En este video motivacional, los interlocutores discuten la inutilidad de preocuparse por la opinión de los demás. Argumentan que la mayoría de la gente sufre de baja autoestima y que, por lo tanto, nadie tiene la autoridad legítima para juzgar a otro. Utilizan una analogía de muestreo estadístico para ilustrar que la mayoría está “mal” y que esa condición es normal porque la sociedad no enseña a estar bien. Señalan que la inseguridad se origina en la adolescencia y que algunos permanecen atrapados en esa etapa. Finalmente, proponen la disciplina personal como la clave para dejar de preocuparse por los juicios externos, enfatizando que el autocuidado y la autoaceptación son esenciales para la felicidad.
Imagínate que tú te preocuparas por lo que piensan los demás. Pues para preocuparte por lo que piensan los demás tendrías que pensar que todos están bien. Así hasta donde vamos ahorita, ¿se te hace que todos están bien? No, ¿para qué te preocupas por lo que piensen si ellos también están mal? Mejor se alegra y ya. ¿No?
Sí, no, o sea, pues están mal, están mal.
Este es un buen muestreo.
¿Alguien aquí estudió estadística? Aunque sea una clase. Aplica como muestreo, ¿no?
De cómo es la mayoría de la gente, y la mayoría de la gente está mal, y es normal porque nadie nos enseña a estar bien.
Chiquita, a ver otra vez. ¿Sabes? Entonces, ¿cómo te va a quitar la alegría gente que ni siquiera está cómoda con ellos mismos? Yo no voy a hacer esto porque en el futuro voy a ser así. Es una parte correcta. Para que eso pase Tienes que efectivamente mantener la disciplina de que no te preocupe lo que piensen los demás. Y para que no te preocupe lo que piensen los demás, nada más acuérdate de esto: todos están mal. Todos estamos mal en nuestra autoestima. Bueno, ustedes no, yo. En nuestra autoestima.
¿Por qué?
Porque nadie nos ha demostrado que los demás no tienen el poder de juicio necesario para decirnos que estamos mal. Nadie tiene la autoridad. O sea, la gente que tendría la autoridad para decirte que tu autoestima está mal, que estás todo mal en cómo piensas, no existe. Porque aún los que piensan bien, para pensar bien pasaron por donde tú estás. Nadie llegó pensando bien. O sea, todos pasamos por la adolescencia, ¿no? Que está pa' su puta madre. Algunos todavía siguen ahí.
No te creas.
Entonces, es un momento de confusión porque las mismas hormonas te hacen un desmadre. No necesitas ni siquiera tener una mala crianza, en una mala niñez, no necesitas tener una mala ruptura, no, a veces con un desbalance hormonal ya valió madre, right doctor? Ay no, ellos me hacen mucho, que ella se dedica mucho a eso, no. Entonces mantén esa disciplina de recordarte a ti mismo que nadie tiene la autoridad para juzgarte, o sea, la autoridad moral, la autoridad personal para juzgarte, porque si ya están mejor que tú, ya pasaron por donde tú estás y no te van a juzgar, te van a entender. Los únicos que te juzgan son los que están igual de mal. Es imposible que alguien que pasó por donde tú estás te juzgue. Por eso yo estoy haciendo esto, porque ya pasé por esto. Digo, wey, o sea, lo que está pasando tiene arreglo, no estás mal, no vas a estar mal de por vida. Estás mal pensar Está mal pensar que estás mal, eso sí te lo puedo decir. Pero estás mal pensando que está mal y se va a quedar así. Porque no tiene sentido.