿qué pasó, pollita? ¿No? ¿Qué traes? ¿Por qué te me quedas viendo así? Y me dice, yo toda mi vida, siempre que ando con algún cabrón, a más tardar a los 3 meses, truena. No es tan cabrón como el güey decía. Ya teníamos como 6, 8 meses de relación. Y se me queda viendo, pero tú, tú eres un hijo de la chingada, cabrón. Y bien curioso porque mucha banda me advirtió de esa morra. Me decía que muchos hombres le lloraban, que la morra era dura. Y sí, la morra era segura, digo, dentro de lo que cabía. Segura a nivel mujer, no segura como papá. Pero pues eso, por eso los vatos le lloraban, porque las galas. Los que eran de andar chingones y seguros, y a más tardar a los 3 meses no puedes estar aguantando eso de fingirlo hasta que lo consigas. No, eso es una pendejada, güey. El que te enseñó eso es un pinche naco. Pero bueno, ustedes escucharán nacos, no. Pero eso de fingirlo hasta que lo consigas no es sustentable, y el día que sale a la luz lo que realmente eres, se te cae toda la credibilidad y vas a perder todo lo que conseguiste por estarlo fingiendo. Entonces pues sí, güey, los 3 meses y la morra bien segura, digo Comparativamente, y salen sus inseguridades, pues los vatos le lloraban porque la morra pues nada de que se diera los chantajes emocionales, no, no era de que, porque muchos vatos inseguros que agarran morras se basan en la, cómo decirlo, haz de cuenta que como su red de seguridad, como el colchón, es que si le lloran luego las morras sí jalan, no, como le da poquita lástima. O le da ternura, no, las primeras veces, no, y se la perdonan. Y bueno, ya pues, y no, mira, no es para tanto, yo también te quiero, Raúl, para mí también tú eres especial. Pues es que también pues tú entiendes, no, que yo necesito saber que confías en mí. Pero si tú me dices que eso puede cambiar, pues yo aquí también yo quiero estar contigo, no. Ay, muchas gracias, este, Genara. Muchas gracias, Gema, no, muchas gracias, no. Pues no, mi amor, yo te quiero, yo también te quiero. Ya no, se acabó, no. Entonces ellos tienen la esperanza de que las morras pues así le toquen el corazón, les den lástima, y por eso puedan seguir ahí, ¿no? Que está muy pinche feo. Por eso obviamente le sale. Pero con esta morra que era segura, güey, pues dentro de lo que cabe, otra vez pues los vatos tronaban, ¿no? Y cuando ves que así que no aplica, que tus inseguridades no las están recibiendo, no te lo están consecuentando, así seas muy hombre en la pinche calle, adentro del de la recámara con la morra, te le pones de rodillas y le lloras. Bueno, ustedes no, me imagino. Y le lloran, ¿no? Entonces la morra dijo seguramente a otro cabrón, porque a la morra le han de haber advertido de mí, ¿no? Porque lo mamón de mi vida es que a mí jamás me ha pasado y nunca me va a pasar que alguien me diga, güey, no mames, se me hace que tú y mi prima, mi vecina, mi amiga, mi tía, lo que sea, se la llevarían súper bien, cabrón. Este, déjatela. Bueno, no, sí me ha pasado, si quieres te la presento, no. Eso nunca me ha pasado en mi vida social, me ha pasado como 3 veces en ManLab, no, que una morra me dijera no te voy a presentar a mi mamá, no, que está bien chida, güey. Una morra que era ligadora de aquí, no, porque hay como, hay como unas 3 o 4 morras que son bien ligadoras, que son de ManLab, güey, bien cabronas, güey. Mandan sus reportes en el reto 100 de 100, güey, o mandan los comentarios, son cabrona. Hay 2, 3 morras en Málaga que son bien cabronas para agarrarse viejas, ¿no? En fin, entonces pues esta morra, güey, pues muy segura que fuera, güey, pues al revés, ¿no? Ya cuando se mete con un cabrón que sí es seguro de veras, pues tronó, ¿no? Pero pues bueno, mames, es que el truco real para que no te sientas así de agobiado, pues güey, da de poquito en poquito de tu personalidad. Cuando empieza una relación La verdad es que la morra ni cuenta se da, güey. No se da mucha cuenta de cómo eres porque lo único que está haciendo ella está construyendo sus propias historias en su cabeza, güey. Eso es lo único que está sucediendo. La morra está escribiendo historias en su cabeza con la poquita información que le das, güey. Le das información que sea bien segmentada, que sea bien perfilada. Mira, ahí te va. Las conversaciones son 80-20. 20% tú y generarás que el otro 80% lo diga ella. No estoy diciendo que ella hable el 80%. Dije que tú generes que ella hable el 80%. A lo que me refiero con esto es que sea una conversación dirigida. Una buena negociación, como una buena cita, es una conversación que está bien dirigida. Ella tiene que ir hacia algún pinche lado y tú tienes que ser el que lo esté orientando, ¿no? Entonces, cuando la morra sales en una cita, le sacas tú la información, y a ella le va a encantar estar hablando de ella misma porque son su pinche tema favorito, igual que para cualquier persona, pero sobre todo con las mujeres, ¿no? Cómo les encanta, este, ser el centro de atención. Entonces eres divertido, eres seguro, eres coqueto, pero hablas de ella en las primeras citas, hablas poquito de ti, la parte que le da a entender que tú eres otro ser humano igual que ella, que tiene intereses similares, metas similares, actividades similares, sueños similares, pensamientos similares. Intereses similares, y ya con eso ya va a construir la historia y va a querer que estén juntos. No, ya solito va a ser el enamoramiento, tú no tienes que hacer nada realmente, no. Pero con ese poquito que le das, pasa el tiempo, ya está enamorada, y le muestras otro lado de ti, y luego le muestras poquito más de ti, y luego, güey, que a cada rato se estén llevando sorpresas, que cada rato digan, ah, cabrón, esto no me lo sabía. ¿Para qué expones toda la pinche carne al asador? ¿Para qué empiezas con todo el pinche repertorio, con la mejor canción, güey? Ya te quedas sin ningún material al final. Un poquito en poquito. Obviamente, si eres un hombre que vive al estilo manlab, pues vas a ser una persona que va a adquirir muchas cualidades, muchos conocimientos, va a desarrollar muchas habilidades, muchas disciplinas, muchos intereses. Y pues, güey, o sea, va a salir que sabes hacer un montón de cosas, ¿no? Y está interesante, ¿no? Está interesante ser este tipo de hombre que las mujeres se sorprenden de todas las cosas que sabes hacer. Que la única diferencia entre tú y los demás que no saben hacer un chingo de cosas no es que tú tengas más horas en tu día, sino que tú pones más acción en tus palabras, ¿no? Si tú dices, ay, güey, eso me gusta, lo aprendes. Si tú dices, eso me llama la atención, le entras, ¿no? Lo buscas, lo compras, te inscribes, lo estudias, preguntas, lo que tengas que hacer. O sea, tú estás ahí, estás viviendo la vida a propósito, no eres un espectador, tú estás haciendo que las cosas sucedan. Cuando vives de esa manera, pues aprendes trucos de magia, aprendes trucos de cartas, aprendes a jugar esquí de mesa, aprendes a jugar boliche, aprendes de béisbol, aprendes de básquetbol, aprendes de apuestas, aprendes de videojuegos, aprendes de buena comida, aprendes ciertos idiomas, aprendes de ciertas costumbres, aprendes de ciertos platillos, aprendes de ciertos géneros musicales, acerca de ciertos géneros de libros, acerca de ciertos géneros, géneros de series de televisión, de películas. Te empiezas a ir muchísimo más allá de lo que está nada más enfrente, no vives nada más de lo que te alimenta, te Eres una persona que tiene intereses que se profundizan, que se incrementan, y eso te permite aprender cosas que entre más descubren de ti, más interesante te vuelves. Y aparte de todo, más especial, más imposible de sustituir, o insustituible, no sé qué decir. Te vuelves más insustituible. Eres una persona que no se puede reemplazar. Rompiste todo el sistema, porque es raro que se encuentre uno como tú, y aparte que se lo encuentren disponible y en su propia área, ¿no? Es raro, es raro. Todas las mujeres creen que pueden hacer un hombre así y no se puede, ¿no? Un hombre así se hace o se hace a sí mismo. Una de las características más importantes de todo hombre es el sentirse libre. Si tú me puedes preguntar así, ¿cómo podría definir una cualidad que realmente separa al hombre de la mujer? Es que el hombre quiere ser libre. Así se mete en relación, así se mete a trabajar a una empresa, así se aparta de un equipo. Quiere saber que fue por decisión, que es por cuenta propia, que es parte de su plan, nada que se lo impusieron a huevo, no, pura pinche madre. Es una sensación Muy difícil como hombre conseguirse atrapado. Ahora, hay hombres que viven atrapados, pero por supuesto, yo de lo que estoy hablando es no hay hombre que se sienta hombre cuando no es libre. Si no te sientes libre, no te sientes hombre, y se acabó, y se acabó, güey. Podrás ser un hombre que no es libre, pero no se va a sentir hombre. Sentirte hombre es así de, güey, yo soy, a mí no me puedes amenazar, tú me lo puedes quitar todo el día de hoy y mañana lo vuelvo a hacer. Vale verga, bueno, yo estoy seguro de mí mismo, güey. O sea, ¿le quieres jugar al tiro? Yo entiendo que existe la posibilidad de que me partan mi madre, pero pues así de que tenga miedo, que lo más seguro por lo menos hace dar unos retrovergazos que te vas a acordar de por vida. O sea, te puedo garantizar que si no te gano la pelea, por lo menos vas a llevarte una lesión que te va a recordar que estuviste en una pelea por el resto de tu vida. De aquí no te vas pinche limpio, cabrón. O sea, de que tenga yo los pocos huevos como para sentirme amenazado por un pendejo nomás por putazos, güey. No mames, ¿pero qué te pasa, cabrón? O sea, ni siquiera tengo que pelear limpio, no. O sea, cálale, no. O la otra, pues te corremos, pues me voy, güey, no me voy a la chinga. ¿Qué crees? Pues voy a ir a otro lugar, me van a contratar, me voy a encontrar otra casa, güey. Me vale verga si vivo en la calle, güey. A mí no me puedes amenazar, a mí no me puedes amedrentar, a mí no me puedes forzar. No, si tengo que vivir en la pinche calle, me vale verga, güey. Quítamelo, cabrón. A mí no me estés amenazando o coaccionando, no. Chinga tu madre, no. Entonces, como hombre, es súper importante que no te sientas mantenido, que no te sientas obligado. Puedes tener pareja porque quieres, puedes estar en familia porque quieres, porque tú quieres ser esa parte del hombre, no, que provee, que protege. Es una parte muy interesante, no, es una parte muy bonita. Pero de ahí a que lo hagas porque sientes obligación más allá de la obligación que sientes contigo mismo, esa es la única obligación que tú debes de sentir en esta vida: la obligación que tú tienes contigo mismo. Y la obligación que tú tienes contigo mismo es de hacer lo que se necesita a diario tanto de manera física como de manera intelectual, como de manera emocional, como de manera espiritual, económica, social. Hacer lo que se tenga que hacer diario para tú convertirte en ese hombre que quieres ser. Ser ese tipo de hombre, ser ese tipo de hombre es lo único que importa. Es un desperdicio vivir una vida entera en la que nunca te pudiste sentir como la persona que querías ser, que tú te veías, ¿no? Si algo que les voy a decir, algo que sí, sí hay algo que les voy a decir que es muy interesante de vivir una vida en la que diario estás aplicando las disciplinas, estás llevando los pilares que te van a convertir en ese tipo de hombre que sueñas ser, si algo muy chingón de eso es que no tienes, o sea, sí, sí lo debes de hacer, sí debes de terminar tu camino, sí debes de andar tan lejos hasta donde puedas ver, y que una vez que llegues puedas ver más lejos, ¿no? Por supuesto, pero no tienes que terminar para que ya desde que empieces te empieces a sentir mejor contigo mismo. Eso es lo que está bien chingón de trabajar en tus metas, el puro hecho de trabajar en ellas con esa constancia, con esa regularidad, que te hace así como sentirte seguro de, güey, pues es que si sigo haciendo esto diario, es como Ir al trabajo, ¿no? Tú trabajas diario, no te pagan diario, ¿no? Hay lugares donde sí, pero normalmente no te pagan diario. Tú trabajas diario con la confianza de que cuando llegue la quincena te van a pagar. Eso se siente bien, o sea, si no tuvieras trabajo estarías tú ansioso, pero desde los primeros días, si no tienes trabajo, estás ansioso, te metes a trabajar, no te ha llegado la quincena y ya te sientes más tranquilo porque sabes que inevitablemente va a pasar si sigues tú trabajando todos los días. Ah, pues es lo mismo con todo, ¿no? El que tú ya estés tomando una acción que en su acumulación te dé resultados inevitables, eso ya te hace sentirte mejor contigo mismo, y eso importa un chingo, un chingo. Tanto así que no hay motivo para no trabajar en tus metas. Una sola cosa al día que hagas en cada uno de tus temas, en cada una de tus disciplinas para ir mejorando, si es posible, o por lo menos darle mantenimiento a esa disciplina diaria, diaria. Qué rápido te arrepientes de no haber vivido de esa manera desde antes. Puta, bueno, llevas 2 semanas, 3 semanas de sí levantarte temprano Llevas 3 semanas de estar estudiando y meditando, y como todos los que están en el reto 100 decían, ya cuando llevas 3 semanas, un mes de haberle puesto estructura a tu vida, dices, no mames, ¿cómo no vivía así antes, güey? Es así como un balazo en la cabeza cuando dices, güey, ¿cómo llevé tantos años sin estructura, cabrón? No, ay, güey, ¿por qué nunca mordí, güey? Si era bien fácil, güey. No, o sea, ya Cuando la gente que comienza a abordar comienza a abordar, dice, pero, ¿qué me pasó? Bueno, ya cuando llevas un mes abordando, dices, bueno, ¿qué pasó, güey? ¿Por qué no abordaba antes? No, sientes todo pendejo, ¿no? Cuando no llevas estructura y comienzas a llevarla, un mes adentro de llevar estructura, ya desde que duermes mejor, ya desde que piensas mejor, ya desde que te sientes mejor, nomás porque era la estructura, ni siquiera ver los resultados, pero nomás por llevar la pinche estructura un mes, dices, no mames, ¿qué me pasa, güey? ¿Por qué no estaba viviendo así desde antes? No sé ¿Qué pedo, güey, conmigo? No, te sientes mal, cabrón, te sientes mal. Entonces, este, no sé, alcen la mano los que estén en el reto o que haya estado en el reto 100 de 100. Pero así es, o sea, comienzan a salir los reportes, los primeros están bien motivados, los siguientes después de los primeros, estoy hablando de después de ya del tercero o cuarto reporte, ya está así, oh, no mames, me está costando eso, no. Pero ya en los reportes de un mes, mes y medio adentro, están así, pero se siente el pinche orgullo, no. Me levanté, fue una semana de hierro, cabrón. Me iba a dar flojera levantarme a las 5, pero me acordé de que yo, este, mi mente es mía, yo no soy mi mente. Y en ese momento me desperté y me encantó cómo me sentí, porque aunque estaba agüitado, aunque estaba encabronado, aún así cumplí con mis disciplinas. Y cuando llegué a mi casa sentí que fue un día de hierro, no. Y así Se le siente la pinche energía, ¿no? Y dices, güey, pero ¿qué estaba pensando, güey? ¿No? ¿Qué estaba pensando yo de vivir sin estructura, güey? ¿No? Era tan fácil. Hasta te encabronas, ¿no? Oye, güey, esto era fácil. Ni siquiera era tan difícil, ¿no? Cuando empiezas, bueno, mames, esto sí es insostenible. Yo no puedo tener esta estructura por toda la vida, ¿no? Llega un mes y dices, güey, ¿qué estaba haciendo? ¿Cómo voy a dejar de tener estructura? Sería una pendejada, ¿no? Ya cuando llega el mes, güey, ¿qué me pasa? ¿No? O sea, ¿cómo que estoy pensando en dejar la estructura? ¿No? No, güey. Pura madre, pura madre, puso madre, pura madre. Manuela, tu vida sería diferente si midieras 1.60. Pues claro, también tu vida sería diferente si fueras 1.90. No hay ninguna diferencia. En fin, vayan a la última de mis historias, les conviene checar la promoción que puse de los libros. Si son de Lima o de Medellín, inscríbanse al taller presencial de seducción auténtica, que va a quedar de huevos. Y si son de Estados Unidos y quieren el libro, les tengo una súper mega promoción. Así se los voy a dejar al mismo precio que los dejo a nivel nacional. Al mismo precio que los dejo a nivel nacional. Si son de Estados Unidos, se los va a dar al mismo pinche precio. Así que manden la palabra libros directamente en bandeja de entrada. Tengan la onda de ser felices. One love forever. Yeah, baby.
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